viernes, 22 de septiembre de 2023

Mala baba en Almendralejo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Es el descenso de las etiquetas. Hasta hace unos meses, la etiqueta "inteligencia artificial" nos situaba en laboratorios avanzados, con científicos especializados y sesudos con batas blancas, en grandes proyectos que haría avanzar a la humanidad, entrar en crisis la economía, deshacer el empleo tradicional... Ahora, pasados un par de meses, el debate está en Almendralejo, Extremadura, donde menores de entre 12 y 14 años la han utilizado con la peor mala baba que es capaz de pergeñar nuestro sistema educativo en esta España nuestra. De los centros de investigación a Almendralejo, del salto de la Humanidad en la escala evolutiva, a cargar contra la compañera de la escuela. ¡Y luego dicen que en España no se progresa!

No sé cómo llamarán a esta generación dadas las diferencias socioculturales que se marcan en apenas un par de años. Hay que encontrar nombre a estos lanzados y peligrosos vástagos de nuestras miserias, hijos del abandono escolar y de alguna Ley de Educación que prometía el uso de la tecnología en el aula.

En elDiario.es tratan este salto a lo Kubrick, de la boina al espacio del futuro sin apenas metáfora volante y con ganas de tocar las narices. Nos dicen:

Los presuntos responsables identificados hasta ahora son de la misma localidad, del entorno de las víctimas y también menores, con edades entre los 12 y los 14 años, la edad que marca la posibilidad de ser imputado por un ilícito penal. Alguno de ellos sí habría cumplido 14, por lo que sería imputable conforme a la ley penal del menor. El caso está siendo investigado por la brigada Local de Policía Judicial de Almendralejo, que presentará sus conclusiones a la Fiscalía cuando concluya unas pesquisas que siguen abiertas.

Algunos de los chicos generaron las imágenes mediante el uso de un programa de inteligencia artificial, y el resto las distribuyeron en grupos de Whatsapp y Telegram.*


¡Qué bien organizado está Almendralejo, que pasará a ser un espacio de vanguardia en maldad y en el uso de la tecnología! Estos niños, que difícilmente sabrán los nombres de las provincias españolas, son capaces desde su más tierna infancia de usar la tecnología puntera para el mal. ¡Angelitos! Gracias a ellos, cualquier niño español se sentirá agradecido por haber comprendido que la tecnología no es cosa de adultos, que es algo sencillo. Así avanzamos.

Esto de ser menor para unas cosas (la responsabilidad) y no serlo para otras (el acceso y uso de la tecnología), plantea serias cuestiones que habrá que ir resolviendo sobre la marcha acelerada del día a día.

No sé qué leyes habrá que cambiar, si las del control de acceso, si la de hacer responsables a los adultos que deben vigilar lo que hacen o si las de la inmunidad del infante que solo lo es para algunas cosas.

No sé cómo están afectando a un pueblo como Almendralejo estos acontecimientos. No sabemos el valor de incitación que informar sobre ello supone para otros niños que no quieren quedarse atrás en esto de la tecnología.

En el artículo citado van ya sobre una cuestión esencial que ya hemos visto, el valor machista y lo que representa para el futuro ante la proliferación de todo esto:

Se trata de un nuevo tipo de violencia machista, consistente en difundir desnudos ficticios de mujeres creados sin el consentimiento de la víctima. Le ocurrió hace pocas semanas a Laura Escanes o a Rosalía, que no dudó en calificarlo de violencia. También lo califica el Instituto Europeo de Igualdad de Género, que engloba las deepfakes en la categoría de ciberviolencias. Las expertas destacan que el objetivo es exponer la sexualidad de las mujeres sin su consentimiento para ridiculizarlas, señalarlas y atacar su libertad sexual.

“Ya no es la persona que descarga pornografía infantil de la Dark Web o de un foro oculto en Internet o a través de redes tipo peer to peer. Eso obviamente es algo que se sigue produciendo, pero ahora los nuevos retos a los que nos enfrentamos es el acceso de menores de manera tan temprana como en este caso”, ha advertido Izquierdo, que ha detallado esta nueva tipología criminal: generación de imágenes por inteligencia artificial, uso del metaverso, retransmisiones mediante streaming de agresiones sexuales a menores...

En el caso de Almendralejo y en otros similares, los presuntos autores son nativos digitales, con un dominio avanzado de la tecnología y acceso común a los dispositivos, y entre quienes el mal uso de programas informáticos o de la inteligencia artificial puede extenderse por el boca a boca. En este contexto, las restricciones de acceso son, por ahora, una entelequia. “Poner limitaciones a empresas generadoras de software que a priori no sabemos ni dónde están ubicadas es muy complicado”, admite el inspector.* 

El que accede a pornografía infantil alimenta su propia adicción, su propi vicio. Pero el caso de Almendralejo y los otros citados son otra cosa, una vía abierta hacía la destrucción de las personas concretas, que son esas caras que se ajustan a los cuerpos. Dicen en Antena 3 que se hace con una aplicación que cuesta 10 euros, ¡qué barato sale ser malvado!

El caso de Almendralejo es una respuesta al propio sistema educativo: va contra las compañeras de clase, las vecinas del pueblo. No es vicio, es maldad en estado puro. Es el deseo de hacer daño y ver después los resultados en las caras de las víctimas que están unas mesas más allá. Mientras tengamos imágenes idealizadas de la infancia no podremos frenar esta degradación que, como dijimos aquí hace unos días, es de una maldad descendente y de una inmadurez ascendente. 

* Néstor Cenizo "Los identificados por los 'deepfakes' sexuales de Almendralejo, que acumulan ya 22 denuncias, tienen entre 12 y 14 años " elDiario.es 20/09/2023 https://www.eldiario.es/andalucia/identificados-deepfakes-sexuales-almendralejo-acumulan-22-denuncias-12-14-anos_1_10531559.html

jueves, 21 de septiembre de 2023

Agradece los latigazos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El gran titular que ocupa en estos momentos la web de noticias de RTVE.es es "El 'mobbing' laboral, un maltrato "oculto": "Llegan a normalizar el ambiente tóxico de trabajo""*. Las etiquetas normalizan lo que es una realidad: "mobbing", "ambiente tóxico" y otras se han convertido en las que se utilizan para describir lo que sucede en algo a lo que dedicamos una gran parte de nuestra vida y que puede resultar un infierno diario.

La BBC Mundo se hace eco de las declaraciones de uno de los hombres más ricos de Australia, Tim Gurner. El multimillonario había declarado "Necesitamos ver dolor en la economía"**. La teoría del súper rico es que había que enseñar a los trabajadores quién manda mediante un crecimiento del paro. El titular sintetiza bien las ideas del magnate: ""Necesitamos recordarle a la gente que trabaja para un empleador, no al revés": el discurso de un millonario australiano sobre la "arrogancia de los trabajadores" que se volvió viral"** Se ha retractado, pero no puede ocultarse ese impulso de quien tiene la sartén por el mango.

Un titular de RTVE.es de ayer reza: "El presidente de los hosteleros se disculpa tras asegurar que la media jornada ha sido "toda la vida de 12 a 12"". En el texto se nos explica la intención del patrono:

El presidente de la Confederación Empresarial de Hostelería de España, José Luis Yzuel, se ha disculpado por sus polémicas declaraciones en unas jornadas organizadas por la CEPYME, 'El reto de las vacantes en España', este pasado martes.

En su intervención, Yzuel ha considerado que trabajar 10 horas es algo factible: "Que un camarero diga que trabaja 10 horas no sé si es grave (...) qué más da. Pues luego que se las compensen, que se las paguen, que les den más vacaciones...".

Una de las frases que más malestar ha provocado en redes sociales ha sido la que aludía a la duración de la jornada. "Toda la vida en hostelería hemos hecho media jornada, de 12 a 12", ha dicho, al tiempo que ha apuntado a que "hay mucha gente dispuesta a trabajar de sobresueldo". Eso, afirma, "se llama flexibilidad". 

Sobre esto, ha aseverado que "en este país trabajar en temporada alta, que es cuando hay que aprovechar, parece que esté denostado", subrayando que "¡bendito sea que trabaje (un empleado) 10 horas!".* 

El hecho se repite en distintos ambientes y no parece que sea casual. Primero se lanza la piedra y luego se piden disculpas. El mensaje queda lanzado y a buen entendedor... Las disculpas en absoluto anulan lo dicho previamente, sino que tratan de limitar los efectos sobre la imagen pública, si es que les importan algo.

La vida contemplada desde el que "manda" se ve de otra manera. El mundo está lleno de vagos e ignorantes que se quejan de que les hacen trabajar. Ellos son los que se preocupan por la marcha de la economía, los que tienen sentido cívico y si a ellos les va bien, a todos les irá bien. No entran en que la media del ir bien está muy mal repartida, como ocurre con el multimillonario australiano que reclama "más dolor" para que la gente aprenda. Tampoco el patrono de la hostelería menciona la cantidad de gente explotada con sueldos infames, sin contratos o en pruebas que circulan por la hostelería, que son despedidos y contratados para un fin de semana de puente o unas vacaciones. Deben besar el suelo del bar en que trabajan y besar la mano que les contrata y luego les despide.

Desde hace tiempo el sentido social del trabajo, su dignidad, etc. se ha convertido en un discurso vacío. Nadie es responsable más que de su bolsillo y el que manda dispone a su libre albedrío de los empleos de los demás.

Salvo en los casos en que se exceden (como los señalados) los empresarios se muestran como héroes que mantienen viva la economía, por más que dejen cadáveres por el camino. Cada vez que se le pregunta al presidente de la Patronal sobre subidas salariales, su respuesta suele ser la misma: no es el momento.

Es un hecho la degradación del empleo, algo a lo que los gobiernos no han sabido o querido frenar ante la constante amenaza de que eso produciría más desempleo, más paro. Es una especie de chantaje que funciona siempre.

Un buen empresario no es el que gana mucho dinero. Eso es cosa de Hollywood y el capitalismo norteamericano. Un buen empresario gana dinero, sí, pero también crea empleo de calidad, estable y bien pagado; se preocupa por el entorno y por la mejora social en su conjunto. Algunos dirán que eso no es un patrón, sino un santo. Pues bienvenidos sean.


Lo que no es aceptable es que la gente viva mal, angustiada y acosada; que viva con la inquietud constante del día de mañana, sin poder planificar un futuro a corto plazo, firmando contrato tras contrato, sin poder acceder a vivienda ni a tener hijos porque ambos son lujos que no se pueden permitir. Mientras, nos dicen, algunos sectores —los bancos especialmente— hace los mejores números de su historia acumulando ganancias. No es el modelo ideal de sociedad para la mayoría ni para el futuro.

Con una economía mejor repartida, más justa, más equilibrada y fundamentada, no lo que tenemos en España, habría algo que nos parece muy lejano: algo de felicidad, una palabra que aparece en películas antiguas.

Cada vez que nuestros políticos practican el autobombo, salen diciendo que nuestra economía va de maravilla, mejor que el resto. Es falso, los números no son la realidad, sino una forma más o menos ajustada de describirla. El mobbing, los suicidios por depresión, por angustia, la violencia social, la familiar etc. sí son reales y causan dolor a muchos.

Una sociedad que no se preocupa por el dolor, por la angustia que genera y solo ve cifras es una sociedad ciega y egoísta, insensible. Una mala sociedad es una sociedad a la que vienen los que viven en lugares más pobres y de la que los habitantes propios emigran hacia donde tienen más esperanza y obtienen algo más de respeto. Nos estamos quedando a mitad de camino entre los sueños y los dramas reales que simplemente se camuflan.

Hace tiempo que vivimos una ilusión de prosperidad que se resuelve en bares y chiringuitos, lugares en los que pagas y te diviertes, pero en los que trabajar no es una panacea. Quizá necesitemos, como dice el australiano más "sufrimiento", dar las gracias por esas diez o doce horas de trabajo mal pagado y efímero. Pero lo peor es la amenaza de aquellos que se erigen en explotadores salvadores de la patria.

Cada vez son más las patologías asociadas al trabajo, tanto a los que les falta como a los que les sobra; ya sea por no tenerlo o por ser difícil de sostenerse en ambientes de mal trato, de mal pago o todo a la vez. Escuchas cada vez más frecuentemente los malos ratos que supone estar el mundo laboral aguantando condiciones cada vez peores. El argumento que se da es que hace falta más sufrimiento y que debemos dar las gracias por él.

No sé por qué nos extrañan muchas de las cosas que pasan. En estos tiempos que corren, los explotadores quieren tener buena imagen y que se les dé las gracias por los latigazos. 

* Laura Gómez Sánchez "El 'mobbing' laboral, un maltrato "oculto": "Llegan a normalizar el ambiente tóxico de trabajo" RTVE.es 21/09/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230921/mobbing-acoso-laboral-adultos/2452192.shtml

** Tiffanie Turnbull y Natalie Sherman ""Necesitamos recordarle a la gente que trabaja para un empleador, no al revés": el discurso de un millonario australiano sobre la "arrogancia de los trabajadores" que se volvió viral" BBC Mundo 14/09/2023 https://www.bbc.com/mundo/articles/cxxd1z457pdo

** "El presidente de los hosteleros se disculpa tras asegurar que la media jornada ha sido "toda la vida de 12 a 12"" RTVE.es 20/09/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230920/disculpa-polemica-palabras-presidente-hosteleros/2456453.shtml

miércoles, 20 de septiembre de 2023

Los niños, los móviles y la atención

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En Antena 3 plantean de nuevo la posibilidad de que las Comunidades Autónomas, que son las que tienen las competencia educativas, prohíban el uso de los teléfonos móviles en las aulas de los centros públicos a los menores de 15 años. El artículo recoge algunos países donde esa medida se está implantando ante los resultados del uso de los móviles.

No sé muy bien cuál es el espacio para la especulación porque todos los informes existentes y, mejor todavía, las experiencias de los docentes apuntan a lo mismo. Es más, cada vez hay más estudios y publicaciones que hablan de los efectos negativos. Esto además incluye un factor esencial: los efectos se producen en el momento "natural" del aprendizaje, en un periodo en el que se forman y que se ve alterado por toda una serie de efectos y también por una pérdida de tiempo que se debería dedicar a la formación real, a lo más valioso. Si al teléfono le sumamos el tiempo que consume el otro gran devorador de tiempo y atención, los videojuegos, veremos que el panorama es realmente penoso.

Ayer hablábamos aquí de los semáforos en el suelo en Sabadell instalados porque la gente cruza las calles sin quitar la vista de la pantalla, con el peligro que esto supone. Pero si esto es crucial en la infancia y adolescencia, basta con ver los efectos en los adultos, en la pérdida de demasiadas cosas, de la conversación a la atención a los que nos rodean. Hablamos de los niños, pero ¿y los padres? Acérquese a un parque y verá lo que sucede. Durante la pandemia, los psicólogos y los medios especulaban sobre aquellos pobres bebés que crecerían sin ver las caras de sus padres y demás porque llevaban mascarillas. Hoy vemos pasear a bebés en cochecitos, aburridos, sin estímulo alguno, mientras sus padres consultan el teléfono. Muy poquitos van con las manos libres y miran a sus hijos, les hablan. Sobre todo en las edades más tempranas, la indiferencia es enorme. La cara de los niños lo refleja a la perfección. ¿Qué de extraño tiene que quieran pronto un móvil, como sus padres?

La generación que no lee, no ve cine, ni escucha algo más que lo que le ofrecen está ya en los niveles universitarios. Ya te hablan de videojuegos de la misma manera que antes te hablaban de la literatura, el cine o cualquier otro arte con capacidad de desarrollo formativo.

Hay dos libros que les recomiendo encarecidamente. Son muy diferentes pero con un mismo tema, el robo de la atención, es decir, la forma en que se secuestra para evitar que se centre en algo que no sea rentable para las grandes empresas de las comunicaciones que han creado este nuevo mundo y su capitalismo tecnocrático. El objetivo de las mismas es crear esa adicción que basta con que se suba a un transporte público para comprobar: miles de personas con la mirada perdida en el móvil. Ya son de todas las edades porque esto no comenzó ayer.

Son dos libros muy diferentes en extensión y enfoque. El primero de ellos fue declarado libro del año por The New York Times, se titula "Mercaderes de atención: La lucha épica por entrar en nuestra cabeza" (Capitán Swing, 2017, ed. española 2020) y está escrito por Tim Wu, un profesor de la Escuela de Derecho de la Universidad de Columbia. Su traductora es Paula Zumalacárregui. Esa "lucha épica" que describe da lugar a una interesante historia de algo a lo que hemos llegado hoy, pero que comenzó precisamente con la llegada de los periódicos en las primeras décadas del siglo XIX cuyo objetivo era buscar la contratación de la publicidad a la que somos vendidos. El libro son quinientas páginas en las que se va comprobando cómo cada nuevo medio creado acababa al servicio de ese mercadeo atencional que nos saca de nuestro pensamiento y nos sumerge en un flujo que nos arrastra consumiendo nuestro tiempo, es decir, nuestra vida. La obra avanza paso a paso mostrándonos los nombres de aquellos que fueron diseñando este espacio en el que nos encontramos. Del XIX al XXI, nos muestra todos los pasos dados. Puede decirse que es una historia de las comunicaciones modernas desde esta perspectiva, desde ese secuestro atencional.

La otra obra tiene un estilo muy diferente, un tono y enfoque que apunta directamente al problema y no se anda con contemplaciones. El dedo señala de forma continuada a los responsables de este mundo alterado. El autor es Bruno Patino, decano la escuela de Periodismo Sciences Po y director de Arte France, y su título es "La civilización de la memoria de pez. Pequeño tratado sobre el mercado de la atención" (Alianza Editorial). Apareció en 2019 en su versión original francesa y está traducida por Alicia Martorell. Está en su cuarta reimpresión en 2023.

Allí donde Wu saca sus dotes de analista histórico, Patino se lanza a la yugular y expone las distintas patologías desarrolladas por este sistema viciado. "Ha llegado —nos dice— el momento de combatir, no para rechazar la civilización digital, sino para transformarla en su naturaleza y recuperar el ideal humanista que movía a los primeros utopistas de la eclosión del mundo digital" (20).

So dos libros importantes para comprender esta realidad reductora, adictiva y trivial, que comercia con todo con tal de que no apartemos los ojos de ella. El teléfono, como nos señala Wu, no es el origen sino una pieza más en un proceso de transformación del capitalismo que ha adquirido tal poder sobre nosotros que es difícil de resistir o evitar.

La polémica de nuestros responsables educativos es una polémica tonta más que añadir a nuestra lista nacional o regional. El daño causado es grande y no cesa. Puede que a muchos no les importe estar rodeados de personas que ya no hablan, solo discuten, que son movidos como títeres por los hilos atencionales. A otros sí nos importa, especialmente cuando la enseñanza es tu trabajo y vocación. Es triste ver cómo algo tan grande, tan poderoso, queda en manos de manipuladores con enorme capacidad económica (es el negocio del siglo) y muy pocos escrúpulos. Han puesto a su servicio la tecnología y, sin duda, la propia Ciencia, que investiga para ellos, para realizar una más sutil manipulación de las mentes y del comportamiento consiguiente. Desgraciadamente, en muchas de nuestras Facultades de Comunicación es ya el camino reglado. Enseñar a manipular es el objetivo declarado sin tapujos.

Una de las cosas en las que inciden los libros sobre economía de la atención es que no se trata de una imposición, sino de una adicción. Son las personas las que reclaman más. Por eso la atención a la infancia es un objetivo: es allí donde se forman los consumidores futuros que, sin defensas, demandan más dejando su tiempo ante las pantallas en un continuo explorar mecanizado, sin más sentido que la incapacidad de hacer otra cosa. El libro de Bruno Patino, por ejemplo, explora las diversas patologías que se han formado en este proceso creciente.

Qué hacer con los menores y los teléfonos en las escuelas es una pregunta con poco sentido cuando miramos la sociedad que pasa ante nosotros. Quizá ya es tarde. 

martes, 19 de septiembre de 2023

Inteligencia artificial, maldad natural

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que vamos a tener que empezar a repensar qué es esto de la "inteligencia artificial". Habrá que pensar en qué grado y finalidad es "inteligencia" y en qué sentido es "artificial". Generalmente damos al término "inteligencia" un sentido positivo, aunque sabemos que no todos la utilizan para bien.

Nuestra inteligencia se usa en muchas ocasiones para el mal. ¿Por qué no la artificial, de la que escuchamos tantas bondades? Ya empieza a ser una herramienta más para fines malvados precisamente porque es el ser humano el que la usa. Mientras muchos especulan y se preguntan sobre la autonomía, la conciencia de las máquinas, lo cierto es que al menos tienen el beneficio de la duda, algo que el ser humano perdió hace tiempo. Hemos liberado una fuerza equivalente a poner un arma en manos de cada uno sin preocuparnos de cómo se va a usar.

El titular "Investigan la difusión de imágenes de menores desnudas creadas con inteligencia artificial" no adentra en una nueva forma de la vieja maldad: 

La Policía Nacional investiga la difusión de imágenes de menores desnudas en Almendralejo, Badajoz, creadas con inteligencia artificial. Creen que podría haber más de treinta casos en varios institutos de esta localidad, según han alertado las madres de algunas de las chicas, y de siete de ellas ya se han tomado declaración. Varias de ellas, con hijas de entre 12 y 14 años, ya han presentado denuncias.

Los presuntos autores de los desnudos simulados también son adolescentes de la localidad, y algunos de ellos ya han sido identificados, según ha informado el delegado del Gobierno en Extremadura, Francisco Mendoza, en declaraciones a los medios este lunes. Estos adolescentes han recurrido a una aplicación que genera imágenes falsas de desnudos usando la inteligencia artificial a partir de fotos de las menores. Aunque el caso ha empezado a generar revuelo con la vuelta a las aulas, la Policía tuvo conocimiento de los primeros casos en julio.

El caso ha sido puesto en manos de la Fiscalía de Menores, ha informado Mendoza, quien también ha rogado también a los medios que traten con "cierta discreción" el asunto porque "todas las personas que se encuentran implicadas en el mismo, tanto las víctimas como los posibles autores, son menores de edad".* 

Podemos reflexionar sobre el principio, sobre la maldad, pero debemos hacer algo más sobre lo que estamos dejando crecer en esta sociedad que recibe avisos continuados en el mismo sentido de lo que se está cocinando en su interior y apenas hace nada para prevenirlo.

Desde hace tiempo nos llegan estos avisos sobre un crecimiento deforme en lo que se refiere a las cuestiones de género. Estos últimos días han aparecido noticias en la misma línea y avisos sobre los comportamientos que se detectan en menores que van del acoso y las violaciones grupales a este más sofisticado de la creación de imágenes pornográficas con el uso de programas de inteligencia artificial.

El deseo de hacer daño se ve acrecentado por disponer de medios cada vez más sofisticados. El anonimato de las redes sociales, el uso de dispositivos que permiten hacer y transmitir imágenes, etc. se han convertido en el ambiente necesario para que surjan estas nuevas formas de maldad. Lo que se desea se puede hacer realidad con la ayuda de esas dos fuerzas, el anonimato social y la capacidad tecnológica manipuladora, puesta al alcance de todos indiscriminadamente.

El crimen no requiere causas, solo oportunidades. Los antiguos filósofos se preguntaban sobre el origen del mal, sobre porqué elegimos hacer el mal cuando podemos elegir el bien. El pesimismo está ya en la misma pregunta, en tener que hacerla.

Los delitos contra las mujeres se convierten en más atractivos en esta sociedad vacía en las que se convierten en víctimas privilegiadas para hacer exhibición de un poder malsano. Estos delitos crecen en grupo. Ya no es el violador solitario. Lo que tenemos son estos fenómenos grupales y egotistas en las que las "manadas" de turno hace exhibición de sus horas de gimnasio recreándose unos ante los ojos de los otros o en estos fenómenos virtuales que buscan hacer lo que no se atreven a hacer con sus fantasías. La maldad de destruir las vidas de las personas que les rodean es una maldad clara y precisa. ¿Qué "gracia" tiene hacerlo con desconocidos? Hay que poner las caras de las compañeras, de aquellas personas con las que compartes escuela, con las que te cruzas en la calle y que te rechazan. Esa ha sido la motivación de estas venganzas que difaman. Pero ahora ya no se trata de bulos y rumores, sino de que la tecnología de la inteligencia artificial te permite hacer "visibles".

De nuevo surgen las advertencias y las cifras sobre lo que ocurre: 

El Fiscal Superior de Extremadura, Francisco Javier Montero, ha calificado de "alarmante" el uso de la inteligencia artificial en los delitos sexuales, tal como ha expuesto en su intervención durante el acto de presentación de la memoria de actividad del Ministerio Público. "Se suplantan identidades y atenta, mediante la manipulación fotográfica, la intimidad y el honor", ha afirmado.

Precisamente, la memoria recoge que en Extremadura las víctimas menores han aumentado un 22% en los delitos de corrupción, un 133% en el uso de menores para pornografía, un 57,14% los delitos de abusos de menores y un 100% las agresiones sexuales a menores en Extremadura. En cuanto a los delitos sexuales cometidos por menores, se han incoado 63 procedimientos, un 50% más respecto a 2021.

"Estas cifras son más que alarmantes" y las principales causas por parte de los expertos es "la banalización de las relaciones sexuales", "la falta de una adecuada educación afectivo sexual", "la falta de valores en igualdad y respeto a las personas" y "el acceso a contenidos pornográficos ilimitados, que normalizan conductas o estereotipos impropios para su edad". * 

Cifras que espantan lo que tarde en entrar la siguiente información. Cada caso se convierte en publicidad para los posteriores. Habrá personas que lo rechacen horrorizadas, pero sabemos que hay otras muchas que ya están pergeñando la forma que lo harán buscando esos programas que se dejan por la red y que prometen fantasías sexuales poniendo tu rostro favorito a los cuerpos de otros. Quizá deberíamos llamar "fantasía artificial" más que "inteligencia". Pero ahora se ha añadido un nuevo estímulo: poder compartir esas fantasías con otros a sabiendas de que se hace un mal a esas personas. Lejos de ser un freno, es ese aliciente de maldad añadida, un grado más elevado de maldad.

Si la sociedad busca proteger la identidad de los menores, estos menores han destruido la imagen de otras personas menores al exhibirlas falseadas, trucadas en esas imágenes pornográficas. La maldad es clara, su intención nítida.

Esto que estamos viendo es un anticipo del mañana. Estas formas de maldad, de delincuencia, son el aviso de lo que esas personas harán en el futuro próximo con sus parejas, con las personas que caigan en sus manos. Es así como han crecido y lo que han deseado.

Los hechos dan la razón a los más pesimistas. Atrás quedan las esperanzas en futuros mejores. Solo se adaptará el mal a las nuevas herramientas y posibilidades. Es lo que vemos. 

 

* "Investigan la difusión de imágenes de menores desnudas creadas con inteligencia artificial" RTVE.es 18/09/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230918/difusion-imagenes-menores-desnudas-inteligencia-artificial/2456241.shtml

lunes, 18 de septiembre de 2023

La atracción del teléfono

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Me ha sorprendido, pero a grandes males, grandes remedios, dice el refrán. A veces lo más costoso es darse cuenta de lo evidente, de que las cosas no van a cambiar por mucho que nos empeñemos.

Les cuento. Durante décadas se nos enseño que las personas debían mirar a derecha e izquierda antes de cruzar la calle, que había que cruzar por donde hubiera un semáforo o un paso de cebra y que el semáforo se cruza en verde. Sí..., pero de qué sirve todo esto si no miras el semáforo, es más, no te das cuenta ni de que existe porque ¡vas mirando el teléfono!

El teléfono móvil, el celular, como lo queramos llamar se ha convertido en un ¿problema? para muchas cosas porque concentra nuestra atención, nos absorbe y quizás hasta nos abduce.

Recuerdo las primeras noticias de gente que se caía en alcantarillas abiertas por ir mirando el tiempo. ¡Jajajaja!, nos reíamos entonces, "¡Cómo se puede ser tan despistado!", decíamos con la sonrisa burlona. Sí, eran otros tiempos. Ahora nos pasamos paradas por ir mirando él móvil, contamos nuestra vida a voces sin importarnos lo que contamos. ¿Recuerdan cuando hablar por teléfono en un vagón de tren recibía fulminantes miradas por parte de todos los viajeros y había que salirse del vagón a hablar?

¿Recuerdan cuando hablar por teléfono móvil era una anomalía y no está aplastante normalidad que se ha llevado por delante nuestra forma de vida? Los bebés chupan los teléfonos forrados de silicona cuando les duelen loa dientes que luchan por salir; la gente consume tiempo y pulgares pasando pantallitas con rítmico aburrimiento... Los perros pasean aburridos ante unos imperturbables amos que miran el móvil y les ignoran. El otro día vi cómo se le escapó el cochecito del bebé en una cuesta cuando soltó la mano para ver un chat; menos mal que reaccionó...

El otro día hice un recuento rápido en el tren y habría como un 75% de personas colgadas al teléfono, los demás dormitaban y solo dos íbamos con sendos y gruesos libros camino del trabajo.

Antena 3 nos trae una noticia con el siguiente titular "Instalan semáforos en el suelo de Sabadell para los despistados que miran el teléfono hasta para cruzar". Se nos dice que se han tomado las siguientes medidas: 

Cada vez son más las personas que no miran los semáforos al cruzar la calle por culpa del teléfono. Sabadell refuerza la seguridad de los viandantes con la instalación de los semáforos de tierra con el objetivo de captar la atención de los peatones.

Una medida que se ha empezado a aplicar en las principales arterías de la ciudad desde julio y que tiene el visto bueno de los vecinos. Para muchos, es una buena medida e incluso algunos nos han dicho que los despistados que van siempre con el teléfono "no se fijan si se pone en verde". Otra vecina de Sabadell nos decía: "Deberíamos no ir tanto con el móvil, ya que esto no lo vamos a cambiar y así evitamos los sustos"

La alcaldesa, Marta Farrés, asegura que estos semáforos sirven para "que la gente no cruce sin mirar y que tengamos un susto con algún peatón herido".*


El ayuntamiento se planteó multiplicar las multas y aceptar los accidentes o seguir la doctrina del Judo y aprovechar la fuerza del contrario. Si el peatón no mira donde debe, pongámosle el semáforo allí donde mira, es decir, hacia abajo. Por lo menos estará más cerca de su visual que hacia arriba, hacia donde no mira.

La decisión del ayuntamiento me parece acertada. Es eso o llenar los hospitales y juzgados.

Me imagino que no falta mucho para que se le ocurra a alguien la solución digital, que sería que los teléfonos se conectaran directamente a los semáforos mediante una "app", con lo que se podría tener el rojo y el verde en pantalla sin tener que levantar la mirada.

Todo llegará. Por ahora, Sabadell es puntera en salvar la vida no a los despistados, como dice el titular, sino a los que viven pendientes de sus pantallas. ¿Cómo vamos a dejar las trivialidades fascinantes que nos llegan a través de ese rectángulo? ¡Antes la muerte que dejar de mirar! Lo peor es que ese mirar absorbente no tiene ninguna finalidad más que el hecho mismo de mirar; es, literalmente, el secuestro de nuestra atención, el bien más productivo del que disponemos. El teléfono móvil se lo traga todo. En ese todo estamos nosotros incluidos.

Por más que queramos competir con el teléfono haciendo semáforos monísismos, la atracción del teléfono es absoluta.

Las víctimas del teléfono no son los atropellados, que a lo mejor escarmientan. Somos todos, que pasamos media vida (contando por lo bajo) mirando es pantallita, venga a cuento o no. Lo triste no es que la gente no pueda quitar la vista de los teléfono; lo triste es que muchos no sabrían qué hacer sin él.

Un sistema similar fue instalado en Holanda por el mismo motivo, los miradores de teléfonos. Fue en 2017 y el diario El Mundo informó de ello. Ahora toca en Sabadell y me temo que serán necesarios pronto por toda España.

  

* Albert Castilla "Instalan semáforos en el suelo de Sabadell para los despistados que miran el teléfono hasta para cruzar" Antena 3 17/09/2023 https://www.antena3.com/noticias/sociedad/instalan-semaforos-suelo-sabadell-despistados-que-miran-telefono-cruzar_2023091765069dd21fb4a6000138aa8d.html