Joaquín Mª Aguirre
Si ayer
hablábamos de la expansión de la desconfianza, los medios nos muestran el
enfrentamiento con que nos encontramos: información frente a rumores, bulos, es
decir, desinformación.
Nuestro
conocimiento directo del mundo es muy reducido. La mayor parte nos llega
indirectamente, a través de los medios. Conforme ha ido haciéndose más pequeño
el mundo, conforme nos sentimos más próximos, necesitamos más informaciones.
Casi todo lo que sabemos lo sabemos por libros, películas, anuncios, programas
de televisión y radio, por periódicos... y ahora por un medio directo,
instantáneo, sin filtros, un medio que nos perfila y nos busca en los segmentos
que ha creado la propia información. Es un medio que contiene todos los medios
anteriores y su propia forma de manejar la información.
Hace
unos días, los titulares de prensa avisaban del peligro de colapso de Internet
ante la cantidad de "basura" informativa acumulada por el uso de
bots. Todos tratan de establecer contacto, de hacer eficaces sus informaciones. Pero hemos desbordado todo y ahora son
"ellos" los que se comunican entre sí. Todo genera un movimiento y un
eco de ese movimiento que se repite por cualquier acontecimiento, real o
ficticio. Ya no sabemos quién se comunica con nosotros o si lo que se nos dice
es real o ficticio, lo que empieza a ser muy preocupante para todos,
especialmente para aquellos que viven de informar, palabra cada vez más
ambigua.
Me ha llamado la atención la coincidencia hoy en diversos medios de artículos similares sobre el mismo fenómeno: la desinformación generada respecto al trágico accidente ferroviario que hemos padecido. Hay una enorme preocupación porque empiezan a entenderse las consecuencias.
Los titulares de RTVE y 20minutos, como ejemplos, son
""Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes
creadas con IA y teorías de la conspiración""* (RTVE.es) y " De
"amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin pruebas
que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda "** (20minutos)
La cantidad creciente de información genera a su vez una cantidad de desinformación cuya proporción es muy variable, pero que desborda a la originaria. En RTVE.es, la sección —cada día con más trabajo— VerificaRTVE dedica un extenso artículo a ir señalando las fotografías falsas que circulan atribuidas al accidente. Muchas están creadas con IA, otras pertenecen a otros accidentes, etc. Pero llama la atención la que se refiere a las teorías conspiratorias, específicamente responsabilizando a Israel:
En las horas posteriores al accidente han circulado en redes sociales teorías de la conspiración sobre las causas. "El pestazo a sabotaje/atentado de origen israelí es tremendo", leemos en un mensaje de X. "Israel dijo que los españoles íbamos a pagar las consecuencias de apoyar a Palestina y cuando un genocida te amenaza hay que tomárselo en serio. En otras ocasiones las injerencias extranjeras han sido más disimuladas, pero esta vez está siendo todo un canteo". Otra publicación en esta red social dice: "Fuentes de inteligencia no descartan un posible ataque informático en el incidente de trenes, dejando sin capacidad humana el control de la situación". Son teorías sin pruebas.*
No
vivimos ya en un universo inocente o casual. Lo que se hace o se permite es
claramente intencional y causal, busca esas reacciones. Que esto lo hagan
personas o bots es irrelevante para sus efectos, pues la desinformación se disfraza
muchas veces de información, ya sea reproduciendo las marcas de identidad
(logotipos) o copiando los estilos y formatos. Se camufla.
La
tecnología apoya la desinformación al facilitarla. Hay cada vez más
herramientas para la desinformación porque cada vez más es este ámbito el
elegido para esta guerra ruidosa. Ya no son los estruendos de las explosiones,
sino las sutilezas, mayores o menores, de estas acciones contra informativas. El
programa se lo da la actualidad, el momento. Cuanta más trascendencia tenga la
noticia, más desinformación generará.
En el
otro artículo, el de 20minutos,
podemos leer hoy algo similar a lo que se decía en RTVE.es:
Circulan contenidos que aseguran que el accidente de tren en Toledo lo provocó “un hacker”, sería “un sabotaje” o estarían detrás “los servicios de inteligencia extranjera”. Se trata de teorías sin pruebas, ya que no hay rastro de lo que aseguran y los contenidos no aportan ninguna evidencia de lo que afirman.
Por ejemplo, han vuelto a circular contenidos sobre las supuestas amenazas que Netanyahu habría lanzado hacia España antes del accidente de tren de Urda. Uno de estos contenidos es un vídeo que se utiliza de manera recurrente para desinformar. En el vídeo, a diferencia de lo que dicen los contenidos, Netanyahu no habla de accidentes ferroviarios en España. Lo que sí dijo en ese vídeo de abril de 2026 fue que España está librando “una guerra diplomática contra Israel”.
También se ha viralizado una imagen de Netanyahu señalando una pizarra donde supuestamente se puede leer “SPAIN”, pero no es real: ha sido modificada con inteligencia artificial. **
Podemos apreciar que los objetivos son los mismos, el ataque contra Israel. Cuentan para ello con la animadversión generada en todo el mundo por las políticas de Netanyahu contra los palestinos. Como hay predisposición a creerlo responsable, la teoría de la conspiración funciona en muchos caso. No hacen falta comprobaciones. El sistema funciona estadísticamente, es decir, las falsas noticias serán consideradas como verdaderas por unos sectores a los que se trata de llegar. La respuesta positiva será estadísticamente previsible. Pero se trata de sembrar para después recoger. Cada nueva desinformación puede atraer nuevos adeptos al contenido de la desinformación.
Da igual que las fotos están trucadas, que la traducción sea incorrecta, que se nos muestre una imagen de Netanyahu apuntando a la palabra "Spain" en una pizarra. Todo es falso, pero creíble por parte de quien está dispuesto a creerlo.
Se explica así la importancia de ir dirigiendo toda esta desinformación a grupos cada vez más jóvenes. Hay que actuar antes de que puedan tener criterio, antes de que se informen de lo que en realidad puede estar pasando. La juventud es la víctima que crece, la víctima que debe creer y que puede hacerlo.
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| Cadena SER |
La falta de criterio, de conocimientos, es la principal baza de la desinformación. El otro es la polarización, que juega con las motivaciones y crea las barreras psicológicas frente a los otros, con una nítida y creciente separación. No es casual que cada vez hablemos más de "discursos de odio", que son la fórmula máxima en la desinformación. Son los que arrastran hasta el otro polo. Cuando se generan (contra los migrantes, la igualdad de derechos, el feminismo...) se tiene ya ganada la batalla desinformativa. Se acepta todo y se puede hacer ya todo.
Que el
accidente signifique que algunos practiquen el juego de la desinformación, ya
nos dice mucho sobre cómo actúa y la falta de escrúpulos que supone. El gran problema es que se expandan sus métodos ante los "buenos" resultados logrados, que pasen a formar parte de las luchas cotidianas. Se empieza por ahí y no se sabe dónde se acaba.
Por muy críticos que podamos ser con las políticas de Israel, la forma de actuar debe ser otra.
* María José Artuch, Carmen Hernaiz, María Navarro Sorolla, Mario Pérez Galindo "Accidente de tren en Urda (Toledo): vídeos falsos, imágenes creadas con IA y teorías de la conspiración" RTVE.es / VerificaRTVE 28-29/10/2026 https://www.rtve.es/noticias/20261028/accidente-tren-urda-toledo-videos-falsos-imagenes-ia-teorias-conspiracion/17287327.shtml
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"De "amenazas" de Netanyahu a hackeos israelíes: las teorías sin
pruebas que vinculan a Israel con el accidente de tren en Urda" 20minutos
/ Maldita 2/11/2026
https://www.20minutos.es/nacional/amenazas-netanyahu-hackeos-israelies-las-teorias-sin-pruebas-que-vinculan-israel-con-accidente-tren-urda_7055668_0.html











