Joaquín Mª Aguirre (UCM)
¡No hay
forma! La política española (no es la única) ha entrado en una deriva imposible.
Imposible de soportar por oídos sensibles, imposible de aguantar por personas
sensibles al deterioro... ¡imposible!
No es
posible tomarse en serio a esta gente, seleccionada no por su capacidad
operativa sino por capacidad "comunicativa", cuyos rasgos más
evidentes son su distanciamiento de cualquier realidad en beneficio de su
capacidad de hacernos ver al otro y a ellos mismos de la manera más
"eficaz" para sus propios intereses. No hablan de sí mismos, sino que
tratan de evitar que veamos a los otros como desean ser vistos. ¡Es todo tan
burdo!
En
RTVE.es leemos un titular que puede servir para ilustrar el funcionamiento de
esto: "El PP reprocha al Gobierno su "frivolidad" enviando ayuda
a la Flotilla para "tapar" el caso de su mujer"* A su vez, el
gobierno achacará a cualquier otro caso el deseo de "tapar" otra
cosa. La política española se acaba reduciendo a "tapar".
"Hacer" y "tapar" es una especie de péndulo en el que todos
funcionan con la misma "lógica", por llamarlo de alguna manera.
En este
mundo mediático todo son cámaras y micrófonos ante los que se actúa para tratar
de influir evitando que el otro se lleve el gato al agua informativa. Se trata
de que vean e interpreten según tu versión, porque no hay "realidad" sino "versiones"
de algo que se acaba perdiendo entre tanto "simulacro", que diría
Jean Baudrillard. Los mensajes no dejan ver el bosque de la realidad, por decirlo
así.
Hace
mucho tiempo que escribimos aquí que los medios concedían demasiado
protagonismo a los políticos porque estos les dan titulares escandalosos,
ofensivos, calientes. Y esto ha ido a más, convirtiéndose en la base de la política,
en el mecanismo de selección definitivo. Nadie hace nada por resolver los
problemas de la ciudadanía —que los hay y muchos— ante ese constante desdecir y
redirigir. ¡Resulta que lo de Gaza y la flotilla es una forma de
"distraer" del llamado "caso Begoña"!
Esta forma de hacer política no solo atrae a los medios envolviéndolos con su retórica agresiva, algo que ya vemos en las tertulias radiofónicas y televisivas, sino que sigue seduciendo por su capacidad de generar polémicas en otros ámbitos, como está ocurriendo con la judicatura. Ya los jueces se presentan como "polarizados", lo estén o no. Actúan, según los políticos, para tapar otros casos, es decir, más de lo mismo.
Esta
polarización permite la aceptación de las versiones que se producen y que acaban
siendo aceptadas para su consumo social. Como los titulares dan poco de sí, se
multiplican y expanden a través de los medios, que necesitan de escándalos
mayores ante la competencia de esa maquinaria de fabricar bulos, fake news, etc.,
que son las redes sociales.
Todo es
un entramado que busca un equilibrio para mantener ese conflicto entre realidad
y versiones de lo que haya o no debajo, que poco importa. No hay verdades;
solo opiniones que se van extremando y se estiran como un chicle.
¿A dónde vamos con esto? Pues está claro que a ninguna parte. No se solucionan los problemas, se estiran hasta el infinito informativo, es decir, hasta que surge otro tema atractivo para discutir y tirárselo a la cabeza al otro. Puede ser Gaza o las pulseras que fallan o... lo que sea. No se soluciona nada. Todo se discute hasta límites impensables para personas medianamente inteligentes. Pero la seducción del escándalo permanente, de la reinterpretación constante, es muy fuerte y tentadora. Puedes huir, pero te encuentras de bruces con la última versión del último hecho o fantasía que salta de boca en boca.
¿Dónde
están los políticos con ideas, con palabras claras, con soluciones a los
problemas reales de la gente real? Estamos en un país que se modernizó, un país
en el que todos queremos la democracia, la convivencia, que hasta hace muy poco
tendía una clara tendencia hacia el centrismo y la moderación. ¿Por qué se empeñan
en hacernos vivir en un conflicto infinito, en una discusión infinita, en un
aburrimiento infinito?
¿No ven
los efectos sobre la población más joven, que crece aburrida, cada vez más
violenta, cada vez más anti sistema porque el sistema no les ofrece mucho? ¿Qué
atractivo podrán encontrar en estos falsificadores de títulos y diplomas, en
estos guerreros de la trivialidad aumentada? ¿Cómo depositar en ellos confianza alguna?
Que me
perdone si alguno o alguna tienen ideales más allá de permanecer en el poder y ser
amigo o primo de alguien que le coloque bien. Seguro que en su propio partido
les apartan en beneficio de algún bocazas más llamativo.
* Rocío Gil Grande "El PP reprocha al Gobierno su "frivolidad" enviando ayuda a la Flotilla para "tapar" el caso de su mujer" RTVE.es 01/10/2025 https://www.rtve.es/noticias/20251001/pp-reprocha-gobierno-su-frivolidad-enviando-ayuda-a-flotilla-para-tapar-caso-su-mujer/16752240.shtml





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