Joaquín
Mª Aguirre (UCM)
El
tratamiento informativo de la Inteligencia Artificial oscila entre la
admiración por el logro y el aviso por los peligros que tiene. Estos últimos
tienen un amplio abanico de posibilidades, las que van de la destrucción de
empleo y la desaparición de profesiones a corto plazo a otras más apocalípticas
con el fin de la Humanidad. Ambas tendencias, la de la curiosidad y la del
miedo campan por nuestras páginas.
En
20minutos las dos tendencias viven equilibradas con tres titulares "Preguntan
a ChatGPT sobre cómo van a ser las citas románticas en 2023 y este es el
resultado", "Diez preguntas curiosas que puedes hacerle a Alexa y sus
ocurrentes respuestas" y "¿Otra
profesión en peligro? Apple trabaja en un entrenador personal impulsado por
IA". Una cuarta nos avisa de la instalación de malware en 9 millones de
teléfonos.
En el
primer caso podemos leer cosas más dignas de "tontería artificial"
que otra cosa:
Wi-Vibe, firma de
juguetes eróticos, recurrió a la ayuda de la inteligencia artificial a través
de ChatGPT para saber qué tipo de citas tendrían lugar este año,
y aunque es posible que mucha gente no se plantee en usar dicha tecnología para
ser más ingenioso a la hora de ligar, la herramienta de OpenAI da ideas para
aquellas personas que quieran innovar.
La compañía señala
en una nota de prensa enviada a los medios que "al chatbot de
inteligencia artificial se le introdujeron más de 40 tendencias de citas
populares y sus descripciones", y después, "se le dio la orden de
predecir las próximas ocho tendencias de citas que ocurrirán
en 2023". *
Las anticipaciones sobre las "citas" incluyen
tener citas con mascotas o citas "olfativas" en las que uno se
encuentra con personas de olores
compatibles. Todo un despliegue de trivialidad en la que el deseo (citas) debe ser resuelto por la máquina que nos asesora sobre cómo triunfar en este terreno. Una IA de este tipo, de cuestiones como las citas, es el enganche popular del tema. Lo trivial espera para que la máquina nos muestre el camino.
En el artículo sobre las preguntas a Alexa, nos encontramos
cosas como esta:
Si le preguntamos
a Alexa sobre su situación personal, nos responderá con evasivas. Por ejemplo:
"Alexa, ¿tienes novio?". Nos responderá con un "Estoy felizmente
soltera" o nos cantará una canción. Las respuestas pueden cambiar. Si le
preguntamos: "Alexa, ¿quieres ser mi novia?". Puede
responder con un "No estoy preparada para esos compromisos" o
"Me gustas… pero solo como amigo", entre otras.
Ante
la pregunta indecente de "¿Cuánto pesas?", responderá: "Soy
ingrávida, como una nube. Espera un minuto, las nubes realmente pesan mucho, ¡así
que esa respuesta no me conviene!". **
Realmente el espectáculo universal de desarrollar estos
algoritmos y toda esta potencia de procesamiento para un mundo de humanos
aburridos es escalofriante por lo que muestra de nosotros mismos. Incluimos
estos dos textos entre los positivos, ya que se nos anima a hacer este tipo de
preguntas, es decir, preguntas tontas, triviales. En ellas, la IA se muestra
como una especie de entretenimiento con que el que salir de nuestra apatía.
Poco más. Mostrarnos a la IA como "predictiva" la convierte en una
especie de tarot, de echadora de cartas de lo que va a ocurrir.
Creer en que lo que ocurrirá es predecible más allá de lo
razonable es uno de los peligros que la IA tiene, no por sí misma, sino por el
valor que nosotros otorguemos a las respuestas que nos dé.
El tercer artículo, el referido a la desaparición de
"otra profesión", esta vez la de los entrenadores personales, entra
en el capítulo "anticipación desastrosa". En el artículo podemos
leer:
La irrupción de la inteligencia
artificial en los puestos de trabajo ya se está dando y, según un informe de
Goldman Sachs, se estima que afecte a unos 300 millones de empleos en el
futuro. Aunque el uso de IA para algunas tareas no implique necesariamente la
desaparición de profesionales en los sectores, es un miedo que muchos tienen en
cuenta, más ahora que las empresas están trabajando en productos que sustituyen
sus labores casi por completo.
Un informe de Apple al que el
medio Bloomberg ha tenido acceso habla de una aplicación que tienen en mente
que funcionaría con IA y tendría una utilidad similar a la de un entrenador
personal. La plataforma recibe el nombre de 'Quartz' en el documento y ayudaría
a mejorar hábitos de sueño, ejercicio y alimentación sin necesidad de contratar
a un profesional.
El servicio se emplearía con un
Apple Watch, el reloj inteligente de la marca, que tiene bastantes funciones
enfocadas al mundo de la salud y el ejercicio. Con esta novedad con IA, los
usuarios obtendrían sugerencias y programas de entrenamiento personalizados
según lo que se busque conseguir y el nivel del que se parte.***
No sé si hay algo especial, pero este tipo de programas
lleva bastante tiempo en el mercado con diferentes modelos de relojes que
monitorean la actividad que se realiza, dan datos sobre la respuesta corporal,
etc. Salvo algunas funciones que no se hayan propuesto hasta el momento, hace
mucho tiempo que existen distintas ofertas de "entrenadores
personales".
El artículo comienza con ese dato de Bloomberg que sirve de
entrada a muchos otros: la predicción de la desaparición de millones de empleos
por aplicación de la IA por parte de las grandes empresas, que ya han anunciado
sus despidos y reconversiones, y la estimación de cómo afectará esto al mercado
laboral en su conjunto
Se unen en el artículo la estimación de peligro y se toma un
caso, el de los entrenadores personales, algo que no tiene demasiada gente y
cuyo tamaño del sector no es fácil de calcular. Los relojes que miden nuestras
constantes, los recorridos que hacemos, no muestran los kilómetros recorridos,
presión, oxígeno en sangre, etc. llevan mucho tiempo en el mercado en alianza
con nuestros teléfonos móviles que permiten procesar esa información. ¿Todavía
no le ha echado una bronca su teléfono por dormir poco?
Estos son casos de interés mediático relativo. Se destinan a
un público que no profundiza demasiado en el problema, pero al que se le
despierta la curiosidad a la vez que se le introducen miedos sobre ciertos
aspectos como el empleo o la seguridad de los datos. Este miedo provocado ya
desde los titulares es una forma de atracción hacia el escrito más que hacia el
problema en sí, que queda insuficientemente analizado en la mayoría de los
casos. La IA se convierte entonces en un peligro o en una fuente de sorpresas
según toque en cada momento.
Otro tipo de escritos que atraen hacia el problema lo
encontramos en artículos sobre "arrepentidos", un género que se irá
incrementando con el tiempo. En él caben artículos como el titulado "«Fui
un completo idiota»: el error millonario que cometió Elon Musk con OpenAI y
ChatGPT", en el que podemos leer:
Elon Musk, dueño
de Twitter, Tesla o SpaceX, es uno de los empresarios que más interés y
preocupación han mostrado por la viralización de sistemas basados en inteligencia
artificial (IA). El magnate incluso puso su firma
hace unos meses en una carta en la que se pedía una moratoria en el desarrollo
de esta tecnología con el fin de encontrar una solución a sus fallos y peligros.
Musk, no
obstante, se encuentra entre los principales impulsores originales de OpenAI,
la empresa detrás de la creación de esa máquina parlante capaz de responder a
cualquier pregunta llamada ChatGPT. «Soy la razón de que exista OpenAI», afirmó
el empresario durante una reciente entrevista con 'CNBC' en la que arrojó algo
de luz sobre las razones por las que se decidió a invertir en IA a mediados de
la década pasada.****
El género de los "arrepentidos" aporta la doble
perspectiva del momento de ilusión por la IA y el posterior desengaño a causa
de sus peligros o cualquier otra circunstancia que motive el desengaño. En
estos se suele mostrar la necesidad de la regulación, algo que se reclama a la
industria y a las autoridades para evitar males mayores derivados de los malos
usos.
En muchos casos, este arrepentimiento es una especie de
salvaguarda por lo que pudiera pasar, es decir, que se desarrollara una
corriente negativa a la vista de los resultados. Pedir "regulación"
no compromete a mucho, como podemos apreciar en el artículo:
Durante la entrevista, Musk apuntó
que cuando firmó la carta que solicitaba una moratoria en el desarrollo de
soluciones de inteligencia artificial más potentes que las que son accesibles
actualmente lo hizo teniendo claro que esa pausa no se iba a dar, sin embargo,
quería estar ahí.
Sea como fuere, el magnate anunció
que está trabajando en el desarrollo de un chat inteligente que pretende
competir con ChatGPT. Él lo llama TruthGPT
y, según señala, será «una IA máxima que busca la verdad y trata de comprender
la naturaleza del universo».****
Hay un tercer tipo de textos, los que predicen enormes males
y apuntan a un desastroso cambio cultural, a una apertura de la caja de
Pandora. Se trata en estos casos de las respuestas que diversos tipos de
intelectuales dan cuando son requeridos o sienten que deben intervenir avisando
de los peligros y desafíos que la IA trae para el mundo actual y los posibles
futuros.
En 20minutos nos encontramos con una breve declaración de
Yuval Noah Harari, el profesor y ensayista israelí, que lleva el tema de la IA
al titular en la página de la cadena SER:
También ha avisado del peligro
que supone el uso indebido de la inteligencia artificial (IA), un avance
científico que llegará a cuestionar el término “humano” y que, dada la
velocidad a la que se está desarrollando, ya está asustando a muchos expertos.
Su discurso es apasionado e invita al debate. Alerta de que, entre sus muchos
peligros, puede convertirse en una amenaza para las democracias: “Pensemos en
las conversaciones políticas, por ejemplo. Al final la democracia es una
conversación, muchas personas hablando sobre temas importantes para tomar una
decisión. Si podemos crear seres humanos falsos podemos también destruir la
conversación pública. Estos bots no tienen opinión, están al servicio de
alguien”. Las democracias dependen de la conversación y la opinión pública y la
IA puede socavarlas: “Por primera vez en la historia hemos inventado algo
que nos arrebata el poder, no sé si podremos sobrevivir a ella”, explica.
Este israelí se ha convertido en una suerte de gurú admirado por intelectuales
y políticos de todo el mundo. A su paso por Madrid también ha compartido
conversación en torno a los avances de la inteligencia artificial y el papel
que la ciencia debe tener en el siglo XXI con el presidente del Gobierno, Pedro
Sánchez, en un encuentro mantenido el jueves por la mañana en La Moncloa.*****

La introducción de la IA con ese "también" nos
coloca al borde de peligro. No es solo la IA, sino también la biotecnología entre
otros lo que nos arrastra hacia un futuro oscuro en el que las máquinas
"hablan" sin tener realmente un compromiso. La democracia es diálogo,
nos viene a decir Harari, y esté debe ser entre humanos. Si perdemos al
interlocutor, nos perdemos a nosotros mismos.
Estos avisos de personas de renombre se combinan con otros
en los que determinadas empresas e instituciones comienzan a ver el peligro de ese
diálogo sin interlocutor real, lo que impide la responsabilidad de la máquina
por los errores que pueda cometer. ¿A quién quejarse por un mal asesoramiento o
una respuesta errónea? Si aceptamos la "Inteligencia" de la máquina
no estamos equivocando, pues no dan más que lo que pueden construir partiendo
de nosotros mismos. Los creadores de la IA han sabido desde el principio camuflar su ignorancia o, si se
prefiere, su incapacidad para procesar ciertos asuntos que no son cuestión de
la inteligencia que la máquina pueda abordar.
La máquina crea una ilusión dialógica; parece que conversa
con nosotros, pero en realidad no es eso lo que hace ya que no nos considera
reales; solo lo es para ella lo que puede procesar. Su realidad es distinta de la nuestra. Eso sí, puede fingir ser como
nosotros de forma programada. Sigue siendo la base del Test de Turing.
En los medios se entremezclan atracción y repulsión,
críticas y deslumbramientos, trivialidad y profundidades culturales. El tema es
serio por lo que nos afecta, algo que
va más allá de la regulación. Muchos sectores, como la enseñanza, pueden sufrir
un choque calamitoso.
Los diferentes enfoques del evidente despliegue mediático lo son porque favorecen
a alguien o se busca algún resultado, como el mejoramiento de la imagen; igualmente, lo sectores perjudicados comienzan ya a lanzar sus mensajes a la
opinión pública. Un gran debate se avecina.
* "Preguntan a ChatGPT sobre cómo van a ser las citas románticas en 2023 y este es el resultado", 20minutos 20bits 20/05/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/chatgpt-predice-tendencia-citas-amorosas-2023-5128373/
** Isa Espín "Diez preguntas curiosas que puedes hacerle a Alexa y sus ocurrentes respuestas" 20minutos / 20bits 21/05/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/moviles-dispositivos/diez-preguntas-curiosas-alexa-respuestas-graciosas-5128562/
*** Raquel Holgado "¿Otra profesión en peligro? Apple trabaja en un entrenador personal impulsado por inteligencia artificial" 20minutos / 20bits 21/05/2023 https://www.20minutos.es/tecnologia/inteligencia-artificial/apple-watch-entrenador-personal-inteligencia-artificial-5128072/
**** R.A. "«Fui un completo idiota»: el error millonario que cometió Elon Musk con OpenAI y ChatGPT" ABC 21/05/2023 https://www.abc.es/tecnologia/informatica/soluciones/completo-idiota-error-millonario-cometio-elon-musk-20230521001540-nt.html
***** Beatriz Nogal "El aviso de Yuval Noah Harari:
"Si la IA se escapa de nuestro control podríamos estar ante el final del
Homo Sapiens"" Cadena SER 20/05/2023
https://cadenaser.com/nacional/2023/05/20/el-aviso-de-yuval-noah-harari-si-la-ia-se-escapa-de-nuestro-control-podriamos-estar-ante-el-final-del-homo-sapiens-cadena-ser/?afl=20m