miércoles, 7 de septiembre de 2016

Celdas de la mente y del cuerpo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La informaciones que nos llegan cada día desde Egipto nos van mostrado que frente a la retórica fácil de los discursos se encuentran los robustos hechos que muestran lo contrario. Ayer veíamos a un impresentable diputado, un representante del pueblo egipcio, defendiendo sin tapujos la mutilación femenina o a los vecinos escandalizados por una estatua y haciendo que el soldado abrazando a la madre patria en forma de campesina fuera separado alegando la inmoralidad del abrazo y la proximidad de un colegio femenino cuyos infantiles ojos había que proteger.
Tenemos a un escritor, Ahmed Naji, en la cárcel después de que un lector pudoroso denunciara en una comisaría haber sufrido espasmos durante la lectura dado el carácter erótico de lo escrito. Los tribunales, por supuesto, dieron la razón al escandalizado lector y mandaron a la cárcel a quien osaba alterar los ritmos y biorritmos del pueblo egipcio, compuesto por "hombres débiles", como señala el impresentable diputado antes señalado, siempre provocado por fuerzas demoníacas y llevado al límite de la virtud.
Hoy, la prensa nos trae otra nueva muestra de esta intransigencia, esta vez en el nivel educativo, donde los efectos son desoladores. Las informaciones sobre la caída de las universidades egipcias nos llegaban ayer a través de Mada Masr que recogía los últimos datos:
 
British company Quacquarelli Symonds’ (QS) World University Rankings revealed a drop in the 2016-2017 levels of two Egyptian universities, the American University in Cairo (AUC) and Cairo University.
AUC dropped from 345 last year to 365 this year, while Cairo University came in the 551-600 band compared to the 501-550 band last year.
Ain Shams and Alexandria universities remained in the 701 band, while Al-Azhar University was ranked this year for the first time, also in the 701 band.
QS’ rankings are based on a number of factors, including academic reputation, employer reputation, citations per faculty, student to faculty ratio, as well as the percentage of international students and faculty.
The company does not publish scores for universities below the top 400 and publishes in bands of 10 below the top 400, and bands of 50 below the top 500.
All Egyptian universities, except AUC, dropped in QS’ rankings for academic reputation, while all except Alexandria University dropped in rank for employer reputation, the company said in a statement Tuesday, adding that all Egyptian universities ranked lower in terms of global research impact this year. *


Son las consecuencias educativas de esta situación dramática. Uno de los factores importantes es la falta de libertad académica. En este ambiente de virtuosismo y piedad, la gente se vuelve extremadamente oficialista por el temor a no ser promocionada académicamente, a ser señalada con el dedo como "enemigo del pueblo". Esto afecta a los estudiantes, que no se atreven a pensar por sí mismo, y a los profesores, que solo se atreven a repetir consignas aceptadas por el régimen. Los que se adaptan ascienden y los que no quedan fuera. Una de las formas denunciadas de represión es la detención y retención de alumnos durante los periodos de exámenes para hacer que pierdan sus cursos o los expedientes disciplinarios para que no se puedan matricular y queden fuera, sistemas denunciados con frecuencia por la organizaciones de derechos.
El pensamiento crítico, consustancial a la vida académica en sus diversos niveles, desaparece y se vuelve rutinario. Las investigaciones temen ofender a alguien y se esconden tras el oficialismo o se centran en aspectos tan distantes de la realidad, tan mínimos en su alcance, que podrían ser hechos en cualquier parte menos en el espacio propio. Con eso se desconecta la Universidad de la realidad social en muchos campos. Investigar sobre Egipto se convierte en sospecho.


Desgraciadamente esto lo conozco de primera mano: miedos y presiones para que se cambien temas de investigaciones, el abandono de temas críticos y el sepultarse en la rutina para no tener que enfrentarse a los que controlan ideológicamente. La explosión imaginativa que supuso la Primavera árabe se ha ido alejando en el mundo universitario egipcio. La Revolución es ahora para muchos una pesadilla y, como decía un informe de hace unos días, rebajó la estimación de vida. ¡Lo que hay que leer!
Pero es peor: incluso la cierta crítica que existía en el periodo de Mubarak, al que no le preocupaban demasiado estas cosas, ha desaparecido en beneficio del panegírico y la complacencia.
Daily News Egypt y Mada Masr nos traen el caso de un despido de un profesor de la Universidad Alemana de El Cairo (GUC). Señala Daily News Egypt bajo el titular "GUC terminates contract with architecture professor for adopting liberal teaching methods":

The German University in Cairo (GUC) has terminated its contract with the renowned architect Tarek Naga after graduation projects contained some content that was deemed “unethical” by the university.
Student Hussein Salem told Daily News Egypt that the university tore apart parts of his graduation project and that of his friend’s, without their permission or the permission of the dean of the faculty of architecture.
Salem said that Naga is an exceptional professor that uses innovative ways to teach, and encourages liberal education within the framework of academia. He added that his project was about ‘divinity’ from a feminine perspective. His friend Mina Maurice’s project tackled nudity throughout the different eras.
“We contacted Dr. Naga when we found out about what happened, and the university couldn’t reach an agreement with him as he insisted on adhering to his ways of teaching. When we contacted the dean of the faculty, he claimed that the parent of a student complained about the explicit content of the projects,” Salem concluded.
The students of GUC started a hashtag on social media denouncing the destruction of their friends’ projects and how it implies that the university is not open to different methods of teaching.**


La presión sobre las universidades "extranjeras" es cada vez mayor. Como universidades privadas, muchos estudiantes van a ellas como forma alternativa a los controles existentes y el abandono en las públicas. Pero cada vez sirve de menos.
La posibilidad de encontrar una enseñanza más liberal se va perdiendo porque el deterioro de las públicas hace que las elites vayan mandando a sus hijos a estas arrastrando tras ellos la mentalidad estrecha y los prejuicios que acaban atenazando a las instituciones, amenazadas desde las instituciones y las campañas que las familias puedan hacer retirando a sus hijos con el consiguiente escándalo.
Mada Masr nos explica con más detalle cuáles eran esos proyectos dirigidos por el profesor despedido, el prestigioso arquitecto vanguardista Tarek Naga (hermano mayor del reconocido actor y activista de la Revolución, Khaled Abol Naga). ¿En dónde estaba esa falta de ética que los padres virtuosos denunciaron?

An email he received from the university’s human resources department had little explanation of the termination of his contract.
Naga spoke with Mada Masr about a crisis that he says was brewing for several weeks before the decision was taken not to renew his contract around the graduation projects of two of his students deemed by the university to be immoral.
In July, Mina Maurice, one of Naga’s students, informed him that a number of works and drawings, prepared as his personal graduation project, had been torn-up and taken down from the exhibition walls. The exhibition included the works and graduation projects of all of Naga’s students.
On learning from Maurice that his drawings had been destroyed and removed, another student, Hussein Salem, went to look. He was shocked to find that his own drawings had similarly been defaced and destroyed.
Naga was traveling abroad at the time of this incident, and was unable to communicate with the dean of the department, Tamer al-Khorazaty.
Maurice had gone to the management of GUC security, who advised him to ask the university’s administrative staff.
During his time abroad, Naga believed that the university’s security personnel were responsible. On his return and upon learning about the termination of his contract, however, Naga says he realized that it was GUC’s administration behind the issue.
This was Naga’s second academic year at GUC where he taught architecture and supervised students’ graduation projects. His classes included a small number of students — “Each semester I taught 10 students, 11 at most,” he says.
The professor explains that his classes were conducted within the studio, whereby each student would choose a broad topic or theme on which they would work for several months. Part of this process included the preparation of a collection of different visual references.
Each student is taught the technical and methodical aspects of architecture in the classes, and uses these ideas in their projects – developing them through a number of different stages, Naga adds.
At the end of each course, the students submit presentations of their projects, which are then displayed on the university’s exhibition walls. These exhibits are open to visits from professors, students, family and friends.
Salem describes Naga's approach as one of “experimental teaching.”
During his final semester, Maurice chose to explore “nudity in the history of humanity” for his graduation project, while Salem was researching “feminine divinity across civilizations.” Accordingly, both students included visual references in their works that entailed nudity. These works were adapted and developed for their architectural graduation projects.
Naga teaches in Egypt, he says, the same way he does anywhere in the world and no restrictions are imposed on his students’ ideas.***


Pero el prestigioso profesor y reconocido arquitecto ha descubierto que los padres egipcios, como señalaba ayer el diputado Elhamy Agina, son "hombres débiles" a los que el desnudo causa espasmos, altera la temperatura y desencadena la ira.
El caso es revelador tanto en el fondo como en la forma. Es pura censura en su sentido más brutal y directo, arrancando y destruyendo los trabajos expuestos de los alumnos. Pero revela también los procedimientos institucionales que no tienen el más mínimo respeto a las personas, en esta caso ni a sus alumnos ni a sus profesores.
La vigilancia en las universidades egipcias ha existido siempre como régimen policial que no ha dejado de ser nunca. Pero esta se ha acrecentado en los últimos tiempos en los que los estudiantes independientes ganaban a los progubernamentales, que tienen poco que hacer con los jóvenes. Eso ha llevado al nombramiento controlado de autoridades para la vigilancia de profesores y alumnos. A su vez, los partidarios del régimen se sienten en la necesidad de mostrar descaradamente su "lealtad" al régimen haciendo ejercicio de denuncia o censura cuando sea necesario. La acusación a algún profesor de por ser crítico conlleva su distanciamiento, condena al ostracismo o la expulsión, como ha ocurrido con el profesor Dr. Naga, prestigioso profesional con estudio en Los Angeles.


Si ayer veíamos muestras de la oleada de conservadurismo que arrasa Egipto convirtiéndolo en una especie de páramo intelectual con el escándalo de la estatua, ahora nos encontramos con una muestra de la otra cara de la censura, no ya en las calles sino en las universidades, lugares en donde debería precisamente reinar una apertura de miras que dice muy poco (tampoco se esperaba mucho) de las personas que dirigen la Universidad Alemana de El Cairo.
Hemos visto otros casos de comportamiento de las autoridades universitarias en el mismo sentido o parecido. Los alumnos de la Universidad Americana de El Cairo, quizá la más prestigiosa y la que mantiene el puesto sin caer en el ranking internacional, protestaron por la actitud ante el secuestro, tortura y muerte del estudiante de doctorado Giulio Regeni, que hacía su investigación social sobre los sindicatos tras la Revolución. A alguien tampoco debió gustarle su tema de tesis y su cadáver, torturado, acabó tirado en una cuneta. La primera respuesta de su tutora fue no volver a aceptar estudiantes extranjeros, lo que no supone una respuesta de un nivel de hipocresía y cinismo difícilmente soportable. Así lo entendieron los alumnos que se manifestaron contra la muerte de su compañero visitante.
Todo ello son muestras del comportamiento de un régimen que dio por cumplida su hoja de ruta hacia la democracia y que justificó su cruento golpe de Estado —el "no-coup"— porque deseaban un régimen no islamista que reflejara el laicismo y el liberalismo de la sociedad egipcia que, se decía, era arrastrada por los islamistas hacia la intolerancia.


La cruda y penosa realidad es que ese comportamiento que llevó a los islamistas al poder no fue casual. La sociedad egipcia ha perseguido siempre a sus liberales, de Mahfuz (contra el que atentaron  y cuyo legado quedó en la Universidad Americana de El Cairo, como garantía) a los directores de cine, actores, profesores o novelistas, etc. actuales.
El descubrimiento de este régimen, lo hemos dicho muchas veces y se confirma todos los días, es la alianza del Ejército con el tradicionalismo religioso para no perder el control de las calles ni de las mezquitas, profundamente vinculadas las unas con las otras. Los apoyos liberales y socialistas del régimen fueron desapareciendo cuando se quitó de encima a los islamistas y comenzó a dar vergüenza justificar muchas cosas que no pueden serlo.


Lo ocurrido en la Universidad Alemana de El Cairo con Tarek Naga es una consecuencia natural de esta deriva social profunda. El poder en Egipto carece de ideas, como se ve en su parlamento y sus parlamentarios, en sus ministros y demás autoridades, incluido el presidente. No solo no las tienen sino que consideran peligroso que surjan nuevas y van haciendo desaparecer muchas de las existentes.
Un arquitecto reconocido y un profesor de prestigio ha sido despedido de una universidad ante las presiones de los padres que acudieron a ver los proyectos de sus hijos y se sintieron atacados en su decencia infinita porque había representaciones de desnudos de la historia del Arte y —quizá la verdadera causa— se había trabajado sobre las representaciones de deidades femeninas en diversas culturas. Diosas y desnudas es una combinación que estos padres que se escandalizan, denuncian, rompen y arrancan o exigen que se haga en el nombre de la virtud y la moral egipcia contra la que nadie puede atentar, como decía el gobernador que ordenó retirar la mitad de la estatua que se estaba instalando.


Al alejar a sus intelectuales o condenarlos al silencio (o a la cárcel) Egipto se ha convertido en una gigantesca cárcel para las ideas de libertad. El fantasma del "terrorismo" no justifica en absoluto la represión brutal de un régimen que sabe que hubo una generación que salió a las calles a decir "¡basta ya!". Se lo dijo a un gobierno presidido por un militar de paisano, con un parlamento títere y las cárceles llenas.
Son las cárceles y no el nuevo Canal de Suez por lo que pasará a la Historia este régimen. Las cárceles sus monumentos para la posteridad. Alguna (no toda) la prensa se ha hecho estos días eco del informe «“There is room for everyone: Egypt’s prisons before and after the 25 of January Revolution”». Los datos que se recogen son abrumadores:

Egypt has witnessed the construction of new prisons before and after January 25 Revolution, but the huge rise in the decisions of construction of new prisons was strongly felt after the ouster of former president Mohamed Morsi on July 3, 2013, which explains the increase in the number of prisoners and detainees, whether those who have been handed down prison sentences, or those in pre-trial detention by the thousands, many of them for periods exceeding three years, without being released or convicted, such as a photojournalist Mahmoud Abu Zeid "Shawkan" and others who have been arrested during the events that followed the violent dispersal of Rabaa al-Adawiya and al-Nahda sit-ins.
The increase was not just in terms of the frequency of decisions to build more prisons, but it reached to the extent of tremendously expanding the capacity of prisons, is such a way that 2 prison complexes "Gamasa and Minya" could hold up to 15 thousand prisoners each, according to a statement by Major General "Mustafa Baz" Prison Authority Director at that time to AlWatan newspaper on August 27, 2013.
The increase in the number of prisons, means an increase in the deprivation of liberty and personal safety for humans.
Yet a growing population does not necessarily lead to an increase in the number of prisoners. The increase of populations as a result of the passage of time, could lead to an evolution in penal systems, a rise in the adoption of fair trial standards, economic prosperity or a political evolution of some type limiting crime rate. An increase in the number of prisons and prisoners could also be a result of the increasing number of criminal offenses or political repression or the absence of fair trials, or all of these reasons.


Daily News Egypt resume las construcciones de las prisiones egipcias en cada periodo político:

ANHRI found that before the 25 January Revolution, there were 43 prisons (excluding other detention facilities like 320 police stations and 122 central prisons), and that 19 new prisons were built in the years that followed the revolution. One was built in 2011, four in 2013, four in 2014, six in 2015, and four in 2016.
The state also set new standards for new buildings to maximise security, turning them into heavily-guarded prisons and penitentiaries, equipped with CCTV cameras and armoured, concrete walls.
At a time when the economy is in a dire condition and other important service buildings could have been prioritised─mainly schools and hospitals, many of which are in a dreadful state─the Gamasa General Prison with maximum security alone cost EGP 845m.*****


Para prisiones siempre hay dinero y voluntad política. Pero las prisiones son solo una parte. Su necesidad, como se denuncia, es ante la forma vergonzosa de retraso de los juicios. Las personas detenidas ven que sus juicios se retrasan una y otra vez pasando años antes de que puedan ser juzgadas. Es una forma burda de represión con la que el sistema muestra realmente que la persona que está en sus manos carece realmente de protección. El estado lo niega todo, pero los informes son abrumadores desde todas las instituciones internacionales, incluidos las Naciones Unidas. A los dos diputados de la Comisión de Derechos Humanos que acudieron recientemente a Ginebra se les consideró "traidores".

Lo ocurrido en la Universidad Alemana de El Cairo es grave. Es un reflejo más de que la sociedad ha dejado de aspirar a una transformación hacia adelante y ha decidido que es el ultraconservadurismo lo que hay que fomentar para mantener un orden cuartelero que es mantenido a cualquier precio. 
Las cifras de analfabetismo, las que deberían preocupar realmente, se pierden ante la indiferencia de las autoridades. Ese es el escándalo del que nadie habla. Pero es la auténtica cárcel del alma, la ignorancia. Los ignorantes son más fáciles de convencer, de adoctrinar, de manipular.
Los islamistas construyeron dos cárceles nuevas en su año de "gobierno democrático" y también intentaron llenarlas con aquellos que no les gustaban porque consideraban que atentaban contra la sacrosanta moral egipcia. Todos tienen la verdad en su palabra y los demás deben escuchar.
Todos dicen actuar en nombre del pueblo, la religión o de ambos. Los que van a las cárceles o desaparecen lo hacen en nombre de la intolerancia, por la incapacidad de permitir las diferencias en las formas de pensar, vivir o educar y ser educado.
Lo que ha ocurrido ahora es una muestra más de que cada vez quedan menos espacios en los que poder pensar libremente. Universidades, medios, editoriales... todo camina hacia el silencio o la propaganda. La salida del país es lo que les queda a algunos. Pero los tentáculos son muchos y sutiles. El regreso está siempre en mente y con eso juegan los que se quedan: ¡cuidado con lo que haces o dices porque te vigilamos y te estaremos esperando! 


El arquitecto y profesor Naga no querido cambiar su forma de enseñar. Ha hecho muy bien. Para él, siguiendo a Bergson, la arquitectura debe recoger el flujo de la vida, el espacio transformase en tiempo. Justo lo contrario de la especialidad arquitectónica del régimen, que es la cárcel, donde el tiempo desaparece y solo queda espacio, muros. 
A Naga se le reconocen sus méritos y conocimientos profesionales en todo el mundo, por donde va dando conferencias y cursos, publicando artículos y desarrollando proyectos. Eso es un signo negativo para muchos egipcios que consideran que si algo gusta fuera es una mala señal.


La mala señal es realmente la falta de libertad de pensamiento. Es convertir las universidades en cárceles de otro modelo, pero cárceles al fin y al cabo. Son las cárceles de la mente, las que impiden al pensamiento fluir, buscar nuevos rumbos, hacerse preguntas. Pero ¿qué preguntarse cuando ya se tienen todas las respuestas? 
En lo personal, me apena que esa energía, ilusión y avidez que pude comprobar en muchos alumnos egipcios se haya ido perdiendo ante el tedio causado por un oficialismo rutinario que acaba convirtiendo las aulas en celdas. Triste.


* "AUC and Cairo University drop in QS international rankings" Mada Masr 6/09/2016 http://www.madamasr.com/news/auc-and-cairo-university-drop-qs-international-rankings
** "GUC terminates contract with architecture professor for adopting liberal teaching methods" Daily News Egypt 4/09/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/09/04/guc-terminates-contract-architecture-professor-adopting-liberal-teaching-methods/
*** "Professor at German University: they thought my students’ work was immoral so they terminated my contract" Mada Masr 7/09/2016 http://www.madamasr.com/news/professor-german-university-they-thought-my-students%E2%80%99-work-was-immoral-so-they-terminated-my
**** “There is room for everyone: Egypt’s prisons before and after the 25 of January Revolution” The Arabic Network for Human Rights Information (ANHRI) 09/2016 p. 4 http://anhri.net/wp-content/uploads/2016/09/english-final-version-8-1.pdf

***** "‘There is room for everyone’ inside Egypt’s prisons: ANHRI" Daily News Egypt 5/09/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/09/05/room-everyone-inside-egypts-prisons-anhri/

martes, 6 de septiembre de 2016

Mujeres de carne, mujeres de piedra y los hombres débiles

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¿Se acuerdan de aquel diputado egipcio que inauguró la temporada de tonterías parlamentarias pidiéndoles a las diputadas que se vistieran de forma decorosa? Fue un jarro de agua fría sobre lo que iba a ser la legislatura.
Las diputadas le contestaron adecuadamente diciéndole que se preocupara de sí mismo y no se metieran en cómo debían vestirse ellas y el personal femenino del congreso. 
Ya había pasado algo así en la época del primer parlamento salido de las urnas con mayorías de la Hermandad y de los salafistas. Pero el discurso del diputado, probablemente sin inspiración para hablar de los problemas de Egipto, le hizo destacar en un parlamento en el que resaltan más este tipo de elementos negativos que otros por su oratoria brillante o por las ideas que los egipcios necesitan para salir del agujero al que les lleva su clase política.


Egyptian Streets nos trae de nuevo, en todo su esplendor, al diputado Elhamy Agina, un verdadero padre político, que vuelve a la carga con el tema femenino, su máxima preocupación. Nos cuenta el diario:

Egyptian member of parliament Elhamy Agina has encouraged women to undergo female genital mutilation (FGM) to “reduce their sexual desires” to match that of Egypt’s “sexually weak” men, Parlmany reported.
“We are a population whose men suffer from sexual weakness, which is evident because Egypt is among the biggest consumers of sexual stimulants that only the weak will consume,” Agina said. “If we stop FGM, we will need strong men and we don’t have men of that sort.”
The parliamentarian, who hails from Daqahliya, said that it is therefore better for women to undergo FGM because it “reduces a woman’s sexual appetite” and women should “stand by their men” in order for life to proceed smoothly.
FGM continues to be a widespread practice in Egypt, despite being banned in 2008. Article 242 of Egypt’s Penal Code criminalizes the circumcision of girls and the punishment for performing FGM is a prison sentence ranging from three months to two years or a fine of EGP 5,000.*


Quizá permanezca dormido durante las sesiones, quizá lleve adormilado toda su vida, quizá... Sí, quizá la explicación más sencilla es que no da más de sí y no hay que darle más vueltas. El señor Agina supera los límites de lo que debe ser el "pluralismo" en un parlamento ya que más que tener otras ideas, carece de ellas. No se ha enterado que hace pocos días se han ampliado las penas y categorías delictivas de la mutilación genital femenina.
Pero quizá... estemos equivocados y el señor diputado Elhamy Agina sea la auténtica voz del pueblo y no un señor que se despertó en la cámara y dijo lo primero que se le pasó por la cabeza. Existe esa triste posibilidad, en cuyo caso habría que agradecerle que sea tan sincero, de hecho, el único sincero en un país donde nueve de cada diez mujeres han sido mutiladas.
No se sabe muy bien si el centro de su discurso es la queja porque los hombres débiles deben tomar estimulantes sexuales o si deben tomarlos porque las mujeres, en su lascivia natural, les obligan a tomarlos para mantener el ritmo.


Como diputado, el señor Agina ha destruido cualquier esperanza de progreso —¡al diablo el progreso, invento occidental!— para las mujeres desde el parlamento. Si en su discurso anterior le pedía a la mujeres que se vistieran evitando provocar a los hombres, ahora les ha pedido que se dejen mutilar por el bien de la sociedad, porque los hombres, nos dice con la mano en el corazón y conocimiento de causa,  son débiles. Él sabrá.
Tener un cretino semejante en un parlamento no es algo que esté al alcance de todos los países. Lo más sorprendente es que no se recoge respuesta de ningún tipo en la información, que se cierra con los siempre vergonzosos y espeluznantes datos egipcios sobre la mutilación de mujeres.

Que un discurso así se pueda escuchar en un parlamento nos muestra que no se puede esconder nadie tras fórmulas como que son cosas de las zonas agrarias, de la gente sin cultura, etc. El señor Elhamy Agina es un hombre educado aunque carezca de inteligencia. 
Sabedor de que representa a la gran mayoría del país, a la verdadera mayoría egipcia, que no son los partidarios de El-Sisi sino los partidarios de la ablación, la gran mayoría, hecho que no admite discusión puesto que es prácticamente la totalidad de los padres la que hace pasar por la cuchilla a sus hijas. 
La mayoría social es la del acoso, la de la mutilación, la que ha hecho que los datos de los estudios internacionales coloquen a Egipto como uno de los peores países para las mujeres. Sí, no hay duda: lo que une al salafista con el socialista, al nasserista con el miembro de la Hermandad es la cuchilla. Es matemáticamente cierto si el 91% de las mujeres son sometidas a la iniciativa de sus padres y ante la exigencia de sus futuros maridos, que las quieren mutiladas para evitar que tienten a sus buenos y piadosos conciudadanos y engañen a sus esposos mientras estos acosan a otras. Terrible, pero no admite duda. Con esas cifras, la inmensa mayoría de los parlamentarios ha hecho a sus hijas lo mismo que le pidieron a sus esposas: mutilarlas. El diputado Agani se limita a decir en público lo que todos practican en privado.
Egypt Independent nos trae otra noticia que nos habla de las múltiples provocaciones que el débil hombre egipcio va sufriendo allí por donde va. Esta vez, nos cuentan, las mujeres no necesitan ser de carne y hueso. El titular nos sitúa de lleno en el conflicto: "Sculpture honoring fallen soldiers scandalizes Egyptians" y esto es lo que ha ocurrido:

A provincial governor in Egypt has ordered changes to a sculpture honoring fallen soldiers after many on social media said it appeared to depict an unwanted advance on a woman symbolizing the country.
The concrete sculpture, titled "Mother of the Martyr," depicts a slender peasant woman, a traditional artistic representation of Egypt, with her arms outstretched. A helmeted soldier is standing behind her, looking over her shoulder with his arms wrapped around her.
Residents of Sohag, where the sculpture stands at a public square in a provincial town but has not been formally unveiled, complained that it was inappropriate. Sohag and other southern provinces are more conservative than the rest of the Muslim-majority country.
The controversy over the sculpture, which made it to the national press, underlines the difficulties faced by artists and intellectuals in a country where Islamic religious conservatism has gained much ground over the past 40-50 years and where powerful state religious institutions frequently expound a hard-line message, despite their claims to moderation.
Some critics of the Sohag statue, which stands at 8.5 meters high, said in their social media comments that the sculpture portrayed sexual harassment while others interpreted it as the country's military seducing Egypt as represented by the peasant woman. That the sculpture stood close to a girls' school fueled opposition.
Sohag's governor, Ayman Abdel-Monaim, has ordered an investigation into the commissioning of the sculpture by the local council of the town of Al-Belina. He said his provincial government should have been consulted before the LE250,000 (US$28,400) sculpture was commissioned
"Sometimes, an artist's vision clashes with the culture of society," he said. "If our objective is to treat citizens with respect, then we must not do anything to offend their feelings. We all respect our army and country."**


¡Deberían todos aprender lo que es un político! ¡Vaya argumento! No le va a la zaga, claro, el de que la estatua infame estaba cerca de un colegio de niñas. Al igual que el pobre bañista al que le mordió un tiburón y fue condenado por provocar a los escualos y espantar al turismo, es probable que el que acabe encarcelado sea el pobre escultor, artista contra su pueblo, como le ha venido a calificar el gobernador. Él ya se ha ofrecido a hacer cambios separando a la pareja.
Creo que lo correcto es que la escultura se quede como está y que sea el señor diputado Agina quien la inaugure con un encendido discurso señalando que aquella mujer de piedra no está mutilada como debiera y provoca al noble soldado que, rendido a su embrujo y a pesar del uniforme, la magrea y no llega a más por ser de piedra. Es lo justo; debe ser él.


La estatua es un test proyectivo que permite preguntarles qué ven allí y saber ante qué tipo de mente nos encontramos. Da pena el pobre escultor, que niega todo lo que se dice de su obra, cuyo título patriótico, "Madre de los mártires", no ha engañado a nadie. No se coge a una madre así y menos de uniforme. Al menos en Egipto.


De uniforme es más frecuente ver casos como el de la mujer del sujetador azul, que sería interesante representar como grupo escultórico,  titulado como "La mujer y sus hermanos débiles", o el inspirado en Shaimaa al-Sabbagh, muerta de un tiro en la cabeza llevando flores en sus manos, del que saldría otra interesante escultura dedicada al martirio.
Ahora, como sabemos, ha cambiado el concepto de "mártir". Sería interesante saber a quién se le ha ido aplicando este término, mártir, en Egipto en los últimos años. De mártir a villano y de villano a mártir casi en días.
Si hacemos caso al diputado Agina, mártires son los hombres débiles que sufren el acoso de las mujeres que se les acercan, como al soldado, de forma insinuante. El mártir es el que empuña la cuchilla y mutila, el que empuña el arma y dispara, el que tortura y secuestra. Hasta el dictador derrocado es un mártir de conspiraciones internacionales. ¡Frágil memoria!


Para evitar males interpretativos mayores, se ha separado a la mujer que representa a Egipto y al Ejército que parecía que la acosaba. La mujer quedó sola; el soldado, a la espera de destino. Les ha parecido esta solución más razonable o menos escandalosa. 
En tiempos de penuria, con las madres reclamando en las calles botes de leche subsidiada, siempre se encuentran unos fondillos con los que financiar una estatua a mayor gloria del Ejército. Bien pensado, todo Egipto es un monumento a su Ejército, incuestionable, salvador, omnipresente y omnipotente.
¿Existe mayor riqueza simbólica que la de esa escultura cuestionada? Unos la ven como un monumento al acoso cotidiano, otros como el Ejército egipcio magreando a la patria... y solo el autor como la madre del mártir. El pobre hombre se niega a considerar interpretaciones extrañas y confiesa que es solo una alegoría inocente. Pero nada es inocente en Egipto si hay una perversa mujer por medio y —ya nos lo ha dicho Elhamy Agina— todas lo son.
Mientras, en China, el presidente vende modernidad ante los líderes del G20. Puede hacerlo tranquilo con diputados como Agina de guardia y diligentes gobernadores —casi todos militares recolocados— vigilando las proximidades de los colegios femeninos.
¿Es posible la ablación de una estatua? Se estudiará.



* "Egypt MP Says Women Must Accept FGM Due to Country’s ‘Sexually Weak’ Men" Egyptian Streets 3/09/2016 http://egyptianstreets.com/2016/09/03/egypt-mp-says-women-must-accept-fgm-due-to-countrys-sexually-weak-men/
** "Sculpture honoring fallen soldiers scandalizes Egyptians" Egypt Independent 5/09/2016 http://www.egyptindependent.com//news/sculpture-honoring-fallen-soldiers-scandalizes-egyptians



lunes, 5 de septiembre de 2016

La angustia educativa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
The Washington Post ha publicado un artículo con el título "Meet the parents who won’t let their children study literature", firmado por Steven Pearlstein, profesor de la universidad de Madison y colaborador del periódico en temas de Economía.
Pearlstein manifiesta su inquietud por las respuestas que recibe de sus alumnos recién llegados cuando les pregunta sobre sus verdaderos intereses. No son los que han hecho que acaben matriculados en sus carreras.
El tremendo coste de la educación en Estados Unidos y su concepción competitiva implica que la decisión no se deje siempre en manos de los hijos y sea asumida por los padres. Estos no encuentran atractivo invertir en el futuro de sus hijos e hijas en las Humanidades:

Parents are becoming more deeply engaged in nearly every aspect of their children’s lives, and it’s carrying over even to their choice of major. “A lot of our students feel parental pressure to go into business, economics, medicine,” says Christy Buchanan, who heads the office of academic advising at North Carolina’s Wake Forest University, a traditional liberal arts college that recently announced new programs in biomedical sciences and engineering. Buchanan, a psychology professor who studies the role of families in adolescent development, says this is what “helicopter parenting” has come to.*


En artículo acumula en estos momentos, dos días después de su publicación más de 1.700 comentarios, señal de que el tema afecta a muchas personas, como era de esperar en una cuestión que afecta a padres e hijos, a unos como financiadores y a otros como financiados.
¿Que es eso de los "padres helicóptero"? La publicación "Parents" nos explica el sentido del concepto y su origen:

The term "helicopter parent" was first used in Dr. Haim Ginott's 1969 book Parents & Teenagers by teens who said their parents would hover over them like a helicopter; the term became popular enough to become a dictionary entry in 2011. Similar terms include "lawnmower parenting," "cosseting parent," or "bulldoze parenting." Helicopter parenting refers to "a style of parents who are over focused on their children," says Carolyn Daitch, Ph.D., director of the Center for the Treatment of Anxiety Disorders near Detroit and author of Anxiety Disorders: The Go-To Guide. "They typically take too much responsibility for their children's experiences and, specifically, their successes or failures," Dr. Daitch says. Ann Dunnewold, Ph. D., a licensed psychologist and author of Even June Cleaver Would Forget the Juice Box, calls it "overparenting." "It means being involved in a child's life in a way that is overcontrolling, overprotecting, and overperfecting, in a way that is in excess of responsible parenting," Dr. Dunnewold explains.**


Hay muchas cuestiones implicadas en esta decisión de la elección de los padres, pero básicamente responde a una percepción de lo que la persona va a necesitar para su desarrollo en la sociedad que la está esperando al final del sistema educativo. Los padres helicópteros son representados siempre vigilantes encima de sus hijos, pendientes de sus necesidades y resolviendo sus problemas. Pero hay algo más que "ayudas".
Vivimos en un mundo de angustia y ansiedades y estas se reflejan en padres inquietos por el futuro de sus hijos y de hijos angustiados por no defraudar las expectativas que las familias depositan en ellos, a lo que hay que añadir la que la propia sociedad genera como incertidumbre laboral. Un mundo angustiado cuyo punto más débil son los alumnos.


No todo el mundo lo vive de esta manera, desde luego, pero muchos, padres e hijos, viven en ese estado angustiado permanente en lo relacionado con la educación en la que no ven algo de hoy sino algo para mañana, un mañana laboral imaginado que se vive angustiosamente. 
Muchas veces el propio sistema educativo ha escogido la angustia como estado, algo muy negativo, pues mata el placer de descubrir, que debe ser connatural a la educación, y lo centra todo en la evaluación. Conozco muchas personas para las que el paso por las carreras es una auténtica tortura porque no piensan en lo que hacen sino en lo que les espera y en lo que se espera de ellos, llegando a sufrir enfermedades por el estrés constante del que no consiguen escapar. Todos los años suelo detectar varias personas así. Es difícil convencerlas de que pueden disfrutar aprendiendo. El estómago se les encoge y así están todas sus carreras.
The Washington Post señala que el temor de los padres a que sus hijas e hijos estudien Humanidades es precisamente que acaben como "profesores", un destino que les debe de parecer oscuro y deleznable. Es una muestra más de la incomprensión del valor y función reales de la educación en el sistema social.
La obsesión de los padres por el control acaba generando ansiedad en sus hijos por el exceso de responsabilidad, por temor a fallar. Les aterroriza expresarles que les gustaría que su futuro fuera otro. Su vida pasa a ser una condena en la que todos dicen actuar guiados por su bien.

Hoy se nos pide que sigamos las pistas de nuestros egresados durante años para saber dónde acaban con lo que les enseñamos; sus jefes y responsables deben informarnos de su comportamiento y eficiencia productiva para poder establecer las clasificaciones de las universidades al evaluar los resultados de los programas educativos. Cuanto más alto llegan, mejor se valora la universidad de procedencia. Sencillo. Vigilados por los padres, profesores y jefes, la vida no parece muy disfrutable. No es el mejor escenario para ser feliz.
En el Hannah Arendt Center hay publicado un breve artículo dedicado a Martin Luther King y su visión del propósito de la educación. Su autor, Roger Berkowitz, recoge las ideas de King sobre las diferencias en los objetivos de la educación respecto a las personas:

To think for oneself is not the same as critical thinking. Against the common assumption that college should teach “critical reasoning,” King argues that critical thinking alone is insufficient and even dangerous: “Education which stops with efficiency may prove the greatest menace to society. The most dangerous criminal may be the man gifted with reason, but with no morals.” The example King offers is that of Eugene Talmadge, who had been governor of Georgia. Talmadge “possessed one of the better minds of Georgia, or even America.” He was Phi Beta Kappa. He excelled at critical thinking. And yet, Talmadge believed that King and all black people were inferior beings. For King, we cannot call such men well educated.***


El "éxito" necesita ser redefinido en términos distintos, tanto en lo personal como en lo social. Cuando esto se haga, se comprenderá que la vocación de las personas es importante para su felicidad, que implica satisfacción con la vida que elegimos y con la que nos comprometemos, algo diferente al éxito que tanto nos importa y con el que presionamos exigiendo más y más. 
La elección está entre educar para hacer un mundo mejor o educar para sobrevivir en un mundo cada día peor. Solo mejores personas pueden hacer un mundo mejor. Y la angustia constante no ayuda.


* "Meet the parents who won’t let their children study literature" The Washington Post 2/09/2016 https://www.washingtonpost.com/posteverything/wp/2016/09/02/meet-the-parents-who-wont-let-their-children-study-literature/?hpid=hp_no-name_opinion-card-b%3Ahomepage%2Fstory&utm_term=.6c56d9f5565e
** "What Is Helicopter Parenting?" Parents 2013 http://www.parents.com/parenting/better-parenting/what-is-helicopter-parenting/
*** Roger Berkowitz "MLK and the Purpose of Education" Hannah Arendt Center 08/02/2016 http://www.hannaharendtcenter.org/mlk-and-the-purpose-of-education/

domingo, 4 de septiembre de 2016

Huntington, Brooks y los choques de civilizaciones

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando un astrónomo adelanta que se producirá un eclipse tiene una seguridad: ni el sol ni la luna va a leer sus predicciones para hacer que se cumplan sus cálculos o burlarse de él. No ocurre lo mismo con los sociólogos, los historiadores y otros profesionales de la cultura, cuyas predicciones, ideas, etc. son conocidas por muchos de aquellos a los que afectan. La cuestión no es nueva y nos deja la pregunta de hasta qué punto conocer las predicciones inclinan la balanza hacia su cumplimiento.
Se van a cumplir los veinte años del libro de Samuel P. Huntington "The clash of civilizations and the remaking of world order", la obra en la que amplió y explicó su artículo seminal de 1993 que puso sobre la mesa el papel de las civilizaciones en el mundo que estamos y sus conflictivas relaciones. En el prólogo del libro Huntington explicaba:

El presente libro no es, ni pretende ser, una obra de ciencias sociales. Intenta ser más bien una interpretación de la evolución de la política global tras la guerra fría. Aspira a ofrecer una estructura, un paradigma, para ver la política global, que sea válida para los estudiosos y útil para los decisores políticos. La piedra de toque de su validez y utilidad no es si da cuenta de todo lo que está aconteciendo en la política global. Evidentemente, no da cuenta de todo. Su piedra de toque es si proporciona un filtro más válido y útil que cualquier filtro paradigmático análogo a la hora de considerar las nuevas circunstancias internacionales. Además, ningún paradigma es válido eternamente. Aunque una aproximación desde el punto de vista de la civilización puede ser útil para entender la política global a finales del siglo XX y principios del XXI, esto no significa que hubiera sido igualmente útil a mediados del siglo XX ni que lo vaya a ser a mediados del XXI.*

La lectura actual de la obra de Huntington es una lectura distinta, como él mismo sabía sobradamente, de la que se pudo hacer en su momento, una década después y ahora a los veinte años del libro y veintitrés de la publicación del artículo en el que se preguntaba (Huntington hizo notar la poca atención de que el título de su artículo en la revista Foreign Policy llevara una interrogación: "The Clash of Civilizations?") por el nuevo orden del mundo.
Es un principio teórico de la hermenéutica que no podemos escapar de nuestra época. Aunque los libros sean antiguos, quienes los abren son lectores que viven su momento histórico y no pueden prescindir de lo que saben o dejan de saber. Los lectores de hoy no son los lectores de ayer o de mañana, sino del momento, categoría que afecta al presente como contendor del pasado y de las expectativas de futuro que en él se cimentan. El momento es siempre donde habitamos y, por ello, donde leemos e interpretamos.
Leer o releer hoy, con lo que está ocurriendo en el mundo cada día, el libro de Huntington es una aventura reflexiva. El libro ha navegado por la Historia con lectores que han pasado por el 11-S, la Primavera Árabe y la actual guerra de Siria, forma incorrecta, anticuada quizá, de comprender un fenómeno de enormes dimensiones históricas reduciéndolo a un pequeño espacio geográfico. Desde que Huntington escribió su artículo y después su libros han pasado los años, pero sobre todo han pasado acontecimientos que son las puntas del iceberg de ese movimiento de placas tectónicas de la cultura.
La lectura hoy de la obra es un ejercicio apasionante. La lectura actual está afectada por lo que vemos y sabemos, por lo que podemos intuir y por nuestros deseos de que los movimientos vayan en una dirección que evite la catástrofe que amenaza las próximas décadas con inestabilidad constante. La obra, como dice su autor en el fragmento citado, es un "filtro", un modelo de paradigma en el que encajar los hechos, los que conocía, pero ahora también los que hemos vivido desde entonces y estamos viviendo.
El propio Samuel Huntington se encargó de establecer los principios generales de su propuesta y de cómo sería desarrollada en cada una de las partes de la obra:

Primera parte: por primera vez en la historia, la política global es a la vez multipolar y multicivilizacional; la modernización económica y social no está produciendo ni una civilización universal en sentido significativo, ni la occidentalización de las sociedades no occidentales.
Segunda parte: el equilibrio de poder entre civilizaciones está cambiando: Occidente va perdiendo influencia relativa, las civilizaciones asiáticas están aumentando su fuerza económica, militar y política, el islam experimenta una explosión demográfica de consecuencias desestabilizadoras para los países musulmanes y sus vecinos, y las civilizaciones no occidentales reafirman por lo general el valor de sus propias culturas.
Tercera parte: está surgiendo un orden mundial basado en la civilización; las sociedades que comparten afinidades culturales cooperan entre sí; los esfuerzos por hacer pasar sociedades de una civilización a otra resultan infructuosos; y los países se agrupan en torno a los Estados dirigentes o centrales de sus civilizaciones.
Cuarta parte: las pretensiones universalistas de Occidente le hacen entrar cada vez más en conflicto con otras civilizaciones, de forma más grave con el islam y China, mientras que, en el plano local, las guerras en las líneas de fractura, sobre todo entre musulmanes y no musulmanes, generan «la solidaridad de los países afines», la amenaza de escalada y, por tanto, los esfuerzos por parte de los Estados centrales para detener dichas guerras.
Quinta parte: la supervivencia de Occidente depende de que los estadounidenses reafirmen su identidad occidental y los occidentales acepten su civilización como única y no universal, así como de que se unan para renovarla y preservarla frente a los ataques procedentes de sociedades no occidentales. Evitar una guerra mundial entre civilizaciones depende de que los líderes mundiales acepten la naturaleza de la política global, con raíces en múltiples civilizaciones, y cooperen para su mantenimiento.*


Estas son las bases, pero los detalles en su desarrollo son muy interesantes al aplicarse a países y áreas. Muchas de las afirmaciones y previsiones de Huntington en la obra son perfectamente identificables en el presente. Como él señala, eso significa que el paradigma de las "culturas" funciona en la medida en que permite interpretar los hechos del presente.
A pocos días del estallido de la Primavera Árabe, el columnista David Brooks publicó en The New York Times un artículo titulado "Huntington’s Clash Revisited". En esos momentos, algunos de los supuestos de Huntington parecían removerse y debilitar el modelo. Los pueblos árabes se estaban sublevando contra los dictadores que llevaban décadas en el poder y parecía que un modelo democrático podría a triunfar. En la obra de Huntington ya está prevista la posibilidad de un levantamiento popular basado precisamente en el estallido joven producido por la expansión demográfica y la falta de oportunidades.
Brooks reconocía la importancia de la obra de Huntington y señalaba los aspectos que le parecían relevantes:

Samuel Huntington was one of America’s greatest political scientists. In 1993, he published a sensational essay in Foreign Affairs called “The Clash of Civilizations?” The essay, which became a book, argued that the post-cold war would be marked by civilizational conflict.
Human beings, Huntington wrote, are divided along cultural lines — Western, Islamic, Hindu and so on. There is no universal civilization. Instead, there are these cultural blocks, each within its own distinct set of values.
The Islamic civilization, he wrote, is the most troublesome. People in the Arab world do not share the general suppositions of the Western world. Their primary attachment is to their religion, not to their nation-state. Their culture is inhospitable to certain liberal ideals, like pluralism, individualism and democracy.
Huntington correctly foresaw that the Arab strongman regimes were fragile and were threatened by the masses of unemployed young men. He thought these regimes could fall, but he did not believe that the nations would modernize in a Western direction. Amid the tumult of regime change, the rebels would selectively borrow tools from the West, but their borrowing would be refracted through their own beliefs. They would follow their own trajectory and not become more Western.**


En esos momentos, la observación de Brooks era relevante. La predicción de Huntington, cuyo punto fuerte era la idea de relevancia de la "cultura" y, en particular, la "religión", parecía en el aire ante lo que estaba ocurriendo. En la teoría de Huntington, en su interpretación, son los elementos de la "cultura", esencialmente las religiones las que determinarían las relaciones y los agrupamientos futuros. La geografía, las fronteras, son menos determinantes que el aquello que hace formarse alrededor de valores.

La idea expresada varias veces por Huntington y tomada del título del libro del orientalista francés Gilles Kepel, la "revancha de Dios", apuntaba a que la religión sería determinante de las relaciones conflictivas. 
Todo indicaba un resurgimiento de la religión frente a un mundo, el Occidental, que había perdido la identidad religiosa al aceptar la visión escéptica de la Ciencia con la consiguiente pérdida de valores —si Dios no existe, todo está permitido, escribió Dostoieveski en plena época nihilista— y la soledad del individualismo. Las religiones representan, por el contrario, valores, comunidad y permanencia. Huntington daba por hecho el resurgir de las religiones —la revancha de Dios— y su peso en la reordenación social y en las relaciones conflictivas con otras culturas de religiones diferentes.
Brooks criticaba este planteamiento que llamaríamos "esencialista" de las culturas:

Huntington’s thesis set off a furious debate. But with the historic changes sweeping through the Arab world, it’s illuminating to go back and read his argument today.
In retrospect, I’d say that Huntington committed the Fundamental Attribution Error. That is, he ascribed to traits qualities that are actually determined by context.
He argued that people in Arab lands are intrinsically not nationalistic. He argued that they do not hunger for pluralism and democracy in the way these things are understood in the West. But it now appears as though they were simply living in circumstances that did not allow that patriotism or those spiritual hungers to come to the surface.
It now appears that people in these nations, like people in all nations, have multiple authentic selves. In some circumstances, one set of identities manifests itself, but when those circumstances change, other equally authentic identities and desires get activated.
For most of the past few decades, people in Arab nations were living under regimes that rule by fear. In these circumstances, most people shared the conspiracy mongering and the political passivity that these regimes encouraged. But when the fear lessened, and the opportunity for change arose, different aspirations were energized. Over the past weeks, we’ve seen Arab people ferociously attached to their national identities. We’ve seen them willing to risk their lives for pluralism, openness and democracy.*

La primera crítica de Brooks a Huntington, nos explica, se debe a haber pensado que lo que era circunstancial era sustancial y formaba parte de la idiosincrasia de los pueblos árabe musulmanes. La idea occidental de "universalidad", dice Huntington, es "occidental", proyectada a todos, no asumible por otras culturas —como la islámica esencialmente—, donde la religión lo llena todo. Es el argumento en el que algunos dictadores se amparan cuando dicen que la "declaración universal de los Derechos Humanos" no es "universal" sino "occidental", una imposición que no tienen porqué respetar. Los escuchamos con cierta asiduidad en políticos de regímenes con déficit de democracia, otro invento occidental según los mismos.
La tesis de David Brooks, por el contrario, rechaza las esencias invariables y se apuntan a las identidades contextuales: los pueblos son como pueden ser en función de las circunstancias. En esos momento, la Primavera Árabe era un movimiento general que reclamaba democratización y no solo modernización. Y el modelo de democracia estaba claro. Su ausencia en los países musulmanes era prácticamente total. Y al levantar la cabeza vieron un modelo posible: Turquía, un país musulmán y democrático, perteneciente a la OTAN y aspirante a Europa. Esa era una opción; podía haber democracia en un país musulmán y laicismo en el estado.
El análisis que Samuel Huntington hace de Turquía en 1997 deja abierta como una posibilidad (entre tres) el retroceso de la democracia a la occidental y la salida de Turquía hacia el mundo islámico, algo que, llega a decir expresamente. Lo que está ocurriendo hoy, el retroceso democrático a un estado autoritario, las purgas de miles de personas y la toma de las instituciones por su partido islamista, etc. muestran que la Primavera Árabe tenía un modelo poco estable en Turquía. Y da la razón a Huntington en su posible movimiento de retroceso hacia un estado islámico.
David Brooks critica la idea de cultura de Huntington precisamente para permitir la posibilidad de cambios y no el retroceso constante hasta un grado cero de la cultura:

I’d say Huntington was also wrong in the way he defined culture.
In some ways, each of us is like every person on earth; in some ways, each of us is like the members of our culture and group; and, in some ways, each of us is unique. Huntington minimized the power of universal political values and exaggerated the influence of distinct cultural values. It’s easy to see why he did this. He was arguing against global elites who sometimes refuse to acknowledge the power of culture at all.
But it seems clear that many people in Arab nations do share a universal hunger for liberty. They feel the presence of universal human rights and feel insulted when they are not accorded them.
Culture is important, but underneath cultural differences there are these universal aspirations for dignity, for political systems that listen to, respond to and respect the will of the people.**

Eso se puede expresar cuando las calles de varios países están llenas con millones de personas reclamando libertades frente a unos sistemas corruptos. Pero qué ocurre con esas aspiraciones de "dignidad", "democracia" y respeto al deseo del pueblo cuando lo que tenemos en estos momentos es un retroceso democrático o una situación bélica con la excepción de Túnez, que ha conseguido resolver las dificultades y donde esas aspiraciones han conseguido mantenerse.
Creo que con lo que no contaban ambos, Huntington y Brooks, es con el fenómeno de la conflictividad interior de las culturas hasta niveles como los vistos en estos momentos. Me estoy refiriendo esencialmente al fenómeno del Estado islámico y lo que representa realmente dentro de la cultura.
La última crítica a Huntington por parte de Brooks es breve: «Finally, I’d say Huntington misunderstood the nature of historical change. In his book, he describes transformations that move along linear, projectable trajectories. But that’s not how things work in times of tumult.» Para el articulista de The New York Times, la Historia no se mueve como señala Huntington, sino a través de los pequeños pasos que la gente va dando. Pero lo que finalmente ha ocurrido es que los pasos que se deban comenzaron a ir en direcciones distintas, creando el conflicto que hoy tenemos, cuyas consecuencias son imprevisibles y en cadena.


Una cuestión importante: Brooks está hablando de lo que acaba de ocurrir; es más sencillo. Huntington, en cambio, está hablando de un futuro descrito en 1993 que es posible discutir en 2011, como hace en el artículo. El de Huntington puede seguirse discutiendo mucho tiempo; el descrito por Brooks ya tiene que ser interpretado de otro modo desde que el fenómeno Al-Qaeda se transformó en el Estado Islámico cuyo papel es muy diferente. Lo que era un grupo terrorista es hoy la punta del iceberg de la radicalización cultural que quiere regresar a una raíces fundamentales e imponerlas a los que considera propiedades culturales.
Parte del problema que hoy vivimos es precisamente heredero de un concepto propietario y esencialista de las "culturas": las personas son propiedades de los que se han erigido en autoridades omnipotentes. Lo que los propios musulmanes padecen tras el paso de los yihadistas no tiene precedentes en los tiempos modernos porque suponen una inversión de la Historia hacia un estado mítico, que es el de los antepasados, fuera del cual solo hay muerte.
Todo esto fue disparado por el fracaso de la Primavera Árabe o, si se prefiere, por su éxito al derribar a los dictadores. Huntington los describe como confirmación de su teoría. Todos los dictadores árabes laicos se habían vuelto religiosos para evitar ser criticados y poder continuar con sus manejos y controlar la sociedad. Todos creyeron que podrían controlar a los islamistas cuto programa parte del principio de que "El islam es la solución", cerrando cualquier esperanza evolutiva hacia modelos centrados en las libertades, al igualdad, etc.

Creo que todos estos dictadores habían leído a Huntington. ¿Por qué no hacerlo si les confirmaba que el futuro era suyo, un futuro religioso y antioccidental? Lo habían leído también los gobiernos occidentales que apostaron por partidos islamistas —por los Hermanos Musulmanes o por el de Erdogan en Turquía, por ejemplo— creyendo que, como era inevitable, mejor tener amigos conocidos que enemigos por conocer. Lo había leído cabalmente también los intelectuales árabes, que decidieron que el modelo de libertades occidental era un fracaso y que era mejor intentar encontrar uno bueno que, por cierto, todavía no han encontrado, por lo que se limitan a la crítica de Occidente.
Por mi parte solo quiero hacer una pequeña crítica a la obra de Huntington, que me parece de un enorme valor: la ausencia de las mujeres.
La obra, como tantas otras, tiene una visión masculina de la Historia y de sus motores y cambios. Carece de un elemento que me parece clave en la transformación cultural interna hacia el futuro: son las mujeres las que están manteniendo mayoritariamente el espíritu de la revolución porque la vieja cultura las deja fuera, las ignora y reprime. Las culturas que describen son masculinas, patriarcales.


La revolución de las mujeres es de otro orden y de otra visibilidad. Al igual que el Estado  Islámico es una reacción al intento de conseguir sacudirse el imperativo cultural de una generación que efectivamente —como señala Brooks— aspiraba a una universalidad de la dignidad personal y de la representación colectiva en la Historia, los ataques a las mujeres son la reacción con la que se intenta frenar su revolución en países como Pakistán, que han dado un referente como Malala.
Son las mujeres las que pueden cambiar el mundo y sus civilizaciones. Es la reclamación de la dignidad y de la igualdad femenina la que mantienen en alto el conflicto en el interior de las culturas. A Huntington (y a muchos otros analistas) les falta por comprender el papel de esa otra batalla que son las cuestiones de género, que llevan su propio ritmo según los espacios.


La incapacidad para entender hechos culturales como el del "burkini" es grave. Que las mujeres puedan participar en las olimpiadas como nadadoras, levantadoras de pesa, tenistas, vóley, etc. es una batalla que la cuestión del velo no debe hacer malinterpretarse. Es un gran logro y abre muchas puertas en sus países, las mejores defensas contra el integrismo. La tontería de Manuel Valls solo demuestra que nunca ha conversado con mujeres con velo para comprobar lo que hay debajo.
Comprender las culturas es esencial, como señalaba Huntington. Su modelo es muy válido, pero necesita de una reconsideración constante de los factores que las hacen moverse. Su idea, como expresa ya en el título, era cómo habían dejado de valer las agrupaciones producidas por la Guerra Mundial y la Guerra Fría posterior y se preparaba un nuevo orden o quizá un nuevo desorden, algo que también es visto por Huntington si las civilizaciones no consiguen tener un elemento central fuerte que controle las periferias. Los bloques, concluye, ya no funcionan y habrá que establecer otro tipo de relaciones, que consideraba que serían conflictivas durante un tiempo pero no eternamente. El mundo, al final, se reordenaría.


Cualquier visión que maneja grandes unidades corre el riesgo de perder de vista a las personas. En esto Brooks tiene razón: son los pasos de las personas las que hacen avanzar la Historia. Lo malo es cuando se tira en distintas direcciones y una de ellas es hacia un pasado imposible. Lo que en los sistemas democráticos se decide entre un partido y otro, en una cultura no democrática la pugna se eleva a niveles dramáticos. Todo está en juego.

Las relaciones interculturales son esenciales, pero también lo es entender que las culturas no pueden ser cárceles esencialistas, objetos cerrados y estáticos, en las que todo es siempre igual. 
El gran drama del mundo islámico es precisamente que a lo largo de la Historia se ha evitado su transformación y evolución. Se ha perseguido a los que abogaban por reformas capaces de hacer unas sociedades habitables en las que fuera posible vivir sin las tensiones actuales. 
Si no se cambia, algo natural en todo lo humano, la vida se vuelve trágica en todos sus momentos porque sentimos que habitamos un mundo que no es el nuestro, aquel que podemos construir para intentar ser felices. Se nos obliga a vivir en un mundo construido por otros, convertido en pesadilla.
La Primavera Árabe fue un intento, pero la persecución constante de las personas que podían haber contribuido a los cambios necesarios lo ha frustrado en muchos lugares. Pero su fuerza continúa por debajo de la superficie.
A diferencia de la Naturaleza, como decíamos al principio, la Historia es leída e interpretada, y de ella sacamos consecuencias y consejos. No es una "ley", solo un discurso que recoge nuestra comprensión de lo que hemos hecho, hacemos o podemos hacer. El libro de Huntington merece leerse no tanto por ver si acertó o no (describió bien mucho de lo que vendría) sino para evitar cometer los errores que nos llevan por los malos caminos.



* Samuel P. Huntington (1997 4ªr 2001) "El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial". Paidós, Buenos Aires.

** David Brooks  "Huntington’s Clash Revisited" The New York Times 3/03/2011 http://www.nytimes.com/2011/03/04/opinion/04brooks.html