viernes, 3 de octubre de 2014

El Poder y el Absurdo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El intento de hacer que la situación económica egipcia pueda arrancar del estancamiento o deterioro en el que se encuentra tiene uno de sus puntos más importantes en el proyecto de ampliación del Canal de Suez, una mega obra que cuenta con el aplauso de muchos pero también con el recelo de otros con argumentos que van de la precipitación a la financiación. No entraremos ahora en ellos. Si la solución a los múltiples problemas de Egipto pasa por ahí o no es una cuestión compleja que depende de otros factores. Las tres fuentes principales de ingresos para Egipto se encuentran tocadas de una forma u otra: el petróleo, el turismo y Suez. Los dos últimos plantean en especial retos con cuestiones más políticas.
Mada Masr nos cuenta la historia del canal desde una perspectiva distinta: la de los desplazados por la realización de la obra. El deseo de mostrar eficacia en un país que lleva sumido tres años en el caos después de treinta de abandono no siempre es la forma más eficaz. El simple "¡que se haga!" puede no resultar tan sencillo. Nos dicen en Mada Masr:

Touted as Egypt’s national project of the century, the construction of a navigational bypass known as the “New Suez Canal” is projected to replenish the state’s coffers with billions, while providing one million new job opportunities in the process. However, it has thus far displaced well over 2,000 longtime residents living by the planned course of this new megaproject – rendering them both homeless and jobless.
According to lawyers for the displaced, well over 1,000 residential units have been torn down and their agricultural lands confiscated since the beginning of this month, in the villages of Qantara Sharq and Abtal, just east of the central part of the Suez Canal.
No monetary compensation has yet been paid for the demolitions, nor has alternate housing been provided, although state officials have pledged allotted plots of empty land, amounting to a mere 150 square meters per family.
Displaced families have been told that they will be repatriated in the villages of Amal and Ahrar, near Qantara Sharq, around 130 kilometers northeast of Cairo.*


El deseo del gobierno egipcio de poner en marcha sus proyectos a toda velocidad puede ser contraproducente, ya que una obra de esta categoría necesita de una planificación meticulosa, eso sin hablar de los estudios previos sobre sus costes. Se corre el riesgo de que se convierta en una máquina de gastar dinero en vez de ingresarlo.
Puede que para esos cálculos se haya ignorado que en esas tierras "expropiadas" vivían personas, agricultores, familias enteras que han quedado en la nada, sin techo, sin forma de ganarse la vida. No hay un plan de compensación y, lo que es peor, mucho se temen que no lo haya nunca y que con eso se contaba ya:

The lawyer points out that the Sinai Peninsula is virtually all military and state-owned land, and that “all civilian claims of land ownership here are thus considered contentious.”
It is on this basis that the authorities have evicted the residents of Qantara Sharq and Abtal, tore down their homes, and dug up their farmlands. “They’ve been evicted from these two villages as they are situated on land between the old Suez Canal and the new project,” she explains.  
Regardless of original land claims, Haddad points out, “The evicted residents had been residing on these lands for nearly three decades. Thus, by virtue Egypt’s occupancy regulations and the construction of permanent homes on these lands for more than eight to 15 years legally recognizes it as their abodes.”*


Mucho nos tememos, y me imagino que ellos también, que la posibilidad de compensaciones por las tierras "expropiadas" por el estado se queden en el deseo, sin llegar a materializarse. La promesa de que el nuevo Canal traerá riqueza no parece que se haga realidad para estos agricultores y sus familias que se han quedado sin nada y que serán repatriados a lugares remotos. El argumento de que esas tierras están "ocupadas" ilegalmente, aunque los que vivan en ellas lo hagan desde hace treinta años, puede ser suficiente para hacer que la causa dure años.
Todas esas cuestiones serán discutidas y discutibles, sin embargo, lo que nos ha llamado la atención es una paradoja muy egipcia. Cuando estos expropiados se han hecho a la idea de que se han quedado sin tierras, sin casas y sin medios de ganarse la vida y han ido a las obras del Canal a intentar trabajar allí, se les ha negado:

When the elderly farmer asked security authorities in Ismailia for permits to allow his children and grandchildren to work with contracting companies on the New Suez Canal Project, he and his extended family were all denied work permits.
“When he found out that we were evicted residents of Abtal, the presiding police general told me that due to security concerns we were not allowed to work on the project. He did not specify what these security concerns are,” he says.
According to Haddad, “the security authorities consider these evicted residents as potential subversive elements.”
“These authorities don’t trust them, as several families and residents have been resisting or protesting their evictions, and some have been detained for doing so. The authorities fear they may stir up trouble along the new project,” she adds.
“So what else are they to do for a living these days?” she asks.*


Primero los expropias y si protestan les consideras potenciales enemigos; como son potenciales enemigos les niegas la posibilidad de trabajar por considerarlos potenciales saboteadores. ¿Cabe mayor despropósito? A la arbitrariedad de la expropiación, a su falta de compensación, se añade otra arbitrariedad más. En el fondo, esta injusticia es reveladora de la mala conciencia o, para ser más preciso, de la conciencia del deseo de venganza que han podido generar en aquel al que han expulsado de su casa y tierras.
Desplazarlos tan lejos para reubicarlos adquiere, a la vista de este razonamiento perverso, un nuevo sentido: se trata de que estén lo más lejos posible de las obras del Canal, pues ya se les ha etiquetado semioficialmente como posibles "saboteadores" o presas fáciles para los "grupos terroristas", que aprovecharían su resentimiento. Los más perjudicados por las obras del canal serán los que menos posibilidades tengan de beneficiarse del canal. Este argumento podría extenderse más allá y decir que no se les da dinero de indemnizaciones porque con él podrían comprar armas o financiar grupos extremistas que atentarán contra las obras del canal. No lo vean tan imposible.


Un postdata absurda a esta cuestión: Egipto ha conmemorado el lanzamiento de la mega obra del Canal con un sello de correos. Había que mandar al mundo el mensaje de que las obras faraónicas regresaban y llenar de orgullo nacionalista a todos. Pero la precipitación siempre es mala consejera y pronto comenzaron a salir voces de filatélicos y aficionados a los canales por el mundo señalando que lo que el sello reproducía no era el Canal de Suez sino el de Panamá. Al genio del diseño gráfico le fallaba la geografía y a los que lo vieron el sentido de la orientación. La prensa se llenó de fotos mostrando que el proyecto egipcio se había desviado unos cuantos miles de kilómetros de su lugar previsto. El sentido del humor de los egipcios de los egipcios fue puesto a prueba ante los artículos y comentarios que salieron en la prensa mundial. La imagen que se transmitió no fue precisamente la de eficacia. Al destino le encantan estas ironías. 


Los filatélicos, que tienen buena memoria y gustan de estos errores que dan historias jugosas a sus sellos, recuerdan:

This isn’t the first gaffe on an Egyptian stamp celebrating the Suez Canal.
In 1956, a small map on a 10-milleme stamp (Scott 386) has the canal linking up with Lake Manzala. Geographically, the canal does not connect with the lake as shown on this stamp.
That earlier stamp was issued Sept. 26, 1956, on the occasion of the nationalization of the Suez Canal that took place July 26 of that same.**

Parece que hay algo que gafa las celebraciones egipcias del canal.
La vida política egipcia está llena de este tipo de situaciones absurdas y paradójicas, de chapuzas de este calibre. Hoy mismo se nos ofrecen dos más en la prensa egipcia. La primera es el paso al ámbito "civil" de juez que realizó los dos mega juicios dictando 1.200 penas de muerte, de la que nos informa Ahram Online*** (discretamente y sin imágenes, con fuentes oficiales pero anónimas). No se explican demasiado los motivos del traslado (¿hay que explicarlo?), pero algunos se preguntarán por qué no se hizo antes, a la vista de los resultados y el daño que hicieron a la imagen de Egipto las llamada "sentencias en masa". No sé si sirve de algo ya, pero en cualquier caso se la ha retirado de una actividad que corría el riesgo de vaciar el país. Judicialmente Egipto va con la arritmia de la lentitud de los juicios a los dirigentes y lo sumario de los juicios a los opositores, terroristas o no, condenados a velocidades de vértigo. Mientras unos se aburren de esperar sus juicios, otros los ven pasar como un rayo ante sus ojos.


El otro caso son las quejas del partido Nour, los salafistas, por haber sido incluidos en los libros de texto con una descripción, para ellos injusta, de su papel en la vida política reciente. Los salafistas —en la complicada realidad de la mezcla político religiosa egipcia— vieron que si se apartaban de los islamistas de la Hermandad, podrían utilizar y ser utilizados por el nuevo gobierno, que quería centrar el foco en Morsi y sus seguidores, que eran los concentraban con las iras populares. Los salafistas de Nour se desmarcaron y jugaron la baza de apoyar la hoja de ruta gubernamental con la esperanza de quedarse con parte del apoyo que dejaran en su huida y ser favorecidos por su préstamo de la imagen mostrando un abanico de fuerzas más amplio. Egypt Independent nos lo cuenta así:

The Salafi Al-Nour Party attacked the administration of Prime Minister Ibrahim Mehleb over a high school history textbook in which it was mentioned that Al-Nour took advantage of the revolution and founded a religious party contrary to the Constitution and the goals of the revolution, which the party considered an insult and an attempt to tarnish its image.
The party said in a statement on Tuesday that it would escalate legal and political action against the government.
“This is ridiculous,” said party chairman Younis Makhyoun, adding that the government is thereby trying to exclude the Salafis from politics and disband the party.
He said the government is contradicting itself because it had sought the party’s help in devising the roadmap. “We will demand the dismissal of the minister of education,” he said. “He is generating hatred among students and opening the door to terrorist organizations like Islamic State to manipulate the minds of young people.”
Party Deputy Secretary General Shaaban Abdel Alim said the whole committee that prepared this textbook should be brought to account.****


Cuando los islamistas llegaron al poder también realizaron el asalto a los libros de texto. Pretendieron borrar de la memoria egipcia especialmente a las mujeres. De sus páginas salieron todas las que habían apoyado los derechos femeninos y, fotográficamente, las que no llevaran velo. A ellos también les gustaba reescribir.
El poder es el poder. Y el poder dice que las tierras son suyas o que no son tuyas y firma la expropiación. Y el poder firma sentencias de muerte. Y el poder escribe la Historia en los libros. En eso consiste el Poder, que es algo distinto del "estado de derecho". El Poder decide que eres su enemigo porque no te gusta que te quiten las tierras en las que has vivido y trabajado y no te contrata a ti ni a tus hijos ni a tus nietos; decide en dos horas de juicio quitarte la vida porque estabas allí donde murió un policía; o decide que te declarará "antisistema" en los libros de texto aunque se fotografíe contigo meses antes. Y si protestas se toma como una evidencia de que estaban en lo cierto.
Orwell escribió que el verdadero "poder" es "absurdo", que escapa a la explicación porque si ha de explicarse es un poder limitado. Tenía razón. El complemento de Orwell es Franz Kafka, con sus "procesos" y "castillos". Ambos, genios de la ironía, podrían haber nacido en Egipto.




* "Over 2,000 residents forced from homes, denied work on Suez Canal project" Mada Masr 1/10/2014 http://www.madamasr.com/content/over-2000-residents-forced-homes-denied-work-suez-canal-project
** "New Suez Canal stamp shows Panama Canal" Linns.com Stamps News 12/09/2014 http://www.linns.com/news/breaking-stamp-news/824/New-Suez-Canal-stamp-shows-Panama-Canal
*** "Egypt judge in mass death sentence cases removed" 2/10/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/112286/Egypt/Politics-/Egypt-judge-in-mass-death-sentence-cases-removed.aspx
**** "Nour Party threatens escalation over high school history textbook" 1/10/2014 http://www.egyptindependent.com//news/nour-party-threatens-escalation-over-high-school-history-textbook








jueves, 2 de octubre de 2014

Otra de espías

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La renuncia de la jefa del Servicio Secreto de Estados Unidos, Julia Pierson, es hoy la portada de la mayor parte de los periódicos norteamericanos y de más allá de sus fronteras. Un problema más para Barack Obama, que se añade a las incompetencias en materia de información admitidas por el director de la NSA, James Clapper, sometido a escrutinio de los legisladores en varias ocasiones. Al presidente le crecen los enanos en un momento especialmente delicado de la política internacional y en el que la atención debería estar centrada en focos conflictivos. Sin embargo, los escándalos obligan a mantener la mirada doméstica, para delicia de los republicanos, empeñados en mostrar la incompetencia general de Obama y de los que designa para sus puestos.
The Washington Post establece las dimensiones del problema:

The 6,700-member agency, long an elite class of skilled professionals who prized their jobs, now suffers from diminished luster and historically high turnover rates. Officers in charge of protecting the White House say they have grown resentful at being belittled by their bosses and routinely forced to work on off-days. Some agents who have sworn to take a bullet for the president and his family have little faith in the wisdom or direction of their senior-most leaders. Those chronic woes have been amplified in recent days by revelations of a string of humiliating security lapses that have raised concerns about the president’s safety and prompted the agency’s biggest crisis since President Ronald Reagan was shot outside the Washington Hilton three decades ago.*


Las grabaciones caseras del jardín de la Casa Blanca atravesado por un individuo que se limita a saltar la valla del edificio teóricamente más seguro, un objetivo prioritario para los millones de enemigos acumulados por los Estados Unidos, es una bomba informativa. Es una invitación amigable a intentarlo. Ya no será necesario planificar mucho, parecen demostrar las imágenes; basta con hacerlo y hasta donde llegues.
El Servicio Secreto lleva un tiempo en el ojo del huracán. Ha habido escándalos en estos últimos tiempos que afectaban a la conducta de los agentes en visitas al extranjero en sus tareas de vigilancia del presidente. Parece que algunos de ellos se aburrían y decidieron concederse algunas distracciones. La prensa norteamericana los contó y los demás los recogieron. Pero la seguridad en la Casa Blanca llega más lejos a los ojos de los ciudadanos estadounidenses. Es el centro, la referencia. Si no hay seguridad allí, ¿dónde la hay?


La cuestión de la seguridad del Presidente es, además, parte del imaginario americano. A nosotros no se nos ocurre que Mariano Rajoy sea un objetivo de nadie, no por nada, sino por falta de hábito. El sistema presidencial norteamericano, cierto mesianismo de la psique colectiva, respecto a su papel, favorece esa cuestión. The Washington Post habla, en el artículo citado anteriormente, de "sacred mission" para referirse a las tareas del Servicio Secreto, ese recibir la bala dirigida al Presidente o su familia. Por eso el impacto ha sido mayor.
Sin embargo, la cuestión no es tanto un fallo de seguridad como un fallo en la confianza. La dimisión de Julia Pierson tiene motivos más graves que el salto de la valla. The New York Times señala:

Julia Pierson resigned under pressure as director of the Secret Service on Wednesday after failing to quell a bipartisan political furor over repeated breaches of White House security and losing the confidence of the president her agency is charged with protecting.
Ms. Pierson’s support in the West Wing began crumbling late Tuesday, in large part because she did not tell the White House of a security failure in Atlanta last month when an armed man was allowed to ride in an elevator with President Obama at the Centers for Disease Control and Prevention.
Despite meeting with the president last week, Ms. Pierson informed him about the incident only minutes before it was reported in the news media on Tuesday evening, officials said.**


Una vez más, seguimos insistiendo en que Obama elige mal o le va quedando menos en donde elegir. La ocultación del incidente del ascensor en Atlanta es tan grave como el incidente mismo. Y su explicación, minutos antes de que saliera a los medios de comunicación por parte de Pierson, es una demostración de que además de ser incompetente era consciente de su propia incompetencia, algo que no sé si calificar como virtud o estupidez.
Si analizamos el segundo mandato de Barack Obama no se puede prescindir de estos "detalles", "incidentes" o "ineptitudes" constantes, que no creo que se puedan achacar nada más que a la inquina de los republicanos. Los primeros que abandonaron a Barack Obama y se desentendieron de él fueron sus principales apoyos demócratas e independientes que creyeron en sus programas profundos de reformas y, más específicamente, su promesa de limpiar la corrupción y especulación económica que había llevado a los Estados Unidos al borde del desastre económico. Wall Street siguió en pie, con tranquilidad absoluta y nadie responsable de hacer tambalearse la economía mundial quedó como responsable. Es más, Obama confirmó en el cargo a muchos de los responsables de los desastres. Sus apoyos más valiosos dejaron pasar un tiempo, escribieron algunos artículos y se retiraron a esperar una ocasión mejor.

Estos incidentes, indudablemente relacionados, que han puesto en la piqueta al director de la NSA, James Clapper, y a Julia Pierson, ya ex directora del Servicio Secreto, no deben entenderse de forma aislada, sino dentro de una definición del espionaje norteamericano que le ha causado problemas con los amigos y aliados. Los errores de valoración e información sobre el Estado Islámico, la totalidad de lo que ocurre en Oriente Medio, la "cuestión turca", las chapuzas norteamericanas en Ucrania (recordemos las escuchas que los rusos hicieron públicas sobre a quién preferían y a quién se debía apartar del futuro gobierno), etc. Los enormes fallos de seguridad saltaron a primer plano con el atentado del maratón de Boston, del que habían dispuesto de toda la información pero fueron incapaces de valorarlo. Y, sobre todo, el caso Snowden dejando en evidencia a todo el sistema de espionaje norteamericano en el mundo.
De todo esto no es responsable el director de un servicio, por muy importante que sea. Es una política global fallida, una forma nefasta e ineficaz de gestionar la información por parte del Estado que presume de ser el garante de la estabilidad mundial. Lo cierto es que hace décadas que nunca había estado más desestabilizado el mundo. No voy a responsabilizar a Obama de que el mundo se desestabilice, aunque sí es responsable de algunas inestabilidades directamente. Después de dos mandatos en la Casa Blanca creo que alguna responsabilidad tiene. Y es una responsabilidad que va desde quién pisa su jardín a quiénes le cortan el césped en algunos lugares del mundo.


The Washington Post recoge en una de sus secciones las insinuaciones de la periodista televisiva Mika Brzezinski sobre que Julia Pierson no era la persona adecuada para ese puesto y que había sido colocada allí por "ser mujer". Lo hizo en el programa Morning Joe de la cadena MSNBC. Mika Brzezinski es hija del conocido Consejero de Seguridad Nacional con el presidente Carter, Zgibniew Brzezinski. La periodista se hizo célebre al negarse a leer en directo una noticia sobre Paris Hilton e intentar quemar el guión, que finalmente metió en una trituradora de papel durante la emisión***.

It wasn’t just the incompetence that bothered Brzezinski but something else as well. She declared her suspicions that the “steps” in Pierson’s career might not “match” her high-profile job. And after Scarborough wondered aloud why Pierson remained in that job, Brzezinski let it fly: “So I’m going to go further,” she said. “I want to know why she has that job as the first woman to lead the agency, and I want to know why she still has it.” She’d commented earlier that her fellow panelists might have been “afraid to touch on” this point.
Commentator Donny Deutsch commended Brzezinski for treading lightly on the touchy topic of gender and merit. “That was soft,” said Deutsch. “As opposed to, Did she get the job because she’s a woman?” Determined, perhaps, to get Brzezinski to say exactly what she was thinking, Scarborough asked her if she was saying that Pierson got the job because she was a woman. To which, Brzezinski replied: “I’m asking how and why she got the job, given the state of the situation there is today, and those inferences other people can make.”***


Uno de los ataques más frecuentes contra los nombramientos de Obama es que obedecen a criterios de "diversidad" más que de eficacia. La acusación en este caso es precisamente en ese sentido: no puso al candidato más adecuado, sino que fue buscando un perfil determinado. Y eso no siempre es fácil de encontrar. La insinuación de Brzezinski apunta a que no era la idónea y por eso califica su nombramiento como "sexista", se hizo por ser "mujer" y no por la idoneidad al cargo.
En 2010 Mika Brzezinski publicó un libro aconsejando a las mujeres sobre cómo conseguir sus derechos en el trabajo y exigir sus salarios justos conforme a sus méritos reales. En este marco, la acusación de que Pierson estaba en su puesto no por su eficacia y mérito, sino por "imagen" es una insinuación que puede ser considerada un disparo en la línea de flotación de Obama. Evidentemente, Pierson pasó el filtro y tenía su hoja de servicios impecable. Es fácil hacer leña del árbol caído, pero el problema para Obama es que se le está clareando mucho el bosque. Son demasiados árboles en el suelo y eso hace que las sospechas tomen tanta fuerza como los miedos.


Como jefa del Servicio Secreto, Julia Pierson habrá guardado muchos, pero su cara es el espejo del alma. Si las fotografías de James Clapper ante la Comisión eran patéticas, las de Julia Pierson en las mismas circunstancias son un tratado de la frustración por comunicación gestual. La frustración y la rabia interna hacen que las comisuras de sus labios desciendan hasta casi tocar el suelo. Ella había sido colocada en ese puesto —y quizá fuera a esto a lo que se refería Mika Brzezinski— para cambiar la imagen de un servicio secreto norteamericano testosterónico que había llenado de prostitutas colombianas el hotel en el que se encontraban durante un viaje presidencial. Aquel escándalo pudo hacer que el nombramiento se decantara hacia una mujer. No ha sido mucho tiempo en el puesto, que algunos han calificado como de "bajo perfil". No ha sabido o no ha podido hacerlo mejor. Los problemas del Servicio Secreto no se le pueden achacar a ella; ya eran graves antes y van más allá de la cuestión de la seguridad del Presidente.
Nos cuentan en otro artículo del The Washington Post lo que le dijeron en la Comisión:

“I wish to God you protected the White House like you protected your reputation here today,” Rep. Stephen F. Lynch (D-Mass.) told Pierson at Tuesday’s congressional hearing.
Pierson told lawmakers that “it is obvious that mistakes were made. I take full responsibility. What happened is unacceptable. It will never happen again.”****


Personal competente, avanzada tecnología y, si ha fortuna, ayuda divina es la fórmula infalible. Pero Dios no puede hacerlo todo.

* "Pierson failed to provide fresh start for Secret Service that administration wanted" The Washington Post 1/10/2014 http://www.washingtonpost.com/politics/pierson-failed-to-provide-fresh-start-for-secret-service-that-administration-wanted/2014/10/01/51a642a2-49a8-11e4-891d-713f052086a0_story.html?hpid=z1
** "Julia Pierson, Secret Service Director, Resigns Under Pressure About Breaches" The New York Times 1/10/2014 http://www.nytimes.com/2014/10/02/us/julia-pierson-secret-service.html?rref=homepage&module=Ribbon&version=origin&region=Header&action=click&contentCollection=Home%20Page&pgtype=article
*** "Mika Brzezinski MSNBC anchor refuses 2 air Paris Hilton junk" YouTube https://www.youtube.com/watch?v=3T34hzHJG2c

**** "Julia Pierson resigns as Secret Service director after series of security lapses" The Washington Post 30/10/2014 http://www.washingtonpost.com/politics/julia-pierson-resigns-as-secret-service-director/2014/10/01/ea39a396-499f-11e4-891d-713f052086a0_story.html?hpid=z1






miércoles, 1 de octubre de 2014

La bruma

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No soy adicto a las secciones de Moda. La deriva de la moda es a la tendencia, que significa ir un poco por delante; que te sigan, pero que no te cojan. Tú eres la vanguardia y cuando tu vanguardia se convierte en vulgar, es decir, popular, tú ya estás en otra cosa. Esto hace dividirse al mundo en los que pasan de la moda, los que van a la moda y los que crean la moda para dejársela despectivamente a los demás.
Antes lo más más era ir a la moda, pero eso te hace parecer vulgar sin que sea tu intención parecerlo. Eso no le importa a nadie. Lo importante son las diferencias, marcar las distancias.
Los políticos, por ejemplo, pretenden ir a la moda. No pueden marcar tendencia; ellos aspiran a la mayoría y necesitan saber qué le gusta a la gente para dárselo. Los políticos tienen también sus pasarelas, sus semanas de la moda, que son las campañas electorales. Sus mecanismos pueden parecer distintos, pero en el fondo son los mismos. A diferencia de lo que ellos aparentan —marcar tendencia, ser innovadores—, lo que necesitan es la moda, que es la corriente principal. Son el prêt-à-porter, aunque ellos pretendan ir de Balenciaga. Su originalidad es ficticia pues tienen que gustar y lo verdaderamente original suele no gustar por excesivamente novedoso; al político le va el bestseller, el más votado, y no la experimentación vanguardista. Las modelos desfilan con caras enfadadas y mientras que quienes están en la vida política están obligados a sonreír aún en las peores crisis, pero no deja de ser una exigencia tiránica de la moda.


Dentro de nuestra modernidad de cartón piedra, todas estas vaciedades rentables y glamurosas engancharon bien en nuestra progresía que se pasó a todos los tópicos de los que había renegado: el fútbol, los toros y la moda. Se abandonó a Marcuse y a Maigret, a Bergman y a Fellini, el bocata proletario, la pana, etc., por la "moda España", las bodas con "bajada" de tarta, el soplete de Ferrán, y fumar habanos de Fidel  traídos por algún amiguete que se había pasado una semanita de confraternización en la Cuba revolucionaria, pero en la parte de las cinco estrellas, que es más cómoda para una estancia breve.

Los periódicos más progres, en lugar de hablarnos de la sociedad sin clases, nos dijeron que no solo había clases, sino también categorías, algo más selecto y riguroso que el difuso panorama esbozado por los sociólogos. Desapareció la prensa de partido y salieron a la luz esas secciones llenas de fotografías con zapatos de comodidad infinita y precio prohibitivo, con perfumes con los que no puedes ni soñar, con reportajes de paraísos en los que no se puede entrar si eres bueno y honrado. Te mostraban relojes resistentes a cinco atmósferas de presión y te contaban los pormenores de la bolsa, en la que te animaban a jugar. Era de buen tono tener amigos banqueros y todavía más poner en tu mesa un broker con tirantes, que alcanzaba la perfección si jugaba al paddle.
A la gente dejó de darle corte se superficial y, por el contrario, hacía ostentación. Te miraban mal si te veían con un libro que no estuviera entre los diez más vendidos, que casi siempre tenían la foto de su autor en la portada y no discretamente dentro, como solía ser habitual. También había autores de moda y no clásicos, que son lo contrario. Los autores de moda que estaban más de moda ni siquiera escribían ellos, sino que fichaban a algún periodista pizpireto para que recogiera las historias de su éxito.
"Éxito" es la palabra clave. Allí donde antes se tenía guía espiritual, ya fuera un marianista o un gurú del Tíbet, ahora se trata de tener un asesor de comunicación, un "personal shopper" y un "personal trainer". Son los cuidadores de las tres únicas dimensiones de la personalidad que resultan indispensables: la comunicativa, la consumista y la que te mantiene en forma. Mente dicharachera in corpore sano. Gastar para contarlo.


Donde antes se trataba de cultivar la mente ahora se cultivan armarios y cuerpos. Unos en tienda selectas y otros en gimnasios bien surtidos y en los que salen sudores y  negocios. En el centro comercial de mi pueblo está a punto de abrir un gimnasio eléctrico en el que te enfundan dentro de un traje negro ajustado lleno de electrodos y te dan descargas hasta ponerte en forma. No sé cuál es su principio, pero me imagino cuál puede ser su final. 

Sirva todo esto de retórica introducción a los hechos. Y los hechos son encontrarse con una notica cuyo título me ha hecho traspasar la frontera, abandonar mis prejuicios y adentrarme en el glamuroso mundo de la sección de moda del diario El País, un universo paralelo llamado "S moda". Sales de un mundo dominado por Artur Mas, por Merkel, Netanyahu, Obama y Putin, por Montoro y sus presupuestos, por el Estado Islámico, por Hollande y Renzi, por los enfados de Javier Marías por cualquier cosa, es decir, del mundo en que habitamos los mortales y entras en una dimensión nueva. El artículo que como un conejo blanco se cruzó ante mi vista para arrastrarme hacia un mundo insospechado se titula: "Llega el invento que te permite estar limpio sin ducharte".
Me rindo ante la eficacia del titular, su estilo directo y conciso sin necesidad de andarse por las ramas. Ese titular, bisagra entre dos mundos, nos permite acceder a un universo fantástico, presidido por una foto irresistible de Monica Vitti en la ducha (¡nada de Psicosis, como hubieran esperado algunos!) cuyo arranque espectacular es este:

Imaginemos un escenario apocalíptico donde el agua escasea. La poca que queda es para beber y no para baños espumosos. Pero aún en esas condiciones los humanos necesitan asearse para no apestar. Así las cosas, no valen ni los jabones (siliconados, sulfatados o no) ni el No Poo (plantarse debajo del chorro del agua y dejar que la mugre desaparezca a su ritmo). Afortunadamente la ciencia ya ha abierto una tercera vía para salvarnos de la suciedad corporal en este Armagedón sin agua: la bruma bacteriológica. Como su nombre indica se trata de pulverizar sobre la piel y el cuero cabelludo una ligera capa de un líquido habitado por billones de simpáticas Nitrosomonas Eutrophas, unas bacterias capaces de transformar el amoniaco de nuestro sudor en nitrato. O, lo que es lo mismo, de ‘comerse’ aquellas sustancias corporales que generan mal olor dejando la piel libre de suciedad y de malos efluvios y con un aspecto envidiable. El punto de partida es que estas bacterias solían vivir felices sobre nuestra anatomía zampándose nuestros desechos antes de que nos dedicáramos a exterminarlas con detergentes. Esos mismos agentes químicos que luego acaban por resecar la piel y que obligan a aplicar una crema hidratante o a buscar jabones orgánicos, aceites naturales y otros ungüentos que re-equilibren el estado de la piel. El artífice del invento, el científico David Whitlock, tomó su propia persona como conejillo de Indias y lleva doce años sin ducharse. Así descubrió que esas bacterias brotan espontáneamente sobre la piel cuando no abunda la higiene convencional y permiten que el cuerpo se autolimpie. Y que son las mismas criaturas que viven en el barro o el agua sucia (que es de donde extrae las necesarias para este cosmético). Solo le quedaba aislarlas, cultivarlas en laboratorio y embotellarlas listas para usar. Ahora se lava únicamente las manos con agua y jabón. El resto es rancho para las bacterias. Y espera hacerse rico vendiendo pulverizadores de nitrosomonas vivas.*


Me rindo. Y además lo hago en los dos sentidos, el admirativo y el bélico. Me entrego gozoso con la boca abierta, los ojos como platos y las manos atadas. Y quiero conocer a ese David Whitlock, abnegado hombre de ciencia, que lleva doce años sin ducharse. Quiero saber más de esas simpática bacterias —¡Disney, a qué esperas!— que tanto hacen por nosotros sin pedir nada a cambio. Quiero probarlo y someterme a la inspección de las narices incrédulas. ¡Miradme, oledme! See me, feel me, touch me, heal me...! que cantaría Tommy, el profeta del pinball.


Me apetece perderme bajo esa "bruma", que me imagino londinense o de película de John Carpenter, y salir de ella como los chorros del oro, radiante como un San Luis. Por fin la Ciencia  se centra en los problemas humanos y la humanidad podrá sobrevivir limpia a los grandes desastres que los ecologistas y otros agoreros nos auguraban. La humanidad podrá ir con la nariz bien alta. ¡Ay, mis nitrosomonas!
Avanzo por el texto, por este evangelio de la Nueva Higiene que me ha hecho ver la luz. Sin embargo, algo ocurre, ¿problemas en el paraíso de la limpieza?:

Entonces, ¿adiós al baño para siempre? No del todo. Aunque el creador lleva más de una década sin pasar por la ducha y quienes lo conocen aseguran que no huele mal, lo cierto es que en la letra pequeña el AO+ se presenta como complemento de una higiene diaria convencional. Es más, se recomienda usarlo después de ducharse o antes de irse a la cama. La ducha ha de ser normal, con agua y jabón. Al acabar, hay que secarse y es entonces cuando se pulveriza la bruma. Quienes la han probado juran que parece agua. Ni huele ni deja huella. Una vez aplicada su misión será nutrirse del amoniaco de nuestro sudor mejorando, de paso, el aspecto y la salud de la piel. Y, con suerte, eliminar el olor. De hecho, en los estudios previos al lanzamiento, un tercio de quienes lo probaron reconocieron que les funcionaba como desodorante. Otra tercera parte, en cambio, afirmaba que el ‘aroma’ de sus axilas seguía siendo tan intenso que no había otra que echar mano del desodorante. No hay datos aún respecto al olor de pies.*


¿Cómo debo imaginarme entonces ese "escenario apocalíptico en el que el agua escasea"? ¿Maloliente? ¿Las profecías eran ciertas? ¿Los de Mad Max tenían razón? No se debe jugar así con las ilusiones de la humanidad. Jamás había pasado de la ilusión gozosa a la desesperación abrumadora con un solo párrafo por medio. No somos nadie.
Quizá le pidamos demasiado a la ciencia. Quizá los amigos de David Whitlock, su familia y compañeros de trabajo, no hayan querido decirle nada y le hayan dejado seguir con su ilusión de liberar a la Humanidad del olor. Ellos le quieren y le perdonan sus fracasos, que le ennoblecen a los ojos de todos. Saben que, como Ícaro, hay que levantar el vuelo aunque el sol nos queme y caigamos al duro suelo oliendo a chamuscado. Nada que una buena rociada bruma no pueda arreglar.


* "Llega el invento que te permite estar limpio sin ducharte" El País S Moda 30/09/2014 http://smoda.elpais.com/articulos/ni-jabon-ni-no-poo-llega-la-bruma-bacteriologica/5352








martes, 30 de septiembre de 2014

Generalmente bien informado

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La forma que tiene Barack Obama de asumir los errores no deja de ser curiosa y me imagino que para algunos resultará algo cargante. En ocasiones hemos considerado al presidente como el ciudadano peor asesorado de los Estados Unidos, algo que no es para llenarse de orgullo, desde luego. No sabemos a ciencia cierta si es así o si realmente es el presidente más difícil de asesorar de la Historia. Por los resultados pudiera parecer lo mismo, pero las causas son diferentes. La Historia nos lo dirá.
El presidente Obama suele dar la razón a sus subordinados cuando se equivocan, que es una forma interesante de mantener el liderazgo. No quiero decir que les apoye, sino que les da la razón literalmente. Si un subordinado dice haberse equivocado, inmediatamente Barack Obama le da la razón generosamente.
La última ocasión se la han brindado respecto a la evidentemente errónea valoración del Estado Islámico:

En una entrevista emitida en la noche del domingo por el legendario programa de CBS ’60 Minutes’, el presidente Barack Obama admitió este error, citando a su director Nacional de Inteligencia, Jim Clapper, quien hace dos semanas reconoció que el espionaje estadounidense se había equivocado al valorar a la baja al EI.
“No fuimos capaces de prever que las fuerzas iraquíes en el norte del país colapsarían”, dijo Clapper el pasado 18 de septiembre en The Washington Post en referencia al avance yihadista. “No fuimos capaces de predecir su voluntad de luchar y eso es siempre un problema”, estableció Clapper. “No lo hicimos en Vietnam”, finalizó el director nacional de inteligencia estableciendo un paralelismo entre aquella guerra que transformó EE UU y el conflicto que ha devuelto a Obama a una zona y una contienda que creía dejadas atrás.
El presidente utilizó la admisión de fracaso de Clapper. “Es cierto, es absolutamente cierto”, dijo el mandatario. “Jim Clapper ha reconocido que yo creo que ellos [la comunidad de inteligencia] subestimaron lo que había estado pasando en Siria”, manifestó Obama.*


Es interesante porque Obama no reconoce que se equivoca, sino que da la razón a los que dicen haberse equivocado. Con el largo historial de errores de cálculo que se tiene —del espionaje de Snowden al Estado Islámico, pasando por la pifia del Obama-care en su vertiente informática— las meteduras de pata suelen tener un abnegado subalterno que evita que sea el presidente quien cargue con el mochuelo. En el Japón imperial, a la antigua usanza, no sé lo que hubieran tenido que hacer sus subordinados tras el reconocimiento de estos tremendos errores.


En realidad Obama se ha equivocado en sus planteamientos generales sobre Oriente Medio, como hemos tenido ocasión de tratar aquí en muchas ocasiones, no porque tengamos más información que él, sino porque sumas dos y dos  y escuchas lo que dice la gente todos los días en vez de escuchar a los que fueron colocados por él o se dejó olvidados el ex presidente Bush cuando se dedicó a la pintura. Sinceramente, no sé de dónde los ha sacado. Y eso que tiene a Kerry como un bombero, para arriba y para abajo. Se está ganando el hombre la nominación demócrata, si es que le quedan ganas todavía.


La corresponsal de El País  en Washington, Yolanda Monge, nos recuerda la afición del presidente Barack Obama a hacer comparaciones muy gráficas para que las entienda todo el mundo:

En enero, el mandatario comparaba a los yihadistas del EI con un equipo canterano al decir al periodista David Remnick que por mucho que los aspirantes se pusieran la camiseta de Kobe Bryant eso no los convertía en los Lakers.*

Y le creyeron, claro. No menos desafortunada es la calificación de Rusia como una "potencia regional", que no sabemos si también fue un error de percepción —por no ponerse las gafas— y que tan mal sentó a Vladimir Putin, que enseguida se puso a corregir el malentendido sacando pecho imperial.
En Oriente Medio y norte de África sus cálculos han sido desastrosos. Recuerdo un artículo de hará un año en un diario egipcio en el que el analista, miembro del consejo diplomático asesor nacional, señalaba que a Obama le habían dicho que Mubarak no caería y se lo creyó. También le dijeron que Mohamed Morsi era un valor seguro y que tampoco caería. También quedó en evidencia. No nos atrevemos a preguntar por la situación actual, que parece sólida.
A Obama le quedan muchos defensores fuera. Todos aquellos dirigentes que no han sido espiados mantienen una gran simpatía por el presidente. Saben que, en el fondo, no es cosa suya, que aquello de que se espía porque se puede estaba destinado al consumo interno más que a los amigos de fuera. También aquí ha sido un desdecirse constante con la NSA como fondo. Pero a la gente no le entra en la cabeza que la persona más poderosa del mundo esté generalmente tan mal informada. No solo se les fuga la información, sino que la que les llega va de mal en peor.
Lo cierto es que lo de Jim Clapper tiene su mérito; que el jefe de la Inteligencia salga así, en plan kamikaze, a descargar de responsabilidades a su Comandante en Jefe, y dispuesto a confesar sus errores de cálculo, es muy sacrificado y no lo hace cualquiera. Sin embargo, James Clapper es un clásico en pedir disculpas y reconocer errores. Se le ha cuestionado desde sus comienzos. Cuando fue nombrado por Obama en 2010, los que le examinaron para ver su idoneidad para el cargo, ya manifestaron sus reticencias sobre este general de aviación retirado.


Al menos, quizá para curarse en salud, advirtió en 2013 que los recortes en el espionaje tendrían efectos desastrosos para los Estados Unidos. Como eso lo suelen decir todos los "recortados", no fue profeta en su tierra. Y ocurre lo que ocurre. Se mire como se mire, se ha espiado mucho a quien no se debía —a los aliados y socios, como Merkel o Rousseff, a los ciudadanos norteamericanos y europeos— y no se ha espiado nada a los que lo ponen un poco más difícil y no se dejan. Luego sales con lo de que has valorado mal la situación. Es siempre el exceso de confianza lo que pierde a los imperios.

Cuando saltó en 2013 otro escándalo de la NSA, el espionaje a los propios norteamericanos, a Clapper le tocó ir a dar la cara al Senado. El director contestó sobre lo que sabía, que si estás a cargo de la Agencia Nacional de Inteligencia debería ser mucho. Sin embargo, Clapper tuvo que mandar una carta desdiciéndose de sus repuestas poco después y pidiendo disculpas:

Director of National Intelligence James Clapper apologized to Congress in a letter released today for giving a “clearly erroneous” answer to a question about whether the government collects data on millions of Americans.
“My response was clearly erroneous – for which I apologize,” Clapper wrote in a letter to Senate Intelligence Committee Chairman Dianne Feinstein, D-Calif.
The letter came after Clapper was accused of lying in response to a question by Sen. Ron Wyden, D-Ore., about whether the National Security Agency collects “any type of data at all on millions or hundreds of millions of Americans.”
In his March testimony, Clapper answered “no,” later adding, “not wittingly.”**


¡Lo que se consigue con añadir una palabra tras el "no"! Maravillas del lenguaje. Pero a Clapper le ha tocado ir a dar más explicaciones sobre cosas absurdas, como considerar a la Hermandad Musulmana como un grupo "secular". Clapper es la "guerra fría" él solo y tengo mis dudas de si es materia novelesca de LeCarré o Graham Greene.
Clapper ha dicho esta vez:

“No fuimos capaces de prever que las fuerzas iraquíes en el norte del país colapsarían”, dijo Clapper el pasado 18 de septiembre en The Washington Post en referencia al avance yihadista. “No fuimos capaces de predecir su voluntad de luchar y eso es siempre un problema”, estableció Clapper. “No lo hicimos en Vietnam”, finalizó el director nacional de inteligencia estableciendo un paralelismo entre aquella guerra que transformó EE UU y el conflicto que ha devuelto a Obama a una zona y una contienda que creía dejadas atrás.*


Le ha faltado decir que no fueron capaces de prever el Crack del 29. Creo que Clapper ha decidido tirar por la calle de en medio y cantarlo todo. El enemigo, los yihadistas, puede engañarte, que para eso es el enemigo; pero que te engañen los amigos, el ejército iraquí, después de tantos años dándoles instrucciones, armas y cobijo, es un poco fuerte. Eso de "no fuimos capaces de predecir su voluntad de luchar y eso es siempre un problema" es una frase digna de un gran momento, de un Custer en Little Big Horn. La diplomacia tampoco es lo suyo, ni tan siquiera la psicología, porque no se le ocurre a nadie mencionar a nadie Vietnam en las actuales circunstancias. Supongo que es su idea de dar moral a las tropas.


Efectivamente, sí, es un problema estar formando un ejército durante años y que luego salgan corriendo dejando el armamento atrás. Clapper lo llama "colapsar". También lo es estar financiando ejércitos en Oriente Medio y que luego les compren armas a los rusos y se hagan la foto con Putin para chinchar. Y también armar rebeldes que luego luchan contra ti y cosas así. Lo es que se te escapen los analistas de la CIA con los datos de tus espiados.  ¡Contentos tienen que estar en el Pentágono!
Hoy, con el mundo patas arriba, el verbo "subestimar" se nos antoja demasiado eufemístico para una superpotencia que presume de escuchar a todos.

* "Obama admite que EE UU subestimó la fuerza del Estado Islámico" El País 29/09/2014 http://internacional.elpais.com/internacional/2014/09/29/actualidad/1411961563_538668.html
** "James Clapper Apologizes to Congress for ‘Clearly Erroneous’ Testimony" ABC News 2/07/2014 http://abcnews.go.com/blogs/politics/2013/07/james-clapper-apologizes-to-congress-for-clearly-erroneous-testimony/