Joaquín Mª Aguirre
Cuando
se produce una crisis de algún tipo, son muchos los sectores que se reivindican
como "solución", de esta forma las mejoras que ellos reciben son las
que harán que mejore la crisis.
Lo mostrado por el Informe PISA respecto a la
crisis cultural tiende en este caso a transformarse en crisis del profesorado,
crisis editorial, etc. tratando de conseguir lo que antes no se tenía y que se
considera esencial para responder a la crisis.
Así,
por ejemplo, el sindicato de la enseñanza del CESIF ha dado sentido a sus
protestas, tal como nos cuentan en 20minutos:
Profesores y maestros convocados por el sindicato CSIF se han manifestado este martes ante el Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes para exigir un Pacto de Estado "para reformular y estabilizar la educación", tras el informe PISA 2025, que ha mostrado un retroceso en ciencias, lectura y matemáticas.
"Tener un estatuto docente, una equiparación retributiva entre las comunidades autónomas y un Pacto de Estado que estabilice nuestro sistema es básico para obtener la educación que la sociedad española merece", ha asegurado el presidente del sector Nacional de Educación de CSIF, Mario Gutiérrez, en una atención a los medios.*
Es un ejemplo claro de como se lleva el problema general a lo particular. Sin duda, las causas laborales forman parte del problema, pero este, como ya hemos señalado en días anteriores, es mucho más amplio de lo que pensamos y tiene su origen en una pérdida del valor cultural frente a otro tipo de valores más mundanos, más prosaicos o como los queramos llamar.
Parte del problema está en pensar que esto es solo un problema educativo y no algo mucho más amplio y con raíces más profundas, algo que se detecta claramente en cuanto se ponen juntos alumnos y textos.
La lectura no es simplemente ponerse frente a un libro, terrible error simplista. Leer es un acto complejo que requiere muchos niveles de actuación, previos, durante y después de la lectura. No entender esto es no entender nada.
En periodos de aprendizaje esto hace que fracasen las lecturas, aunque los libros se lean. En España se insiste demasiado en leer, aunque no haya una preparación previa de la lectura, con lo que se mecaniza algo que no debe serlo. La propia comunidad educativa orienta muchas veces a esas lecturas mecánicas consistentes en empezar en la primera página y llegar al final. Con eso se ha cumplido.
Luego llega PISA y nos dice que esa lectura no se ha entendido, que no se comprende nada en cuanto hay cierta complejidad, A esto hay que añadir el efecto es negativo porque aleja realmente de los libros.
La lectura requiere preparación, una cierta experiencia previa sobre lo que se va a leer. Estos son tiempos de presente. Las obras no hablan desde el pasado y requieren una cierta visión de ese pasado, un conocimiento. Las ediciones críticas, con sus notas aclaratorias, tratan de solventar este problema, aunque también en etapas de formación suele haber cierto rechazo, por lo que la labor explicativa del profesorado es importante, ayudar a entender.
Eso nos lleva al momento de la lectura, aquel en que los lectores se enfrentan a través de la imaginación a la recreación de lo que la palabra suscita. Leer es un acto imaginativo por muy preciso que sea lo que se nos cuenta. Tratar de reducir la lectura a una recolección de datos sobre lo que se nos preguntará posteriormente es convertir un placer en algo odioso y contraproducente. Muchos no sobreviven a esta mala experiencia de la lectura, a esta presión deformadora. Hacer lectores es hacer personas que disfruten de la lectura, que se apropien de ella, es decir, que la hagan algo "propio" y así lo sientan.
Con posterioridad a la lectura queda el recuerdo; es el deseo, pasado cierto tiempo, de volver a ese texto que nos interesó, que nos produjo placer. Es descubrir que hemos cambiado, que el texto nos dice ahora nuevas cosas. Es recoger el impulso que nos ofrece toda buena obra a seguir buscando y encontrar nuevos placeres lectores.
Deberíamos examinar si realmente la conversión de las obras en materia de estudio y examen es su destino más eficaz. Frente a la sacralización de las obras está su apropiación, su personalización lectora.
Hay muchas luchas alrededor de la lectura y siempre las pierde el mismo, el que no entiende, el que abandona, al que se le priva del placer de leer, de crecer leyendo. Esto es más profundo que una crisis escolar, sin quitar importancia a los problemas sindicales, pero no creo que eso sea el centro.
Estamos desviando la mirada de la realidad del problema porque probablemente nosotros seamos el problema. En eso PISA no entra, solo en lo que mide en el aula.
El debate debe abrirse mucho más: familias, medios, instituciones públicas, sindicatos, mundo editorial... Incumbe al modelo de persona en la sociedad y al papel de la cultura en su sentido más amplio. Por ahí hay que empezar.
* "CSIF pide ante el Ministerio de Educación un Pacto de Estado para "estabilizar el sistema" tras los malos resultados del informe PISA" 20minutos / EFE 15/09/2026 https://www.20minutos.es/nacional/csif-pide-ante-ministerio-educacion-un-pacto-estado-para-estabilizar-sistema-tras-los-malos-resultados-informe-pisa_7037096_0.html






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