Joaquín Mª Aguirre
Nos sorprendía
hace unos días la noticia del crimen del cirujano plástico en Marbella por los datos
del detenido como presunto autor, un joven sueco de 18 años. Se nos revelaba
entonces la existencia en Suecia de unos grupos de jóvenes, menores de edad
muchos de ellos, a los que se pagaba por delinquir, sicario juveniles, que
podían llegar al asesinato por encargo.
No es el único caso, pero sí el que ha tenido más trascendencia en los medios, quizá por ser su víctima alguien con cierta notoriedad y vínculo con los famosos por la cirugía plástica.
Ayer, Carmen Corazzini —en 20minutos— nos ampliaba la información sobre este tipo de asociaciones delictivas, sus formas de reclutamiento y los tipos de delitos. El fenómeno de los jóvenes sicarios criminales.
No tienen ningún respeto por la vida. Ni siquiera por los “códigos”, que los hay -o había- en algunos grupos de crimen organizado. Son muy jóvenes. Los reclutan siendo menores. Matan sin piedad… es preocupante su crueldad. Es lo que confirman fuentes policiales consultadas por 20 Minutos. Son chavales de nacionalidad sueca, también belga, danesa u holandesa. En algunos casos, de familias originarias de otros países, de segunda generación o nacidos fuera de la Unión Europea pero criados en países del norte de Europa. Hay ejemplos de todo, pero no se conoce la proporción exacta. Un perfil que coincide con el detenido por el crimen del cirujano en Marbella.
Son reclutados siendo menores y se les termina encargando asesinatos por una suma de dinero. Desde 4.000 euros hasta 20.000, dependiendo del quién y del cómo. Realizan viajes exprés para cometer el crimen y se marchan nada más cumplir su misión. Intentan tenerlo todo organizado para actuar como fantasmas, pero la vigilancia policial es contundente -se han frustrado varias operaciones- , al igual que poco formada, muchas veces, la experiencia de estos criminales. Aunque no sea un fenómeno del todo novedoso, las autoridades advierten de un punto de inflexión en 2018. Y parece ir a más. Este perfil de sicarios en la Costa del Sol sigue actuando alimentado por diversas coyunturas y facilitado por el anonimato de las plataformas de mensajería.*
Algo ha cambiado, indudablemente, en Suecia. Aunque quizá estamos asistiendo solo a la localización de un fenómeno mucho más amplio de tipo sociocultural. Quizá esto sea una de las caras de cambios más profundos. Aquí hemos insistido muchas veces en el engañoso fenómeno de la separación de niños y jóvenes de la sociedad adulta. Hemos insistido citando el verso "El niños es el padre del hombre" en la continuidad de los seres humanos. No hay más que una distinción artificial entre jóvenes y adultos.
Algo está pasando para que lo que consideramos "adulto" se manifieste cada vez antes en lo que consideramos "joven" o "infantil",
La criminalidad es uno de los rasgos más llamativos porque presuponemos una "inocencia" y una "bondad" o ausencia de "malicia" en niños y jóvenes. Pero la realidad nos está mostrando otra cosa cada día. Nos lo muestra con crímenes en edad temprana, con violaciones en grupo en colegios e institutos, con la violencia destructiva del acoso, del bullying, con todo tipo de crímenes, que se trata de silenciar mediante una serie de "protecciones" que algunos aprovechan.
Estamos llenos de demasiados mitos de la infancia, de la bondad natural, etc. Estos quiebran con los casos de asesinatos, violaciones, palizas, etc. que vemos van llenando nuestras páginas y pantallas. Un día nos advierten de la crudeza de las imágenes que nos van a ofrecer de unas niñas dando una paliza a una compañera; otro será de una violación en grupo.
El "seréis como niños" ha dejado paso a los niños que son como nosotros, como la sociedad en la que los criamos, con nuestros egoísmos, nuestra violencia.
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| OK Diario |
Parece que las organizaciones criminales son las únicas que creen que algo realmente ha cambiado y lo aprovechan. La sociedad no llega a querer enterarse de estos fenómenos y seguimos sorprendiéndonos antes que de tomar medidas y comprender el fenómeno, el cambio producido.
Culturalmente estamos ante un fenómeno doble: la infantilización o inmadurez de los adultos, por un lado; pero por otro, tenemos el fenómeno contrario, la perversión de la infancia haciendo que se presenten fenómenos como el señalado en Suecia. En el texto de 20minutos se señala:
Una importante parte de estos sicarios son suecos. En Suecia la violencia entre redes criminales lleva aumentando desde principios de los 2000. Ciertas bandas fueron fragmentándose, sus enfrentamientos se intensificaron y se incorporaron ejecutores cada vez más jóvenes. Mucho ha cambiado el país desde Olof Palme y aunque los 80 tampoco fueran un Edén, ciertas formas de criminalidad suecas han ido creciendo hasta convertir el país en el de mayor tasa de homicidios por arma de fuego entre hombres y jóvenes de la Unión Europea. Ahora Suecia vive una etapa de mayor desigualdad social que choca con el elevado número de multimillonarios. Según el Global Wealth Report de 2025 de USB, ocupa el sexto puesto entre los países analizados con mayor desproporción en la distribución de riqueza. Y esto provoca malestar, descontento, necesidad, a menudo aprovechamiento y proliferación de vías alternativas de sustento.*
¿Ha creado la fuerte desigualdad un deseo de ruptura de las normas, que son entendidas como límites que pueden ser rotos? ¿Es el mal reparto de la riqueza lo que lleva a intentar conseguirla mediante estas formas de "trabajo" al margen de la Ley? ¿Es el mal ejemplo de cómo se consigue la riqueza lo que lleva desentenderte de la Ley y actuar criminalmente? ¿Hemos vaciado de sentido la moralidad, la legalidad, la ética, etc. que se ven como fantasía usadas para el control de la jungla social?
El artículo —ciertamente impactante— nos desvela cómo se van "formando" los jóvenes, cómo desciende la edad y los de 18 reclutan a los de 13, que resulta una "mano de obra" más barata en los trabajos sucios que se les encargan.
Podemos ver esto como una forma excepcional. Pero haríamos mejor tratando de entender la responsabilidad que tenemos en ello. Hay enormes saltos generacionales en la forma de ver las cosas, mientras que consideramos "normal" la nuestra. Nos cuesta darnos cuenta que el mundo y su forma de verlo e interpretarlo puede haber cambiado tanto. Pero es así, Es un fenómeno que antes se daba ya en edades muy adultas respecto a los más jóvenes, hoy puede diferir con apenas unos pocos años de diferencia.
No debemos pensar que esto nos es ajeno o que está localizado en Marbella. Hemos construido una sociedad global e intercomunicada, lo que significa entre otras cosas que son muchas y muy distintas las fuentes de influencia.
Somos una sociedad construida sobre el espectáculo y el mercado, fusionadas ambas muchas veces. Ahora se añade el crimen o quizá ya es una parte del mercado. Las referencias positivas hay que buscarlas con lupa en un mundo de conflictos, polarización y disputas constantes donde cada uno va a lo suyo y todo vale. El fenómeno no es solo sueco. Suecia es el lugar elegido, por los motivos que sean, para asentarse estas asociaciones criminales, pero lo global ha deshecho lo local, que pasa a ser la residencia más favorecedora para los fines.
Si no se pone la mirada clara en esto, puede que en unos años no haya ya mucho que hacer, que un día próximo encontremos una pistola en el cajón de los juguetes o entre la ropa deportiva. Hoy son navajas para el fin de semana; mañana será otra cosa. Hoy los suecos vienen a España; pero puede que mañana los españoles vayan a Suecia a recibir encargos.
* Carmen Corazzini "Perfil sicario en la Costa del Sol: adolescentes sin escrúpulos del norte de Europa, como el presunto asesino del cirujano en Marbella" 20minutos 11/10/2026 https://www.20minutos.es/internacional/perfil-sicario-costa-sol-adolescentes-sin-escrupulos-norte-europa-como-presunto-asesino-cirujano-marbella_7047546_0.html






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