Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La Liga
acaba de comenzar y ya tenemos problemas. La conversión del Fútbol en el súper
espectáculo tiene estas consecuencias; a mayor visibilidad, mayor riesgo pues
el espectáculo se utiliza para llegar más lejos y a más personas, a más medios
que se ocuparan de ello. Esto es inevitable en la Sociedad del Espectáculo,
pues el espectáculo se ha convertido en el objetivo para alcanzar la
visibilidad máxima.
Esta
pasada jornada nos ha dejado algunos incidentes que, es de suponer, irán a más, pues han conseguido sus fines.
Del
primero nos da cuenta el titular de RTVE.es —en TDPplay — son las palabras de
respuesta del seleccionador nacional Luis de a Fuente: "De la Fuente
siente "mucha pena" por los pitos en San Mamés a los campeones del
mundo con la selección""*
El técnico ha lamentado la
reacción de una parte de la afición del Athletic Club ante el homenaje que se
hizo en el estadio de San Mamés antes del partido de Liga del equipo bilbaíno a
los jugadores que formaron parte de la selección española y que se proclamaron
campeones.*
El otro
caso que nos ha dejado la jornada tiene también que ver con el nacionalismo
local, aunque con un matiz muy diferente. Se ha dado en el campo del Elche,
donde jugaba el FC Barcelona, Esta vez el incidente se ha dado al requisar la
Policía las "esteladas", las banderas nacionalistas catalanas entre
el público. El titular de RTVE.es: "El Barça condena el uso
"desproporcionado" de la fuerza policial en el partido contra el
Elche"**. El fútbol sirve una vez más de escenario, más allá de la
actuación policial y su desproporción. El comunicado del club tampoco ayuda a
evitar futuros enfrentamientos y trata de congraciarse con una fuerza que
difícilmente controlará en su propio territorio:
Desde el FC Barcelona han manifestado que el procedimiento de detención "fue desproporcionado y careció de la necesaria congruencia y oportunidad en el uso de la fuerza" y han lamentado que las autoridades requisaran las banderas. "La estelada es un símbolo legal y su exhibición constituye una manifestación legítima de la libertad de expresión y no puede ser considerada, por sí misma, una incitación al odio o a la violencia", han expresado desde el club.
El equipo azulgrana se ha puesto a disposición del detenido y sus familiares. Además, se ha reservado el derecho de emprender actuaciones ya sea en el Camp Nou o en estadios de equipos rivales para defender la integridad, los derechos y la libertad de sus aficionados.**
Pero
tenemos un tercer caso, el del jugador Julián Álvarez.
El odio mostrado por parte del público hacia el jugador del Atlético de Madrid tras anunciar su deseo de cambiar de equipo, de dejar el actual club y fichar por el Barcelona nos muestra que aquello del espíritu "noble" del deporte no pasaba de ser retórica. Aquí no hay un "nacionalismo" militante, sino la conversión del club en una "patria" de la que no se puede huir ni "traicionar". Lo que es una profesión para el futbolista, es la pertenencia a un lugar sagrado, mítico, del que huir es un imposible pues eres como la pertenencia de unas siglas que pasan a ser un ADN irrenunciable. El fanatismo se extiende del club a los jugadores, que pasan a ser considerados infames traidores si lo abandonan.
El
Fútbol, convertido en intenso espectáculo, ha pasado a ser escuela de malas costumbres, de racismo, de bullying, de odio hacia los demás, ya sean
clubes, regiones, ciudades, barrios o países. Genera violencia y hasta muerte,
como hemos visto en algún partido internacional, con destrozos y enfrentamientos graves.
Lo malo
de esto es que no solo no se considera "negativo", sino que pasa a
ser considerado (aunque no se diga) un factor necesario para asegurarse la
asistencia, el compromiso violento y apasionado.
Los de los otros bandos son enemigos natos, objetos de odio por su propia naturaleza. A estos hay que añadir los "traidores", como lo son a los ojos de sus aficiones los que han participado en la selección nacional o los que han deseado cambiar de equipo. Enemigos y traidores recogen el odio en forma de pitos e insultos.
Habría
que reflexionar mucho sobre este fenómeno que se ve intensificado por un denso sistema globalizado y mediático. El odio se genera y fermenta con el apoyo de
muchos interesados y otros tantos irresponsables. La consecuencia es que los
deportes masivos se han convertido en semilleros de violencia, en forma de
desahogo muchas veces de la represión en otros ámbitos. El odio engancha, da sentido a lo que no lo tiene. Como en las redes, el
deporte masivo ofrece el anonimato tras el que se disfraza un deseo de destrucción,
una profunda violencia. Y esto se traduce en ese espectáculo al que asistimos y
que, desgraciadamente, no ha hecho más que empezar.
Las batallas se están preparando en los cuarteles. Me temo que esta temporada va a ser para recordar.
* "De la Fuente siente "mucha
pena" por los pitos en San Mamés a los campeones del mundo con la
selección" RTVE.es / tdpplay 24/08/2026
https://www.rtve.es/play/videos/teledeporte/luis-fuente-entrevista-campeones-mundo/17200706/
** "El Barça condena el uso
"desproporcionado" de la fuerza policial en el partido contra el
Elche" RTVE.es 24/08/2026
https://www.rtve.es/deportes/20260824/barca-condena-uso-desproporcionado-fuerza-policial-partido-contra-elche/17199983.shtml





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