viernes, 26 de diciembre de 2014

Las nueces de la ira

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La historia del incidente de las nueces de macadamia y la vicepresidenta de las aerolíneas de Corea del Sur lleva camino de convertirse en una fábula contemporánea. Aquí, al contrario del sentido habitual, las pocas nueces están causando mucho ruido, un ruido intenso e indignado ante el comportamiento brutal de la persona que se considera dueña y señora de los demás.
La historia comenzó hará dos semanas, un vuelo que no terminaba de salir debido al ataque encolerizado de una pasajera. Me imagino que el personal de la torre de control del aeropuerto internacional John F. Kennedy, en Nueva York, no acababa de entender por qué el avión no salía y regresaba de nuevo a la zona de embarque. La explicación se conoció pronto y con consecuencias. El diario El País lo contaba así el día 10, cinco días después del incidente:

La polémica por la expulsión de un tripulante de cabina de un avión de Korean Air por servir mal unos frutos secos se ha cobrado la dimisión de la vicepresidenta de la aerolínea, mientras el trabajador afectado ha pedido la baja, informaron este miércoles medios surcoreanos. El auxiliar, expulsado del avión el pasado viernes minutos antes del despegue por la vicepresidenta en una noticia que ha dado la vuelta al mundo, "está sufriendo un alto nivel de estrés y necesita visitar a un profesional, por ha solicitado un mes de baja médica", indicó el diario surcoreano Money Today (MT).

Cho Hyun-ah, de 40 años e hija del poderoso presidente de la aerolínea Cho Yang-ho, presentó el martes su dimisión por las fuertes críticas recibidas tras revelarse que expulsó del avión al auxiliar al enfadarse porque le sirvieron unos frutos secos sin preguntar y en una bolsa de plástico cerrada en lugar de un plato.
La compañía también reveló que el auxiliar de vuelo era un hombre y no una mujer tal y como apuntaban hasta ahora los medios, y que el expulsado no fue quien le sirvió los frutos secos —concretamente, nueces de macadamia— sino su responsable inmediato que no supo dar una explicación adecuada al error en el servicio.*

De nada le sirvieron a la iracunda Cho Hyun-ah sus explicaciones. Nadie se ha creído que lo suyo fuera una acción didáctica, una especie de Masterchef en el que te echen la bronca por presentar mal el plato. Parece ser que los coreanos están bastante calientes con la cuestión del trato en algunas empresas y las condiciones de sumisión que se les requieren.
Las versiones de lo ocurrido dentro del avión pasaron de la indignada directiva que vela por los pasajeros y cómo deben ser tratados en primera clase a la actuación de una histérica autoritaria que hizo arrodillarse a los empleados para pedir perdón y después expulsar, en juicio sumarísimo, de la nave a quien ella consideró responsable de un crimen contra la Humanidad por servir las nueces en una bolsa cerrada y obligar a que sus delicados dedos tuvieran que abrir la bolsa.


El País vuelve a traernos algunas de las consecuencias, más allá de sus dimisiones en cadena de todos los puestos que como hija de su padre se merecía desde su nacimiento. El titular del diario nos decía ayer que la Fiscalía de Seúl pide la detención de la ex ejecutiva e hijísima de por vida. La acusan de haber puesto en riesgo la seguridad de los pasajeros con el precipitado regreso y me imagino que acumularán todos los cargos técnicos que puedan para que la población de Corea del Sur se pueda recuperar un poco de la humillación de los miembros de las poderosas familias que controlan el mundo de las grandes empresas del país.

El caso ha puesto sobre la mesa el gran poder que ostentan las sagas familiares propietarias de los mayores conglomerados empresariales del país, conocidos como Chaebol, como es el caso de Korean Air pero también de Samsung, Hyundai o LG. Las nuevas generaciones de estas familias, que heredan las empresas fundadas por sus padres o sus abuelos –en el caso de Korean Air, los tres hijos ocupan altos cargos en la empresa-, están en el punto de mira de la opinión pública.
Un estudio reciente señaló que un 92% de los jóvenes surcoreanos consideran que viven en una sociedad injusta. La mayoría de ellos creen que estas familias gozan de grandes privilegios económicos y sociales, y tienen la percepción que están por encima de la ley.**


Que los jóvenes coreanos sean casi unánimes sobre la sociedad en que viven es muy significativo. No sé cómo estaremos por aquí, pero más vale no preguntar. El mundo de las grandes empresas está empezando (lleva mucho tiempo) a parecerse al de los campos de trabajo. Desgraciadamente todo lo tapan unos buenos resultados y unos malos lo justifican todo.
El trato dado por la Vicepresidenta a sus empleados ha sido vergonzoso hasta para su propio padre: «Su padre, Cho Yang-ho, también tuvo que disculparse públicamente y afirmó que la actitud fue “insensata”. “No he logrado educar adecuadamente a mi hija”, señaló.»** Pues no, realmente. O ella le entendió mal, que es también probable. Su celo, desde luego, les ha parecido a todos desproporcionado. Ahora el problema del padre es qué hacer con ella. ¿Habrá tratado a Hyun-ah como ella trató a sus subordinados?


El Daily Mail británico daba la noticia el día 24 y nos mostraba dos imágenes de la llegada el día 17 a la fiscalía para ser interrogada. El práctico corte de pelo de Cho Hyun-ah le servía para taparse el rostro con solo inclinar un poco la cabeza. Solo se le ve un ojo, pero el ojo que se le ve da un poco de miedo. No sé yo qué pasa cuando te mira con los dos y no tiene a nadie a su alrededor que la frene. Desde luego ese ojo suyo no apunta a la contrición ni al propósito de enmienda, sino más bien a un "os vais a enterar".


Por su parte The Guardian califica el caso como "nutgate", que dado los varios sentidos que tiene "nut" en inglés, le da un matiz psicológico al caso, no desprovisto de ironía. A ella la llaman "nut queen" y hablan del incidente como "nut rage". Recogen algunos testimonios de los pasajeros y de la actitud brutal de la hija del jefe:

Cho has denied she forced the pair to kneel. “I’ve never heard such thing. I don’t know anything about it,” she said when reporters asked her to confirm claims by Park in an interview with Seoul’s KBS television.
But another passenger in first class confirmed most of Park’s account and said she saw the two attendants on their knees. “I felt so sorry for the flight attendants, who looked totally terrified of her,” the passenger told KBS after meeting Seoul prosecutors on Saturday to give testimony over the incident.
“Cho’s voice was so loud that even people in the economy class turned to look,” the passenger said, describing the atmosphere during the 14-hour flight as “very menacing and distressing”.***


Asustaditos debían estar los pasajeros por esa voz atronadora, un poco de Godzilla surcoreana, un poco Hulk, que recorrió todo el avión, desde los asientos más humildes hasta aquellos en que no se puede servir las nueces en bolsa. El País se empeña en los dos titulares referidos en hablar de "discusión por unas nueces", pero no sé si el término "discutir" describe correctamente la situación en la que una persona grita, insulta, amenaza, zarandea (lo negaba, pero los testigos lo confirmaron) y expulsa a unos subordinados a quienes se humilla y se les hace poner de rodillas primero para echarlos después. Creo que mi idea de "discutir" es más igualitaria, requiere de dos.


¿Quién podría imaginar que ese paquetito con unas cuantas nueces podría causar la caída de la poderosa vicepresidenta? Probablemente no sea su primer estallido de ira y despotismo empresarial, pero sí el primero que ha hecho volver un avión. Y eso es lo que la perdió, estar confiada en que estaba en uno de sus aviones y que allí ella era la reina. Me imagino que dados los tiempos mediáticos en que estamos, las nueces pasarán a tener un tono reivindicativo y habrá pronto envíos anónimos de paquetitos de nueces de macadamia a los jefes abusivos. Marvel podría sacarle partido para uno de sus "vengadores". "Nut Queen" también es un buen nombre para una supervillana. Todo es ponerse.
El País cierra su última información señalando que, aunque le pongan multas y las pague porque tienen dinero por un tubo, los surcoreanos están contentos de verla pasar por los juzgados. Son cosas que aquí entendemos perfectamente.



** "Dimite la vicepresidenta de Korean Air tras discutir por unas nueces" El País 10/12/2014 http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/10/actualidad/1418214277_360041.html
** "La Fiscalía de Seúl pide el arresto de la directiva que discutió por unas nueces" El País 24/12/2014 http://internacional.elpais.com/internacional/2014/12/24/actualidad/1419422197_077351.html
*** "Police to arrest daughter of Korean Air chief who demanded passenger jet turn around and return to the airport after steward served her macadamia nuts in a bag instead of on a plate" Daily Mail 24/12/2014 http://www.dailymail.co.uk/news/article-2885945/Arrest-warrant-sought-South-Korea-nut-rage-heiress.html




jueves, 25 de diciembre de 2014

Viva la diferencia francesa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Repaso la última vez que me reí con ganas y encuentro que fue el fin de semana pasado en el estreno de la comedia francesa "Dios mío, ¿pero que te hemos hecho?" (Philippe de Chauveron 2014). Reírse está bien; escuchar además las risas de los que te rodean, ¡mejor todavía! Y los que me tocaron en el cine se rieron mucho. Nos éramos muchos, pero hicimos mucho ruido.
La comedia trata de un padre francés, republicano, gaullista, católico, con cuatro hijas. Las tres primeras se le han casado con un judío, un árabe y un chino. Ha pasado mucho tiempo desde que Stanley Kramer planteó el caso escandaloso del matrimonio interracial en "Adivina quién viene esta noche" (Guess Who's Coming to Dinner, 1967) en donde los Drayton —Spencer Tracy y Katherine Hepburn— eran puestos a prueba en su liberalismo por su hija, que les llevó a casa a su novio, Sidney Poitier, inequívocamente negro. Eran los años del "haz el amor y no la guerra" y mayo del 68 estaba en ciernes, ya una realidad en Berkeley, California.
La película es muy divertida, muy francesa, con gags ingeniosos. Juega con tópicos y estereotipos al principio para remontar la segunda parte en que todo se acelera. Tampoco es de extrañar, pues es de eso lo que trata. No es gran cine, pero si una entretenida comedia con diálogos ocurrentes y unos buenos actores llevando sobre sus espaldas el peso de representar la desesperación, pero también la unión familiar alcanzada tras las vicisitudes y vencer los prejuicios.


Y eso es importante porque se trata de eso, de representar a la familia francesa en los tiempos de Marine Le Pen. No se puede ver esta película, ni juzgarla, sin pensar que está hecha en la Francia que ha vuelto a la xenofobia y al racismo bajo el disfraz de un nacionalismo obsoleto, romántico y teatralizado. La Francia de Marine Le Pen es la de la pureza rubia de Marine y su familia. Ellas —solo mujeres y Papá Jean-Marie— son las nuevas Juanas de Arco, la santas de la intransigencia, del antieuropeísmo y de devoción por ese santo laico, ese "San Manuel Bueno, mártir", que es Vladimir Putin, el ex agente de la KGB homofóbico y visionario, que husmea el rastro de la Historia recuperando territorios.


Jean-Marie Le Pen ha tenido tres hijas y nueve nietas para la causa. Frente a esa perfecta familia francesa, la que aspira al Elíseo, se nos muestra esta otra, variada, colorista e imperfecta. Los que se matan en otros lugares del mundo, están obligados aquí a compartir mesa en cada celebración, a vencer sus respectivos prejuicios.
Lo verdaderamente importante de esta comedia no es que tenga más o menos gracia, sino que no les haya hecho ninguna a los seguidores de Le Pen, dominadores de la patria avinagrada. El gaullista católico y republicano protagonista, un notario de provincias, está a años luz de los lepenistas. Él se contenta con que alguna de sus hijas, una al menos, se llegue a casar con un católico para poder ir a una celebración como dios manda, qué tampoco es pedir demasiado. La película nos mostrará que siempre se obtiene lo que se pide pero de forma aproximada.


En la Francia que sus hijas quieren —múltiple, variada—, aunque cada uno tenga su religión, todos tienen los juzgados civiles para casarse, y La marsellesa para cantar al unísono. La Francia diferente está por encima de las diferencias. Ni para ti ni para mí; lo que quieran mis hijas, que son su debilidad, su amor y su futuro.
Hoy que muchos alemanes se lanzan a la calle a pedir que se vayan los inmigrantes, que Suiza echa el cierre y los británicos dicen que o se controla a los demás o ellos se van de Europa, y que esto se va repitiendo por muchos otros escenarios que han sustituido la Ilustración por las tinieblas raciales, una comedia convencional se convierte en una pieza suave de vanguardia militante, que no estética, por la tolerancia y la convivencia.


Los anglosajones la han llamado "Serial (bad) weddings" y los alemanes "Monsieur Claude und seine Töchter", que no le hacen justicia a la base de la comedia, resaltar esa especie de castigo divino que supone la situación para los frustrados padres. 
Tras la decisión de Sony de estrenar hoy, el día de Navidad, la película amenazada por Corea del Norte, es decir, por el dictador de la tercera generación, un ciudadano norteamericano preguntado decía que tenía dos motivos para ir a verla: uno, que creía que era muy divertida y, dos, por principios. Pues las dos razones valen también para esta comedia francesa contracorriente. Es divertida y es cuestión de principios en un mundo intransigente reírse un rato viendo la convivencia como un valor positivo.
Yo me divertí viéndola y —pequeña maldad— pensando en lo mal que le habría sentado a algunos. La película, dirigida por Philippe de Chauveron ha batido todos los récords de taquilla en Francia en 2014, con 12 millones de espectadores, superando el éxito de otra película, Intocable (2011).
¿Que es irreal? Pues sí, claro. Por eso es ficción y puede tener buenas intenciones. Pero yo preferiría que me invitaran a comer ellos que la real familia Le Pen en su perfección inmaculada.








miércoles, 24 de diciembre de 2014

Los perturbados o el terrorista mimético

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Las cosas ocurren, sí. Unas nos gustan más y otras menos. Para unas tenemos explicaciones convincentes; de otras, en cambio, no sabemos qué decir. Lo malo es cuando las cosas ocurren y se recurre con más frecuencia de la debida a una explicación que no lo es. 
Me refiero a la explicación de moda: la del perturbado. Lo decimos del señor que cogió un arma y ajustició sin contemplaciones a dos policías de Nueva York, un hispano y un oriental, en lo que a él le pareció la represalia por la injusta muerte de dos ciudadanos norteamericanos negros desarmados. Pese a dejarlo escrito y decirlo a todo el mundo, se sigue pensando si era un desequilibrado que aprovechó esa causa como podía haberlo hecho con otra cualquiera. Se prefiere el discurso del perturbado y su historial porque contiene elementos tranquilizadores, por extraño que parezca:

A history of problems: New York City investigators are slowly building a profile of Brinsley, who reportedly ranted about murdering police officers before shooting his girlfriend in Baltimore, executing the two police officers in New York and committing suicide inside a subway station.
According to the Associated Press, Brinsely had a long criminal record that included at least 19 arrests in Georgia and Ohio. He had previously spent two years in prison for gun possession.
He also had a history of mental instability, which included an attempt to hang himself a year ago. Brinsley's mother said she believed he may have been on medication at some point, but it remains unclear if he had mental illness. Detectives claimed that Brinsley apparently "had a troubled childhood so violent that his mother was afraid of him."*


Ismaaiyl Brinsley pasa a ser un "perturbado" de largo historial en lo que parece ser una vida cuyo lógico final es el que ha sido. Hasta su propia madre le tenía miedo, nos dicen. Necesitamos construir una "narrativa" que nos dé un final coherente con el último suceso. De cómo interpretemos este último acto dependerá al género al que adscribamos la narración: la patológica, la criminal o la terrorista. Son los tres grandes géneros narrativos de la violencia y cada uno conlleva sus propias reglas genéricas, tiene sus lectores y su finalidad. 
Los medios y las instituciones elaboran sus discursos genéricos con finalidades determinadas, en unos casos tranquilizar, en otros por el contrario, redirigir la opinión hacia posturas favorables. El psicópata, el criminal y el terrorista tienen sus propias definiciones, pero no siempre encontramos con claridad la figura a la que adscribir las personalidades y los hechos. En ocasiones las divisiones no están claras En el caso señalado, el asesinato de los dos policías en Nueva York, ¿cómo lo clasificamos? Los discursos, como vemos, oscilan entre el enfermo mental y el criminal. Se excluye la figura del terrorista. No se califica como "atentado" matar dos policías, sin embargo, si lo hubiera hecho alguien perteneciente a una organización se habría visto como un atentado contra las instituciones o el sistema, que en realidad era lo que Ismaaiyl Brinsley quería. Pero considerarlo un "terrorista" implica muchas cosas, demasiadas. Abre unas cotas nuevas de inseguridad y de intranquilidad sociales.


Tres "perturbados" han sido, esta vez en Francia, los ciudadanos musulmanes que han arremetido, uno de ellos al grito de "¡Dios es grande!", contra un mercadillo navideño. La adscripción del hecho a un tipo de narrativa específico es determinante de los enfoques, medidas y responsabilidades.
El Confidencial titula: "Sicosis navideña en Francia: tres atentados en tres días al grito de "Dios es grande" y explica el motivo de la psicosis:

Tres sucesos sangrientos explican la situación. El sábado, un joven negro, con barba al estilo islamista, entraba en la comisaría de una banlieue de la ciudad de Tours al grito de "Allah Akbar" (Alá es grande) y la emprendía a cuchilladas contra los presentes. Después de herir a tres policías, fue abatido por un tiro de uno de los colegas heridos.
El domingo, un hombre, esta vez blanco, vestido con chilaba,  barría con su vehículo la acera de una céntrica calle de Dijon, llevándose por delante a trece personas y causando heridas graves a dos de ellas.
El modus operandi parece calcado de los últimos atentados llevados a cabo en Israel y en los territorios ocupados palestinos: utilización de vehículos y armas blancas para atacar a grupos en las calles de forma indiscriminada
El lunes, en una céntrica plaza de la ciudad de Nantes, donde se instalan los tradicionales puestos de Navidad, una camioneta irrumpe por una calle atropellando a trece personas. Testigos afirman que el chófer gritó también "Alá es grande" antes de apuñalarse dos veces en el pecho y quedar herido. Una víctima ha muerto y otras cuatro luchaban por su vida horas después del hecho.**


La tendencia a llamar "perturbados" a personas que tienen claro por qué lo hacen no me parece la más correcta. Las autoridades necesitan idear otro sistema de nomenclatura, algo que permita recorrer el camino que va de acto terrorista organizado al causado por el azar, como el del camión de basura que atropelló gente en una carrera desenfrenada de 300 metros, ocurrido estos días en Glasgow, con varios muertos y heridos. Las autoridades, en este caso, han tratado de que el accidente no se juntara en la mente de la gente dentro de la misma categoría que los atentados y las extrañas acciones de los perturbados. Inmediatamente se ha señalado que no se trataba de un acto terrorista, sino de un infarto del conductor. Lo mismo se ha hecho con el hombre que estampó con material inflamable su coche contra la sede del PP, algo que formalmente tenía todos los requisitos. Pero lo primero que se hizo fue desmentir que fuera un "atentado", palabra que se reserva para un nivel distinto por su implicaciones y derivas posteriores,

Lo interesante es por qué un acto similar, lanzar un coche contra la gente, se considera terrorismo en un lugar y actos de un perturbado en otro, es decir, por qué se usan narrativas diferentes. O por qué matar policías a tiros es terrorismo en unos casos y en otros no, aunque se haya hecho por un motivo "político", pues es la represalia contra el racismo de las instituciones (policías que matan, jurados y jueces que exoneran de responsabilidad...) que a un sujeto le parecen obvias.
¿Son los terroristas personas desequilibradas, perturbadas? Las terapias propuestas para los yihadistas occidentales a su regreso parecen considerarlo una especie de enfermedad, algo de lo que han sido contagiados, inoculados hasta causarles una enfermedad que les impide discernir el bien del mal. 
La persona que hace estallar explosivos que lleva pegados a su cuerpo, ¿hasta qué punto es un perturbado? ¿Es de persona equilibrada hacerlo?
Pero el problema viene de la necesidad de transmitir tranquilidad. Pero esto se puede hacer de forma más inteligente, sin que entre en contradicción con lo que tenemos delante. Tres "perturbados" que usan sus coches para atropellar a la gente no es una casualidad por más que no estén organizados entre sí. El ciudadano que mató a dos personas en Sidney —otro "perturbado"— llevaba dando señales de su radicalismo (o de su perturbación, con la  nueva terminología) mucho tiempo, pero nadie se lo tomó en serio.
Las declaraciones de primer ministro Manuel Valls, tal como recoge Le Monde, son estas:

A ce stade, seule la première attaque est clairement considérée par les autorités comme une agression à caractère terroriste. « Nous constatons avec les événements et les drames de Dijon et de Nantes que cela provoque des réactions mimétiques qui conduisent à ces drames, a souligné M. Valls. Dans une société déjà fragilisée, des individus déséquilibrés peuvent agir, ils peuvent par ailleurs être réceptifs influencés par des messages de propagande ou par la force de l'image. »***

Intentar presentar como patología el terrorismo, ya sea como grupo o, sobre todo, individualmente es un error. Un perturbado es un perturbado, puede dedicarse a muchas cosas, incluido realizar atentados graves. ¿El imitador de un terrorista, el terrorista mimético, no es un terrorista? Habrá que debatirlo o al menos considerarlo. Si es complicado controlar cierto tipo de terrorismo, señalar que hay un segundo nivel de imitadores es un peligroso camino, poco tranquilizador. Pero considerarlos por separado evita utilizar otro término propio de la narrativa: cadena de atentados. Aquí, se nos dice, hay uno de verdad y sus copias posteriores.
También perturbado estaba Anders Breivik, el asesino de los 77 jóvenes en la isla de Utoya, más los que había asesinado unas horas antes con una explosión. ¿Tranquiliza pensar en él como un "lobo solitario" o como un "enfermo"? Pues no, la verdad. Y menos si después quiere fundar un partido —el Partido Fascista Noruego—, como nos decía la prensa en septiembre. La reducción de Breivik a un enfermo solo le benefició a él.

La cuestión no es sencilla, desde luego. Pero si tres personas deciden estrellar sus coches contra las personas que pasean por las calles, tal como se hace en Tel Aviv, no se les debería llamar perturbados. En Israel nunca lo harían. En Francia y otros lugares creen que con no pronunciar la palabra maldita, "terrorista", el problema desaparece de la mente de la opinión pública. Pero no lo hace. Valls acepta uno de tres, pero manda a las fuerzas de seguridad y a patrullas militares a vigilar los puntos de aglomeraciones navideñas. François Hollande ha señalado: "No hay aparentemente relación entre ellos (los atropellos) pero sí una concomitancia que justifica una gran vigilancia"****, en una frase digna de figurar en las antologías de la retórica política.
A ciertos efectos, da igual que los que cometen atentados lo hagan por "desequilibrios", "razones miméticas" o "concomitancia", como dice Hollande. Lo importante es que lo hacen. Separar a unos de otros es de capital importancia porque significa que los mecanismos de defensa y prevención deben ser otros, que los niveles de las alarmas deben ser más finos. También los de la opinión pública, a la que no se puede tranquilizar hablando de desequilibrados, sobre todo si estos superan el número de lo que no lo están oficialmente. Como ya señalamos aquí el otro día, hay que tratar de redefinir los problemas porque han cambiado. Los análisis de los psicólogos y sociólogos son unos, pero los de la seguridad deben ser otros, incluidos los perturbados. Hay que reajustar los detectores. También las categorías para adaptarlas a la situación actual.

Las palabras sirven para entender las cosas en ciertos términos. Las mejores son las que nos ofrecen campos de actuación que nos ayudan a pensar de la mejor forma posible un problema. Si nuestras palabras y las categorías que establecen nos desvían de la comprensión y la confrontación con los problemas, entonces no son buenas. 


* "The Disturbing Last Words of the Gunman Who Executed Two New York Police Officers" News.Mic 22/12/2014 http://mic.com/articles/106988/the-disturbing-last-words-of-the-gunman-who-executed-two-new-york-police-officers
** "Sicosis navideña en Francia: tres atentados en tres días al grito de Alá es grande" El Confidencial"  http://www.elconfidencial.com/mundo/2014-12-23/sicosis-navidena-en-francia-tres-atentados-en-tres-dias-al-grito-de-ala-es-grande_599716/
*** "Les patrouilles militaires seront renforcées durant les fêtes" Le Monde 23/12/2014  http://www.lemonde.fr/societe/article/2014/12/23/les-policiers-doivent-porter-leurs-gilets-pare-balles-a-l-interieur-du-commissariat_4545385_3224.html
**** "Fallece una de las 10 víctimas del atropello en el mercadillo de Navidad de Nantes" 20 minutos 23/12/2014http://www.20minutos.es/noticia/2333291/0/muere-victima/atropello-nantes/francia-islamista/




martes, 23 de diciembre de 2014

Un juicio vergonzoso

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El episodio de la redada homosexual en los baños de El Cairo, con la presentadora de televisión Mona Iraqi retransmitiendo y fotografiando a los detenidos, no acabó allí. La presentadora se vanaglorió de su labor de infiltración y exhibición, codo con codo, con los mecanismos de represión. Ella estaba allí, orgullosa de su trabajo, pintándolo de servicio a la sociedad para vergüenza de los atizadores morales.
La infamia periodística en un país en el que hay muchos periodistas detenidos (los datos publicados hace unos días por Egypt Independent califican a Egipto como el sexto peor país por encarcelamiento de periodistas en 2014) y otros dignificando la profesión artículo a artículo no ha hecho más que empezar.
La homosexualidad no está penada en Egipto, pero eso no significa que la homofobia no esté presente en la sociedad. La búsqueda de fórmulas paralelas para poder encarcelar y exhibir públicamente a los detenidos demuestra una saña que esconde algún deseo de ejemplaridad, de satisfacción de los deseos de una población a la que se reprime en otros campos. ¿Qué es esta extraña "virtud" que se quiere mostrar ante la población? ¿A qué vienen estas acciones que recuerdan las antiguas persecuciones de la Unión Soviética y la actualizada homofobia que Putin —el puritano Putin, el religioso e invasor Putin— desencadenó también y que hizo boicotear los Juegos Olímpicos de Sochi? ¿Se ha convertido la homosexualidad en un resorte más para ganar popularidad frente a una población que aplaude estas medidas? 


El diario Ahram Online explicaba el clima creado por el juicio:

Homosexuality remains highly taboo in Egypt, and the defendants, some of them middle aged men, shouted from inside the cramped iron cage to journalists in order not to be filmed.
“This kind of cases taints the whole family,” the brother of one of the defendants said. “We cannot say where my brother is and why he is arrested…this is against our traditions and values.”
The brother, who plans to file a case against Iraqi for defamation, said that the family had asked several lawyers to handle his brother’s defence, but all of them refused so as not to be tarnished with “dishonourable cases.”
“[Iraqi] damaged the families of 26 people because of the fake exclusive she wanted to air,” another relative waiting for the session said.
All relatives spoke on condition of anonymity, citing concerns about being associated with the trial.
A group of volunteer lawyers ended up handling the case.*


La exposición de los detenidos ante los medios prolonga la violación de sus derechos en un país en el que hasta los abogados temen defenderles, como señala la información de Ahram. Las familias se esconden, En un mundo en el que la familia, determinante de las relaciones sociales, lo es todo, la exposición pública es una condena al conjunto y de por vida. El tartufismo social exige la exhibición de una moral intachable, su exhibición constante. Los depravados hacen más virtuosos a los virtuosos. Su dedo acusador puede presumir de su pureza.
El modelo de Al-Sisi parece ser Vladimir Putin, con el que sintió sintonía desde antes de postularse como presidente. Putin formó parte del coro de animadores a que presentara su candidatura, a pesar de haber afirmado que no era su intención acceder a la presidencia cuando se desplazó a Morsi. Pero el actual presidente no iba a desoír a la gente, en plena sisimanía, ni a los sueños premonitorios que confesó haber tenido, en los que Sadat le decía que sería quien regiría los destinos de Egipto. En Egipto, la ambición no basta; hace falta algún aviso divino.


La cruzada ultraconservadora, como en el caso de Putin, tiene como objetivo fomentar un nacionalismo que haga ver que todo lo que viene de afuera es una forma de perversión que tiende a deteriorar la moralidad de un pueblo destinado a conquistar el mundo, Los discursos de ambos coinciden en la recuperación de los imperios. Rusia lo tiene más cercano; a Egipto le costará bastante más.
La campaña contra la homosexualidad es una campaña propagandística, de ahí la patética y vergonzosa necesidad de una figura mediática como la de la presentadora Mona Iraqi, teléfono en maño, grabando las imágenes y presentándolas a su público como un ejercicio de moralidad nacional, como un ataque frontal a los centros del vicio. Con la hipocresía más brutal, lo presentaba como una forma de evitar la extensión del SIDA. ¡Otra salvadora del país!
Egypt Independent relacionaba este caso con el anterior escándalo que dio con la cárcel a otras personas acusadas también de homosexualidad:

Since the ouster of Muslim Brotherhood President Mohamed Morsy, the country has stepped up its crackdown on homosexual activity.
In November, eight men were sentenced to three years for “inciting debauchery and offending public morality” over a YouTube video where they were allegedly shown on a Nile sailboat performing a gay marriage.
After the video went viral on social media, the men were arrested and subject to anal examinations by forensic authorities in an attempt to prove their sexuality. Though the forensic team said the examinations showed the men had not engaged in homosexual behavior, they were sentenced nonetheless.
“The entire case is made up and lacks basis. The police did not arrest them red-handed and the video does not prove anything,” Hameed told AFP.**


Los forenses egipcios, civiles y militares, son expertos en la exploración e interpretación de cavidades de todo tipo. En ellos acaban los acusados y acusadas, en su manos están los destinos de las personas y sus familias, que claman por un examen absolutorio que las libre de la condena social. Los forenses militares exploraban a las mujeres que acampaban en el Tahrir para pedir la caída de Mubarak y después denunciar la represión de la época de Tantawi al frente de la Junta Militar. Por sus manos expertas pasaban entonces las jóvenes que podía haber perdido su virginidad mientras protestaban, lejos de sus familias, acampadas noche y día en sus protestas. El argumento era que hacían un favor a las familias certificando su virginidad y su disponibilidad para ser colocadas en el mercado matrimonial tras las protestas. Hoy son otros los argumentos para las exploraciones anales; también se hacen por el bien de la sociedad y para preservar la moralidad del país. Pero son las mismas manos expertas las que exploran y dictaminan.


Serán pocos los que se atrevan, en este clima, a pedir que se respeten sus derechos, a que se les trate justamente. Hacerlo sería exponerse a las acusaciones y la vergüenza. La cruzada de la pureza se extiende. 
El clima que se nos describía ayer, tras el comienzo del juicio, que sería pospuesto, era desolador:

Families were briefly allowed into the courtroom, before being ejected, according to AFP reporter Haitham Tabei Tabi, whilst some journalists were allowed to remain.
Those attending described a highly intense atmosphere, with families of the accused crying and screaming; primarily mothers and women with children. Many families argued with journalists who attempted to photograph men in the dock.
Scott Long, a human rights campaigner, reported one mother shouting to her son in the cage: “Remember you’re a man! Don’t be afraid! Don’t be afraid of anyone except God!”
The men, predominately in their forties and fifties, tried to hide their faces and at least three men were crying and proclaiming their innocence. Another maintained he was in the bathhouse for back pain. “The police beat us every day and force us to sleep on our stomachs,” one said, according to Tabi.***


Un espectáculo dantesco, vergonzoso, montado para satisfacer el morbo de aquellos que después moverán sus cabezas asintiendo frente a sus compañeros de café para mostrar que ese es el camino de la virtud, el camino que devolverá a Egipto a su gloria bajo la fusta del mariscal El-Sisi, que Dios guarde muchos años. Todo esto no es egipcio, dirán. Todo nos llega de fuera, destinado a evitar que alcancemos nuestro destino.
En Mada Masr, Laura Gribbon realiza un certero análisis, partiendo de Durkheim, de la "autoridad moral" del régimen y de su propaganda sobre las actuaciones del ejército en la Península del Sinaí. Las palabras que sirven para analizar el papel de la propaganda de las acciones militares cuadran perfectamente con otras formas de represión social:

In this propaganda war, in which the government of President Abdel Fattah al-Sisi is seeking to reinforce the notion of a democratically elected power that understands and is reflective of the sentiments of society, there is a need to make citizens feel as though the state is defending their own values and implementing their own desires.
Taussig suggests it is a cyclical relationship. The state needs an understanding of the codes, signification and rhetoric of the general population and a way of tapping into it in a convincing manner. In turn, people buy into this discourse and propagate the myth of its message.****


La homofobia vigente en la sociedad tradicional se estimula para poder usarla como forma de propaganda. Entrar en los baños, cámara en mano, es mostrar otra batalla victoriosa más, para gloria del estado. Se caza a los terroristas en el Sinaí, a los pervertidos sexuales en los baños de El Cairo y a los ateos de Internet allí donde se les detiene. Lo que el estado necesita es mostrarse victorioso.
La caída de Mubarak, el exonerado, se produjo por su debilidad. Los nuevos inquilinos del palacio presidencial, —los mismos en realidad— no piensan cometer los mismos errores.



* "Egypt's crackdown on gays continues as bathhouse trial opens" Ahram Online 21/12/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/118522/Egypt/Politics-/Egypts-crackdown-on-gays-continues-as-bathhouse-tr.aspx
** "26 men in ‘gay’ Ramses bathhouse raid charged with ‘prostitution’" Egypt Independt 17/12/2014 http://www.egyptindependent.com//news/26-men-%E2%80%98gay-ramses-bathhouse-raid-charged-%E2%80%98prostitution
*** "First court session for high-profile Ramses ‘gay’ bathhouse case postponed" Daily News Egypt 22/12/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/12/22/first-court-session-high-profile-ramses-gay-bathhouse-case-postponed/
**** "You show me yours and I'll show you mine" Mada Masr 22/12/2014 http://www.madamasr.com/sections/politics/you-show-me-yours-and-ill-show-you-mine



Presidential aide: “Sir — sir — what will we do about the garbage, traffic, electricity, hospitals, security, income, law and order, jobs and the future — WHAT WILL WE DO ABOUT IGNORANCE!?!!” Sisi, after a pause: “…Increase ignorance!” Controversial cartoon by Andeel for Tok Tok magazine

lunes, 22 de diciembre de 2014

La ley del embudo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
De todas las leyes psicológicas de andar por casa, quizá la más aceptada y acertada sea la del embudo, llamada así porque establece una enorme desproporción entre lo que a uno le pasa y le pasa a los demás y viceversa. Con la Ley del Embudo en la mano, lo que nos dan nos parece poco y lo que se da a otro muchísimo, una enormidad; lo que decimos nos parece "normal" y lo de los demás desproporcionado e injusto.
La Ley del Embudo funciona y te dan el Nobel por ello en el campo de la Economía afectando a la determinación de los riesgos y de las ventajas explicando euforias y pánicos, por ejemplo. Funciona igual en casi todos los campos en los que la mirada humana es socialmente determinante. No somos imparciales y tampoco tenemos unos deseos locos por serlo, pero nos gusta creerlo y hemos desarrollado todo tipo de estrategias para convencernos de ello y, si es posible, a los demás.
Las constantes quejas recibidas por la Defensora del Lector del diario El País, Lola Galán, sobre el tratamiento "conspiratorio" y "vejatorio" que el periódico le da al partido Podemos son una manifestación de la Ley del Embudo. Los que escriben para quejarse sobre el trato dado lo hacen por lo que creen una injusticia. Este fin de semana, el tema volvió a ser Podemos:

Jens Weidmann preside el banco central de Alemania, primera potencia europea. EL PAÍS le entrevistó en la sede de la entidad en Fráncfort, y esa entrevista, publicada a toda página el sábado 13 de diciembre, en la que se le preguntaba sobre el programa de Podemos, ha provocado inmediatas reacciones.
Varios lectores me han escrito quejándose porque la interpretan como un ataque a este partido, basándose, sobre todo, en el titular de primera página: El Bundesbank dice que las propuestas de Podemos amenazan la economía. Por debajo, el sumario precisaba: “Jens Weidmann, presidente del banco central alemán, asegura a EL PAÍS que no pagar la deuda pondría en peligro el ahorro de los ciudadanos”.
No voy a citar algunos de los correos, porque contienen acusaciones contra Weidmann fuera de lugar, o están redactados en un tono inaceptable, pero sí quiero abordar la cuestión basándome en otros mensajes.*


Creo que un partido político que se refiere a todos los demás llamándolos "la casta" no tiene mucho derecho a quejarse del tratamiento que los demás le den. El éxito de Podemos se ha cifrado es su ascenso mediático, desde los humildes orígenes de las emisoras locales hasta las recientes y peleadas entrevistas en la Televisión nacional. Gran parte de su éxito se ha debido a no dejar en ellas títere con cabeza. No deberían extrañarse de que el trato recibido, la crítica feroz, pudiera ser semejante al que han dado a otros. A menos que... ¡apliquemos la ley del embudo!
Desde aquí nos quejamos constantemente de las malas maneras en la política, que nos parecen condenables. Me parece despreciable que se les llame "adanes", correcta palabra que apenas se usa más allá de los crucigramas. Lo han hecho en el Partido Popular y el nuevo portavoz parlamentario se ha estrenado con aquellos que "van de Don Limpio y están cubiertos de caca", perla de los discursos políticos. Le parecerá al señor Hernando que ha hecho un discurso artístico, una memorable pieza de retórica política e ingenio, jugando con lo de ser adanes y lo de Don Limpio. Incluso ha usado la elegante palabra "caca", que muestra lo tonto y pueril del asunto. Iglesias, que no se siente en la obligación de ser tan fino, ha respondido directamente hablando de "mierda", como era de prever.


No es este el camino, pero es por el que van todos. Los que deberíamos quejarnos somos los ciudadanos, pero no lo hace la mayoría en aplicación de la misma Ley del Embudo. Nos parecen acertados e ingeniosos los insultos a los demás y nos indignan los que dirigen a los nuestros. Es el cuento de nunca acabar. Me quejo de lo que haga cualquiera, sea de partido nuevo o viejo, grande o pequeño, aspirante al poder o último clasificado. Gran parte del deterioro de nuestra política proviene de esta incapacidad de hablar antes que de insultar, del ingenio faltón antes que de las ideas constructivas. Buscamos que nos jaleen antes que otra cosa.
Lo fácil siempre es insultar, descalificar, llamar a unos la "casta" y a los otros "adanes". Es el resultado de plantear la política como una guerra en la que los demás son "involucionistas", "revolucionarios", "corruptos", "ladrones,"... ¡hasta "profesores"!, que pasa a ser un insulto en los análisis propuestos recientemente por el profesor Félix de Azúa.


No hace mucho ya dábamos cuenta aquí de la vocación de ciertos lectores de decirles a los medios cómo y qué deben escribir. Es una pena que lo que vemos con temor en ciertos países lo estemos comenzando a hacer aquí. La Defensora del Lector va a tener que convertirse en Defensora del Periódico a este paso. Creo que esta vez le asiste la razón. No se puede pretender que se escriba al dictado de los gustos de cada uno y menos desde la perspectiva política que a uno le apetece. Los medios no son neutrales, nunca lo son, aunque sí deben guardar las formas y ser rigurosos en sus análisis y honestos en sus planteamientos. Pensar que son neutrales es ingenuo. No lo fueron los medios que acogieron a Podemos y les dieron espacio para que atacaran a los demás. Eran los tiempos de la política a cara de perro; ahora toca vender simpatía, dentro de la correcta estrategia comunicativa. Es la segunda fase. Primero, se canaliza la ira y el descontento; segundo, se vence el miedo.
Las estrategias políticas respecto a Podemos son dos: se les ataca o les ignora. Al principio se tenía serias dudas sobre si lo recomendable era darles cancha o era mejor que se apagaran solos haciendo un cortafuego de silencio a su forma de hacer política, que vive de la polémica. Hoy parece obvio que la estrategia ya no es el silencio. Pero la crisis económica ha durado demasiado y sus estragos sociales y de perspectiva son muchos, sembrando la visión negativa de una política que no ha respondido ni con la celeridad ni con la eficacia deseada. Unos gestionan la esperanza; los otros, la ira.

Podemos es un partido mediático, surgido de una teoría de la Comunicación Política de manual, puesta al servicio de sus propias ideas, que se van colocando según se necesitan. Podemos fue "titulares" antes que "artículo" en una deliberada ambigüedad para la captación del descontento. 
Ahora es una máquina como las demás a la búsqueda de conseguir su parcela, como lo hizo ya en las elecciones europeas. La lucha por participar en la municipales o no es una muestra muy clara por parte de los que temen que, si no obtienen un buen resultado, se malogren las perspectivas de dar un zarpazo suficiente en las generales, una prueba de fuego. Lo que ocurre es que las expectativas, si son fiables, desbordan sus planes y, lo que es peor, sus capacidades y hay temor a que se les vaya de las manos a los "fundadores". No hay que sacar el suflé del horno hasta que esté bien cocinado, no sea que se deshinche. Y ese es el temor.
Que haya una batería de cartas de protestas contra los medios que les critican entra dentro de lo normal. También que los medios hagan su labor. Ya tienen  bastantes condicionantes habitualmente. Lo peligroso es que se empiecen a perseguir medios considerándolos como parte de la "casta", algo que no es nuevo. Invocar a la "casta" lo explica todo; es una macroteoría. Soy yo y los demás, un mundo en blanco y negro.


Lo preocupante no son los correos que Lola Galán comenta en su artículo, sino los que dice no poder ni comentar por su tono y contenido. El señor que estrelló un coche con dos bombonas de butano y varios sacos de fertilizante contra la sede del Partido Popular decía que iba contra la "clase política", a la que responsabilizaba de lo que le había pasado en la vida. No sé si tiene razón o no, ni de dónde ha sacado esas ideas, pero sí sé que está mal estrellar coches contra la sede de cualquier partido, incluido Podemos. A algunos, en aplicación de la Ley del Embudo de nuevo, les ha parecido hasta divertido el caso y lo han jaleado. Mal hecho.

Al jugador de Fútbol Roberto Soldado, ahora en las filkas del Tottenham, se le ha ocurrido dar su opinión en un tuit en contra de Podemos llamándoles "cuadrilla". Inmediatamente se ha desencadenado el furor. Ha entrado a formar parte de la "casta futbolera", es un "psicópata", un "clon de Camps", "¿un futbolista que piensa?", "otro millonario" y demás lindeces que se le dedican. ¿Nadie puede criticar a Podemos sin sufrir las iras? ¿Y las quejas de las críticas contra Podemos? Roberto Soldado no es un "político"; es un ciudadano más. ¿Tampoco puede? Estamos enrareciendo demasiado el panorama, es decir, la convivencia. Ya es malo que estemos condenados a este espectáculo barrio bajero de la política para ahora extenderlo por todo el espectro social. No es bueno que se alimente la intransigencia por parte de nadie.
No somos responsables de lo que hacen ciertos tarados, pero sí del calentamiento político global. El señor del coche lo estrelló porque le puso cara a su desgracia, que es lo que algunos tratan de hacerse mutuamente desde los diferentes puntos del espectro político. Los desequilibrados los carga el diablo.
Escuchar lo que dice el presidente del Bundesbank sobre Podemos es natural y más siendo un partido que tiene representación en Europa. Podemos tiene una opinión negativa sobre Angela Merkel y su política y a nadie le extraña que la tenga. A la vista de lo que tenemos delante, Roberto Soldado debería opinar lo que quiera en su cuenta sin sufrir las iras insultantes de ciudadanos que consideran conspiratoria cualquier opinión en contra. 
Es preocupante que las críticas se consideren agresiones y que las agresiones se consideren normalidad.





* "Sobre el Bundesbank y los Premios Darwin" El País 21/12/2014 http://elpais.com/elpais/2014/12/19/opinion/1419009351_581863.html