lunes, 2 de noviembre de 2026

Conspiraciones y desinformación

 Joaquín Mª Aguirre

Si ayer hablábamos de la expansión de la desconfianza, los medios nos muestran el enfrentamiento con que nos encontramos: información frente a rumores, bulos, es decir, desinformación.

Nuestro conocimiento directo del mundo es muy reducido. La mayor parte nos llega indirectamente, a través de los medios. Conforme ha ido haciéndose más pequeño el mundo, conforme nos sentimos más próximos, necesitamos más informaciones. Casi todo lo que sabemos lo sabemos por libros, películas, anuncios, programas de televisión y radio, por periódicos... y ahora por un medio directo, instantáneo, sin filtros, un medio que nos perfila y nos busca en los segmentos que ha creado la propia información. Es un medio que contiene todos los medios anteriores y su propia forma de manejar la información.

Hace unos días, los titulares de prensa avisaban del peligro de colapso de Internet ante la cantidad de "basura" informativa acumulada por el uso de bots. Todos tratan de establecer contacto, de hacer eficaces sus informaciones. Pero hemos desbordado todo y ahora son "ellos" los que se comunican entre sí. Todo genera un movimiento y un eco de ese movimiento que se repite por cualquier acontecimiento, real o ficticio. Ya no sabemos quién se comunica con nosotros o si lo que se nos dice es real o ficticio, lo que empieza a ser muy preocupante para todos, especialmente para aquellos que viven de informar, palabra cada vez más ambigua.

Me ha llamado la atención la coincidencia hoy en diversos medios de artículos similares sobre el mismo fenómeno: la desinformación generada respecto al trágico accidente ferroviario que hemos padecido. Hay una enorme preocupación porque empiezan a entenderse las consecuencias.

Los titulares de RTVE y 20minutos, como ejemplos, son ""Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes creadas con IA y teorías de la conspiración""* (RTVE.es) y " De "amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin pruebas que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda "** (20minutos)

La cantidad creciente de información genera a su vez una cantidad de desinformación cuya proporción es muy variable, pero que desborda a la originaria. En RTVE.es, la sección —cada día con más trabajo— VerificaRTVE dedica un extenso artículo a ir señalando las fotografías falsas que circulan atribuidas al accidente. Muchas están creadas con IA, otras pertenecen a otros accidentes, etc. Pero llama la atención la que se refiere a las teorías conspiratorias, específicamente responsabilizando a Israel: 

En las horas posteriores al accidente han circulado en redes sociales teorías de la conspiración sobre las causas. "El pestazo a sabotaje/atentado de origen israelí es tremendo", leemos en un mensaje de X. "Israel dijo que los españoles íbamos a pagar las consecuencias de apoyar a Palestina y cuando un genocida te amenaza hay que tomárselo en serio. En otras ocasiones las injerencias extranjeras han sido más disimuladas, pero esta vez está siendo todo un canteo". Otra publicación en esta red social dice: "Fuentes de inteligencia no descartan un posible ataque informático en el incidente de trenes, dejando sin capacidad humana el control de la situación". Son teorías sin pruebas.* 


Son algo más que "teorías sin pruebas". Son acciones directas sobre la opinión pública; actúan directamente y se expanden con el objetivo de provocar unas reacciones, ya sean físicas o formar parte de la conversación global. Tras estas acciones hay mucha teoría de la Comunicación, mucha Psicología Social, mucha política nacional o internacional.

No vivimos ya en un universo inocente o casual. Lo que se hace o se permite es claramente intencional y causal, busca esas reacciones. Que esto lo hagan personas o bots es irrelevante para sus efectos, pues la desinformación se disfraza muchas veces de información, ya sea reproduciendo las marcas de identidad (logotipos) o copiando los estilos y formatos. Se camufla.

La tecnología apoya la desinformación al facilitarla. Hay cada vez más herramientas para la desinformación porque cada vez más es este ámbito el elegido para esta guerra ruidosa. Ya no son los estruendos de las explosiones, sino las sutilezas, mayores o menores, de estas acciones contra informativas. El programa se lo da la actualidad, el momento. Cuanta más trascendencia tenga la noticia, más desinformación generará.

En el otro artículo, el de 20minutos, podemos leer hoy algo similar a lo que se decía en RTVE.es:

Circulan contenidos que aseguran que el accidente de tren en Toledo lo provocó “un hacker”, sería “un sabotaje” o estarían detrás “los servicios de inteligencia extranjera”. Se trata de teorías sin pruebas, ya que no hay rastro de lo que aseguran y los contenidos no aportan ninguna evidencia de lo que afirman.

Por ejemplo, han vuelto a circular contenidos sobre las supuestas amenazas que Netanyahu habría lanzado hacia España antes del accidente de tren de Urda. Uno de estos contenidos es un vídeo que se utiliza de manera recurrente para desinformar. En el vídeo, a diferencia de lo que dicen los contenidos, Netanyahu no habla de accidentes ferroviarios en España. Lo que sí dijo en ese vídeo de abril de 2026 fue que España está librando “una guerra diplomática contra Israel”.

También se ha viralizado una imagen de Netanyahu señalando una pizarra donde supuestamente se puede leer “SPAIN”, pero no es real: ha sido modificada con inteligencia artificial. **


Podemos apreciar que los objetivos son los mismos, el ataque contra Israel. Cuentan para ello con la animadversión generada en todo el mundo por las políticas de Netanyahu contra los palestinos. Como hay predisposición a creerlo responsable, la teoría de la conspiración funciona en muchos caso. No hacen falta comprobaciones. El sistema funciona estadísticamente, es decir, las falsas noticias serán consideradas como verdaderas por unos sectores a los que se trata de llegar. La respuesta positiva será estadísticamente previsible. Pero se trata de sembrar para después recoger. Cada nueva desinformación puede atraer nuevos adeptos al contenido de la desinformación.

Da igual que las fotos están trucadas, que la traducción sea incorrecta, que se nos muestre una imagen de Netanyahu apuntando a la palabra "Spain" en una pizarra. Todo es falso, pero creíble por parte de quien está dispuesto a creerlo.

Se explica así la importancia de ir dirigiendo toda esta desinformación a grupos cada vez más jóvenes. Hay que actuar antes de que puedan tener criterio, antes de que se informen de lo que en realidad puede estar pasando. La juventud es la víctima que crece, la víctima que debe creer y que puede hacerlo.

Cadena SER

La falta de criterio, de conocimientos, es la principal baza de la desinformación. El otro es la polarización, que juega con las motivaciones y crea las barreras psicológicas frente a los otros, con una nítida y creciente separación. No es casual que cada vez hablemos más de "discursos de odio", que son la fórmula máxima en la desinformación. Son los que arrastran hasta el otro polo. Cuando se generan (contra los migrantes, la igualdad de derechos, el feminismo...) se tiene ya ganada la batalla desinformativa. Se acepta todo y se puede hacer ya todo.

Que el accidente signifique que algunos practiquen el juego de la desinformación, ya nos dice mucho sobre cómo actúa y la falta de escrúpulos que supone. El gran problema es que se expandan sus métodos ante los "buenos" resultados logrados, que pasen a formar parte de las luchas cotidianas. Se empieza por ahí y no se sabe dónde se acaba.

Por muy críticos que podamos ser con las políticas de Israel, la forma de actuar debe ser otra. 

 

* María José Artuch, Carmen Hernaiz, María Navarro Sorolla, Mario Pérez Galindo "Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes creadas con IA y teorías de la conspiración" RTVE.es / VerificaRTVE 28-29/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261028/accidente-tren-urda-toledo-videos-falsos-imagenes-ia-teorias-conspiracion/17287327.shtml 

** "De "amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin pruebas que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda" 20minutos / Maldita 2/11/2026 https://www.20minutos.es/nacional/amenazas-netanyahu-hackeos-israelies-las-teorias-sin-pruebas-que-vinculan-israel-con-accidente-tren-urda_7055668_0.html

domingo, 1 de noviembre de 2026

La expansión de la desconfianza

 Joaquín Mª Aguirre

Los políticos están  pendientes de sus propias estadísticas de aceptación. Les va en ello el cargo y el sueldo. Pero eso forma parte del propio sistema democrático que genera mejores o peores alternativas. No ocurre así con muchos otros sectores de la vida pública e institucional que se ven deteriorados por su propio mal funcionamiento.

Los ejemplos ahora mismo son palpables debido a los fallos del sistema que siembran la desconfianza. Pero no es solo cuestión de que se pregunten por qué fallan los sistemas que deberían evitar los fallos, los que están hechos para no fallar.

Hoy la desconfianza, el recelo, crece de forma continuada, expandiéndose por muchos sectores de la vida social y haciendo tambalearse el sistema.

Hoy podemos leer el siguiente titular en La Información Económica / 20minutos, "Preocupación en la inspección de Hacienda por el creciente rechazo a los impuestos: "Nuestra imagen no atraviesa su mejor momento""*, firmada por Jorge Millán. En ella se nos dice que 

Hay un sector de la ciudadanía, sobre todo la población trabajadora más joven, que desconfía de los impuestos. Aunque es una actitud que todavía es minoritaria, ha adquirido una dimensión significativa. El último estudio realizado por el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la percepción que tiene la ciudadanía sobre la política fiscal es llamativo. Uno de cada cuatro encuestados considera que los impuestos "son algo que el Estado nos obliga a pagar sin saber muy bien a cambio de qué". Proporción que se eleva a uno de cada tres en la población de entre 25 y 44 años. Esta percepción también se refleja en otro estudio reciente del Instituto de Estudios Fiscales (IEF), en el que uno de cada tres adultos menores de 49 años opina que vivirían mejor sin pagar impuestos.  

Este sentimiento preocupa en el seno de la Agencia Tributaria (AEAT). Los inspectores de Hacienda son conscientes de este fenómeno, que se solapa con un momento de "grave pérdida de confianza de los ciudadanos" en este organismo, según denuncia el colectivo. El asunto de la desconfianza en el sistema tributario y en los funcionarios que trabajan para él ha estado muy presente en las conversaciones en el XXXVI Congreso Anual de los Inspectores de Hacienda del Estado (IHE) celebrado en Toledo esta semana. * 

Evidentemente, los impuestos nunca han tenido muy buena prensa en España. No hace mucho nos hablaban de un país nórdico que estaba orgulloso de sus impuestos. Los consideraba esenciales para su buen estado de salud nacional; les veía sentido y los ciudadanos comprendían bien lo que aceptaban de vuelta, es decir, en qué se traducían los impuestos que pagaban.

Las cifras de las que nos hablan sobre el recelo hacia los impuestos son algo más que un rechazo: es una desconfianza en las formas y fines del estado. Es una manifestación más, especialmente entre los más jóvenes, de la falta de confianza en el sistema, un anuncio más del imperio de la supervivencia en el que cada uno se busca la vida. Es parte del mismo fenómeno que vemos en la violencia y saqueos.

Todo ello, como hemos comentado estos días y anteriormente, es parte de una conciencia dañada que cree que lo que se transmite no es más que palabrería que trata de cubrir una triste realidad, que es la que se manifiesta por España y parte de Europa, incluso más allá hacia otros continentes donde mucha gente empieza a dejar de creer en el Estado como forma protectora y constructiva y lo ve como una fiera voraz, que gasta a través de la corrupción lo que recauda previamente.

Que esto se perciba por la falta de visibilidad, real o imaginada, del gasto en impuestos es grave, pues evidentemente hay muchas cosas que se crean o sostienen con nuestros impuestos. Por muy mal que se use una parte, siempre habrá otra. Quizá nos hemos acostumbrado (o nos han acostumbrado) a ver solo la parte negativa y menos lo que se hace para sostenernos a todos.

Sea el motivo que sea, aunque es importante, la percepción negativa contribuye a ese deterioro de la imagen de los estados y provoca una especie de acracia colectiva que algunos aprovechan para sus propios fines.

Lo más preocupante, de nuevo, es la existencia de unas generaciones que no ven futuro, que es lo que de alguna forma representan los impuestos. Cuando no se ve futuro, las iras se vuelcan hacia el presente, que es lo que estamos viendo recorrer una parte importante del mundo. Es la reivindicación airada de lo que ven en generaciones anteriores, de la vivienda a la sanidad pasando por la educación, los tres pilares de la vida en sociedad.

Los instigadores hacen ver que solo quien tiene dinero tiene derecho a la salud, que la educación se convierte en barrera para el ascenso social y que la vivienda es un negocio construido para explotar una necesidad social que impide emanciparse y te condena toda la vida atrapado por los gastos y los pocos ingresos.

Los impuestos, desde esta perspectiva, se ven como una forma más de violencia contra ellos, pues sienten que nada reciben, que solo son explotados. Los impuestos son otra vuelta de tuerca.

¿Cómo hemos llegado a esto? Es una buena pregunta.


Una de las formas de contestación claras nos viene del rechazo al servicio militar obligatorio que algunos países, ante el temor de acciones de Rusia o Irán. Tras años sin ser obligatorio, algunos lo vieron como forma de subsistencia, pero el rechazo ante unas posibles situaciones bélicas sería otra forma de rechazo. El patriotismo ha quedado como una retórica hueca, aplicable en el deporte por motivos comerciales. El rechazo forma parte del mismo paquete: solo se acuerdan de nosotros cuando interesa. Se rechazan los impuestos y otras formas, como el servicio militar obligatorio, que se ven como formas de explotación desde unas instituciones que no dan nada.

No tenemos, desde luego, muchas cosas que decir ante aquellos que se sienten marginados y explotados, lo que algunos aprovechan para su beneficio mediante manipulación.

La violencia callejera, los saqueos, las "okupaciones", la negativa a los impuestos o el servicio militar obligatorio, entre otras formas de rechazo, apuntan todas en la misma dirección. 

* Jorge Millán "Preocupación en la inspección de Hacienda por el creciente rechazo a los impuestos: "Nuestra imagen no atraviesa su mejor momento"" La Información económica /20minutos 31/10/2026 https://www.20minutos.es/lainformacion/economia-y-finanzas/preocupacion-inspeccion-hacienda-por-creciente-rechazo-los-impuestos-nuestra-imagen-no-atraviesa-su-mejor-momento_7055669_0.html