martes, 24 de febrero de 2015

Un cierto aroma conspiratorio

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
No eres nadie sin un complot. La talla histórica se alcanza verdaderamente si alguien conspira contra ti. Pero el nirvana conspiratorio se logra si consigues que la potencia mundial, los Estados Unidos, te dediquen tus tres minutos de conspiración y gloria. La verdad es que no debes tener derecho a mucho más tiempo porque hay muchas conspiraciones y los demás también tienen derecho, ¡qué caramba!
Hay que distinguir las conspiraciones de consumo interno, que se deben citar solo en casa, entre amigos, y las que de fuera, que son más formales. Si no tienes cuidado y se te escapa fuera lo que está destinado al consumo interno corres el riego de que te pase lo que al gobierno egipcio. El diario El Mundo recogía ayer lo ocurrido:

El entusiasmo con el que las monarquías del golfo Pérsico recibieron el golpe de Estado que hace 17 meses desalojó del poder a los Hermanos Musulmanes en Egipto se enfría. La alegre lluvia de petrodólares con la que agasajaron al ex jefe del ejército Abdelfatah al Sisi también. El régimen egipcio -apuntalado por el apoyo político y económico de Riad y Abu Dabi- ha vivido una de sus peores semanas desde la asonada.
Sus valedores le han recriminado en público la crítica que un alto funcionario egipcio vertió contra Qatar, a la que acusó de "apoyar el terrorismo" y con la que El Cairo mantiene una agria disputa desde la expulsión "manu militari" de los islamistas. La polémica surgió el pasado miércoles en una reunión de la Liga Árabe convocada para abordar los ataques aéreos lanzados por Egipto sobre enclaves del Estado Islámico (IS) en Libia tras la decapitación de 20 coptos.
En el transcurso del encuentro, Doha censuró la decisión "unilateral" de El Cairo de bombardear posiciones yihadistas sin consultar previamente con los estados miembros. La réplica egipcia, en boca de su representante en la organización panárabe, no se desvió un ápice de la narrativa oficial, que culpa a Qatar -refugio de miembros de la Hermandad y cuartel de la indómita televisión Al Yazira- de promover el terrorismo.
Ese mismo día el periódico estatal Al Ahram abría su edición señalando a Qatar, Turquía y EEUU como "fuerzas del mal encargadas de propagar el caos y la destrucción" en la región. En señal de protesta Doha retiró a su embajador en El Cairo.*


Contagiado de la euforia de las conspiraciones, al funcionario no le faltó casi nadie por responsabilizar de lo que ocurre e incluso de lo que no ocurre: Qatar, Turquía y Estados Unidos. Hace bien Francisco Carrión en hablar de la "narrativa oficial", pues eso es exactamente lo que es: un discurso oficial con limitaciones internas. Eso le pasó no hace mucho también al Papa Tawadros II, cabeza visible de la Iglesia copta. Solo que el Papa añadió un "algunos" miembros de la Unión Europea, que es otro de los bichos que se manejan habitualmente. No dudo de la sinceridad crédula del Papa Tawadros, pero en el momento en que se le ocurrió decirlo al propio Carrión, ya estaba el lío internacional montado.
Desde que Egipto descubrió que su destino y el del mundo árabe esta anticipado en un viejo episodio de los Simpson, todas las conspiraciones han tenido cabida. Ninguna se ha desechado y todas han recibido el beneficio de la duda. Hay que estar abiertos a todas las posibilidades.


Pero Egipto, aunque a veces lo parezca, no es el centro de las conspiraciones. El presidente venezolano, Nicolás Maduro, también reclama ese título. Ya se habló de la conspiración para hacer desaparecer el papel higiénico de Venezuela. Ahora, tras detener al alcalde opositor de Caracas, por formar parte de otra conspiración norteamericana, Maduro se explaya, dando lugar a otro irrepetible (pero superable) titular del diario El Mundo: "Maduro dice que no aceptará ni una ofensa más de EEUU: 'Yanquis del carajo, respeten nuestra patria'".
Las explicaciones de Maduro convencen a Maduro, que se recrea en ellas y se crece en su propia retórica de advertencias:

"Que nadie se meta con Venezuela, a Venezuela se respeta, yanquis del carajo, respeten nuestra patria. Ya basta. Alerta a los pueblos: ni una ofensa más voy a aceptar, ni una más, del imperialismo estadounidense", dijo Maduro durante un acto con simpatizantes en el noroccidental estado Yaracuy.
El jefe del Ejecutivo venezolano indicó que tampoco aceptará que Washington y su embajada en Caracas "continúen llamando a militares, tratando de comprar periodistas opinadores, dirigentes" en el país caribeño. "Nuestra embajada en Estados Unidos no anda buscando militares para que derroquen a Obama", añadió. Reiteró, sin embargo, que quiere "las mejores relaciones de respeto" con el Gobierno de Washington.
Maduro informó hace unos días de la desactivación de un supuesto plan golpista en el país "trazado" desde Estados Unidos y en el que acusó de participar a militares y dirigentes opositores venezolanos.**


Lo de que la embajada de Venezuela en los Estados Unidos "no anda buscando militares para que derroquen a Obama", es otra de esas frases que deberían grabarse sobre mármol o bronce. La retórica de Maduro se parece cada vez más a la de Corea del Norte.
El Departamento de Estado ya no sabe qué contestar a estas cosas de Maduro. Maduro, además no ayuda nada, porque dice saber más que el propio Obama al que acusa en realidad de no enterarse de nada, según señalan en El Mundo.
Las conspiraciones se multiplican por todo el mundo. España misma está cayendo en este vicio decadente de la conspiración omniexplicativa. Incluso hemos llegado a desbordar lo político y que llegue hasta lo deportivo. El deporte siempre ha tenido sus momentos conspiratorios, pero nada comparable a las declaraciones del Presidente del Barça, señor Bartomeu, que habló de los "poderes del estado" y "manos negras" en el lío del polémico fichaje de Neymar. El Mundo aclaraba esta otra conspiración:

La teoría de la conspiración contra el Barcelona denunciada por su presidente, Josep María Bartomeu, duró apenas 48 horas, el tiempo que dos de sus vicepresidentes tardaron en descartarla categóricamente. "No veo a un señor arriba diciendo 'vamos a por el Barça', eso no existe, ni tampoco creo que haya motivaciones políticas. Creo que cada uno actúa por su cuenta y que el fiscal es independiente", aseguró el vicepresidente económico, Javier Faus.
En declaraciones a Catalunya Radio, Faus se desmarcó de este modo de la teoría esgrimida por Bartomeu después de que el juez que instruye el caso Neymar decidiera imputarlo y convertirlo así en el primer mandatario azulgrana imputado por un supuesto delito fiscal. El ex presidente Sandro Rosell, que dimitió hace un año por el caso Neymar, aseguró siempre que el total de la operación de compra del brasileño fue de 57,1 millones de euros, pero según el fiscal, en realidad se pagaron a través de contratos paralelos 82,7 millones.***


Eso de que tus vicepresidentes desautoricen tu propia conspiración es impensable en política. Ni en Egipto ni en Venezuela ocurriría semejante despropósito jerárquico.
El propio Bartomeu aclara a otro medio de comunicación, una emisora de radio, que él no había utilizado la expresión "mano negra" o lo de los "poderes del Estado". Lo raro, sin embargo, es que Bartomeu no metiera también a Estados Unidos por medio. Los medios, ante semejante desautorización de sí mismo, han tenido que tomar cartas en ello. El diario Marca analizó con detalle lo que Bartomeu había querido decir:

¿El Barcelona entiende que hay una mano negra detrás?
Sí. El presidente ofreció este martes dos entrevistas en las que basó su discurso en que el club estaba recibiendo ataques desde Madrid. Retomó, de esta manera, la teoría de la mano negra y dejó entrever, aunque no pronunció su nombre en ningún momento, que Florentino y el Madrid estaban detrás de todo esto. "Hay algunos poderes en Madrid a los que no ha gustado que un club catalán y catalanista haya fichado a Neymar. Ese ha sido nuestro gran error, traer al jugador cuando tenía ofertas de otros clubes de mayor cuantía económica. Y como esto no gustó a algunos, se ha activado este movimiento de ataques contra el club", dijo Bartomeu.
¿El presidente ve una conspiración en contra?
Si no conspiración, porque esa palabra no la utilizó, sí ve movimientos que no entiende salvo que estén orquestados y los localiza a todos en Madrid. "Son demasiadas casualidades a la vez que nos dan que pensar", dijo el presidente. "No es normal que cuando Neymar estaba jugando bien hace un año, apareciera la imputación contra Sandro Rosell. Y ahora que el futbolista está otra vez en un gran momento salga esta nueva imputación", añadió. El presidente enumeró muchas de esas casualidades como que él esté siendo investigado por Hacienda, lo mismo que algunos de sus directivos y varios jugadores de la primera plantilla.****


Me detengo especialmente en este caso deportivo porque creo que no tienen el peligro de las relaciones internacionales y por eso se puede percibir en su festiva incongruencia. La teoría conspiratoria reconoce patrones: cuando jugamos bien, ¡zas! El "¡zas!" incluye las investigaciones de Hacienda cada vez que Neymar hace un "hat trick". Tiene razón Artur Mas en querer crear una Hacienda catalana. A diferencia de las conspiraciones exteriores, Bartomeu, como nos explican con detalle, elude decir —la verdad es que no hace falta— quiénes son los dueños eternos de la "mano negra", que es un cuerpo "blanco".

La última gran conspiración del día es también nacional y madrileña. Me refiero a las declaraciones de los dos defenestrados en Izquierda Unida por Madrid. Aquí, como en lo del Barça, unos dicen más y otros dicen menos, pero todos insinúan. Lo que está ocurriendo en la izquierda española es una auténtica debacle. Los partidos se están volatilizando ante las extrañas maniobras de Podemos. Entrenados en morder en hueso durante décadas, los políticos españoles de la izquierda no han sabido encontrar la fórmula para evitar que los del burro-taxi les adelanten por la izquierda. ¡Ellos, que se las prometían tan felices con el desgaste del PP! Y se encuentran ahora que el suelo se les hunde bajo los pies en unas arenas movedizas de lo más cañeras.
Tenían razón los preocupados por la decadencia en el siglo XIX: tanta molicie acaba adocenando a los más pintados. Los bárbaros les arrasan.
Con lo de Podemos llegamos al origen del texto, en un cierre simbólico: Venezuela. Si Maduro acusaba a los Estados Unidos (y a España y sus empresas) de estar detrás de todo el que le protesta en su país (y es mucho estar), a los de Podemos se les acusa de estar financiados por Venezuela, a través de las cuentas poco claras de Juan Carlos Monedero. Lo de Irán como patrocinador televisivo de Iglesias como lo ha confirmado él mismo en una charla inenarrable de 2012 y está en vídeo*****, ha dejado de ser materia conspiratoria por exceso de claridad y evidencia.


¿Son ficticias todas estas conspiraciones políticas y deportivas? Una más que otras probablemente, pero son rentables para quien las exhibe como parte de sus males. Cuando algunos se ven presionados por las circunstancias, entonces las conspiraciones son una bendición, el dedo del sabio que apunta a la Luna. Como forma de sembrar la intriga indispensable, diremos que de todas las conspiraciones citadas, al menos una es real. Cada uno que elija la que quiera.
Reales o imaginarias, ya no podemos vivir sin ellas.



* "Las monarquías del golfo reprenden a Egipto por su guerra contra Qatar" El Mundo 23/02/2015  http://www.elmundo.es/internacional/2015/02/23/54ea251eca474197568b457d.html
** "Maduro dice que no aceptará ni una ofensa más de EEUU: 'Yanquis del carajo, respeten nuestra patria'" El Mundo 24/02/2015 http://www.elmundo.es/internacional/2015/02/24/54ebc972e2704e63768b456f.html
*** "Los vicepresidentes que no creían en la conspiración de Bartomeu" El Mundo 06/02/2015 http://www.elmundo.es/deportes/2015/02/06/54d52479e2704e3a278b4575.html
**** "FC Barcelona: Bartomeu retoma la teoría de la 'mano negra'" MARCA.com 04/02/2015 http://www.marca.com/2015/02/04/futbol/equipos/barcelona/1423007935.html
***** " Pablo Iglesias justifica trabajar para Irán y lo define como , “un estado asesino que obliga a las mujeres a llevar burka… pero la política es así”" Minuto Digital  29/08/2014 http://www.minutodigital.com/2014/08/29/pablo-iglesias-justifica-trabajar-para-iran-y-lo-define-como-un-estado-asesino-que-obliga-a-las-mujeres-a-llevar-burka-pero-la-politica-es-asi/








lunes, 23 de febrero de 2015

El aumento de la censura

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Una cosa que se aprende pronto cuando se estudia la historia de las tecnologías de la comunicación es que se desarrollan en paralelo los medios para frenarlas. Cuando se desarrolla una nueva tecnología (la imprenta, la televisión, internet...) aparece inmediatamente la forma de controlar sus efectos, por un lado, y la intoxicación informativa por otro. Es un principio de acción y reacción, más lento o más rápido, que está presente limitando las libertades de comunicación, el "gran problema" que a muchos incomoda.
La libertad de pensamiento y de expresión, la libertad de difusión de la información, etc. forman un núcleo transformador de la sociedad que nace desde la persona. No hay energía más poderosa que las ideas. El orden se sustenta en las ideas aceptadas, que se resisten a cambiar una vez que se han instaurado; las nuevas ideas tienden a mostrar las fallas de las viejas y son reprimidas para evitar que se altere el orden. Existe un conflicto constante entre el orden y el cambio. El agente de ese cambio es la información en todos sus niveles. El orden cambia porque cambian las mentes; las mentes cambian porque reciben nuevas informaciones.
Durante milenios el orden se ha sostenido por las ideas religiosas, políticas, filosóficas, etc. Las ideas son las que mantienen unido nuestro universo social, nuestra cultura, las que diseñan el orden existente. Las libertades que favorecen el cambio y dinamismo de las ideas pronto se vuelven peligrosas y se recela de ellas. En ocasiones se restringen, pero en otras se saturan para que las ideas resulten inocuas en medio de un circo cacofónico de informaciones.


El diario El País publicó ayer en su edición digital una interesante exploración de la situación actual de los medios en el mundo desde la perspectiva de la censura. Su título "La mordaza en la era digital" y ha sido realizado por Phillip Bennett y Moisés Naím, con la ayuda documental de Eduardo Marenco. En su introducción señalan:

Dos convicciones se han asentado en el pensamiento contemporáneo sobre el periodismo. La primera es que Internet es la fuerza que más está convulsionando los medios de comunicación. La segunda es que la Red y las herramientas de comunicación e información que ha generado, como YouTube, Twitter y Facebook, están desplazando el poder desde los Gobiernos a la sociedad civil y a los blogueros, ciberciudadanos o los llamados “periodistas ciudadanos”. Es difícil no estar de acuerdo. Sin embargo, estas afirmaciones esconden el hecho de que los Gobiernos están teniendo el mismo éxito que Internet a la hora de irrumpir en los medios de comunicación independientes y condicionar la información que llega a la sociedad.
Es más, en muchos países pobres o en los que tienen regímenes autocráticos, las acciones gubernamentales pesan más que Internet a la hora de definir cómo y quién produce y consume la información. Hay un hecho sorprendente que lo ilustra: la censura está en pleno apogeo en la era de la información. En teoría, las nuevas tecnologías hacen que a los Gobiernos les sea más difícil, y en última instancia imposible, controlar el flujo de la información. Algunos sostuvieron que el nacimiento de Internet presagiaba la muerte de la censura. En 1993, John Gilmore, un pionero de Internet, declaraba a Time: “La Red interpreta la censura como un obstáculo que debe evitar y evadir”.*


Creo que no hay contradicción en el hecho de que exista un aumento de la censura cuando aumentan los flujos de información. Por el contrario, se cumple la norma básica que hemos señalado antes. En la medida en que el poder, sustentador del orden, piensa que se pueden modificar sus condiciones de permanencia, se movilizan las formas de neutralización. Es algo que podemos observar cada día y que se nos va detallando en el artículo indicando aquellos regímenes que actúan como censores de las informaciones y de perseguidores de quienes las elaboran.
Los desfases producidos entre las nuevas formas de emisión y las de censura o control no son más que tecnológicas. Se trata de desarrollar instrumentos que frenen la expansión de la información que se ha iniciado con los nuevos avances tecnológicos. En ocasiones eso se hace de forma técnica (como la limitación de la recepción o los filtros de contenidos), pero en otras ocasiones se hace por medios menos escandalosos, más sutiles. Señalan los autores:

Como periodistas, hemos conocido de primera mano los efectos transformadores de Internet. La Red es capaz de reformular cualquier ecuación de poder en la que la información sea una variable. Pero esto no es una ley universal. Cuando empezamos a cartografiar ejemplos de censura, nos alarmó el hecho de encontrar a simple vista tantos casos y tan descarados. Pero más sorprendente todavía es la magnitud de la censura que no se ve, y que es difícil detectar por diversos motivos. Primero, algunas herramientas de control de los medios se enmascaran como perturbaciones del mercado. Segundo, en muchos lugares, el uso de Internet y la censura se están extendiendo rápidamente de forma simultánea. Tercero, aunque Internet es un fenómeno mundial, la censura se percibe todavía como un problema local o nacional. Las pruebas indican otra cosa.*


Los tres aspectos son de órdenes distintos. El primero es la compra encubierta de medios hostiles para transformarlos; es la censura desde dentro. El segundo es más bien una descripción del principio general, pero concretado en la misma herramienta, como es el caso de China, en donde se ha extendido la red, pero creada y controlada desde el poder. El tercer aspecto es también de un orden diferente y tiene que ver con nuestra propia valoración de los hechos.
El repaso sobre los efectos de las diferentes formas de censura en el espacio digital da un panorama sombrío de la deriva mundial. El aumento de las posibilidades de información ha traído el espectáculo de las censuras y las manipulaciones informativas en todo su esplendor. Pero, por lo que decíamos antes, era previsible que así ocurriera porque lo que no cambia es la naturaleza del poder, que simplemente se adapta.
La pregunta sobre la "Sociedad de la Información" que se hacían los autores revela cierta ingenuidad porque era previsible que la batalla se trasladara al escenario más activo, la información, y se eligieran las mismas armas para combatir.


El hecho de que se haya trasladado la lucha (nacional o internacional) al campo de la información es un signo de la relevancia de esta. La intensidad de la censura es indicadora del nivel de preocupación que suscita la circulación de ideas. La censura de la imprenta, por ejemplo, tuvo como preocupación inicial la difusión del "erasmismo" y del protestantismo, cuyos textos ayudó a difundir.
Por estar en una sociedad de la Información, creo que junto a la preocupante censura hay que tener en cuenta otros usos que buscan el mismo objetivo, la manipulación de la sociedad a través de la propia información. El artículo hace referencia a algunas de ellas, pero se soslaya la degradación del propio periodismo envuelto en una ideología "comunicativa". Ya no se enseña en muchos campos el valor liberador que la información tiene, sino, por el contrario, el valor manipulador para los objetivos de cada uno. La reducción a una tecnología se convierte en un peligro cuando están ausentes las verdaderas motivaciones de la libertad de expresión y de prensa, cuando no hay valores detrás.
Los valores de la libertad de expresión y de prensa no son evidentes, no son obvios. Requieren de un fondo de valores sobre los que crecer. La justificación de la censura es fácil y la vemos todos los días. Basta con invocar ciertas grandes palabras. Hoy los censores son maestros de la justificación y hasta son aplaudidos por muchos.


Pero también es cierto que la información es hoy un arma. ¿Podemos considerar los vídeos del Estado Islámico como dentro de las libertades de expresión y difusión? Diremos que no, pero habrá quien diga que sí y le parecerá estupendo que se difundan por todos los rincones del globo como aviso de lo que depara el futuro. Los mismos que mandan al mundo sus macabros vídeos matan a los que están viendo un partido de fútbol en los televisores, como supimos hace poco. No hay paradoja, solo la lógica sangrienta del poder cruel en estado puro.
Los dilemas surgen constantemente porque a la utopía de la información se superpone la realidad conflictiva. Nadie supone que sea fácil. Lo preocupante es el retroceso en la libertad de información, pero también el aumento exponencial en la manipulación informativa. Hoy la censura es un elemento que se aplica selectivamente mientras que se crean medios millonarios para inundar el mundo de informaciones que moldeen nuestra forma de pensar. La censura es solo una parte; la manipulación de la información es una forma de censura más sutil, que puede encubrirse bajo una aparente diversidad de medios. Los autores denuncian la reducción en ciertos países de las posibilidades de recibir información no sesgada por el poder. Se compran medios y se cambia su orientación o se modifica su agenda informativa. Pronto desaparecen enfoques o problemas. La realidad que recrean los medios se ve alterada.


Toda información afecta a nuestra forma de pensar. Por eso el signo de la nueva manipulación es el adoctrinamiento emocional. Lejos de desarrollar el sentido crítico, este se anula mediante los fenómenos de la adhesión indiscriminada a una religión, una ideología, un partido... La censura tradicional nos deja sin información. La manipulación, en cambio, nos inunda bombardeándonos con estímulos constantes, sin cesar. La presión de la manipulación informativa busca generar en nosotros los fundamentalismos y las intransigencias, una visión unilateral del mundo en donde no existe el diálogo o el razonamiento.
Nos convertimos así en seres emocionales, de respuesta empática, condicionados por los estímulos recibidos desde todos los ángulos. Con ello pierde la racionalidad, el sentido crítico, que queda postergado. Eso es destructivo. No es casual que los estados en los que se detectan formas de censura sean los que más intensamente juegan con los nacionalismos, populismos, fundamentalismos, etc. Todos ellos necesitan de la información modeladora, reafirmante de sus ideas, y de la estigmatización de los discrepantes. Desparece la información libre y solo queda la propaganda. El nuevo autoritarismo no tiene nuevas ideas, pero sí la capacidad mecánica de amplificar y multiplicar sus mensajes. Grita y silencia, reclama nuestra atención y la desvía de otros focos.
Frente a la censura, la mejor garantía es la profesionalidad vocacional del periodista, su compromiso honesto con su trabajo y la sociedad en la que desarrolla su tarea. Los que quieren reducir la profesión a una mera capacidad técnica de comunicar con eficacia también forman parte de los peligros que acechan a esas libertades que surgen del mundo de las ideas. Muchos periodistas pagan un alto precio por dar a la sociedad la información que muchas veces no valora.  



* "La mordaza en la era digital" El País 22/02/2015 http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/20/actualidad/1424461152_496757.html







domingo, 22 de febrero de 2015

Mensajes al poder o el final de la hoja de ruta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Quizá el destino ha hecho coincidir en la prensa egipcia dos textos bajo la apariencia formal de la carta se dirigen al poder. Podrían dirigirse al "pueblo", pero lo hacen al "poder" de forma retórica. Dirigiéndose al poder, lo que hacen realmente es escenificar un acto de aparente respeto y docilidad. Lo que hay debajo es un doble mensaje: el contenido en sí y la denuncia bajo la capa de la advertencia.
Ayer señalábamos que el secuestro de cuatrocientos ejemplares de la obra "Walls of freedom", sobre el arte de la revolución por considerarlos subversivos e incitadores a las revueltas, era simbólicamente un fin de ciclo: el poder no soporta la visión del movimiento que oficialmente dice que le llevó al poder, la Revolución.
Los dos artículos, bajo la fórmula epistolar, tratan de establecer un diálogo con el poder a través de su representación oficial, el presidente Abdel Fattah al-Sisi, y de su acción efectiva en las calles, aquellos con los que se da el trato directo, la Policía.
Comencemos por este último, firmado por el periodista de Al-Masry Al-Youm (Egypt Independent), Ramy Galal, titulado "Message to a police officer".

Dear police officer,
I am an Egyptian citizen that you cannot abuse in any way, not because we live in a state that respects the law or because you respect us people, but because you can spot a poor citizen from a mile away and I am not one of them.
After you finish reading my message, please do not come out and say that you do not sleep so that we can sleep safely or that you sacrifice your life for our country. For this is the nature of the job that you accepted when you graduated from the Police Academy. The academy does not graduate fashion models. You are a fighter. Anyone telling you otherwise would be lying to you. And you should know that political security is not the only priority.
Those who attack you do so because they believe you are not patriotic, and those who support you do so because they believe you are perfect.
In fact, you are a patriot alright, but you are unequipped and you need training. For you are a police officer of modern times, not a gendarme from the Mamluk era.
Your incompetence made you fire tear gas canisters at football fans crammed in an iron cage. Scores of them died from your inexplicable behavior, the same behavior that made you throw a canister inside a deportation van to kill dozens also crammed in it.
But you are not to blame because you are unqualified and foolish. The blame is put on those who do not bring you or your boss to account. If sacking the Interior Minister is not the solution, his staying in office becomes the problem.*


Como pieza altamente retórica, el texto Galal contiene anticipándose las contestaciones que se le van a dar, los discursos de respuesta a sus quejas. De esta forma, las anula. Los cantos oficiales no pueden tapar la realidad: la ineptitud y la falta de respeto a la vida en las actuaciones policiales. Galal tiene la astucia de centrarse en el caso de la masacre última del estadio de fútbol cairota y no entrar en otros casos más peligrosos, como la muerte de la activista Shaimaa al-Sabbagh, del que se ha decretado el silencio mediático. Eso le permite hablar de ineptitud y no de crimen político.

Se anticipa también a la excusa del "sacrificio". El hecho de que haya policías que estén muriendo a manos de los terroristas no es excusa de que haya ciudadanos que mueran a manos de la Policía. No es una cuestión de equivalencias. La Policía tiene una función: defender a los ciudadanos independientemente de que deba luchar contra el terrorismo o la delincuencia. Defender y proteger a los ciudadanos es su prioridad; no convertirse en un peligro más. De nuevo, se pone el énfasis en el Ministerio del Interior, el verdadero bastión egipcio. Es la permanencia en el cambio. Mientras el ministerio no cambie, poco cambia en Egipto porque, ocurra lo que ocurra, el orden público será quien marque el destino de todos con sus acciones.
El artículo de Galal termina con dos toques altamente eficaces: la contraposición entre el blanco de los uniformes y el negro luto de las madres que van a enterrar a sus hijos. Es un efecto retórico sentimental muy egipcio el meter a las madres por medio. Es el dolor de la generación que corre el riesgo de perderse para Egipto entre muertes, cárceles y exilios.
El artículo se cierra con un ataque directo. Si anteriormente se responsabilizaba a los oficiales y se dudaba de la preparación de la policía, a la que no se le enseña su papel en un estado que dice ser distinto, el final de la carta es directo:

You joined the academy because you did not score a high grade at school. Do not worry about that because education is not important in this country. Those who score high are not necessarily very bright anyway. But the fact remains that you did not score high because you are lazy.
Try to join those who work in difficult conditions with limited resources or step down.*


Creo que estas palabras finales marcan la distancia existente entre los responsables de la Policía y la ciudadanía de una forma clara. Son la anti retórica oficial sobre las fuerzas de seguridad y develan el fondo de su funcionamiento y esencia.
Que en un país se pueda pensar eso de la Policía es indicativo de la desconexión social existente. La retórica patriótica oficial de la "guerra contra el terror" no puede esconder el verdadero problema: se ha pasado del nivel de la seguridad al de la inseguridad. La retórica ha dejado de funcionar por la distancia entre lo dicho y lo hecho.
La segunda de las cartas no está firmada por un periodista sino por un político, Mohamed Abul Ghar, un científico de prestigio, profesor universitario y político socialdemócrata, un activista de causas de diversas. Es también el portavoz de la Alianza Nacional por el Cambio. Mohamed Abul Ghar fue un luchador por la autonomía de las universidades bajo la época de Mubarak. El mensaje que publica no, pues, una simple protesta.
Su título es también retórico, "Risks that the president does not see" y realiza la exposición de seis riesgos de los que se considera obligado advertir al presidente. El mensaje se envía cuando se acaba de cerrar el plazo de las candidaturas presentadas al parlamento egipcio. Con las elecciones generales se cierra, al menos sobre el papel, la "hoja de ruta" que el derrocamiento de Mohamed Mursi puso en marcha. Tras el cierre de las elecciones, Egipto tendrá todo lo que se suponía debía tener para ser una "democracia". El dolor de muchos, su intranquilidad o preocupación, es que tras este tipo no se han cumplido las expectativas, aunque se hayan respetado las formas. En resumen, Egipto no está más cerca de ser una democracia, sino que se han agravado las condiciones.
Mohamed Abul Ghar escribe:

Mr. President, this is a message from the heart and the mind motivated by real patriotism. It is a perspective that you and the government seem not to see clearly. 
Firstly, we all know the huge economic and terrorist risks that threaten the country. We also know the popularity you enjoy that helps you overcome some problems. Yet this popularity has recently decreased a lot, especially among the young who constitute 60 percent of the community. 
Secondly, the problems of Egypt are difficult and complex. The masses of 30 June are divided into various groups. You will not be able to fight the Muslim Brotherhood and revive the economy without unifying all Egyptians.**


La advertencia inicial del patriotismo del mensaje es un intento sincero de hacer ver la gravedad del mensaje. Los dos primeros riesgos son los que surgen de la pérdida de confianza del pueblo egipcio. El primer incumplimiento de la hoja de ruta afecta a la propia presidencia. Cuando Abdel Fattah al-Sisi derrocó a Morsi y contó con el apoyo de casi todas las fuerzas políticas y de una mayoría del pueblo egipcio, señaló que él no tenía ningún interés en la presidencia, que sería civil. No fue así y este comienzo ha marcado la trayectoria del resto. La primera acción del gobierno fueron dos baños de sangre masivos que han determinado el camino posible. Si Cortés quemó sus barcos, la democracia egipcia quemó gran parte de sus posibilidades con aquellas matanzas, pues lo político fue desplazado por el "orden público" y una visión militar de la evolución. El mensaje era claro. Los Ejércitos no hacen política, solo exterminan a sus enemigos. A partir de ese momento, Egipto se dedicó a extender certificado de "terrorista" a todo el que hubiera que eliminar. No es fácil construir una democracia, basada en el diálogo y la convivencia, de esta forma.


Fuera premeditado o no, Abdel Fattah el-Sisi pasó a convertirse en el ídolo de las multitudes, dando paso a la "sisimanía", alguien que cumplía un destino revelado en los sueños y que iba a transformar Egipto en poco tiempo y a seducir a los líderes mundiales que iban a felicitarles por lo bien que se estaba haciendo todo. ¡Terrible ilusión! Los medios egipcios tuvieron que mentir para hacer ver que el idolatrado jefe del estado no era bien recibido fuera más que por Putin, que no es un aval de democracia; atacar a los medios extranjeros acusándolos de estar al servicio de conspiraciones internacionales para evitar que la civilización egipcia levantara nuevas pirámides con las que asombrar al mundo. ¡El mundo nos tiene envidia!, declaraban algunos, en pleno fervor nacionalista.
Poco a poco se iba enterrando la revolución de enero de 2011, la que había hecho levantarse contra Mubarak y sus fuerzas de seguridad. El Ejército jugó la baza de esperar a ver qué ocurría con el levantamiento y dejó que el desgaste lo hiciera la Policía. Ellos salieron cuando decidieron que Mubarak podía estropear el negocio creado durante años, que hace que el Ejército controle una parte importante de la economía con sus fábricas, empresas y mediaciones. No vamos a repetir lo conocido: el papel de la SCAF, ascenso de los Hermanos Musulmanes y demás islamistas cuando el Ejército presentó un ex militar a las elecciones presidenciales, y el asalto al poder del estado por la Hermandad negociando dejar autónomos a los militares, donde no se atrevieron a entrar por temor a lo que finalmente ocurrió.


Ahora, pasado un tiempo, la economía no se ha arreglado y el terrorismo ha crecido, como señala Mohamed Abul Ghar. Egipto solo ha cambiado de financiador de su crisis económica, donde antes unos financiaban a los de la Hermandad, ahora ha tomado el relevo Arabia Saudí, que no es precisamente el plato favorito de los egipcios, con quienes tiene varios contenciosos abiertos por muy diversos temas. Que Arabia Saudí controle tus finanzas no es precisamente una garantía de democratización.
El autor advierte al presidente: el prestigio y la popularidad han caído. Y el segundo punto: los que se levantaron el 30 de junio contra los Hermanos Musulmanes pidiendo que abandonaran el gobierno y se convocaran nuevas elecciones (eso es lo que se pedía, no un golpe de Estado) están divididos. La división se ha producido en el camino recorrido hasta hoy. No todo son celebraciones porque hay poco que celebrar. Solo los miembros del régimen de Mubarak, que están regresando a la vida pública animados por la exculpación del ex presidente, tienen algo que celebrar: el fracaso de la revolución que les sacó del poder. Ahora regresan porque el nuevo presidente se ha tenido que contentar con los viejos amigos, los del régimen en el que hizo carrera. La presidencia ha sido incapaz de mantener a las voces nuevas. Por eso advierte en este segundo riesgo: los jóvenes de han ido y son la mayoría del país, el 60%. No todos los jóvenes pensarán lo mismo, claro, pero sí muchos, como se ha visto en la progresiva abstención en el sector de edad.
El tercero de los riesgos tiene que ver con la "limpieza electoral". Mohamed Abul Ghar avisa de algo que ya hemos comentado aquí, las crecientes irregularidades en las elecciones generales:

Thirdly, there are signs that the state has at the highest level interfered directly in the formation of the “For the Love of Egypt” electoral list and intervened to weaken the other lists, rendering electoral competition impossible. And after the “emperors” of the National Party entered the race, the fight now is between Mubarak’s men who joined the “For the Love of Egypt” list and Gamal Mubarak’s men, while the people are pushed out of the game. This puts us all in a situation similar to what happened in 2010. How will people accept the cancellation of subsidies by a parliament that they do not relate to? We want stability, a strong and fair state and improvement in tourism and investment. Yet what is happening now will not achieve anything.**


El regreso de la corrupción, si es que llegó a irse, aumenta el pesimismo ante el panorama. Los miembros del régimen de Mubarak no regresan "por amor a Egipto", que les importó bien poco durante la época de desidia y represión que llevó a la gente a levantarse contra ellos. Lo hacen para poder seguir manteniendo el poder que han mantenido desde la sombra.
El deseo de un Egipto mejor para todos no se consigue volviendo a la casilla de salida, volviendo a un punto de partida. Es falso que eso pueda suceder porque lo ocurrido hasta el momento no se puede borrar por la euforia nacionalista ni la dirección de la ira hacia los enemigos reales e imaginarios, que es lo que se ha venido haciendo para tapar el fracaso político que se va cerniendo sobre Egipto. Hace bien Mohamed Abul Ghal en recordar las situaciones anteriores a la Revolución. Pueden traer otra si se siguen enterrando los deseos de la gente una y otra vez.
Es el cuarto riesgo el que enlaza los dos mensajes, pues se refiere a la insoslayable presencia del Ministerio del Interior:

Fourthly, it is clear that the Interior Ministry has become a major power in Egypt. The killing of Shaimaa al-Sabbagh, which you considered your own daughter and which the Interior Minister vowed before you and before all the people to reveal her killer that everyone knows is from the police, ended in nothing but a gag order. Also, evidence of the disaster of the 20 young people who died outside the stadium implicates the police, but nobody will be brought to account.**


El Ministerio del Interior está jugando ese papel central en la vida política y callejera egipcia. Esta vez, a la muerte de los 20 hinchas fallecidos por la estampida provocada por los gases una vez que se les había llevado a un callejón sin salida, se añade una muerte con una cara conocida, la de la activista socialista Shaimaa al-Sabbagh, muerta mientras llevaba las flores a la Plata Tahrir en recuerdo de los mártires de la revolución, la "mártir de las flores". Nadie tiene dudas de quién es el responsable de sus asesinato. Los intentos de levantar sospechas hacía sus compañeros es una de las mayores infamias cometidas en Egipto y el listón está alto.
Hace mucho tiempo que se apunta hacia el Ministerio del Interior y a su ministro, un profesional de la represión con todos los gobiernos distintos que ha habido en Egipto. Quienes le formaron y lo usan aceptaron plenamente. Solo que no es el Ministro que Egipto o cualquier otro país democrático necesita. Es un represor eficaz si no importa la sangre derramada ni de quien sea.
El penúltimo "riesgo" proviene de los medios de comunicación, auténtica prolongación del ministerio del Interior y de la judicatura, cuyo papel se elide en los mensajes, pero que podría ser un riesgo más con perfecto derecho:

Fifthly, media figures who derive their power from you foment animosities and say things that are punishable by law without holding them responsible for trying to destroy the country. **


La conexión entre medios y poder hace que uno y otro se refuercen. Sin embargo, esto tiene un límite. Cuando hablas con egipcios te das cuenta del flujo de informaciones que reciben, de la presión mediático-política a la que están sometidos constantemente y que les hace perder el sentido de la realidad. Solo si consiguen escapar a este hechizo mediático pueden tener una visión medianamente clara de lo que les rodea. Los ataques a las personas que disienten son increíbles. Aquí hemos tratado en diversas ocasiones el papel de aquellos medios y de ciertos informadores que utilizan que se dedican a difamar, calumniar, atacar, etc. a todos aquellos que ponen en su punto de mira. Se eliminan obstáculos y se crea una peligrosa corriente de opinión, que demanda más sangre y contundencia en calles y fronteras. Se pierde, en suma, el sentido de la realidad. Se vive en una burbuja, aislados, creyendo que el mundo aplaude lo que allí ocurre y que si no lo hace es porque se trata de conspiradores al servicio de la Hermandad que intentan hundir a Egipto. Mucha gente está convencida de esto.
El punto final es también una denuncia de corrupción y un aviso. La financiación de las campañas de los partidos se está haciendo de forma irregular. Al igual que ha sido tradicional en Egipto, los partidos que apoyaban al gobierno han sido meros servidores del poder y es el poder el que los ha creado para dar una imagen de "partido", una imagen ideológica. Sin embargo, eso no existe. Los partidos son banderines de enganche de los que quieren medrar y formas de compra de votos.

Sixthly, the political future is bleak because the regime is financing certain parties and fighting others, which may in the long run pave the way for the return of the Muslim Brotherhood, which would be a disaster.**


El riesgo de que Egipto no tenga partidos políticos en condiciones, en efecto, es un riesgo porque según se ha demostrado, ha sido el orden de la Hermandad, su organización, lo que le permite sobrevivir en un mundo caótico, en el que la ideología solo preocupa a una parte de la población, que la confunde con la religión. El prohibir los partidos religiosos y debilitar los partidos laicos en beneficio de un "movimiento nacional" (en el sentido franquista del término) no garantiza nada, solo la debilidad del sistema político egipcio. Pero claramente es eso lo que se busca. De esa manera será siempre el estado, controlado por la institución más poderosa (la armada), quien mantenga el control social.
No se ha hecho política en Egipto. Solo se ha "corregido el error" del régimen anterior de dejar que los Hermanos Musulmanes estuvieran haciendo de las suyas por la base de la sociedad, con sus "obras de caridad". La conversión por decreto en organización terrorista de la noche a la mañana, trata de evitar que cojan fuerza, pero también lo contrario, que es lo que ha ocurrido. Ha aumentado las filas terroristas y sus acciones.
Debilitar a los partidos políticos laicos significa condenar a Egipto al oficialismo perpetuo, a la eliminación de una actividad política fecunda. Cualquiera que esté en la oposición pasa a ser un "traidor", como le ocurrió a Sabahi por el hecho de presentarse a las presidenciales. El pago por hacer el favor de presentarse a aquellas elecciones, ganadas con el 97% de los votos por el presidente Abdel Fattah al-Sisi, fue ser insultado y calumniado, acusado de traidor entre otras muchas cosas.
La conclusión solo puede ser pesimista:

I want you to succeed, but I am becoming less optimistic. I send you this alarm message as I have agreed with the leaders of my party to step down from its presidency this year.**


La gran pregunta que queda en el aire es ¿qué ocurrirá tras el final de la hoja de ruta? ¿Es esta la democracia soñada? Las conspiraciones no darán mucho más de sí y las realidades tristes de la economía, del alejamiento de turistas e inversores, se acabarán imponiendo en un triste despertar. Mientras muchos se quejan de que existe una conspiración internacional contra Egipto, la dura realidad es que muchos gobiernos hacen oídos sordos a las quejas de las asociaciones de Derechos Humanos exigiéndoles que presionen más a su gobierno en defensa de sus propios ciudadanos. Igual ocurre con los defensores de los Derechos Humanos en Egipto: recriminan que Occidente no haga más y acepte esta situación, que no es más que la que los dos autores denuncian en sus artículos. 

Pero la realidad tiene muchos ángulos y lo que a unos les parece poco, a otros les parece excesivo. Lo cierto es que el gobierno de Egipto se ha beneficiado internacionalmente de la situación de conflicto de la zona. Nadie ha querido crear más inestabilidad de la ya existente por más que se sea consciente de la situación. El gobierno actual, como ya ocurrió con Sadat y Mubarak tiene manos libres mientras no exceda las líneas rojas de la seguridad en la zona, cada vez más precaria. Otro tanto hace Erdogan, en el otro lado de la pinza, aprovechar su papel en la inestable zona para machacar a la oposición interior sin que nadie proteste demasiado. Los grandes perjudicados son los opositores al autoritarismo gubernamental, que se quedan sin defensores. ¡Ironías cruentas de la política internacional!
No sé si Egipto podría haber hecho otra cosa de las que hizo en su camino hasta este punto triste, pero sí sé que este camino no lleva a la meta prometida, que es solo una forma de autoengaño. La Historia tiene muchos niveles, no todos visibles ni comprobables. Como disciplina, la Historia es imperfecta y parte de un determinismo anticuado para tratar de explicar algo de lo que pasa. Casi nunca lo logra; hay demasiada complejidad, demasiadas fuerzas actuando.
Si es complicado escribir desde la distancia histórica, mucho más complicado es hacerlo sobre la cresta de la ola. Estos dos mensajes de advertencia y denuncia se limitan a señalar que el camino no es el correcto, la discordancia entre lo prometido y lo recibido, entre los dicho y lo hecho. Pero no hace falta escudriñar presuntas leyes de la Historia para comprender que lo que comienza mal es más difícil de corregir que lo que comienza bien o que los errores acumulados y persistentes tienen un efecto negativo mayor.
La hoja de ruta llega a su fin y es el momento de evaluar el periodo trascurrido. Creo que es lo que hacen, cada uno a su manera, Ramy Galal y Mohamed Abul Ghal. No sé si estos dos mensajes dirigidos al poder serán escuchados o si las fanfarrias ya no dejan oír nada. No escuchar las voces críticas del interior se acaba pagando; no escuchar las advertencias y persistir en los errores no es nunca el mejor camino. El papel de los críticos es superior al de los aduladores. Puede que no sea agradable escucharlos, pero es lo más sensato.

* "Message to a police officer" Egypt Independent 19/02/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/message-police-officer

** "Risks that the president does not see" Egypt Independent 18/02/2015 http://www.egyptindependent.com//opinion/risks-president-does-not-see





sábado, 21 de febrero de 2015

El enemigo rentable

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La primera vez que visité El Cairo los compañeros de la Universidad nos llevaron a ver su impresionante salón de actos. Señalando el escenario nos decían: "¡Allí fue donde Barack Obama hizo su discurso!" En aquel momento, antes de las revoluciones, el discurso del presidente de los Estados Unidos en aquel lugar había quedado como un hito del que todos estaban satisfechos. El hombre más poderoso del mundo, como señala el tópico, había estado allí, sobre aquel escenario, había elegido aquel punto para dirigirse al mundo árabe islámico y sentar las bases de "un nuevo comienzo". Tras cantar las excelencias del lugar en el que se encontraba, Obama les dijo:

He venido aquí a buscar un nuevo comienzo para Estados Unidos y musulmanes alrededor del mundo, que se base en intereses mutuos y el respeto mutuo; y que se base en el hecho de que Estados Unidos y el Islam no se excluyen mutuamente y no es necesario que compitan. Por el contrario: coinciden en parte y tienen principios comunes, principios de justicia, progreso, tolerancia y el respeto por la dignidad de todos los seres humanos.
Lo hago sabiendo que el cambio no puede suceder de la noche a la mañana. Ningún discurso por su cuenta puede acabar con años de desconfianza, ni puedo en el tiempo que tengo contestar todas las preguntas complejas que nos han traído a este momento. Pero estoy convencido que para progresar, debemos decir abiertamente lo que pensamos, y demasiadas veces, eso se dice solamente detrás de puertas cerradas. Debe haber un esfuerzo sostenido de escucharnos unos a los otros, de aprender unos de otros; de respetarnos unos a los otros, y de buscar terreno común. Como nos dice el Sagrado Corán, “Tengan conciencia de Dios y digan siempre la verdad”. Eso es lo que trataré de hacer: decir la verdad de la manera más clara posible, reconociendo humildemente la tarea que nos queda por delante, con la firme convicción de que los intereses que compartimos como seres humanos son mucho más poderosos que las fuerzas que nos dividen.
Parte de esta convicción está arraigada en mi propia experiencia. Soy cristiano, pero mi padre pertenecía a una familia en Kenia que incluye a varias generaciones de musulmanes. De niño, pasé varios años en Indonesia y escuché el llamado del Azán al amanecer y atardecer. De joven, trabajé en comunidades de Chicago donde muchos encontraban dignidad y paz en su religión musulmana.*


Las expectativas sembradas por la presencia y palabras del presidente en El Cairo contrastan con el estado de las relaciones actuales de los países árabes con los Estados Unidos. Creo que nunca han sido peores.
A día de hoy, la mayor parte de la opinión pública de los países árabes musulmanes, da igual la tendencia, responsabilizan del desastre de la zona, de un estado de terror que se extiende desde Marruecos hasta Turquía, a los Estados Unidos y sus políticas.

La lectura del discurso de Obama, plagado de buenas intenciones, produce hoy una fuerte melancolía. Ni su promesa de cerrar Guantánamo ha sido posible cumplir. Su reconocimiento de múltiples fórmulas políticas aceptables siempre que los pueblos las quisieran para gobernarse, su proclama de no desear imponer modelos o estándares, su apoyo al desarrollo de la mujer por la educación (y su respeto al velo), etc., se leen hoy con un sentimiento amargo porque no hay por qué dudar de su buena voluntad cuando las planteó. Somos hijos de nuestras acciones, que dan lugar a la Historia, mientras que nuestras palabras solo tienen valor cuando se cumplen. Y el discurso de Obama suena hoy casi a ciencia-ficción, a fantasías de la Tierra Media.

Hoy podemos leer los periódicos del mundo árabe de casi cualquier tendencia y encontrar en ellos una constante: el antiamericanismo. Esto se ha recrudecido en los últimos meses. Como toda tendencia tiene sus causas, pero en este caso se trata de una corriente muy rentable para distintos enemigos, lo que hace que el efecto sea amplificado.
Al hilo de esta tendencia, los medios se están alimentando de nuevos informadores que se dedican a hacer crecer el sentimiento antiamericano y, por asociación, el antioccidental. Lo hacen con artículos que llegan desde los propios Estados Unidos —señalando la islamofobia y cómo son perseguidos los musulmanes— o desde lugares tan significativos como Irán, por ejemplo, país del que no es frecuente que se publiquen textos en los medios árabes.
Un ejemplo de intervención iraní lo tenemos en el artículo titulado "No democracy without security", escrito por el periodista iraní Akbar Ganji, y publicado en Ahram Weekly:
The most important external factor contributing to the present state of affairs in Iraq has been the United States and its policies toward the country. Naturally, the US pursues what it considers to be its national interests, but when it comes to pursuing such interests vis-à-vis Iraq and, more broadly, the Middle East, the US has committed fundamental errors.
From goading Iraq to invade Iran in 1980 and Kuwait in 1990, to the crippling economic sanctions imposed on Iraq in the 1990s and up until 2003, when the US invaded and occupied Iraq illegally, US policy towards Iraq has been one disaster after another and has produced a long list of catastrophes, destruction and bloodshed.
At least half a million Iraqi children and young people died as a result of the economic sanctions of the 1990s and hundreds of thousands more have died since 2003. The Pentagon even drew up plans in 2002 to use nuclear weapons against seven countries, including Iraq, “in case of an emergency.”
Why has the US committed such crimes? The answer is that it has always wanted to frighten the Arab states into submission. As former CIA director James Woolsey put it two months after the US-led invasion of Afghanistan in the fall of 2001, “Only fear will re-establish [Arab] respect for the United States,” and the invasion of Iraq was a prime means for creating such fear. In the world of warmongers such as Woolsey, “respect” means submission.
But the most important consequence of the invasion of Iraq in 2003 was the destruction of its political order, which gave rise to Sunni terrorism through the emergence of Al-Qaeda in Iraq (AQI), now IS, and effectively partitioned the nation along ethnic and religious lines.**


No me interesa tanto lo que dice, como el que se diga, es decir, su papel en la creación de la opinión y su contribución al crecimiento constante del antiamericanismo y antioccidentalismo. Esto se publica en Egipto, un país cuyo ejército es el que ha recibido más dinero después del de Israel.
Es evidente que los Estados Unidos han elegido mal y que eso ha causado una serie de problemas añadidos. No todo es responsabilidad suya, por mucho que se diga. Pero se ha convertido en el receptor universal de acusaciones, en el causante de todos los males, en aquel hacia el que se dirigen las iras rentables. Estados Unidos ha conseguido no solo irritar a sus aliados circunstanciales volviéndolos contra él, sino que ha conseguido volver contra él a sus mejores aliados históricos, crisis superadas por la paciencia y buena voluntad de los demás (¡qué remedio!).


En Oriente Medio, ahora mismo resulta rentable manejar constantemente la idea de la conspiración americana, la da por evidente el papa copto Tawadros II o un islamista furibundo del Estado Islámico. Creen en ella desde el pastor de cabras hasta el profesor universitario. Lo hacen porque se les estimula a hacerlo, evidentemente. El cambio de orientación hacia países como Rusia —un agente que maneja bien estas cosas— va descolocando las viejas alianzas y lleva hacia otras nuevas. En las luchas internas, nadie quiere ser acusado de estar "vendido" a los Estados Unidos o a Occidente, mientras que a Vladimir Putin se le recibe multitudinariamente como un nuevo profeta de la concordia. ¿Quién dice que no estamos en la Guerra Fría?
En Ahram Weekly encontramos otro artículo, esta vez del periodista Galal Nassar en la misma línea antiamericana. Parte del famoso artículo, publicado tras el 11-S, del periodista norteamericano Fareed Zakaria que fue portada de Newsweek: "Why they hate us?". Así comienza su artículo Galal Nassar:

After 9/11 Fareed Zakaria, the then editor of Newsweek International, posed the question: “Why do they hate us?”
Ignoring the long history of disastrous US policies in the Middle East - it gave rise, among other things, to Al-Qaeda, a group born out of the US campaign to fight the Soviets in Afghanistan by enlisting the help of takfiris, ultra radical Islamists bent on bringing down all forms of government apart from their own - Zakaria recast the dilemma as if the fault of any animosity lay with Arabs and Muslims and not with Washington’s foreign policy.
The mischief is not ended, and nor is Washington’s support of takfiris. All that has happened is that the US shifted its support to the Muslim Brotherhood (MB), the group whose ideologue, Sayed Qotb, wrote the definitive book on terror.
Millions in Egypt went out on 30 June 2013 to demand an end to Brotherhood rule. The army then stepped in to remove Mohamed Morsi, a man who months earlier had passed a constitutional declaration that gave him absolute power. Since then the Americans have given every possible support to the Brotherhood, backing its demand to return to power in a country which rejected their rule and narrowly escaped civil war in doing so.
It is now our turn to ask the Americans and those in the West who refuse to see our point: “Why don’t you understand us?”***



Quizá la pregunta tiene trampa y da por descontado que ese "us", ese "nos", es unitario y que incluso se comprende a sí mismo. La existencia de un enemigo común, en este caso, los Estados Unidos, sobre quien hacer recaer el peso de la responsabilidad histórica de todo lo que ocurre no exime del análisis realista que se está soslayando.  Y ese es el papel real, involuntario, de los Estados Unidos en estos momentos. Hay muchas cuestiones por aclarar para poder avanzar hacia soluciones. Hay demasiados conflictos internos que quedan en la sombra y que son sin embargo decisivos para el futuro de la zona y las personas que viven allí, para su progreso y desarrollo. Con los Estados Unidos no se explica todo.
Las Primaveras árabes han servido para dejar en evidencia esta disparidad profunda que existe en las mentalidades, conflictos radicales. Allí mal conviven distintas formas de pensar, en muchos casos incompatibles entre sí y algunas además con el resto del mundo, de imposible vecindad. El mundo árabe musulmán es el escenario de profundos desgarros, de vivencias extremas. Un país, una cultura puede soportar diferentes grados de disidencia, pero ningunas tan extremas como las que hoy se viven allí.
Por eso decíamos que la reconversión de la pregunta de Fareed Zakaria "¿Por qué nos odian?, que Galal Nassar transforma en "¿por qué no nos entienden?", debería dar lugar a una nueva pregunta: "¿por qué no nos entendemos?". Es la pregunta que se evita.


Y esta pregunta lleva más allá de los Estados Unidos porque el historial de los conflictos y desgarros se remonta al origen. El mundo árabe ha exiliado sus alternativas durante siglos, con lo que ha limitado su propio desarrollo, sus alternativas posibles, las soluciones a problemas reales. Lo que hoy se dilucida allí es en qué sentido debe avanzar el reloj de la historia, a sabiendas de que hay soluciones que son huidas hacia adelante y que llevan al desastre, como se ha manifestado con el Estado Islámico. Políticos, filósofos, artistas, académicos, etc.  que han osado analizar la deriva autoritaria se han visto exiliados, encarcelados, atacados, estigmatizados. Nadie ha querido escucharlos y sus ideas y libros han sido censurados, borrados del mapa.
Hoy, bajo la excusa de la guerra al terrorismo no se están produciendo convergencias, sino persecuciones encubiertas para aprovechar y eliminar posibles rivales, ideas divergentes, formas diferentes de pensar, que son siempre vistas como enemigas. Se aprovecha para eliminar problemas futuros, pero solo se están sembrando nuevos desastres, prolongando el problema por décadas.
La eliminación de los matices y la incompatibilidad de las divergencias han hecho que siempre triunfe una forma de monolitismo y no de convivencia o diálogo. Y eso históricamente se paga y se debería aprender de ello. No hay país que se libre de ese estigma del autoritarismo por muy disfrazado que esté de buenas intenciones e ideales. Las Primaveras eran una oportunidad y sin embargo se ha perdido llevando a otra generación al exilio o a la apática melancolía, a la tristeza del que siente que nada cambia, que las luchas son las mismas impidiendo la modernización, la subida a un tren de la Historia que lleve a un futuro posible y no que obligue a bajarse en un apeadero espectral.



* Discurso de Obama en El Cairo: "Un nuevo comienzo" ABC 04/06/2009 http://www.abc.es/20090604/internacional-africa/discurso-obama-cairo-nuevo-200906041436.html
* "No democracy without security" Ahram Weekly 19/02/2015 http://weekly.ahram.org.eg/News/10458/21/No-democracy-without-security.aspx

** "Why don’t they understand us?" Ahram Weekly 19/02/2015 http://weekly.ahram.org.eg/News/10498/17/Why-don%E2%80%99t-they-understand-us-.aspx