Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Puede
que siempre hayan pasado este tipo de cosas, pero es su nuevo alcance lo que
hace que su efecto sea mayor y con ello sus reacciones. La globalidad e
instantaneidad definen la política contemporánea y su traducción a gestos necesarios con la que alimentarla.
Las
imágenes del ministro Itamar Ben Gvir con los miembros detenidos de la flotilla
humanitaria a Gaza han dado la vuelta al mundo y provocado reacciones en un
mundo que usa figuras de Lego y videojuegos para publicitar la guerra. Hoy
muchas cosas suceden para ser contadas o fotografiadas, para circular por el
planeta en pocos minutos.
En 20minutos nos explican lo sucedido:
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, ha visitado este miércoles a los activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos en el puerto de Ashdod y ha difundido un vídeo en el que aparecen maniatados y hacinados mientras él se burla de ellos. "Así es como recibimos a los partidarios del terrorismo", recoge el mensaje en la red social X con el que Ben Gvir acompaña las imágenes.
"¡Bienvenidos a Israel!", aparece diciendo sonriente el ministro mientras ondea una bandera nacional y, a sus pies, se ve a decenas de activistas arrodillados, con las manos esposadas a la espalda y la cabeza apoyada en el suelo. Las imágenes muestran a los cientos de detenidos en esa posición bajo el sol mientras un altavoz emite el himno de Israel.
Con esta publicación, el ministro reitera la postura del Gobierno israelí, según la cual la misión para entregar ayuda humanitaria a la población de Gaza y romper el bloqueo marítimo que Israel impone en la Franja desde 2007 es una posición de apoyo al grupo islamista Hamás.*
Una
escenografía perfectamente montada para conseguir básicamente el apoyo interno,
pero que traspasa las fronteras provocando unas reacciones internacionales
instantáneas. Indudablemente se buscaba un efecto disuasorio hacia el exterior
tratando de intimidar a los posibles miembros futuro de estas manifestaciones
contra el gobierno de Netanyahu, pero el efecto ha sido tal que el propio
Netanyahu ha tenido que salir condenándolas o al menos criticándolas.
Los hechos se repiten en busca de efectos. Me han traído a la memoria las imágenes, contraste de glamur y humillación, con la responsable trumpista de la Seguridad, Kristi Noem ante los detenidos hispanos hacinados en la cárcel de "mega seguridad" del presidente Bukele en El Salvador. Con su gorra, camiseta blanca ajustada y su pelo suelto, la fotografía estaba programada para transmitir una idea determinada sobre lo que es la dominación. El contraste entre la "bella" y las "bestias" criminales, semi desnudos tras las rejas se leía en la imagen.
Lo que
han tratado de hacer en Israel viene a ser algo parecido, pero sin glamur
alguno, solo con la pura obscenidad de la violencia dominadora y brutal. El ministro queda como un cobarde, rodeado de sus guardaespaldas ante los prisioneros esposados y golpeados.
Netanyahu
y sus asesores han actuado inmediatamente a sabiendas de que esas imágenes
crean una fisura aún mayor entre Israel y el resto del mundo, que se vuelven
contra ellos, que encajan mal en el discurso victimista oficial y, de hecho,
favorecen los discursos en contra. Si esta flotilla era mayor que la anterior,
también detenida, la próxima está asegurada. Cada nueva arbitrariedad, cada
nueva humillación israelí se traduce en más indignación y mayor fe en los
efectos positivos para la causa palestina y negativos para el gobierno de
Netanyahu.
Cada
vez que insisten en llamar "terroristas" a los que llevan ayuda
humanitaria ante el genocidio (también costó aceptar esta palabra hasta que los
hechos terribles despejaron cualquier duda) generan nuevos movimientos de apoyo
y se suman nuevos voluntarios.
Es el
propio ministro el que suministra las imágenes, las actitudes y los discursos
que se vuelven contra ellos. Es una batalla, la de la comunicación, que se
nutre esencialmente de los errores cometidos, de las palabras desajustadas.
Desde la detención en aguas internacionales a los insultos, las risas, las
humillaciones, cada gesto se vuelve contra ellos.
Hemos
comentado aquí las recientes imágenes sin control como las del Cristo
destrozado a golpes o las de la "Virgen del pitillo"). Son imágenes
tomadas por los propios soldados de Israel en su intento de humillar a los
cristianos abriendo un nuevo frente en el conflicto. Ahora no son los soldados
incontrolados, sino el Ministro de Seguridad el que proclama sin tapujos los
abusos, haciendo bandera de ellos. Es otra batalla perdida esa guerra de la
información.
La reacción no se ha hecho esperar y ya son unos cuantos países los que reclaman la prohibición de la entrada al ministro en la Unión Europea, entre ellos España.
Se quejarán de "anti semitismo", pero Israel se condena él solo al ostracismo. La infamia no vende bien.
*
"El ministro de Seguridad de Israel publica un vídeo humillando a los
activistas de la flotilla: "Así recibimos a los que avalan el
terrorismo"" 20minutos 20/05/2026
https://www.20minutos.es/internacional/ministro-seguridad-israel-publica-un-video-humillando-los-activistas-flotilla-asi-recibimos-los-que-avalan-terrorismo_6972885_0.html





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