Joaquín Mª Aguirre
Los
resultados de las elecciones de medio mandato en los Estados Unidos son un duro
golpe para Donald Trump, por más que él lo niegue. El argumento que ha esgrimido
es que "él no iba en las papeletas", que "de haber ido habría
ganado". Puro Trump: la negación de lo obvio y la afirmación de lo
indemostrable.
Los
resultados de estos dos años de mandato de Trump son claros y la derrota
republicana es clara, más clara que lo que se esperaba. Han salido elegidos
candidatos donde hacía décadas que no había más que republicanos.
Esto
afecta a todos los estados o, si se prefiere, a los republicanos de todos los
estados, que lógicamente piensan una cosa aunque tengan que sostener otra. Es
claro que el argumento de Trump no les sirve de consuelo y mucho menos de
explicación convincente. Como que Trump vaya por todos los estados es imposible
lo más seguro es que empiecen a pensar cómo liberarse de él. La política no es
el espacio del amor (pese a la campaña de PSOE), sino del cálculo necesario
para colocar sus candidatos en los puestos adecuados.
Previsiblemente,
pese que no le guste nada a Trump, empezarán a usar el argumento de que Trump
no puede presentarse a las próximas generales y, por lo tanto, se trata de
prometer que no se repetirán los mismos errores, es decir, distanciarse de
Trump, de una forma u otra, como un ejercicio de supervivencia. Empezarán unos
pocos y a estos les seguirán otros que no querrán arriesgarse manteniendo el
culto a un presidente que les ha llevado al rechazo popular en las urnas.
Los que
tenían esperanzas en que los votantes republicanos fueran reacios a manifestar su
voto en las encuestas, las han perdido definitivamente y el rechazo a Trump ha
sido claro, rotundo. Se supone que los dirigentes republicanos tratarán de
recuperar lo perdido, lo que supone distanciarse del presidente. Está por ver
cómo este lo acepta, aunque nos podemos hacer ya una idea aproximada por lo que
ha dicho sobre la derrota: es cosa de otros, no suya.
En RTVE
Play se nos ofrecen los resultados de un aspecto que hemos tratado aquí en
diversas ocasiones, lo que podríamos llamar el "el objetivo cultural
estratégico", que no es cuestión solo de Trump, sino que viene desarrollándose
desde hace décadas. Supone que la ultraderecha norteamericana, constituida por
grupos ultranacionalistas y sectarios religiosos como núcleo duro, trata de
deshacerse de las influencias culturales de lo que consideran
"izquierdas" en instituciones como las universidades. Recordarán cómo
fue tiroteado y muerto el activista de ultraderecha Charlie
Kirk que estaba fundando clubes universitarios por todos los campus del
país.
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| El País 10/09/2025 |
El
texto de RTVE Play se corresponde con el emitido en Documentos TV. En él se
resumen las andanzas y manejos del trumpismo en las universidades, de los
recortes económicos a la expulsión de alumnos extranjeros. El texto es
altamente instructivo sobre un tema que no se ha valorados muchas veces como
debía. Leemos en él:
Comenzó la batalla contra Harvard. Lo
mismo ocurrió hace 60 años antes. Durante la guerra de Vietnam en las
universidades se sucedieron las protestas y hubo una reacción conservadora. El
gobierno de Nixon consideró a estas instituciones educativas superiores
incubadoras de ideas de extrema izquierda. “Las palabras que pronunció
Richard Nixon hace 50 años encierran una gran sabiduría: Los profesores son el
enemigo”, viene repitiendo el vicepresidente Vance estos últimos años.
May Mailman, consejera política de la Casa Blanca entre enero y agosto de 2025 explica que “la educación superior es la causa principal o, una de ellas, al menos, del declive cultural”. Los expertos aseguran que lo que se está librando es una auténtica guerra ideológica sin cuartel, cuyo objetivo no es otro que reeducar a las futuras élites estadounidenses acorde a los valores de MAGA.*
Creo
que se puede comprender con toda claridad el alcance del problema y la
perspectiva republicana junto a su forma de acción. Aquí hemos escrito en
diversas ocasiones sobre las estrategia culturales de Vox en España. Las
acciones para impedir que se compren libros para las bibliotecas públicas o
dejar sin subvenciones a las películas que consideran "peligrosas" (discursos
feministas, igualitarios, LGTBI, etc.) forman parte del mismo tipo de
iniciativas, fruto de una ideología que trata de imponerse "antes de las
urnas", por decirlo así.
La estrategia
ultraderechista, ultraconservadora, se une en los Estados Unidos a una serie de
mitos fundacionales que consideran el pueblo norteamericano elegido por Dios
como una nueva Jerusalén. Es la creencia en el "destino manifiesto",
el que asegura el dominio mundial USA porque "Dios lo quiere". Por
ello, los que piensan de otra manera no solo son "anti americanos",
sino que actúan contra la voluntad divina.
Desde el poder, las tácticas tienen que ver con el cerco a las universidades por su dependencia económica o de cualquier otro tipo. El aumento de las Universidades privadas debe ser analizado con detalle para ver quién hay detrás, que es enseñado, qué eliminado, etc. Si se trata de formar a las élites futuras, muchos derivarán a los hijos a estudiar allí donde se les forme "adecuadamente" para los fines de mantener privilegios e ideas.
En sus párrafos finales se explica cómo la administración Trump cargó contra las universidades que se les resistieron y que ellos consideraban bastiones de esa izquierda igualitaria, antiamericana y atea. Harvard era uno de sus principales objetivos, pero esta tenía un cinturón económico de defensa a través de las donaciones de ex alumnos. Nos explican:
El anunció de la congelación
de 2.200 millones de dólares a Harvard no se hizo esperar.
El rector, Alan Garber, negoció con el gobierno, pero las exigencias
continuaron y, quince días después, la dinámica cambió. “Pretendían intervenir
en la supervisión de a quién admitíamos como estudiante, a quién contratábamos
como profesorado e incluso qué enseñábamos”, describe Garber. “Me llenó de
alegría ver que la dirección de la universidad dijera no. Nos vemos en los
tribunales”, rememora el profesor de Derecho, Randall Kennedy.
La justicia confirmó el
carácter ilegal de las decisiones gubernamentales y Harvard se
convirtió en un símbolo de resistencia. Sin embargo, el profesor Kennedy
advierte que, “mientras Trump esté en el poder, Harvard seguirá viéndose
amenazada”. El colectivo docente recuerda que lo que está en juego es
quién controla lo que se enseña y cómo aprendemos a pensar sobre el mundo. *
Ahora Trump ha recibido un
duro golpe, el rechazo global a sus políticas, que ha pagado el Partido Republicano
en su conjunto. Es difícil que lo sucedido en las urnas logre un cambio radical
en las posturas, no será fácil sacudírselas y los que están detrás, los grupos
ideológicos profundos, no van a renunciar a sus estrategias político
culturales. Pondrán obstáculos allí donde puedan, crearán instituciones
alternativas para difundir sus ideas con menos obstáculos.
La base son siempre
política nacional mesiánicas, anti igualitarias, contra el feminismo y la
diversidad sexual, discriminatorias, etc. Estas se han visto con claridad en el
mandato de Trump y es especial en estas campañas, en sus ataques contra
personas e instituciones. Tampoco son ya un producto estrictamente nacional,
sino que se expanden financiando y entrenando por el mundo dirigentes y grupos.
La frase de Nixon "los profesores son el enemigo", repetida por el vicepresidente Vance, aspirante a la Casa Blanca, es lo suficientemente clara y se ha mantenido en el tiempo.
Empiezan por abajo.
* Milagros de Diego Cerezo
"La ofensiva de Trump contra las universidades: purgar los campus,
neutralizar la disidencia y reescribir los planes de estudios" RTVE Play /
Documentos TV 4/11/2026 https://www.rtve.es/play/noticias/20261026/ofensiva-trump-contra-universidades-purgar-campus-neutralizar-disidencia-reescribir-planes-estudios/17278576.shtml"







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