martes, 25 de julio de 2023

Cada vez más a la italiana

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Lo hemos conseguido, cada vez somos más italianos. Pero italianos de los de antes, de los caóticos, de los gobiernos imposibles y los líderes pintorescos, de las llamadas continuas desde palacio presidencial a consultas. Ahora que Italia parece haber entrado en cierta normalidad (si se puede expresar así), nosotros representamos el caos, el despropósito y la cuadratura del círculo.

Cada vez escucho a los comentaristas la expresión "¡así es la política!" y no dejo de sorprenderme porque aceptan todo como "normalidad", un discurso cínico y pragmático basado exclusivamente en la obtención del poder, para lo que es posible todo. Una frase que se repite, por ejemplo, "el futuro del gobierno está en Puigdemont". ¿No se dan cuenta que la política no es la aritmética ilógica y que la aritmética no es la política sin sentido común? Luego están los que suman PNV y Vox, con igual absurdo resultado. Los afectados por las sumas comienzan a poner líneas y condiciones.

Pero la frase favorita de esta democracia española sin sentido común es "lo que digan las urnas". Las urnas se silencian porque lo único que se hace de esta forma es sumar en función de algo que la gran mayoría no deseaba. Esta democracia de trueques no es un ejemplo de democracia ni un ejemplo de futuro. Sin embargo, dada la rentabilidad que algunos le sacan seguirá siendo el modelo imperante: "yo te doy mis votos y tú me das lo que mis votos no me han dado".




Preocupados por el poder, los políticos de los diferentes partidos han jugado al "sí, pero no", a sumar o restar lo que sus propios electores no deseaban. Todo por el cálculo, ¿pero de qué sirve el cálculo si va contra el deseo de los propios electores?

Esta es la consecuencia del asesinato continuado del centro por parte de los dos grandes partidos, deseosos de aplicarse la etiqueta de moderación, pero imprudentes al respecto aliándose con los extremos porque los votos no daban más de sí. Esto con una política altamente territorializada es un fracaso seguro. Las diferencias entre locales y autonómicas, por un lado, y las generales, por otro, lo muestran con claridad.


Ahora se ha regresado a cierta forma de bipartidismo, pero las cifras impiden la gobernación "lógica", de sentido común, y empujan a gobernar con los que no se debería contar para el poder porque ponen precios muy altos. "Así es la política", dirán de nuevo los pragmáticos de siempre. No, así no debería ser la política, porque de esta forma se intensificará más lo que se ha conseguido: más grupos radicales y más radicalizados. Se trata de obtener los votos suficientes para que te necesiten. Lo demás llega solo.

No debería serlo porque deja de haber una conexión entre lo que se vota mayoritariamente y lo que se obtiene por la puerta de atrás, la de los pactos contra natura. Los nacionalistas de distinto orden ven en la falta de números para llegar al poder de los grandes la oportunidad clara de conseguir lo que la gran mayoría no quiere. ¿Es esto "democrático"?  Sinceramente, no lo creo.


La explicación que nos dan algunos es que el voto útil hacia los grandes restablece una forma de bipartidismo, pero que los votos más radicales que les han faltado para la mayoría absoluta siguen teniendo el control. Lo que se hace, finalmente no es lo que quiere la gran mayoría, sino lo que puede sacar la minoría mediante cualquier tipo de artes: referéndum de independencia, financiación, etc.

En estas elecciones se ha votado por miedo, algo que han alentado todos los partidos. La utilidad inversa trataba de evitar que llegara el fantasma de la ultraderecha, por un lado, del separatismo por otro. Pero defenestrando el centro mediante la idea de la utilidad, lo que se ha conseguido es justo lo que se trataba de evitar: que los extremismos sean los que determinen la política española. Somos una democracia avanzada, pero no actuamos como tales.

El Mundo

El deterioro democrático es generalizado; por todo el mundo se nos avisa de retrocesos, de polarizaciones, de derivas autoritarias... Ninguna democracia, por muy consolidad que esté, se encuentra a salvo. Lo vemos en los Estados Unidos de Trump, en el Brasil de Bolsonaro, en el Israel de Netanyahu, en la Hungría de Urban... No hay que dar por firme una democracia si no se sabe defender correctamente. Los ejemplos son cada día más preocupantes.

Los partidos, casi sin excepción, se han convertido en maquinarias al servicio de un líder que les abra las puertas del poder. Hay muchas puertas en España: autonomías, ayuntamientos, Congreso y Senado. Los repartos de puestos son vergonzosos, primando las formaciones y no tanto las capacidades. Las discusiones sobre cargos hacen sonrojarse.

Algunos, como Podemos dentro de Sumar, ya están poniendo en marcha la maquinaria de guerra interna, lo que implica complicaciones para contar los votos, que requerirán promesas detalladas a cada uno de los grupos y subgrupos. Así, cada uno con sus votos pasará por caja a cobrar.

Algo falla en este sistema. Es el modelo y la forma de llevar a cabo los planes; son estas estrategias centradas en el poder y no en la gobernabilidad, en el progreso del país como una totalidad. Esto es cada vez más difícil si solo se ahonda en lo que nos separa porque esa es la forma de construir discursos más radicalizados. Votar por miedo es pervertir el propio voto. Así solo se provoca radicalismo o aburrimiento. 

El Mundo

lunes, 24 de julio de 2023

Barbie, un malentendido

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

No, esto no es una reseña, sino un montón de ideas atropelladas y sentimientos al salir de ver Barbie (2023), la película de Greta Gerwig. No es una reseña porque no voy a hablar de la película, una sátira feminista en la línea de otros trabajos de la autora, actriz y directora.

Mi crítica no va al filme, sino a su manipulación comercial para llenar las salas de niñas de entre 5 y 12 años que van ilusionadas a ver una película que no está pensada para ellas.

El fenómeno no es nuevo. Recuerdo la salida del estreno de una estupenda película, Un puente a Terabithia (2007), basada en la novela del mismo título de Katherine Paterson. Niños absolutamente traumatizados por lo que habían visto, en absoluto una película infantil, preguntando a sus padres sobre qué era aquello que habían visto. ¿De dónde el malentendido? En este caso las secuencias de animación existentes, que fueron las que se promocionaron. Por extraño que parezca, seguimos pensando que la "animación" es "infantil" y que todo lo que no es "realista" puede ser visto por los niños más pequeños. De nada sirve, por ejemplo, que el anime japonés tenga todo tipo de niveles. En España, los "dibujos" siguen siendo interpretados como algo destinado a los niños, cuando no lo son.

Bastan los primeros segundos de Barbie para darse cuenta de que los niños no se van a enterar, que Barbie va ser una riada de ideas que no entiende y un montón de imágenes "infantilizadas" de lo que se supone que el mundo de las barbies, Barbiland. Las imágenes aniñadas forman parte del infantilismo que se le atribuye en la separación entre los dos mundos, el real y el de las barbies. ¿Cuántos menores, niños o niñas, han visto 2001 Una odisea espacial, el filme de Stanley Kubrick para entender la broma del tráiler?

Ya no se trata de los continuos juegos de palabras sobre "meterla" o no,  de si tienen no "pene" ni "vagina", sino de la complejidad de ideas frente a la simplificación de las imágenes. El propio mundo de las barbies está lleno de color y falto de sentido. Lejos de reflejar el mundo real, el exterior, Barbieland es una mediación irreal.

Nada hay en la película destinado a las niñas (esto es parte del sexismo previo, que se critica en la película mediante diversos juegos dialécticos). Sin embargo, la película es un continuo desfilar de familias con niñas de esa edad señalada, menores de 10 años. Los padres y adultos han visto una película; las niñas otra, algo que nos debería hacer reflexionar.

Sin embargo, no se trata de eso. Uno de los misterios de la película es la implicación en la producción por parte de Mattel, la empresa propietaria de Barbie. Las críticas a la empresa o a sus políticas se hacen evidentes en momentos, pero confusas en otros. 

Todo este juego, que puede ser criticado o defendido, es totalmente incomprensible para un público infantil que solo se siente fascinado por los colores y por esas muñecas que cobran vida en ese universo artificial y tonto. Nos cuentan las noticias que Mattel se está forrando pues siempre ganan los mismos. No solo se ha ampliado su público, sino que han aumentado las ventas de barbies de todo tipo al hilo de la película.

Si se trataba de hacer tomar conciencia del "patriarcado" a través de Ken y los suyos, algo que descubren al salir al mundo real, el mensaje sigue siendo absurdo para las niñas: Ken y los otros ken deben aprender a ser hombres por sí mismos y no como dominadores de las mujeres.

La película desencadenará una tormenta mental en aquellos que deseen saber qué sentido tiene todo este mundo de colorines al que regresarán transformadas. Todo esto, claro, le da exactamente igual a los fabricantes, que solo miran las ventas. Y eso les funciona.

Esto no es una crítica de la película sino de los desaprensivos que meten menores en las salas con películas no destinadas a los infantes. Ya la calificación de algunas películas calificadas para "12 años" deja bastantes dudas, especialmente cuando se ve las que en otros países les conceden. En España hemos asumido que la responsabilidad es de los padres, por más irresponsables o mal informados que estén.

Todo el movimiento de captación está hecho para llenar la sala de niñas antes de que corra el boca a boca y se corte el flujo al advertirse unos a otros que no es una película infantil.

Cada película tiene un público que es fácil de determinar. El lenguaje contiene diversas alusiones sexuales; los chistes se hacen sobre conceptos complejos o que están fuera del ámbito infantil.  No será fácil explicar a nadie lo que ha ocurrido en la película.

Insisto, no es una crítica del filme, sino de los que llevan al público a las salas, sin importarles demasiado el método. Si el resultado son menores confundidos y aumento de las ventas de barbies por el mundo, algunos habrán conseguido su objetivo; otros, en cambio, habrán quedado un tanto perplejos y deseando cambiar de tema.

El ejercicio satírico sobre Barbie que acaba vendiendo barbies es algo un poco complicado de entender. Los que entienden la película ya no están en edad de jugar con muñecas, mientras que los que sí lo hacen no entienden la película. No está mal el plan del río revuelto. El mensaje crítico queda reducido, anulado o simplemente incompresible.

domingo, 23 de julio de 2023

El túnel conspiranoico

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los votos lo transforman todo, nos cambian la forma de ver el mundo, especialmente, si puedes ganar o perder el poder. Leo con sorpresa la noticia del tren detenido en la línea Valencia-Madrid. Ya el titular en El Mundo, que a las 11:30 nos decía con angustia "Suspendida la circulación de trenes entre Valencia y Madrid por una incidencia "muy grave" en un túnel". A lo que añadía con detalle: "Hay seis trenes detenidos en Valencia (cuatro), Madrid y Cuenca desde primera hora de esta mañana".

Tras una descripción del caos en las estaciones, se va entrando en materia. Algunos iban en ese tren para votar y volver; otros, iban a Madrid a coger un vuelo hacia otros destinos.

El caso de los votantes bloqueados pasa a primer término del artículo. Atrás queda el incendio, los bomberos, el agua que sale del túnel... Solo queda el voto:

Cientos de viajeros se agolpan en la estación. Es el caso de Ana María Pérez y su marido, que están de vacaciones en Gandía y decidieron viajar en tren a Madrid para votar este 23-J.

"Cuando el presidente convocó las elecciones, tenemos casa en Gandía y no nos fiábamos de votar por correo así que dijimos vamos a coger un billete de ave para irnos en tren. Llevamos desde las 8 esperando el tren que salía a las 10", cuenta ella enfadada. Su plan alternativo es ir en coche, pero asegura que la carretera también está congestionada. "Íbamos a volver mañana después de votar, íbamos exclusivamente a votar porque no nos fiábamos de correos, pero ahora ya no nos fiamos ni de la Renfe. No nos podemos creer esto", cuenta ella.* 

Estas elecciones han creado la desconfianza en todo y en todos. A la tradicional desconfianza hacia los políticos, estos han respondido con su desconfianza de todo lo que tienen por delante, trasladándola a los votantes. Especialmente lo han hecho contra Correos de forma poco ética. Cualquiera que haya estado en una sucursal de Correos en este tiempo habrá visto el desbordamiento del trabajo que han padecido. Para algunos, los carteros formaban parte de una conspiración.

Estamos copiando lo peor del trumpismo entre unos y otros. Todo es conspiración, todo es echar insinuaciones sobre conspiraciones desde los lugares del "estado profundo" para impedir la victoria cantada antes de cazar el oso. Nunca se había echado tanta sospecha sobre tanta gente. Insisto es la táctica trumpista para "justificar" ineptitudes, desvaríos y meteduras de pata.

Y ahora le toca a la RENFE, claro. En ABC leemos el titular: "El PP exige una actuación «inmediata» ante la suspensión de trenes entre Valencia y Madrid en la jornada electoral". A este titular se le añaden las dudas expresadas por el político de turno: 

El secretario general del PP en Madrid, Alfonso Serrano, ha criticado «que los trenes repletos de madrileños no puedan salir de Valencia por un problema en un túnel» justo en el día de las elecciones y ha exigido una actuación «urgente e inmediata».

«Que casualidad ¿no?», ha expresado Serrano a través de su cuenta de Twitter. Además, ha puntualizado que «nadie» les dice «nada» y ha afeado que Adif que no plantee alternativas en buses. «¿Pretende alguien que se den la vuelta?», ha sugerido.

Sin embargo, fuentes de Adif aseguran que se está haciendo todo lo posible y con la mayor celeridad para poder dar solución al incidente.**

La diferencia entre un país serio, con una democracia consolidada, y un chiringuito playero con los políticos tomando el sol y un granizado son estas cosas. Creo que en estas elecciones se han perdido las perspectivas del país en el que estamos, de las instituciones con las que nos regimos y movemos. Se ha perdido el respeto al propio país negando su consistencia, quizá por la mala conciencia de los propios políticos, muy por debajo en todas las tribus del pueblo español al que aspiran a gobernar. Sembrar dudas sobre las instituciones, de Correos a los trenes, es lo peor que puedes hacer porque habrá gente que, mareada por todas estas cosas, las pase a creer.

Saldré a votar en unos minutos, cuando termine este artículo. Pero lo haré con la conciencia de que muchos, independientemente de sus ideas, no respetan la propia dignidad democrática de los votantes. Minar la confianza en todo es trumpismo puro. Dejar la duda, gane que gane, pierda quien pierda, es indigno de una democracia como la española.

Las jornadas electorales no están exentas de incidentes y accidentes. Creer que es una conspiración es algo que se repetirá poniendo en duda todo. Un país así de manipulable necesita de más respeto democrático por parte de quienes la gobiernen y de aquellos que la describen en los medios.

Espero que de aquí a los quinientos metros que me separa de las urnas no me quede encerrado en el ascensor, no me secuestre nadie, no me caiga un rayo, no me atropellen y me encuentren en el censo. Cualquiera de estas posibilidades me hará dudar de su resultado. 

Creo que en esta campaña se han superado demasiadas líneas de sensatez. No podemos seguir trasladando los conflictos porque alguien acabará dejándose llevar y estallando. Se impone, creo, un periodo de seria reflexión tras la elecciones, gane quien gane.

 

* Noelia Marín "Suspendida la circulación de trenes entre Valencia y Madrid por una incidencia "muy grave" en un túnel" El Mundo 23/07/2023 https://www.elmundo.es/economia/2023/07/23/64bcddd3e85ecea51a8b4592.html

** "El PP exige una actuación «inmediata» ante la suspensión de trenes entre Valencia y Madrid en la jornada electoral" ABC / Europa Press 23/07/2023 https://www.abc.es/espana/madrid/pp-exige-actuacion-inmediata-ante-suspension-trenes-20230723113829-nt.html

sábado, 22 de julio de 2023

Recuerdos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Creo que se empezó a ser conscientes con el fallecimiento de Olivia Newton John. Todo el mundo lo lamentó y las redes y medios de todo el mundo nos la mostraron en su esplendor en Grease. Después hemos tenido, formando una trágica cadena a muchos otros, a Tina Turner, a Milan Kundera, a nuestro dibujante Ibáñez, a Tony Bennett... Hace unos días le dedicábamos a Kundera un recuerdo y hablábamos de la pérdida de las referencias. Hay que pensar en una trágica coincidencia o en el proceso de un sistema cultural en el que no es suficiente ser, sino que hay que mostrarse, tener una presencia mediática determinante. Da igual que no hubieras leído a Kundera, este formaba parte del entorno cultural, un rostro, un nombre, una aparición mediática.

En esta trágica lista aparecen cantantes, dibujantes, escritores... Todo ello forma ese denso espacio de la cultura entorno, un universo informativo en el que todo se mezcla. Esto funciona de una forma diferente a como lo hacía el mundo que se empezó a fraguar a lo largo del siglo XX, un mundo presidido en su primera mitad por el cine y la radio, en su segunda mitad por el poder de la Televisión y, al final, la entrada en el siglo XXI, en el mundo digital, el de las redes sociales y los multimedia, el mundo desbordado de la imagen.


Este mundo de notoriedad multimediática es diferente en su constitución y en su construcción de la fama. Los personajes que han desaparecido en estos últimos meses representan referencias en ese universo. "Grease" se convirtió en un clásico popular al que los nuevos sistemas de reproducción y difusión ha mantenido actual. Ibáñez ha mantenido su universo del cómic, creando personajes populares leídos por varias generaciones. Tina Turner se reinventó a sí misma desde los años 60 y supo convertirse en una diva querida, cambiante, capaz de participar en una película de Mad-Max y mostrarse ante nuevos públicos. Tony Bennett llevaba en el candelero desde los 50, pero fue su reinvención junto a Lady Gaga o Amy Winehouse (otra pérdida en este universo) lo que le ha permitido aparecer más allá de los límites de cantantes de jazz y crooners.


Los medios crear una realidad y un nuevo mundo de la memoria, el grupo de los desaparecidos de los que han dejado su huella personal por motivos muy diversos, por obras muy diferentes. Son "peras y manzanas", no se pueden comparar más que en el cariño del recuerdo, en la forma en que se le sigue recordando a través de redes, de reediciones, de reposiciones, y de todo el aparato de mercadotecnia que se ha realizado a su alrededor.

Los dos grandes divos de los años 50, Marilyn Monroe y James Dean, vivieron su fama en la tierra, pero esta se ha acrecentado con la posibilidad de verlos de nuevo en sus películas, de vestirse como ellos o de volver a contar su historia una y otra vez en el tiempo, contándola a cada generación de forma distinta.

Muchas veces la muerte de alguien célebre nos sorprende. Pensábamos que no están vivos, que nos habían dejado. El silencio es el equivalente a esa muerte de la ausencia de atención o de interés. Las noticias los reviven por unos momentos, en los que comprendemos que estaban lejos de nosotros, lejos de cámaras y pantallas, en un mundo fantasmal, un limbo entre el recuerdo y el olvido.


Hemos creado una cultura del tiempo y del instante, una cultura que recuerda y olvida de forma especial. Todos estos fallecimientos nos hacen pensar en los desaparecidos, en qué papel jugaron en nuestra vidas a través de canciones, de películas, de novelas, de cómics, etc. Es un universo "pop" —una cultura "pop"— que tiene sus propias reglas de formación, que funciona a golpe de recuperaciones (un fallecimiento, un premio, una reedición, una adaptación al cine o la TV...). Cualquier elemento que permita activar el recuerdo es bueno durante un tiempo. Luego el silencio en la mayoría de los casos a la espera del nuevo acontecimiento revitalizador.

No se han estudiado bien las maneras en que se forman las memorias colectivas o compartidas en este universo plástico, modulado, en continua ebullición informativa. Habría que hacerlo. Comprenderíamos mucho sobre nuestra manera de ser.

viernes, 21 de julio de 2023

La guerra de la natalidad

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La cuestión de la natalidad está en el fondo de determinadas ideas políticas. Podría parecer sorprendente que en un momento en el que consideramos que el planeta está súper explotado, algunos se planteen la cuestión de la falta de natalidad.

Esto tiene que ver precisamente con el concepto de "proletariado", es decir, de los pobres que solo cuentan con los hijos como capital, es decir, como mano de obra para poder subsistir las familias. Aunque esto ha cambiado bastante desde que se estableció el concepto, las nuevas circunstancias presentan nuevos rasgos para mantener el problema de la natalidad en la atención.

Recordamos ahora las declaraciones sobre la demografía realizadas por el miembro de Vox en la Junta de Castilla-León. Señalamos en su momento su origen: la teoría norteamericana sobre la llamada "gran substitución". Desde esta teoría, los inmigrantes tienen más hijos que los nativos, que tienden a valorar más la calidad de vida que el esfuerzo en tener muchos hijos para tener más ingresos. La cuestión está en que no son solo los ingresos: tienen también más votos electorales en sus manos, lo que haría que desplazaran de los puestos a los nativos, que irían perdiendo poder.

En el Independent en Español podemos leer un reportaje sobre Elon Musk y sus declaraciones sobre la natalidad que permiten comprender esto de manera más clara:

Durante el fin de semana, Elon Musk aparentemente respaldó la idea en una publicación de Twitter de quitarles el derecho al voto a las personas sin hijos.

El multimillonario cofundador de Tesla respondió “Sip” a una serie de publicaciones del usuario de Twitter @fentasyl que argumentaban que “la democracia es probablemente inviable a largo plazo sin limitar el sufragio únicamente a quienes son padres”.

El intercambio se produjo cuando Musk continuó con su reciente racha de interacción con figuras de derecha en la red social.

Las publicaciones del usuario fentasyl en sí fueron una respuesta a una publicación anterior de Musk.

El sábado, en los comentarios de un vídeo islamofóbico, donde los comentaristas insinuaban que las mujeres blancas solteras estaban convirtiendo a Francia en un país de mayoría musulmana, Musk escribió, “Las personas sin hijos tienen poco interés en el futuro”.* 

La idea de quitar el voto a las parejas sin hijos es plenamente coincidente. La parejas sin hijos son "parejas blancas" frente a la "parejas inmigrantes" que al tener más hijos recortan las diferencias de votos. Ese "interés en el futuro" del que habla Musk no es otro que el del futuro del poder.

El modelo neoliberal quiere la fuerza del trabajo de la inmigración, pero se resiste al hecho político del asentamiento de las familias. Los ejemplos de lo que ha ocurrido estos años pasado en las fronteras de los Estados Unidos nos resulta más comprensible a la luz de estas cuestiones en las que muchos, como Musk, hablan sin tapujos de cuáles son sus objetivos reales. La lucha por el poder se convierte en el corto plazo, pero también en la limitación de la natalidad, por un lado, y el estímulo de una "natalidad local", la de los nativos si no quieren verse desplazados como minoría en un sistema que, al ser democrático, no establece diferencias en la piel u origen, considerando la ciudadanía como un hecho político y no histórico. Esto nos explica también el carácter antidemocrático de estos movimientos, cada vez más racistas, cada vez más autoritarios.

En el Independent se recogen diversas de las líneas esbozadas por Elon Musk:

Estas opiniones no sorprenden a Musk, quien durante mucho tiempo ha expresado su preocupación por la disminución de las tasas de natalidad en los Estados Unidos y porque las personas “inteligentes” no están teniendo suficientes hijos, puntos de vista que los críticos argumentaron que rayan en la eugenesia.

En 2022, Musk, que tiene nueve hijos, escribió en Twitter que “una tasa de natalidad que colapsa es el mayor peligro al que se enfrenta la civilización, por mucho”.

A principios de este año, profundizó y le dijo al expresentador de Fox News, Tucker Carlson, que la sociedad no ha “evolucionado” para responder a los abortos y la anticoncepción, que el multimillonario afirmó falsamente que se inventaron en los últimos 50 años.

“Estoy un poco preocupado de que, en cuestiones de civilización, si no creamos suficientes personas para al menos mantener nuestro número, tal vez aumentar un poco, entonces la civilización se va a desmoronar”, dijo Musk. “¿La vieja pregunta de si la civilización terminará con un estallido o un quejido?”.* 

La cuestión no está tanto en la "eugenesia", sino en la proporción, que es lo que determinará el control político mientras sea democrático. Lo que ocurre está claro: en el momento en que el voto se decida de forma racializada, será cuando se rompan las reglas democráticas y se vuelva a fórmulas coloniales o de "apartheid", por decirlo así. Ya no serán las cantidades se votos lo que decidan las acciones políticas, sino una voluntad minoritaria que se ampara en la "raza" (su superioridad) y en la historia (su precedencia).

Cuando Musk habla de "personas inteligentes" no lo está haciendo solo como un elemento individual, sino como algo más. La "inteligencia" es la que hace que se den los pasos demográficos adecuados —como con sus nueve hijos, diez según otras fuentes—, tanto en la expansión de unos como en el recorte de otros. La inteligencia se define por las medidas, políticas o personales, tomadas. Sancionar sin voto a las parejas que no tengan hijos es un ejemplo claro de ello. Plantea un problema, claro: "¿se debe premiar de manera similar o impedir a las parejas inmigrantes que tienen hijos, por ejemplo, quitando el voto a los que tengan más de un hijo? No es una pregunta trivial, ya que es lo que se busca de una manera u otra. Los límites de la frontera, según este planteamiento, deben ser límites para el crecimiento de las familias. Se trata de limitar la entrada, limitar los hijos y limitar los derechos políticos.

La inteligencia artificial —se debe tomar esto en serio— puede "ayudar" a reducir la dependencia de la mano de obra extranjera. Esto se traducirá en limitaciones a la entrada. Las empresas necesitarán menos mano de obra; muchos trabajos podrán ser automatizados. ¿Serán los inmigrantes los primeros en notarlo? Es lo más probable. Actuará como una forma de limitación. 

Ahora que Europa deberá debatir la cuestión de la inmigración, veremos qué términos —claros u obscuros— serán utilizados por países en los que la ultraderecha está creciendo gracias a este tipo de planteamientos.

No dejemos de vigilar estas posturas, sobre todo cuando las formulan multimillonarios con la capacidad de financiar determinados grupos y políticas. 

* Josh Marcus "Elon Musk apoya eliminar el derecho al voto de las personas sin hijos" Independiente en Español 4/07/2023 https://www.independentespanol.com/politica/elon-musk-derechos-votar-hijos-b2369409.html