domingo, 11 de septiembre de 2016

La escuela de Reedy quiere maestro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno de los problemas más urgentes de Egipto es la educación, algo que afecta a todos sus niveles, como podíamos ver hace unos días con la caída de todas las universidades en los listados internacionales que se citaban o las cifras de analfabetismo. Muchos de los problemas que se acumulan tienen su origen precisamente en el abandono educativo, algo de lo que hemos ido dando cuenta estos años a través de diversos casos de todo tipo.
Es una pena, cuando se ha conocido a esos alumnos, personas valiosas, ver cómo se desperdician sus ganas de aprender y de mejorar, cómo queda en nada su ilusión frente al deterioro constante del sistema educativo, acorde con la debacle social y política. He tenido ocasión de comprobarlo y sé contra qué desidia tienen que luchar muchas personas valiosas, contra que desmoralización cotidiana, contra qué muros.
La educación es la única salida. Una mejor educación que permita superar las enormes cifras de analfabetismo que se nos daban también hace unos días. De todos los problemas, es el único que puede ayudar a mejorar los otros. Egipto se ha permitido el lujo de alejar de sí a los jóvenes que tuvieron el valor de sublevarse contra un gobierno de treinta años y el deterioro en todos los sectores. Muchos jóvenes se han cansado de esperar y buscan sus propias soluciones alejándose del régimen, al que ya dieron la espalda en las elecciones presidenciales. Ellos, los jóvenes, querían otra cosa.


Los cambios de mentalidad que están tras muchos de los problemas solo son posibles desde la educación, única forma de que el país de un salto hacia un futuro mejor y deje de estar manejado por los que buscan su ignorancia o sencillamente dejan que llegue.
Egypt Independent nos trae hoy uno de esos reportajes de cosas pequeñas pero que son grandes por lo que revelan, el deseo de mejorar frente al abandono generalizado. Es un reportaje de Tareza Kamal que nos cuenta una historia sencilla:

Just 80 km from the city of Minya lies the village of Reedy, where 4,000 people live just above the poverty line but are still keen to educate their children.
However, the nearest elementary school is 3 km away in the neighboring village, requiring the roughly 400 children to navigate dangerous traffic and criminal elements in order to attend classes.
The villagers of Reedy have long argued for their own school, which would allow them to educate their kids closer to home, even offering to build it themselves. But for the past seven years, local authorities have refused their request to begin construction on a patch of land they selected for the purpose.
Now the villagers have gone ahead and started construction anyway, despite the lack of official approval for the scheme. Parents, children and relatives have chipped in to make their plan a reality, and have already put up six cottage-like classrooms.
While the construction is under the direction of adults, pupils have been providing labor, fetching and carrying bricks and other materials, apparently unfazed by the physical effort.
“We collected the money for the school from all the people of the village, even widows and the poor,” said Haitham Khalifa, adding that the kids were the driving force of the initiative, and the adults have followed.*


Siete años reclamando una solución es mucho tiempo. El reportaje nos cuenta los peligros de los desplazamientos hasta la lejana escuela con un largo historial de robos, atropellos, secuestros y abusos a los niños que recorren ese camino para intentar aprender algo.
¡Cuántas oportunidades, ilusiones y esfuerzos se desperdician en Egipto por la desidia de sus gobernantes! Una administración cuya finalidad es poner obstáculos para sentirse poderosa, crear problemas para que finalmente brote la corrupción que permite el enriquecimiento desde la ventanilla más modesta hasta el sillón ministerial.
La educación en Egipto ha sido denunciada como un sistema corrupto e ineficaz. Mal pagados, los maestros se convierten en vendedores de una educación paralela o de los simples aprobados. La educación egipcia se paga por duplicado. La historia de la niña copta conocida como "Zero Girl", una estudiante brillante cuyo examen fue cambiado por el de un inútil bien relacionado, dejándola fuera. Este año, como contamos, ha obtenido un 94'05 sobre 100 en su examen. Un año de su vida desperdiciado.


Los niños de Reedy no quieren seguir desperdiciando su infancia. La zona de Minya ha sido noticia por múltiples casos de ataques sectarios. Las escuelas pueden hacer llegar algo de educación a los que hasta el momento la viven como una experiencia dramática por los peligros que supone.
La educación no la dan los edificios, la dan los maestros. Pero sin los edificios no tienen la oportunidad de que la lotería les premie con un maestro a quienes les importe. Con un espacio pueden hacerse otras actividades y, ¿quién sabe? puede que algunos de esos jóvenes con ganas de trabajar por su país se animen a hacer cosas con ellos. No hace mucho dimos la noticia de la creación de una escuela de ballet, algo insólito en la zona, junto con otras actividades culturales. Para empezar a soñar hace falta un espacio.
Pero la administración egipcia no consiente que los demás encuentren soluciones a lo que ellos no pueden o quieren hacer. Señala el periódico:

However, Minya Governor Tareq Nasr told Al-Masry Al-Youm that the construction project is taking place on government land and that it will be demolished if it is proven illegal.
While the discussions about a new school have been ongoing for years, the bottom line, say some locals, is that officials claim there is no public money for such a project. In view of the lack of movement on the part of officials, villagers have taken matters into their own hands, raising the money and providing construction materials themselves.
Villager Mamdouh Abd al-Rasoul said, “We started demanding a school in 2009. The local council that is responsible for Reedy in administrative matters allocated 14 kirats [one kirat equals 175 m2] from state land for the school.
“And from 2010 to 2014, the General Authority for Educational Buildings (GAEB) was studying the project. Then in 2014, they demanded further documents concerning the land,” Rasoul added.
“Every time we go to Minya to ask about the thing, we return frustrated, because the officials are absent. And when we find them, they say there is no budget for new schools,” says Amr Kamel.
Officials from Minya Educational Directorate say that the governor have to sign the papers of the land for the school to be built, they add that a school building can’t be recognized officially unless constructed by the GAEB.*


Es una buena descripción del funcionamiento del sistema. Es lo que llamamos el perro del hortelano, que ni come ni deja comer. Cuando queda en evidencia su inutilidad y arbitrariedad o su impotencia, la reacción es siempre la misma: atacar a quienes los dejan en evidencia. Fue de esta inoperancia y falta de sentido de lo que es una administración y cuál debe ser su relación con los administrados, de la que se valieron los islamistas en el pasado para cubrir las deficiencias ingentes del sistema, su mala voluntad incluso. En Egipto el poder es poder; la prohibición es su arma más barata y eficaz. Si no tiene dinero para pagar un profesor, te prohíbe construir una escuela. Parece que si la escuela se construye, quedaran en evidencia porque no ponen un profesor. Si no hay escuela, no hace falta profesor. Una lógica sencilla y milenaria, tanto como las pirámides.
La foto final que acompaña al reportaje es la de los niños levantando cartulinas y hojas de papel pidiendo un maestro y poder construir su escuela. Emociona verlos así y frustra que tengan que llegar a ello. Emociona escuchar sus deseos y ver sus ilusiones y temores:

Hanin Saddam, 7, had a message for the Education Minister: “I am the little pupil Hanin, building my school.”
Finally, Hind Hany, 9, said: “We want to learn. We do not want to die.”*

Sí, quieren aprender y no morir en un trayecto, ser secuestrados, robados, acosados.... Quieren esto ahora. Pasados los años pedirán un futuro como se lo pidieron a Hosni Mubarak y su régimen cuando se levantaron los jóvenes en 2011. Lo hacían pidiendo un futuro a una autoridad que funcionaba entonces de la misma manera que ahora: muy mal. La solución siempre es la negación, la represión, la prohibición. Algunos les recriminarán por haber salido en la prensa y convertirlo en un "problema político".


Espero que la escuela se construya. Será su escuela porque ellos han puesto todo: dinero, trabajo e ilusión. Solo les falta un maestro porque, dicen, no hay presupuesto. El presupuesto se ha ido, mucho me temo, en la construcción de cárceles, las peores escuelas. En ellas entran y salen —algunos no salen— muchos jóvenes.
Me gustaría que la escuela siguiera, que tuviera un buen maestro, alguien que les respetara y les enseñara que es bueno construir escuelas porque son como los ladrillos con los que se construyen los países, los mejores ladrillos para la mejor construcción. Pero ellos han hecho lo que estaba en su mano. Quien llegue —si llega alguien o si no mandan destruir la escuela— deberá tener la misma ilusión que esos niños. Pero no será fácil.

¡Ánimo!


* "After 7 years of government rejection, pupils build school in Minya! Egypt Independent 10/09/2016 http://www.egyptindependent.com//news/after-7-years-government-rejection-pupils-build-school-minya


sábado, 10 de septiembre de 2016

La fortaleza de los hombres débiles o la Viagra en Egipto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ante el escándalo de las declaraciones histriónicas del diputado Elhamy Agina en el parlamento egipcio pidiendo a las mujeres que se sometieran gustosas a la mutilación genital porque los hombres egipcios no daban tanto de sí por debilidad, el parlamento ha reaccionado pidiendo que se le envíe ante un Comité de Ética.*
Primero protestaron los grupos feministas y los embarcados en campañas reales para tratar de erradicar esta práctica infame que se realiza a nueve de cada diez mujeres egipcias. Las cifras dan más de 27 millones de mujeres en la edad considerada, es decir, sin contar las niñas menores que todavía esperan a que se les practiquen los cortes que, como la pica taurina, están destinadas a reducir su insaciable vigor sexual que las arrastra —y con ellas a los piadosos hombres— a la perdición del adulterio.
Esta es la teoría de Agina, pero también la de la práctica totalidad de la sociedad egipcia. Si las estadísticas son reales y el parlamento sirve como muestra, nueve de cada diez mujeres —sus madres, esposas e hijas— han padecido la mutilación de parte de su aparato genital. Será difícil crear un Comité de Ética en un parlamento con personas que son tan culpables como el bocazas diputado al que enjuiciarán. Será una farsa más a las que tan aficionados son los políticos egipcios.


El espectáculo puede ser realmente esperpéntico porque se le juzgará por haber dicho que los hombres egipcios son impotentes más que por otra cosa. ¿De qué más se le puede acusar con casi la totalidad de la población femenina mutilada? Y como le pinchen mucho, tirará de textos y tradición, con lo que será peor. Si no, al tiempo.
El escándalo no es el de los parlamentarios. El verdadero escándalo ha sido la repercusión internacional del hecho, que sitúa a Egipto otra vez en el final de la fila de los derechos humanos y hace chirriar el mensaje de modernidad y moderación frente a la barbarie islamista. La mutilación genital femenina, como señalan los expertos, no es una práctica musulmana. La prueba de ello es que la realizan también los coptos, aunque en medida algo menor. Es una práctica en la que Egipto bate los récords en términos absolutos (los 27 millones) y porcentuales (91% de mujeres), que afecta a unos países determinados. Lo que ha hecho el populista Agina es servir de portavoz chistoso a esa mayoría hipócrita que no dice pero hace.

2009
Pero la hipocresía va más allá. La impotencia o debilidad sexual que Agina achaca a los hombres egipcios ha molestado al honor masculino. Las primeras feministas en contestarle le recomendaron que, si tenía algún problema, tomara Viagra y que no hiciera padecer sus limitaciones a las mujeres mediante su mutilación.
Egypt Independent recogía algunas reacciones tras las declaraciones:

Egyptian feminist Janet Abdel Aleem has ridiculed statements by a male member of parliament who suggested that female genital mutilation (FGM) is justified by the prevalence of impotence among Egyptian men.
Responding to comments from Daqahlia lawmaker Elhamy Agena in support of FGM, which is illegal in Egypt, Aleem suggested he take Viagra rather than subject women and girls to mutilation.
"So solve the problem, take Viagra," Aleem said in an interview with the talk-show “90 Dakika” (90 Minutes) on the Mehwar satellite channel on Tuesday.
"Should we cure men or slaughter women?... Following such a method, everyone who is lacking in ideas or culture, or who is physically disadvantaged, would cut a piece off women's bodies, and then women would disappear. Instead of FGM, you should solve the problem,'' Aleem said.**


En términos egipcios, la cuestión está en el efecto y la causa. ¿Cuál es el origen de la "debilidad" masculina egipcia? Agina, que es un populista científico, la deduce del alto consumo de estimulantes sexuales, aunque no cita la fuente los datos. Esto, sin embargo, no es nuevo.


El siguiente artículo del corresponsal de la BBC nos trae una interesante perspectiva del problema al que hace relación Agina. Es de hace casi veinte años, de 1998, cuando el mundo se encontraba sacudido por la salida al mercado de la pastilla de Viagra que ahora las feministas le recomiendan que tome. Este es el texto del artículo de la BBC:

Wednesday, May 20, 1998 Published at 14:05 GMT 15:05 UK
Egypt cracks down on Viagra
By the BBC Middle East correspondent Jim Muir in Cairo
The failure of the Middle East peace process and other such weighty preoccupations have been pushed aside in Cairo's crowded streets and cafes by the new talk of the town, the male potency dug, Viagra.
Although it hasn't yet been registered and given the necessary approval by the authorities, large quantities of the drug seem to have made their way onto the Egyptian market by illicit channels.
Until officials caught on, it was being sold openly and highly profitably by pharmacies in many parts of the city, especially the richer ones. But, earlier this week, raids were staged and a number of arrests were made.
The government has also put new legislation to parliament calling for stiffer penalties for those caught selling unlicensed drugs.
The crackdown has caused black market prices to rise and has stirred widespread anger among the thousands of males apparently willing to pay as much as 30 dollars for a single pill.
Some Egyptian newspapers urged the government to speed up the approval process, arguing that unsupervised use of the drug could endanger lives. Others applauded the ban, saying that Egypt was being taken for a ride by pharmaceutical mafia.
For the profiteers, it's an ideal situation: a banned drug, lots of publicity and a seemingly desperate market.
Whatever else, the Viagra furore has highlighted the apparently high incidence of male impotence.
Popular suspicions have been voiced that Cairo's high pollution levels might have something to do with it.***


Las sospechas populares lo son todo en esta vida. Desde esta perspectiva de 1998  y del "furor por la Viagra", el tema promete ser interesante cuando se plantee ante el comité de ética, del cual puede salir el diputado Agina convertido en el héroe defensor del impotente hombre medio egipcio.
La cuestión de la que se duda no es de la "debilidad" o impotencia, sino de que la solución sea la mutilación femenina.


En 2003, el International Journal of Impotence Research - The Journal of Sexual Medicine, publicó un estudio específico sobre esta cuestión en Egipto con el título "Prevalence of erectile dysfunction and its correlates in Egypt: a community-based study", y firmado por los investigadores RM Seyam, A Albakry, A Ghobish, H Arif, K Dandash and H Rashwan****. En él se establecían las diferencias entre Egipto y los datos que se tenían correspondientes a Occidente, especialmente los realizados en zonas de los Estados Unidos, de los que servían de comparación. Se realizó en Ismailía por investigadores egipcios.
En su resumen inicial se describía su objeto de investigación, la Disfunción Eréctil en Egipto, y una breve conclusión:

We evaluated the prevalence of erectile dysfunction (ED) in a cross-sectional community-based random sample of Egyptian men. ED was correlated with the socioeconomic status, risk factors and quality of life. Married men in Ismailia province were interviewed at home. Data were processed for 805 men with mean age of 43.58 y (s.d. 11.03). There is a fair correlation between ED and increasing age (P<0.001). Males with complete ED comprised 13.2% of the sample, 26% of men in their 50s, 49% of men in their 60s and 52% of those 70 y or older. The state of better erection correlated fairly with sexual desire and sexual satisfaction (P<0.01). ED was associated with living in rural areas and lower socioeconomic level (P<0.01), with smoking, diabetes, heart disease, hypertension, liver disease, arthritis, peptic ulcer and renal disease (P<0.05). ED was negatively associated with good quality of life (P<0.001). These results indicate that ED is a common problem among married Egyptian men.****


Parece que el diagnóstico popular y expresado por el diputado Elhamy Agina está más basado en la experiencia de lo que gustaría. Lo que el reportero de la BBC definía como furor ante la aparición de la Viagra tiene unas bases que van más allá de la leyenda urbana.
Los investigadores iban desgranando los datos del trabajo realizado realizando un retrato del problema masculino de la disfunción eréctil:

The prevalence of complete ED in Egypt is 13.4%, which is higher than that in the MMAS. This figure is alarming because in our study we included 40% men younger than 40 years. Stratification of complete ED according to age emphasizes the higher prevalence in Egypt. Men in their 40s have 8% complete ED in Egypt and only 5% in MMAS. In our study, men in their 50s have 25% complete ED while those above 60 years have 50% complete ED. In MMAS only 15% of men in their 60s have complete ED. The higher prevalence in Egypt may be due to differences in reporting (interview versus self-reporting), difference in population (race and ethnicity), in geographic location, socioeconomic factors, risk factors and psychological profile. Particularly, socioeconomic factors as higher level of education and living in urban areas are associated with less ED. MMAS included men with higher level of education and better income (Table 5). These factors might partially account for the lower ED prevalence in MMAS. Furthermore, it is not known whether the influence of these factors induces a true difference in the prevalence of ED or produces an artefact in reporting the presence of ED. MMAS states that the study might have underestimated ED in USA. This is because of exclusion of men not in a steady sexual relationship who might be so because of ED. In our study, however, we included all married men, certainly some divorced men were exclude and probably they had ED. Milder forms of ED were less in the Egyptian community (11%) versus 40% in MMAS. These differences are probably attributed to the fact that mild or moderate ED is a gray zone where differences in reporting are more likely.****

Ya sea por una causa u otra en la realización de los estudios, los investigadores egipcios encontraban un problema real al comparar los datos obtenidos en Estados Unidos (MMAS) y los datos recogidos en Ismailía.
Desde esta perspectiva de la "debilidad" surgen muchas preguntas sobre otro tipo de comportamientos extremos, como es el acoso sexual, que padecen el 97% de las mujeres egipcias. Por un lado se plantea la debilidad de los hombres, pero por otro se exhibe un comportamiento agresivo hacia las mujeres. Esto ofrece un interesante campo sociológico y cultural de investigación.


Lo que parece constatado tanto por la vía popular (lo que la BBC recoge) como por la científica (el estudio académico en el International Journal of Impotence Research) es que el problema existe. La cuestión, como señaló la feminista citada en Egypt Independent, es si la mutilación femenina es una solución a algo. Evidentemente no. Es más, es añadir un problema sobre un problema.

Community-based prevalence studies of ED are extremely useful for the estimation of the magnitude of the problem, identification of associated risk factors and determination of bother of affected individuals and eventually their interest in treatment. Until recently Western data have been used to project worldwide prevalence of ED. It became evident from our study and elsewhere in the world that different communities have unique characteristics that affect the prevalence of ED. Among married male Egyptians ED is common. Considering the younger population, 13% complete ED is an alarming figure compared to Western data. The problem is even more exaggerated in the older age strata mounting to 50% complete ED in men their 50s or above. Factors that may account for this difference may be related to socioeconomic factors, notably living in rural areas and lower level of education. Heavy smoking, liver and kidney disease are more prevalent in the Egyptian study and may contribute to more ED. However, factors related to methodology and data reporting by subjects on their problem might induce artificial differences. In our study, the quality of life issue in subjects with ED has been addressed. Surprisingly, a significant number of Egyptian men with ED are satisfied or indifferent as regards their sexual problem.****

La frase final es hoy tan desconcertante como le pareció a los investigadores al comprobarlo. Es otro de esos extraños misterios de la vida interior egipcia, misterios superiores a los que el mundo antiguo suponía que llegaban de allí.


Las palabras de Elhamy Agina reflejan esas contradicciones más allá de pedir que se siga mutilando mujeres para compensar esa "debilidad". Egyptian Streets recuerda sus escandalosas palabras:

“We are a population whose men suffer from sexual weakness, which is evident because Egypt is among the biggest consumers of sexual stimulants that only the weak will consume,” Agina said.
“If we stop FGM, we will need strong men and we don’t have men of that sort,” continued Agina, adding that FGM “reduces a woman’s sexual appetite”.*


Portavoz de la mayoría silenciosa, Agina pide la solución popular. Los estudiosos, en cambio, apuntan a muchos factores relacionados con la falta de una sanidad que atienda correctamente las enfermedades que tienen incidencia en estos casos, como la diabetes, el tabaquismo y una larga lista de problemas sin atender. El sistema sanitario egipcio hace agua, como hemos tenido ocasión de ver estos días. La debilidad de los hombres egipcios es la debilidad histórica de sus gobiernos en preocuparse por sus condiciones de vida haciendo que las enfermedades como la hepatitis-C tenga las peores cifras del mundo. La impotencia es una más.
La impotencia real es de los gobiernos, que carecen de la voluntad, del conocimiento o de ambas cosas para hacer que la calidad de vida (un factor múltiple) mejore en la sociedad.
Veremos en qué queda este asunto que ya manejan como una cuestión de honor patrio. Concebir el honor como una cuestión de potencia sexual no deja de ser revelador del fondo. La única cuestión aquí es la mutilación femenina, algo que el señor Alguna y la inmensa mayoría que piensa como él creen que es necesario para poder sestear tranquilos y evitar que la mujeres, constantemente insatisfechas por naturaleza, busquen otros sustitutos.


Google recoge que la palabra "sex" es la más buscada en Egipto, India y Turquía. Los tres países están entre los cinco en los que se vende más Viagra falsificada, según datos de 2012. De Egipto se señala:

In Egypt as just about anywhere else, counterfeit drug manufacture is extremely lucrative, but the risk of getting caught is fairly low, due to inadequate laws and inadequate enforcement of existing laws. At the same time, legitimate Egyptian distributors have very low profit margins. Once counterfeiters make it into the supply chain for prescription drugs, all they have to do is wait for strapped consumers and pharmacies to bite at the low prices offered.
Egypt has historically been a major hub for export of fake drugs of all types, including Viagra, and some government officials there believe that up to 10% of the drugs on pharmacy shelves is illegal. Egypt’s legitimate pharmaceutical industry has also grown in recent years, becoming the biggest in North Africa and making it easier for counterfeiters to get traction in the market. The fakes look very real, too. One of Pfizer’s Egyptian executives says, “As a Pfizer employee, when I see some of the counterfeits, sometimes I can’t tell if they are genuine or not. They are done so professionally.”*****


El problema de la Viagra, de la debilidad o no, es un problema de salud pública y privada. La mutilación genital femenina es un problema cultural grave que requiere educación y voluntad social y política. El escándalo de Agina es más internacional, de imagen de Egipto, porque todos saben que poco va a cambiar por las leyes aprobadas endureciendo penas. De los 27 millones de mujeres mutiladas, solo se produjo un enjuiciamiento. Para que eso se realice la mujer tiene que morir. Y una vez muerta, todos llegan a un acuerdo. No habría juzgados en todo Oriente Medio para juzgar los casos que se producen cada día. Y casi todos saldrían libres en pocas horas.
Es lo que ha ocurrido hasta el momento. Las muertes dan unos cuantos titulares indignados, pero poco más. La mayoría —la inmensa mayoría, como muestran las cifras del 91% de mujeres mutiladas— está de acuerdo o nadie se atreve a dejar de hacerlo. Pero no les gusta que se lo digan. No es otro el problema; no se engañen.


Los hombres débiles seguirán siendo débiles, no solo sexualmente sino moralmente. El daño causado a las mujeres no puede decirse que se ignore. Solo que se encubre, justifica y prolonga ante la indiferencia general y la laxitud generosa de jueces y autoridades. Porque lo manda la religión, porque es una tradición, porque todos lo hacen... ¿quién va a correr el riesgo de dejar a su hija sin mutilar? 

Lo triste del asunto es que no importan las mujeres, sino la imagen internacional de Egipto. Las declaraciones de Elhamy Agina han dado la vuelta al mundo; ha obtenido más titulares que El-Sisi en todo su mandato. Cuando le pregunten en el comité de ética del Parlamento podrá poner sobre la mesa que no ha insultado a los hombres porque la literatura médica está a su favor y que a las mujeres les imploró. Sus asesores de imagen le han recomendado que se ponga una corbata y camisas rosas para que vean que no es personal, que él no es más retrógrado que los demás sino más sincero. En el fondo hay que agradecerle que se pueda ver la distancia entre lo que se dice y se hace, entre lo que se legisla y se cumple. Lo peor es que se piense que es una cosa suya y no algo general.
El poder de los hombres débiles se llama patriarcado, que es la viagra de todas las época y todos los lugares. Las causas naturales de la impotencia se compensan con las culturales, el ritual de la mutilación, que se justifica desde la tradición y la moral social o religiosa, elaboradas siempre por los hombres. 
No hay novedad, es lo de siempre.





* "Egyptian MP Referred to Ethics Committee for Supporting FGM Due to ‘Sexually Weak Men’" Egyptian Streets 9/09/2016 http://egyptianstreets.com/2016/09/09/egyptian-mp-referred-to-ethics-committee-for-supporting-fgm-due-to-sexually-weak-men/
** "Egyptian feminist advises MP to take Viagra after FGM comments" Egypt Independent 7/09/2016 http://www.egyptindependent.com//news/egyptian-feminist-advises-mp-take-viagra-after-fgm-comments
*** "Egypt cracks down on Viagra" BBC News 20/05/1998 http://news.bbc.co.uk/2/hi/despatches/97479.stm
**** RM Seyam, A Albakry, A Ghobish, H Arif, K Dandash and H Rashwan "Prevalence of erectile dysfunction and its correlates in Egypt: a community-based study" Nature  - International Journal of Impotence Research (2003) 15, 237–245. http://www.nature.com/ijir/journal/v15/n4/full/3901000a.html
***** "Most Popular Countries for Counterfeit Viagra and How to Protect Yourself" AccessRs 12/11/2012 https://www.accessrx.com/blog/erectile-dysfunction/viagra/most-popular-countries-for-counterfeit-viagra-m1102/





viernes, 9 de septiembre de 2016

Hijos y hermanos o quién será el siguiente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Otro nuevo caso de joven con extrañas tendencias a salir por ventanas o saltar de los furgones policiales y matarse lleva revolviendo Egipto los últimos días. Un estudiante de último año de Medicina, Ahmed Medhat, decide salir a comprar algo de comer  en la tarde y dejar un rato de estudiar su examen de Inglés.
Lo está preparando porque ha decidido irse a terminar sus estudios a los Estados Unidos. Egipto se ha vuelto para él un lugar peligroso después de que unos meses antes fuera detenido en la calle bajo la acusación de tener armas, preparar explosivos y otras cosas que él, su familia y sus compañeros de clase  niegan rotundamente cuando son preguntados. Pero en Egipto, la autoridad es infalible, no se equivoca nunca. Junto a él habían sido detenidas tres personas, una de ellas de trece años: él no las conoce. Se preocupan por la tardanza y la familia comienza también a alterarse temiéndose la nueva detención. Los libros de Inglés esperan sobre la mesa.
Mada Masr lo cuenta así:

Just before 8pm last Monday Ahmed Medhat went to buy some snacks from the supermarket near his sister’s house in the east Cairo suburb of Nasr City. Less than 10 minutes passed before he was back upstairs in the apartment.
This was the last time Medhat was seen alive. The following day, his body showed up at the notorious Zeinhom Morgue.
Contention surrounds the death of the 21-year old medical student. His family say that he was arrested on Monday night and died shortly after in police custody. The Ministry of Interior offered its own account in a statement on its Facebook page four days after Medhat’s body was identified at the morgue, saying that Medhat was caught up in a police vice squad raid on a health club that functions as a brothel. According to this account, during the raid, Medhat and a woman jumped from the second floor to evade being caught by police and that the fall resulted in Medhat’s death, while the woman survived with several broken bones.
Family and friends categorically deny claims that Medhat was at a brothel when he died and say that the explanation from police, which was also repeated by the prosecution, is a shameful attempt to evade accountability for his death.
In a video and images showed to Mada Masr, there are multiple black burn marks that appear to be from cigarettes on Medhat’s body.
Following news of the student’s death, outrage quickly erupted on social media, with an image of Medhat, pictured next to Khaled Saeed and an empty box saying “who’s next?”* 


Los "accidentados" en Egipto tienen una extraña tendencia a manifestar marcas de cigarrillos en el cuerpo o señales de descargas, como ocurrió en el caso del estudiante italiano Giulio Regeni. Es un fenómeno que se junta a las circunstancias, siempre extrañas.
La policía egipcia no ha cambiado los argumentos, aunque ya no funcionen como antes. Por ejemplo, cuando la versión inicial de que Giulio Regeni había sido atropellado se vino abajo por las señales de tortura, la siguiente versión es que "era gay", algo que en el virtuoso Egipto se considera una fase previa a una muerte callejera. El "argumento gay" tienen dos bases fundamentales: la primera es que se convierte en un problema para las familias, que dejan de protestar ante el temor de que la Policía presente pruebas falsas que arruinen el honor. En una sociedad homófoba es difícil encontrar una escala más baja; hasta el "terrorista" puede tener simpatizantes, pero no así el gay, cuyo rechazo será mayoritario. En segundo lugar, nadie se va a preocupar por el asesinato de un gay (y extranjero) porque habrá sido algún ciudadano virtuoso que siempre podrá decir que fue acosado y se defendió en un ataque de honorable y piadosa ira ante la monstruosidad que se le proponía. 
Esta vez no se ha utilizado el argumento gay, pero sí el del burdel, que tiene también efecto para el escándalo intimidatorio. 


La peregrinación de la familia, temiéndose lo peor, comienza. Son muchas las familias que recorren hospitales, comisarías, juzgados en busca de las personas desaparecidas. Unos aparecen y otros no o lo hacen muertos:

Assuming that the police had arrested Medhat based on the outstanding warrant, the two drove to the first precinct Nasr City police station just after dawn. There, they were advised to look for Medhat at nearby hospitals and informed that several hours earlier two men had died by jumping from the roof of a building.
The officer then told them to come back after two hours when the morning shift rotation occurs. When his father returned to the station, the police officer at the front desk immediately knew the details of the outstanding warrant and told him that Medhat had been arrested and then jumped from the police van, fatally injuring his head as he hit the ground.
Kamel then went to the duty officer to ask about the whereabouts of his son’s body and was told that Medhat had been at a brothel when it was raided by police and that he had jumped from the building trying to escape. The officer informed him that Medhat’s body was now at Zeinhom Morgue.
In between muffled sobs, Kamel describes how when he heard Medhat’s body was at the morgue he knew that the police had killed his son.
After identifying Medhat’s body at the morgue, he went to file a complaint at the prosecution office in Abbasaiya alleging that Medhat had been killed while in police custody. There he met with the prosecutor charged with handing the papers for Medhat’s case, who told him that his son had been at a very bad venue, and on being caught in a compromising position he jumped from the building to evade police.
Kamel says he was then advised to get the burial permit and not to make any noise.
Refusing to back down, Kamel says he reiterated his belief that the police had killed Medhat, to which the prosecutor replied “You want to make this a political story and to make trouble after I stayed up all night preparing documents to close this case.”*

Difícilmente se puede resumir mejor el procedimiento que en estas palabras finales del fiscal. La desfachatez del fiscal deja al descubierto el mecanismo de encubrimiento de hechos que creen problemas. Las versiones contradictorias se acumulan porque cada uno se inventa una historia distinta, cualquier cosa vale menos la verdad. La única realidad es que está muerto. Cuando finalmente había encontrado la forma de "acabar" con el caso, la historia adecuada, el padre no acepta la versión oficial. ¡Qué pérdida de tiempo! Acusarle de querer crear problemas y convertir la muerte en un caso político es la otra parte de asunto. 


Egipto no quiere casos políticos; por eso es necesario buscar alternativas, como gais, burdeles, secuestros, atropellos, etc. No quiere condenas internacionales —más de las que ya hay—, quiere seguir negándolo todo ante el escepticismo generalizado por lo ridículo de las explicaciones. Con la misma insistencia se niegan los atentados evidentes (la bomba en el avión ruso) o los trágicos errores garrafales (el bombardeo y ametrallamiento del grupo de turistas mexicanos). Estos errores son única y exclusivamente achacables a la incompetencia del gobierno egipcio y a sus estrategias absurdas, algo que les pone más nerviosos.
Mada Masr recoge finalmente las reacciones ante la muerte del joven estudiante:

Karim Ennarah, a criminal justice researcher at the Egyptian Initiative for Personal Rights, says the explanation provided by the police of the circumstances surrounding Medhat’s death fits a pattern.
“The police have a habit of giving bizarre explanations of how people died in custody, often in an attempt to dodge accountability for the individual officers involved in such cases,” he says.
Kamel notes the similarity to Saeed’s death, saying, “They made a big mistake killing Medhat, people are tired of this… They are already comparing Ahmed to Khaled Saeed, on social media — not just in Egypt but abroad, people are watching.”
The case of Italian student Giulio Regeni, whose charred remains were found on a desert road outside Cairo in January of this year, renewing international attention on police violence in Egypt.
Kamel says he will soon make plans to leave the country with his family.
“We are not secure in Egypt,” he says. “When the police arrest your son and kill him... What value is Egypt to me if my children are not secure?”* 

El drama se repite en esa pregunta sobre Egipto. Es lo que el gobierno (todos los gobiernos egipcios) no ha entendido. La intransigencia de los poderes y de los que están detrás hacen que "Egipto" sea una "propiedad" en la que solo caben aquellos que encajan en el "modelo" que el que tiene el poder ha definido e impuesto. Este mal se produjo exactamente igual durante el periodo islamista. Lejos de aspirar a una sociedad abierta y dialogante, lel objetivo máximo es la desaparición del otro. Puede ser una desaparición física, moral —mediante la estigmatización social—, o histórica —ser borrados de los libros—. Todas si es necesario.


Las versiones ridículas que las autoridades —policías, fiscales, ministros, gobernadores...— dan de lo que ocurre en Egipto es la incapacidad de trabajar desde un modelo de derechos en el que todos sean iguales. Es un sistema de diferencias, de estigmas.
El joven muerto intentaba alejarse de Egipto, única opción que le quedaba. Se preparaba para poder enfrentarse a su futuro estudiando inglés para preparar su examen. Estaba alojado en casa de su tía para evitar precisamente que le localizaran y le volvieran a detener, algo por lo que ya había pasado. Se negaba a pagar por acusaciones absurdas que todos rechazan y que son las que sirven habitualmente para encerrar a las personas y tenerlas durante meses o años en espera de juicio. Quizá a alguien le molestó que el estudiante se escapara de Egipto a concluir sus estudios alejándose de sus perseguidores. Le iba a resultar demasiado fácil e intervinieron.
Las noticias que se acumulan no son buenas en ningún sentido porque dan muestra de intolerancia y de lo difícil que está siendo, cada vez más, ser egipcio en este contexto cada vez más paranoico. Un titular en Ahram Online señala "Egyptian court rules Egyptians married to Israelis must be stripped of citizenship". El diario nos informa del caso: 

An Egyptian administrative court ruled on Thursday that the interior ministry must strip Egyptian citizenship from Egyptians who have married Israelis, in order to protect the country's national security. 
Shaimaa Amin, a private citizen, had filed a lawsuit demanding the interior minister and prime minister strip her brother, who has been living in the UK for 12 years, of his Egyptian citizenship because he is married to an Israeli woman and has children with her.
According to Amin, her brother holds political, religious and social views "that do not suit Egyptian society" and that his marriage to an Israeli woman and having a child with her constitutes "a threat to Egypt's national security."
In its reasoning, the administrative court stated that although marriage was one of the personal freedoms granted in the Egyptian constitution according to Article 62, personal freedom does not entitle the citizen to have freedom from all restrictions and from the joint responsibility to protect society and the state.
"It is crystal clear how the occupation state of Israel discriminates racially against all those who are not of Jewish origin. The defendant should have worked hard to make his wife and son give up their Israeli nationality and come to live in Egypt," the court said in its reasoning.
The court also revealed that the defendant defended his decision to marry an Israeli woman saying that Israel was a defender of human rights unlike the Arab states and was contributing to improving the world and fighting terrorism.
The defendant also added that his marriage with an Israeli woman made his future and that of his family safe.**


Son al menos dos los aspectos relevantes aquí. El primero es la intransigencia que pide quitar la nacionalidad egipcia a quien se casa con una israelí. El segundo es que sea su hermana quien lo exige. El razonamiento de los jueces es perverso: como "egipcio", el hombre ha incumplido su obligación de hacer que su mujer e hijo abandone su "deleznable" nacionalidad israelí y haberlos llevado a Egipto, según se le dice. Como no lo ha hecho, su traición es infinita y lo convierte en una "amenaza para la seguridad del Estado". Es perverso, sí, pero obedece a la misma lógica pretenciosa que rige la mayor parte del pensamiento que se está gestando bajo la insólita proclama de haber concluido la hoja de ruta a la democracia. ¿Esta es la normalidad?
Ya no es apenas discutible que el régimen de El-Sisi está superando al de Mubarak en autoritarismo y que ha emprendido, como hemos señalado en ocasiones, el camino de la intransigencia nacionalista y religiosa como banderas patrióticas con las que distraer a un pueblo que cada vez tiene menos que comer y más prisiones construidas para guardar a los disidentes o hacerlos desaparecer.


Las noticias de hoy nos hablan de seis nuevos gobernadores, de los que cinco son militares o policías. Estos se suman a los ya existentes, por lo que hoy Egipto está controlado por el Ejército como nunca lo estuvo. El nuevo ministro que sustituye al acusado de corrupción hace unos días, el de Abastecimientos, es también un militar. Pero más allá del control estratégico de las instituciones del país, es el autoritarismo que se dedica a perseguir a cualquiera que no encaje en el modelo que es cada vez más restrictivo.


La historia de la hermana que pide a los jueces que retiren la nacionalidad egipcia a su hermano, casado con una israelí y viviendo doce años fuera de Egipto, muestra que probablemente ella necesita purificarse ante los ojos de la comunidad. De no hacerlo no podrá casarse ni casar a sus hijas, ni mirar a los vecinos a los ojos ni ser recibida; no podrá prosperar profesionalmente. ¿Quién quiere emparentar con un traidor renegado?
La presión sobre los egipcios fuera también aumenta y lo hace por motivos económicos, pero sobre todo por vigilancia y control del descontento, para evitar que este se organice. Algunos egipcios que viven fuera ya tienen las sospechas de que además de las embajadas son vigilados desde sus cuentas de Facebook y demás redes sociales. Muchos cambian una y otra vez de cuentas para intentar desprenderse de los que suponen "informantes" del régimen. Ya ocurrió en el breve tiempo de los Hermanos Musulmanes.


La sociedad egipcia es cada vez más orwelliana. Cada vez se hace más difícil para algunos vivir allí y, por lo que vemos, también vivir fuera de allí pues el acoso no cesa. Como egipcio, no eres dueño de tu vida o destino. Eres una propiedad del Estado, de la familia, del vecindario... que tienen derecho a juzgar tu vida y a condenarte si no les gusta lo que haces. No es una metáfora; es literal. La presión aumenta.
La noticia de la petición de retirada de nacionalidad es una nota negativa más en este sentido. La respuesta del afectado apela a los "derechos humanos", algo que no debe importar mucho a los jueces después de que el presidente expresara que son un invento occidental, aceptables unos sí y otros no, según convenga. Lo que el tribunal, la hermana, etc. ve como una amenaza al Estado, una aberración, otros muchos pueden verlo como la posibilidad de encuentros más allá de los odios que se fomentan.

El joven estudiante de medicina, muerto cuando se preparaba a salir del país para continuar sus estudios, no tuvo ocasión de que nadie le retirara la nacionalidad. Fueron por la vía rápida; le retiraron la vida. Da igual que un año antes, cuando le detuvieron y torturaron, les asegurara que estaban equivocados, que su propio padre había trabajado para el gobierno en la época de Mubarak, que ellos no se metían en política ni protestaban por nada. Da igual. El perro guardián no suelta la presa fácilmente.

Los egipcios a los que no les gustan estas formas ni este clima —que son muchos— han realizado un montaje fotográfico en el que unen a Ahmed Medhat con Khaled Saeed, el joven torturado brutalmente hasta la muerte por la Policía en Alejandría y que sirvió de desencadenante para la Primavera egipcia. Pero esta vez a los dos asesinados  han unido una figura sin rostro y una pregunta "¿quién será el siguiente?"


* "Family of dead medical student accuse prosecution of attempting to quietly close case" Mada Masr 6/09/2016 http://www.madamasr.com/sections/politics/family-dead-medical-student-accuse-prosecution-attempting-quietly-close-case
** "Egyptian court rules Egyptians married to Israelis must be stripped of citizenship" Ahram Online 8/09/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/243658/Egypt/Politics-/Egyptian-court-rules-Egyptians-married-to-Israelis.aspx

jueves, 8 de septiembre de 2016

No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La película "Experimenter" (2015), escrita y dirigida por Michael Almereyda, es una atípica biografía del psicólogo social Stanley Milgram cuyos experimentos sacaron a la luz la diferencia entre cómo somos y cómo nos gusta vernos retratados. El tema central del filme no es en sí la vida de Milgram sino sus ideas y el efecto que tuvieron en sus relaciones con los otros. Como psicólogo social, Milgram trató de desentrañar nuestro comportamiento en grupo y se centró en un aspecto esencial que su propio origen judío le hizo plantearse: la obediencia.
No vamos a hacer una crítica del filme, que resulta fascinante y recomendable para todo aquel que quiera tener materia sobre la que pensar durante algún tiempo. Los experimentos de Milgram son conocidos: unas personas castigan a otras causándoles un daño progresivo dentro de un programa de aprendizaje. Suministran descargas eléctricas cuando se producen errores en las respuestas. Las personas, más de un 61% siguen administrando descargas hasta el final, a pesar del dolor que escuchan o cuando dejan de escucharlo. Son obedientes y siguen las instrucciones.


El debate sobre aspectos como la "ética" del experimento en sí, la posibilidad de que hubiera dejado algunas secuelas, etc. forman parte de la Historia de la Psicología, en la que Milgram y sus experimentos sobre el comportamiento social se encuentran por méritos propios.
La reflexión del propio Milgram se realiza sobre el fondo del juicio de Eichmann en Jerusalén, detenido por agentes israelíes y sacado de la Argentina, en donde se hallaba escondido. Eichmann, como es sabido, basó su defensa en la "obediencia". Nunca hizo nada, dijo, que no le hubieran ordenado. Allí donde otros, como Arendt, se centraron en la "banalidad del mal", Milgram se encaminó hacia la compresión de por qué se aceptan órdenes y se diluye nuestra responsabilidad.


No hace muchos días comentábamos aquí la cuestión de la "conformidad social" (ver entrada). En uno de los programas citados se reproducía con exactitud uno de los experimentos de Milgram: el que lleva a un sujeto a cambiar lo que le resulta obvio pero va en contra de la opinión de los demás. Acabaremos diciendo que es "negro" lo que es "blanco" si todos dicen que es "blanco". Al menos la gran mayoría. La misma que aceptó administrar las dolorosas descargas eléctricas por era lo que formaba parte de lo establecido.
La reflexión que el propio Milgram se hace considera que aunque a la gente le parezca criticable el experimento y sus resultados, la Historia vuelve a poner su trabajo en primer plano cada cierto tiempo, cada vez que lo que él encontró en los experimentos se traslada a los titulares de la prensa.
La pregunta por la obediencia no es irrelevante y es cada vez más necesaria. En el artículo inicial de Stanley Milgram se encuentra el fondo sobre el que se construye la película. Posteriormente, profundizó en el análisis en la obra Obedience to Authority: An Experimental View. En el artículo Milgram concluía:

Quizá haya habido una época en que las personas podían responder en forma plenamente humana a cualquier situación por estar inmersas pero completo en ella como seres humanos. Pero las cosas cambiaron en cuanto que hubo división del trabajo. Pasado cierto límite, la desintegración de la sociedad en grupos de gente que desempeñas labores reducidas y muy especiales mengua la calidad humana del trabajo y de la vida. La persona no logra abarcar la situación completa, sino sólo una parte de ella y, por consiguiente, no puede obrar si no se le señala alguna dirección global. Se entrega a la autoridad, pero con ello se enajena de sus propios actos.
Hasta Eichmann se enfermaba al visitar los campos de exterminio, pero durante casi todo el tiempo estaba sentado ante un escritorio escribiendo órdenes. El hombre que, en el campo de concentración, echaba el Ciclón-B en las cámaras de gas podía justificar su conducta diciendo que se limitaba a cumplir órdenes superiores. Así, existe una fragmentación del acto humano total; nadie se enfrenta a las consecuencias de haber decidido ejecutar un acto infame. La persona que asume la responsabilidad se ha evaporado. Quizá sea este el rasgo más común del mal socialmente organizado en la sociedad moderna.
Pero las implicaciones de nuestro estudio se aplican igualmente en situaciones menos extremas. Así, el conflicto entre conciencia y autoridad solo en cierta medida es un problema filosófico o moral. Muchos sujetos del experimento comprendían, por lo menos en el plano teórico de los valores, que no debían seguir, pero no fueron capaces de traducir en actos su convicción. No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema. La gente común se integra fácilmente en sistemas malévolos.
¿Podremos evitar de algún modo este potencial aterrador, esta fácil aceptación de la autoridad, aún la mal dirigida o perversa? Quizás seamos marionetas o muñecos movidos por los hilos de la sociedad. Pero al menos somos marionetas con percepción, con conciencia. Y tal vez nuestra conciencia sea el primer paso para liberarnos. El hecho de que la obediencia sea muchas veces un imperativo de la sociedad humana no reduce nuestra responsabilidad como ciudadanos. Más bien nos impone la obligación especial de colocar en los puestos de autoridad a aquellos que más probablemente la ejercerán humanitariamente. Y la gente es ingeniosa. Los varios sistemas políticos que se han desarrollado en el correr de la historia son sólo algunos de los muchos arreglos políticos posibles.
Acaso el siguiente paso sea inventar y explorar formas políticas que den a la conciencia más oportunidades de oponerse a la autoridad equivocada.

No es fácil condensar tal cantidad de ideas y especialmente de implicaciones en tan poco espacio. Algunas de estas palabras las escuchará si tiene ocasión de ver el filme. Es seguro que mientras leía han ido yendo a su mente casos en los que usted mismo o cualquier otro le suministraba ejemplos.
Curiosamente el que me ha llegado a mí primero es uno muy antiguo, un recuerdo de juventud en el que un camarero fue despedido por negarse a servir un licor reembotellado a un amigo que fue a visitarlo al bar en el que trabajaba. Había obedecido siempre a su jefe y servía de la botella rellena a todo el mundo, pero su límite estaba puesto en su amigo, al que no quería engañar. Y ese día se negó a hacerlo. No tengo decidida cuál es la ejemplaridad del caso. ¿Le redime un solo caso de los miles de casos en que obedeció? ¿El hecho de que fuera su amigo es positivo o negativo?
Los experimentos de Milgram poseen una virtud: desvelan un mecanismo que va de los casos más triviales a los grandes desastres. Las marionetas pueden interpretar pequeñas piezas cómicas o enormes tragedias históricas, con millones de muertos.


El deseo político —podríamos decir angustioso— de encontrar una autoridad humanitaria, es decir, que no utilice su condición para que le obedezcan en el ejercicio del mal se nos revela hoy casi una ingenuidad. Hasta se ha teorizado durante años la necesidad de una autoridad fuerte, que mantenga firme la obediencia conforme la sociedad se iba configurando como un conglomerado de máquinas humanas. Las décadas de modélicos jefes tiránicos, ávidos de obediencia, ha llevado al movimiento (o moda) actual del "buen jefe" o del jefe buena persona. Pero no es tanto una cuestión moral sino una forma de relajar el sistema de la tensión creada.
El ejemplo del camarero obligado a engañar a sus clientes se puede repetir como esquema: el banquero que obliga a engaña a sus empleados, el ingeniero que obedece la instrucción de trucar el sistema de medición de contaminación de un coche, los empleados de la BBC que saben que su presentador estrella es un depredador sexual y obedece la instrucción de silenciarlo, los torturadores que siguen órdenes, los que lanzan bombas sobre hospitales, etc. etc. La obediencia es algo más que una cuestión moral individual cuando se convierte en el cemento social. De ahí el salto político que Stanley Milgram se ve obligado a dar.


Lewis Mumford teorizó sobre lo que llamó la "megamáquina", una máquina que hizo que en un periodo de trescientos años aparecieran las grandes civilizaciones con sus construcciones gigantescas, como las pirámides. ¿Cómo fue posible pasar de la nimiedad tribal a las grandes construcciones que todavía nos asombran hoy? La respuesta de Mumford se acerca a lo considerado por Milgram: la transformación de los grupos humanos en "máquinas". Máquinas eran para él sistemas de transmisión de órdenes: la casta sacerdotal o administrativa, el ejército y la esclavitud o fuerza laboral. Sobre estas tres máquinas sociales fue posible construir una sociedad "ordenada". La base del funcionamiento de todas ellas es la aparición de una "autoridad" absoluta que necesita ser obedecida de forma automática. Es la figura de los faraones y similares, que pasan a ser dioses que han de ser obedecidos sin cuestionamiento alguno. La megamáquina necesita, dice Mumford, de la creación del monoteísmo: tiene que haber un solo dios y un solo representante suyo sobre la tierra, el "faraón". Luego el estado se convertirá en el dios omnipotente, la fuente de la que manan las órdenes.


La idea de Milgram de que hubo un tiempo en que los seres humanos poseían una visión del conjunto que les daba cierta autonomía y que la división del trabajo hizo supeditarse a una autoridad tiene mucho de consideración mítica, de una forma de estado idílico del que se parte. Pero no por ello es incierta: el conocimiento verdadero nos da autonomía. Ese era el concepto de Ilustración expresado por Kant: una persona ilustrada es aquella cuyo juicio es autónomo, no está dirigido por otros contra su voluntad. Pero el conocimiento por sí mismo no da la autonomía. Hace falta un fondo moral, de valores, mediante los que la persona se pueda defender precisamente de la presión exterior que lleva a la obediencia.
Hemos renunciado al conocimiento global y se nos instruye en el "know how" cuya función es que cumplamos las órdenes con eficacia. Los protocolos son la manifestación del automatismo de las respuestas ante las situaciones extremas: no debo reflexionar sobre qué hacer, sino hacer estrictamente lo que el protocolo señala. El protocolo diluye mi responsabilidad y me convierte en una marioneta, por usar el término de Milgram, cuyo guión está escrito con anterioridad limitando mismo movimiento. Solo soy una interfaz humana, una pequeña pieza de la megamáquina.


Deberíamos escribir en la entrada de nuestro edificios las palabras de Stanley Milgram: "No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema. La gente común se integra fácilmente en sistemas malévolos." Son palabras que describen una gran parte de lo que ocurre cada día. No son respuestas en un sentido estricto, solo la constatación de un hecho. Las preguntas reales son "¿qué significa persona mala y mal sistema?". Pero el sentido de las palabras lo establece el propio sistema que nunca se presentará como "malo" sino como "necesario".
El centro de la cuestiones planteadas por Milgram está en la relación entre libertad y necesidad. Somos libres, pero estamos más cómodos (felices, dirían algunos) en la obediencia, que nos evita sentirnos responsables. Al final, puesto que está en la naturaleza de la mayoría obedecer, lo importante es elegir bien que nos ordena. Es una respuesta pertinente: combate el pesimismo de la obediencia con el optimismo de la posibilidad de elegir quién nos ordena. El problema se vuelve trágico cuando elegimos o se nos impone una mala autoridad. 
Entonces es cuando descubrimos que el mal sistema funciona, con nuestra ayuda, de forma eficiente. No se necesita una persona mala para servir en un mal sistema. El dilema social e institucional es ir más allá de debatir sobre la calidad de los muñecos y buscar cómo cortar los hilos sin que se desmorone el gran teatrillo del mundo.