domingo, 10 de diciembre de 2017

Batallas semánticas con el terrorismo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En las poco productivas batallas en las que se embarca el gobierno egipcio tratando de enmendar la plana a todos, la última de ellas es la que se refiere al uso del término "terrorista". Es más, ha puesto al frente del Servicio de Información del Estado (SIS) a revisar qué tal lo hacen los medios extranjeros. El constante victimismo egipcio sigue viendo conspiraciones, esta vez lingüísticas, en el tratamiento que se da a lo que ocurre en el país, cuyas premisas deben ser aceptadas como verdades absolutas. Ya nos hemos referido aquí en múltiples ocasiones a los enfados del ministro de Asuntos Exteriores, señor  Shoukry, o al portavoz del ministerio que claman contra artículos en medios británicos o norteamericanos cuando salen las noticias de Egipto. Es perder el tiempo.
Una vez establecido legalmente que en Egipto no hay más verdad que la que dice el gobierno y que llevar la contraria puede acabar con un cierre de un medio o con un disgusto para los periodistas, el problema se plantea fuera, en los medios exteriores. Pero no se deben confundir las críticas al gobiernos y muchas de sus actuaciones con "apoyo al terrorismo", como algunos quieren insinuar, algo completamente rechazable y que incurre en la mala fe. A cada uno lo suyo; críticas al gobierno por sus errores y condena al terrorismo no son incompatibles. Si la política del presidente, como la militar, gira sobre la garantía de la seguridad y esta falla en campos específicos, el gobierno debe aceptar las críticas y no pedir que se acallen las voces. Pero no ocurre así,
En estos días son varios los medios que han planteado cómo debía llamarse a los terroristas y sus acciones en los medios. En Daily News Egypt, con el titular "Avoiding “terrorism” term legitimate in media, experts say", podemos leer:

SIS President Diaa Rashwan has become one of the most active foreign media monitors, particularly in the aftermath of the attack on the Rawda mosque in North Sinai’s Bir al-Aebd, which killed over 300 people in November, and the police shootout that left at least 16 policemen killed a month earlier in Al-Wahat Al-Bahariya desert between Giza and Fayoum.
Commenting on the first incident in a recent press conference, Rashwan said that such killing of innocent people cannot be described as anything but terrorism.
There should be a clear distinction between political opposition and terrorist groups committing crimes against the people, according to Rashwan. Thus, he called on the media to “use the right terms” as he noted that foreign media did not use “terrorism” and “terrorists”, but rather “Islamist fighters” and “jihadists” while covering the attack.*


Desde luego no hay duda de que se trata de "terrorismo". El problema que se plantea, sin embargo, es que es que el señor Rashwan pretende que se prescinda de cualquier otra circunstancia que identifique las causas y objetivos de esos terroristas.
Los terroristas no son nihilistas ni meros psicópatas que disfruten de la violencia por sí misma. Además son personas que creen en algo, que matan por algo y que mueren por algo. Ese algo se llama: "estado islámico". Es más, si esto se soslaya, una vez más se estará encubriendo el origen del problema, que es el fundamentalismo religioso, cuya deriva radical promueve el terrorismo como desprecio absoluto del otro, como intransigencia total.
Hace una semana Daily News Egypt titulaba una de sus noticias "Al-Azhar preacher referred to court for inciting sectarian strife". Esta era la causa:

The Administrative Control Authority (ACA) referred a preacher affiliated with Al-Azhar’s Islamic Research Complex to court on Monday, on charges of inciting sectarianism.
The authority said it followed videos circulating online of the preacher in Sixth October City giving a religious lesson in a mosque, where he challenged and disagreed with the view that a Muslim should be killed in case he killed a Christian. He cited the recent incident when a man stabbed and killed a Coptic cleric in Al-Marg, for which the perpetrator was sentenced to death for murder.
The authority said in a statement that he confessed interpreting religious texts according to his point of view, an interpretation often adopted by ultra-conservative preachers. However, officials from the Ministry of Endowments were quoted in the authority’s statement refuting such interpretations, citing other verses that “value life” and call for coexistence.
Al-Azhar institution has been criticised of being a harbour for conservative interpretations of religious texts that gave room for sectarianism, extremism, and fundamentalism.
In its statement, the authority said that Egypt currently lives in times where terrorism “is claiming the lives of its civilians without differentiation between their religion.”**


Esta vez no se trata de un clérigo de algún pueblo perdido. Se trata de un clérigo de una zona, como es 6 de Octubre, que dice que no se debería condenar a muerte a un musulmán por matar a un cristiano. Lo hace en una mezquita, en una lección y ante, deseamos, los asombrados fieles. Me imagino que el caso contrario, condenar a muerte al cristiano que mata a un musulmán, le parece acorde con las enseñanzas de Dios.
El terrorismo del Estado Islámico —nombre que tampoco gusta que se use— es "islámico", de eso no cabe duda. Por eso se ha creado el gran escándalo social que contábamos aquí el otros día a causa de la negativa de la Universidad de Al-Azhar a considerarlos "infieles". En el fondo sería barrera debajo de la alfombra, ya que como "infieles" entrarían en una categoría en la que están muchos que no se han metido con nadie. Pero no se acaba de entender que la radicalización es la que lleva al terrorismo, que se pretende surge de la nada, por generación espontánea. Pero la realidad, evidentemente, es otra.
Según esta percepción, los Hermanos Musulmanes —declarados "terroristas" por el gobierno egipcio— tampoco deberían llamarse "musulmanes" para no molestar a los musulmanes que no se meten con nadie, la gran mayoría. Sin embargo, lo son.
Dentro de los escándalos que sacuden la opinión pública egipcia, la cuestión de los medios y su tratamiento del terrorismo es constante. No es solo una cuestión exterior.  Al-Arabiya nos da cuenta del problema planteado la entrevista en una cadena privada a un terrorista, de nombre Abdel Rahim al-Mesmari,  atrapado tras el atentado contra la fuerzas de seguridad egipcias. El extenso fragmento cuenta con las palabras de los partícipes en la entrevista y los comentarios de expertos sobre el desastre informativo:

[...] Egyptian viewers impatiently awaited Mesmari’s interview on a private Egyptian satellite channel and were glued to the screen to get a glimpse of what cold-blooded terrorists looked like talking and explaining their actions.
Contrary to expectations, the interview, conducted by veteran media professional Emad al-Din Adib, turned out to be disappointing to many not because of what was said in the interview as much as how the interview was managed and the fact that it was conducted in the first place.
Security expert Refaat Abdel Hamid objected to hosting on TV a terrorist who has not yet been tried and sentenced. “Such interviews should only be conducted with terrorists who do their time and renounce violence afterwards,” he said. “Appearing on TV before going to court and receiving the penalty he deserves is disrespectful to the law and the judiciary.”
Abdel Hamid added that the public would feel offended to see a terrorist who was involved in killing many Egyptians getting airtime to say things like, “I am not a killer. I am a freedom fighter and a hero.” He also argued that hosting terrorist on TV would not be acceptable anywhere in the world. “Had it been acceptable, we would have seen it done in France, Belgium, or the United States.”
Journalist Ahmed Nada focuses on the mistakes in which Adib fell while interviewing Mesmari. Nada uses excerpts from the interview to cite examples of these mistakes:
- Adib: Don’t you feel guilty for killing people you share the same country or religion with?
- Mesmari: The prophet killed his uncles.
- Adib: But those were infidels.
- Mesmari: Exactly!
Adib, Nada noted, acknowledged a completely false historical statement about the prophet killing his uncles, which did not happen. “He also justified the alleged killings by the fact that the targets were infidels, which is exactly the logic used by the terrorist and all terrorists,” Nada wrote. “Adib unknowingly defended the terrorist.” Nada also criticized Adib for turning the interview in certain parts into a religious debate:
- Adib: The killings you carried out are they sanctioned by God?
- Mesmari: Yes, and I have religious evidence.
For Nada, Adib turned the problem into a religious one that revolves around the interpretation of religious texts and made it seem like they only had an ideological difference. “Meanwhile, he allowed the terrorist to explain to us how what he does is based on firm religious foundations.” Nada added that Adib gave a chance to Mesmari to gain sympathy when he asked him, “What is your message to the audience?” and Mesmari replied. “I pray for them all to find the path of God.” According to Nada, Adib was not well-prepared and it was not clear what he wanted from the interview. “Did he want to beast the terrorist’s arguments? Did he want him to repent? Or did he think he can just belittle him in front of the audience?” ***


Es difícil llevar peor una entrevista. Y absurdo poner como excusa lo que se hace en los países señalados, que en todo caso tendrían audiencias muy distintas en el caso del terrorismo islámico. Pero siempre haya que encontrar excusas para la incompetencia.
Las respuestas del terrorista son muchos más contundentes, como las de todo fundamentalista, que las ingenuidades del periodista, que no hace sino darle las entradas para que suelte sus discursos. La entrevista se ha convertido en una plataforma propagandística dada por una televisión egipcia sin necesidad de intervención conspiratoria alguna, ya que habrá sido el ministerio del Interior quien la habrá autorizado. La ingenuidad de preguntarle por si tiene un mensaje para la audiencia es de tal calibre que es imposible imaginarla en otro contexto que el descontrol actual. El que quiso apuntarse un tanto llevando al "terrorista vencido" ante las audiencias para ver el poder del Estados se cubrió de gloria.

El esfuerzo insólito del gobierno egipcio en negar lo evidente es absurdo y contraproducente. El gobierno y el pueblo egipcio tendrán siempre el apoyo cuando se enfrenten al terrorismo islamista o a cualquier otro, cuando padezcan sus criminales ataques. Pero eso no significa que le esté todo permitido, que todo se deba aprobar. Bajo esa excusa se cometen excesos y lo está pagando gente cuya actividad es defender los derechos y libertades de todos los egipcios. Si se convierte al terrorismo en una excusa o se usan las armas diseñadas contra él en contra de personas que no lo son, el problema se agrava y, además, se dan alas al descontento, lo que acaba empujando hacia el radicalismo del que saldrá el terrorismo.
Los esfuerzos de las autoridades egipcias con la semántica no producirán mucho provecho. Hoy mismo, la edición de Ahram Online habla de la victoria de Irak sobre el "Estado Islámico" ("declared final victory over Islamic State") y llama a los terroristas "militantes" ("announced the defeat of the militants"). El texto es de Reuters, pero nada impedía seguir los consejos del presidente del SIS, señor Diaa Rashwan, y cambiarlos. Podemos encontrarlos en prácticamente todos los medios egipcios.
Los terroristas son terroristas y también son militantes porque militan en organizaciones que son terroristas por sus acciones. El terror forma parte de sus estrategias. La palabra "terrorista" no gusta a quien se la aplican, que prefiere ser considerado "guerrero", "militante" o cualquier otro concepto tras el que justificar sus crímenes. Por eso es tan grave el incidente de la justificación del clérigo de Al-Azhar en su lección en 6 de octubre: el que corta el cuello de un cristiano no debe ser condenado a muerte, es decir, no es un asesino. Y sin embargo, lo es.
El terrorismo es una lacra que los pueblos tienen que combatir juntos, sin excusas. Toda vida humana es valiosa y nadie tiene que creerse superior. Los que alientan superioridades de raza, religión, país o cualquier otra circunstancia son los responsables de cada muerte.  Quienes los excusan o callan se hacen cómplices del dolor causado. No hay más.



* "Avoiding “terrorism” term legitimate in media, experts say" Daily New Egypt 3/12/2017 https://dailynewsegypt.com/2017/12/03/avoiding-terrorism-term-legitimate-media-experts-say/
** "Al-Azhar preacher referred to court for inciting sectarian strife" Daily News Egypt 4/12/2017 https://dailynewsegypt.com/2017/12/04/al-azhar-preacher-referred-court-inciting-sectarian-strife/

** "An Egyptian interview with a Libyan terrorist: What went wrong?" Al-Arabiya 3/12/2017 https://english.alarabiya.net/en/media/television-and-radio/2017/12/03/An-Egyptian-interview-with-a-Libyan-terrorist-What-went-wrong-.html



sábado, 9 de diciembre de 2017

La distopía

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En la entrevista en La Vanguardia, Naomi Klein responde así a una pregunta sobre Donald Trump: "Veo a Trump como arte distópico que se ha convertido en realidad. De la misma manera que una mala película de ciencia ficción exagera lo peor de nuestro mundo, Trump es una versión exagerada de lo peor de la cultura."* 
A la entrevistadora, Ima Sanchís, le choca que Klein use la palabra "cultura", pero no creo que haya error. Trump no es un alienígena; es el resultado de un cambio social que lo ha convertido en "aceptable", una deriva histórica hacia esa "distopía" de la habla la periodista norteamericana. Para Klein, esa cultura se define como "la adicción a los medios sociales, es decir a periodos de atención muy cortos; el insulto constante, la falta de curiosidad; una lógica basada en el dominio contra las mujeres, los negros y la tierra; y la adoración a la riqueza."* No está mal la definición de esta nueva forma de cultura que eleva la ignorancia adulándola.
Cuando Donald Trump ganó las elecciones contra todo pronóstico lo que no entraba en la cabeza de las personas medianamente sensatas era cómo había sido posible. Es precisamente la pregunta que se hace una persona sensata. Pero puede ser que la sensatez haya comenzado a ser un bien escaso y que no sea precisamente a lo que una mayoría aspira. Eso convertiría su elección no en una anomalía sino en el comienzo apoteósico de la nueva anormalidad.
La ironía, resaltada por un senador demócrata que ha debido renunciar tras unos casos de acoso sexual, es que él lo haga mientras que una persona que presumía de realizar tocamientos a las mujeres ocupa hoy la Casa Blanca. Pero la vida es así de dura en un mundo cada día más duro, parecen decir sus defensores. Trump ha llegado lo suficientemente alto como para poder parapetarse. Lo que no lograron hacer cuando estaba en campaña, no van a conseguirlo en la presidencia. Uno dimite por vergüenza o por debilidad, y ninguno de los dos conceptos está presente en el cerebro de Donald Trump.


¿Qué ven en él de admirable? Es ahí cuando la descripción de la nueva normalidad de Naomi Klein encaja en el tipo. No es sorprendente que el votante de Trump se mantenga firme, resistiendo todo. Los que le han votado sabían lo que era y lo que haría. Como dijimos en su momento, Trump ha sacado lo peor de cada uno de sus votantes eliminando la idea de corrección. La gente ha dejado de querer imitar; quieren que les imiten. Es natural en una sociedad que reivindica el derecho a los defectos y al error como parte de la identidad.
Schopenhauer escribió "La ignorancia no degrada al hombre más que cuando va acompañada de la riqueza" ("Pensar y leer", en Pensamiento, palabras y música 1998, p. 51). Trump es la imagen degradada del rico ignorante.
The New York Times nos trae unas interesantes reflexiones sobre el cambio que se ha producido en la política. El artículo lo firma Greg Weiner y su título es "The Scoundrel Theory of American Politics". En él se señala:

To elect a candidate is not only to choose incorporeal policies but also the prism through which unpredictable information and events will be assessed. If it were only incorporeal policies, it would not matter who the candidate was.
Another reason the statesman’s character matters is that American notions of political representation assign statesmanship an essential role in the constitutional regime. James Madison’s Federalist 10 says the representative’s role is to “refine and enlarge,” not simply reflect, the public’s views. This is particularly true of the Senate, which Madison’s Federalist 63 says must serve as a “temperate and respectable body of citizens” that delays rather than indulges the people when they are stampeding toward error.
This requires something in the statesman’s composition, which is the quality that thinkers from Aristotle to Aquinas to Burke have called “prudence” — not mere caution but rather a deep capacity for judgment that enables one to choose the most appropriate means toward worthy ends. This capacity requires not just reacting to events but also anticipating them. It is a product of moral cultivation, broad education and political experience and as such, it is inseparable from the statesman’s character.**


Nada más alejado que la figura de Donald Trump. Nada más distante de esa colosal maquina de provocar estampidas hacia el error, por usar la expresión de Greg Wiener. Que la alternativa a esa idea inicial de personas preocupadas no solo por el bienestar material sino por la mejora de las personas —es decir dando ejemplo ético y moral de comportamiento— sea Donald Trump hace tambalearse muchos principios. Pero ha sido posible por la erosión paralela de sociedad y política. Los políticos han buscado la adulación para conseguir sus fines y eso solo ha logrado hacer aflorar lo peor. Nadie duda de que los Estados Unidos de Trump han abierto la puerta a cosas que se creían controladas: misoginia, racismo, xenofobia, destrucción del medio ambiente. Ese es el orgulloso programa de la presidencia; ese ha sido el mensaje demoledor: no necesitáis virtuosos, necesitáis ricos ignorantes que os aplaudan lo que lleváis tiempo reprimiendo: el odio a la igualdad, a los extranjeros, a los de otras religiones.
La explosión de denuncias contra los acosadores es probablemente una reacción a la presencia de Trump en la Casa Blanca. Fueron las mujeres las que salieron al día siguiente a protestar contra él. Y lo siguen haciendo. Es la forma de frenar lo que podrían quedar enterrado para siempre desde esta presidencia, consagración de un denunciado por abusador.


Los mundos que describen Naomi Klein y Greg Wiener son antagónicos. Entre la política pensada como responsabilidad y moderación hasta los provocadores de estampidas hacia el error hay una enorme distancia moral. La tentación aduladora es la base del populismo. El líder dice hacer suyas las aspiraciones populares, sus sueños y deseos. Lo malo es que esa sociedad es arrastrada cada día hacia fórmulas más egoístas e insolidarias convenciéndola que es ahí donde reside el éxito. Trump promete un mundo que le importa poco. Solo buscaba cubrir una parte insatisfecha de su ego. Ni voluntad de servicio ni deseo de moderar... Nada. Solo el poder que da el poder.
Él está allí, dice, para cumplir la voluntad del pueblo. "Dios, el pueblo y yo", les dijo tras la campaña, lo que viniendo de alguien que no cree en nada es todo un sarcasmo. Los acosadores que salen a la luz manifiestan, como lo hizo el propio Trump, la idea de que el poder implica la excepcionalidad. Es volver al ideal del libertino amoral del XVIII: el poder lo es todo, solo los débiles tienen principios.
El conflicto innecesario que ha creado ya tiene su primera sangre. Pero, ¿le importa? La soledad a una persona con el ego de Trump es un estado natural. Hoy la ONU ha condenado el error de Jerusalén, Así lo refleja El País:

Donald Trump está cada día más solo. Su explosiva decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y trasladar ahí su embajada, sometió hoy a una insólita humillación a Estados Unidos en el Consejo de Seguridad de la ONU. Ningún país salió en defensa de Washington y prácticamente todos le alertaron de que su anuncio vulneraba las resoluciones de Naciones Unidas y amenazaba con incendiar Oriente Próximo.***


El arte de Trump es convertir esa soledad y humillación en una victoria a los ojos de quienes le siguen y jalean. Tiene el sentido teatral suficiente para venderlo así. Ha podido vender xenofobia y racismo en un país de inmigrantes. Pero ahora la opinión es unánime y mundial. La soledad ya no es una figura retórica.
Trump pasará, como cualquier otro huracán. Los daños quedarán mucho tiempo, los internacionales y los morales. La distopía llegó y no es fácil el optimismo. Es necesario hacer examen de conciencia.

* "“El deliberado show de Trump nos distrae de lo esencial”" La Vanguardia 9/12/2017 http://www.lavanguardia.com/lacontra/20171209/433498956364/el-deliberado-show-de-trump-nos-distrae-de-lo-esencial.html
** Greg Weiner "The Scoundrel Theory of American Politics" The New York Times 8/12/2017 https://www.nytimes.com/2017/12/08/opinion/roy-moore-scoundrel-theory-politics.html?hpw&rref=opinion&action=click&pgtype=Homepage&module=well-region&region=bottom-well&WT.nav=bottom-well
*** "Repudio global a EE UU en la ONU por su reconocimiento de Jerusalén" El País 9/12/2017 https://elpais.com/internacional/2017/12/08/estados_unidos/1512758981_886432.html

viernes, 8 de diciembre de 2017

Promesas que nunca deben hacerse

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo que era previsible para todo el mundo ha acabado ocurriendo. La decisión unilateral de Trump de traslado de la embajada norteamericana de Tel Aviv a Jerusalén ha tenido la crítica de todo el mundo, menos de Israel. En su narcisismo, Trump lo ve como un paso hacia la "paz". Como decíamos, la opinión en contra le resulta más atractiva para su ego, que se ve reforzado llevando la contraria.
Rex Tillerson, el Secretario de Estado, ha dado una explicación sencilla: "The president is simply carrying out the will of the American people". Así lo recoge Ahram Online. Se eleva así la "voluntad" de un "pueblo" a un carácter absoluto y universal despreciando lo que debe ser la norma más allá de las propias fronteras, la negociación y el acuerdo, y sobre todo el sentido común para evitar males mayores.
La explicación de Tillerson es sencilla, pero no es más que el enmascaramiento retórico de lo que los demás explican en clave interna de promesa electoral. El hecho de que Trump llevara en su programa algo como el traslado de la embajada tampoco debe ser motivo para que esto se haga sin contar con el respaldo de los demás países pues afecta a todos con sus acciones.

Actuando de esta manera, Trump ha cambiado el "América First" por el "solo América", es decir el unilateralismo, con lo que la situación se ve abocada precisamente al fracaso. Estados Unidos no logra ningún beneficio. De hecho, se ha puesto en contra a la mayor parte de la opinión pública de todo el mundo y el rechazo de los gobiernos, incluso de los que suelen ser tibios en estas cosas.
Son demasiadas cosas en las que los Estados Unidos se está buscando el rechazo internacional, del cambio climático a la cuestión de Oriente Medio. Su visita a la zona, que él vendió como un "éxito" llevó a la mayor crisis en muchos años, en la que se sigue estando.
Si avanzar cuesta mucho, en cambio retroceder puede ser cosa de instantes, como se puede comprobar con la situación actual. El hombre que llegó a la presidencia sin saber qué diferencia había entre Hamás y Hezbollah muestra que su ignorancia, pese a la promesa de aprender cuando llegara la ocasión, ha ido creciendo hasta límites infinitos. Trump quiere pasar a la Historia como lo contrario de lo que los datos confirman: es el peor presidente de los Estados Unidos. El problema es que sus acciones no las padecen solo los norteamericanos, sino la mayor parte de la humanidad que teme ya cualquier movimiento que haga. Y en cualquier sentido.


La llegada al poder de Donald Trump, contra todo pronóstico, conlleva el cumplimiento de unas promesas electorales propias del que no piensa ganar. El hecho de que el cambio de sede, realizado en 1995, no se hubiera realizado hasta el momento, tiene un sentido precisamente de negociación, que ahora se ha dilapidado al querer hacerlo efectivo. Que diga que es el camino hacia la paz es un enorme sarcasmo.
Ahram Online nos cuenta que el Sindicato de Periodistas ha condenado el movimiento de la embajada y se han concentrado en las escalinatas del edificio: «The protesters chanted: "Generation after generation, we consider you an enemy, Israel,” and "Jerusalem is Arab."»** Por su parte, el sindicato cienmatográfico ha llamado al boicoteo de las películas norteamericanas, un nuevo paso. Cada uno llama a una forma de protesta frente a lo que consideran una afrenta.
Egipto es un escenario clave por la apuesta que hizo en favor de Trump, presentándolo como una amistad personal, con bombos mutuos. Ahora esas imágenes de proximidad se vuelven en contra del presidente, en pleno proceso de preparación de unas elecciones. Eso le obligará a desmarcarse directamente de las acciones de Trump.


Era cuestión de tiempo que algo así ocurriera, que se produjera un punto ante el que Egipto no podría seguir hablando del "amigo Trump" por ser contraproducente. Sin embargo, si repasamos, más allá de la retórica, lo que ha recibido Egipto de Estados Unidos han sino muchos desaires, empezando por la condena de los comités de Derechos Humanos ("¡Descorazonador!", dijo Lindsay Graham, su presidente) y los recortes en ayudas. Mientras Trump pasaba la mano por el hombro a Abdel Fattah al-Sisi, con la otra le creaba problemas, dejando que otros asumieran la responsabilidad del enfrentamiento o la sanción. Trump se maneja bien en esa situación, especialmente cuando estaba al principio de su lanzamiento político y necesitaba fotos internacionales.
Cuando Egipto jaleaba la victoria de Trump y se jactaba de ser los primeros en felicitar al nuevo presidente advertimos que a Trump le importaba un bledo Egipto, como tantas otras cosas. La violenta reacción contra Obama y Clinton llevó al autoengaño de creer que con Trump iba a mejorar todo, aunque no se supiera qué era ese "todo".


Egipto está entre los solicitantes de la reunión del Consejo de Seguridad. No puede ser de otra manera, pues es necesario deshacerse rápidamente de los lazos demasiado fraternales anteriores. A ello ayudará, de nuevo, la visita de Vladimir Putin el próximo lunes. Putin llega siempre en el momento justo.
Una vez más, Putin no tiene nada que hacer más que sentarse a esperar que le entren las presas que huyen de Trump. Ha conseguido que nadie pueda ser su aliado declarado en la zona, lo que llevará a conflictos internos graves al acusar de "sionista" a todo el que no se manifiesten no ya contra Israel, sino contra los Estados Unidos directamente. Ha lanzado gasolina al fuego del extremismo y del terrorismo una vez más. Es la justificación que necesitan. Mientras intentan controlar los discursos radicales, Trump los intensifica.
Hoy hay medio mundo lanzado a las calles por una promesa electoral que nunca se debía haber puesto sobre la mesa. No es buen político quien cumple las promesas, sino quien promete lo justo, lo que se puede cumplir en beneficio de todos. 
Una vez más, Trump trae el caos y aumenta el riesgo para todos.



* "On Jerusalem, Trump obeys will of US people: Tillerson" Ahram Online 7/12/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/8/282961/World/Region/On-Jerusalem,-Trump-obeys-will-of-US-people-Tiller.aspx

** "Dozens protest at Egypt's Journalists' Syndicate against Trump's decision to move US embassy to Jerusalem" Ahram Online 7/12/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/282958/Egypt/Politics-/Dozens-protest-at-Egypts-Journalists-Syndicate-aga.aspx



jueves, 7 de diciembre de 2017

Las lecturas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Euronews nos trae una noticia sobre la lectura. Lo hace con el titular "PIRLS 2016: ¿Qué alumnos son los mejores lectores de Europa?", en el que se reflejan los datos del último estudio.
No me ha gustado demasiado esta especie de competencia europea sobre quién "lee" entre otras cosas porque no me gusta su definición de la lectura: "El minucioso estudio valora la capacidad de comprensión lectora para "actuar"; mide en la capacidad de reflexionar sobre textos escritos y utilizarlos como herramientas para lograr metas individuales y sociales"*, nos dicen en el texto.
Es una forma de lectura instrumental, al servicio de lo que han llamado "metas", que es una forma de recortarnos libertades alrededor de la lectura. La lectura es una herramienta al servicio de otras habilidades que se desarrollan. Solo así es posible poder leer lo siguiente:

Curiosamente, las "locomotoras de Europa", Alemania y Francia, salen bastante mal paradas, sobre todo esta última.
Los países nórdicos, que suelen ser los primeros en todos los estudios relacionados con la calidad y el nivel educativo, también ocupan los primeros puestos, aunque curiosamente sus alumnos son a los que menos les gusta leer.*


¿No es paradójico que los que más leen sean a los que menos les gusta leer? La lectura para ellos es la parte sacrificada de proceso más amplio, algo que les sirve para mejorar en otras actividades. No es, pues se han perdido determinados fines formativos, una lectura al servicio de la persona, sino al servicio del sistema.
La absorción la lectura por parte del sistema educativo deja fuera una serie de posibilidades en la formación de la persona realmente notables, que se pierden en el proceso. El hecho de que los que leen más sean los que menos les gusta quiere decir simplemente que lo han interiorizado como un deber, como una parte obligada.
Cuando coincidimos varios profesores, a todos nos asalta la misma preocupación: la enorme brecha que se está creando en la cultura entre generaciones. Era precisamente el papel de la cultura, servir de nexo entre las personas para crear un sistema de referencias que posibilitara el diálogo que es la educación. Pero es la educación misma la que se han hundido dejando al descubierto todas las miserias culturales. Nuestra educación no forma a las personas, simplemente le transfiere unas capacidades para desempeñar su labor. Ser es hacer, hacer bien; hacerlo bien es hacerlo mejor que otros.
Se ha olvidado a la persona, que es una finalidad en sí misma y no un mero apéndice dl sistema. En las olvidadas cartas sobre la educación estética de Friedrich Schiller, el poeta nos decía:

El curso de los acontecimientos ha dado al genio de la época una dirección que amenaza con alejarlo cada vez más del arte del ideal. Éste ha de abandonar la realidad y elevarse con honesta audacia por encima de las necesidades; porque el arte es hijo de la libertad y sólo ha de regirse por la necesidad  del  espíritu,  no  por  meras  exigencias  materiales.  Sin  embargo,  en  los  tiempos actuales  imperan  esas  exigencias,  que  doblegan  bajo  su  tiránico  yugo  a  la  humanidad envilecida.  El  provecho  es  el  gran ídolo  de  nuestra época,  al  que  se  someten  todas  las fuerzas y rinden tributo todos los talentos. El mérito espiritual del arte carece de valor en esta burda  balanza,  y,  privado  de  todo  estímulo,  el  arte  abandona  el  ruidoso  mercado  del  siglo. Incluso el espíritu de investigación filosófica arrebata a la imaginación un territorio tras otro, y las fronteras del arte se estrechan a medida que la ciencia amplía sus límites.**


Lo dicho entonces por Schiller no difiere mucho de lo que escuchamos hoy. La educación se ha convertido en un sistema de "vigilancia" escalonado en el que cada uno es responsable de que en su nivel se cubran unos objetivos específicos.
Los últimos ataques son los que se están produciendo en el último rincón que esta deshumanización creciente ha ido produciendo, los doctorados. Es la interferencia constantes entre el formador y el formado para evitar que precisamente se pueda producir una influencia diferente que debilite el sistema. La mecanización de la educación lleva a la transformación de todas las piezas del sistema. La libertad se ha reducido notablemente mediante limitaciones técnicas introducidas en todos los pasos.
La libertad es consustancial a la educación porque es el primer valor que se debe transmitir. Una educación, como quería Russell, que nos haga dependientes de terceros o sistemas no es realmente una educación.
El resultado que observamos cada día en las aulas es la despersonalización del conocimiento. Los que llevan décadas diseñando el sistema, saben lo que hacen y lo que quieren, Buscan formar personas adaptables al sistema laboral en un mundo en el que no hay otra dimensión más allá de la económica. Mientras no definamos la dimensión humanística de la lectura, esta será solo otra herramienta más al servicio del sistema y no de la persona.
Muchos profesores expresamos nuestra desesperación ante la falta de sentido de la lectura. No se trata de si lo entendemos o no, sino de si "necesitamos" como un incentivo del pensamiento y como un puente con lo que dejamos atrás, cada vez más lejos e incomprensible. De vez en cuando, algún alumno (extranjero frecuentemente) me hace ver que una lectura le ha abierto una nueva visión en su vida, le ha cambiado la forma de ver el mundo. Es la mayor satisfacción que podemos tener. Ya ha abierto su camino.




* "PIRLS 2016: ¿Qué alumnos son los mejores lectores de Europa?" Euronews 3/12/2017 http://es.euronews.com/2017/12/05/pirls-2016-los-nordicos-buenos-en-comprension-lectora-pero-no-les-gusta-leer

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Error capital

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las advertencias a Donald Trump sobre lo que puede ocurrir en el caso más que probable de que se realice su intención de trasladar la embajada norteamericana en Israel a Jerusalén van aumentando en número e importancia.
Para los enemigos de Estados Unidos es una excusa más para seguir siéndolo. El problema real se plantea para aquellos que son aliados o se presentan como amigos, que quedan en evidencia si no rompen esa amistad que se puede volver contra ellos y ser aprovechada por sus rivales locales.
Este es el caso de Egipto y en especial del presidente Abdel Fattah Al-Sisi que jugó la baza de la "amistad personal", llamado por Trump el "fantastic guy", relación que su enemigos usarán contra él. Por eso, el estatal Ahram Online se ha apresurado a dar cuenta de la llamada a Trump. Lo ha hecho con el titular "Legal status of Jerusalem should be maintained, Sisi tells Trump in phone call" y señala en el artículo:

Egyptian President Abdel-Fattah El-Sisi emphasised Egypt's "firm position" that Jerusalem should maintain its legal status in a phone call with US President Donald Trump on Tuesday, following the latter's announcement that the US would move its embassy from Tel Aviv to Jerusalem.
El-Sisi stressed the importance of "maintaining the legal status of Jerusalem within the framework of international rules and relevant UN resolutions," the presidential office said in a statement.
The Egyptian president urged against "complicating the situation in the region by introducing measures that would undermine chances for peace in the Middle East."*


Otros muchos países mantienen la misma posición, advirtiendo a Estados Unidos de las consecuencias que puede tener. Es algo evidente, que solo traerá complicaciones en un momento especialmente conflictivo. Pero ¿qué es todo eso para Donald Trump? ¿Le importa? Al Gran Confundidor estas cuestiones puede que hasta le diviertan. Es en el caos donde él disfruta pues es su terreno. En una semana en la que se ha aprobado la reforma de impuestos y el los altos tribunales han pasado sus prohibiciones de entra en los Estados Unidos, Trump se siente eufórico. ¿Qué problema hay?
El problema se plantea a los que se definieron como amigos de Trump, que necesitan hacer equilibrios constantes para poder sortear los efectos de su "amistad". El presidente que más ha usado la imagen de Trump ha sido, sin duda, al-Sisi. Los egipcios presumían de ser los primeros en felicitarle por su llegada a la presidencia y celebraron la salida de Obama, al que consideraban un enemigo. Con Trump todo iba a cambiar. Y eso es cierto, pero no que se redujera el caos que se fue produciendo con las caídas de los dictadores. La desestabilización ya no es una amenaza sino un hecho cuyos efectos trae nuevos problemas desestabilizadores. Donde parece que algo se puede arreglar, un giro hace que se vuelva al caos.


Y ahora la embajada norteamericana quiere trasladarse a Jerusalén, lo que se entiende como una provocación al mundo musulmán. Lejos queda la danza del sable con los saudíes, las manos juntas con los aliados. Trump solo es aliado de sí mismo. La psique de Trump solo mide los efectos que puedan tener las decisiones sobre él y evita la consideración de los efectos sistémicos.
En este momento la noticia resaltada en The New York Times lleva el titular "U.S. to Recognize Jerusalem as Israel’s Capital, Trump Says, Alarming Middle East Leaders". Podemos leer:

President Trump plans to recognize Jerusalem as the capital of Israel and move the American Embassy there, upending nearly seven decades of American foreign policy and potentially destroying his efforts to broker peace between Israel and the Palestinians.
Mr. Trump’s decision, a high-risk foray into the thicket of the Middle East, was driven not by diplomatic calculations but by a campaign promise. He appealed to evangelicals and ardently pro-Israel American Jews in 2016 by vowing to move the embassy, and advisers said on Tuesday he was determined to make good on his word.
But the president, faced with a deadline of this past Monday to make that decision, still plans to sign a national security waiver to keep the embassy in Tel Aviv for an additional six months, even as he set in motion a plan to move it to Jerusalem. Officials said the process would take several years.
More significantly, Mr. Trump is to announce his formal recognition of Jerusalem as the Israeli capital in a formal speech at the White House on Wednesday, when he will become the first American president to take that step since the founding of Israel in 1948.**


La medida tiene un alcance enorme. Para Trump es la medida del desafío. En su mentalidad es este tipo de sucesos de alto riesgo con los que pretende alcanza gloria e Historia. ¿Qué mejor decisión que aquella que nadie se atrevió a tomar? El ego de Trump se expande más allá de su cuerpo con situaciones así. Una línea más en la Historia.
El problema es que tras esas líneas irán otras muchas de los destrozos causados. Los que quieran complicarle la vida tienen la ocasión de ganar prestigio castigando al "infiel" y a sus intereses. Ya están convocando "días de la ira". Todo eso no le importa demasiado. Es otra muestra más del caos de la política exterior norteamericana y, en especial, del papel que le queda a Tillerson, al límite constante de la dimisión.
The New York Times recoge algunas importantes reacciones:

“Moving the U.S. embassy is a dangerous step that provokes the feelings of Muslims around the world,” King Salman of Saudi Arabia told Mr. Trump in their call, according to Saudi state television.
Late on Tuesday, Palestinian national and Islamic groups issued a joint statement calling for three days of “popular anger” to protest Mr. Trump’s move, beginning on Wednesday throughout the Palestinian territories and in demonstrations at United States embassies and consulates around the world.
Fearing attacks, the American consulate in Jerusalem barred employees and family members from going to the Old City or the West Bank, while the State Department urged embassies around the world to tighten their security.**

En el incendiado castillo de naipes que es Oriente Medio, Trump arroja más gasolina para conseguir el estallido final en un momento de máxima tensión en la zona, con Yemen, el Sinaí egipcio, Líbano, Libia, entre otros, en máxima tensión.


Lo malo es que son muchos inocentes los que pueden pagar el favor electoral que Trump está devolviendo a los grupos sionistas y de cristianos evangelistas radicales que les apoyan. Puede que sean los más débiles, los más desprotegidos, quienes paguen las bravuconadas de Donald Trump.

“King Abdullah stressed that the adoption of this resolution will have serious implications for security and stability in the Middle East, and will undermine the efforts of the American administration to resume the peace process and fuel the feelings of Muslims and Christians,” the statement said.**

En Egipto, por ejemplo, las autoridades de los cristianos coptos se han puesto inmediatamente del lado de los palestinos temiéndose lo peor, es decir, que se produzca un recrudecimiento de la violencia contra ellos. Los radicales no necesitan muchas excusas para hacerlo. La furia se desahoga siempre en los más cercanos.
Junto a las advertencias de la Universidad de Al-Azhar sobre las consecuencias del traslado de la embajada, los coptos se manifiestan claramente en contra del reconocimiento norteamericano de Jerusalén como la capital:

The spokesman of Egypt's Coptic Orthodox Church warned in a statement on Wednesday of "dangerous consequences" of the proposed shift as world leaders awaited the announcement from the White House.
"The expected move contradicts international legitimacy and resolutions on Jerusalem," the statement on Wednesday added.
The church also called for maintaining the legal status of Jerusalem within the framework of international law and relevant UN resolutions.
The Egyptian Coptic Orthodox Church administers seven Coptic churches in Jerusalem which minister to more than 10,000 Coptic Orthodox Christian Palestinians, according to figures from The Palestinian Information Center.
The Coptic Church affirmed its support for the peace process between Palestinians and Israelis, calling for negotiations to achieve a just resolution that preserves the historic status of the city.***


Cada voz que se eleva para hablar del disparate, es ignorada por Trump y probablemente le reafirme en su decisión. La megalomanía del presidente norteamericano hace que se adentre en los conflictos existentes como si fueran una demostración de su poder, un reto ante el que los demás han fracasado. Su filosofía del "éxito" es ajena a cualquier sentido de la Historia y de sus nudos. Trump no es un político, mucho menos un estadista. Es un presidente de un consejo de administración al frente de una empresa, llamada Estados Unidos. La ruina o el peligro de otros no es su problema. Su agresividad es la del que amenaza con desenfundar más rápido.


La Unión Europea le ha advertido igualmente de que no son decisiones unilaterales. Pero para Trump solo existe un lado. Mientras Trump se aprovecha de su situación de aislamiento geográfico, cuyo único flanco abierto es la frontera mejicana en la que quiere construir su muro, los conflictos que sacuden un mundo conectado crean enormes dramas humanitarios y crisis políticas por la migración de los que huyen de la violencia y de pobreza que genera. Trump no solo provoca estas reacciones sino que esas situaciones están provocando la radicalización de los nacionalismos y populismos frente a una inmigración que se acumula en fronteras, desbordando cualquier previsión. Trump aviva los conflictos en los países y luego los añada a su lista de prohibiciones de entrada en el país. La historia le recordará, sin duda. Quizá no como él se imagina, pero le recordará.
Estados Unidos ha conseguido quedarse solo en el mundo, ya sea en un aspecto o en otro. El "America First" suena ridículo pues se ha reducido cualquier espacio de colaboración. Estados Unidos solo es líder de sí mismo.


* "Legal status of Jerusalem should be maintained, Sisi tells Trump in phone call" Ahram Online 5/12/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/282797/Egypt/Politics-/Legal-status-of-Jerusalem-should-be-maintained,-Si.aspx
** "U.S. to Recognize Jerusalem as Israel’s Capital, Trump Says, Alarming Middle East Leaders" The New York Times 5/12/2017 https://www.nytimes.com/2017/12/05/world/middleeast/american-embassy-israel-trump-move.html
*** "Egypt's Coptic Church, Al-Azhar warn of dangerous consequences of US recognizing Jerusalem as Israel capital" Ahram Online 6/12/2017 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/282814/Egypt/Politics-/Egypts-Coptic-Church,-AlAzhar-warn-of-dangerous-co.aspx