jueves, 18 de junio de 2026

El espectáculo de los muertos

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La conversión de todo en espectáculo es el signo de esta época. Lo que se hace se hace para ser encapsulado y difundido a una ciudadanía transformada en "público". "Veo luego existo", sería la nueva fórmula, pasando del "pienso" inicial innecesario en este tiempo. ¡Pensar!, ¿para qué? ya lo hacen otros por ti.

La reciente visita del Papa a España es un ejemplo de cómo tratar cualquier acontecimiento como un espectáculo. Todavía me pregunto qué pintaba Bad Bunny en todo esto. Nuestra vida política, la española, es un gigantesco y aburrido espectáculo que acabará con su traca valenciana en cualquier momento.

El espectáculo nos convierte en público y a otros en estrellas moldeándolos según los dictados de los profesionales de la publicidad, de la comunicación. Los sectores se especializan en un estilo comunicativo que es llevado al extremo, un modelo que aplican a los casos convirtiéndolo el "producto" informativo.

Los conocimientos que la tecnología nos permite obtener sobre los hábitos  de consumo son aplicados a la comunicación. Ya sea de forma masiva o personalizada, se crean fórmulas para dar "interés" a lo más trivial en detrimento de aquello que pueda perturbar la siesta comunicativa o despertar el sentido crítico. Personas, situaciones, espacios, etc. son convertidos en "temas" con los que se nos bombardea en feroz competencia por nuestra atención. Esa atención se transforma en compras, adhesiones, votos o simplemente en movimiento ante nuestra mirada aburrida. Usted se preocupará por separaciones, encuentros y reconciliaciones de personas sin trascendencia. Su universo va del trabajo al ocio banal, contemplativo, al espectáculo. Rodeado de estímulos le ofrecerán lo insólito y lo repetitivo, lo nuevo y lo adictivo.

Leo en 20minutos un nuevo paso en esta conversión del mundo en espectáculo. Su titular es "El Cementerio de la Almudena abre sus puertas las noches de verano para 'revivir' las historias de quienes allí descansan". En el texto nos dicen:

A la hora en la que el calor del verano empieza a dar una tregua a Madrid, el Cementerio de Nuestra Señora de la Almudena abrirá sus puertas para ofrecer una ruta entre historia, patrimonio y personajes que vuelven a cobrar vida. Regresan por cuarto año consecutivo las visitas teatralizadas nocturnas, una propuesta cultural organizada por Servicios Funerarios de Madrid (SFM) que, tras cuatro ediciones con entradas agotadas en minutos, se ha convertido en una de las citas más singulares y demandadas del verano madrileño.

La experiencia se celebrará entre el 24 de junio y el 6 de septiembre, con grupos reducidos de hasta 30 personas y recorridos de unas dos horas y media. Las entradas salen a la venta este jueves a través de la plataforma oficial de reservas de SFM, según informan fuentes municipales. En las anteriores ediciones las entradas volaron en cuestión de minutos por el interés de los madrileños de descubrir en primera persona cómo, durante unas horas, la Almudena deja de ser un cementerio para convertirse en un escenario.*


Como se nos dice, la conversión de un cementerio en escenario, su éxito y la prisa por hacerse con entradas antes de que se agoten hablan por sí solos. Te mueres, te entierran y montan sobre tu tumba el show en el que alguien (un vivo) te interpreta para deleite de los que han pagado tu entrada. Tal cual.

Un historiador de los de antes, de esos que todavía leemos, llamaría a esto "decadencia". Creo que es un término demasiado serio para estos tiempos pantallescos en los que la vida se capta con un teléfono móvil y luego la editas en casa para deleite de tus seguidores en redes sociales.

¿Nos damos cuenta de lo que representa que algo tan profundamente insertado en nuestras vidas y cultura, como es la muerte, se convierta en show nocturno para deleite? 

Lo han llamado "cementerios vivos" para distinguirlo de los "muertos vivos" y evitar rechazos centrando el peso en el espacio. Supone convertir el espacio en escenario y a los muertos en personajes bufos. Por las noches el cementerio se llena de carcajadas; por el día de llantos. Tiene que haber de todo, ¿no?


T.S. Eliot, en su poema Los hombres huecos, auguraba que el mundo no acabaría con una explosión, sino con un quejido. Hoy nos diría que el mundo se acabará con un bostezo, el único gesto que producimos con naturalidad y de forma habitual. La sociedad del espectáculo no perdona, Los ríos que son la vida, que nos dijo otro poeta, se han convertido en cálidas piscinas clorificadas para deleite de los que se las pueden permitir. Sí, hay espectáculo para todos los bolsillos y apetencias. 

La foto que acompaña a la información lo dice casi todo: ¡un Forges resucitado y zombi! Estos resucitados necesitan convertirse en zombis clásicos de serie B para que todo cuadre y la experiencia sea la apropiada, entre lo irreverente y lo cinematográfico cutre. Otra foto nos muestra a una Lola Flores zombi (la identificamos por la flor en su pelo), marchosa después de todo el día quieta.

Los Servicios Funerarios madrileños tienen ya su espectáculo. ¡Un aplauso para los muertos! ¡Y a mí que me incineren!


* Belén de Marcos "El Cementerio de la Almudena abre sus puertas las noches de verano para 'revivir' las historias de quienes allí descansan" 20minutos 18/06/2026 https://www.20minutos.es/madrid/cementerio-almudena-abre-sus-puertas-las-noches-verano-para-revivir-las-historias-quienes-alli-descansan_6984619_0.html

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