sábado, 5 de junio de 2021

El caso de la residencia reinfectada

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La noticia es sorprendente y no lo es menos la explicación dada por las autoridades. La habrán visto porque les habrá llamado la atención, se trata del contagio en una residencia de ancianos madrileña, la Orpea San Blas. La noticia es preocupante como la de cualquier brote, pero en este caso se vuelven a despertar los peores demonios, los de las residencias, una verdadera vergüenza destapada por la pandemia.

La situación de los ancianos, la falta de remedios para su control y asistencia, dejó claro que había muchísimos aspectos dudosos en su gestión, organización y asistencia. Si bien muchas cumplieron como pudieron frente a lo que llegó de improviso, otras demostraron ser un simple negocio, un mero aparcamiento de personas, lugares en donde cuando una persona tenía un problema de salud se llamaba una ambulancia y se la mandaba a la Seguridad Social. El problema es que con las urgencias colapsadas y con el riesgo de ser cerrados, muchos tomaron decisiones erróneas y solo cuando el mal se había extendido a todos los residentes y empezaban a fallecer en masa los servicios se activaban.

La noticia que nos llegaba ayer es muy preocupante en varios sentidos. Así nos la cuentan en El Heraldo:

 

La residencia de mayores Orpea San Blas de Madrid ha registrado un brote de 21 usuarios infectados por coronavirus, pese a que todos ellos están vacunados, 7 de los cuales han tenido que ser ingresados en el Hospital Ramón y Cajal, han confirmado fuentes regionales.

En rueda de prensa, el viceconsejero de Salud Pública y Plan covid-19 de la Comunidad de Madrid, Antonio Zapatero, ha alertado que "la vacunas son muy eficaces pero no son al cien por cien seguras" y ha recordado que "puede ocurrir que personas vacunadas puedan desarrollar la infección".

Según ha detallado, en dicha residencia estaban todos vacunados con pauta completa. El día 30 de mayo comienza el brote cuando dos pacientes acuden a Urgencias del Hospital Ramón y Cajal "por motivos no relacionados con el coronavirus" (por una fractura de cadera y por una neumonía aspirativa).*

 


Seamos serios. Que 21 personas que están vacunadas se contagien no es un problema de estadísticas o de eficacia porcentual de las vacunas. Si las 21 personas estuvieran repartidas por toda España, el argumento podría ser creíble, pero el hecho de que en el mismo lugar 21 personas vacunadas se reinfecten solo admite dos posibles hipótesis: a) no estaban vacunadas y b) si lo estaban, el brote tiene características frente a las que la vacuna que les pusieron es ineficaz. Elijan.

Lo que dice el Viceconsejero va contra toda lógica. Puede darse que personas vacunadas se reinfecten, sí. Lo que es imposible estadísticamente es que lo hagan 21 personas en el mismo lugar porque de ser así algo habría en común. Como seres distintos, lo que tienen en común es estar en el mismo sitio.

Entre las dos posibilidades, no estaban vacunados o es una nueva variante del coronavirus —la variante de San Blas, digamos— es mejor pensar en la primera, la humana. Decir que "no estaban vacunados" se puede establecer en tres categorías: a) nadie les puso una vacuna nunca; b) lo que les pusieron no era una vacuna; y c) la vacuna presentaba algún defecto en ese lote.

La primera de ellas es grave porque sería un fallo del sistema en su conjunto. Alguien se olvidó de ir a vacunarlos y nadie ha dicho nada. De ser esto, es muy grave por olvido de unos y por irresponsabilidad de otros. No es una posibilidad tan remota. Yo mismo tendría que estar vacunado hace mucho tiempo, por la edad, pero solo lo he conseguido casi un mes después que me tocara —el jueves pasado— por la sencilla razón de que mis datos no estaban donde debían estar y, según me dijeron, me había tocado el 9 de mayor, aunque nadie me explicó dónde mandaron el mensaje. Pese a haber notificado por carta de mis datos más de un mes antes de esa fecha, no recibí notificación alguna. Fui atendido en un teléfono de la Comunidad, donde tomaron mis datos señalando que en una o dos semanas sería citado. No lo fui. Volví a llamar e insistí. Tomaron de nuevo los datos y tras una nueva llamada —¡gracias, Sandra!— recibí finalmente la cita el jueves por la mañana. Aprovecho para felicitar a la Maternidad de la Paz por su buena organización y trabajo. Debo ser citado para dentro de 21 días. Todo correcto. Si no me movilizo, seguiría siendo invisible para el sistema. 



Los servicios basados en envíos de sms son muy arriesgados por diferentes motivos, entre otros que la gente no disponga de un teléfono, haya cambiado de número o un simple error de tecleo en sus datos. La pandemia ha servido para mostrarnos que el sistema funciona, pero que tiene que haber algún tipo de procedimiento de revisión de los números para asegurarse que el contacto es real.

¿Es posible un olvido de vacunar una residencia? ¿Es posible saltarse y creer que se ha vacunado? No lo creo, pero habría que ir descartando lo menos probable mediante verificación de todo lo que se ha hecho para ir dejando lo de mayor probabilidad y centrarse en ello.

La segunda hipótesis es que lo que se les suministrara no fuera una vacuna sino otra cosa. Es muy poco probable, pero con todo más factible que lo señalado por el Viceconsejero, que algunas personas (juntas) enferman tras ser vacunadas. Para verificar esta segunda hipótesis, las miradas se deben dirigir a otras partes del proceso, desde el envasado hasta el etiquetado y, finalmente, el desempaquetado. Hay que comprobar toda la cadena de la fábrica al brazo.

En la tercera hipótesis, ¿cabe la posibilidad, por ejemplo, de la caducidad del fármaco? Habría que comprobarlo igualmente, de la misma forma que la conservación (la cadena del frío, si lo necesitaba, etc.) o cualquier otra circunstancia que pudiera eliminar su eficacia y permitiera que 21 personas fueran vacunadas con un producto ineficaz.



De todas, una vez descartadas las anteriores mediante elementos documentales (fechas de salida, testimonios, etc.), es esta última la que tendría más probabilidades de ser la causa. Un lote con problemas en origen o mal conservado, por ejemplo.

No es la primera vez que se retiran lotes de medicamentos porque se detectan problemas de algún tipo. Según las vacunas —no veo información sobre qué vacuna se les puso en la residencia, un elemento importante—, los requisitos de conservación era exigentes en algunos casos. ¿Un fallo en la cadena pudo provocarlo? tendrán que investigarlo.

La hipótesis última, que la residencia tenga su propia "variante", ante la que las vacunas no funcionan es también muy poco probable. Supondrían que esa nueva cepa tendría unos efectos devastadores y se habría extendido ya teniendo noticias gravísimas sobre ella. Si de 21 contagiados 7 han tenido que ser ingresados, lo habríamos notado.


12/01/2021


Lo que es inverosímil estadísticamente es lo dicho por el Viceconsejero. Porque para que eso fuera cierto tendría que haber millones y millones de personas ya vacunadas con nuevas infecciones y eso contradice lo que vemos en las terracitas y en la calle.

Es urgente que se aclare: a) cuándo fueron vacunados (certificado) y b) qué vacuna se les administró y por quién. Es necesario primero aclararlo y después pedir las responsabilidades pertinentes a los responsables del error en la cadena, ya sea al inicio (problema de fabricación), en el recorrido (problemas de conservación) y al final (problemas de administración).

Hay una hipótesis más: la duración de las vacunas. Si todos fueron vacunados a la vez, podría haber terminado para todos su eficacia. Pero esa es la que todos temen poner sobre la mesa y se concreta en una pregunta que nadie se atreve a hacer: ¿cuánto duran las vacunas? nadie se atreve, por ahora, a responder a esa cuestión. De muchas vacunas sabemos que hay que hacerlo anualmente; otras son para toda la vida, pero estas del COVID-19... Aquí todo es experimento, todo es futuro incierto. Por eso es demasiado irresponsable dar las seguridades que algunos dan sobre lo que desconocemos.


24/08/2020


El 25 de febrero, Miguel Hidalgo Pérez, en Nius, nos contaba de un caso de "reinfección" en una residencia en los Estados Unidos. Escribía lo siguiente:

 

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos han documentado cinco posibles casos de reinfección por coronavirus en una residencia de Kentucky. Los ancianos contagiados, que habían dado negativo tras el primer brote y con otras patologías, desarrollaron una Covid-19 más grave en el segundo, llegando uno de los mismos a morir.

Los afectados habían recibido al menos cuatro resultados negativos entre los dos brotes, uno en julio y otro entre octubre y diciembre, por lo que los autores del informe sugieren la posibilidad de una reinfección. También apuntan que estos casos son poco comunes, así como destacan la importancia de reforzar las medidas preventivas en residencias pese a superar un brote.

Los cinco afectados (un hombre y cuatro mujeres) tenían edades comprendidas entre los 67 y los 99 años, así como padecían más de tres enfermedades crónicas cada uno. No obstante ninguno estaba en una situación de inmunodepresión o tomaba medicamentos inmunodepresores que pudieran haber dificultado la eliminación del patógeno o haber facilitado la reactivación del mismo tras el primer brote.

Durante el primero tres fueron asintomáticos y dos tuvieron síntomas leves, que no fueron fiebre ni problemas respiratorios. En cambio, en el segundo episodio de infección todos presentaron síntomas e incluso uno requirió hospitalización y posteriormente murió. Los dos que ya los tuvieron en el primer brote experimentaron síntomas más graves en el segundo.

Explicaciones al suceso

Una de las posibles causas, señalan los investigadores, es que los cursos asintomáticos o levemente sintomáticos de la enfermedad en mayores no conlleven a una respuesta inmune suficientemente fuerte para prevenir la reinfección.

Otro de los posibles motivos al que hacen referencia es que la edad avanzada derive en una disminución en las funciones del sistema inmunológico, aunque recalcan que hasta el momento no hay evidencia científica sobre si esta conexión podría contribuir a la reinfección y a aumentar la gravedad de la misma.

De otra parte proponen la posibilidad de que en el primer brote hubiera falsos positivos por PCR, aunque a continuación afirman que los valores de Ct (cantidad de virus) para los resultados positivos estaban dentro del límite de detección.

Finalmente exponen tres limitaciones al documento: no fue posible realizar una secuenciación genómica para confirmar la reinfección ya que las muestras no se almacenaron; no se hicieron pruebas adicionales en el primer brote hasta que pasaron 10 días del primer positivo para los cinco residentes; tampoco se hicieron pruebas serológicas tras el primer brote.**




Ha habido otros casos de reinfecciones, curiosamente casi todos ellos en residencias. Es cierto que es donde están los grupos de mayor riesgo, pero eso debe ser un acicate a la prevención y a la investigación y no a escudarse en que son "cosas que pasan". La reinfección no es un asunto baladí y hay que estudiar su origen porque es esencial para que la gente tenga confianza en la vacunación y en las instrucciones de seguridad, que no vayan pensando que están libres de todo peligro. 

Lo general disperso, de nuevo, no justifica lo local concentrado. Aquí no hay "grandes números" sino "espacios pequeños". Hay cosas que pasan en todo el planeta, pero si todas pasan en la misma calle, el problema es de otro orden. Si los hechos ocurren en pocos metros cuadrados, a un número reducido de personajes juntas, no puede ser descontextualizado, separado del momento y el lugar.

Nunca ha habido un proceso como este en ninguno de sus pasos, de la producción a la vacunación. La situación de la pandemia en todo el mundo ha sido a una enorme velocidad en su extensión. Ninguna epidemia conocida se ha movido a tal velocidad por el mundo porque somos nosotros los que la llevamos a nuestra velocidad. Si los casos se dan de forma dispersa podemos entenderlos; si se dan en el mismo sitio es demasiado destino junto.

El argumento es siempre que "los beneficios son superiores a las desventajas". Y es cierto, pero eso no quiere decir que los hechos negativos no se produzcan por errores no de la naturaleza, sino humanos, del sistema. Buscar en aspectos individuales lo que está unido por el conjunto es buscar algo más que improbable. En casos como este, hay que buscar en lo común. Se contagiaron estando vacunados, no por separado, sino juntos, en el mismo sitio. No funcionan las explicaciones universales.

Mucho me temo que las excusas, más que explicaciones, del Viceconsejero hayan sido precipitadas, por no decir otra cosa. Puede que el día a día de la pandemia nos lleve a otras situaciones, pero esta se debe aclarar por parte de los científicos, los sanitarios, los gerentes y los políticos responsables. Es necesario y urgente.

La explicación, sea la que sea, es local. Allí, en esa residencia, ha pasado algo que no ha pasado con esas características en ningún otro lugar, un fuerte brote entre personas ya vacunadas. Y si han ocurrido varios caso, habrá que comprobar que tienen en común.

Las rápidas campañas de vacunación son necesarias, por salud y por economía,  pero es fundamental que no queden flecos en esta marcha rápida. Los problemas de cada vacuna se han ido viendo, los problemas mayores o menores. Estos son muy concretos y locales. No pueden ignorarse ni excusarse con vaguedades. La reinfección es un tema clave para el futuro, especialmente si se está vendiendo que ya todo es "seguro".


 

* "Detectado un brote de 20 infectados en mayores vacunados en una residencia de Madrid, 7 de ellos hospitalizados" El Heraldo 4/06/2021 https://www.20minutos.es/noticia/4718676/0/detectado-un-brote-de-20-infectados-en-mayores-vacunados-en-una-residencia-de-madrid-7-de-ellos-en-hospital/

* "Detectado un brote de 20 infectados en mayores vacunados en una residencia de Madrid, 7 de ellos hospitalizados" El Heraldo 4/06/2021 https://www.20minutos.es/noticia/4718676/0/detectado-un-brote-de-20-infectados-en-mayores-vacunados-en-una-residencia-de-madrid-7-de-ellos-en-hospital/

viernes, 4 de junio de 2021

La presión sobre China y sus efectos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



La Vanguardia titula "Biden amplía las sanciones a empresas chinas" y añade lo que es desde hace tiempo una evidencia: "El líder demócrata mantiene la línea dura aplicada por Trump y veta las inversiones americanas en más compañías del gigante asiático". El hecho de que los republicanos y los demócratas estén de acuerdo en esto y, especialmente, que alguien esté de acuerdo con lo que hizo Trump en política exterior es indicativo de que lo que se ve es solo la superficie. Por decirlo directamente: los motivos aludidos para las sanciones son la cortina de humo para encubrir lo que es la rivalidad económica. No se niega con esto que los hechos existan, pero sí que las diferencias de valoración se hacen desde un parámetro, la economía, y con una intención, frenar como sea el desarrollo de China y eso se hace fundamentalmente a través de sanciones y, sobre todo, de la creación de un clima anti chino que impida el establecimiento de relaciones económicas intensas, es decir, cerrarle mercados y quitarle clientes.

Escribe Beatriz Navarro en La Vanguardia en la apertura del artículo señalado: 

 

China es uno de los pocos temas que en un momento de máxima división nacional en Estados Unidos sigue suscitando unidad entre demócratas y republicanos. El presidente Joe Biden confirmó ayer implícitamente que piensa mantener la línea dura aplicada por su predecesor, Donald Trump, en las relaciones con Pekín al añadir nuevas empresas más a la lista de compañías en las que los estadounidenses tienen prohibido invertir debido a sus supuestos lazos con el ejército chino. La mayoría pertenecen al sector de la defensa o la videovigilancia.

Oficialmente, la Administración Biden está  todavía inmersa en su reevaluación de sus relaciones con China para decidir por ejemplo qué hacer con los aranceles impuestos durante la etapa de Trump, que de momento se ha mantenido. La decisión adoptada ayer por Biden con la firma de una nueva orden ejecutiva que eleva a 59 la cifra de sociedades afectadas no augura de momento una relajación de la presión.

Algunas de las últimas 11 añadidas al listado son filiales de grandes empresas ya sancionadas como Huawei, la Corporación de Aviación Industrial o Hangzhou Hikvision Digital Technology, fabricante de las cámaras de videovigilancia y reconocimiento facial utilizadas por Pekín para vigilar a los uygures. Algunas de estas también están afectadas por la decisión de la administración Trump de sancionar a algunas empresas por su papel en la represión de esta minoría.*

 


Lo que sorprende e irrita es la utilización hipócrita, farisea, del caso de los uygures, Hong Kong o de la frontera india para encubrir lo que son las verdaderas intenciones norteamericanas, frenar el desarrollo chino, al que atribuyen su decadencia económica, que no es sino el resultado del propio sistema económico norteamericano, que dejó de producir para ponerse a comprar para obtener más beneficios. Es la codicia el mal que asola al sistema económico norteamericano. Hace años lo explicaban diciendo que Wal-Mart, la cadena de supermercados norteamericana, había ocupado el lugar de General Motors. Para obtener más beneficios, los norteamericanos cerraron fábricas y abrieron supermercados. Aplicando la lógica del mercado global, favorecida por ellos mismos, no se dieron cuenta que se producía el mismo fenómeno que en otros países, el hundimiento del mercado de mercado de trabajo y el aumento de la brecha entre ricos y pobres. Los ricos se hacían más ricos y los pobres más y más pobres. Los ataques de Trump a la inmigración no eran solo racistas, sino injustos. La pobreza al sur de la frontera del Río Grande es la garantía de mano de obra barata al norte. Por eso Trump exigió a las empresas su regreso a los Estados Unidos, su regreso de aquellos lugares en los que se habían asentado para producir barato. A esto se le suman la cuestión de elevar los precios de terceros países mediante la imposición de aranceles que reduzcan las diferencias de precios y, en tercer lugar algo muy importante: una guerra de desinformación y descrédito mediante una amplificación mediática de problemas, existentes o inducidos con este fin. Esta política tiene un inconveniente interior, tal como apuntaban hace unos días en The New York Times: el aumento de la violencia xenófoba y racista contra los asiático americanos, muchas veces ni siquiera de origen chino, pues al racista le basta con ver ojos rasgados. Aquí hemos comentado los casos de norteamericanos de origen coreano, por ejemplo, que han sufrido ataques racistas.



La coincidencia de fines entre demócratas y republicanos, radicalmente enfrentados con una brutal división evidenciada en las últimas elecciones, se diluye frente a China. La diferencia es solo el tipo de excusa utilizada por unos y otros. Los demócratas se basan en cuestiones de derechos humanos, mientras que los republicanos de Trump, que han ido por el mundo abrazando dictadores sin disimulo hasta niveles nunca vistos anteriormente, les basta con hablar de anti comunismo. Recordemos la expresión de Donald Trump refiriéndose a Abdel Fattah al-Sisi, el presidente egipcio, como "su dictador favorito".

Sorprendentemente, esta nueva guerra fría no se ha producido por cuestiones ideológicas, como se alega, sino cuando China ha logrado el desarrollo que hace peligrar el control norteamericano del mundo. El reciente escándalo del espionaje norteamericano a sus amigos y aliados a través de Dinamarca hace ver no hay "amigos" o "aliados", solo "competidores" y "compradores". Las ventas de armamento en Oriente Medio realizadas por Trump muestran dónde está el interés en "pacificar" la zona en los que iba a ser el "acuerdo del siglo", desarrollado por su yerno, convertido en enviado personal a hacer negocios de armas y acuerdos.

No le ha preocupado a Biden estos días que el reconocimiento del Sahara como territorio marroquí se hiciera con ventas de armas a cambio del reconocimiento del traslado de la capital a Israel. Parecen preocuparse mucho por los uigures, pero poco por los saharauis y por los acuerdos de Naciones Unidas sobre el referéndum. Es de nuevo la política de los "intereses" que se trata, con Biden, de camuflar entre olores a incienso y grandes palabras. Pero la realidad es la que es hay "dictadores buenos" y "dictadores malos" repartidos por el mundo y hay democracias que pueden ser espiadas si compiten, como hemos visto con el caso danés y los países de la Unión, incluida la "peligrosa Alemania".




Los Estados Unidos puede tener sus estrategias y jugar sus bazas, pero ya no es sostenible ni el altruismo ni la superioridad moral, ni por lo que ocurre dentro de sus fronteras ni por sus acciones exteriores, Como señalamos hace unos días, la teoría de que el inquilino de la Casa Blanca recién llegado supone borrón y cuenta nueva, que lo anterior debe ser olvidado y lo nuevo reinterpretado, hace mucho que dejó de funcionar por los propios cambios en su política. Solo cambia el lenguaje. Lo que acaba siendo una constante, en cambio, es la voluntad de dominio, es decir, de que todos se deben ajustar a su visión. En la medida en que esa visión es cada día más ajustada a sus intereses, los conflictos que se presentan son mayores, situando a los aliados en tensión permanente. En este sentido la presidencia de Trump ha tenido el valor de quitarse la máscara y mostrar cómo es la fuerza y el interés propio lo que se ha ido imponiendo como línea de acción.

No es el mejor camino, especialmente para una Europa a la que se intenta igualmente debilitar y dividir. Citemos de nuevo a Trump, "¡llamadme Mr. Brexit!", donde dejó claro cuál era la postura que más interesaba a los Estados Unidos; recordemos que la visión de la OTAN como un "servicio de protección" que había que pagar y su enfado cuando Europa empezó a moverse hacia un ejército defensivo común y especialmente producir armamento europeo y no comprar el norteamericano. El enfado (y las amenazas) de Trump fueron monumentales y se tradujeron en mayores conflictos en los bordes de Europa, de Turquía a Irán y a todo el Mediterráneo, a las fronteras ucranianas. De esta forma, la inseguridad creciente obligaba a ceder. Los países europeos más "fieles" a Trump han sido precisamente los más próximos a la frontera con Rusia.

En Asia el procedimiento ha sido igual. Aumentando los niveles de crisis con China, los países que la rodean se sentían amenazados y las esperanzas iniciales de crear una zona asiática de comercio se fueron al traste. La creación de conflictos con China en pocos meses, de las fronteras con la India a el temor a ser invadidos en Taiwán a las preocupaciones por el potencial militar de resistencia de Japón al miedo de Corea del Sur obedecen a una bien orquestada campaña de sembrar el miedo como las diseñadas por Trump, probablemente porque sigan siendo los mismos que los que las orquestan con intenciones iguales.

El descubrimiento de que Estados Unidos ha sido rebasado en su propio terreno, el de la globalización, en el intento de convertir el mundo en mercado de los productos norteamericanos ha tenido justo el efecto contrario: los propios norteamericanos rebajaron su producción y se dedicaron a comprar y a producir fuera de sus propias fronteras, como hemos señalado. 

Los mismos Estados Unidos que dejaron tirada a la OMS por la pandemia, que se salía los tratados climáticos, de los grandes grupos de países para no tener que dar cuentas a nadie de sus acciones, etc. trata ahora de aislar a China para frenar su desarrollo. El propio Biden, no Trump, ha señalado que su objetivo es frenar el desarrollo de China. Ante esto, no queda mucho que explicar.

Cuando Estados hace algo por el mundo es muestra de su generosidad; cuando lo hace China, es propaganda. Lo hemos visto con la pandemia cuando China ha enviado mascarillas o material sanitario a terceros países. Deja de ser "ayuda humanitaria" y es un intento de tapar su imagen, que es la que se debe ver en los medios norteamericanos más activos en la política anti China.



En estos instantes, el artículo destacado en la CNN se titula y parte de un juego de palabras contra Nueva Zelanda: de "New Zeland" a "New Xi Land", un típico juego de propaganda memética para descalificar a la primara ministra del país, la valorada Jacinda Arden, que no se ha sumado a los ataques contra China no firmando una declaración de los "Five Eyes", los cinco países que tienen su propia alianza de "inteligencia" con la que cubren los frentes europeo (Gran Bretaña) y asiático (Nueva Zelanda y Australia) y americano (USA y Canadá). La simple composición muestra la base del imperio británico ahora liderado por su colonia principal, los Estados Unidos.



El "delito" de la primera ministra neozelandesa es no sumarse a los bloqueos a China. En la CNN, el titular es "New Zealand is a Five Eyes outlier on China. It may have to pick a side" y está firmado por  Julia Hollingsworth. En él se señala al inicio:

 

"Could it be that New Zealand is turning into ... New Xi Land?" questioned an ominous voice over.

It was part of a preview for an incendiary segment of Australian TV show "60 Minutes" premised on the idea that New Zealand is so desperate to keep China, its biggest trading partner, onside that it has cast aside both its morals and its friendship with Canberra.

The clip quickly spread online, and on Monday Australian Prime Minister Scott Morrison flatly denied its suggestion that New Zealand's approach to China was jeopardizing its relations with Australia.

"Australia and New Zealand are trading nations, but neither of us would ever trade our sovereignty or our values," Morrison said after talks with Prime Minister Jacinda Ardern in New Zealand's star tourist attraction, Queenstown.

The phrasing of the 60 Minutes clip may have been bombastic -- New Zealand is hardly "New Xi Land" -- but it spoke to ongoing questions over New Zealand's close relationship with Beijing at a time when other countries are taking a tougher approach to China.

In the past year, other members of Five Eyes -- a Cold War-era partnership to share intelligence between the United States, Canada, United Kingdom, Australia and New Zealand -- have stepped up criticism of Beijing over alleged human rights abuses in Hong Kong and Xinjiang, even labeling Beijing's actions in the latter a "genocide." New Zealand has shied away from going that far.

On Monday, Ardern rejected suggestions New Zealand wasn't taking a strong stance on "incredibly important issues" relating to China, and said it had no intention of abandoning the five-nation alliance.

"When it comes to the matter of Five Eyes, we remain a committed member. That is not in question, not in doubt," Ardern said.

Ardern and her Foreign Minister Nanaia Mahuta have previously played down criticism they could be doing more on human rights, saying New Zealand is merely forging its own international relations path.

That position presents Arden with a delicate balancing act: she needs to be seen to be backing her Five Eyes allies and their criticism on China, but without being so outspoken that New Zealand is landed with the type of sanctions Beijing has imposed on Australia.

For some, it's not just trade that's at stake: if New Zealand is seen as failing to take a strong stance on China, it risks damaging its reputation as a moral leader on human rights.**

 


Los "Cinco Ojos" parecen tener que mirar en la misma dirección y ver lo mismo. ¿Hundirán a Jacinda Ardern con campañas internacionales como forma de presión? Ahí es donde los medios orquestados actúan a la perfección. En el mismo artículo de la CNN se incluye un enlace: "Just what are the Kiwis up to now? TONIGHT on #60Mins, we thought they were our best friends, but it looks like they've ditched us for a fast Chinese buck." Los neozelandeses son los "kiwis" y su pobre "moralidad" les lleva a venderse al "dinero fácil" del comercio con China. Nueva Zelanda es ahora la traidora "Xi Land". Que esto venga de Australia precisamente, muestra hasta qué punto se está llegando en el cerco.

El intento de tener una política propia es visto como un desafío imperdonable. Puede prepararse Nueva Zelanda y su primera ministra a recibir todo tipo de campañas y boicots si decide mantener una línea independiente.



No es casual que sea Australia quien ataque a Nueva Zelanda de forma más personalizada. Es el país que peor parado ha salido de la confrontación con China, que ha respondido con firmeza a los intentos australianos de imponer sanciones.

Una cosa es clara: el tamaño de China es muy grande en dos sentidos, como potencia productiva, pero sobre todo como mercado. Las sanciones contra ella se pagan porque China tiene un potencial de respuesta económica muy amplio y en muchos niveles, que van desde la producción y la compra a su influencia sobre el dólar. Los intentos de ningunear a China se pueden pagar caros.




En la BBC comentaba el nuevo lanzamiento del sistema operativo de Huawei, que se vio obligado a crear uno propio ante las prohibiciones de los Estados Unidos de que se le permitiera acceder a las aplicaciones, convirtiendo en el teléfono en un modelo de aislamiento como el que se quiere aplicar a la propia China. De encarcelar a la hija del jefe de Huawei a las afirmaciones de que el futuro (¡gran capacidad visionaria!) Huawei serviría al gobierno chino a vigilar a toda la Humanidad (algo que por cierto hace Estados Unidos, como hemos visto con lo ocurrido en Dinamarca), casi logran hundir la compañía en la parte telefónica. Un teléfono que no puede utilizar las aplicaciones de otros teléfonos se ve limitado, lo que sirvió para que los potenciales compradores de occidente se alejaran de un teléfono que se había convertido en líder mundial. Eso no se perdona, al igual que el desarrollo de la red 5G que Europa quería desarrollar y que desencadenó las iras norteamericanas.

La BBC anuncia que Huawei ha lanzado su sistema operativo. Esta es la descripción que se hace:

 

China's official Xinhua News Agency reports that the Shenzhen-based tech giant is anticipating 300 million devices to be equipped with HarmonyOS by the end of the year.

There has been great excitement ahead of the launch inside China, said the BBC's China media analyst Kerry Allen.

"Social media users have picked up on how the characters for 'harmony', 'hong' and 'meng', mean 'ambition', and 'kindness'", she said.

"Divisions of China's youth movement, the Communist Youth League, and even fire rescue and official courthouse accounts, have been promoting the new system. In the last week, more than 17 million Weibo users have read posts that include the hashtag 'TheHarmonySmartphoneSystemIsHere'."***


 

Si los Boy Scouts compraran todos un iPhone y se pasaran todos a Apple, el presidente Biden les daría las gracias con lágrimas en los ojos por ese gesto patriótico. Se haría una gran celebración y se invocarían a todos los héroes americanos. Pero si los ciudadanos chinos, hartos de ser atacados, deciden comprar teléfonos Huawei se trata de una maniobra opresora del Partido Comunista Chino. Que los chinos deseen comprar su propio teléfono es considerado manipulación por lo visto de la BBC y no como una reacción (ni la primera ni la última) de hartazgo a ser considerados como ciudadanos de tercera categoría sometidos a los dictados despóticos de un nuevo emperador.

Que los españoles consuman productos españoles, por ejemplo, es un acto solidario y patriótico; que lo hagan los chinos es parte del lavado de cerebro, de la manipulación. Si un país democrático como Nueva Zelanda decide mantener su propia política con China, es traidora a la Humanidad y su primera ministra una vendida y depravada, insensible a los derechos humanos. Es siempre la ley del embudo, donde se parte de esa visión mesiánica que ha cegado a los Estados Unidos para ver sus propios defectos y problemas, hasta que le estallan, como ha ocurrido este año y sigue ocurriendo. Estados Unidos ver ridículo lo que llega de China e ignora cómo se sienten o dejan de sentir los chinos porque realmente no le preocupa. Y eso es lo más irritante, que se tanto con las palabras. No se puede apoyar dictadores retrógrados del mundo árabe, poseedores del petróleo, y después juzgar al mundo o atacar a Nueva Zelanda por mantener relaciones comerciales. Hay que ser congruentes.



Lo que está muy claro es que vamos a pagar entre todos la estudiada y anticipada decadencia americana o su atraso en muchos campos y su incapacidad de asimilarla. Las contradicciones de un orden mundial diseñado por ellos ha tenido como efecto la emergencia de agentes nuevos, como la propia Unión Europea y la misma China, que no hizo sino aprovechar las condiciones del comercio creadas. Que el sistema es imperfecto, desde luego, pero la forma de nivelarlo no es crear una nueva guerra fría como la que se ha montado por causa del comercio; tampoco lo es crear conflictos internacionales para asegurarse la venta de protección y armas, convirtiendo el mundo en un lugar más inseguro. Si hay que sentarse a redefinir las reglas, que se haga, pero este juego ya no da más de sí,

A Reino Unido no le ha salido bien el Brexit, alentado desde Estados Unidos, con un Nigel Farage de visita a la Torre Trump a estrechar lazos; las venidas de Steve Bannon a Europa a organizar los movimientos populistas de ultraderecha cuya finalidad es promover la inestabilidad social y la ingobernabilidad; armar o establecer pactos con países fronterizos con China, como se está haciendo con la India, etc. no son las políticas más adecuadas para un mundo más tranquilo y pacífico. Desde USA la obsesión con China se extiende a los países que se quieren sumar a esa política de frenarlos. Especialmente ocurre desde que el país se ha convertido en un mercado esencial en la economía mundial, es decir, desde que China se ha desarrollado con éxito aumentando el nivel de riqueza interior.



Mientras China era solo una fábrica barata, no había problema de "derechos humanos" o de invasión de ningún lugar próximo. Cuando China es un mercado poderoso de 1.400 millones de personas, capaz de dejar de comprar productos de fuera, dejar ver películas en las que se les caricaturiza, cuando compran sus propios productos, etc. entonces todo son males.

Necesitamos una urgente redefinición de las relaciones internacionales basadas más en la busca de acuerdos y de establecimiento de relaciones que en la forma de frenar el desarrollo de otros, entre otras cosas porque se está jugando con fuego y en cualquier momento se puede producir una situación no deseada. Cuando se enciende un fuego, no siempre es fácil controlarlo, sobre todo si se ha estado echando gasolina en la zona durante mucho tiempo. 


En política económica, no hay cambios respecto a Trump. Lo que hay es una especie de nuevo mesianismo de Biden frente a la brutalidad de Trump, pero no hay cambio real. El mundo se hace cada vez más pequeño, complejo y complicado. Lo que consigue la presión sobre China es precisamente fortalecer el liderazgo del Partido Comunista y cerrarse al exterior creando un intenso sentido nacionalista que se identifica. Eso es lo que están consiguiendo con estas políticas, mayor control y más identificación desde abajo con los de arriba. Es algo sencillo y fácil de ver y entender. Pero lo que está claro es que les importan muy poco los efectos, solo los propios resultados económicos. Frenar a China, como dijo Biden, es la consigna. Hoy es China, mañana será cualquier otro que trate de desarrollarse lejos de la tutela, como vemos ya en Europa, castigada con aranceles.

El papel de Europa tiene que ser otro distinto y no dejar solo la "opción rusa " hacia la que se empuja a los países que disienten de los Estados Unidos, algo válido de China a Turquía o Latinoamérica. Esta estrategia del conflicto y el aislamiento encadenados es muy peligrosa. La polarización mediática contra China trata de crear un clima negativo que llevar a las restricciones, pero eso tiene muchos costes y riesgos. La agresividad comercial no está solo del lado chino, como vemos cada día. Cerrar los cauces diplomáticos, los foros internacionales y crear un mundo contra China no tiene sentido. Está claro que China no va a "caer" como la Unión Soviética. Cuanto antes se den cuenta, mejor para todos.

 


* Beatriz Navarro "Biden amplía las sanciones a empresas chinas" La Vanguardia 04/06/2021 https://www.lavanguardia.com/internacional/20210604/7504445/china-eeuu-estados-unidos-sanciones-videovigilancia-uygur.html

** Julia Hollingsworth "New Zealand is a Five Eyes outlier on China. It may have to pick a side" CNN 4/06/2021 https://edition.cnn.com/2021/06/03/asia/new-zealand-xinjiang-china-intl-hnk-dst/index.html

*** Zoe Kleinman "Huawei operating system coming to smartphones in Asia" BBC 04/06/2021 https://www.bbc.com/news/technology-57316621






jueves, 3 de junio de 2021

El paraíso español

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Debo confesar que me resulta imposible asimilar los problemas gravísimos de España: el cierre de las pistas de baile y los horarios del ocio nocturno o si hay que llevar mascarillas en la playa o piscina y otros similares en profundidad. No, no consigo meterme en ellos; lo siento, no entiendo su carácter primario por más que me enseñen los números. Es una incapacidad, no sé si mental o genética. Debo ser muy bruto.

Una vez que la gente ha salido a la calle y se abre dentro y fuera, que los aforos se relajan, etc., el problema apocalíptico ahora es la pista de baile. Nos han convencido que los conciertos multitudinarios eran "experimentos" científicos para demostrar que se pueden reunir dos, cinco, diez o quince mil personas sin que haya desastres posteriores.

Quizá sea mi profesión, la de profesor, la que me impide ver el mundo a la manera en que un botellón, una pista de baile, etc. son la solución del futuro.



No voy a decir que un mundo en el que todo el mundo esté leyendo un libro sea perfecto (se quejarían los gimnasios y otros sectores, que entrarían en crisis), pero sí que eso que llaman "cultura", como algunas otras cosas, no es más que una ridícula caricatura de lo que pueda entenderse verdaderamente como tal. ¿Por qué lo llaman cultura? Los enfoques son puramente económicos y de intereses sectoriales inmovilistas.

Aquí tenemos unos partes enormes de la población con serios problemas de alcoholismo, pero no se puede decir porque tenemos a los productores de bebidas alcohólicas que protestan si no se les considera contribuyentes al bienestar.

Aquí el problema del botellón es que molestan a los vecinos (¡vaya por Dios!), que ensucian las calles (¡vaya por Dios!), etc. y no lo que realmente representa. Hemos escuchado hace unos días el argumento para que se abrieran los locales de ocio nocturno: para evitar que la gente esté haciendo botellón en la calle ¡que se abran los locales de ocio! La solución a las calles limpias son los locales cerrados, ¡qué oferta tan generosa!



He escrito "el problema del botellón", pero ¿es el botellón un problema? Solo si no se hace. Hemos desarrollado un enorme cinismo basado en la economía: cada uno hace lo que quiere si produce beneficios a terceros. Hemos renunciado a crear un futuro mejor porque entonces discutimos sobre el futuro que cada uno ve. A mí por ejemplo, me gustaría con gente leyendo, hablando de arte, con más bibliotecas, con más museos, con más ciencia e investigadores. ¡Qué vulgaridad la mía! ¡Eso no da dinero! Hemos asimilado esta forma de pensar en la que lo único que indica éxito o fracaso es el rendimiento económico. No hay otro.




El diario El País hablaba de "sector sobredimensionado" al referirse al mundo editorial, pero ¿no está sobredimensionado el del "ocio", con un bar por cada 170 habitantes? Si eso no es sobredimensión... Pero la vara de medir es muy distinta. ¿Se puede estar sobredimensionado culturalmente, transmitiendo realmente cultura, mientras que eso que llamamos de forma impúdica "ocio" no lo está? Es tan ridículo que otro medio celebra como "boom" que se abran ¡20 librerías en un año! Es realmente insultante para un país que producía libros, con librerías de fondo magníficas, que desde los años 70 se abrían magníficas librerías en la grandes ciudades, donde las ciudades "universitarias" tenían librerías alrededor de los campus y era raro no encontrar librerías cuando recorrías las calles principales. Dediqué muchas tardes a recorren determinada zonas de librería en librería. ¡Sobre oferta! Es increíble que se entienda de esta forma. Le escuché a un "crítico literario" de los medios que si las librerías habían cerrado, "algo habrían hecho mal"; lo dijo con cierta sorna. Cuando cierre su medio le preguntaré "qué hicieron mal".



La pandemia ha dejado al descubierto nuestras carencias y nuestras prioridades sociales, nuestros sectores influyentes, lo valorado y de quién dependen los políticos. Sí, el coronavirus ha traído desgracias, pero también luz iluminando nuestras miserias, el paraíso donde puedes hacer lo que quieras siempre que produzca algún beneficio a alguien.

El coronavirus nos ha mostrado la cara oscura del paraíso español, este que atrae ahora a extranjeros a hacer aquí, como dicen, lo que no pueden hacer -porque no les dejan- en sus países. No es un problema de ahora, pero ahora lo vemos con más claridad al poner el foco sobre ello.

No intento convencer a nadie, porque es una batalla perdida. Lo vivimos ya en lugares, como la propia universidad, donde se debería luchar por un futuro más "ilustrado", de personas más cultas en un país más culto. Pero lo hemos reducido todo a nuestro propio interés personal, nos hemos vuelto incapaces de pensar en términos de mejora del conjunto en un país dividido por cualquier cosa. Cada uno a lo suyo. Siendo egoístas se vive mejor.

Dejados a la deriva, gobernados por unas clases incultas, manejados por influencers y críticos que aspiran a serlo, nuestro destino es ser felices tratando de olvidar nuestra propia miseria. Pan y circo. El pan te lo traes tú y el circo lo ponemos nosotros.

Esto empezó hace mucho tiempo y seguimos con ello en la suela del zapato.


miércoles, 2 de junio de 2021

El patinazo marroquí

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



A estas alturas debería quedar medianamente claro el patinazo dado por el reino de Marruecos en la crisis desencadenada con España. El gobierno de Marruecos no solo no ha obtenido apoyo de nadie sino que se ha tenido que enfrentar al rechazo o al silencio prácticamente universal. Eso no quiere decir, ni mucho menos, que el gobierno español lo haya hecho especialmente bien. Ha sido el propio gobierno de Marruecos el que se ha pegado un tiro en su propio pie.

La noticia que nos trae RTVE.es sobre lo expresado por el gobierno marroquí nos muestra que está reculando de forma "gloriosa" en un intento de no quedar demasiado mal, especialmente ante su despreciado pueblo. Cuando comenzó la crisis señalamos que mostraba una serie de características que hacen que la tomemos también desde una perspectiva interna, no solo como una crisis internacional. Muchas veces el ruido de lo exterior trata de tapar el ruido interior.



De la misma forma, ahora el gobierno marroquí trata de tapar sus enormes errores con reescritura de los hechos, intentado evitar las consecuencias, es decir, la evidencia de que no solo no ha conseguido lo que quería —tampoco estaba claro— sino que se ha producido una reacción internacional en contra. ¿Esperaba apoyos de algún sitio? Esa es la duda, saber qué cálculos había hecho.

En RTVE.es podemos leer esta reescritura, insistimos, destinada al consumo político interior:

 

El rey Mohamed VI de Marruecos ha dado instrucciones a sus ministros del Interior y de Exteriores para que solucionen el problema de los menores no acompañados marroquíes que se encuentran en España y en otros países de la UE.

En un comunicado de ambos ministros marroquíes, se ha acusado a España de usar la crisis migratoria en Ceuta como "coartada" en la tensión diplomática actual y ha vuelto a avisar de eventuales "respuestas" aunque no han especificado cuáles.

El monarca alauí se habría interesado en persona para dar "instrucciones" a los dos ministerios marroquíes para que "la cuestión de los menores marroquíes no acompañados que se encuentran en situación irregular en algunos países europeos se resuelva definitivamente", según la Agencia EFE.

Mohamed VI "había subrayado en numerosas ocasiones, incluso ante jefes de Estado extranjero, el compromiso claro y firme del reino de Marruecos de aceptar el retorno de los menores no acompañados debidamente identificados", ha sostenido Rabat. El Gobierno marroquí resalta que hay "mecanismos de cooperación" con países como España o Francia, que han permitido "el retorno de varias decenas de menores" y se exime de cualquier culpabilidad en la lentitud constatada en el proceso, que vincula "esencialmente a los bloqueos en los procedimientos complejos en algunos países europeos".*

 


Lo primero que hay que ver es cómo se trata de presentar la situación de los menores a los que —recordemos— se les abrió la frontera y se les dijo que salieran. Sin embargo, Rabat juega ahora con una reescritura: "retienen a nuestros hijos fuera de la patria y sus familias". Es la forma de referirse a la situación de aquellos a los que el propio Rabat mandó fuera como presión y después, igualmente como forma de presión no dejaba regresar tratando de crear más presión. Es tan burdo como absurdo.

El rey de Marruecos, que no es tonto, se ha dado cuenta de que esa forma de presión se vuelve contra ellos. Pero, como en la política nadie comete errores, se trata de crear un segundo fondo absurdo: es la burocracia "europea" la que impide que regresen.

Los menores que entraron y fueron reclamados por sus familias pudieron ser devueltos inmediatamente. Ellos han sido la baza marroquí en forma invasiva. Pero No salió como esperaba porque el plan era una rabieta, ya que no se puede calificar de otra manera la reacción ante la presencia del líder saharaui en España por motivos humanitarios.

Es aquí donde hay que señalar que el gobierno español tiene una cierta tendencia a pegarse tiros en su propio pie en cuestiones internacionales delicadas. Este tipo de incidentes en los que intenta evitar que algo se sepa y todos lo acaban sabiendo no es la primera vez que le pasa. Pero no es fácil pensar con claridad cuando tienes dos voces en la cabeza. Estos conflictos se producen en casos como el del Sahara o, en su momento, con Venezuela, donde cada parte del gobierno tiene sus apoyos definidos. En algún momento deberían aprender de los errores.



Con todo, una vez dicho, la respuesta marroquí ha sido de rabieta primero y de patinazo después. La falta de cálculo real de lo que podía ocurrir proviene de que a Marruecos siempre le ha funcionado la técnica de la amenaza latente, en unos casos, y materializada e otros, como en este caso. España tiene una amenaza constante sobre Ceuta y Melilla y, de otra manera, sobre Canarias. Pero la débil frontera, en un país acostumbrado a romperlas, siempre ha sido una amenaza final.

La condena a lo hecho por Marruecos era obvia desde el momento en el que transcendieron las imágenes de los guardias marroquíes abriendo las verjas y dando paso a todo el que quisiera salir.

La imagen se leía en dos partes: a) la acción de los guardias de la frontera, que siguen la orden de la superioridad; y b) lo más preocupante, el deseo de salir. Hasta el momento eran los subsaharianos "almacenados" en la frontera, como una amenaza permanente por parte de Marruecos. Pero esta vez no han sido solo los subsaharianos, sino los propios marroquís los que han salido huyendo de su país. Es decir: lo que ha transmitido Rabat con su acción es que la miseria y la desesperación están asentadas en Marruecos, y eso no hay discurso triunfalista o reescritura que pueda cambiarlo. El gobierno marroquí ha tirado piedras a su propio tejado.

Lo que ha quedado en evidencia le deja en una situación complicada desde el punto de vista interno. Por eso la acción del rey "ordenando" que se "recupere" a los hijos de Marruecos que han sido retenidos por la malévola "burocracia europea". Sobre todo esto ocurre porque cada menor fugado del paraíso es entrevistado y dice que huye de su país porque no hay futuro. Los menores son la peor propaganda, exportada irónicamente por el propio Reino de Marruecos.



Por eso la insistencia de sus comunicados quejándose de que se trate esta crisis como una crisis migratoria. Una vez que se abre la caja de los truenos es difícil que la realidad se imponga sobre los deseos de control. Marruecos tiene ahora una crisis exterior y otra interior desencadenada por ellos mismos.

¿Nadie pensó en esto? Parece que no. No es bueno tomar decisiones precipitadas porque el riesgo del patinazo se eleva. Que se convierta en noticia que el rey marroquí se interesa por el destino de sus súbditos es un intento de restaurar la imagen de la monarquía dejando lo negativo al gobierno, que para eso es sustituible si es necesario.

Lo cierto es que Marruecos no solo ha abierto una crisis con España sino que ha abierto su propia crisis. Lo malo es si una crisis tapa otra crisis, como un clavo saca otro clavo.

 


* "Rabat readmitirá a los menores no acompañados marroquíes que están en Ceuta" RTVE.es / Agencias 1/06/2021 https://www.rtve.es/noticias/20210601/marruecos-readmitira-menores-ceuta/2097326.shtml

martes, 1 de junio de 2021

El escándalo danés y los intereses norteamericanos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



En el momento más bajo de credibilidad, cuando la política norteamericana se empeña en mostrar que lo de Trump fue una mala temporada en la teleserie de la Historia, surge un nuevo escándalo que afecta a viejos hechos. Un escándalo de estas proporciones y características es malo, muy malo porque da igual que fuera hace tiempo, o importante es el efecto cuando se conoce.

La política norteamericana tiene siempre una extraña pretensión: cada vez que un nuevo presidente se hace cargo del gobierno es como si la Historia se pusiera a cero, como una especie de borrón y cuenta nueva. Esto puede estar acorde con el carácter optimista de la nación norteamericana, pero el tiempo enseña muchas cosas a los que la viven desde fuera y ven las continuidades.


El "escándalo danés" es doble. Por un lado supone espiar a los amigos y socios en la defensa; por otro lado supone usar a la "familia europea" para el espionaje. El problema es grave. Hasta el momento, los nuevos presidentes podían echar la culpa a sus antecesores o si era cosa suya ampararse en esa "oscuridad organizativa" de los servicios de Inteligencia norteamericanos que lleva a sus presidentes a decir que "van a enterarse de qué ha pasado". El escándalo danés es de la época Obama y, por ende, de si vicepresidente de entonces, hoy presidente Joe Biden.

En La Vanguardia nos explican el caso: 


Según ha publicado la televisión pública danesa DR, tras las revelaciones de Snowden el entonces jefe del servicio de inteligencia danés abrió una investigación interna secreta para averiguar si la NSA había utilizado los sistemas de vigilancia del país escandinavo para espiar a objetivos tanto en Dinamarca como en países vecinos. Esas pesquisas recibieron el nombre de operación Dunhammer y se centraron en la actividad de los años 2012 y 2014. Las conclusiones del informe, finalizado en el 2015, confirmaron las sospechas pero se mantuvieron en secreto. No fue hasta agosto del 2020, tras el soplo de un informante, que el documento llegó a la ministra de Defensa, Trine Bramsen –en el cargo desde junio del 2019–, que forzó a varios responsables de inteligencia a dejar sus cargos, aunque no se revelaron los motivos. Sin embargo, no se interrumpió la colaboración con la NSA.

La operación Dunhammer reveló que la NSA utilizó los números de teléfono de políticos para seleccionar las comunicaciones que pasan por los cables de internet hacia y desde Dinamarca. Así, pudo interceptar llamadas, mensajes de texto y uso de internet, incluidas búsquedas, chats y mensajería, según DR.

La cadena danesa ha publicado esta información tras varios meses de entrevistas con nueve fuentes conocedoras de la operación que aseguran que EE.UU. espió, entre otros, a Angela Merkel y otros políticos alemanes como el entonces ministro de Exteriores y actual presidente de la República, Frank-Walter Steinmeier, y el entonces jefe de la oposición, Peer Steinbrück, que ha tachado el asunto de “grotesco” y de “escándalo” político. La NSA también espió a políticos de Francia, Suecia y Noruega. En noviembre del 2020, DR ya publicó que EE.UU. había monitorizado las comunicaciones de varias empresas del sector de la defensa entre el 2012 y el 2015, como la sueca Saab, utilizando los sistemas daneses.*


 

¡Un momento! ¡Rebobinemos! ¿Se refieren a que los norteamericanos han hecho a los europeos lo que dicen temer que nos hagan los chinos si tienen acceso a la red 5G? ¿Es eso? ¿Significa que no solo es "vigilancia" por cuestiones de seguridad, sino que también están haciendo "espionaje industrial" a las empresas de diversos sectores, incluidos el de la Defensa, todo esto, avalado por el bueno de Barack Obama y el actual presidente?

¿Nos quieren decir que son estas mismas agencias, a las que el presidente ha dicho que investiguen los "orígenes del virus chino", las que se dedican a estas cosas del chanchullo de a ver qué páginas visitan los políticos europeos?

Pues sí. Hasta el momento, los Estados Unidos tenía su propia línea de "mejores amigos" con Reino Unido y Australia. Los británicos se ocupaban del frente europeo y los australianos del control informativo del frente asiático. Pero lo de Dinamarca es nuevo y quizá por eso se impactante y escandaloso.




No sabemos cuáles han sido las promesas hechas a Dinamarca en todo esto, pero muy raras han debido ser para que —como acabamos de leer— la recién llegada ministra pusiera en la calle a los Jefes de los Servicios Secretos daneses de la época.

Desde que se hundió el bloque soviético, la política de información norteamericana ha seguido usando las mismas excusas —la "defensa del mundo libre"— pero con distintos fines y estos se envuelven en esa expresión que aquí hemos comentado en alguna ocasión: los llamados "intereses norteamericanos", algo oscuro y cambiante, algo que sirve para bombardear con un dron, mandar un comando, abandonar un país, invadir un país, usar a otros, abandonar a otros (como a los kurdos), pactar con dictadores, espiar a países amigos, etc. Todo eso y mucho más se "explica" por la expresión los "intereses norteamericanos", cuya primera norma es no desvelarse, ya que explicar cuáles son los "intereses norteamericanos" dañaría los "intereses norteamericanos". Así que el mundo recibe destellos de lo que pueden ser mediante este tipo de situaciones traumáticas en la que descubres que el presidente que te llama por teléfono para preguntarte por algo sigue espiando tu teléfono, que ya tenía pinchado de antes.



Uno puede hacerse muchas preguntas sobre hasta qué punto los llamados "intereses norteamericanos" no están detrás de muchas de las cosas raras que pasan en el mundo. No he tenido nunca una obsesión conspiratoria, pero voy a tener que plantearme algunas situaciones desde esa perspectiva. Creíamos que estas cosas se habían acabado en los 90 tras un par de décadas de escándalos internacionales, pero parece que han regresado o, peor, que nunca se fueron. La credibilidad que Biden pretende haber recobrado choca con los hechos. Esté quien esté en la Casa Blanca, los "intereses norteamericanos", sean lo que sean, se mantienen y prevalecen sobre cualquier otra consideración. Los españoles tendremos ocasión de comprobarlo pronto con la relación USA-Marruecos entre otras causas.

Ahora la Unión Europea tendrá que replantearse qué pasa con Dinamarca, qué pasa con nuestras comunicaciones, qué pasa con el 5G, en fin, qué pasa con los "intereses norteamericanos". ¡Vaya papeleta para Europa, desinformada por los rusos y espiada por los norteamericanos!


 

* Nuria Vila "EE.UU. utilizó a Dinamarca para espiar a políticos europeos" La Vanguardia 1/06/2021 https://www.lavanguardia.com/economia/20210601/7495144/msc-cruceros-apuesta-fuerte-barcelona.html