miércoles, 5 de febrero de 2020

Sisi cazadragones o algo huele a podrido en Dresde

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hay premios y premios. Muchas veces las concesiones de premios suelen ser actos promocionales ya sea en beneficio de quien lo entrega, lo recibe o de ambos. Una mayoría son meros actos de relaciones públicas con los que se busca mejorar la imagen de personas, instituciones, sectores o países, que buscan ocupar un espacio mediático favorable. Muchos son pagados por quienes desean recibirlos; otros son frutos de jurados y algunos del público.
Hay premios que te favorecen pero pueden ser un gran peligro cuando se vuelven contra ti, cuando su concesión se convierte en un escándalo de proporciones cósmicas. Esto es lo que le ha pasado al presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi cuando se le concedió un premio internacional en Alemania.


The Washington Post titula así sobre este escándalo mayúsculo "An award for Egypt’s Sissi brings threats, boycotts and chaos to the German opera". Por su parte, el Middle East Eye lo recoge de esta manera "German opera ball cast into chaos by award for Egypt's Sisi". La concesión del premio a los que contribuyen a que el bien triunfe sobre el mal, que viene a ser el motivo de la concesión. Vayamos al motivo del escándalo internacional primero y después a sus consecuencias:

A lavish annual awards ceremony at the Semper Opera House in Germany's Dresden has been cancelled after the decision to grant Egyptian President Abdel-Fattah el-Sisi a presitigious prize created a public relations crisis.
Sisi, the general-turned-president who is accused of overseeing countless human rights abuses, was set to receive the Order of St George at the Semper Opera Ball on Friday - one of several awards traditionally given out to notable people.
The 18-carat gold medal is a symbol of “the triumph of good against evil since the Middle Ages”, according to the event's website. It is awarded to “those who have, like St. George, been a force for good in the world, despite all opposition – those who swim against the current.”*


Digamos, antes de nada, que el premio ha sido dado en ocasiones anteriores a enormes luchadores por "el imperio de bien sobre la tierra" a personajes como Vladimir Putin y el rey Salman de Arabia Saudí, todos —como sabemos— comprometidos con los derechos humanos y la paz en el mundo.
Digamos también, que lo que se ha suspendido es el baile y los festejos de celebración, porque el premio —¡qué listos son algunos!— se entregó en ceremonia controlada en Egipto al presidente Sisi que pudo hacer, suponemos, alarde propagandísticos. Que te den un premio como representante de la victoria del bien sobre el mal, no se puede desperdiciar en términos de propaganda. La prensa egipcia diaria, reducida al aplauso al jefe, no podía dejar de pasar estas ocasiones.
Con un desprecio insultante para la Historia, el día 25 de enero pasado, aniversario de la Revolución egipcia de la Primavera Árabe en 2011, Ahram Online, el diario estatal, recogía la información sobre la entrega de la medalla:

President Abdel Fattah El-Sisi has been awarded the Semper Opera Ball's Dresden Medal of St. George in recognition of his efforts to serve peace in Africa, Germany's DPA news agency reported Saturday.
A German delegation will hand over the medal to El-Sisi on Sunday in Cairo, said a statement by the union organizing the Semper Opera Ball, the largest classical entertainment event in German-speaking Europe.
The statement praised El-Sisi's endeavors to build bridges for peace in the crisis-hit North African region, eulogizing him as "a statesman holding the torch of hope and encouraging an entire continent."
Russian President Vladimir Putin and Romanian counterpart Klaus Iohannis received the medal in 2009 and 2017, respectively.
The badge of the medal is a replica of another medal dating back to the Baroque period. It depicts St George killing a dragon, symbolizing the victory of good over evil. The original medal is displayed at the Green Vault Museum in Dresden.

Pues sí, algo huele a podrido en Dresde, porque su concepto del bien y del mal parece un tanto discordante al del resto del mundo, que ha lanzado las campanas de la indignación al vuelo. Es indudable que debe revisar sus criterios o, mejor, eliminar un premio que nadie va a querer recibir más que dictadores y reyezuelos adinerados.


El escándalo es de tales dimensiones que han decidido, ante la avalancha de retiradas, cancelar el Baile de la Ópera, ante el temor de lo que pudiera ocurrir.
El Middle East Eye nos trae lo que la prensa egipcia de hoy ignora, las consecuencias de la concesión y la avalancha de críticas a los organizadores, de quienes todos se desmarcan. Lo que era un acto promocional, se convierte en un juicio abierto a la figura de Sisi y a su sentido del "bien" o la "paz", algo que indudablemente posee, pero que no es compartido por muchos en el mundo:

At the time, Frey defended the award as a token of appreciation for what he described as Sisi's role in restoring stability and peace to Egypt and Africa. But that characterisation has been denounced by human rights defenders.
On Tuesday, Vanessa Ullrich, an expert at Amnesty International Germany, told MEE that those granting Sisi an award have a "responsibility to carefully consider who is the right person to honour in public and who is being called an outstanding bridge-builder and peacemaker".
"Under President Abdel Fattah al-Sisi's government, Egypt is experiencing one of the worst human rights crises in the country's modern history," she said.
"Since coming to power in 2013, the Sisi government has been systematically taking action against political opponents, critical journalists and members of civil society. They face arbitrary detention and unfair trials; torture and ill-treatment in custody are common."
MDR, the main broadcaster of the event, condemned the award as “wrong”, saying the media organisation had no influence on the decision.
The network’s entertainment chief, Peter Dreckmann, promised his team would not broadcast any part of the event that features Sisi’s award.
Multiple celebrities who had been invited to the ball have also distanced themselves from the event, in the aftermath of what German media described as a "scandal". The latest were German billionaire Dietmar Hopp and former Bayern FC president Uli Hoeness.
'We would like to apologise for the award ceremony and distance ourselves from it. The award ceremony was a mistake'.
Hopp, who was due to be awarded the same medal as Sisi, said on Tuesday he has turned down the award. Hoeness, who had been chosen to present the award to Hopp, has also followed suit, according to the German press agency DPA.
The gala's main host, prominent TV anchor Judith Rakers, announced on Wednesday she was pulling out altogether, complaining the Semper Opera Ball had been turned into a political event.
Another host, pop singer Roland Kaiser, said he is also considering his participation.
"I was really looking forward to moderating the Semper Opera Ball alongside Judith Rakers," he said on Facebook. "The awarding of the Order of St George to the Egyptian ruler Abdel Fattah al-Sisi has turned the cultural event into a political one."
Following Rakers' withdrawal, her nominated replacement Mareile Hoppner also announced her rejection of the role. She cited the "very justified criticism of the selection of a prize winner" and regretted becoming a target of "the worst hatred and hostility" due to her earlier decision to co-host the event.*

El premio y la gala no se pueden separar porque la segunda es consecuencia del primero. Nadie quiere participar en una celebración en la que se honra a un dictador. En la selección de noticias asociadas del lateral del artículo en el Middle East Eye aparece un titular: "Egypt's parliament speaker favourably compares Sisi to Hitler". La foto que lo ilustra es la del inefable Ali Abdel-Aal, el hombre que maneja el parlamento con mano firme y al que pocos discuten. Si al-Sisi le parece tan beneficioso como Adolf Hitler, él sabrá por qué. Puede que hasta esas palabras de comparación les hayan hecho gracia a los señores del jurado de Dresde, tan aficionados a dar premios a figuras autoritarias.
Los efectos del premio han sido internos. Una vez más, muchos egipcios habrán besado la fotografía de su presidente al verle tan gallardo en la noticia de la concesión. Y como "lo que se da no se quita", lo lucirá orgulloso en cuanto tenga ocasión. Por supuesto, todos los casos de retirada e incluso de una devolución del premio no afectarán al primer egipcio ganador de este premio, hundido ahora en la miseria. Pudo sobrevivir a Putin en 2009, pero no creo que lo haga a Abdel Fattah al-Sisi.
Los empeños manifiestos sin reparo de la creación de la imagen exterior de Egipto, responsabilidad de todos sus ciudadanos dentro y fuera (implica que criticar supone traición), encuentran en este tipo de inexplicables galardones su terreno. Un premio por la paz es lo que el régimen necesita para construir la imagen engañosa y reforzar sus acciones represivas contra todos. Basta rascar un poco la superficie idealizada por el régimen para comprobar la realidad.


En Dresde se ha premiado al presidente de un régimen que ha sido condenado en diversas ocasiones por el Parlamento Europeo. Eso ya debería ser algo para un premio concedido en Europa. No es solo un bochorno para la institución que lo ha dado, sino que ha extendido el malestar y la vergüenza.

In response to the outcry, Frey apologised for the award.
“We are aware of the irritation that has arisen and we sincerely regret it,” he said in a statement. “We would like to apologise for the award ceremony and distance ourselves from it. The award ceremony was a mistake.”
Frey also said the award will not be part of the Semper Opera Ball programme, “in word or picture”.
Despite Frey's apology, public figures have continued to pull out of the event. Dresden's mayor was among those who denounced the honour.
"It is inconceivable for me how this honour has come about and which criteria were followed," Mayor Dirk Hilbert said. "I am reserving the right to decide whether I will appear officially in the programme as I have done before, and whether I will take part in the ball with my guests."
It was not immediately clear whether the award will be reversed. Sisi is not attending the gala.

Está claro. Un enorme error que no se ha corregido, sino que ha sido criticado y rechazado por muchos. El concepto de "paz" en un régimen con el historial del egipcio requiere mucha revisión y nuevos criterios.  Internamente, el premio habrá servido para que los admiradores, una vez más, entonen sus cantos laudatorios. Le animarán a que siga cazando dragones.


* "German opera ball cast into chaos by award for Egypt's Sisi" Middle East Eye 4/02/2020 https://www.middleeasteye.net/news/german-opera-crisis-over-sisi-award




martes, 4 de febrero de 2020

Los ataques de Boris Johnson

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¿Cuánto tiempo se tardará en notar los efectos del Brexit? Más aún: ¿quién perderá más con la separación? Estas son preguntas que a pocas horas de haberse consumado el Brexit todavía no podemos responder, pero están en mente de todos. A ello anima la actitud pletórica de un Boris Johnson que trata de trasladar su euforia por haber ganado la lecciones británicas —una euforia lógica— a una actitud sobrada ante la Unión Europea, en donde no ha ganado nada, por lo que corre el riesgo de darse un enorme patinazo.
Lo único bueno actualmente que tiene la historia de Reino Unido en la Unión Europea es que siempre fue problemática y rezongante. Los británicos estiraron y estiraron su relación hasta que finalmente el chicle se separó de la suela. La política puede tener muchos vaivenes, pero la salida de la UE es algo más que "política". La política se hace dentro; fuera es otra cosa. Donde Johnson hace política es en el interior, cara a sus electores, que serán los que decidan las bondades del Brexit viviendo sus consecuencias sin necesidad de que se las cuente el primer ministro.
¿Qué hay de realista y que hay de prejuicio en la salida de Reino Unido de la UE? Puede que la mentalidad isleña de los británicos y su pérdida imperial hayan distorsionado su percepción del mundo, que siempre ha sido peculiar, algo gozoso para ellos mismos. Es la generación mayor la que apoyó el Brexit y lo sacó adelante, frente a los más jóvenes, que apostaban por ser "europeos". Si los jóvenes siguen siendo europeístas, es cuestión de tiempo y vida que los nostálgicos del Canal vayan desapareciendo.
Johnson tiene sus electores. La Unión Europea también. Para evitar el mal ejemplo, que al gobierno británico le interesa extender, la Unión debe mantenerse firme ante Johnson. Lo más probable es que Johnson trate desde Reino Unido de debilitar la unión de los países comunitarios. Reino Unido ha sido maestro en estrategias de división allí por donde ha ido.


La Vanguardia nos trae un artículo firmado por su corresponsal en Londres, Rafael Ramos, encabezado por el titular "Ataque frontal de Johnson a la UE". Tras plantearse el origen de la expresión que define la venganza como un "plato frío", el corresponsal escribe refiriéndose al primer ministro británico:

El Brexit es su venganza particular contra Europa, por las razones que sean (mayoritariamente de oportunismo). Ayer se disfrazó de gladiador romano o competidor de lucha libre y, ya sea con el escudo o a pecho descubierto, lanzó un ataque a la yugular de la Unión Europea: “Bajo ninguna circunstancia vamos a aceptar vuestras leyes, vuestras normas y vuestros tribunales. Hemos hecho el Brexit justamente para deshacernos de todo eso”. De una vez por todas y para siempre.
Johnson cree en la teoría de que la mejor defensa es un buen ataque, de que aquel que golpea primero, golpea dos veces. Piensa que Theresa May fue débil y se equivocó por completo en su estrategia negociadora, aceptando las reglas del juego que le impuso Bruselas. Y él no va a hacer lo mismo. Ha dado instrucciones a los diplomáticos del Foreign Office para que, en los foros internacionales, no se sienten con los europeos, a fin de resaltar la independencia de la política exterior británica. Ha amenazado con imponer controles a los productos que lleguen procedentes de la UE. Ha descartado un alineamiento normativo que haga posible un comercio libre de tarifas, y afirmado que cualquier compromiso en materia pesquera será sólo de un año de duración, prorrogable. Ha acusado a sus interlocutores de desdecirse de las promesas del acuerdo de Retirada y poner nuevas condiciones.*


Le interesa a Johnson olvidarse que la "reglas de Bruselas" eran también las "suyas", pues estaba dentro del club. Lo que llegará ahora son las que la UE con aquellos que están fuera del club. Y el camino que Johnson ha emprendido es erróneo y en clave interior.
A veces, la falta de realidad se suple con gestos, como un ilusionista que tratará de convencernos realmente que el conejo no ha estado nunca en la chistera hasta ese momento. El "bajo ninguna circunstancia" de Johnson es el peor camino. También es en clave interna, porque lo que está es intentando traducir el previsible encontronazo por sus propias acciones en "orgullo británico". Es su versión particular de su amado Churchill: "Sangre, sudor y lágrimas". Johnson se pone al frente de la armada británica para lanzar sus discursos patrióticos. En ellos promete un futuro esplendoroso liberado de la cárcel comunitaria. Si la UE era una cárcel, Reino Unido era el único que tenía permiso los fines de semana. Sacó lo que pudo y mantuvo los privilegios con la amenaza constante y el agravio a la situación de otros. El hecho de mantener la libra ya da cuenta de su falta de solidaridad con el resto de la Unión. Eso le ha permitido jugar a dos barajas, la línea británica y la comunitaria, según le interesara. Eso se le ha terminado por propia decisión de los británicos y su propia estrategia.
La estrategia de Johnson se mueve en dos terrenos, la negociaciones reales con la UE —donde hará lo que pueda, porque el otro cuenta— y los discursos  con las que engatusar a los británicos, reviviendo la grandeza imperial y —como han señalado muchos— retrocediendo a las Guerras mundiales, enfrentándose a una Europa ante la que muestra desprecio.

Pero estos discursos no taparán las profundas brechas internas que ha producido el Brexit, dividiendo en dos al país y estableciendo una guerra generacional que siempre perderá —es ley de vida— la generación que desaparezca primero.
Con sus discurso, Johnson se pone el parche antes de la herida. Trata de crear un escenario beligerante con Europa para preparar un posible fracaso de sus movimientos. Siempre podrá, así, responsabilizar a Europa a la que ha convertido en enemiga. Lo malo es que esto pueda provocar reacciones también en el continente, cuya capacidad de recibir insultos de Boris Johnson desconocemos. Así empiezan muchos conflictos que van a más.
Si el texto de Ramos comenzaba discutiendo sobre la idea de venganza, el final lo hace sobre el odio:

Johnson, que se considera experto en la UE desde que fue corresponsal en Bruselas, ha adoptado de entrada una postura negociadora de máxima intransigencia. Buen conocedor también de los clásicos, sin duda no le es ajena la opinión de la Norma de Eurípides, que decía que “aún más fuerte que el amor de un amante es el odio de un amante”. Y que cuando uno emprende el camino del odio, ya puede empezar a cavar dos tumbas, una para el enemigo y otra para sí mismo.*

Si Johnson elige el camino del odio, se habrá retrocedido más de lo que pensamos. Desgraciadamente, también se habrá avanzado hacia el conflicto más rápidamente de lo que creíamos. Lo malo de la demagogia es que no puedes controlar todos sus efectos y consecuencias.



* Rafael Ramos "Ataque frontal de Johnson a la UE" La Vanguardia 4/02/2020 https://www.lavanguardia.com/internacional/20200204/473285059566/brexit-ataque-frontal-johnson-ue.html

lunes, 3 de febrero de 2020

El tecno Rembrandt

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Conforme la tecnología avanza y permite hacer cosas que antes eran dominio exclusivo de los humanos, los problemas se presentan y nos obligan a repensar y reorganizar los conceptos para poder integrarlos dentro del sistema general. Es el caso que nos presenta El País con el titular "Cuando el robot pinta como Rembrandt", firmado por Patricia Esteban en la edición de hoy.
Tras citarnos algunos casos sonados sobre la autoría artística realizada por máquinas, la autora nos introduce inmediatamente en el problema:

Hasta ahora, la actividad creativa de las máquinas no había suscitado problemas porque se empleaba para apoyar el trabajo de un humano. Sin embargo, en la medida en que han aprendido a desarrollar por sí mismas obras tan complejas como las artísticas, se plantean un sinfín de interrogantes legales. ¿Quién es el autor: el robot o el humano que lo controla?, ¿debe ser protegido el cuadro o el texto?, ¿qué hacer si alguien lo imita?*



Nadie se ha planteado, en efecto, el papel del martillo en las esculturas de Miguel Ángel, la tinta en los grabados de Durero o las pinturas usadas en un cuadro de Velázquez o de Renoir. Herramientas y materiales eran usados por el ser humano y desaparecían dejando un hueco entre el lienzo y el artista. Una vez terminada la obra, esta queda vinculada a los creadores y todo lo demás desaparece.
Pero lo que se plantea ahora es muy diferente gracias a unas tecnologías que no se conectan con la inteligencia para crear, como ocurre con los artistas, sino que crea por ella misma. Todo el proceso es desarrollado por máquinas. O casi. Alguien las ha diseñado para hacer lo que hace.
En el artículo se muestra el debate sobre quién debe ser el beneficiario de lo que las máquinas hagan. Hay distintas opiniones que van desde un extremo en el que la máquina podría desarrollar algún tipo de derechos hasta los partidarios de los desarrolladores del software.
En el artículo se señalan algunos problemas:

Reconocer la autoría de la máquina, en todo caso, abriría un amplio abanico de problemas prácticos de difícil solución. ¿De quién sería el beneficio económico?, ¿quién podrá denunciar su plagio?, ¿es posible vender la obra sin la autorización del software? Para Ramos, un robot puede generar derechos, “pero siempre a favor de quien lo ha programado”. Algo similar a lo que sucedió con el famoso caso del selfi tomado por un mono, que originó una disputa legal sobre si el simio debía beneficiarse de su autoría, explica. En ese caso los jueces fallaron a favor del fotógrafo porque era él quien había generado la confianza en el animal para que se sacara la instantánea.
Más allá de quién deba ser el titular de los derechos sobre las obras desarrolladas por inteligencia artificial, en lo que coinciden todos los consultados es en la necesidad de protegerlas para no desincentivar la inversión en estas tecnologías. Y, de momento, en este aspecto sí existe solución en el ordenamiento jurídico. Para Ignacio Valdelomar, director de la asesoría jurídica de Isern Patentes y Marcas, “no hay duda de que las creaciones son objeto de protección” y que pertenecen al propietario o diseñador del software, un programa informático que sí puede ser patentado. Será él, por tanto, quien tenga la capacidad de explotarlo y perciba los beneficios económicos que genere aquello que produce.*

Tan metidos están en saber quién cobra que se les olvida considerar otros problemas importantes. Ya se ha planteado el no "desincentivar" a los investigadores: si no hay beneficio, no hay investigación. Lo que no deja de ser triste, aunque sea realista.


Hay varios aspectos considerables. El primero de ellos nos lo da el título del artículo: "Cuando el robot pinta como Rembrandt". ¿Qué pasa con Rembrandt? Estamos debatiendo sobre autoría y ¿nadie se preocupa por él? Bien podría argumentarse que Rembrandt tiene derechos, por más que lleve tiempo en su tumba. Si es posible copiar el estilo Rembrandt y producir como él, pronto surgirán iniciativas para proteger los estilos y hacer pagar por las copias que las máquinas hagan. Al fin y al cabo, los desarrolladores del software no son el final de la cadena, como predican algunos. La normativa reguladora de derechos no contaba con la posibilidad de la copia mecánica, pero en el momento en que esta es posible se redefinirá el concepto de copia al de imitación, que incluirá el estilo.
Otro aspecto es la unicidad del arte, especialmente en la pintura (también se habla de los textos en el artículo). Lo valioso de una obra, en términos de mercado, es su rareza, es decir, que es única. Los que esperan "incentivos" por el beneficio del desarrollo del software tendrán que tener en cuenta que el mercado del arte se mueve por la escasez de objetos artísticos. No creo que los museos o los coleccionistas estén por grandes compras de este tipo de obras. Mientras sea una rareza, puede. Pero en el momento en el que se haya consolidado, no dejará de ser una posibilidad digital más, un divertimento.


El mercado del arte es muy sofisticado y busca más estabilidad con precios al alza, que la inundación de productos digitales firmados por máquinas inteligentes. El moverse como imitación de algo ya existente tiene gran interés como capacidad de aprendizaje de la máquina, la mejora de su inteligencia artificial, pero no creo que sea el hecho de la obra en sí. Si así ocurriera, sería el propio Rembrandt quien se resintiera de la copia de su estilo para hacer nuevas obras.
Desde el punto de vista de la historia del Arte no hay valor en imitar a Rembrandt, a Picasso o a Velázquez. Son ya historia. Su valor proviene de su posición en el flujo del arte, además de su calidad. Un arte que retrocede en el tiempo, imitando, es un sinsentido. Por ello, la única salida es más complicada: la originalidad. ¿Pueden crear obras originales las máquinas?
Un estilo puede ser copiado, en efecto. Siempre se ha hecho, como sabemos por los falsificadores de obras de arte. Ese sería el estatus actual de alguien que copiara el estilo para intentar colar un Rembrandt inesperado. Pero si lo hace una máquina se trata de una curiosidad científica y tecnológica.


Si la máquina hiciera algo original, propio, sería fantástico. Otra máquina podría copiar su estilo, al igual que otra lo hace con Rembrandt. No tiene sentido proteger la obra que es a su vez una imitación del estilo de otra. Legalmente dependería de cómo lo percibiéramos. Pero el planteamiento de proteger una obra que copia a una desprotegida me parece poco justo. La obra de arte, en realidad, es el propio software, que es el arte innovador y propio. Lo que se produzca con él, mientras copie o imite, es otra cuestión.
Aplicar la investigación en Inteligencia Artificial a este tipo de causas, me parece interesante desde el punto de vista de la Tecnología, pero los resultados, por muy hermosos que sean se deben considerar en otro orden.


La creación artística es humana. Eso que se copia y se llama "estilo" es el resultado de la vida de las personas, de su aprendizaje técnico-artístico, pero también vital. El arte no es mecánico, tiene algo más que es lo que la persona pone en las obras. Podremos leer estupendas novelas escritas por robots, enterarnos de lo que ocurre en el mundo gracias a las noticias que las máquinas no cuenten decorar nuestras casas con nuevos "tecno-rembrandts", hacernos retratos pintados por un tecno-Velázquez con los que asombrar a los visitantes. Serán "bonitos", pero no serán "arte", por lo mismo que no lo eran aquellos famosos lienzos pintados por un chimpancé. Las cuestiones legales son una cosa, las económicas otra..., pero el arte también tiene sus razones y sus valores que, hoy por hoy, las máquinas no tienen.
Nos maravillamos de lo que hacen la máquinas que nosotros hacemos. Ya las máquinas empiezan a aprender por sí mismas porque las diseñamos para eso. La obra de arte es en realidad la máquina que hacemos, no el resultado pictórico o de cualquier otro tipo que produzca. Ella es hija de su tiempo y revela nuestros deseos y valores. El arte es otra cosa, por muy bellos que sean los resultados.


* Patricia Esteban "Cuando el robot pinta como Rembrandt" El País 3/02/2020 https://elpais.com/economia/2020/01/31/actualidad/1580472914_468275.html

domingo, 2 de febrero de 2020

No soy un virus o frenar la xenofobia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo hemos planteado ya dos veces anteriormente y lo seguiremos haciendo porque las bolas de nieve van aumentando de tamaño si no se las detiene. La información que se está dando en muchos medios o incluso instituciones no contribuye mucho a la solución del problema real, las infecciones, y contribuye a crear otro, el racismo y la xenofobia.
Lo más sorprendente es comprobar la falta de unidad de los propios medios. Es decir, en el mismo medio podemos encontrarnos artículos advirtiendo de la xenofobia y titulares con una actitud contraria, practicándola. Las causas son muchas y muy pocas tienen que ver con el coronavirus.

En España no nos libramos de la epidemia mediática; los Estados Unidos imponen su agenda con fuerza y nadie se separa del guión. A poco de empezar la situación con el coronavirus ya se percibía que se iba a plantear como una cuestión anti China. El 21 de enero publicamos aquí un post titulado "¿Tienen nacionalidad los virus?", anticipando que calificar como "virus chino", el "misterioso virus chino", etc. tendría consecuencias indeseadas sobre los ciudadanos chinos residentes en el extranjero, de trabajadores a estudiantes, pasando por los turistas, una comunidad creciente. Una semana después, el 28 de enero, publicamos otro post, mucho más directo "Coronavirus y metáforas de guerra". En él se criticaba la creciente forma de presentar la situación como una "guerra", lo que afectaría indudablemente al enemigo, que es invisible, pero cuya cara visible son ciudadanos chinos mayoritariamente. Las metáforas de guerra, como nos enseñaron George Lakoff y Mark Johnson, generan un pensamiento de guerra, con aliados y enemigos. Este post tenía su origen en las primeras palabras que escuché donde ya no se diferenciaban el virus y los ciudadanos chinos. Cualquiera pasa a ser un peligro potencial simplemente por serlo.
Entramos ya en la tercera fase. El miedo es el mayor peligro Ya lo están diciendo los expertos: se corre el riesgo de que socialmente no se pueda controlar lo que sanitariamente sí. Para el coronavirus hay medidas; para el miedo y la xenofobia no.


El gran problema comunicativo procede del lenguaje mismo y de nuestra forma de establecer categorías, de ahí el énfasis puesto en evitar la "metáforas de guerra", de las que ya hemos hablado.
En Euronews leemos el siguiente titular "#JeNeSuisPasUnVirus: Asiáticos en Francia sufren "una epidemia de racismo" por el coronavirus"; en la CNN leemos este otro: "UC Berkeley faces backlash after stating 'xenophobia' is 'common' or 'normal' reaction to coronavirus".
Empecemos por el último. Es grave porque proviene de un estamento como es la Universidad de California en Berkeley y de sus servicios de Salud:

Anxiety. Feelings of helplessness. Social withdrawal. Anger.
Those are some "common" and "normal" reactions to coronavirus, according to a now-deleted infographic posted to Instagram by University Health Services at the University of California, Berkeley. All might sound understandable.
But then, rounding out the list, the school listed this:
"Xenophobia: fears about interacting with those who might be from Asia and guilt about these feelings."
The backlash was widespread.*



Lo peor de la nota es que lo consideraba como "normalidad". Eso es lo que ha causado indignación en muchos y preocupación a otros. El post puede leerse de diferentes formas, pero es cierto que la lectura ambigua es la base de los problemas. Cuando se lee un texto y se saca una conclusión errónea, algo falla en el texto.
No es un problema de "corrección". Es algo más y que nos debería hacer reflexionar sobre cómo gestionamos informativamente las relaciones entre países, gobiernos, comunidades y culturas. Hemos acuñado términos como "islamofobia", pero todavía no hemos dado forma explícita a lo que supone una evidente corriente dirigida contra un país que se traduce en su efecto sobre las personas. Necesitamos un elemento que identifique claramente esta forma de actuar que se refleja en muchas situaciones e informaciones.
Leemos en el texto de la CNN:

The spread has come with increased xenophobia around the world, with one French newspaper touting a "New Yellow Peril?" as a headline, drawing backlash for its reference to an old ideology that targeted East Asians in Western countries.
People of Asian descent living in the West have already said they've been treated differently. One British Chinese journalist in London said a man quickly moved seats when he sat down on a bus.
Others have reported tasteless jokes online, too.
More than 30% of Berkeley's student body is of Asian descent, according to demographics data.*

La CNN crítica prácticas ajenas, pero no ve las propias. Si bien ha ido corrigiendo la formas de los titulares, no siempre ha sido así. En cualquier caso, por ejemplo, no es lo mismo decir "Fallece un paciente en Filipinas" que "Primera muerte por coronavirus fuera de China" (First coronavirus death outside of China). No hace falta mucha sutileza para comprender que el segundo causa mucha más angustia. Da igual que se diga después que el paciente se había infectado en Wuhan previamente.
Las noticias se derivan a la economía, señalando los costes para la economía china, pero también para las economías occidentales. El aislar tiene un precio y el miedo es un suplemento que interactúa con otros factores. Las actitudes negativas hacen reaccionar a los que no tendrían problema ninguno en salir porque están perfectamente sanos. De esta forma se produce una reacción negativa ante el trato negativo. Ya solo el turismo chino es una fuente de ingresos importante —de la que se habla poco por cierto—, que va a afectar a aquellos que contaban con ella.


El problema se vuelve más irracional —como se adelantaba en la información— cuando el miedo se extiende en función de los rasgos físicos. Todo el que tenga rasgos orientales pasa a estar bajo sospecha cuando el miedo se extiende. Da igual que lleven tres generaciones en los Estados Unidos o que nunca hayan pisado China; da igual que sean japoneses, vietnamitas, filipinos, camboyanos... todos son sospechosos para el xenófobo que desarrolla su mecanismo defensivo de forma agresiva. La indignación de la gente ante el escrito del Servicio de Salud de la Universidad de California es considerar "normal" la xenofobia, un término que es agresivo y va más allá de la mera prevención.
El Euronews leemos los efectos en Francia:

Esta semana los mensajes acompañados de la palabra #JeNeSuisPasUnVirus inundan las redes sociales. Estos testimonios se hacen eco del "hartazgo" de la comunidad asiática francesa señalada con demasiada frecuencia desde la aparición en China del nuevo coronavirus. Los mensajes subrayan las situaciones que los asiáticos en Francia -y no sólo los de origen chino- experimentan en su día a día.
Linh-Lan Dao, periodista de la televisión pública francesa, denunciaba la situación en redes sociales. Comentaba que insultan a la gente en el transporte público simplemente por el hecho de ser asiático. "No solo son chistes/odio en las redes sociales, la discriminación se produce en la vida real".
"Esta movilización es parte de un movimiento más grande. Los jóvenes asiáticos han sido muy conscientes de la cuestión de los estereotipos y el racismo antiasiático en Francia desde hace por lo menos tres cuartos de siglo. La primera manifestación grande fue en 2016, después de la muerte de Chaolin Zhang en Aubervilliers".
"Hoy en día, hay muchos jóvenes que se movilizan para denunciar los estereotipos y clichés que aseguran que los chinos son discretos, incluso frágiles, y ricos. Desde la explosión del nuevo coronavirus, han aparecido reacciones antiasiáticas y antichinas en los medios de comunicación franceses, así como en los internacionales, en Canadá, Inglaterra, etc. Y frente a esto, los jóvenes han compartido sus experiencias y expresado su ira en las redes sociales".
"El miedo al coronavirus es completamente irracional. La "Alerta Amarilla" o "virus chino" evoca una imagen como si todos los asiáticos fueran necesariamente portadores del virus. Pero para una persona asiática que vive en Francia y que nunca ha estado en Asia o China, o que no ha estado allí en los últimos tres meses, no tiene más probabilidades de infectarse que alguien de otro país.**



El caso de coronavirus está sirviendo para dejar al descubierto las reacciones xenófobas, anti chinas, existentes previamente. Los testimonios es lo que muestran. La comunidad china tiende a ser discreta en estas situaciones, pero como ocurrió en España con los bloqueos de miles de cuentas de los bancos a los ciudadanos de China, un episodio vergonzoso, estalla denunciando lo que hasta el momento había padecido en silencio.
Hay que distinguir los gobiernos, las políticas, los países, la cultura... de las personas. Ya lo dijimos el otro día. La xenofobia no es una reacción de normalidad ante nada porque ya existe anteriormente.
Los peligros de las guerras mediáticas contra países es que no se sabe hasta dónde penetran en la mente de las personas, muchas veces en la mente de personas predispuestas. Los hispanohablantes de los Estados Unidos han estado sometidos a acoso especialmente desde la llegada de Trump. No eran portadores de ningún coronavirus, pero eso daba igual. Hablar su lengua se consideraba, con las "metáforas de guerra" como un ataque a la "vida americana". Los incidentes en cafeterías, supermercados, autobuses, etc. donde la gente era recriminada por hablar en español muestran que se puede vivir en permanente miedo.


Los Estados Unidos acaban de señalar ayer nuevo países a los que se ha puesto restricciones de viaje. Para hacerlo se usa el término "seguridad nacional", con lo que se da a entender que son "enemigos", peligros potenciales. Los nigerianos han mostrado ya su asombro por una medida que los estigmatiza.
Durante los años de Trump de forma especial, los ataques a China se han intensificado y no se ha tenido demasiado cuidado en distinguir los gobiernos de las personas. China era "el enemigo", sin más explicación. Hoy la justificación es una epidemia que saca lo peor de muchos, el odio, mientras que necesitamos sacar lo mejor.
Termino de nuevo con llamadas a la solidaridad con los que sufren, que son hoy por hoy los que están enfermos y sus familiares. Los porcentajes de curación, nos lo dicen, es elevado, aunque su expansión es rápida. Toda muerte es triste, todo enfermo merece nuestra solidaridad. Es la línea que hay que abrir, no la del miedo xenófobo, por más que la Universidad de California lo haya considerado una "forma de normalidad". Hay que cuidar el lenguaje y la manera en que se informa y eso es responsabilidad de los medios y de los profesionales que están configurando la visión que tenemos del mundo y de lo que ocurre en él. Hoy el mundo se ha hecho pequeño y veloz, no hay muchas posibilidades de rectificar lo que se dice o hace. Por eso es necesario tener sentido de la responsabilidad e informar sin sensacionalismo, distinguiendo bien de qué y quiénes se habla. Muchos mezclan las cosas y no es bueno ya que añade un sufrimiento nuevo y crea fracturas difíciles de reparar.
Es más humano ofrecer nuestra solidaridad y apoyo a los que están fuera de su país y ya tienen bastante con la preocupación por sus familias y amigos. De nuevo lo hacemos desde aquí, modestamente, pero con afecto.



** "#JeNeSuisPasUnVirus: Asiáticos en Francia sufren "una epidemia de racismo" por el coronavirus" Euronews 31/01/2020  https://es.euronews.com/2020/01/31/jenesuispasunvirus-una-epidemia-de-racismo-cotidiano
* "UC Berkeley faces backlash after stating 'xenophobia' is 'common' or 'normal' reaction to coronavirus" CNN 2/02/2020 https://edition.cnn.com/2020/02/01/us/uc-berkeley-coronavirus-xenophobia-trnd/index.html

sábado, 1 de febrero de 2020

Otra muerte por mutilación genital en Egipto

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
De nuevo otro caso de muerte de una niña en Egipto debido a la mutilación genital. La muerte es un caso ceremonia familiar en la que sus padres, el tío y la tía, rodean a una niña que es mutilada, sin anestesia, por un médico jubilado de 70 años que actúa como celebrante sangriento. La niña muere desangrada ante la inoperancia del médico que no es cirujano, pero sí tiene tarifa para esta clase de cirugía destructiva, que dejará a la mujer lisiada sexualmente tras la ablación. 
La tradición dice que las mujeres son insaciables y que deben ser vigiladas y mutiladas porque se dan a la búsqueda del goce cuando sus padres o maridos se dan la vuelta. Esa es, sencilla, la teoría: la mujer debe ser mutilada para tranquilidad del hombre. Si no lo hace no se casará, ¿quién va a correr el riego? El marido puede devolverla a la familia si se encuentra en su noche de bodas que no ha sido mutilada. Una mujer sana es una mujer defectuosa. Así lo asegura la tradición y la sabiduría.


No es una cosa popular, un atraso. Si ocho de cada diez mujeres están mutiladas significa que eso llega hasta los palacios y ministerios. Significa que los que se rasgan las vestiduras en el parlamento, que un porcentaje de jueces que condenan a los infractores, que los médicos, que los ministros, etc. hacen lo mismo con sus hijas. No es solo el pueblo atrasado quien lo hace.
La mutilación genital femenina es una práctica precoránica que se vuelve de buenos practicantes, que la defienden como voluntad de Dios y tranquilidad de maridos y familias. No existe en todos los países musulmanes, sino en algunos que han mantenido esa práctica asimilándola a la religión para justificarla.
Curiosamente en Egipto, donde se supone que está prohibida desde 2008, se sigue practicando y lo hacen, como en este caso, los médicos que se ganan —como el jubilado de este caso— un buen sobresueldo. La alternativa es gente sin "garantías", en cualquier espacio.


La hipocresía es enorme: solo salen a la luz los casos en los que las niñas mueren. Así ocurrió la primera vez que se condenó en 2016 a un médico que, para escándalo de todos, siguió practicando lo mismo, hasta que saltó el tema a la prensa y hubo que encerrarlo a cumplir la condena. Tampoco fue mucho.
Lo ocurrido entonces nos lo explica Egyptian Streets:

The 2016 law came after outrage following the death of 13-year-old girl Soheir Al-Bataa in June 2013. Raslan Fadl, the doctor who carried out the procedure which killed Soheir, became the first Egyptian doctor to be brought to trial and convicted for FGM.
In January 2015, Fadl was sentenced to two years in prison with hard labor for manslaughter and three months or performing the banned practice and killing the 13-year-old during the procedure.
However, in December of that year, two separate reports from National Public Radio (NPR) and Vice claimed that Fadl was continuing to practice medicine in his village in Mansoura. The reports claimed that police forces said Fadl was a ‘fugitive’ and that they were unable to track him down.
An undercover reporter from VICE News visited Fadl at his private clinic and inquired about the procedure. The convicted doctor said there would be “no problem” with performing the procedure but also said he is attempting to sue the government for outlawing FGM.
It wasn’t until early 2016, that an Egyptian court revoked Fadl’s licence. In July 2016, Fadl was arrested by police forces and imprisoned to carry out his prison sentence.
The case prompted the Egyptian Parliament to review FGM laws amid pressure from everyday Egyptians and particularly women’s rights groups in Egypt.*


Aquí dimos cuenta de este caso, considerado insólito porque por primera vez un médico era condenado. En ocasiones, como puede ocurrir en esta, las denuncias de los padres es, primero, para evitar que les culpen, pero también para conseguir un dinero por parte del médico, que les ha "deteriorado la mercancía". No es la primera vez que el acuerdo de los padres con el médico o persona que lo haya realizado acaba en acuerdo.
Los casos de muerte conocidos no son muchos, pero ¿qué ocurre con los millones de mutilaciones realizadas durante el año? Todo el mundo sabe quién y dónde se realizan. Las asociaciones de defensa de los derechos de las mujeres protestan. Pero la prohibición debería implicar la detención no solo en los casos en que mueren las niñas, sino todos los casos, ya que la prohibición envuelve la realización.


La práctica, como decíamos, está suficientemente extendida como para que haya una voluntad real por parte de los estamentos. Los funcionarios que deberían hacerlo es probable que ellos mismos lo practiquen en sus propias familias. Eso es lo que dicen las estadísticas.

De poco sirve que se endurezcan las penas si estas no se imponen o se llevan a cabo. Según lo dicho, las cárceles deberían estar llenas de médicos y demás practicantes de las mutilaciones, ya que son millones las realizadas anualmente. Sin embargo, esas estadísticas no se dan. Solo las que dan las entidades independientes. ¿Cuántos detenidos hay en Egipto por practicar las mutilaciones? No conozco las estadísticas; solo un par de casos cuando ha muerto la niña. Si no hay muerto, no existe.
Hace unos años recogimos aquí la vergonzosa petición de un parlamentario egipcio para que se suavizara esta cuestión, lanzando un llamamiento a las mujeres egipcias para que no se opusieran a la mutilación y tuvieran consideración para con sus maridos y no agotarlos. Fue un enorme escándalo porque todavía hay voces que se indignan.
La BBC resumía el caso y el escándalo causado así:

An Egyptian MP has stirred controversy after rejecting tougher penalties for those who force women into genital mutilation (FGM), saying half of the country's men "are impotent".
Parliament last week approved longer jail terms for those carrying out FGM, following the death of a teenage girl.
MP Ilhami Agina responded by saying FGM was needed in order to reduce women's sexual appetite, to match Egypt's men.**


Hay que agradecer al impresentable diputado Ilhami Agina la claridad de los conceptos. Sobre este caso escribimos en su momento. No pensemos que se trataba de un "radical religioso", más bien al contrario, de un pragmático, de un realista que recogía la idea en mente de todos, la que lleva a esos porcentajes escandalosos, que tanto molestan al gobierno egipcio. Maestros en el mareo institucional, el régimen egipcio hace declaraciones, pero son acciones las que se necesita. El problema está en que ir contra la ablación es "impopular", como demuestran las cifras de esta práctica en suelo egipcio, el lugar del mundo donde se dan las cifras más altas. 


Hacer leyes inútiles es una práctica egipcia frecuente. Sirven para lavar la imagen y crear un discurso de modernidad que, sin embargo no cala realmente porque no hay voluntad. El interés relevante en la imagen exterior trata de evitar ser recriminados por la ausencia de leyes sobre este problema, pero ¿de qué sirven estas sin el apoyo de jueces, funcionarios y fuerzas de seguridad? De no ser por lo que nos contaba Egyptian Streets, el carnicero que mató a la niña de 2016 seguiría practicando su macabro oficio una y otra vez. Los miles de médicos que lo hacen cada día tienen la excusa de que si no lo hacen ellos, otros lo harán con menos "garantías", por lo que el negocio no cesará nunca. Son ellos los primeros interesados en realizar esta práctica piadosa que tanta paz trae a las familias egipcias, que pueden descansar tranquilas mutilando a sus hijas.
Cada cierto tiempo, saltará a los medios la muerte de una niña. Las demás mutiladas llevarán su vida con resignación. El próximo 6 de febrero se celebrará el Día Mundial contra la Mutilación Genital Femenina. Sigue siendo necesario recordarlo.



* "Four Arrested After 12-Year-Old Egyptian Girl Dies from Female Genital Mutilation" Egyptian Streets 1/02/2020 https://egyptianstreets.com/2020/02/01/four-arrested-after-12-year-old-egyptian-girl-dies-from-female-genital-mutilation/