Joaquín Mª Aguirre
En
Estados Unidos crece el rechazo a Trump ante las próximas elecciones de mitad
de mandato. Cada vez son más personalidades de diversos campos, especialmente
del cine, los que muestran sus críticas. No es fácil decidir por dónde se
empieza, pues Trump es el reverso de lo que los Estados Unidos piensan de sí
mismo, es el anti americanismo puesto en pie... con el aplauso de millones de
norteamericanos. Escarmentado de su primer mandato, Trump decidió ser su propio
asesor y así le han ido las cosas. No ha cumplido casi nada de lo prometido y
los errores se suceden, algunos tragicómicos —como el de los cinco días de su
portavoz— y otros de graves consecuencias internacionales —como la guerra de
Irán o el abandono de Ucrania ante Putin—.
Este
último caso ha terminado por hundir la confianza en los Estados Unidos entre
los aliados. Trump ha "cambiado", como si de cromos se tratara, el
apoyo a Ucrania por el gasóleo ruso. Les ha dejado tirados, pide que haya
elecciones en Ucrania porque Zelenski no le ha dado la razón y le resultad
molesto para tratar con Putin, que le ha tomado la medida.
En 20minutos leemos sobre esta cuestión:
"Le hemos dado mucho a Ucrania. Ellos no nos
han dado nada. Zelenski debería haber zanjado esta guerra con un acuerdo
hace mucho tiempo. Si me hubiera escuchado, habría conseguido un acuerdo mucho
mejor, hace mucho tiempo y tendría a un millón de personas más vivas",
resumió el propio Trump, que indirectamente reconoció mejores relaciones con el
Kremlin mientras Moscú sigue atacando Ucrania.
Asimismo, el inquilino de la Casa Blanca ha negado que
Washington haya cortado el intercambio de inteligencia con Kiev a través del
sistema Starlink, como ha denunciado en varias ocasiones el Gobierno ucraniano.
De hecho, Europa ha encendido las alarmas en este sentido porque asume que
no puede reemplazar esa vía. Zelenski, en cambio, asegura que mantiene vivo
el flujo de información con países aliados como Francia o el Reino Unido.
Trump, por su parte, prefiere no contar con Kiev para nada. "Si Putin y Xi quieren una reunión trilateral en China yo estaría dispuesto", comentó sobre la posibilidad de que sean solo EEUU, Rusia y China los que pongan fin a la invasión, sin contar con Ucrania y por lo tanto, avisan los expertos, con una acuerdo en favor del Kremlin. El propio secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, ha reconocido en las últimas horas que el principal problema de las conversaciones pasa porque Moscú no quiere renunciar al control de todo el este de Ucrania, sobre todo en las provincias de Donetsk y Lugansk.*
Todo esto encaja en lo que es la visión del mundo de Donald Trump, de su idea de lo que es el poder y para qué sirve, y del papel de los otros. Como hemos repetido aquí en muchas ocasiones, Trump ha destruido la confianza del mundo en Estados Unidos, lo que ha obligado a revisar las alianzas en muchos sentidos.
Los norteamericanos disgustados con Trump durante su primer mandato se iban a vivir a Canadá, un país molesto que no se deja convertir en un nuevo estado y que es capaz de responder a las acciones agresivas de Trump en lo comercial dentro de la guerra de aranceles que ha montado en el planeta. Amenazados en varias ocasiones, España sabe los riesgos que corre.
La doctrina de Trump tiene un punto único: el poder se traduce en fuerza, esta se convierte en todos los mecanismos disponibles —económicos, militares, informativos...— que actúan contra los indisciplinados, los que no se someten. La cuestión del poder le lleva a intercambiar, según se necesite, amigos y enemigos. Ucrania pasa de amiga a enemiga; Rusia, por el contrario, pasa de enemiga a amiga y se le sirve en bandeja el destino de Ucrania, a la que se le retira el acceso a la información básica para su supervivencia.
Quizá todo esto sea demasiado para la compresión del pueblo norteamericano, que se muestra confundido y contrariado. Su popularidad desciende y con ello las estimaciones de voto. Pero Trump no cree en el pueblo o en la democracia más que como una forma de acceder al poder. Recordemos el uso contable de las elecciones que le ganó Biden. Para él fue un robo y lo sigue contabilizando como una victoria electoral, que serían ya tres. Técnicamente habría sobrepasado el límite de dos que establece la constitución norteamericana. En otro terreno, no salen las cuentas de las "paces" que ha logrado para que le den el Nobel de la Paz, como espera ansiosamente desde hace tiempo.
Trump ha reclamado, invadido o controlado países para quedarse con los recursos energéticos, como el petróleo venezolano, o los minerales raros ucranianos o de las zonas del norte de Europa que reclama, como Groenlandia.
Trump ha incentivado la gloria de la fuerza a una parte del pueblo norteamericano tensado las relaciones raciales, la consideración de que Estados Unidos —país de inmigrantes— está siendo atacado por los que intentan, como lo hicieron los que ahora se proclaman de "puros", llegar allí. Los crímenes del ICE son un triste testimonio de lo que se está viviendo en los Estados Unidos.
Para Trump, la base de la política es controlar los discursos y proclamar la verdad de los suyos. Sus concesiones a las grandes plataformas informativas, amenazando con devolver las sanciones que los tribunales les han impuesto por monopolio, son formas de asegurarse su dependencia y actuaciones en su favor. La guerra hoy se hace también en pantallas y titulares, con censuras y proclamas. Y quien tiene hoy estas armas son los Estados Unidos de Trump. Hemos pasado de la libertad de prensa como garantía de democracia a prohibir el acceso de ciertos medios a las ruedas de prensa de la Casa Blanca. La prensa no es ya garantía de libertad, sino un enemigo al que hay que doblegar mediante todo tipo de presiones, compras, etc.
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| Boris Muñoz - El País, 23 enero 2026 |
La posibilidad ahora de que se reúna con otros para decidir el futuro de Ucrania sin Ucrania se puede traducir así: te cambio Ucrania por petróleo se distancia de la normalidad y estabilidad de pactos y entra de lleno en lo que podríamos llamar compra-venta o, más simplemente, traición.
Me acaba de entrar una noticia de EFE en la que se dice textualmente:
El presidente de EE.UU.., Donald Trump, arremete nuevamente contra los inmigrantes advirtiendo a sus seguidores que los que cruzaron la frontera bajo el Gobierno de Joe Biden eran "criminales". (EFE)**
¿Es posible un desvarío mayor? Sí, sí con Donald Trump en cualquier estado mental en que se encuentre. Hace mucho tiempo que se desvanecieron las esperanzas de cierta normalidad y podemos esperar cualquier cosa, máxime cuando se siente presionado, al límite.
Volvemos a la pregunta clave: ¿se darán cuenta una mayoría suficiente de norteamericanos de lo que se está haciendo en su nombre, dentro y fuera del país?
* Emilio Ordiz "Trump rompe con Zelenski y vuelve a inclinar el tablero hacia Putin: "Es hora de que otra persona negocie por Ucrania"" 20minutos 20/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/trump-rompe-con-zelenski-vuelve-inclinar-tablero-hacia-putin-es-hora-que-otra-persona-negocie-por-ucrania_7050805_0.html
** EFE 20/10/2026






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