miércoles, 27 de junio de 2018

El duro regreso o más que fútbol


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mal acabó la que Ahram Online llama en varias de sus informaciones y titulares "la pesadilla de la Copa del Mundo" ("Egypt arrive back in Cairo after nightmarish World Cup campaign"*). Lo que empezó con la irritación del egiptólogo Zahi Hawass por que el Museo Británico hubiese ofendido a los antiguos dioses por colocar junto a sus estatuas un objeto tan profano como las botas de Mohamed Salah, ha terminado con el peor escenario posible: la "vergonzosa" derrota ante Arabia Saudí. Demasiado para el pueblo egipcio, demasiado para los 90 millones de egipcios que necesitaban un luz en el túnel, una razón para creer. Hawass habló entonces de la maldición de los faraones ofendidos; todavía no se lo han recordado, pero alguien lo hará. Cualquier cosa vale para tratar de borrar la pesadilla.
Las reacciones ante la derrota final, sin aspirar a nada más que a mantener el orgullo de una victoria nunca alcanzada en un mundial ante la poderosa en otras cosas Arabia Saudí, no ha dejado de sucederse desde el pitido final. Empecemos por arriba, por el propio gobierno y parlamento. El titular "Egypt government and parliament to investigate World Cup 'failure'" nos indica que la derrota en la campaña se ha convertido en una cuestión de Estado:

Newly-appointed Egyptian Minister of Youth and Sports Ashraf Sobhy has implicitly stated that the ministry will investigate the national football delegation in the 2018 World Cup, echoing the parliamentary Sports Committee that has also opened an investigation.
"We will not let the situation pass so simply, of course" the former Football Association member stated on Facebook Monday evening.
The Egyptian national team, having gained huge support from people, investors, and the government under the guidance of President Abdel-Fattah El-Sisi, failed to secure a single win in their three group stage games, losing 1-0 to Uruguay, 3-1 to hosts Russia and 2-1 to Saudi Arabia.
The Committee described the Pharoah’s first appearance in 28 years at the most prestigious of sporting events a “disgraceful representation” and the loss as “humiliating,” accusing the FA of making “serious violations,” in an emotional statement released on Monday .
The statement listed five main points they will investigate after the public outrage, including mutual allegations from FA members of illicit gains, issues with sponsorship deals and a lack transparency in the ticketing system.
They will also investigate embarrassment caused to the team's star Mohamed Salah "which caused British media outrage after his meeting with head of Chechenya Republic Ramzan Kadyrov".
The 26-year-old Salah has ended the best season ever played by an Egyptian footballer collecting all individual titles in the Premier League after scoring 44 goals with Liverpool.**


Tras la derrota ante los saudíes, se ha pasado de la euforia inicial, del "casi hemos ganado" ante Uruguay y  "ganaremos" a Rusia, a un profundo sentimiento social de decepción que necesita ser contrarrestado por las acciones de la autoridades para aislar el estallido. Las medidas anunciadas tratan de tapar lo que una victoria en el último partido habría dejado pasar.
La noticia es una mezcla de frases destinadas a mantener en alto el orgullo egipcio, por un lado, mientras que por otro se trata de buscar responsabilidades para tratar de mostrar una eficacia en las reacciones. Pero nada va a compensar la derrota, solo canalizar la indignación.
Es el momento de cortar cabezas. La primera será, sin duda, la del entrenador argentino Héctor Cúper, al que todos acusan de demasiado "conservador". Pero atacar más no significa meter más goles, sino la posibilidad de que te metan más a ti. Con esa estrategia, Cúper les llevó a jugar la final africana y al mundial, en donde no estaban desde 1990. Nunca Egipto ganó un partido en las tres participaciones. Pero en esta ocasión, algunos "videntes" auguraban que todo serían victorias. Las visiones se mostraron meras ilusiones. La historia del gol en el "último suspiro" se repitió en dos partidos, ante Uruguay y Arabia Saudí. La Rusia, a la que se iba a ganar, goleó.


Pero esto no va de fútbol. Va de ficciones, manipulaciones, intereses, emociones. La reacción del parlamento y el gobierno no es la que se debe tener en un deporte, en donde se gana o se pierde. Perder en Egipto es frecuente, pero siempre antinatural. Lo natural, aprende el egipcio pronto, es ganar porque se les repite una y otra vez su superioridad frente al mundo, que allí surgió la civilización, la religión, el estado. "Egypt is the gift of the Nile and the gift of Egyptians to humanity", se dice en preámbulo de la constitución enmendada de 2014.
En esa creencia crece el egipcio. Pero luego la realidad, más allá de las palabras, va dando los significados, que son un cruce entre los hechos y sus interpretaciones. El mundo —ingrato— conspira contra él para evitar que el esplendor. Las conspiraciones incluyen la falta de Sergio Ramos a Mo Salah, el árbitro del partido con Rusia o la FIFA, cualquier otra circunstancia que explique por qué no son campeones del mundo, o, en su defecto, por qué no han ganado a Arabia Saudí, equipo que parecía destinado a darles la primera victoria en un mundial.
Ahram Online nos da cuenta del regreso de los jugadores a casa:

The Egyptian national team returned to Cairo on Tuesday morning after ending a dismal World Cup campaign in Russia where they suffered three defeats.
The Pharaohs received a lukewarm reception at the Cairo airport, having failed to claim their first-ever World Cup victory after conceding a last-gasp goal in a bitter 2-1 loss to Saudi Arabia in Volgograd on Monday.
Egypt finished at the bottom of Group A with no points after also losing 1-0 to Uruguay and 3-1 to hosts Russia.
In a video widely shared on social media, some angry Egyptian fans hurled obscenities at the team as they rode their bus following the loss against Saudi Arabia in Volgograd.
Liverpool star Mohamed Salah was among the Egyptian players who returned home while five other players, including Arsenal midfielder Mohamed Elneny, stayed behind. *


Los "faraones" han dejado de serlo. La tibia recepción no compensa los vergonzosos insultos que recibieron al final del partido, del estadio al hotel de la concentración. Los vídeos subidos a las redes sociales han causado la indignación de muchos egipcios que se han avergonzado más que por la pérdida ante Arabia Saudí. Un juego es un juego; se gana o se pierde, pero el espectáculo bochornoso de los insultos ha sido recriminado hasta por los seguidores de otros países, que no entienden ni comparten la ira de los egipcios.
Egyptian Streets recoge algunos vídeos tomados durante los insultos a los jugadores y las reacciones de los que no entienden este comportamiento:

Following Egypt’s defeat to Saudi Arabia 2-1 on Monday, Egyptian fans in Russia taunted the national team outside the stadium as they got on their bus. Footage surfaced on social media showing more fans waiting outside the athletes’ hotel in Volgograd where the team was staying.
The fans chanted insults at the football players as they headed to their hotels out of disappointment and anger regarding the team’s performance, calling them “filthy/disgusting/worthless players” as well as “faggots” and “cowards.” The fans’ name-calling extended to the team’s family members. Police cars followed the teams’ bus to secure them from their menacing followers.
The recorded footage showcased the ugly side of  Egyptian fandom, and portrayed the misbehavior of the claimed Egyptian football devotees to both international media and those watching from Egypt.
One particular video showed a single fan shouting at the chanting fans to “stop it,” but the loud voices of their abusive chants silenced him.
As other visitors and online followers watched Egyptian fans diss their own team, they expressed  dismay of their ugly behaviour on social media.***


Una parte de los que han observado este incívico comportamiento recriminan a los privilegiados que se pudieron costear un viaje a Rusia para ver los partidos. Son "ricos", mientras otros se han contentado con ver el campeonato por televisión. Son los privilegiados los que se han desatado contra los jugadores. No sé si es la reacción normal de los seguidores defraudados o simplemente un ejemplo más del clasismo egipcio, de la distancia entre los que se creen los amos y el resto.
Egipto puede perder sobre el terreno de juego, pero los incívicos seguidores han perdido algo más importante. Han demostrado tener poco sentido de equipo, de importarles muy poco el propio país.
Pero es más fácil que el gobierno busque culpables que enderezar a una afición tan desleal, tan poco deportiva, como la que fue a insultar a los jugadores tras el partido. Los jugadores se merecen respeto. No son culpables de las falsas ilusiones sembradas por aquellos que han mantenido engatusado al país, vendiendo fantasías de victoria.
Mo Salah ha tenido la gallardía de regresar a Egipto con la primera oleada de jugadores, los que estaban destinados a recibir más insultos o indiferencia. Las noticias sobre el mundial siguen repitiendo su larga cosecha de éxitos en esta temporada. Él ha marcado los dos goles de Egipto en este mundial. Ha hecho lo que ha podido, saliendo de una lesión en algo que sabía que era el que más se jugaba, que a él se le pediría que llevara al equipo hasta la final. Pero esos son sueños que por intensos no se hacen realidad en un equipo de 12 sobre el campo.


Hablamos aquí de los rumores de la CNN sobre su retirada del equipo nacional antes del partido con Arabia Saudí. Se ha desmentido por la Federación, pero el jugador no ha dicho nada. La Federación ya le utilizó, creando un conflicto con los patrocinadores. Lo mismo, el homófobo y dictatorial líder checheno, que le entregó una nacionalidad honorífica. ¡Poco honor recibirla de sus manos! Eso le ha valido un conflicto con los medios británicos que no acaban de comprender la ingenuidad egipcia de dejarse manipular por un presidente homófobo, que controla el país como una propiedad y que posee su propia milicia privada a la que se responsabiliza de crímenes y desapariciones. Un líder de estas características no desaprovecha la ocasión de promocionarse junto a la estrella del fútbol. Pero para la estrella es nefasto. Ha sido una parte más del calvario de Mo Salah a manos de la presuntuosa federación egipcia, emocionada por recibir agasajos de donde sea.
La historia de este mundial para Egipto es aleccionadora. Dura y aleccionadora. Ha llevado a poner los pies en el suelo aunque sea unos segundos. Se puede vivir los éxitos de Salah, pero estos son frutos de sus esfuerzos. Querer vivir de ellos no es factible. Tener uno de los mejores jugadores del mundo no te transforma. Los que insultaron a los jugadores al término del partido con los saudíes eran "muy egipcios" por un lado y "nada egipcios" por otro.  No son los insultos los que llevan hacia delante al país. No fueron los faraones los que construyeron las pirámides, sino los que sufrían bajo el látigo para construirles sus propias tumbas. Los que han insultado se han limitado a blandir el látigo para satisfacer su ego, sin importarles mucho ni los jugadores ni las condiciones del país.


Las ilusiones que Egipto necesita son otras. Y esas no las ven en medio de la propaganda que asegura que las dificultades que están viviendo son solo pasajeras. La crisis profunda afecta a todas las instituciones, pues nada cambió tras la caída de Mubarak realmente. Ni las escuelas "japonesas" va a cambiar al país ni ganar partidos les van a hacer la vida más fácil. Pero soñar con héroes como Salah, vivir sus triunfos es gratificante, a falta de otra cosa.
Hay otras pérdidas que lamentar mucho más que lo que es recuperable en próximos partidos, la muerte por infarto del conocido comentarista deportivo Abdel-Reheem Mohamed, tras el partido de fútbol contra Arabia Saudí:

Egypt’s Sports Minister Ashraf Sobhy and dozens of local footballing icons took part in the funeral of football commentator Abdel-Reheem Mohamed on Tuesday, following his dramatic death from a heart attack after watching the national team lose to Saudi Arabia in the World Cup a day earlier.
The well-known pundit had been due to comment on the the team’s disappointing 2-1 defeat in their final World Cup match, but collapsed in the studio before going on air.
"Right after the match, Abdel-Reheem said that there were multiple mistakes that needed to be discussed on air," Ahmed Fawzy, a commentator who was partnering with Mohamed to commentate on the match, told DMC TV channel.
The former Zamalek FC coach and player fell on his way to the bathroom and was taken to the emergency room, where an attempt to resuscitate him failed and he was pronounced dead, Fawzy said.****


La muerte de Abdel-Reheem nos muestra que la presión no ha estado solo sobre los jugadores en el campo, ni a la salida de los estadios. Ser ha vivido con intensidad y pasión, con ira y triteza. Ahora toca cortar cabezas: Cúper, la federación, los jugadores.. Se seguirá así un tiempo. Se mostrará energía y disposición a exigir responsabilidades. El ministro salvará su cabeza cortando otras y así sucesivamente. Los periódicos de hoy ya dan informaciones sobre las medallas ganadas en los Juegos del Mediterráneo. Compensaciones pequeñas para la frustración de la pasión por el fútbol.
Egipto se va con un pobre récord, el de haber alineado al jugador más viejo del mundial, al portero Essam El-Hadary, con 45 años y 161 días. Puestos a dejar huella, no deja de ser un aspecto simbólico. "Fútbol es fútbol" es la famosa expresión que se recuerda de Vujadin Boskov tras su paso por España. Así es la vida. Y hay vida más allá del fútbol.
Esto, como señalamos, no trata de deporte, sino de emociones y frustraciones, de manipulaciones e iconos. Esperamos que Egipto se recupere de esto que muchos viven como un drama.


* "Egypt arrive back in Cairo after nightmarish World Cup campaign" Ahram Online 26/06/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsWorldCup/2018/305560.aspx
** "Egypt government and parliament to investigate World Cup 'failure'" Ahram Online 26/06/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsWorldCup/2018/305532.aspx
*** "Egyptian “Fans” Chant Insults at Egypt’s Footballers after Saudi Defeat" Egyptian Streets 26/06/2018 https://egyptianstreets.com/2018/06/26/egyptian-fans-chant-insults-at-egypts-footballers-after-saudi-defeat/
**** "Egypt mourns death of football pundit who died after Pharaohs' loss to Saudi Arabia" Ahram Online 26/06/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsWorldCup/2018/305547.aspx




No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.