jueves, 10 de diciembre de 2020

La desinformación contagiosa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Los expertos y analistas nos advierten desde distintos escenarios: la estrategia de la negación electoral de la victoria ajena progresa más allá de las fronteras. Lo que hemos estado interpretando como un "fenómeno norteamericano" va más allá de sus fronteras y amenaza con aparecer en distintos lugares con los mismos efectos destructivos.

Los reveses judiciales y políticos, que van desde el rechazo explicado de los jueces hasta las voces que desde el bando republicano rechazan las acusaciones de fraude, no frenan a un Trump que se auto recarga con sus propias mentiras y sale a buscar aplausos entre unos seguidores que abandonan el planeta de la realidad en busca de vida alternativa fuera.

Como ya señalamos hace tiempo, la gente se hace una pregunta: ¿hasta qué punto Trump se cree lo que dice? Las respuestas posibles nos llevan hacia la criminalidad de Trump o hacia su locura. Quizá, piensen algunos, a una mezcla compleja de ambas.

El daño que sigue haciendo a la democracia norteamericana no puede ser evaluado porque no hay precedentes de un comportamiento así. Nunca ha habido un comportamiento así. No si consideramos que Trump no es solo él sino un punto que actúa dentro de un sistema en donde todo ha cambiado. El mundo de Trump no es el de los presidentes anteriores. Ha cambiado rápidamente haciendo que sea lo insólito lo que nos aparece con su comportamiento. El universo de los medios ha cambiado o, si se prefiere, los medios han cambiado el universo sociopolítico.

La llegada de Barack Obama al poder fue saludada como una enorme novedad por su uso de los medios digitales en la campaña. Los miembros jóvenes de su campaña, se nos decía, eran expertos en el envío de correos electrónicos, de tuits, etc. Eran capaces de manejarse en un universo digital incipiente. Trump se desarrolla en un mundo muy distinto, en donde lo que era novedad y ventaja de uno respecto a otro, se ha convertido en un arma poderosa de actuación sobre un escenario cambiante, maleable a golpe de mentiras elaboradas para manipular a la opinión pública. Trump es el mentiroso irredento y patológico capaz de aprovechar si pudor el nuevo escenario, como vemos cada día.

La verdad no existe; solo lo que la gente cree. Y cree lo que se le dice con firmeza e insistiendo. No se trata de hechos o razones, solo de destruir la credibilidad del otro; es un juego de resistencia. Lo que están haciendo Trump y los suyos es destruir el sistema de confirmación democrático. Saben que no van a conseguir detener a Biden, pero se trata de segar la hierba bajo sus pies. Se trata, en última instancia, de hacer de la expresión "una elección fraudulenta" una afirmación aceptable por millones.



Como han mostrado con claridad, Trump ha dejado atrás el sistema bipartidista en el que gana uno y otro con las mismas reglas. Esto es lo que no han entendido o no han querido entender los republicanos. Trump destruye las reglas. El juego es ya otro.

Hoy el juego ya no se decide entre dos contendientes de un mismo partido. Son partidos distintos; están tratando de superar el juego. Se trata del poder como premio. Derechas e izquierdas se encuentran desbordadas desde los extremos, desde donde surgen nuevas fuerzas que dinamitan el sistema poniéndolo en duda. Es la duda constante, de las elecciones a la vacunas. Saben que debilitando el sistema este pierde credibilidad y el avance se hace más fácil. Lo hemos visto con los "antieuropeos" entrando en las instituciones europeas para dinamitarlas desde dentro. Es el cambio de juego.

En Euronews se nos dice, a través de un artículo firmado por Chine Labbe, de los efectos y peligros europeos de esta forma de desinformación que acaba sacudiendo un mundo en crisis, capaz de aceptar los argumentos más falaces y las historias más disparatadas: 


Almost a month after election day in the United States, misinformation about voting continues to flourish online - in the US of course, but in Europe, too. And just as it threatens the essence of American democracy, it is also threatening to sow distrust in the electoral process in Europe ahead of crucial elections.

NewsGuard, a company that rates the credibility of news and information sites, has counted more than 40 French, Italian and German-language websites that published false claims about the 2020 U.S. election. "We all knew that the US Democrats were planning to manipulate the elections… But what has happened in the last few days goes beyond what even those who feared electoral fraud expected, in scale and audacity," wrote a German blog on November 5.

On November 26, a French far-right website explained why "the ongoing coup" in the US was "threatening the world". The coup that the site was referring to was not the unsubstantiated claims by President Trump and his supporters to overturn a legitimate election but to the election itself.

In Germany and France, Russian outlets RT and Sputnik, known for publishing false information to disparage Russia’s rivals, joined in on the conspiracies. Even local and detailed instances of alleged fraud, rooted in the intricacies of the American electoral system, found a home on popular misinformation sites in Europe. From "Sharpiegate" in Arizona to allegations of dead people voting in Nevada, European readers were exposed to hyperlocal misinformation narratives powering the overarching idea of massive fraud. False claims have also been shared on countless European social media accounts.

With federal elections in Germany and regional elections in France coming up in 2021, and French presidential elections just 18 months away, European leaders have reasons to worry.* 



No es un simple temor, una especulación sobre lo que puede ocurrir. Comenté aquí hace unos días mi sorpresa al encontrarme con una tertulia televisiva en el que se hablaba descaradamente de "fraude electoral" en los Estados Unidos y se afirmaba sin fundamento algunos cómo Trump habría ganado "por goleada" las elecciones norteamericanas y una conspiración habría puesto en marcha el dispositivo de robo de votos por millones. El proceso selectivo de las noticias hace que cada uno tome los argumentos que espera escuchar. Estos actúan como ratificadores de las ideas y se siguen expandiendo captando nuevo incautos o adeptos gozosos de las tesis absurdas que les permiten sentirse superiores a los "ignorantes". Esto es posible en el universo mediático en que vivimos, donde es sencillo expandir informaciones, generar riadas de mensajes, incluso de forma automática.

El sistema democrático es sensible a la información, que tiene a retroalimentarse. La información produce opinión y la opinión agrupada produce grupos política que tienen efectos electorales. La continua aparición de grupos contribuye a que, gracias al fraccionamiento, los más pequeños acaban teniendo un poder de decisión más amplio, como podemos ver a la perfección en España. La simple existencia resta votos a otros, los debilita. Partidos con uno o dos diputados pueden ser decisivos para conseguir aprobar unos presupuestos o sacar adelante una ley. Se cobran con creces los apoyos y, además, consiguen mediante nuevas informaciones captar adeptos que rascan a los partidos próximos.



Esta forma de trabajar vive del continuo encrespamiento, que es la forma de hacerse notar, de arrastrar hacia temas que crean atracción hacia ellos, con lo que las legislaturas se convierten en circos romanos mediáticos, el espectáculo de una lucha en donde se puede usar cualquier tipo de argumentos. Todo este espectáculo acaba generando indiferencia en una parte importante del electorado, que se aleja. Y esto permite rentabilizar un número menor de votos, dando más poder.

Lo que ha hecho Trump en los Estados Unidos, con las variantes nacionales y del sistema político, es deslegitimar el sistema político. La enorme reacción movilizadora del voto demócrata ha permitido que el crecimiento de Trump, siendo importante, no fuera decisivo, pero se enfrenta a la situación actual, en donde se trata de convencer a millones de que han sido estafados restando credibilidad y legitimidadal proceso y al presidente electo. En España ya vivimos un proceso de deslegitimación con aquel "¡no nos representan!" de entonces y la réplica desde el otro extremo del espectro político de deslegitimación del gobierno.

Los efectos los estamos viendo en nuestras carnes. Los estamos viendo en Europa y, mucho me temo, que acompañarán la vida política en las próximas décadas. El daño para el sistema político es enorme, igualmente para la estabilidad social, como estamos padeciendo en estos días presupuestarios. Los vimos en el Brexit y cómo interesaba una Europa debilitada a Rusia y a la América de Trump. Los constantes ataques de la desinformación están fraccionando nuestra Unión, un objetivo prioritario para algunos. Nos lo advierten una y otra vez, pero no parecemos creerlo.



Deslegitimación y fragmentación constantes son los nuevos caminos por los que hemos de transitar. El sistema se lleva hasta el extremo, tratando de aprovechar sus ventajas, pero tirando tanto de la cuerda que se encuentra bajo riesgo constante. Con todo, el gran riesgo es el de la indiferencia, conseguir que la gente deje de defender el sistema mediante el que se regula, cantar todo los días sus imperfecciones, responsabilizarlo de los problemas que les crean. La insistencia la modificación de la constitución española es una estrategia más para distanciar a los electores introduciendo nuevos cambios que favorecen a unos o a otros. Muchos medios repiten acríticamente el mantra del cambio sin especificar qué cambio o por qué iba a ser mejor. Pero se trata solo de hacer ver que los males vienen del propio sistema y no de los agentes que lo desestabilizan. Lo que se llamó "nueva política" (hay que crear una buena etiqueta) ha dejado pronto huellas de su forma de trabajo por todo el espectro político. El fenómeno se ha ido repitiendo en casi todas las democracias, mientras que las dictaduras exportan desestabilización para evitar ser molestadas y creando problemas a aquellos que les ponen cerco.

La desinformación es barata y no se desgasta. En Estados Unidos tiene una forma que ha llevado a Trump a la Casa Blanca; en Europa tiene sus propias estrategias y peculiaridades, pero los objetivos desestabilizadores y de acceso al poder, aunque sea coaligado o mediante apoyos, está en marcha desde ambos extremos del espectro político. Hacen bien en advertirlo.

 


* Chine Labbe "Election misinformation isn't an American phenomenon - it's spreading across Europe, too" Euronews 8/12/2020 https://www.euronews.com/2020/12/08/election-misinformation-isn-t-an-american-phenomenon-it-s-spreading-across-europe-too-view

miércoles, 9 de diciembre de 2020

Christopher Nolan y las pantallas menguantes

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Son muchas las batallas que se libran en el escenario de la actual pandemia. Hay muchas guerras abiertas más allá de vacunas o turismo. Hay una enorme batalla que puede hacer cambiar muchas cosas, especialmente en el campo de la cultura. A la enseñanza online, al teletrabajo, a la salida de las ciudades, etc. hay que sumar la batalla de las pantallas, la que afecta al arte del siglo XX y que se ve afectado en el siglo XXI, como se ha visto afectada por la entrada del mundo digital la cultura centrada en el libro y, en consecuencia, bibliotecas y librería, dispositivos lectores, etc.

La cuestión no es nueva. Es otra versión de la guerra anterior entre pantallas, algo que se produjo en los años 50 con la llegada de la TV. A la pantalla grande, le surgió un competidor en la pantalla del televisor, que iniciaba un híbrido entre lo que había sido la cultura de la imagen, representada por el cine, y lo que había sido la radio, algo ligado a un espacio casero hasta la llegada del "transistor" que permitía la salida de casa, el acompañamiento del aparato y su contenido, que había estado enfocado al hogar. Las radios de los coches era un viejo sueño que se empezó a hacer realidad en los cincuenta y explotó como fenómeno masivo a finales de la década.



La Televisión se convirtió en el gran rival del Cine haciendo que este entrara en crisis y tuviera que transformarse por dentro y por fuera. Para competir con la pequeña pantalla, el cine tuvo que decantarse finalmente por el color de forma generalizada y por experimentos como el 3D de los 50 y las pantallas enormes, las panorámicas, los "scopes", las que solo se podían ver en las salas. Frente al color y la pantalla ancha, la televisión competía con una pequeña pantalla, de muy baja definición, cuadrada y en blanco y negro. El cine apostó por lo espectacular, con géneros como las "catástrofes" (Aeropuerto, El coloso en llamas, La aventura del Poseidón...), las tecnologías de efectos digitales, etc.

Hoy la Televisión contraataca y lo hace en los momentos en que el público no puede acudir a las salas de cine, una pieza esencial del proceso que ha ido transformándose en las formas de exhibición (del cine al multicines), su programación (acortando la vida de las películas en pantalla) y diversificando los formatos (vídeos, DVD, Blu-Ray, etc.).



En la BBC, el director británico Christopher Nolan lanza un fuerte ataque a este futuro que deja fuera las salas de cine y sus condiciones de proyección: 

Director Christopher Nolan has criticised Warner Bros over its plans to release major movies on HBO Max.

The titles, such as Dune, Matrix 4 and The Suicide Squad, will now premiere simultaneously on the streaming site and in US cinemas next year.

The move comes in response to the pandemic, but has also been viewed as a further blow to the cinema industry.

Nolan, who has worked with Warner Bros since 2002's Insomnia, said his reaction to it was one of "disbelief".

The BBC has asked Warner Bros for a response.

"There's such controversy around it, because they didn't tell anyone," Nolan told Entertainment Tonight.

"In 2021, they've got some of the top filmmakers in the world, they've got some of the biggest stars in the world who worked for years in some cases on these projects very close to their hearts that are meant to be big-screen experiences."

He added: "They're meant to be out there for the widest possible audiences. And now they're being used as a loss-leader for the streaming service - for the fledgling streaming service - without any consultation. So, there's a lot of controversy."

"It's very, very, very, very messy. A real bait and switch. Yeah, it's sort of not how you treat filmmakers and stars and people who, these guys have given a lot for these projects. They deserved to be consulted and spoken to about what was going to happen to their work."*


 

La guerra es importante y podemos representarla como el cine como acto social, que es lo que implica la sala de proyección, y el cine como acto familiar, el que tiene lugar en la sala de estar, donde el tamaño de las pantallas de los televisores, la alta definición alcanzada y el convertirlos en aparatos colgables en una pared o el uso de proyectores, permite crear variantes del "home-cinema", una definición bastante clara del objetivo.

La llegada de la TV implicaba crear un centro de atención y recepción. La TV, en su modelo norteamericano, era una prolongación comercial del mundo publicitario, que llegaba al hogar como lo había hecho anteriormente la radio, como forma de patrocinio, anuncios, etc. En el fondo, se trataba de concentrar a la gente para introducir el mayor número posible de comerciales por unidad de tiempo. Era la publicidad la que pagaba la programación o las suscripciones a los canales de cable.

La queja de Nolan es por lo que considera —no le falta razón— una enorme traición de las grandes empresas del sector, aquellas que se vieron afectadas por la llegada de la TV y que vieron debilitada su capacidad de penetración e influencia.

La pandemia nos hace quedarnos en casa y salir menos. Eso es fácil de entender. Afecta a muchos sectores, especialmente a los que se basan en la movilidad de algún tipo, ya sea para comer, divertirse, educarse, trabajar o disfrutar de la cultura.



Los museos han desarrollado visitas virtuales; los restaurantes han fomentado el reparto de la comida para llevar; las bibliotecas dan servicio online... Pero ¿esto es circunstancial o viene para quedarse como muchos advierten?

No es casual que sea Christopher Nolan que se haya quejado con la mayor intensidad frente al estreno en plataformas digitales a la vez que en cine. Nolan es el mayor del cine en pantalla grande o, incluso, enorme. Cualquiera que conozca su cine sabe que muchas veces rueda pensando en IMAX, en la mayor definición posible para dar la ilusión de realidad, como consiguió en las escenas de El caballero oscuro, con una resolución de 18.000 líneas. Si pensamos que la televisión durante muchos años tuvo 625, entendemos el problema. El aumento de definición en las grabaciones digitales y de la mejora de reproducción con los televisores 4K, ya estandarizados, por encima de las 55 pulgadas ha hecho desarrollarse las plataformas de "streaming". Pero para Christopher Nolan es un retroceso y, sobre todo, una traición ya que su idea del espectáculo cinematográfico es otra muy distinta y necesitada de la sala, de las mejores salas para ver sus obras.

La queja de Nolan es importante porque es un cineasta de peso en el panorama actual. Su trabajo ha dado suficientes ganancias a las empresas y satisfacción a los espectadores como para ignorarlo. Sin embargo, es lo que se ha hecho. Una vez más, es la maldición del cine, la "industria" ignora a los "creadores". No hay arte más compartida ni arte más jerarquizada. Así ha sido desde el origen.



Pero la cuestión va más allá de Nolan y su perfeccionismo visual. Afecta a un sector en plena extinción y que ha solventado sus crisis mediante reducción, encogiéndose, e invirtiendo en sus mejoras (del Dolby Atmos a la proyección de alta definición digital, pasando por las butacas).

El cine, el llamado "arte del siglo XX", ha sido considerado así por casi todos menos por la propia industria, que ha ignorado a sus grandes creadores, reduciéndolos en lo que ha podido. Hoy las salas se enfrentan al mal hábito, cada día más extendido, de las pantallas pequeñas. Por muy grandes que sean las que tengamos en casa, siempre serán inferiores a lo que tenemos en la sala, que ya sufrió una gran reducción en las últimas décadas. Los multicines sueles tener salas de diferentes tamaños para tratar de ajustar público y formatos. Lo que temen muchos es la muerte de una parte esencial del sector cinematográfico, como es la proyección. No me refiero a los aspectos económicos, sino a los que determinan lo que es la lectura misma de la imagen.

Hay gente que sufre por los bares. Yo lo hago por las salas de cine. En mi casa hay miles de DVD y BD y como persona que trabaja habitualmente en la enseñanza del cine (de las clases a la creación de un cinefórum), no dejo de ir siempre que puedo al cine, a experimentar las condiciones de la sala oscura, de la pantalla grande. El tamaño de la pantalla sí importa, es una forma que determina la experiencia como lo hace el tamaño del lienzo en la pintura. Cualquiera que visita un museo tras haber visto las reproducciones en libros o documental siente un primer choque ante el tamaño real del lienzo. El tamaño determina el lenguaje, como sabe cualquiera que haya visto películas en las que el plano está pensado, compuesto y tiene un tamaño ideal de reproducción. Puede que este no sea muy preciso, pero lo obvio es que sí hay diferencias entre una pantalla de cine y una pantalla de TV, por muy grande que esta sea. La espectacularidad de Nolan, su realismo, como él mismo proclama está en la definición, tiene un tamaño y unos requisitos que si no se cumplen en la proyección nos llevan a un texto aproximado.



Desde el punto de vista de la cultura, la asistencia a las salas conlleva un ritual social, un aspecto diferencial que no tiene la pantalla televisiva en la que todo se entremezcla y el zapping acaba reinando. Es social y es psicológico.

Puede que todos estos factores ya no importen y la gente acepte los cambios sin darles importancia. Las tendencias son claras. Los que tienen capacidad de imponer las formas, lo harán. Demostrarán, una vez más, que mandan unos y otros crean. Asistiremos a este conflicto, existente desde el origen del cine, un arte condicionado por público y productores, cuyos interese no siempre coinciden, pero que ambos afectan al medio en sí y a los que tratan de darle sentido.

Nolan se queja de lo que considera una falta de respeto al cine mismo. Sabe que todo es empezar y lo que hoy es variedad de ofertas, mañana será una reducción en la que se irán depurando las proyecciones en beneficio de la forma más barata.

Sigo acudiendo a las salas. No por motivos solidarios —que también— sino por motivos estéticos y sentimentales. Una parte importante de mi vida ha transcurrido frente a esas pantallas que te permiten salir y adentrarte en lo que nos muestran. Muchos de mis recuerdos más antiguos están asociados a experiencias de cine en salas, como lo está la música o la literatura. Hoy veo a gente que ven sus series en teléfonos móviles en el transporte público, en sus pequeños ordenadores en copias de mala calidad descargadas desde cualquier sitio. No sé si la guerra está perdida o no. Pero nunca sabes cuál es la última batalla.

Cuando Google me manda la síntesis de mi mes con los lugares más visitados, ver que en estos tiempos de movilidad reducida es el cine de mi pueblo me produce cierta sonrisa y satisfacción. Es una vieja costumbre que seguirá mientras sigan abiertos. 



* "Christopher Nolan: Director criticises Warner's streaming plan" BBC 8/12/2020 https://www.bbc.com/news/entertainment-arts-55227474

martes, 8 de diciembre de 2020

La visita de al-Sisi a París o Macron en evidencia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Emmanuel Macron ha perdido una ocasión de oro para ser congruente. Al dirigente francés le gusta ser percibido como un adalid de los Derechos Humanos y las libertades, como buen francés, pero parece ser que el empeño en defenderlos puesto con los atentados en Francia no es el mismo si hay por medio dinero.

Toda la prensa internacional, empezando por la francesa que es la de casa, se ha hecho eco de la falta de contundencia sobre la defensa de los derechos humanos en la visita del presidente egipcio, Abdel Fattah al-Sisi, que ha aprovechado la ocasión para realizar su habitual defensa de sus métodos.

Le Monde titula "Alfombra roja sin espinas para el Mariscal al-Sisi en París" una forma expresiva de mostrar el malestar por la incongruencia de Macron. El artículo lo firman Piotr Smolar y Hélène Sallon y en él se señala: 

La lutte antiterroriste, nécessité des temps modernes, est aussi un paravent derrière lequel s’abritent certains régimes autoritaires pour soumettre leur peuple. En accueillant à Paris le président égyptien Abdel Fattah Al-Sissi, lundi 7 décembre, Emmanuel ­Macron savait que la question des droits de l’homme ne pouvait être simplement évacuée. La conférence de presse tenue par les deux dirigeants a confirmé le dilemme posé par la nature même du régime égyptien, dont la stabilité est perçue comme un rare acquis au Moyen-Orient, malgré son coût répressif effroyable. 

En insistant longuement sur les convergences entre Paris et Le Caire, en particulier sur la Libye et la situation en Méditerranée orientale, face aux coups de boutoir de la Turquie, Emmanuel Macron n’a pas laissé de doute sur ses priorités. Interrogé sur l’idée de conditionner les ventes d’armes à l’Egypte à la situation intérieure dans le pays, il a écarté ce projet, « inefficace sur le sujet des droits de l’homme et contre-productif dans la lutte contre le terrorisme ».*

 

La contundencia en la condena del terrorismo islamista en Francia con los últimos atentados no puede identificarse con la asimilación de la "represión" con la "estabilidad". Es un inmenso error que tiene dos consecuencias graves: la primera es la condena de una posible democracia en Egipto; la otra igualmente grave es que Egipto se adapta a lo que podríamos llamar "terrorismo sostenible", es decir, un cierto grado de violencia terrorista permite un elevado grado de represión y de control de los militares de por vida. No se trata de otra cosa lo que sucede en Egipto. Fueron los mismos militares los que hicieron fracasar la "Primavera Árabe" haciéndola inviable en medio de un caos, eliminando a los demócratas para ofrecerse ellos como alternativa a los Hermanos Musulmanes y, finalmente, dejando que el caos de los islamistas creara el descontento necesario para la revuelta. No se puede ignorar que al-Sisi estaba presente, en primera línea como Jefe de la Seguridad en el régimen represivo de Mubarak, lo estuvo como ministro de Defensa con Morsi y finalmente lo derrocó en el "no-coup" que le llevó finalmente al poder. Desmanteló la constitución que había enmendado a la hecha por los islamistas (hermanos y salafistas) y la redujo a la nada mediante las leyes de un parlamento controlado por el partido creado para tal efecto, que encarceló a los opositores (de dentro del sistema) a los candidatos demócratas, como al nasserista, obligándolos a todos a retirarse, a tal punto que tuvieron que buscarle un falso contrincante entre los que le apoyaban.

Al-Sisi no solo lucha contra el terrorismo. Ha creado su propio sistema represivo con el que desentenderse de cualquier circunstancia que permita un asomo de libertades a los egipcios, más allá de cualquier acción terrorista. Ha perseguido a ateos, a feministas, a homosexuales, a cantantes, actores, a influencers en las redes sociales... Nadie se mueve en Egipto, ni física ni mediática ni virtualmente sin que el régimen lo permita. Las noticias que llegan de Egipto son propaganda o son detenciones. No hay espacio para más. Es la voluntad de activistas jóvenes la que se está oponiendo a la inoperancia de un régimen burocrático y anquilosado, carente de cualquier iniciativa coherente, guiado solo por la obediencia ciega. Esa es la realidad egipcia.


No es muy acertada la escenificación de Macron. Menos todavía estando reciente el desacuerdo con Italia por el caso Giulio Regeni, en el que el estudiante italiano fue secuestrado, torturado y asesinada, según la versión italiana e internacional, por los servicios de seguridad, que le confundieron con un espía cuando lo que hacía era su investigación doctoral. El asesinato en plana calle de Shaimaa al-Sabbagh tampoco se puede considerar como un caso de terrorismo y sí de cómo se las gasta la Policía en las calles, sabedoras de que de lo que gana no han de responder ante nadie. Las acusaciones de corrupción son constantes y el régimen se pone nervioso cuando apuntan al presidente y al gasto en lujosos palacios mientras la pobreza aumenta.

Ayer en Euronews, se hablaba de 60.000 encarcelados en Egipto, que se describía finalmente como "una cárcel al aire libre". Pero el centro de la cuestión está en la argucia egipcia para deshacerse de sus opositores con la excusa del terrorismo y la estabilidad en la zona. En el caso de Francia, además, es su primer vendedor de armas, lo que no deja de teñir de cierta hipocresía el recibimiento a al-Sisi y a su justificación. Al-Sisi se permitió sus ataques a la prensa porque "mienten" sobre lo que ocurre en Egipto. Ya sabemos que él es la verdad y todo el que disiente acaba mal en Egipto, pero fuera se tiene que enfrentar a lo que no le gusta escuchar. Lo que más le afecta no son las críticas sino el deterioro exterior de la imagen egipcia, algo que necesita para mantener las prioridades económicas con los inversores y, sobre todo, el turismo que no Egipto con buenos ojos, tanto por la represión como por el terrorismo amenazante.



La situación en la zona es compleja, con Libia y Siria, con Turquía e Irán haciendo de las suyas ante las acciones de Trump, aprovechándolas o yendo en su contra.

En Euronews leemos:

Disagreements over human rights issues will not prevent France from reaching economic and defense deals with Egypt, President Emmanuel Macron said on Monday.

Macron's comments were made after he received his Egyptian counterpart Abdel-Fattah Al-Sisi in Paris.

During their meeting, both heads of state also expressed opposing views about the role of religious values in society.

Macron called for greater inclusiveness of civil society in the political decision-making process in Egypt, saying it is a better way to fight extremism than "political repression".

The pair also discussed terrorism, the conflict in Libya and other regional issues.

Al-Sisi's visit however was criticised by some activists.

Over 20 human rights groups denounced in a joint statement France’s strategic partnership with Egypt, saying the country is "abusively using counter-terrorism legislation to eradicate the legitimate work in favor of human rights and suppress all peaceful dissent in the country.”

A demonstration is expected on Tuesday in Paris near the National Assembly.**

 


Macron ha dañado su imagen y, lo que es peor, ha mandado un mensaje de tibieza y confusión a la zona. Todo es posible en nombre del "contra terrorismo". Basta con elevar esa bandera para que todo quede justificado. Y hay límites.

Lo cierto es que por mucha estabilidad que se piense que aporta Egipto, la situación está enormemente complicada. El régimen se perpetúa y lo hace, si es necesario, creando nuevos conflictos que mantengan a Europa a distancia. Se alienta, por ambos lados —régimen y todo tipo de opositores— el rechazo a Europa y a Estados Unidos, a los que se presenta como fundadores del terrorismo, por un lado, y como destructores de los valores musulmanes por otro. Los pocos demócratas existentes sobre el terreno se sienten ignorados cuando no traicionados por los países que, como hace ahora Francia, abrazan a los que les encarcelan. ¿Qué sentido tiene luchar por la democracia —se preguntan— si resulta ser aliada de la dictadura?

Egipto ha aprendido a vivir del terrorismo para mantenerse. De la misma forma, otros países de la zona han desarrollado sus propias estrategias, que van desde abrir las fronteras a comprar armamento o invertir, según se vea en los países que les critican. Sadam lo hacía. Han comprendido con claridad que Europa les deja hacer lo que quieren por el temor a que se expandan los conflictos en la zona y nos lleguen. Pero siempre nos llegan. Ya Gadafi amenazaba con dejar pasar a los inmigrantes, cosa que están haciendo otros hoy cuando quieren conseguir algún objetivo, de armamento a inversiones. Eso lo ha hecho Erdogan constantemente y ya se ha visto cómo acaba.

En Egypt Independent, con materiales de Reuters, podemos leer la interpretación del otro lado: 

The partnership came under strain in November after anger in Egypt over Macron’s defense of caricatures depicting the Prophet Mohammad, considered blasphemous by Muslims.

“This tarnishes the image of France in the eyes of democracy in Egypt and the region especially when Macron stands up against violence and extremism in France and then gives long statements about values,” said Amr Magdi, a researcher at Human Right Watch.

“But when he is tested in Egypt and the region he sides with the oppressors and not values he says he is defending.”

French parliamentary recommendations to the government in November aimed at toughening controls on weapons sales overseas – a particularly opaque system in France – highlighted the deals with Egypt. The report said some of the equipment sold was being used for an internal crackdown.***

 


Pero Macron ha ignorado estas circunstancias, mostrando que la venta de armas es un negocio intocable para Francia, que mira la política con especial atención a la situación de la clientela de su negocio de armamento. El cliente siempre tiene razón.

El titular principal de Egypt Indepenedent, en cambio, nos ofrece una versión muy diferente de cómo funciona la propaganda: "After meeting with Sisi, Macron expresses regret over impact of Charlie Hebdo cartoons on Muslims"****. Se presenta así la cuestión desde una perspectiva heroica: al-Sisi ha logrado que Francia "se disculpe" por la publicación de las caricaturas. Da igual que en el cuerpo de la noticia se explique de otra manera; el titular es el titular, el punto de resalte y lo que una mayoría ve sin preocuparse del resto. De esta forma, quien regresa victorioso es al-Sisi, al que los musulmanes percibirán como el héroe que hizo que el odioso Macron se disculpara ante todos los musulmanes. En la calle, todo esto se ve de otra manera: el presidente ha ido a decirle a Macron que deje de ofender a los musulmanes y el francés se ha disculpado.

Así funcionan los medios cuando están al servicio del poder. Por mucho manejo de la imagen que Macron tenga, es un niño inocente al lado de quien ha manejado los servicios de Seguridad egipcios y lleva dando clases teóricas sobre la batalla de los medios desde que llegó al poder. "Hay una guerra en los medios", se ha cansado de repetir al-Sisi. Su forma de luchar es el control de los medios nacionales, que actúan como propaganda, el silenciamiento de los medios adversos por compra, cierre, sanción o encarcelamiento de los responsables y, finalmente, retorcer lo que interese hasta que sea adecuado a los objetivos. Un plan sencillo si se tiene la fuerza que ahora Macron intenta pasar por alto.


La "alfombra roja" a al-Sisi es un mal ejemplo político y una mala jugada estratégica a medio y largo plazo. Si el determinante es el gasto militar, el ejemplo ya es pésimo, porque nos muestra con claridad que este conflicto y los demás de la zona no se acabarán nunca. Ya lo ha hecho Estados Unidos en la zona, vendiendo armamento sofisticado a países cuyo respeto de los Derechos Humanos es nulo. Eso lo ha hecho Trump, pensamos. Pero ahora Macron queda también en evidencia.

Los conflictos no solo no se solucionan, sino que van a más. Seguirán yendo así si se convierten en un suculento negocio de unos y otros. La violencia justifica la represión y con ella queda estabilizado el sistema. La paz es un concepto sobrevalorado cuando a nadie le renta; los derechos humanos un lujo que solo se permiten unos pocos, como dijo una vez al-Sisi. Algunos han descubierto que Europa se inquieta mucho con los conflictos y sonríe y aplaude a los dictadores, confiando que ellos serán los que nos guarde. Tremendo error que no solo nos rebaja, sino que nos convierte en dependientes de unos y otros.

 

Le Monde

* Piotr Smolar y Hélène Sallon "Egypte : tapis rouge sans épines pour le maréchal Sissi à Paris" Le Monde 8/12/2020 https://www.lemonde.fr/afrique/article/2020/12/08/egypte-tapis-rouge-sans-epines-pour-le-marechal-sissi-a-paris_6062608_3212.html

** " France to deepen relations with Egypt despite human rights divergences " Euronews 7/12/2020 https://www.euronews.com/2020/12/07/france-to-deepen-relations-with-egypt-despite-human-rights-divergences

*** "As Sisi heads to France, Macron faces Egyptian human rights quandary" Egypt Independent 7/12/2020 https://www.egyptindependent.com/as-sisi-heads-to-france-macron-faces-egyptian-human-rights-quandary/



lunes, 7 de diciembre de 2020

#vamosporzuna o la verdadera Liga

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)




En una situación tan pésimamente gestionada por unos y otros, los que hacen y no hacen, los que se quejan y no se quejan, los ejemplos necesariamente tienen que venir de las personas sencillas que son las que suelen tener los criterios más claros por la falta de intereses ocultos, secundarios o de cualquier otro orden. Aquí la mayoría va a lo suyo, ya sea el negocio, la política o el espectáculo. Por eso emocionan detalles como el de la jugadora de Fútbol que se niega a rendir homenaje divino en lo que cree que va contra sus principios feministas y otros que nos van llegando ante la avalancha de expertos, estadísticas, nuevos conceptos de dudosa claridad y ceguera semántica interesada ante lo que significan las palabras, aunque sea por aproximación.

Nos llega otro ejemplo sorprendente en este caos de comportamientos, pre puente, pos puente, puente y la pos quincena, que es el tiempo aproximado de manifestarse los síntomas tras la infección. Aquí vamos como en "la oca", de quincena en quincena y salgo porque me toca.



El caso meritorio, como suele ocurrir, lo dan los más humildes, una virtud que va contra el signo de los tiempo y que se suele confundir con lo económico, que no es la parte virtuosa del asunto. Un signo más de lo confundido que estamos en esto de virtudes y defectos. Se trata del caso del CF Porzuna, un equipo que milita en Primera Autonómica,  de Ciudad Real, que tuve ocasión de ver ayer en reportaje televisivo al que, por cierto, los propios jugadores y responsables del equipo les dan las gracias. Leemos ahora mismo en su página de Facebook:

 

Hoy queremos dar las gracias nuevamente a Cristina Barba por todo su empeño, interés y profesionalidad que han hecho que nuestra reivindicación haya llegado hasta el telediario de TVE 1 a nivel nacional.

La vida, con esta pandemia, nos ha enseñado a valorar las cosas de otra manera y a observarlas desde otra perspectiva.

Nuestra prioridad son nuestros seres queridos y su salud, nuestra salud y la de todos nuestros vecinos, y por supuesto la de todo el deporte modesto.

#PORUNDEPORTESEGURO

#VAMOSPORZUNA

 


En un mundo lleno de inconscientes que se ponen la seguridad por montera, que anteponen los negocios a la salud de los demás (que hagan lo que quieran con la propia), el ejemplo del CF Porzuna es sorprendente.

Ante la falta de test PCR para los jugadores de los equipos modestos que aseguren la salud de todos, de los jugadores y de todos los que les rodean, el equipo ha decidido salir a jugar con el mínimo que les permite la Federación, siete jugadores, lo que supone convertir cada partido en un acto reivindicativo, sí, pero también para recibir goleadas de escándalo cada vez que salen.

Este detalle es lo que dota de profunda honestidad a los jugadores que han decidido que la denuncia se haga sobre sus carnes, que la derrota abultadísima —juegan con cuatro jugadores menos— se una forma de orgullo y de llamar la atención sobre un problema que no es solo suyo sino de todos aquellos que les golean y más allá de todos sus familiares, amigos, "allegados" y compañeros, es decir, con todos los que se crucen o compartan espacios. El CF Porzuna lucha por todos ellos y los hace a través de sus épicas derrotas que son enormes victorias morales.



Si hubiera que dar un premio deportivo del año 2020, el año de la pandemia, habría que dárselo con toda justicia a ellos, que se lo merecen porque han dejado claro lo que significa el deporte de verdad y no el negocio que hemos montado a su alrededor.

En Facebook lo explican con claridad:

"No tenemos que arrepentirnos por las palabras, fechorías y las acciones infames de la malas personas, sino por el terrible y abrumador silencio de la buena gente" (Martin Luther King).

Sabíamos, cuando comenzamos esta andadura, que no sería nada fácil. Es una lucha en la que ni Federación de Fútbol de Castilla-La Mancha ni Sanidad Castilla-La Mancha han querido escuchar nuestra reivindicación. A pesar de estar cargada de lógica, coherencia y muchas razones sanitarias.

Nosotros no tiraremos la toalla ni dejaremos de pelear por ser mejores personas que el día de ayer: mirando siempre por la salud de todos.

En el C.F. PORZUNA somos muy AFORTUNADOS, no por tener a los mejores futbolistas ni por ganar todos los partidos, sino por la CALIDAD HUMANA de las personas que forman este equipo.

En el mundo del fútbol lo más importante nunca ha sido ganar un partido. La salud y la integridad de los nuestros SIEMPRE estará por encima de lo deportivo.

Tenemos muy claro que merece la PENA. Seguiremos hasta el final luchando y poniendo todo nuestro esfuerzo.

¡Mucho ánimo a los 7 que ayer aguantaron el frío y los 14 goles en Mora! Representáis a muchas personas, y sois todo un ejemplo.

 


En un mundo tan lleno de intereses y miserias como es el del deporte profesionalizado, los jugadores del CF Porzuna se reivindican como seres humanos. Mientras millones de personas se preocupan por el estado del tobillo de unos y por el hombro de otros, nadie se preocupa por los miles y miles de personas que constituyen la base real del deporte. Mientras unos debaten los recortes de sueldos millonarios, otros, más abajo,  piden el mínimo que se debería exigir para asegurar la competición cuidando a las personas que la hacen posible.

Hay más sensatez en ellos que en lo que escuchamos cada día en el mundo deportivo, en donde el espectáculo y el negocio se aseguran mediante "burbujas" y vigilancia continua sobre las figuras.



Hoy las figuras son esos siete jugadores del CF Porzuna que saltan al campo llenos de principios y vuelven a vestuario cargados de razones y de goles. Pero lo importante es que luchan por todos. Son los ganadores morales por goleada frente a ese equipo de interesados al que simbólicamente se enfrentan.

Su objetivo, lo dicen, es ser mejores personas. Es el mejor ejercicio que pueden hacer. Ese es el verdadero valor de la virtud de la humildad, el desprendimiento de todo lo que sobra hasta que queda lo esencial. Tomemos ejemplo de ellos, que nos hacen falta personas con principios y el valor de defenderlos por encima de ellos mismos.

¡Enhorabuena, CF Porzuna! ¡Sois los ganadores de esta liga, los verdaderos galácticos! La vuestra es otra liga, la del máximo nivel, el de la honradez y los valores deportivos.



domingo, 6 de diciembre de 2020

El lío de las vacunas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)



Nos quejábamos de no tener vacunas y nos van a salir por las orejas. Lo que era una carrera solitaria hace poco se ha convertido en una San Silvestre Vallecana, en una media maratón en la que todos compiten con fórmulas diferentes y promesas de eficacia con dos decimales.

Lo más sorprendente del caso (quizá no tanto) es que la avalancha de vacunas ha conseguido que mucha gente no se quiera vacunar y se ha vuelto de un educado que da grima. "¡Pase usted primero!", parece decir la gente. Y es que en esta época conspiranoica nadie se fía de nadie ni para esto de las vacunas.

Cuando Trump escuchó que, varios días después de perder las elecciones (sí, las ha perdido), salía el primer anuncio de una vacuna en Estados Unidos lo primero que gritó fue "¡conspiración!". Dentro de sus cosas, consideraba que se había retrasado unas pocas horas el anuncio de la vacuna para perjudicarle, pero esto son las cosas de Trump.

Pero por aquí no tenemos a Trump (lo que no quiere decir que estemos mejor) y la gente también está un poco mosqueada con las vacunas.



Ayer nos daban los datos y según han ido apareciendo los anuncios de su salida próxima al mercado, han ido menguando las ganas de ser vacunados por parte de la gente. Desconozco los datos de otros países, pero aquí parece que el miedo a la aguja o a sus consecuencias crece con cada anuncio. Estamos ya, según nos decían, en aproximadamente un 45% de deseos de vacunarnos, lo que es una cifra poco esperanzadora para el futuro próximo.

De nuevo saltan los expertos a la palestra mediática a decir que si no se vacuna alrededor del 60-65% la eficacia para eso que ahora llaman "inmunidad de grupo" después de estar llamándolo "de rebaño" una temporada es bastante baja. Igualmente advierte que el hecho de haber vacunas no significa que el coronavirus esté vencido ni mucho menos.

Dice el titular de La Vanguardia que "Sánchez prevé que en junio estén vacunados ya unos 20 millones de españoles", pero las previsiones de Sánchez no son precisamente muy fiables. Con más del 50% de la población esperando que se la ponga el resto, no sé yo cómo va a ir la cosa, pero me temo que muy ajustada.



¿Por qué la gente no se quiere vacunar ahora que hay vacunas o se supone que llegarán pronto, que no es lo mismo? Supongo que habrá una variedad medianamente amplia de respuestas. Pero la más sencilla es que si mucha gente no ha hecho ni caso durante la pandemia, ¿por qué iban a empezar a hacer caso ahora? El irresponsable lo es en todos los casos; al indiferente le resulta demasiado activo y molesto. Y el responsable, el que se cuida y evita exponerse, ese piensa que ya ha hecho bastante y no se fía de los demás como tampoco se fiaba antes. De ser así, me parece que va a haber que cazar con lazo para el pinchazo.

En Estados Unidos se ha producido a cuenta de la vacunas un incidente a raíz de un comentario del doctor Fauci sobre la forma de aprobación del fármaco, que es diferente allí que en el Reino Unido, donde finalmente han empezado —nos cuentan— a vacunar a algunos. La CNN nos lo explica así:

London (CNN) When the United Kingdom became the first Western nation to approve a Covid-19 vaccine earlier this week, the news was greeted with praise from some health officials across the pond. But there was one notable exception.

Dr. Anthony Fauci, America's top infectious disease expert and perhaps one of the world's most recognizable scientists, suggested that UK regulators had not scrutinized the data on the Pfizer/BioNTech vaccine as carefully as their US counterparts, and that the British approval had been "rushed."

"We have the gold standard of a regulatory approach with the [Food and Drug Administration]. The UK did not do it as carefully and they got a couple of days ahead," Fauci told Fox News on Wednesday.

Fauci's comments were the opening salvo in a verbal jousting match between US and UK officials that experts said risked undermining public confidence in the safety of vaccines.

By Thursday evening, Fauci had apologized on British television for his earlier comments.

"There really has been a misunderstanding, and for that, I'm sorry and I apologize for that. I do have great faith in both the scientific community and the regulatory community at the UK," he told the BBC.

"We do things a certain way in the United States, possibly a little different, not necessarily better or worse than what's done in the UK, and I think that's where we slipped, where I slipped. I made it seem one was better than the other. We just do it a little bit differently."*

 


Pero aquí ya nadie se cree nada y aunque Fauci se ha disculpado por su comentario, lo cierto es que el mayor miedo de la gente es que se hayan acelerado los procesos de aprobación por cuestiones de mercado. La industria farmacéutica no tiene precisamente una buena prensa en el mundo y si se mezclan las teorías de la conspiración con las del mercado, el resultado es explosivo y, sobre todo, poco creíble para mucha gente.

La culpa la tenemos por mezclar unas cosas con otras. A la gente no había que protegerla por ella misma, sino para que no se sobrecargaran las UCI. No ha importado el dolor, sino el gasto. Y así nos va. La traducción de todo a ítems evaluables, de la salud a la educación, se produce por el despliegue de una mentalidad pragmática, economicistas e implacable. Lo que pasó en Reino Unido con las teorías iniciales de Boris Johnson sobre dejar que la gente se contagiara (y muriera) como forma "natural" de conseguir la "inmunidad de rebaño" dejó claro que había países en donde las personas eran masas de carne.



La competencia de las farmacéuticas no es por aliviar las muertes y el dolor, sino por conseguir una posición en el mercado, un beneficio sobre otros rivales. Las declaraciones del doctor Fauci, por mucho que se disculpe, iban en ese sentido. Los británicos tienen en su piel el pinchazo antes que los norteamericanos (los que se dejen pinchar). La carrera nos ha sido presentada por los medios como una competencia comercial. Las diferencias de precios de los que se hablan son realmente abrumadoras y cuantas más vacunas haya en el mercado más difícil será colocar las caras y difíciles de almacenar.

Lo que se nos contó del ejecutivo de la empresa que hizo maniobras de mercado horas antes de dar a conocer los resultados de la vacuna no hizo ningún favor más que a él mismo, sembrando de desconfianza a la población, por más que algunos (previendo lo que ocurriría) justificaron diciendo que era una práctica habitual. Puede que lo fuera, pero a la gente le gustaría creer que hay alguien que trabaja pensando en su bien y no es su bolsillo, que es lo que han mostrado.


Las compras anticipadas de millones de dosis por parte de los gobiernos de muchos países a cualquier farmacéutica que anunciara que la suya iba bien no sabemos qué efectos habrá tenido. Igual ha sucedido con las maniobras en bolsa. Poco claros los anuncios y las subidas y bajadas de unos y otros ha sido espectaculares.

A los líos empresariales se suma la competencia política. Si Trump consideraba que se le había perjudicado al retrasar la noticia de la vacuna, ¿qué decir de los descréditos absolutos con los que se están tratando las vacunas rusas o chinas, que ya han empezado a emplearse? Se ve aquí que estamos ante algo más que la "salud global", que hay muchos otros intereses más allá de los económicos, que el prestigio y el desprestigio también son objetivos.  ¿Cree realmente alguien que los gobiernos ruso y chino va a aprobar una vacuna poco segura o contraproducente? Pero, claro, si Fauci duda del sistema británico frente al norteamericano, ¿qué podemos esperar?


No hemos aprendido que esta situación actual debe mucho al recelo de Trump hacia China y a la orden de retirada de los científicos norteamericanos de los programas de investigación en los laboratorios chinos, como le recordaron los propios científicos estadounidenses. Una mayor colaboración habría reducido mucho los efectos y habría traído más confianza y garantías para todos en vez de seguir trabajando sobre la desconfianza interesada.



El leve matiz del doctor Fauci ha causado un estropicio en la confianza, que ya estaba bastante débil sobre los beneficios de vacunarse. Se hace, además, en una creciente penetración de los grupos antivacunas, que adquieren un nuevo protagonismo, que es lo que desean. La pandemia les ha dado alas, les lanza al primer plano informativo y la gente comienza a escucharlos con una atención que antes no tenían. De nuevo los medios juegan un papel controvertido en su afán de llevar la polémica a primer término.

Los antivacunas no tienen ninguna razón, son peligrosos. Hacerles caso es un problema y pueden suponer un freno en el control de la enfermedad. Hay algunas enfermedades que están regresando precisamente como resultado de la resistencia a vacunarse. Estaban desaparecidas y empiezan a darse casos, algo peligroso si hay un porcentaje de personas que se resisten a vacunarse. Hay anti vacuna pseudo religiosos y anti vacunas pseudo científicos. Son uno de los grandes timos de una sociedad red, donde cualquiera puede conseguir poderosos efectos con un mínimo de recursos y, especialmente, enganchar a la gente que vive en una fantasía antisistema.


No sé si hemos aprendido algo de esta pandemia en la que vivimos. Creo, sinceramente, que mucha gente no. Por el contrario, la han utilizado para reforzar sus propios mitos, interpretando como han querido los datos y situaciones. Las ineptitudes de muchos gobiernos (y oposiciones) han contribuido a la falta de credibilidad. Los medios tampoco se libran. Ha sido penoso el enfoque de muchos, del principio a hoy. Ha quedado demostrado que no todos han sido capaces de ajustarse a la realidad, a informar con competencia, alejándose de la emocionalidad que caracteriza a los tiempos.

En cierto sentido, cada uno ha dado cancha a su propio negocio: el del público, el de los votantes, el de los clientes. Todos somos los mismos y a todos nos han llegado estas percepciones de estar siendo manejados para mantener una actividad que no perjudique a unos o a otros sin importarles demasiado nuestra seguridad. Por eso, el enfoque de mantener las UCI en buenos números o cualquier otro parámetro, se ha vuelto sospechoso.

En el fondo, cada uno cuida de sí mismo si es responsable y se expone y expone a los demás si no lo hace. Los que se mueren (literalmente) por su cervecita han sido animados con campañas más o menos claras, igual que en muchos otros sectores en donde la coletilla "X es segura" contrasta con la realidad de los hechos. Eso afecta a casi todo. Lo hemos visto en el trato a los temporeros del campo, tratados como bestias, hacinados, sin higiene, cayendo por enfermedad, abandonados en la puerta de un Centro de Salud, como aquel caso que comentamos. Lo hemos visto en muchos otros sectores, donde las condiciones no han sido la adecuadas. Lo vemos en la falta de condiciones en el transporte público donde la responsabilidad llega a lo que se advierte por los altavoces y que nadie cumple. Podríamos seguir...

Si no nos fiamos de las farmacéuticas y sus vacunas rápidas es porque sabemos de qué hablamos y tampoco nos fiamos de nosotros mismos, que ignoramos las medidas en cuanto que se dan la vuelta.

Primero se corría por tener alguna. Ahora es otra cosa. La batalla de la vacuna se prepara ya.

 


* Zamira Rahim "US-UK sniping over vaccine approval race could dent faith in Covid shots, experts say" CNN 4/12/2020 https://edition.cnn.com/2020/12/04/europe/uk-us-vaccine-approval-intl/index.html