jueves, 5 de abril de 2018

Espacios de libertad, espacios de vigilancia


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una de las cuestiones que más debate ha causado a lo largo de la Historia es "¿por qué estamos juntos?, una buena pregunta que en momentos críticos se suele reformular. El mundo antiguo lo revisó con mitos y el moderno desarrollando supuestos con los que se trataba de resolver esta peliaguda cuestión. Unos apuntaban al beneficio mayor del estar juntos, otros como forma de defensa, etc. La cuestión del denominado "contrato social", por usar uno de los conceptos que más han marcado esta reflexión, ha sido especialmente pertinente en especial en aquellos momentos en los que ha sido difícil justificar por guerras o desastres nuestra vida en común, algo que pudiera parecer inexplicable por nuestro comportamiento. La idea aristotélica de la naturaleza social de los humanos se vuelve cuestionable cuando las atrocidades se presentan y estar juntos más parece castigo que premio o salvación.
En estos momentos de crisis de la sociedad mediática y cibernética, momentos en que se escuchan voces críticas (y está bien que se escuchen) empezamos a plantearnos que no solo es bueno estar juntos sino que es importante que esta nueva sociedad digital tenga sus propias normas internas y además mantenga una claridad mayor respecto a sus relaciones con el exterior del ciberespacio.

La primera idea que es importante determinar es la conciencia de la ruptura de la barrera entre los dos mundos, metáfora espacial surgida desde el principio pero que ahora ya es equívoca. La vida en el espacio digital se inicia con actividades claramente diferenciadas del resto porque los "pioneros" planteaban la idea de un "nuevo mundo" depurado de los defectos del viejo. Esto fue una idea —muy norteamericana— y que tuvo una explicación teórica en la obra de Tomás Maldonado, "Crítica de la razón informática" (1998). La idea recogida por Maldonado era que el ciberespacio se había ido socializando como una forma alternativa frente al fracaso del sistema estadounidense en donde se habría pervertido los sueños e ideales que dieron lugar al país. Los cibernautas eran los nuevos pioneros, los colonizadores, los fundadores, de una sociedad que aspiraba a ser mejor que la existente. Lo que ocurrió fue la perversión de ese sueño utópico inicial ante la progresiva invasión producida  en la mitad de los 90, que es cuando realmente se produce el crecimiento explosivo de la red debido sobre todo a la educación (su expansión desde las universidades) y a las empresas tecnológicas que logran captar con sus proyectos la atención social.
La idea de "redes sociales" viene de su diferenciación de las "redes académicas" o "redes profesionales", que son las primeras que se había constituido. Eran los usuarios los que decidían unirse para formar parte de determinados proyectos que creaban o a los que se incorporaban. El invento de los inventos se produjo en el principio de los 90 y fue el navegador que permitía recorrer un nuevo tipo de red: la web. Internet era la "red de redes", la suma de todas las redes con diversos protocolos y formas de red. La web era una de ellas, la que consiguió crear una forma ágil y sencilla de visualizar la información.
A las teorías filosóficas, antropológicas, etc. sobre "por qué estamos juntos" llegaron pronto las explicaciones pragmáticas: porque era rentable para alguien. Es decir, pronto aquello pasó a ser una forma especulativa, un territorio en el que era necesaria la innovación constante y en el que se producía una peligrosa tendencia, un efecto red: la tendencia al monopolio de los elementos fundamentales. Estos eran los "sistemas operativos", los "navegadores", los "buscadores" junto con las herramientas de trabajo. Todo esto se produce cuando los ordenadores dejan de estar aislados y pasan a estar interconectados.

El cambio de mentalidad se produjo en el momento en que dejó de pensarse en la red como una realidad alternativa, un mundo separado, y empezó a verse simplemente como una versión digital del mundo, es decir como una forma complementaria o duplicada y no alternativa.
El modelo pragmático se basa en el negocio y en la eficiencia, frente al utópico o idealista anterior. Hoy el mundo se ha digitalizado y han ido sustituyéndose muchas actividades en el mundo material para realizarse en el virtual. Estamos juntos también allí y la pregunta ya no se cuestiona "por qué". La pregunta ahora es "cómo", es decir, como desarrollar nuestra sociabilidad a través de estas nuevas formas. Todo aquello que la tecnología hace posible (que es cada día más) se usa para reforzar ese aspecto social. El objetivo es encontrar aquellos puntos que nos hagan reunirnos y gestionar nuestra sociabilidad a través de un modelo tecnológico que permita el máximo aprovechamiento.
Los modelos de negocios oscilan entre ofrecer algo rentable o en rentabilizar nuestra propia actividad, ya que esta genera ingentes cantidades de huellas digitales que pueden ser convertidas en materia prima para otros tipos de actividades. Es la cuestión del Big Data, en donde nuestras actividades son traducibles a un modelo de sentido que las hace legibles y por ello determinar estrategias que se traduzcan en unas respuestas buscadas, de unas compras a unos votos. Conocernos es el paso previo para hacer más rentables muchas inversiones.
En estos días en los que se ha puesto sobre el tablero la cuestión del mal uso de los datos por parte de una compañía, Cambridge Analytica, la negligencia de Facebook, etc. es bueno recordar que cualquier actividad produce unos "datos" determinados, un rastro digital y procesable de que se puede extraer información que ayude a servicios más eficientes. Los datos se van a producir siempre; la cuestión es otra, por tanto. Estas van del acceso (quién), tiempo de conservación, usos específicos (fines del procesamiento), reventa de datos, etc. Es ahí en donde es importante incidir y legislar en defensa de los usuarios, pero también de aquellas empresas e instituciones que actúan dentro de la ley y la ética profesional. La tentación de revender datos, por ejemplo, es grande.


Lo hemos señalado anteriormente: el campo más peligroso es el de la política o, si se prefiere, el de la vigilancia de los ciudadanos por parte de regímenes autoritarios. El acceso a esos datos deja al descubierto a muchas personas o grupos. Donde antes se daba la vigilancia y control de las personas y requerían vigilancia, escuchas, seguimiento, etc. ahora se puede hacer a través de los datos que produce.
Aquí hemos visto el caso de gobiernos, como el egipcio, que ha desarrollado su propio Facebook (Egypt Face) con el que pretende, dice, que los datos no lleguen a gobiernos extranjeros. Lo que no dicen es que esos datos estarán a su disposición y bajo sus propias leyes, que les autorizarán el acceso. Vimos la paradoja de que durante la Primavera Árabe la gente saliera a la calle con pancartas pidiendo "Facebook" y otras redes, mientras que ahora esas herramientas se vuelven contra ellos o es en esos espacios donde se dan los conflictos.
Creo que el ejemplo es revelador porque se pasa de unas redes que son vistas como una forma de consolidación de la sociedad civil frente al estado autoritario y ahora se perciben como formas autoritarias en el sentido de someter a sus usuarios a vigilancia a través de los datos, violando la privacidad.


La cuestión se plantea como dos niveles distintos pero vinculados: el nivel de las actividades y el de los datos que se generan con ellas. Las redes suelen ser gratuitas precisamente porque así tienen más usuarios y más actividades sociales. El objetivo es aumentar la sociabilidad (las interacciones sociales) para que crezcan los datos en que se traducen y que podrán pasar por los algoritmos que los conviertan en información eficaz. Esto es lo que ha escandalizado del memorándum del ejecutivo de Facebook, la idea de que cualquier actividad, incluida el terrorismo, es un acto sociable. Y lo es, desde luego. Pero la cuestión no es esa, sino la necesidad de poner filtros y límites para evitar todo tipo de actividades criminales, deshonestas, etc.
Desde antiguo, se han reunido datos sobre nosotros. La cuestión, como en otras, es que había una enorme desproporción entre la cantidad de datos producida y la capacidad de procesamientos, búsqueda, etc. Hoy se producen muchos más datos, pero por fin la capacidad de procesamiento y su velocidad los hacen rentables en términos muy diferentes, del comercio a la investigación científica, pasando por la vigilancia y detección.
Hoy tenemos millones de cámaras por todo el mundo cuyas imágenes son exploradas para detectar rostros. Pueden ser usadas para detectar terroristas o para detener disidentes en una dictadura. Como toda tecnología, lo cuestionable suele ser su uso. Es ahí donde hay que establecer normas y sanciones muy precisas para todos los que vulneren los principios básicos de la protección de la intimidad y la recuperación de la idea de la privacidad, un derecho al que se nos pide o exige que renunciemos en beneficio de administraciones y empresas.


Si es imposible no producir datos, no es imposible legislar equilibrando libertades individuales e intereses colectivos. La investigación científica saca gran provecho de ellos. Como contra, muchos de ellos acaban en manos de compañías o instituciones cuya función no el progreso sino el beneficio. Frente a un concepto salvaje del beneficio, se debe entender la relación existente entre "persona", "privacidad", "actividad virtual" y "datos".
Lo que era antes un refugio alternativo frente a una realidad salvajemente mercantil, es hoy un espacio de obligada actividad. Las instituciones públicas y privadas nos remiten a ellas sin mantener las condiciones debidas. Muchas veces se trata del principio básico del ahorro  y lo que antes era un ofrecimiento, ahora es una obligación.
Si todo esto no ser somete a una reflexión seria, se corre el riesgo importante de que se empiece a producir un movimiento de resistencia, de "desvirtualización" o "rematerialización" de acciones y servicios de lo obligatoriamente digital. Ya los medios recogen el abandono de las redes sociales de personas que se desconectan. Ya no ven en las redes espacios de libertad sino espacios de vigilancia. En poco más de veinte años se ha pasado, en muchos casos, de una percepción a otra. Y esto no debe descuidarse.
Hay muchas cosas positivas gracias a la creación de un mundo virtual. Pero si se comienza a percibir como una trampa, lo pagarán los que hacen buenos usos para buenos fines. Lo que ha quedado claro es que el control es muy insuficiente en el origen de los datos y que posteriormente la cuestión se hace más grave si se dejan en manos sin control. Habrá que empezar a auditar los usos de los datos para asegurarse que se usan de forma legal o ética. Es lo que suele ocurrir en cualquier sector que queda bajo sospecha.




miércoles, 4 de abril de 2018

El furibundo ministro, su zapato y los medios


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Como habíamos constatado ya, la "aplastante victoria" del presidente al-Sisi no había dejado satisfechos a casi nadie, pese a las celebraciones. Esto era natural porque, desde su propio planteamiento, las elecciones buscaban ser un refrendo de lo hecho y dicho por el presidente. Desde esta perspectiva, el no haber conseguido reducir la abstención es un fracaso. Peor todavía: pese a las inversiones, estímulos y amenazas de sanción, la abstención aumentó. Al ser el presidente intocable y el gobierno y los gobernadores provinciales los responsables —hay que buscar algunos— el parlamento, como recogíamos hace unos días, se ha lanzado a degüello contra ambos abriendo una guerra cuya evolución es clara. Es muy fácil cambiar ministros.
A la luz de todo esto, no sorprende el titular de Egypt Independent, "Minister faces criticism for ‘insulting’ MPs after saying he throws their requests in the bin", pero sí lo hace lo que se nos cuenta después:

Members of the House of Representatives strongly criticized Minister of Local Development Abu Bakr al-Gendi on Monday, calling for his dismissal after he “insulted” MPs during a meeting with MP Salama al-Gohary, when he said he “throws the requests of MPs in the bin.”
MPs issued statements over Gendi’s comments, stressing that his repeated insults to the Egyptian people are unacceptable.
MP Salama al-Gohary added, “I went to the minister’s office 15 days ago and informed him of assigning jobs, upon direct orders, to employees who did not obtain the training course which was formerly given to 22 job applicants for the posts of the Nasser Military Academy, but the minister denied so.”
Gohary continued, “When I presented him the documents, I found that he took off his shoes and shouted that he will ‘hit anyone who says so with my shoes.'”
Gohary added that he told Gendi before leaving his office that the employee in the minister’s office Hamza Abdel Hafez was appointed First Undersecretary of the Ministry [of Local Development], although he was supposed to be appointed by the Prime Minister.*


Aunque el incidente aconteció durante la campaña, es ahora cuando sale a la luz. Imaginarse al señor ministro sacándose los zapatos y amenazando a los diputados que van a verle es un ejercicio que incluso para las mentes egipcias, acostumbradas a mucho, puede parecer desproporcionado.
Las peticiones de renovación de los ministerios por parte del parlamento adquieren sentido ante este tipo de manifestaciones. Y eso que el propio parlamento no es ajeno a prácticas extrañas y a modales cuestionables, como hemos tenido ocasión de ver en los últimos tiempos.
El parlamento, evidentemente, no puede quedarse de brazos cruzados ante esta manifestación tan brutal de desprecio a la institución. Sembrar un concepto de autoridad mal entendida suele traer este tipo de abusos. Si el ministro trata así a los parlamentarios, diciendo que lo que le llevan acaba en la papelera y sacándoles el infamante zapato —el mayor desprecio—, habría que escuchar a los que le tratan a diario. Quizá estaba Abu Bakr al-Gendi acostumbrado a su empleo de general del Ejército egipcio y le salen estás manías de arrojar zapatos y mandar lo que el parlamento le envía a la papelera.
El general de división Abu Bakr al-Gendi estuvo al frente de la CAMPAS, a agencia estatal del censo y estadísticas. Allí ya destacó pidiendo penas de prisión para los que se negaran a dar los datos para elaborar el censo. Egypt Today recogía sus declaraciones al respecto hace un año, en marzo de 2017, en donde señalaba su peculiar sentido de la vida y el orden:

During an interview with “Extra News” satellite channel, Gendy said, “Population is considered the most important state resource, provided that citizens are productive, educated and healthy; otherwise, they will be deemed mere burdens.”**


Como se puede apreciar, para el general y ministro, el mundo es blanco o negro. O estás sano o eres una carga para el estado. Suponemos que en su mentalidad enfermos, desempleados, iletrados, etc. son seres prescindibles a los que se puede culpar de ser cargas para el estado. No es el único, desgraciadamente, que tiene una visión similar y eso explica muchas cosas. No es de extrañar, desde esta forma de pensar el mundo, que el diario nos recuerde algunos incidentes clasistas que ya contamos aquí de este furibundo ministro:

Gohary requested that the House of Representatives summon Gendi and interrogate him over his insults.
MP Mostafa Sameh said, “the minister is unaware of his words and behavior. He must be dismissed as he destabilizes the homeland by saying improper words, against people of Upper Egypt [in the past], and against members of House of Representatives now.”
Sameh demanded, “The mister must see a psychiatrist.”*

No sé si el ministro desestabiliza la patria o no, pero sí que alguien así no debería estar al frente de un ministerio. Pero por otro lado es un ejemplo perfecto del poder incontrolado que un ministro puede llegar a tener. Ejemplos hay, desde luego, en los cuatro años de al-Sisi de ministros y altos funcionarios que han actuado de esta forma despótica e irritable. 
El caso que se cita del Alto Egipto, lo recogimos aquí porque lo primero que hizo el ministro cuando llegó al cargo fue insultar a los inmigrantes que llegaba desde el sur del país a la capital.También eran cargas. Fue su forma de decir "ya estoy aquí. Su llegada se notó. No parece que haya hecho mucho hasta el momento y esperemos que dure poco y que él y sus zapatos se retiren allí donde le aguanten.
El incidente y su salida a la luz forman parte de esas tensiones institucionales que se han mantenido con el problema de la abstención de fondo. El otro punto conflictivo, claro está, son los medios. Ahora es el momento de responsabilizarlos por la baja participación. Se comprende a la perfección el papel del Consejo Regulador de los Medios, otro órgano creado para la vigilancia y sanción a todos aquellos que no canten con simpatía al régimen. Recordemos que el régimen ha decidido que tiene la potestad de decidir quiénes son "profesionales" (los que aceptan la versión oficial) y quiénes no. Mada Masr nos cuenta, con el titular "Police raid Masr al-Arabia office, detain editor in chief in connection to election coverage fine"**, uno de los primeros casos de ataque directo contra aquellos medios que han sido críticos con el proceso electoral:

Police raided the office of the privately owned Masr al-Arabia website on Tuesday evening, detaining and transporting Editor in Chief Adel Sabri to Dokki Police Station, according to Mohamed Mounir, a journalist with the publication.
While the raid was conducted under the pretext of examining software licenses, Mounir told Mada Masr that one of the officers stated the action was connected to the implementation of a LE50,000 fine issued by the Supreme Media Regulatory Council on Sunday.
Following the raid, Masr al-Arabia journalists contacted Makram Mohamed Ahmed, the head of the Supreme Media Regulatory Council, who told them they must pay the fine.
The fine was issued following a complaint submitted by the chairman of the National Elections committee regarding the outlet’s coverage of the presidential election. Masr al-Arabia published an overview of a New York Times’ piece titled “For as Little as $3 a Vote, Egyptians Trudge to Election Stations” on March 27. The council accused the publication of copying the foreign newspapers’ coverage without verifying the facts.
Masr al-Arabia is among the approximately 500 websites to which access is currently blocked on Egyptian ISPs.***


Informar sobre un artículo de The New York Times se convierte en "delito" porque, según esta doctrina, es al medio egipcio al que le corresponde verificar lo que ha dicho el periódico norteamericano. Es una forma más de intimidación y aislamiento de la opinión pública egipcia, además de la demonización de la prensa extranjera, contra la que se arremete como "falsa" y "conspiratoria".
Vemos el poder del Consejo Regulador, que puede imponer multar, cerrar medios o simplemente enviarte a la policía a cerrarte el medio. Le sirve además al régimen para decir que son los propios profesionales los que deciden. Lo mismo hizo el presidente del sindicato de músicos cuando decidió suspender las actuaciones de un año a la cantante Sherine por el famoso incidente del chiste sobre no beber agua del Nilo, considerado como una "difamación contra Egipto". El régimen se hace con todas las estructuras profesionales para presionar en todos los campos la contestación. Pone al frente de ellas a los afectos al gobierno y les da poder para ejercer control y sanción. Parece que el poder se descentraliza, pero solo se ramifica ya que está a su servicio.
El día antes, Mada Masr ya había informado de las denuncias contra Masr al-Arabia y contra un diario importante, Al-Masry Al-Youm (Egipto Independiente). En este caso las razones obedecían a los titulares de portada:

Al-Masry Al-Youm came under fire for a front-page headline on Thursday that read: “State mobilized voters on last day of election.” The NEA filed an official complaint on Saturday regarding the piece, which reported on public employees offering incentives to citizens in hopes of pushing them to the polls to vote for current President Abdel Fattah al-Sisi’s second term.
[...] Al-Masry Al-Youm retracted its headline the same day it was published, replacing it in the second print and online with one that reads: “Initial polling indicators show Sisi crushing Moussa.” The newspaper has since apologized for what it calls misleading wording, asserting that the headline was meant to have a positive connotation.
In an editorial published on Sunday, Al-Masry Al-Youm states that mobilization referred to the means by which governments all over the world seek to encourage political participation. The piece also affirms the support of the privately owned newspaper’s staff and owners for Sisi and the state. “We congratulate you on your win and we support you now, like we always have and always will,” it reads.****


La reelección de al-Sisi para los próximos cuatro años comienza, pues, como terminó su mandato anterior, con el aparato del estado imponiendo silencio a unos y corrigiendo a otros para escuchar finalmente una voz.
Hoy mismo se anuncia la creación de lo que será el Consejo para el Terrorismo, en el que los medios, además de otras instituciones (religiosas por ejemplo, se verán involucradas). De esta forma, será otro nuevo Consejo el que censure a los medios que considere que no informan correctamente, es decir, como el gobierno impone.
Puede que el ministro que llegue sea peor que el anterior, que llegue con el convencimiento que el anterior fue blando y que hay que ser más duros con esas cargas que lastran a Egipto.  Es ese  desprecio de las clases dirigentes hacia el país lo que impide su desarrollo pleno. Se trata de tenerlos bajo control antes que de cambiar su condición social. Dios quiere que cada uno esté en su sitio.
La idea de que los problemas se solucionan así, imponiendo silencio, con jerarquías claras y distintas, que diría un cartesiano, no da mucho de sí. El desgaste interno y externo que produce es inmenso.


* "Minister faces criticism for ‘insulting’ MPs after saying he throws their requests in the bin" Egypt Independent 2/04/2018 http://www.egyptindependent.com/minister-faces-criticism-for-insulting-mps-after-saying-he-throws-their-requests-in-the-bin/
** "CAPMAS head talks prison for bad census data, inflation, population" Egypt Today 30/03/2017 https://www.egypttoday.com/Article/1/3649/CAPMAS-head-talks-prison-for-bad-census-data-inflation-population
*** "Police raid Masr al-Arabia office, detain editor in chief in connection to election coverage fine" Mada Masr 3/04/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/04/03/news/u/police-raid-masr-al-arabia-office-detain-editor-in-chief-in-connection-to-election-coverage-fine/
**** "Media regulator penalizes news outlets over election coverage" Mada Masr 2/04/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/04/02/news/u/media-regulator-penalizes-news-outlets-over-election-coverage/

martes, 3 de abril de 2018

Un mal chiste


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Un chiste es un chiste; un insulto es un insulto. Un chiste puede ser insultante, igual que un insulto puede ser gracioso sin dejar por ello de ser un insulto. De lo que estoy seguro es que el concepto "libertad de expresión" no tiene nada que ver con los insultos, sino con el respeto. Se hizo para las ideas, no para faltar a nadie. Pero queda muy "legal" y hasta da un tono distinguido forzar el concepto para convertirlo en una especie de refugio de la mala educación. Y España está siendo cada día un espejo de defectos, en especial, de perversión de los conceptos sanos y respetables para hacer parecer la mala educación un ejercicio de libertad. De verdad, creo que la libertad está para otras cosas y que hay diferencias entre un hermoso poema y un eructo. Los dos expresan al que lo hace, sí, pero dejan a cada uno a su altura.
Todo esto viene por la maldita manía de los chistes regionales y locales, cuna de estereotipos manidos y perversos y el enésimo caso en el que alguien tiene que pedir disculpas por ser chistoso. Me refiero al caso, contado por El País, titulado "Un chiste sobre andaluces de un guionista de ‘Allí abajo’ revoluciona Twitter". Confieso que no entiendo el sentido que se le da en el titular al verbo "revolucionar", quizá sea por darle un poco de épica al asunto. El caso es este:

"La primera vez que escuché la Salve Rociera pensé que el estribillo decía: 'Leo leo leo leo leo', pero luego caí en que era una canción andaluza y eso no podía ser". El viernes 30, Sergio V. Santesteban tuiteó este chiste con la etiqueta #ViernesSanto y desató la polémica. Santesteban es guionista de la serie de Antena 3 Allí abajo, en la que los tópicos sobre andaluces y vascos es uno de sus principales elementos de humor. Sin embargo, el mensaje generó una lluvia de reacciones por parte de numerosos usuarios que pedían explicaciones tanto a él como a la cadena y la productora por el chiste, incluso llegando a pedir su despido.
La reacción de la productora Plano a Plano fue desvincularse del comentario, destacando que se trataba de un comentario personal y un "chiste desafortunado". Otros compañeros de la serie como el actor y también guionista Óscar Terol o el actor Jon Plazaola afearon al autor del tuit su mensaje. Ambos han borrado sus tuits (Terol incluso ha borrado su cuenta de Twitter), que, junto al mensaje de la productora, provocaron una reacción de apoyo al guionista por lo que muchos otros tuiteros consideraban un simple chiste que no debería haber tenido mayor repercusión.*


Ni me indigno ni lo aplaudo. Solo lamento que el "humor" se haya quedado en esto y, sobre todo, que se apele a la libertad de expresión por parte de algunos. Evidentemente, el ingenioso guionista puede seguir haciendo chistes de este cariz o de otro, pero con no reír las gracias es suficiente. Lo malo es que ahora ya no vivimos de hacer reír, sino de causar escándalos, controversias e irritación con los chistes.
Ha habido en estos años más de uno que se llama a sí mismo "humorista" que ha alcanzado notoriedad por hacer este tipos de chistes insultantes. El autor del chiste ha pedido disculpas relativas,  en otro rebuscado ejercicio de ingenio, no se sabe muy bien si por haberlo pensado o por haberlo enviado con esos dedos inquietos a lo Trump.
El tuit, como le gustaba decir a Breton de la escritura, puede ser más rápido que el pensamiento. Por eso acuñó el concepto de escritura automática tratando de burlar la censora razón. A veces da la impresión que algunos hacen lo mismo, primero lo mandan y luego lo piensan.


No creo que haya que darle mucha más importancia al caso en sí, pero sí algo más complicado en estos tiempos de gatillo fácil, reflexionar un poco, que nunca viene mal. Los insultos disfrazados de chistes no son muestras de creatividad real, solo camuflaje para el tópico y la mala leche, que es el punto de sazonado del humor español.
Hace mucho que huyo de las comedias españolas porque recurren en abundancia a este tipo de humor en donde se combinan sexo, regionalismo, política y religión en distintas proporciones. Sencillamente, no entro en este humor. En vez de aprender de Lubitsch, lo han hecho de resacones y despedidas de soltero. No le veo la gracia a Torrentes y similares desde hace mucho. Y han creado escuela. Me resulta incomprensible ver a personas desternillarse con ciertas cosas. Quizá sea un problema de educación, mía o de los otros. 
En vez de dejar claro que es un error, es muy español "sostenerla y no enmendarla". Se trata por ello de construir un gigantesco conflicto, recurriendo a la perversión de la mayor, que es la libertad de expresión. Así lo ha hecho el sindicato de guionistas:

El sindicato de guionistas ALMA también salió en defensa del escritor: "En ALMA defendemos y creemos en la libertad de expresión dentro y fuera de las series, películas y programas que escribimos. Un chiste jamás debería ser razón para penas de prisión o para que nadie pierda su trabajo. Esperamos que productoras y cadenas estén a la altura y protejan de la hoguera de Twitter a los trabajadores que escriben cada semana sus éxitos".*


Esto sí que es un buen chiste, un poco desproporcionado, pero chiste. No se entiende bien a qué viene ese tremendismo. No sé qué tipo de "pena de prisión" se me ocurre para un chiste así. Tampoco que tenga que perder su trabajo por hacer chistes malos, aunque por eso sí se despide a la gente. El chiste era malo, sin más. Pero, cuidado, no vaya a ser que algunos hagan chistes malos para evitar que les despidan y hacer que otros les defiendan. El ingenio da para mucho.

Los chistes basados en estereotipos sexistas, racistas, xenófobos, etc. son peligrosos y no tienen gracia, aunque sí hacen gracia a los sexistas, racistas, xenófobos, etc. Eso es parte del problema. He pasado mucho tiempo con personas de diferentes países y culturas. En vez de reírme de ellos, procuro aprender. Me han enseñado muchas cosas y algo muy importante: a respetar.
En Estados Unidos son muy dados a hacer chistes sobre "canadienses" (vecinos del norte) "mejicanos" (vecinos del sur), "polacos", "judíos", "chinos", "italianos" e "irlandeses". Demasiados clubes de la comedia que llenar.
Hace poco volví a ver una película de los años ochenta sobre cómicos. Son dos comediantes interpretados por Sally Field y un juvenil Tom Hanks. A ella le venden chistes sobre polacos para sus actuaciones. Él se dedica a hacer imitaciones de taxistas chinos dando explicaciones sobre sus recorridos por Nueva York. En Saturday Night Live le dedicaron el otro día un sketch a los irlandeses; era para celebrar el día de San Patricio, decían. A los norteamericanos, como a los británicos, les gusta reírse de las familias grandes y de los matrimonios llenos de hijos, como los católicos. Es uno de sus temas favoritos, como buenos protestantes. Quizá los irlandeses están muy ocupados con sus familias y no tienen tiempo de ir a los clubes a escuchar chistes sobre nacimientos, familias numerosas y bodas. Igualmente los ciudadanos chinos están trabajando duro para sus familias y nunca los verán sentados en clubes de la comedia donde se les insulta.


Es un gran defecto convertir el hecho de nacer en un sitio u otro en motivo de escarnio. Los prejuicios son los padres de los estereotipos. Ambos nos impiden viajar más allá de la zafiedad acumulada. En España tiene además peligros añadidos porque parece que nos sienta mal vivir juntos sin levantar barreras de desprecio y superioridad.
Hacer chistes sobre otros implica presuponer una superioridad sobre ellos. Cuanta más violencia o insultos transmite el chiste, más desprecio se acumula. Lo malo del chiste es que está hecho para que otros se rían, es decir, para que asuman nuestros puntos de vista. Y ahí es donde se produce la tensión. Los malos chistes, como las malas hierbas, donde caen salen sin remedio. Sembrar machismo o racismo despreciando a grupos humanos por el solo hecho de serlo es un mal camino. Como los boomerangs, siempre vuelven y nos dan en el cogote con fuerza proporcional a nuestra estupidez.


El País incluye un vídeo que han titulado así: "VÍDEO: Entrevista con el experto en Derecho Laboral, Daniel Cifuentes, sobre las consecuencias jurídicas para el trabajador". No sé si forma parte del mismo chiste o es otro nuevo.
No hace falta mandar a nadie a la cárcel, amenazarle, insultarle, etc. Pero por favor, no usen el argumento de la libertad de expresión, que es algo por lo que mucha gente muere cada día en el mundo, para justificar una metedura de pata o un mal chiste. Y el que lo ha hecho, que aprenda y procure evitarlo refinando su humor. Insistir en algo que no tiene gracia es condenarse a tener un público que le jaleará, sí, pero no por su ingenio sino porque es incapaz de entender algo más allá. Algunos buscan ese público porque es el más fácil de satisfacer.
Por el tuit que ha hecho público el autor, me temo que no ha entendido o no ha querido entender dónde está el problema. Ha elegido el camino del orgullo ingenioso. Allá él.



"Un chiste sobre andaluces de un guionista de ‘Allí abajo’ revoluciona Twitter" El País 2/04/2018 https://elpais.com/cultura/2018/04/02/television/1522666201_972953.html



lunes, 2 de abril de 2018

El Juez Di y el Big Data


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En estos días que se habla del Big Data y de la intimidad, de cómo puede ser manipulada una persona desde el conocimiento que podamos tener de ella a través de elementos indirectos, me he encontrado con un curioso caso del procedimiento deductivo que nos permite pasar de lo exterior (lo perceptible y susceptible de ser tratado como dato) a lo exterior, la forma de ser que ha producido esos datos o huellas en el mundo.
Por supuesto, el Big data funciona de otra manera, pero en última instancia se trata de conectar lo exterior, el dato, con lo interior, que es sobre lo que se va a actuar. Con un modelo de comportamiento construido desde los datos, que son procesados, se puede llegar a establecer comportamientos futuros incluso estimularlos mediante estrategias adecuadas. La manipulación se basa en eso: en detectar las formas de reacción a determinados estímulos y después ponerlos en funcionamiento para obtener las reacciones adecuadas. Se trata, como siempre ha sido, de conocer las debilidades y resistencias, la forma de ser de las personas para poder manejarlas.
El ejemplo de cómo se pueden traducir los datos y convertirlos en información sobre los sujetos está recogido del interesante y entretenido libro del sinólogo y diplomático holandés, Robert Van Gulik, Tres cuentos chinos (The Chinese Gold Murder, 1957). Durante su estancia en el Tokyo de la posguerra, Van Gulik encontró en una librería de antiguo un ejemplar, datado en el siglo XVIII, de una novela popular china de detectives, Di Gong An, que tradujo y publicó en 1949 con el título Celebrated Cases of Judge Dee.

La novela estaba protagonizada por Di Renjie (c. 630–c. 700), un personaje real, un funcionario judicial de la dinastía Tang, convertido en investigador de misterios y crímenes. Posteriormente, durante la dinastía Ming (1368-1644), apareció el personaje como protagonista de esta novela popular. Un ejemplar del XVIII fue lo que llegó a manos de Van Gulik, quien se divirtió con la historia y la traducción de aquellos casos de un detective tan especial que le permitía juntar muchas de sus aficiones, de la traducción a la cultura china. Una primera edición limitada dio paso a otras posteriores, dado el éxito que tuvo.
Pero Robert Van Gulik fue más allá. Debió descubrir los placeres del relato policial y del éxito del personaje, una pieza clave en el género, donde no se pueden desperdiciar las capacidades de un buen detective, algo imperdonable. Decidió dar más vida al personaje del Juez Di, convirtiéndolo en protagonistas de otros relatos, salidos esta vez de su pluma, pero volcando en ellos su sabiduría de sinólogo.
Las historias del Juez Di son entretenidas e instructivas. Y muy populares en China. En 2004, CCTV emitió la primera temporada de la serie Amazing Detective Di Renjie. Le seguirían otras en 2006, 2008 y 2010, esta última titulada Mad Detective Di Renjie. El cine se ha ocupado también de las aventuras del "Detective Dee" con éxito. Detective Dee y el misterio de la llama fantasma (2010); El joven detective Dee: El poder del dragón marino (2013). En julio de este año, se espera el estreno de una nueva película, "Detective Dee: The Four Heavenly Kingdoms", dirigida como en algunas anteriores por Hark Tsui. Actores tan conocidos como Andy Lau lo han interpretado
Tres cuentos chinos fue publicada en 1957 y nos muestra al Juez en su nuevo destino, Fu-Lai,  al que se dirige en secreto después de haber sido asesinado el anterior ocupante del cargo de forma misteriosa.

No nos interesa tanto la trama cómo la forma de pensar del Juez Di, la forma de extraer conocimiento de lo que puede observar. El magistrado anterior murió envenenado en su biblioteca. Di inspeccionará los libros dedicando tiempo hasta poder crear un "perfil" de muerto:

—Bueno, Hung, ahora es cuando tengo una impresión bastante aproximada de la personalidad del juez fallecido. He dedicado atención muy especial a sus propias poesías. Sus versos se distinguen por un estilo muy refinado, sin que se pueda decir que calen muy hondo. La mayor parte son amatorias, las más de ellas dedicadas a bailarinas conocidas y mujeres de mala vida de la capital y de aquellas otras ciudades donde estuvo de gobernador.   
—Hablando yo hace un rato con Tang —observó Hung—, éste dejó traslucir que el juez Huang no tenía unos principios morales demasiado rigurosos. Es más, solía invitar a su casa a prostitutas, permitiendo que pasasen la noche allí.
El juez Di meneó la cabeza
—El álbum encuadernado en brocado que acabas de pasarme no contiene más que pinturas eróticas. Huang poseía también algunos libros de cocina y libros sobre varias clases de vino y enología. Pero, por otra parte, tenía también una primorosa colección de nuestros poetas clásicos, ejemplares muy manoseados, llenos de señales y anotados por él mismo. También su colección de autores místicos taoístas y budistas está, por lo visto, muy leída. Pero las ediciones que tenía de los libros clásicos confucionistas, en cambio, conservan la misma entereza virginal que tenían cuando las adquirió. Además de esto, me ha llamado la atención que las ciencias estén bien representadas en esta biblioteca. Tenía la mayoría de las obras fundamentales sobre medicina y botánica, así como sobre alquimia, y cierto número de obras antiguas muy raras sobre acertijos, anagramas y artilugios mecánicos. Los libros sobre ciencias políticas y sociales, derecho, historia y matemáticas brillan por su ausencia.
Retrepado en su sillón, continuó el juez Di:
—De todo esto saco la conclusión de que el juez Huang era un poeta delicado que tenía un vivo interés por la mística, pero al mismo tiempo una persona sensual, muy apegada a todos los placeres terrenales, combinación que se da más de una vez. Completamente privado de ambición, le gustaba el cargo de jefe de un distrito pequeño y tranquilo, donde campaba por sus respetos, capaz de organizar su vida como le daba la gana. Éste es el motivo por el cual no quería ascender; yo creo que Fu-lai era ya el noveno cargo que desempeñaba como jefe de distrito. Con todo, era un hombre inteligente a quien gustaba poner en claro las cosas, de ahí sus libros sobre acertijos. Y esta circunstancia, en combinación con una larga experiencia práctica, hizo que desempeñase el cargo en esta ciudad bastante bien, aunque no creo que fuese un funcionario sinceramente lleno de devoción. No puede decirse que se preocupara mucho por la vida familiar, razón por la cual no volvió a casarse después de fallecidas su primera y su segunda esposa, contentándose con aventuras pasajeras con bailarinas y mujeres de mala vida. Él mismo no dejó de resumir con cierto deje humorístico su personalidad en el nombre que puso a su biblioteca. Mira.
El juez señaló con el abanico la tablilla de madera suspendida sobre la puerta. Hung no pudo por menos de sonreír al leer el letrero grabado en ella: Ermita de la mala hierba errante.


Todo lo humano puede convertirse en dato que puede ser procesado. Hablan de "datificación" como el proceso mediante el cual algo puede acabar de una forma que pueda ser procesada mediante algún tipo de algoritmo, que pueda ser introducida en un sistema y nos dé una salida en función de lo que necesitamos saber o hacer.

El Juez Di ha obtenido datos de la realidad, unos tipos de libros presentes frente a otros ausentes, unos más usados que otros, unos temas en sus escritos, ha añadido datos sobre su vida, traslados, matrimonios, etc., y ha obtenido con ellos un retrato del asesinado. Hay datos que vienen de lo que tiene delante; otros provienen de informantes que le han ofrecido su visión.
Con todo ello, el Juez ha traducido los datos y los ha convertido en "información" sobre su predecesor. Todos esos datos nos muestran acciones, decisiones, deseos, etc. del investigado. Todo se traduce porque todo lo humano tiene significación dentro de la conducta de los sujetos. Lo que hacemos voluntariamente habla de nuestra voluntad. Para Freud, por ejemplo, son todavía más reveladores los errores (lapsus linguae, equivocaciones, etc.), formas que evitan los mecanismos de censura de la conciencia. Pero no es el caso. Todo lo que ha visto casa coherentemente. El juez Di tiene ahora un retrato interno del asesinado que le servirá como punto de partida para desentrañar el misterio de su muerte.
Traslademos al Juez Di al presente. Probablemente no iría a su biblioteca sino a su ordenador. Consultaría su historial de búsquedas en Google, el historial de visitas; entraría en Facebook y comprobaría los "me gusta" y los "no me gusta", vería que es aquello que ha publicado en su muro en un tiempo determinado y quiénes son sus amigos. Miraría a quién seguía en otras redes sociales y quiénes le seguían, a qué tipo de juegos le gustaba dedicar su tiempo, etc.
Con todos esos datos, el Juez Di podría hacerse un buen retrato interior y exterior del dueño del ordenador. Podría comprobar procesando todos esos datos las diferencias entre sus perfiles y la realidad con otros datos de su vida no virtual.
Me he resistido a llamar "vida real" a la que se produce fuera de las redes porque extiende un interesado estereotipo: la no realidad de lo virtual. Esto es un tremendo error: nuestra vida virtual es real, tan real como la otra. Incluso se podría decir que esta creencia en su no realidad hace salir de nosotros aspectos auténticamente reales de la personalidad, que pierden el miedo. Es lo que nos resulta tan sorprendente sobre lo que las personas hacen en la red y fuera de ella. Personas que conocemos pueden cambiar radicalmente en cuanto que se ponen un "nick" o dejan de mostrarse. Esas personalidades que se fabrican son reales, aunque reprimidas por el miedo a la censura social o al castigo.


La red da un anonimato que nos acerca al viejo problema que planteaba Balzac en su Goriot. El debate surge entre Blanchon y Rastignac en el Jardín de Luxemburgo. Las pérfidas doctrinas de Vautrin han sembrado la duda sobre los valores que mueven el mundo. Rastignac le plantea a su compañero una idea que ya había anticipado Rousseau: «—¿Te acuerdas de esa parte en que le pregunta al lector qué haría en el caso de que pudiera hacerse rico matando en China sólo con la voluntad a un mandarín viejo, sin moverse de París» (cap. II). La pregunta es pertinente en estos tiempos en los que se puede "matar" a distancia a través de las redes sociales, del ciberacoso a la difamación, de las fake news a las fotos y vídeos de las ex parejas.
Si el Juez Di pudo descubrir la tendencia mujeriega leyendo las poesías o su poco amor por el trabajo a través de los que la biblioteca le ofrecía, combinándolo con otras fuentes, hoy pueden construirse los perfiles y reconstruir nuestras motivaciones, nuestras debilidades ocultas, nuestras acciones más negativas a través de las huellas digitales que dejamos con nuestra personalidad real o con los nicks y avatares usados por las redes.
Lo ocurrido con el Brexit o las elecciones norteamericanas no ha llegado al chantaje, pero sí a la construcción de una estrategia con la que abordar la cuestión motivacional en ambos casos. Los datos, al igual que el Juez Di, les han permitido establecer hipótesis sobre el comportamiento colectivo perfilándolo y llegando con mucha más precisión a los votantes que estaban dudosos.
El diario El País escribía sobre las técnicas usadas por Cambridge Analytica:

El objetivo de Mercer era emplear en la liza electoral las asombrosas técnicas psicográficas anunciadas por la empresa. Un método casi orwelliano sobre cuya verdadera eficacia hay dudas, pero que pronto obnubiló al entorno de Trump.
La pequeña firma, liderada por el elegante y peligroso Alexander Nix, está especializada en recoger datos online y crear con ellos perfiles de los votantes. Fichas que sirven de diana a la publicidad electoral. “Si conoces la personalidad del elector, puedes ajustar mucho más tus mensajes y multiplicar el impacto”, ha señalado Nix. La prioridad, bajo esta premisa, no radica ya en la edad, sexo o raza del votante, sino en las tendencias emocionales. Conociéndolas, se puede influir en ellas. Esa es la mercancía que vende Cambridge Analytica.
El modelo, como ha analizado el portal Vox, fue desarrollado por el investigador de la Universidad de Cambridge Michael Kosinski y, a grandes rasgos, surge de conectar los likes de un usuario en Facebook con un test de personalidad (OCEAN) que mide si un individuo es abierto a la experiencia, meticulosa, extrovertida, amable u obsesiva. Este retrato, unido a la información de acceso libre que flota en el universo digital sobre el usuario (compras, hábitos, viajes…), sirve para configurar el llamado perfil psicográfico. Un instrumento pretendidamente revolucionario que, a juicio de sus autores, permite prever la tendencia de voto.*


El fondo de escepticismo que se nota en el artículo prescinde de un elemento: ganaron el Brexit y ganaron las elecciones norteamericanas. Es más una táctica del avestruz negar las evidencias electorales. Mientras se nos dice que se mueven grandes cantidades de datos de los que emergen "patrones" o "modelos" colectivos, se evita centrarse en que el valor real es poder personalizar la publicidad que se recibe en función de los gustos diferenciados.
Cruzando una serie de datos no es nada difícil poder crear una ficha específica de cada votante, especialmente en aquellas zonas en las que pueda haber dudosos. El uso de Facebook permite determinar quiénes son esas personas y quiénes sus contactos, con lo que es posible crear una red dentro de la propia red. Esa red es motivacionalmente muy intensa en unas elecciones. Supongamos que han detectado que es usted especialmente sensible a los problemas derivados de la inmigración. Puede ser usted bombardeado con informaciones en este sentido, muchas de ellas fake news. Esto es lo que se detectó en las recientes elecciones italianas, también ganadas por los populistas antieuropeos, como la Liga Norte.


El Juez Di tenía un solo sujeto y unos datos a su alcance. Pensemos en que su inteligencia se vea multiplicada por nuestro moderno poder de procesamiento de millones y millones y millones de datos que permiten detectar nuestros perfiles con una precisión derivada de la capacidad de análisis y filtrado de nuestros datos.
Producimos datos sin cesar; dejamos huellas por todas partes porque nuestra vida virtual ha absorbido la mayoría de las acciones que realizamos. Los supermercados saben lo que nos llevamos cada día, qué cantidades, marcas, productos. Los bancos saben en dónde, en qué y cuándo gastamos nuestro dinero gracias a los pagos de tarjeta, datos que posee la compañía de crédito. Facebook tiene miles de datos nuestros explicando qué nos gusta y disgusta, quiénes son nuestros contactos, qué compartimos y nos etiqueta en cada mensaje, foto o vídeo; saben quiénes son nuestros mejores amigos y qué personas podrían serlo. Google sabe lo que buscamos y quienes nos buscan. Etc., etc.
Cuando dicen que estas compañías saben más de nosotros que nosotros mismos, tienen razón. Tienen más y mejor memoria que nosotros. Podemos pensar que esto es cosa de los otros. Pero por todas partes, incluida España, está saliendo los nombres de las muchas Cambridge Analytica repartidas por todo el mundo.



— Robert Van Gulik (2000): Tres cuentos chinos. Los primeros casos del juez Di (1957). Trad. David León.
  Honoré de Balzac (2011). El pobre Goriot (1835). Trad de Mª Teresa Gallego.
*  "La compañía que burló la intimidad de 50 millones de estadounidenses" El País 21/03/2018 https://elpais.com/internacional/2018/03/20/estados_unidos/1521574139_109464.html






domingo, 1 de abril de 2018

Primeras reacciones


Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Conforme pasan los días tras las elecciones egipcias y se espera la proclamación de los resultados oficiales, el clima se complica por las reacciones más allá de las esperadas. No ha habido, por ejemplo, ninguna reacción de la defenestrada oposición sobre los resultados. No hemos visto, al menos, en estos días ningún análisis por parte de los ex presuntos candidatos. El motivo de algunos es obvio, están encarcelados; otros decidieron cambiar libertad por silencio y apoyo, como Shafiq. Pero todavía quedan algunos que podrían haber salido a decir algo, una sencilla interpretación.
Por eso podría sorprender que los ataques más virulentos contra el gobierno (no contra el intocable presidente al-Sisi) provengan del parlamento, tal como hemos tenido ocasión de comprobar en el estatal Ahram Online.
Tras discutir algunos si deben dimitir los gobernadores provinciales (recuerden que eran los principales responsables de algo que no lograron, reducir la abstención), llegando a la conclusión de que la constitución egipcia no exige que dimitan, el diario recoge las opiniones de los diputados sobre lo que debe ocurrir con el gobierno tras las elecciones:

Many MPs said on Saturday that they expect that the current government – led by Prime Minister Sherif Ismail – will submit its resignation following the end of the first presidential term.
Alaa Abed, head of parliament's human rights committee, said in a statement on Saturday that "Egypt is in desperate need of a new government."
"We need fighters, not cabinet ministers and provincial governors with trembling hands," Abed said, adding that "the current government of the prime minister includes a considerable number of cabinet ministers who were not up to the people's expectations, and they should be replaced by new ones who can deliver on reforms and improved services in the second presidential term.”
Ahmed Ismail, a member of parliament's defence and national security committee, said "there should be a sweeping cabinet reshuffle that should include no less than half of the government's cabinet ministers."
Mohamed Abdallah Zein, deputy chairman of parliament's Transport Committee, said "the current government led by Prime Minister Sherif Ismail has done all it can in the first presidential term, and it should be changed in the second term.”
"This government has lost its shine and there should a new one with young faces,” Zein said.
Ashraf Reheim, an MP affiliated with the Nile Delta governorate of Beheira, said "in the second presidential term, Egypt needs a new government with a new mentality.”
"As the government of Sherif Ismail shouldered the burden of implementing the IMF's package of harsh economic reforms in the first term, it is important that this government be changed to reflect a new term based on compensating citizens who can no longer afford the costs of another wave of difficult reforms," Reheim said.*


No es fácil encontrar un caso en el que, tras ganar unas elecciones presidenciales, el parlamento que apoya al gobierno busque cortar cabezas con tanta precipitación. Puede que no todo haya ido de la forma esperada y haya que buscar unas cabezas que cortar. Hay que recordar que recientemente se produjo la entrada de cuatro ministras, de la que se presumió como de modernidad por la entrada de mujeres. También entró un ministro con mal pie, el que se permitió reprochar a los pobres del sur contaminar con su presencia ciudades como El Cairo.
El gobierno egipcio ha estado en crisis permanente desde que asumió el poder al-Sisi. Por aquí han pasado personajes tenido vidas políticas efímeras o que han tratado de marcas su paso por el gobierno, como El-Zind, el ministro de justicia (famoso por hacer que en los llamados "matrimonios de verano" mediante los cuales los árabes ricos se podían comprar esposas menores egipcias tuvieran que dejar una fianza en bancos por si las devolvían a las familias) que tuvo que dimitir por decir que encarcelaría al mismísimo Mahoma si cometiera algún delito. El escándalo salpico al ministro, antiguo presidente del Club de Jueces, haciendo que dimitiera.
Pudiera sorprender la virulencia contra el gobierno. Lo que hasta hace unos días todos eran logros y modernidades, ahora es un clamor parlamentario pidiendo cambios y acusando al gobierno de no gobernar, estar quemado y necesitar mano dura.


Es evidente que lo ocurrido en las elecciones, la baja participación y todos los incidentes con los candidatos en la precampaña, pasan ahora factura y que, para dejar limpia la figura presidencial, se arremete contra el gobierno y los gobernadores provinciales.
Los ataques a los gobernadores provinciales  estaban cantados después de la abstención. Pese a haber prometido agua a los pueblos que no la tenían o mejoras en las infraestructuras de los pueblos que más votaran, pese a haber amenazado a los electores con multas de 500 libras si no votaban, etc. su misión no se ha cumplido. Lo que se esperaba, la legitimación del sistema, de los hecho y de la presidencia no se ha producido. Por mucho que se puedan manipular las cifras para llegar a unos mínimos de participación aceptables, que puedan ser vendidos como apoyo al régimen, lo cierto es que el objetivo no se ha cumplido. Se ha votado menos pese a las enormes inversiones y recursos de todo tipo para llevar a los egipcios a las urnas.
Este desenfreno renovador que le ha entrado al parlamento egipcio muestra también la apetencia de cargos más allá de las cámaras. La labor parlamentaria es motivo de ataques continuos desde todos los ángulos. Sobre ellos cae lo que no cae sobre el presidente o el propio gobierno, que tiene más acceso al poder. Los parlamentarios saben que ha podido llegar su hora si se pretenden hacer cambios constitucionales. Y su hora significa más poder y acceso al gobierno de lo que se hayan hecho fuertes allí.
Llama la atención por su rotundidad el llamamiento a la fuerza del cabeza del Comité de Derechos humanos (antiguo policía) con su "we need fighters" en el gobierno, acusando a los actuales ministros del gabinete de demasiado "blandos" e inactivos.


La mayoría de las palabras recogidas por Ahram Online responsabilizan al gobierno y apuestan por la renovación para poder hacer los planes. Durante este tiempo, el gobierno egipcio y el propio presidente se han encargado de "prometer". De todas esas promesas hay muy poquito cumplido y muchas cosas es difícil que salten del papel a la realidad. Pese al intento de mostrar un mando eficaz, los egipcios saben que decir "que se haga" no significa que se haga. Y muchas de las intervenciones presidenciales han sido ese tono firme poco confirmado por los hechos.
Con el título "How Egyptians’ attitude toward voting has changed over 7 years", Mada Masr nos describe la forma en que se han percibido estas elecciones presidenciales dentro del proceso abierto en 2011:

Following the 2011 revolution, there were several elections in the path to build the post-January 25 state. In the seven years afterward, the enthusiasm of Egyptians has steadily waned from the elation of the 2011 constitutional referendum through to the parliamentary elections that same year, followed by a presidential election and two more constitutional referendums, before reaching the indifference that washed over the 2014 presidential elections and the 2015 parliamentary ones.
“In the 2011 and 2012 elections, people were very keen on participation,” 37-year-old Salma says. “Many were voting for the first time. People were serious about elections and had big hopes for change.”
Elections in Egypt have been through several transformations in the past few years: From the pre-revolution parliamentary elections in 2010, in which the ruling National Democratic Party won a sweeping majority amid flagrant vote-rigging, to the fierce competition witnessed in the 2011 parliamentary elections and the 2012 presidential elections, and back to elections with predictable results for the 2014 presidential vote, in which Sisi won by a landslide against his only competitor, Hamdeen Sabbahi. Then came the 2018 presidential bid, in which competition was completely eliminated, featuring one little-known Sisi supporter who ran at the last minute in an apparent effort to ensure that the elections did not turn into a referendum.
Voter turnout soared during the 2011 parliamentary elections at 66.5 percent, and remained high at 51.8 percent during the second round of the 2012 presidential elections, before falling to under 50 percent in all votes that followed.**


El entusiasmo inicial de los egipcios por tratar de cambiar al país tras el apático periodo de Hosni Mubarak se ha ido desvaneciendo conforme se enrarecía más el clima político. De la inicial esperanza democrática a hoy han pasado muchas cosas en Egipto. Las esperanzas se fueron perdiendo como desencanto y solo algunos jóvenes mantienen la esperanza en cambiar aquello que se esfuerza en volver al punto de partida, con un escenario social y político dividido.
Ha sido un error político muy grave identificar democracia con caos y eficacia con autoritarismo. Las cosas no funcionan así. La situación económica de Egipto ha demostrado que había que hacer reformas que casaban poco con los deseos de la presidencia.
La insólita demostración de arbitrariedad manifiesta al hacer promesas de mejoras de servicios, de inversión en infraestructuras en las zonas que más fueran a votar frente a aquellas que se abstuvieran habrá dejado perplejos a los inversores y a las instituciones financieras internacionales que están prestando a Egipto para cambiar su perversa economía, acostumbrada a este tipo de criterios y a la corrupción.
El gobierno egipcio ha invertido mucho dinero, necesario para el país, en tratar de llevar a los ciudadanos a las urnas. El gasto está hecho y los resultados son malos, muy malos. Pero es peor la imagen que se ha transmitido con todo esto. Es algo que los propios egipcios han percibido. Mada Masr cuenta en el artículo citado el reclamo de pagar 150 LE a mujeres reclutadas a través de Facebook para permanecer el día delante de los centros de votación y a traer a los electores, entre otras tácticas desarrolladas.
Pese al enorme esfuerzo realizado, la abstención creció. Se sigue pensando en términos festivos en vez de trasladar al electorado la idea de que se está creando un país habitable. La política del miedo seguida puede llevar a los miedosos a las urnas, pero no despertar esperanzas en casi nadie. La ampliación del Canal y algunos edificios de la nueva capital no estaban en los sueños de ningún egipcio, que los tiene mucho más modestos y cercanos.
El movimiento pidiendo cambios en el gobierno seguirá. Una vez terminado el proceso electoral, se alzarán más voces pidiendo cambios. Los que esperan se impacientan. Sus voces reclaman ahora mayor acercamiento a las demandas del pueblo, a sus necesidades. Temen que si el pueblo  sigue alejándose las urnas, el gobierno y la presidencia, el parlamento mismo, queden fuera del juego. Y entonces se puede producir un serio problema, porque significará que se cree muy poco en lo que les prometen.



* "Egypt's parliament would swear in President Sisi for second term in early June: House spokesman" Ahram Online 31/03/2018 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/293813/Egypt/Politics-/Egypts-parliament-would-swear-in-President-Sisi-fo.aspx
** "How Egyptians’ attitude toward voting has changed over 7 years" Mada Masr 31/03/2018 https://www.madamasr.com/en/2018/03/31/feature/politics/how-egyptians-attitude-toward-voting-has-changed-over-7-years/