martes, 16 de septiembre de 2014

El tercer acto o la atomización del parlamento egipcio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Conforme va avanzado la hoja de ruta marcada en Egipto, los estados de ánimo varían entre la entrega incondicional a lo que haga su presidente, Abdel Fatah al-Sisi, el rechazo de lo que se ven en el otro extremo y un número indeterminado de descontentos que entienden que se van cerrando oportunidades para que el país cambiara realmente. La primera fase fue la modificación de la Constitución, la segunda la elección del presidente y la tercera debe ser las elecciones generales para constituir un parlamento.
En la fase constitucional se enmendó de forma sustancial la constitución elaborada sin consenso alguno por los islamistas, que incumplieron sus promesas de gobernar para todos. El periodo con los Hermanos Musulmanes en el poder ha sido una de las épocas de menor inteligencia política, consiguiendo en apenas unos meses ponerse en contra a una gran mayoría social. Su afán totalitario quedó pronto de manifiesto con el control institucional y los conflictos con todas las instituciones. Su consecuencia fue una constitución de nulo consenso, no destinada a la convivencia sino a la imposición de modelos irreversibles en los que apoyarse para seguir avanzando en la islamización. Una oportunidad perdida y la vuelta de los Hermanos Musulmanes a las catacumbas y del terrorismo a la superficie.

Con la elección del presidente se dio un segundo paso. Ya aquí se inició un debate entre las fuerzas políticas que habían apoyado la caída de la Hermandad y del presidente Mohamed Morsi. La discrepancia era bastante natural: muchos preferían que primero se realizaran elecciones generales y, ya con un parlamento, proceder a la elección de un presidente. Sin embargo, la hoja de ruta paralela y subterránea (por más evidente que fuera) impuso las presidenciales antes de las generales.
Con esto se conseguían dos beneficios obvios: se centraba el protagonismo en una sola mano, fortaleciendo la natural tendencia al caudillaje, primero, y después la figura resultante tendría la capacidad de manejar un parlamento que quedaría muy debilitado respecto a la figura presidencial.
La elección de Abdel Fatah al-Sisi formaba parte del guión previsto de la elevación de una figura de poder frente al caos al que Egipto era llevado. Si era llevado por su propia tendencia al caos o si el caos era organizado o fomentado por cualquier fuerza, interna o externa, es cuestión que dejo al gusto del lector.
El movimiento social del 30 de junio tenía la intención de que los islamistas salieran del poder, tras solo un año, convocando elecciones generales no tenía nada de antidemocrático. Morsi ignoraba los avisos que desde todas las instancias sociales se le hacían e ignoraba igualmente las advertencias internacionales de que debía ampliar la base del consenso social para la constitución, por un lado, y debía de mejorar el respeto a la minoría cristiana y a los derechos de las mujeres. Eso es lo que le dijo Angela Merkel públicamente en su visita europea a Mohamed Morsi. El islamista respondió con esa frase que se escucha tanto a los gobernantes egipcios: que eran asunto interno y que los egipcios no tienen que dar cuentas a nadie ni aprender lecciones. Son casi las mismas palabras que escuchamos hoy a los que los eliminaron del poder cuando se les advierte de las consecuencias. Pero no lo entiende o no les importa. Y eso se paga.


La creación de una imagen mitificada de un presidente, llevada a ser calificada como "sisi-manía" entra dentro de una parte muy peculiar de la mentalidad egipcia en particular y árabe en general. Es propia del fracaso de las ideologías en una sociedad que acaba dejándose arrastrar por la atracción de las figuras carismáticas, como la de el-Sisi, una figura que representa una promesa viva de salida del caos, un anhelo que se suele cumplir por la vía de la fuerza, que pasa a ser un factor de adoración más.
Para que figuras de este tipo funcionen —mientras lo hacen—, es necesario que se retire el pensamiento y se manifieste las emociones primarias desnudas que establecen los mecanismos empáticos. La conexión es sobre todo emocional y esas son las pasiones que desata aquel que se promete y postula como quien acabará con el estado de ansiedad desatado por el caos circundante. Una figura de este tipo está destinada a satisfacer el deseo de liberación de la angustia producida por la incertidumbre. Da igual que lo logre o no, lo importante es que tiene ese efecto balsámico de que existe una mano fuerte que impedirá que el caos avance.


La tercera etapa de la hoja de ruta es la que afecta al aspecto ideológico, el parlamento al que se debe llegar tras unas elecciones, que entra en conflicto con la idea de unidad que representa la figura presidencial. La figura de un presidente fuerte permite polarizar los miedos en el otro extremo, en una entidad oscura y global que representa el mal que hay que combatir. El hombre fuerte está ahí, transmitiendo confianza absoluta con su fortaleza, liberando de miedos y dudas. La fe ciega en lo que hace, la defensa a ultranza de cualquiera de sus actos, que son siempre justificados lleva a la derrota del necesario pensamiento crítico para que un sistema no caiga en la barbarie organizada.

Este mecanismo psicológico de adoración al líder convierte a todo el que se le opone en parte de esa fuerza caótica contra la que hay que prevenirse. Cualquier discrepancia es convertida en desafío y justifica el aplastamiento. Hoy las cárceles egipcias no solo tienen islamistas, convertidos en terroristas mediante decreto, sino a socialistas y liberales que cometieron la osadía de protestar porque no se pueda protestar, un círculo vicioso. El candidato nasserista Sabahi fue acusado por el hecho de presentarse a las elecciones presidenciales de todo tipo de connivencias con extranjeros o islamistas. Nunca le agradecerán su papel de comparsa en una elección presidencial que dio a Abdel Fatah al-Sisi el 97% de los votos. Hacía falta un oponente para que las elecciones pudieran llamarse así y a Sabahi le tocó ese papel. En las elecciones que llevaron a Mohamed Morsi y los islamistas al poder, Sabahi había quedado en tercer lugar, tras Morsi y el candidato "militar", Ahmed Safiq. Sabahi dio la cara por él y, sobre todo, por Egipto al aceptar ese papel en la obra que se estaba representando.
El tercer acto son las elecciones parlamentarias. El parlamentarismo requiere de una mentalidad plural que evidentemente entra en contradicción con esa idea del hombre fuerte que nos libera de pensar, hace lo que queremos hacer (y viceversa) y dice lo que queremos escuchar (y viceversa). El parlamento representa la diversidad de las voces y del pensamiento. Aunque un sistema sea presidencialista, el parlamento tiene siempre ese papel polifónico. No se ve como un enemigo, sino como un complemento necesario para que el estado no se vuelva monolítico y el poder devenga en autoritarismo.
Sin embargo, es eso lo que se busca conscientemente por quienes lo planifican e inconscientemente por aquellos que viven la angustia del día a día y ven en la discusión una forma de debilidad. No creo equivocarme mucho si digo que para muchas personas las elecciones generales egipcias carecen de importancia y aliciente. Sus necesidades políticas se las satisface el apasionado amor hacia al-Sisi. No quieren que se divida el protagonismo.


Una de las cuestiones más controvertidas, junto con el orden que debía seguirse en las elecciones era la configuración del parlamento, algo que quedaba abierto en la constitución aprobada para que fuera desarrollado y aprobado más tarde. Probablemente esto fue un acto premeditado para no introducir la controversia en la primera fase y dejar que el nuevo sistema se fuera consolidando. Pero hoy, la hoja de ruta exige que se ponga sobre la mesa la composición del parlamento.
En Mada Masr podemos leer sobre el estado de esta cuestión dilatada:

The latest round of negotiations among liberal and left-leaning political forces has produced to date some four major coalitions, but their fate remains uncertain. Negotiations are ongoing, the law governing elections has not passed and the date of the elections has not yet been determined.
This draft law is still on the desk of President Abdel Fattah al-Sisi, after leaders of political parties lambasted it for its mixed-seat system — 80 percent of which is reserved for single candidates, with only 20 percent allocated for party lists. Traditionally, a larger weight on individual candidates is associated with a more personal process, in which candidates often rely on money and tribalism to earn votes, as opposed to parties competing over political ideas and projects.*


Podrá observarse que el sistema tiene su peculiaridad y su objetivo, fácilmente deducible. Un parlamento en el que el 80% está reservado —dentro de esa cantidad hay un porcentaje de designación directa del presidente— a personas en vez de a partidos condena a muerte los debates ideológico y, si se me apura, los debates simplemente.
Lo que se busca con la ley de composición del parlamento es, sencillamente, convertirlo en una sombra del poder, que queda en manos de la presidencia, una manos fuertes que en ningún momento verán peligrar su liderazgo. No tiene sentido ni hablar de "oposición" en un sentido parlamentario tradicional. El parlamento queda condenado a ser un caos ineficaz o, en el otro extremo, un mero coro presidencial, expertos en aplausos y alabanzas. Como bien señalan en Mada Masr, el sistema favorece al que pueda financiarse un escaño comprándolo directamente o al que pueda reunir —con el consentimiento del poder— los apoyos locales como para tenerlo. De nuevo, como ocurrió en las décadas de la historia del Egipto moderno, una mera fachada parlamentaria. Lo que los múltiples partidos que se organicen en coaliciones para intentar sacar algún tipo de representación dentro de ese ridículo 20% puedan sacar será parte de esa fachada hacia el exterior.

Egipto reproduce una y otra vez sus mismos errores. El sistema generará de nuevo (o la misma) corrupción desde el poder. La presidencia seguirá usando la fuerza y las promesas para mantener su prestigio y se volverán a crear (si se han cambiado) las redes clientelares que aseguren que nadie va a ser molestado en sus negocios.
Egipto necesita personas con ideas y no con servidumbres, que es lo que un sistema así generará. Un sistema así no atiende al beneficio general, sino que se accede a la política para asegurarse el conseguir lo que se quiere.
La hoja de ruta sigue su marcha, pero no creo que se esté caminando hacia una normalidad deseable, sino que una vez más se está llevando al conjunto, entre cantos y lamento, entre vítores y maldiciones, a otro callejón sin salida. Por el momento, no hay ningún problema real que se haya solucionado. Nada que no sea darse un paseo en bicicleta para animar a ahorrar energía o reactivar la "fiesta del maestro"; sin embargo los cortes de luz se siguen produciendo (con el agravante de ser denunciado por antipatriota si insistes mucho en ello) y las cifras de analfabetismo, como señalaba Ahram el otro día —y que aquí recogimos— ha aumentado en más de un 1% entre 2012 y 2013.
Mientras no exista una conciencia política crítica que surja de debates reales sobre los problemas y alternativas debatidas a las soluciones, la política egipcia seguirá dándose en los mismos parámetros que la llevaron al caos y la ineficacia y al estallido social. Los partidos políticos son necesarios para abrir un debate real sobre los caminos y soluciones. Pero eso no casa bien con las líneas trazadas cuya finalidad obvia es mantener un gobierno fuerte y de fuerza respaldando la figura presidencial.


Sin dejar crecer los partidos se elude el debate político sobre el país y su destino. Los candidatos individuales se presentarán simplemente como partidarios del presidente frente a otros que no lo hagan y allí se habrá acabado toda ideología. Esto sumirá al sistema en la apatía, aumentando las cifras de abstención y desinterés y haciendo que las fuerzas se canalicen hacia otros sectores de difícil control y serán caldo de cultivo de más violencia.
La atomización de los partidos, solo así se puede considerar que dispongan de un 20% de representación es la forma de hacer débil el pensamiento y ensalzar la figura carismática y de autoridad. Es hacer que se valore más un mal entendido sentido de la acción como alternativa a un mal valorado sentido del debate. Donde hoy hay aplausos y cánticos, mañana habrá desengaño y desesperación cuando los ídolos levantados se muestren de barro.

* "Fragmented politics" Mada Masr 15/09/2014 http://www.madamasr.com/content/fragmented-politics







lunes, 15 de septiembre de 2014

Más allá de las batallas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo que los expertos auguraban está empezando a producirse. El trasvase de la militancia terrorista desde una Al Qaeda de capa caída hacia el Estado Islámico, al que ven como caballo ganador está ocurriendo. Ese trasvase se produce mediante la creación de nuevos grupos que actúan como franquicias en la zona al igual que antes lo hacían para Al Qaeda. Ahram Online daba cuenta de ello ayer mismo:

A new armed group calling itself the Caliphate Soldiers in Algeria has split from al Qaeda's North African branch and sworn loyalty to the radical breakaway group Islamic State fighting in Syria and Iraq.
A breakaway of key Algerian commanders from Al Qaeda in the Islamic Maghreb, known as AQIM, would show deepening rivalry between al Qaeda's core command and the Islamic State over leadership of the transnational Islamist militancy.
In a communique, AQIM central region commander Khaled Abu Suleimane, whose real name is Gouri Abdelmalek, claimed leadership of the new group, joined by an AQIM commander of an eastern region in Algeria, where the al Qaeda wing has its base.
"You have in the Islamic Maghreb men if you order them they will obey you," Suleimane said in reference to Abu Bakr al-Baghdadi, the leader of the Islamic State. "The Maghreb has deviated from the true path."*


La combinación de "pureza" teológica y deseo de éxito, que es tal como ven al Estado Islámico, servirá para atraer a nuevos seguidores a los que será fácil alentar con la visión de los gobiernos impuros que se alían con el diablo occidental. Cuando se produzcan los ataques en la región actualmente en conflicto, Siria e Irak, lo más probable es que comiencen a producirse atentados en los extremos para evitar el despliegue y obligar a repartir recursos. La combinación de guerra abierta en el frente y atentados en las retaguardias será la forma más lógica de acción, como se desprende de su propia estructura organizativa.

La rapidez con la que se ha dado el salto de grupos terroristas a ejércitos bien organizados y financiados tras los entrenamientos militares en campamentos y frente, hace augurar que no va a ser sencillo frenar un avance tan peculiar como el de este estado de formación espontánea entre otros dos, rodeado de países con conflictos propios. El Estado Islámico es grado más en una zona cuya inestabilidad es creciente y contagiosa. La reivindicación de espacio es una novedad de consecuencias trágicas pues aquellos que quedan bajo su crueldad inusitada no tienen demasiadas probabilidades de subsistir: desplazamiento o exterminio. Han dado suficientes pruebas de un fanatismo sangriento que está suscitando las críticas de todo el mundo islámico horrorizado por las acciones de estos carniceros y matarifes. Las imágenes que llegan son cada vez más anacrónicas, llegadas de un mundo irreal al que se dirigen en su negación del avance de la historia. Son un agujero negro que devora cuanto roza.
En Daily News Egypt, el analista James M. Dorsey resalta el fracaso actual con la "guerra al terror", diseñada por la administración Bush y seguida en sus líneas generales por la de Obama. Dorsey lanza una pregunta desde los mismos titulares: "Fighting the Islamic State: What about the day after?". Y esa es la gran pregunta tras las experiencias anteriores y los resultados que han dejado las acciones anteriores. Sin embargo, no todo depende de las acciones exteriores, aunque sean una parte importante del caldo de cultivo que ha producido la situación actual. Dorsey termina su artículo señalando:

Decades of entrenched autocratic mismanagement and abusive rule in the Middle East and North Africa cannot be erased overnight. Similarly, they cannot be reversed by foreign intervention. Populations in the region will have to chart their own course in struggles that are likely to be volatile, messy and at times bloody. The US and others cannot do it for them. They can however help in levelling the playing field by living up to their democratic ideals and adhering to Bush’s realisation that US policies in support of autocratic regimes help create the breeding ground for ever more effective and brutal groups such as the Islamic State.**


Se decía que Bush hijo regresó a terminar los que Bush padre no remató. Nada se terminó realmente, sino que se crearon condiciones para que creciera el problema. La cuestión sigue sin tener un final medianamente claro y no lo tendrá mientras no se abra un diálogo real con los países implicados y un compromiso en sus transformaciones que acaben con las condiciones reinantes. La política de mantener autócratas favorables que actúen como contenedores con manos libres de las molestias de los Estados Unidos no se ha visto como la estrategia más saludable. No, a la vista de los resultados. No lo ha sido ni para las poblaciones locales que las padecen ni tampoco para la seguridad global.
Hoy, más de una década después del 11 de septiembre, las acciones realizadas solo han generado antipatía y desconfianza hacia una política de parcheo que no soluciona los problemas reales. Se limita a bombardearlos de vez en cuando. Y vuelta a empezar.
Aunque las batallas estén por disputarse, la pregunta sobre lo que ocurrirá después debería estar ya en las mentes para evitar que esto se convierta en un círculo vicioso de sufrimiento y destrucción.



* "Splinter group breaks from al Qaeda in North Africa, swears loyalty to Islamic State" Ahram Online http://english.ahram.org.eg/NewsContent/2/8/110724/World/Region/Splinter-group-breaks-from-al-Qaeda-in-North-Afric.aspx

** "Fighting the Islamic State: What about the day after?" Daily News Egypt 13/09/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/09/13/fighting-islamic-state-day/



domingo, 14 de septiembre de 2014

Turquía, Egipto y el Estado Islámico

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dentro de la compleja operación para intentar reunir fuerzas contra el Estado Islámico, resaltan las reticencias, condiciones y argumentos de dos países de la zona, uno a cada extremo del conflicto: Turquía y Egipto. Mientras los Estados Unidos intentan lograr el compromiso de los países árabes y mostrar una imagen conjunta de que no es una cuestión "occidental" sino de la zona, van saliendo las peculiaridades del caso.
La BBC analiza la reticencia turca:

Turquía insiste en que su frontera de 900 kilómetros de largo con Siria es un baluarte contra Estado Islámico (EI) y los otros grupos yijadistas que se han desarrollado durante la guerra en ese país vecino.
Pero su historial no respalda esa afirmación.
Turquía ha sido, durante la mayor parte de este conflicto de tres años y medio, el principal punto de entrada a Siria de armamento, recursos y combatientes extranjeros.
Por ser un oponente acérrimo del gobierno sirio, la política adoptada por Ankara parecía ser: "Cualquiera menos el presidente sirio Bashar al Assad".
Los dirigentes turcos fueron ampliamente criticados por no prestarle atención al crecimiento de los grupos militantes o, peor, por respaldarlos.
Sin embargo, en los últimos meses la situación ha cambiado: 49 turcos -diplomáticos y sus familias- fueron secuestrados por EI en la ciudad iraquí de Mosul en junio y aún siguen cautivos.
Ese incidente y la rápida progresión de EI en Irak y Siria parecen haber alertado a Turquía de la amenaza que tiene a puertas. Ahora empezó a combatir.*


Toda la política que se mueve en la zona de oriente medio y el norte de África tiene un componente maquiavélico por el entretejido de causas oscuras, de políticas basadas en "los amigos de los amigos", "los enemigos de los enemigos" y "los amigos de los enemigos" que hace que los conflictos sin resolver vayan acumulando problemas.
La BBC se limita a poner un problema real sobre la mesa: su pertenencia a la OTAN y su compromiso con la defensa del frente del sureste europeo. Sin embargo, estos elementos que han contribuido fundamentalmente al desarrollo de Turquía, se ven comprometidos por la cuestión kurda y por su enemistad profunda con el régimen de Al-Asad. Turquía ha sido la principal fuente de entrada de materiales y personas en Siria.
Tras escuchar las excusas oficiales turcas frente a las acusaciones que le dejan caer los reporteros de la BBC, el artículo se cierra así:

Ankara quiere parar el flujo de refugiados sirios y teme que los grupos kurdos en Siria pasen armas a los rebeldes kurdos del PKK, considerados una amenaza terrorista.
Debido a esas preocupaciones, altos funcionarios turcos indican que su país no tomará parte en las operaciones de combate y no permitirá que sus bases sean usadas en los ataques aéreos.
Pero el país jugará un importante papel humanitario, y su respaldo a la coalición liderada por occidente será crucial.
Al alejarnos de la frontera, pudimos ver de repente un camión del lado sirio que transportaba rebeldes armados de al Nusra.
Dimos la vuelta y aceleramos, pero desaparecieron rápidamente en el bosque. Cerca ondeaba su bandera negra sobre un edificio cercano.
Era un recuerdo de lo cercana que se encuentra la amenaza, y de cómo Occidente confía en la habilidad turca para confrontarla.*


Quizá demasiada confianza. La idea de la "ayuda humanitaria" —también Putin manda ayuda humanitaria" a Ucrania— no parece ser suficiente y la excusa de los rehenes no creo que sea las más adecuada. No creo que lo países que ven decapitar a periodistas y cooperantes —el último ayer mismo— entiendan demasiado las reticencias turcas y su carácter humanitario. El amenazante Erdogan parece tener un interés relativo en el asunto, lo cual deberá ser tenido en cuenta en el futuro, pues deberá tener consecuencias que siendo un país de la OTAN no permita usar sus bases para los ataques aéreos.


El otro caso llamativo es el de Egipto, cuyo ejército está financiado por los Estados Unidos desde hace décadas, lo que ha servido para fomentar un antiamericanismo pronunciado del que ya hemos dado cuenta aquí en muchas ocasiones. Para Kerry que acaba de estar en El Cairo, la implicación de Egipto es esencial por, como ha señalado, el referente cultural que Egipto y especialmente las instituciones suníes que allí se encuentran, como la Universidad de Al-Azhar.
En la entrevista concedida al periodista de Euronews, Charles Salamé, por el Gran Muftí de Egipto, jeque Chawki Allam, tras condenar enérgicamente las acciones del llamado Estado Islámico, se lanza una advertencia a Europa especialmente:

Charles Salamé, Euronews: Hablemos, ahora, de un tema de preocupación a nivel europeo: el terrorismo. ¿Qué le diría a todos aquellos que combaten o piensan unirse a las organizaciones terroristas en los países en guerra?
Jeque Chawki Allam : “Existen diferentes peligros cuando miramos con detenimiento las informaciones recientes que se hacen eco de la capacidad de convocatoria que tienen esos grupos para atraer a tantas personas dispuestas a luchar por una causa que ellos perciben como un acto de jihad.
Su concepción no tiene nada que ver con la verdadera jihad, tal y como es explicada a través de los textos jurídicos y científicos que explican la charia. Este fenómeno es realmente alarmante en Europa. Esperamos que los europeos sean conscientes de ello porque se trata, realmente, de un problema muy grave ya que el terrorismo no se circunscribe a una zona sino que puede propagarse a todos los países.
Charles Salamé, Euronews: Cuando usted dice a los europeos que no pierdan la vigilancia, ¿qué les sugiere que hagan?
Jeque Chawki Allam: “Lo que los europeos deben hacer es pedir consejo a las instituciones que se ocupan de la verdadera enseñanza del islam como la Universidad Al-Azhar en el Cairo. Esa sería la buena opción. La explicación y la comprensión del islam se consiguen a través de las instituciones forjadas a través de la historia de ese estudio de la religión islámica.”
Charles Salamé, Euronews: ¿Cree usted que la legitimidad de Al-Azhar Al-Charif tendrá una influencia en los imanes que predican en Europa?
Jeque Chawki Allam: Nosotros advertimos a los europeos de estos peligros, luego ellos deben evaluar la situación. Las informaciones con las que nosotros contamos son inquietantes.**


Nada es sencillo, como ya señalamos. La argumentación del gobierno egipcio para su reticencia es que Egipto está sumido ya en su propia guerra contra el "terrorismo". Esa fue la primera respuesta: nosotras ya estamos luchando. Mediante esta hábil estrategia se consiguen dos cosas: la primera de ellas es legitimar la situación de autoridad en Egipto convirtiéndolo en parte de una guerra global contra el terror, en la que unos luchan en Irak y otros en Egipto. El titular del diario Ahram Online de hoy reproduce de forma clara y sintética lo que opina el gobierno egipcio por boca de su presidente: " All terrorists must be targeted, not just IS: El-Sisi". *** En esas palabras se establece un posibilidad para que Egipto ocupe el papel que se le pide dentro de la estrategia diseñada por los Estados Unidos para hacer frente a lo que se ha convertido en un desafío global.


Lo segundo que se obtiene con la estrategia es asegurarse que los Estados Unidos dejan de apoyar las estrategias de los islamistas, la Hermandad Musulmana, y le cierran las fuentes. De esta forma, Egipto fija el precio de su intervención y apoyo prácticamente sin riesgo, ya que tendrá la posibilidad de centrarse en los grupos que le molestan internamente y señalar que son su contribución a la causa general.
Desde el punto de vista del resurgido nacionalismo egipcio, algo que se usa como retórica de fondo, los Estados Unidos ha ido a Egipto a pedirles el favor de participar y han escenificado esta escena de la reticencia y las condiciones. Así se indica el Ahram Online:

According to a presidency statement, Kerry highlighted that Egypt would be playing a key role in the coalition and that there were strong ties between Egypt and the US.
Egypt and the US have had a patchy relationship since the ouster of president Mohamed Morsi in July of last year. The US temporarily suspended military aid to Egypt amid a crackdown on Morsi's supporters.
Upon the election of former army chief El-Sisi as president in June, the US Congress unfroze $1.5 billion in mostly military aid.***


Pero hay un párrafo interesante en la declaración conjunta, que enlaza con lo escuchado anteriormente en la entrevista con el Gran Muftí de Egipto: la necesidad de borrar las influencias de los grupos radicales a través de una potenciación de la Universidad de Al-Azhar:

The Egyptian president and the top US diplomat agreed that the strategy to combat terrorism should not only include military tactics, but also initiatives by religious entities like Al-Azhar to raise awareness in the Middle East of the danger of terrorist groups.  
Kerry said there were some issues that may represent an obstacle to the resumption of any cooperation between the US and Egypt, particularly regarding freedom of expression and the detention and trial of journalists.
On his behalf, El-Sisi stressed that Egypt was paving the way to establishing the rule of law which respects the judiciary and its provisions, as well as respecting the separation of powers and the new constitution with all its rights. ***

Hace unos días comentábamos cómo la Universidad de Al-Azhar había sido minada en su autoridad al pasar a depender del Estado egipcio mediante la maniobra realizada por Gamal Abdel Nasser a principio de los 60. Desde entonces, los que han querido desmarcarse de sus doctrinas oficiales les ha bastado con señalar que se han vendido al poder faraónico, es decir, que no representan al islam verdadero, proclama que hace todo grupo que se separe de la ortodoxia. El-Azhar solo puede jugar un papel de control si se reconoce su autoridad exterior, pero ¿por parte de quién? La respuesta es evidente: de los gobiernos occidentales, que deben dejar de tener como interlocutores a los grupos islamistas, de los que posteriormente salen los yihadistas. Lo que se propone desde Egipto es aumentar la presencia institucional del islam suní ortodoxo allí donde su poder no puede llegar, hasta los países que hasta el momento han sido cuna de los yihadistas. La ilusión de que todos son inmigrantes o hijos de inmigrantes se ha desvanecido con los datos de la realidad.
Lo que pide Egipto —y a la vez ofrece— es que la misma labor de desmantelamiento de los grupos islamistas que está realizando, se siga también fuera mediante la extensión de la influencia de Al-Azhar. Algo que no es sencillo a estas alturas y, especialmente, porque los sistemas de libertades de que gozamos son bien aprovechados para los que usan occidente como base de operaciones. La idea de que mientras se maten fuera de nuestras fronteras, lo mejor es vigilarlos a distancia, se ve que ha sido una estrategia equivocada.
La estrategia egipcia puede parecer extraña, pero los desfiles por Oxford Street, en pleno Londres, de partidarios del Estado Islámico ha hecho cundir el pánico a unos y reflexionar a otros. El titular del artículo de Charles Cooper, en The Independent, es claro: "Isis supporters are on the streets of London — but the media needs to stop panicking"****


Occidente se ha empezado a preocupar por esta cuestión en el momento en el que se ha despertado el temor al regreso de los yihadistas. Es lo que hemos planteado aquí tantas veces: la ilusión de la distancia, el creer que aquello está lejos y que no nos afectará. Es la miopía política que considera que siempre juegas con blancas y siempre has de ganar o que las cosas se solucionarán allí donde comienzan. Pero esa ilusión se debería haber desvanecido tras los atentados de Nueva York, Londres y Madrid. Nuestros políticos siguen sin ser conscientes de que el mundo no es la tranquila Europa de turismo y comercio.
Turquía y Egipto tienen cuestiones propias que insertan dentro de su acciones contra el Estado Islámico. Son motivos unos más claros que otros, pero que están sobre el tapete. Son además, dos países con trayectorias divergentes y enfrentados: Turquía tiene gobierno islamista (que va a más) y es el enemigo declarado de Egipto, que se deshizo de los Hermanos Musulmanes, apoyados con firmeza por Erdogan. Es una muestra más de la complejidad del mundo islámico.


Los dos países juegan con que son piezas importantes en la zona, —por motivos muy distintos— y piensan que siempre tendrán esa baza en su mano, pues es una cuestión geoestratégica; son las retaguardias de Europa y de Israel. En cualquier caso, las condiciones de ambos tienen su lógica interna y buscan satisfacer sus propios objetivos dentro del conflicto general. Cuando se extienda el conflicto, quizá tengan que modificar sus actitudes y establecer diferentes jerarquías en sus prioridades. Egipto sigue su lucha contra el terror, en la que tiene apoyos, pero se le pide que mejore sustancialmente su actitud hacia los derechos humanos —algo que le ha recordado John Kerry en su visita; la actitud de Turquía es la más sospechosa porque los que ha salvado dado la cara ante el avance de Estado Islámico han sido los kurdos y tendrán derecho a un trato futuro distinto al que Turquía ha exigido como miembro la OTAN y aspirante a la Europa que tanto le inquieta. Los recelos de la BBC sobre el papel de Turquía no son baladíes. La estrategia de Egipto es más inteligente para conseguir sus propios objetivos, aunque no está claro que vaya a conseguir que bajo la etiqueta de terroristas elimine la crítica de los que no quieren un gobierno de autoridad a la vieja usanza.
Como decíamos al principio, nada es sencillo en esa parte del mundo. Los problemas crecen cuando se les deja crecer. Los problemas crecen cuando piensas que no van contigo. Los problemas crecen cuando miras para otro lado. Al final estallan, te afectan y ya no te quede dónde mirar.



* "¿Despertó Turquía ante la amenaza de Estado Islámico?" BBC 13/09/2014 http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2014/09/140912_turquia_estado_islamico_dv.shtml
** "“El Estado Islámico” se atribuye una denominación falsa" Euronews 12/09/2014 http://es.euronews.com/2014/09/12/el-estado-islamico-se-atribuye-una-denominacion-falsa/
*** "All terrorists must be targeted, not just IS: El-Sisi" Ahram Online 14/09/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/110690/Egypt/Politics-/All-terrorists-must-be-targeted,-not-just-IS-ElSis.aspx
**** "Isis supporters are on the streets of London — but the media needs to stop panicking" The Independent 14/09/2014 http://www.independent.co.uk/voices/comment/isis-are-on-the-streets-of-london--but-theres-no-need-to-panic-9668746.html







sábado, 13 de septiembre de 2014

El forense dijo no

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Resulta curioso ver cómo el salto a las primeras páginas de la prensa egipcia de la noticia de la detención por aparecer en un vídeo en el que se mostraba una "boda" entre personas del mismo sexo no adquiere tanta notoriedad cuando se producen variaciones sustanciales en el "caso". De entre todas las fuentes, solo una de ellas daba una hipótesis ofrecida por los detenidos —que era una "broma" porque uno de ellos había querido que le regalaran un anillo—, que fueron sometidos a las pruebas infamantes de verificación de su homosexualidad, algo que —se mencionaba tan solo en alguna información— era denigrado por los defensores de los derechos humanos. Nosotros los comparamos aquí con los tristemente célebres exámenes forenses para la certificación de la virginidad realizados a las mujeres que protestaban en las manifestaciones en la Plaza de Tahrir. Desde el punto de vista de sus derechos, nos da igual que lo sean o no; es irrelevante. Pero desde el punto de vista egipcio es otra cosa y forma parte de su campaña de vigilante de la moralidad, ahora que los islamistas quedan fuera del poder.


La prensa internacional, en cambio, sí se ha hecho eco del caso y alguna ha mostrado el absurdo vídeo doméstico que ha causado tanto revuelo y por el que les podía caer una seria condena. La acción le ha valido a Egipto, desde los más variados rincones, la condena de los grupos de derechos humanos que como Human Rights Watchers, ha exigido la inmediata liberación de los detenidos. Pero parece que Vladimir Putin, además de querer venderles armas y estilo de gobierno, les ha contagiado a las autoridades su virus homofóbico, que tan buenos resultados le ha dado en Rusia para recibir el respaldo de los partidarios de la Santa Rusia. No es simplemente un comentario; creo que el "modelo Putin" —nacionalismo, autoritarismo, militarismo y santurronería moral— está haciendo estragos en algunas mentes que lo han convertido en icono.

La "boda" en el barco del Nilo nos trae a la memoria el famoso caso de los "52 de El Cairo" (Cairo 52), que fueron los detenidos en una redada antigay realizada en un barco —el Queen Boat— amarrado en el río, que era un club nocturno gay habitual. Los hechos ocurrieron en 2001. En 2010 hubo otro sonado caso con un activista gay, Bahaa Saber, cuya lucha tenía el doble objetivo de defender los derechos de los homosexuales y denunciar la represión del régimen de Mubarak. Saber señaló que uno de sus jueces le había dicho que había que fusilarlos en las calles. Supongo que nadie le agradeció su lucha por los derechos de todos.
Si bien las leyes egipcias no penalizan la homosexualidad, sí entran por vías indirectas como la "moralidad", el "escándalo" o los atentados contra la religión. También son un grupo útil para mostrar a los seguidores y admiradores de su moralidad la firmeza de su mano en evitar la "degradación social", la defensa de la religión, moral y familia. En fin, los ataques a la comunidad gay son forma de mostrarse virtuosos, como lo es hacer lo mismo con los ateos, otro peligro. Pero esta vez ha fallado el argumento y el forense ha dicho "no".


He revisado varias veces la prensa estos días y solo he podido verlo en Daily News Egypt y en la publicación ExpatCairo. Daily News Egypt lo anuncia con este titular: "Same-sex marriage video detainees ‘not homosexuals’: forensic department". Me imagino que el mismo interés que el ministerio tenía por mostrarse como "defensor de las buenas costumbres", lo tiene ahora en permanecer en la sombra en un caso que pasa a ser doble: un atentado contra la libertades y —ahora— una muestra más de ineptitud a cargo de un gobierno que todavía tiene que demostrar eficacia en algo, ya sean los cortes energéticos —por cuya crítica te llegan las denuncias en los tribunales, como comentamos el otro día—, la mejora de la economía o algo muy grave, el aumento de más de un 1% en un año, de 2012 a 2013, de la tasa de analfabetismo.
Allí donde el ministerio esperaba hacer una segunda aparición pública, mostrando cómo vela por la decencia nacional egipcia, reina un bochornoso silencio. La metedura de pata es colosal, proporcional al bombo dado a las detenciones de los ciudadanos:

Hisham Abdel Hamid, spokesman of the forensic department said Monday that, based on the results of medical tests, nine men suspected of participating in an alleged same-sex wedding party are “not homosexuals”.
Abdel Hamid told Daily News Egypt that a report has been sent to the prosecution as part of the ongoing investigation.
Prosecutor General Hisham Barakat ordered on Saturday the arrested men to be held in preventative detention and examined by the forensic department.
Suspects accused of homosexuality are frequently forced to undergo medical tests to ensure they are “habitual” homosexuals, a practice condemned by rights groups.
The men, who featured in a video showing two males celebrating their marriage on a boat, are being charged with “inciting debauchery”.
The prosecution described the celebration as “a devilish shameless party”.
Egyptian law does not directly forbid homosexuality, but crackdowns have taken place citing charges of “violating the teachings of religion and public morals”.*


Con independencia del daño moral causado a los detenidos, de todas las inconveniencias causadas por su detención y las humillaciones a las que han sido sometidos en el proceso, el caso es una confirmación más de la teoría que llevamos enunciando desde hace tiempo: el gobierno actual de Egipto es una síntesis de las dos caras de Egipto, del autoritarismo militar —con el que se satisfacen los deseos de "paz" de los egipcios— y del ultraconservadurismo moral —que es el que satisfacía el islamismo con su crítica retrógrada a las costumbres—.

La única explicación de por qué las cárceles se estén llenado de nuevo no solo con los islamistas, acusados de pertenecer a bandas terroristas, sino de socialistas, liberales, laicos militantes y ateos proclamados, a los que se acaba acusando de no ser "egipcios", de estar vendidos a otras potencias, de corromper familia y sociedad, y de atacar la religión (casos de todo esto hemos traído con frecuencia) es esta doble vía elegida por el gobierno actual, que está batiendo los records carcelarios.
De esta manera, la gran perjudicada ha sido la revolución del "25 de enero" que trataba de abrir Egipto alejándolo de sus males endémicos y entrando en una modernidad a la que se resiste por el peso de ambas instituciones, autoritarias cada una de ellas en su propia línea. ¿Qué quiere decir que la perjudicada es la "revolución"? Pues sencillamente que lo están pagando hoy las personas que han tratado de aclarar porque salieron a las calles en aquellos días. Se jugaron entonces la vida y vieron morir a muchos de sus compañeros. A la vista de lo que ha sucedido desde entonces —los militares de la SCAF primero, los islamistas después y ahora esto—, muchos se preguntan para que salieron a reclamar libertades y derechos. No salieron a pedir más represión ni salieron a pedir leyes más retrógradas, ni censores más moralistas. Salieron a pedir pan, justicia y libertad, algo en lo que no se ha mejorado precisamente en ninguno de los tres ámbitos.


El caso del vídeo de la boda es una metedura de pata colosal. Como lo es el gabinete ministerial de psicólogos para combatir el ateísmo o la retención de libros sobre semiótica en las aduanas porque su autor fue acusado de apostasía. Los ejemplos del autoritarismo se multiplican. Hay una ley histórica obvia: si se restringen las libertades, las protestas llevan a más represión aumentando el autoritarismo hasta que se produce el colapso. Si los gobiernos buscan el respaldo popular metiendo gente en la cárcel, condenadas masivas a muerte, etc., acaban buscando un "más difícil todavía", teniendo que hacer ejercicios de virtud que acaban en el ridículo de las detenciones de los participantes en el vídeo.
Como la acusación era de "incitación al libertinaje" (inciting debauchery), algo que no exige que sean homosexuales, el gobierno podrá decir que no tenían porqué serlo y que eso no invalida sus detenciones. El ridículo será mayor, pero un gobierno que se basa en la autoridad no puede perderla.
Muchos egipcios repiten que el mundo no les entiende. Y eso está empezando a ser cierto. Pero no es excesivamente grave porque la mayoría de la población mundial ya tiene sus propios problemas de los que ocuparse. El problema son esos egipcios que tienen que vivir en medio de estas cosas sin el velo divino que impide ver el caos. Esa lucidez se paga en términos de cárcel, soledad, depresión o pesimismo político. 
El problema, pese a lo que piensan muchos de ellos, no es que el mundo no les entienda (que lo hace perfectamente), sino que al resto del mundo deje de importarle. Eso, aunque muchos de ellos digan que no les preocupa, sería terrible.


* "Same-sex marriage video detainees ‘not homosexuals’: forensic department" Daily News Egypt 8/09/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/09/08/sex-marriage-video-detainees-homosexuals-forensic-department/