martes, 10 de octubre de 2023

La fatwa

 Joaquín Mª Aguirre (UCM) 

Las reacciones en Egipto ante el crimen contra turistas israelíes y su guía egipcio no podían tardar mucho en llegar. El caso de estas tres muertes y algunos heridos puede parecer algo menor en comparación con lo que está sucediendo en Gaza, pero el aspecto político y simbólico es importante por los tres motivos que señalábamos ayer (el ataque a los turistas, la muerte de egipcios y, finalmente, ser perpetrados por un agente de Policía). Egipto, cuyos medios están repletos de imágenes del presidente Sisi con titulares de que recibe llamadas de todos los países de la zona, dentro de la tradicional construcción de su figura político-mediática, ha preferido que sea otra vía la que realice la interpretación y condena de los hechos ocurridos en la ciudad de Alejandría.

Para evitar verlo como una reacción exclusivamente política, como algo que comprometiera la condena, la vía elegida ha sido la de la fatwa. El titular del estatal Ahram Online era directo y conciso, "Islam prohibits unjustified violence: Al-Azhar Fatwa Centre on Alexandria shooting". La noticia es breve y ya responde con una etiqueta del hecho, el "Alexandria shooting", que así adquiere una posición en los acontecimientos y puede ser interpretado:

  Islam unequivocally prohibits inflicting any harm on Muslim or non-Muslim foreigners and society is responsible for ensuring their protection and safety, read a statement by Al-Azhar Fatwa Global Centre on Sunday.

The centre’s statement came after an Egyptian policeman fatally shot two Israeli tourists, an Egyptian, and injured another Egyptian in Alexandria on Sunday

In its statement, the centre highlighted Islam’s distinction between the right of the oppressed to defend themselves and their land, and violence against Muahid, or non-Muslims living in a Muslim land with a visa, which symbolizes a covenant of security and a guarantee of peace.

The centre shed light on this distinction because many people are mistakenly conflating the Alexandria murder with the ongoing Palestinian-Israeli violence.

Furthermore, the centre emphasized that the Quran strongly prohibits any form of violence against Muahid, including foreign students, ambassadors, and tourists.

The centre also cautioned against extremist ideologies that harm the stability and security of society.*


En su brevedad y estructura, el texto está pensado al milímetro. Comienza con un principio general del Islam (la prohibición de la violencia), la descripción sucinta del hecho, los fundamentos teológicos de la fatwa (la distinción del derecho de autodefensa y la agresión contra los "muahid", los que están bajo protección mediante su aceptación legal en las tierras musulmanas, y finalmente una advertencia contra el extremismo islámico y las consecuencias que pueda tener para Egipto.

No es la primera vez que van por delante las fatwas en Egipto. El temor de que se instale la violencia dentro del territorio egipcio y comiencen los ataques a israelíes es preocupante para las relaciones entre ambos países, algo que va más allá del turismo, como veíamos ayer.

El texto explica el "compromiso" de protección que significa la residencia o la estancia temporal (los turistas, estudiantes, etc.) de personas. La construcción del argumento trata de convencer de que va "contra el islam", que es rechazable, desde el lenguaje religioso. Es una forma relativa de evitar el problema de forma directa, política, y enfrentarlo desde una perspectiva religiosa, es decir, un lenguaje y razonamiento que pudiera ser aceptado por parte de quienes podrían volver a repetir la acción.


De esta forma se enfrentan dos lenguajes religiosos, el radical de la "yihad", que pregona violencia y martirio prometiendo el paraíso a los que caigan y buscando el máximo de dolor sin discriminación, y el de la fatwa, el lenguaje institucional, el de Al-Azhar. El conflicto existe y seguirá existiendo, pero ahora la cuestión ya no es solo de diplomacia. Egipto se enfrenta a esa violencia interna, por un lado, y a la amenaza de que se produzca una oleada masiva de refugiados huyendo de Gaza y entrando en territorio egipcio. Son dos amenazas reales y que tiene que resolver de la mejor manera posible.

Pero la cuestión va más allá de Israel. Desde la percepción del fundamentalismo islámico, Israel no es más que la punta del iceberg de algo llamado "Occidente", que comenzaría por preferencia con los Estados Unidos y seguiría con la Unión Europea. El bombardeo de las terminales del aeropuerto de Tel-Aviv es claramente un intento de boicotear la salida de los extranjeros intentando volver a los suyos. Es presionar para que se concentre y luego bombardearlos. De esta forma se trata de mandar un mensaje intimidatorio. La locura del fundamentalismo islámico da para eso y mucho más. De ahí el temor a atentados por Europa. Para ello solo se necesita un loco con vocación de mártir, una pistola, cuchillo o bomba casera.

La llegada del portaaviones estadounidense a la zona y las posibles acciones que pueda realizar o quizá con su sola presencia es una configuración del conflicto que puede convertirse en algo pronto imparable.

En medio de todo, una nueva polémica. 

CAIRO – 9 October 2023: The Israeli Prime Minister's Office denied a report published by the Yedioth Ahronoth newspaper (Ynet) claiming that the Egyptian Intelligence contacted the Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu 10 days before the surprise attack by Hamas and warned him against "unusual thing [that could happen] from the direction of Gaza."

The AP quoted an anonymous official in the Egyptian Intelligence saying: “We have warned them an explosion of the situation is coming, and very soon, and it would be big. But they underestimated such warnings.” The news that was refuted by the Israeli Prime Minister’s office.**


El gobierno de Israel lo niega, mientras que el egipcio lo deja caer. La jugada política es compleja. Egipto se lava las manos. Si lo hicieron, la responsabilidad de Netanyahu es grande por ignorarlo. Por su parte, el gobierno egipcio hace una demostración de "eficacia" de sus servicios de Inteligencia y se libera de responsabilidad. Puede ser verdad o una simple maniobra política.

Esta espiral de violencia no se va a detener cuando uno de los dos quiera. Israel ha aprendido una lección y no creo que quiera olvidar pronto. Tampoco se van a olvidar las ejecuciones de civiles en las calles, las masas de jóvenes del concierto corriendo bajo los disparos aéreos, los bombardeos de barrios enteros o tantas otras escenas que estas pocas horas nos han dejado en retina y memoria.

  

* "Islam prohibits unjustified violence: Al-Azhar Fatwa Centre on Alexandria shooting" Ahram Online 9/10/2023 https://english.ahram.org.eg/News/509836.aspx

** "Netanyahu’s office refutes media reports claiming that Egypt warned Israel of Hamas’ attacks" Egypt Today 9/10/2023 https://www.egypttoday.com/Article/1/127544/Netanyahu%E2%80%99s-office-refutes-media-reports-claiming-that-Egypt-warned-Israel

lunes, 9 de octubre de 2023

El asesinato de dos turistas israelíes en Alejandría

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La situación actual de guerra abierta entre Israel y la milicias de Hamás, las de la Yihad Islámica y alguna que otra fuerza que se suma creando incidentes en la periferia (se habla de Hezbolá en Líbano), lleva más de mil muertos. Es claramente una situación bélica que va degenerando desde su inicio para transformarse en otro tipo de iniciativa, como muestran los secuestros de adultos y niños en algunas zonas.

Pero hay un incidente que crea una serie de problemas. Me refiero al asesinato de dos turistas israelíes y un guía egipcio a manos de un policía egipcio en la ciudad de Alejandría.

En el diario estatal egipcio Ahram Online leemos la noticia:

An Egyptian policeman shot dead two Israeli tourists in Alexandria on Sunday, Al-Qahira News channel said, citing an Egyptian security source.

Additionally, an Egyptian citizen was killed and another injured during the same incident.

The suspected shooter has been apprehended and is currently under investigation by authorities, according to the source.

The policeman, part of the security services in Al-Mansheya neighbourhood, opened fire “randomly” while a group of Israeli tourists was visiting the Pompey's Pillar monument, the source added.

The shooting comes a day after Israel announced a “state of war” as Hamas killed hundreds of Israelis and captured tens of others in a surprise full-scale attack against Israeli cities.*

El incidente es grave y es revelador por varios motivos. El primero es evidentemente la muerte de los dos turistas y el guía egipcio, que crea un problema de inseguridad para los intereses egipcios cuyas buenas relaciones con Israel son fundamentales por diversos motivos más allá del turismo.

Este no es algo que se deba desestimar, pues el turismo israelí es un hecho en Egipto. En Egyptian Streets se señala al respecto:

At least a million Israelis visit Egypt each year for tourism. In particular, the Sinai has been a top destination for Israeli vacationers since 1982, following the Camp David Accords — which are political agreements signed by Egyptian President Anwar Sadat and Israeli Prime Minister Menachem Begin — due to its proximity to Israel and affordability.**

El hecho hace mucho daño a Egipto, pues igual que afectará a ese turismo desde Israel, también lo hará con el occidental, que no se arriegará.

El segundo motivo es la muerte del guía egipcio y las heridas de otro ciudadano egipcio, que nos muestra que los islamistas siempre están por encima de lo nacional. Como tal ideología, los islamistas han superado el nacionalismo con un "confesionalismo" que hace que sea la religión el motivo de su existencia. Sea quien sea, cualquiera que se oponga a sus acciones visionarias es un enemigo. Suponemos que el guía se interpuso en el atentado, lo que le costó la vida.

El tercero es que se trata de un agente de Policía, en plena calle. Evidentemente, el incidente es preocupante para el gobierno egipcio. Es de sobra conocido por hechos anteriores que tanto el Ejército como la Policía, además de otros servicios esenciales, están trufado de islamistas que esperan el momento adecuado para intervenir pasando a la acción.

Los intentos de los anteriores presidentes egipcios, incluido el "piadoso" Sadat, muerto por soldados egipcios en pleno desfile militar, de "limpiar" las instituciones de islamistas acaban siempre con sorpresas. Allí donde no se espera, salta el islamista camuflado, insertado en las instituciones.

En Egyptian Streets han identificado al guía egipcio muerto por el policía y señalan:

Egyptian tour guide Sayed El Khawalka has been identified as the Egyptian killed in a shooting by an Egyptian policeman on Israeli tourists in Alexandria on 8 October.

The announcement was made by Khawalka’s sister, Azza, in a Facebook post.

The shooting, which took place in the Serapeum of Alexandria area in Alexandria, and resulted in the death of two Israeli tourists, also led to the injury of a further Israeli tourist.

The policeman has been arrested and investigations have commenced.

“The morning during a tourist visit of a group of Israelis in Alexandria, Egypt, a local opened fire on them, as a result of which two Israeli citizens and the local Egyptian guide were murdered,” the Israeli Foreign Ministry said in a statement.

A video has been circulating on social media depicting the aftermath scenes following the shooting, showcasing at least three ambulances rushing to the scene, with bystanders from the police.

There has as yet been no statement by the Egyptian government.***

El renglón final nos muestra que el gobierno tiene una complicada papeleta. En Ahram Online, en cambio se nos muestra la intención del presidente al-Sisi junto al rey de Jordania de intentar "frenar la escalada". No se trata ya de un enfrentamiento con Israel, sino de una demostración de fuerza islamista frente a los gobiernos que consideran traidores o colaboracionistas.

El golpe va tanto contra Israel como contra los gobiernos de la zona y sus acuerdos con el régimen israelí. No quieren ningún tipo de normalización y esto crea unos conflictos de intereses importantes, poniendo a ciertos gobiernos en situación complicada. En el caso egipcio, con unas elecciones presidenciales a final de año. 

* "UPDATED: 2 Israeli tourists, 1 Egyptian killed in Alexandria shooting" Ahram Online 8/10/2023 https://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/1238/509795/Egypt/Tourism/UPDATED--Israeli-tourists,--Egyptian-killed-in-Ale.aspx

** Marina Makary  "Egyptian Killed in Policeman Shooting on Israelis Named as Tour Guide Sayed El Khawalka" Egyptian Streets 8/10/2023 https://egyptianstreets.com/2023/10/08/egyptian-killed-in-policeman-shooting-on-israelis-named-as-tour-guide-sayed-el-khawalka/

*** Farah Rafik "Egyptian Policeman Kills Two Israeli Tourists in Alexandria" Egyptian Streets 8/10/2023 https://egyptianstreets.com/2023/10/08/egyptian-police-officer-shoots-two-israeli-tourists-in-alexandria/



domingo, 8 de octubre de 2023

La amenaza del jefe tóxico

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El diario ABC pone el dedo en la llaga  por medio de un titular directo "Cómo desintoxicar la oficina". La imagen no puede ser más expresiva: una mano autoritaria aplasta el rostro de un oficinista contra la pantalla de un ordenador. Aquí "tóxico" adquiere otro sentido más allá del mal ambiente; es brutalidad y se puede ejercer de muchas formas.

¿Hay una guerra en empresas, oficinas, dependencias y demás? El artículo nos devuelve una pregunta más precisa: "La epidemia de los jefes tóxicos. ¿Qué está pasando?" La precisión sobre las causas de la toxicidad no marca la verticalidad descendente de la toxicidad, la causa de ese "infierno laboral" que se nos describe.

Una entradilla asegura que "España lidera el enfado laboral" y se nos da un dato europeo: «El 13 por ciento de los europeos asegura que tiene un mal jefe. El liderazgo tóxico es extremadamente contagioso. Termina contaminando a los trabajadores y a la propia compañía, con graves consecuencias económicas y para la salud. ¿Es la hora de desintoxicar la oficina?»*


Sin duda, hay un hecho cierto: el malestar laboral ha aumentado. Basta con charlar con unos cuantos amigos de cualquier sector para comprobarlo. La gente se encuentra en el límite y siempre apuntan hacia arriba.

Las explicaciones de por qué los jefes son cada vez más tóxicos pueden ser muchas y complejas, pero "son", que es lo importante. Parece que los cursos de liderazgo solo son aplicables a aquellos que lucen sonrisas en lo más alto de la cadena jerárquica, convertida en cadena alimenticia, con depredadores más agresivos en cuanto que te dan el mando.

Habría que hacer unos cuantos congresos, publicar unos cuantos ensayos y realizar varios documentales sobre los que significa hoy "mandar". En el fondo el asunto es sencillo y muchos han elaborado basándose en la experiencia la teoría del mando inverso: es mejor un inepto que apriete por miedo a que se descubra que es un impostor a una perdona manejable. Según este principio, la persona seleccionada no es la mejor, sino lo contrario. Son esos jefes nerviosos, inseguros, con recelo de lo que puedan hacer sus subalternos.

Está también la teoría del jefe ahorrador, que es el que hace que cada vez menos hagan más. A la empresa no le importa cómo lo hace, sino cuánto consigue abaratar los costes. Lo que puedan hacer dos, que no lo gana tres. Esa es la máxima general, que llevada al extremos reduciría el personal al máximo. Es lo que llaman "flexibilizar".

Para este tipo de dirección se separa los del mundo de las buenas ideas, de la buena educación, etc. de los del mundo de la acción directa, que son los de abajo, los que necesitan de su presencia física, incluidos gritos y amenazas. Ellos se deben sentir agobio y así mantener la presión.

La teoría sobre lo que significa "trabajar" se vuelve así oscura, "sangre, sudor y lágrimas". Pero la única manera de convencer que dirigir de forma amable es mejor es  la mejora del balance anual, que es lo único que parece importar. Una empresa no es un grupo de personas, sino una unidad para conseguir algo de la forma más barata posible y obtener el máximo beneficio del tipo que sea. Pero ni siquiera esto es garantía de que desaparezca el ambiente tóxico.

El aumento de la toxicidad en el trabajo tiene que ver mucho con la propia situación de precariedad laboral. Uno de sus efectos más perversos es precisamente aquel que considera que el peligro de despido hace aguantarlo todo. Saber que te puedes encontrar en la calle si te quejas o dejas de hacer es un riesgo elevado. Nuestras cifras de paro, en todos los ámbitos, desbordan las de Europa. ¿Hace eso envalentonarse al jefe tóxico, que se siente seguro por el aumento de su poder sobre la vida, sueldo y destino de los trabajadores?


Es tentador echar la culpa de la toxicidad laboral a las crisis (confesadas o no), a la pandemia o a cualquier otro factor que nos pueda afectar. Lo cierto es que el mal ambiente es contagioso y eso se traduce en muchos aspectos. Si la toxicidad apareciera solo en el trabajo podríamos quedarnos contentos, pero lo cierto es que es solo una parte: tenemos mal ambiente en las relaciones personales (violencia de género y familiares), tenemos un creciente mal ambiente en los entornos educativos (desde el bullying a las violaciones acoso de menores), en fin, nos vemos afectados por algo más que el trabajo. Hay tensión y eso se traduce en crispación en diversos escenarios de relaciones.

Que seamos los españoles los que encabecemos la toxicidad laboral es otro triste récord negativo que atesoramos y de los que no conseguimos librarnos. ¿Nos queda algún ambiente no tóxico? Creo que cualquiera puede serlo o no si nos empeñamos en un sentido u otro. Lo malo es que en el entorno laboral no puede uno elegir a su jefe.


Quizá muchos de los que desaparezcan por la aplicación de la IA en el trabajo sean jefes, que serán sustituidos por amables máquinas, esperamos. Claro que puede suceder lo contrario, que los programadores hayan analizado la conducta humana en el trabajo y apliquen el principio del látigo como garantizado por la historia para obtener los mejores resultados.

No es justo responsabilizar solo a los jefes, claro. Todos conocemos compañeros tóxicos que enrarecen el ambiente de trabajo y crean conflictos de diverso tipo. Pero eso no se "teoriza", como en el caso de los jefes. Quizá habría que hacerlo y aumentar el tamaño del grupo estudiado.

Ya sin ironías, es importante que nos centremos en tratar de mantener unas relaciones menos tóxicas en los espacios de trabajo (en cualquier espacio, en realidad) y poder tener una vida con horizontes más optimistas. La toxicidad se expande y contagia. Mejor alejarla y tratar de vivir y trabajar en entornos menos agresivos. Viviremos más y más felices, aunque esto último esté cada vez más crudo. Quizá solo estamos poniendo etiquetas a nuestra propia degradación, a nuestra incapacidad de convivir sin tirarnos los trastos a la cabeza unos a otros.




* Daniel Méndez "Cómo desintoxicar la oficina" ABC XL Semanal 6/10/2023 https://www.abc.es/xlsemanal/a-fondo/epidemia-jefes-toxicos-en-espana-soluciones.html

 

sábado, 7 de octubre de 2023

Israel, estado de guerra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Era el golpe que faltaba, la acción que acabaría desordenándolo todo. A la guerra de Ucrania y sus desestabilización del orden internacional, algo que va de las crisis económicas y alimentarias del grano a la presión del ala dura republicana para que se deje caer Ucrania cortando sus suministros militares y otro tipo de ayudas; de la crisis migratoria por los golpes de estado en cadena en las regiones subsaharianas a la negativa de Polonia y Hungría a aceptar los planes de la Unión Europea sobre migración... Ahora se lanza una ofensiva bélica desde Gaza hacia Israel por parte de Hamás a la que se suma la Yihad Islámica. ¿Casual el momento?

En RTVE.es nos dan información sobre lo ocurrido:

Las Brigadas de Al Qasam, el brazo armado de Hamás, han realizado un ataque múltiple por sorpresa contra Israel, que ha decretado el estado de guerra en el país. Las milicias han lanzado miles de cohetes - 5.000, según las fuerzas palestinas y 2.200, según el Ejército israelí - en diversos puntos de Israel y han liberado varios presos de la cárcel de Ashkelón, según ha informado el grupo armado.  

El ataque, denominado operación 'Tormenta de Al Aqsa', también ha incluido la infiltración de milicianos en la ciudad de Sderot y en la frontera, donde se ha desatado una batalla con tropas israelíes, ha indicado la agrupación islamista. Ha asegurado, además, que han secuestrado a decenas de soldados israelíes muertos y heridos tras los combates, algo sobre lo que Israel aún no se ha pronunciado. 

Saleh al Arouri, alto cargo de Hamás, ha hecho un llamamiento a los palestinos de Cisjordania "a librar esta lucha", destinada "a defender la mezquita de Al Aqsa" de Jerusalén "y liberar los presos palestinos", mientras que el grupo islamista Yihad Islámica, que cuenta con fuerte presencia y un brazo armado dentro de Gaza, ya ha anunciado que se suma al ataque.*


Si el objetivo es "defender la mezquita" de Jerusalén, el conflicto irá hasta la capital provocando un terremoto en todos los órdenes más los efectos colaterales. Este ataque tiene consecuencia de diversos tipos y afectará a Europa aumentando los flujos migratorios al ampliarse la inestabilidad de la zona. Al llamamiento islamista le pueden suceder otros intentos de desestabilización en zonas limítrofes donde tienen implantación y han estado dormidos.


Los medios internacionales recogen la afirmación de Benjamín Netanyahu: "Estamos en guerra". Lo vemos en todas las cabeceras importantes y ya se han producido las primeras reacciones de condena.

El hecho de que exista una posibilidad de guerra significa, además de la inestabilidad en sí, que se expande, una limitación de los recursos disponibles. Una guerra en Ucrania y una guerra en Gaza/Israel, con intención de ampliarla a nuevos escenarios donde los islamistas tienen poder y cuentan que este momento puede serles favorable para arrastrar gente a la calle es muy peligroso.

La mezquita es un símbolo y ha sido motivo de conflictos en estos meses pasados. Es la piedra que se lanza al agua y cuyo impacto provoca oleaje que acaba impactando en las orillas. La gente va a la guerra más fácilmente si hay un símbolo que les aúne por medio. Es el hecho concreto frente a la reiteración que desgasta.

Francisco de Andrés, desde la páginas de ABC, se hace la misma pregunta que nos hacemos muchos. ¿Cómo es posible que se haya producido un ataque de esta magnitud sin que haya sido detectado por los servicios de la Inteligencia israelí? La pregunta debe tener pronto una respuesta clara si se trata de reconstruir la confianza de las personas que se han levantado en mitad de un caos, a las que se les pide que permanezcan a resguardo.

La evolución de la situación en las próximas horas es decisiva. Una respuesta rápida y contundente puede frenar los deseos se seguir hacia adelante; pero un resultado de otro tipo puede buscar alentar levantamientos en distintos puntos que compliquen más la situación. Evidentemente, Hamás y la Yihad han apostado por el caos, lo que les dará crédito ante los admiradores de esta forma de violencia.

En las primeras páginas se nos cuentan los bombardeos israelíes sobre la franja de Gaza. Veremos cómo evoluciona esto en la próximas horas, qué frentes se abren y el número de muertes que acabará provocando en los dos bandos. 

Más allá del campo de batalla están los efectos sistémicos de los que unos tratarán de sacar provecho o de acumular problemas a terceros. Todo esto es en las puertas de Europa que siempre recuerda que los conflictos no son tan lejanos cuando ve sus efectos.

The New York Times

El Mundo


* "Israel declara el estado de guerra tras un ataque sorpresa y sin precedentes de las milicias de Gaza" RTVE.es / Agencias 7/10/2023 https://www.rtve.es/noticias/20231007/israel-declara-estado-guerra-tras-ataque-palestino-sorpesa/2457828.shtml

viernes, 6 de octubre de 2023

La investigación y el deseo

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Releyendo los ensayos completos de Roland Barthes aparecidos en la revista Communications, recogidos con el título "Un mensaje sin código" (Ediciones Godot, Buenos Aires, Argentina 2017), me encuentro, muy al final del volumen, pasadas ya las 340 pp, con un breve texto titulado "Jóvenes investigadores" que sirvió de presentación al número 19, de junio de 1972, titulado "Le texte: de la Théorie à la recherche" (pp.1-5).

El tiempo ha pasado pero la actualidad del texto es máxima porque desde esa fecha la investigación, la vida universitaria en sí, se ha vuelto un callejón sin salida, un laberinto burocrático en el que importa todo menos lo que se dice e importa todavía menos lo que se siente, algo que parece que solo está destinado a los poetas.

En la célebre revista, escenario de presentación de algunos de los textos más valiosos y revolucionarios en Ciencias Sociales y Humanidades de la época, nos cuenta Barthes que este número es diferente: 

ESTE NÚMERO DE COMMUNICATIONS es distinto: no ha sido concebido para explorar un saber o ilustrar un tema; su unidad, al menos su unidad original, no está dada por su objeto, sino por el grupo de sus autores: todos estudiantes, recientemente comprometidos con la investigación; lo que se ha reunido aquí voluntariamente son los primeros trabajos de jóvenes investigadores, lo suficientemente libres para haber concebido por su cuenta su proyecto de investigación, pero todavía sometidos a una institución, la del doctorado del tercer ciclo. Lo que se explora en estos trabajos es principalmente la investigación misma, o al menos cierta clase de investigación, la que aún está relacionada con el dominio tradicional de las artes y las letras. Esta será la única clase de investigación que abordaremos aquí. (347)

 

Destinar este número a los jóvenes investigadores que se preguntan por el sentido mismo de lo que significa "investigar" es algo que hoy nos cuesta entender ya que son "agencias", "fundaciones", "comités" y todo tipo de organismos los que deciden con mano de hierro lo que pueda ser investigar, los métodos, la valoración de los elementos que se investigan y toda una serie de condicionamientos que se usan no para "saber" más y mejor, sino para reordenar el poder dentro de las áreas creadas. La finalidad de la investigación ya no es "saber", sino repartir, conforme a una serie de criterios considerados "objetivos", los puestos y su jerarquía dentro del campo específico, la financiación, etc.. Se trata pues de cuánto se manda y cuánto se gana. Los que han ascendido con unos protocolos determinados juzgan a los siguientes, a los aspirantes, a seguir subiendo hasta ser habilitados para los últimos peldaños. Desde allí se mira el mundo de otra manera y se tienen nuevos objetivos. El que sigue estos criterios sube, controla y manda; el que no lo hace, queda al margen.

Por eso el texto de Barthes es un respiro, un recordatorio de que el sentido de la investigación no es la reordenación del campo, sino otra cosa muy distinta. Barthes les ha propuesto que se pregunten qué significa "investigar" y es una pregunta que deberíamos seguir haciéndonos hoy.

¿Para qué se forma a un investigador? ¿Qué significa investigar? ¿Qué campos se deben explorar y definir? ¿Dónde está lo "nuevo", qué marca el "horizonte"? Estas y otras más son las preguntas que no se hacen porque ya, se nos dice, están las respuestas en forma de criterios de evaluación que acaban generando lo que en la Ciencia no debería ocurrir, sumisión, rutina, seguir los caminos pautados. Esto simplemente reafirma e ignora la crítica, una función esencial para evitar muchos males. Pero apenas son los que se dedican a criticar el propio sistema por temor a quedar fuera del reparto.

Pero hay un aspecto que señala Barthes en su texto que debemos recordar:

El trabajo (de investigación) debe estar encuadrado en el deseo. De lo contrario, el trabajo es triste, funcional, alienado y está movido por la mera necesidad de aprobar un examen, de obtener un diploma, de asegurarnos una promoción en nuestra carrera. Para que el deseo se insinúe en mi trabajo, es necesario que ese trabajo me sea exigido, no por una colectividad que busca asegurarse de mi labor (de mi esfuerzo) y contabilizar la rentabilidad de las prestaciones que se digna a concederme, sino por una asamblea viviente de lectores en la que pueda oírse el deseo del Otro (y no el control de la Ley). Ahora bien, en nuestra sociedad, en nuestras instituciones, lo que se le pide al estudiante, al joven investigador, al trabajador intelectual, nunca es su deseo: no se le exige que escriba, se le exige que hable (a lo largo de innumerables exposiciones) o que "informe" (previendo controles regulares). (348)

Llevo años intentando que los investigadores que formo comprendan esta idea del placer de la investigación, del deseo. Es el deseo de saber, de conocer, de descubrir, algo que no está reservado solo al placer literario del texto. Barthes señala el mal de la investigación desmotivada y reclama para ella lo que ya definió como el placer del texto.

No se trata de una anarquía que rechace el orden del método. Por el contrario, se trata de una acción que se aleje del poder controlador, de las formas de competencia que transforman la investigación en rutina y en forma de hacer méritos. Todo ello nos aleja de ese "placer", que es el de la investigación misma, y su instrumentalización para fines que se han apoderado del conjunto.

Este año tuve la suerte de ver la alegría de dos jóvenes investigadoras que apenas podían controlar el placer que les había producido desprenderse de todas las presiones que nos desvían de esa alegría investigadora y poder disfrutar de ese descubrimiento. "Después de cuatro años de trabajo", dijo una de ellas, "he podido disfrutar con lo que hecho". Me alegré tremendamente por escuchar eso y me entristecí por todos aquellos que no logran alcanzar ese placer, por aquellos para los que el estudio, investigar, descubrir, construir libremente... ha sido algo inalcanzable.

Barthes lo entendió bien y dio esa oportunidad de placer a aquellos jóvenes investigadores. Valoró la inquietud, el deseo de descubrir. Hoy no es fácil, por no decir otra cosa. Deberíamos preguntarnos alguna vez si no estamos fomentando justamente lo contrario.

Gracias, Barthes.