lunes, 31 de agosto de 2026

USA vs Canadá (y el resto del mundo)

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El inquilino de la Casa Blanca expande su territorio. No es solo el presidente de los Estados Unidos, sino que alguien le ha debido elegir para gobernar el resto del planeta. El daño que está haciendo al mundo y en especial a la credibilidad de los Estados Unidos es inmenso. No está cambiando el mundo, sino que será el mundo el que rehaga el papel de los Estados Unidos.

La doctrina Trump reduce el mundo libre a su propia libertad para hacer lo que desee con el resto del mundo, que queda supeditado a sus vaivenes constantes y contradictorios. Se anexiona territorios y reclama países; ataca y se queda con los productos que produce. Niega el papel de la voluntad en el mercado libre y lo convierte en un sistema chantajista con amenazas constantes que van de lo económico a lo militar. Trump ha hundido la credibilidad del sistema que pregona, que solo tiene sentido con un ejército amenazante y arsenales nucleares detrás.

Imitándole, avanzan las dictaduras disfrazadas de trumpismo local. El uso de la fuerza, la manipulación de las instituciones, los gritos de amenazas locales y extranjeras caracterizan ya a muchos gobiernos que hacen de esta violencia su bandera.

Con todo, le crecen imitadores por el mundo, con entusiastas seguidores que se proclaman patriotas únicos, militantes y constantes, dispuestos a encarcelar al discrepante estigmatizándolos como enemigos de la patria, que reclama sacrificios a sus poblaciones mientras que otros se abonan a beneficios oscuros.

Trump ordenó la captura de Nicolás Maduro y dejó un gobierno títere que acaba de entregar su petróleo a Estados Unidos y, sobre todo, controlará a quién se le vende, falsificando cualquier competencia de mercado, tratando de perjudicar a los que ve como competidores, en especial, China.

Bloomberg

Ha declarado guerra "rápidas" que se están eternizando y complicando la vida económica de países a los que estrangula económicamente con aranceles que afectan al mapa mundial de la producción y el consumo. Sus variaciones y cambios de humor vuelven locos a los mercados. Amenaza a los países que, como en Europa, multan a sus compañías, en especial a las tecnológicas, que son su apoyo.

Decreta la inmigración como un peligro y anima a ir a cazar migrantes en las fronteras. Estados Unidos, país construido por oleadas de migrantes, se revuelve poco a poco, se fragmenta. Algunos entienden que han creado un monstruo, alguien que amenaza sus principios constitutivos, sus libertades, egocéntrico y megalómano, alguien que sueña a la vez con guerra y salones de baile, con ver su cabeza esculpida en el Monte Rushmore y se considera el mejor presidente que ha tenido el país, por lo que considera un deber patriótico forzar un tercer mandato, para él "el cuarto", pues el presidente Biden le hizo trampas y le robó la presidencia.

Ahora tenemos un ejemplo más de su agresividad infinita e inacabable. Nos la traen en RTVE.es con el titular " Trump llama a las empresas canadienses a mudarse a EE.UU. para evitar los aranceles ":

El presidente estadounidense Donald Trump ha hecho este domingo un llamado directo a las empresas canadienses que hacen negocios con Estados Unidos a trasladarse al país “inmediatamente”, en medio de las continuas tensiones arancelarias entre los dos vecinos.

"Que todas las empresas canadienses que hacen negocios con Estados Unidos se trasladen a ese país de inmediato. Muchas de ellas se fueron hace años debido a la ineptitud del gobierno estadounidense. ¡Cuando regresen, no habrá aranceles!", ha escrito Trump en un mensaje en su red Truth Social. "Durante muchos años, Estados Unidos ha estado perdiendo más de 60.000 millones de dólares anuales con Canadá. ¿Por qué? Nuestras empresas, robadas hace mucho tiempo, ahora están regresando a EE.UU. para evitar pagar aranceles. ¡Están haciendo fila, igual que el resto del mundo!," ha asegurado el magnate en un mensaje posterior.

El mandatario ya había dedicado un mensaje este domingo para hablar sobre su vecino: "No quiero nada canadiense. Nos han estado estafando durante décadas, y eso se va a acabar", señaló Trump.*


Hace unos días señalaba a Canadá como un falso país, en realidad era un estado más de la Unión que trataba de evitar las contrapartidas. Un país, según su opinión "parasitario" que debería ser considerado como un "estado" más. Para Trump el mundo se divide en USA, en "estados parasitarios", "aliados" y enemigos claros. No hay reconocimiento más allá de estas categorías. Puedes pasar de enemigo a amigo, como ha ocurrido con Venezuela.

Como Canadá ha sido firme plantando cara a Trump, especialmente, con la cuestión arancelaria, ahora la amenaza es directa y apunta a la economía canadiense tratando de hundirla. La "oferta" a las empresas de Canadá supondría reducir el sistema de producción enfocado hacia el exterior a muy poco. No hay que explicar que el valor de las empresas canadiense se reducirá en los mercados así como las inversiones.

El siguiente paso, según la respuesta de los canadienses, será sancionar a los países que compren a Canadá subiéndoles más los aranceles, como está haciendo con Irán, tratando de evitar que pierda eficacia la amenaza.

Para Trump, hijo criado en el lujo a la sombra de un padre especulador y racista, no precisamente alguien que haya luchado por lo que tiene, es su versión de la "libertad de mercado". Repartidor de favores, colocando a familiares y amigos allí donde puedan sacar lo máximo posible, Trump crece cada día en sus males y el mundo con ellos.


Trump ha roto algo más que el régimen salido de la II Guerra Mundial. Ha convertido el mundo en trinchera donde solo se compite con la fuerza salida de las armas. Ya no hay visión compartida del mundo, pues solo los dictadores, autócratas y regímenes totalitarios pueden compartir esta forma de hacer las cosas.

Todo esto se camufla con aires religiosos (pueblo elegido, destino manifiesto...) y tradicionales (machismo, patriarcado, acciones anti LGTBI), racistas y xenófobos (el ICE, los decretos de expulsión, negación del tradicional derecho a la nacionalidad por nacimiento en suelo americano), imperialismo. 

Con todo, el argumento principal del trumpismo es el victimismo. Todo es una conspiración mundial contra el poder de los inocentes Estados Unidos. ¡Pobrecitos! No sé cómo han llegado a ser superpotencia hegemónica teniendo a tantos en contra. No sé cómo el mundo no ha reconocido su sacrificio inmenso de aceptar a los mejores en cada campo —del cine a la industria espacial— de todo el mundo y les ha permitido vivir allí a golpe de talonario. Económica y culturalmente el mundo ha sido colonizado por los Estados Unidos. Ahora toca recoger lo sembrado en campo ajeno.

Pero no se puede hacer que la gente lo aguante mucho tiempo pues todo esto sigue creciendo. Trump está escribiendo cada día su propio fin, cegado por soberbia y malsano orgullo.

Canadá lo paga porque se ha resistido —hay que aplaudirlo y ayudarles a sobrevivir—, ha tenido el valor de plantarle cara y hacerle ver que no es el amo del mundo aunque lo pretenda. Es el peor presidente que ha habido en los Estados Unidos, el peor presidente norteamericano para el mundo. Que él repita lo contrario no es más que un intento más de hacernos tragar una realidad deteriorada y un futuro cada vez más oscuro.

La ultraderecha mundial se vende como "amigos de Trump", aplaude sus políticas y asegura que con "ellos" no habrá ninguno de los problemas actuales. Esto, evidentemente, tiene un límite: el que compromete a los políticos locales con sus votantes, algo que le importa poco al entorno trumpista que busca, como ya vemos en varios países, sacar la mayor tajada y evitar que el país se relaciones en cualquier aspecto con otros. Ya hay medios mundiales que usan para lo que ocurre en Hispanoamérica el término de "neocolonialismo".

Debería elaborarse una lista de productos canadienses existentes en el mercado español, por si hay que echar una mano. Es mejor asumir riesgos que no querer ver dónde nos lleva todo esto. Los canadienses han comenzado a mirar las etiquetas de lo que les llega y hacer compras selectivas.

España ha sido amenazada en varias ocasiones. Lo único que hemos escuchado son las quejas de los dueños de bares y hamburgueserías próximos a las bases militares norteamericanas en España.

 Nos llega la noticia de que Trump se ha hecho un foto con un gran cartel en el que ha cambiado el nombre de "Lago Ontario" por el de "Lago América", como ya hizo en el sur cambiando el nombre al Golfo de México por el de "Golfo de América", en donde "América" son por supuesto, los Estados Unidos. Dueño del territorio y, a falta de él, de los mapas. Solo Google le ha secundado. 

 

Y Canadá ya le ha respondido desde la otra orilla:

* "Trump llama a las empresas canadienses a mudarse a EE.UU. para evitar los aranceles" RTVE.es 31/03/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260831/trump-llama-empresas-canadienses-mudarse-eeuu-evitar-aranceles/17206514.shtml

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