miércoles, 14 de diciembre de 2016

Algunas consideraciones sobre el atentado contra los coptos en Egipto

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El atentado en la catedral copta de El Cairo tiene múltiples facetas que no pasan desapercibidas a los egipcios. La primera de ellas es que está dirigida contra los coptos, víctimas directas y significativas. La selección del objetivo tiene una intención determinada que es el castigo a la comunidad cristiana, por lo que el ataque es percibido como la culminación sangrienta de una serie de incidentes sectarios que han ido en aumento en Egipto. Se ha roto el carácter local —centrado en la zona de Minya— al producirse en El Cairo, pero el objetivo son los cristianos. Los coptos se sienten víctimas y tienen motivos para sentirse así, por más que los incidentes y los atentados pudieran tener motivaciones diferentes, aunque mantengan el odio en común.
Una segunda faceta que no se le escapa a nadie es la progresión de la violencia. El atentado en la catedral supone una escalada de la violencia que se ha estado produciendo en estos días. A los ataques en la zona conflictiva del Sinaí, que puede considerarse "zona de guerra", le siguen ahora otros más próximo en el mismo Cairo. En unos pocos días, las muertes se han acumulado, causando malestar y preocupación más allá de la comunidad copta.
El argumento de la "seguridad nacional" se tambalea cuando los atentados no han tenido freno alguno en estos últimos tiempos. No son solo los coptos los que se sienten impunemente atacados. Las víctimas de días anteriores han sido policías y un poco más atrás dos generales importantes que fueron asesinados con total tranquilidad. Ayer mismo se daba cuenta de otros dos nuevos atentados en la zona del Sinaí con varios muertos de las fuerzas de seguridad.
Eso nos lleva a la tercera faceta del atentado. Los ojos se dirigen entonces hacia el Ministerio del Interior y su cabeza responsables. Daily News Egypt señala:

Following the attack on St. Peter and St. Paul Church in St. Mark’s Coptic Orthodox Cathedral in Abbasiya on Sunday, several protesters staged demonstrations in front of the cathedral. One of their main demands was the dismissal of Interior Minister Magdy Abdel Ghaffar.
However, over the course of the day the cabinet and sources from the Ministry of Interior repeatedly refuted the resignation or dismissal of Abdel Ghaffar, despite the shortcomings in security at the seat of the Coptic Orthodox pope located in the main cathedral.
Upon his arrival to the cathedral following the blast on Sunday, the protestors barred Abdel Ghaffar from entering and demanded that the state hold him accountable for being neglectful in his duty, a witness told Daily News Egypt on Sunday.*


Como suele ocurrir, el ministerio es más eficaz deteniendo a los que protestan que a los que atentan. Recordemos que es a este Ministro al que los medios responsabilizan de la guerra contra los periodistas. Los medios estuvieron reproduciendo su foto en forma de "negativo" como señal de protesta contra él y pidieron su dimisión al presidente. El resultado es que él ministro sigue en su sitio y los periodistas fueron ante los jueces y han sido condenados.
Otra de las facetas que más ha sorprendido a los egipcios ha sido la instantánea identificación del suicida, la cantidad de dinamita empleada —doce kilos—, la localización del vehículo, los cómplices, etc. Los egipcios tienden a sospechar de tanta eficacia. Por ello, manifiestan sus recelos y se lamentan que todo sea tan fácil de explicar pero tan difícil de evitar. Después cada uno tiene su propia versión de las cosas como alternativa a la oficial que han aprendido en el tiempo a valorar poco.


Hay otra faceta más o menos sutil. Es la referida al uso político de los atentados. Los momentos de la presidencia son los más bajos hasta el momento, reconocido hasta por los propios adeptos al régimen. Las cosas se pueden presentar de muchas maneras y los medios oficiales se han ocupado, de forma intensiva, de los apoyos internacionales a Egipto, que han transformado sutilmente en precisamente lo que muchos han querido evitar, que se transformen en apoyos explícitos a un gobierno que goza de muy pocas simpatías en el exterior por su rechazo expreso de la doctrina de los derechos humanos y sus formas represivas contra la disidencia pacífica y democrática. En su última visita a Portugal, se lo han dicho, incluso en el discurso oficial de bienvenida.


Forma parte de la retórica del régimen, por el contrario, sostener los apoyos abrumadores de los países al régimen egipcio, que jugaría una especie de papel salvador del mundo por su contención del "terrorismo". Por eso, mucha información se ha transformado en "propaganda" al hacer ver que la solidaridad con el pueblo egipcio en su dolor por las muertes, al hacer creer que es un apoyo explícito a las políticas represivas seguidas. El gobierno se encuentra siempre en esta contradicción y necesita mostrar, en sus horas bajas, unos apoyos cuya finalidad es otra. Se respaldan las acciones contra el terrorismo, pero no se justifican las arbitrariedades y abusos que se cometen bajo su nombre. El gobierno va contra muchos más que los terroristas y tiene, además, un conflicto interno añadido, con el que algunos en sus interpretaciones variadas han conectado el atentado contra los coptos. El atentado es absolutamente injustificable, por eso tampoco el gobierno lo puede justificar como una confirmación de que actúa correctamente y por eso es atacado. Sería un aprovechamiento infame de los muertos y, sin embargo, se ha hecho. Por eso, la irritación de muchos coptos.
Mada Masr nos trae impresiones de la gente tras producirse el atentado. Las quejas por la inutilidad de la vigilancia, la irritación por lo sucedido:

“You work for the media, right?” he continues. “Stop writing conspiracies and bullshit. Tell the officials that we don’t believe it anymore. And if you say that the police and the Armed Forces face the same type of attacks as us, that’s because of their failure. We are paying the price.”
[...]
Several in the crowd are angered by the Interior Ministry and Health Ministry’s use of the word “victims” rather than “martyrs” in their statements broadcast on state-television.
Those gathered also turned their anger toward several prominent media figures known to support President Abdel Fattah al-Sisi’s government – including Ahmed Moussa, Lamis al-Hadidy and Riham Saeed – barring them from reporting on the incident and expelling them from the crowd.**


La sutileza del empleo de las palabras no se le ha pasado a una comunidad que está acostumbrada a forma de discriminación. El uso de "víctimas" en vez de "mártires" se entiende como una forma muy refinada de señalar que los muertos son diferentes —como lo son cuando están vivos—, algo que se puede percibir especialmente en los momentos en que se refieren a ellos como "una comunidad que hay que proteger". Ellos saben bien la diferencia; entienden de sutilezas.
Finalmente, existe otro aspecto instrumental del atentado. Ente las declaraciones del presidente me ha llamado la atención una:

After attending on Monday a state funeral for 23 Coptic Christians killed in the St Peter and St Paul church bombing a day earlier, President Abdel-Fattah El-Sisi said that the judiciary’s hands are “chained" by old laws amid an imminent threat from terrorism.
President El-Sisi's call to amend laws is not the first time he has done so. Following the assassination of Prosecutor-General Hisham Barakat in June 2015, he urged the need to implement harsher counter-terrorism laws.***

Aquí la sutileza es del periodista en la conexión entre párrafos, una técnica de redacción que trata de evitar que las contradicciones entre discursos y hechos, entre palabras y acciones, caigan dentro del mismo párrafo. Es una técnica elemental, pero eficaz, con la que se pretende satisfacer al que manda reproduciendo sus palabras para recordar a que lee en qué quedaron las anteriores.
No sé entiende a que se refiere con esas "manos atadas" de los jueces. ¿Quizá una justificación de que al que ahora se señala como responsable estuvo detenido anteriormente? Si hay algo que los jueces no tienen atadas son las manos, pues hay juicios que se posponen una y otra vez como forma de castigo para convertir en prolongada tortura lo que se debería resolver en días u horas.
La noticia se abría con una teatral declaración:

The Egyptian government has been given a 30-day deadline to present a new version of the Criminal Procedures Law before the parliament to speed up trial procedures in terrorism cases, the head of Egypt's House of Representatives legislative and constitutional affairs' committee was quoted as saying by state-news agency MENA on Tuesday.
"The government will be committed to presenting a new version of the law before the parliament during the 30 days, and if it fails to do so, the parliament has the right to act upon article 101 of the house organisational regulations and present its own version of the law, if it is approved by 10 percent of MPs (60 seats)," Bahaa Abu Shoka said.
Abu Shoka affirmed that MPs are aiming to create a "legislative revolution" to both the criminal procedures law and penal code, which will be followed by a large conference gathering judiciary experts and veterans within days to discuss the new law.
Around 100 Egyptian MPs proposed on Monday that the Criminal Procedures Law, issued in 1950, be changed to help the country overcome terrorism.***


Está bien que el gobierno se meta presión él solo, pero no lo es tanto que se justifique el terrorismo porque no se ha cambiado una ley. El estado "seguro" que quiere el presidente no existe porque las causas de los atentados no son las leyes sino la situación política de Egipto y la zona. La ineficacia policial, judicial y legislativa es "ineficacia". Pero los atentados dejan de producirse no cuando has llenado las cárceles, sino cuando han desaparecido las condiciones para que se produzcan. Y en eso el gobierno egipcio no ha avanzado un  paso. Toda su estrategia es un mayor control de los ciudadanos, algo que crea una mayor desconfianza y hace crecer el descontento. 
El presidente llama periódicamente (como recordaba el periodista de Ahram Online) a "reformas" (religiosas, políticas, educativas...) que se quedan en nada. El límite de los 30 días es un gesto, que cada uno entienda como quiera.


Pero es preocupante que se entienda el terrorismo como "cuestión de leyes", que finalmente, como ocurre habitualmente, se acaban aplicando a los que no lo son. Egipto es país en el que se estudiaba prohibir el juego del "Pokemon Go" porque podría ser utilizado como una amenaza contra la seguridad nacional.*
Hay otro aspecto relevante: la inmensa mayoría de las víctimas son mujeres. El terrorista buscó la zona en que estas se colocan para hacer explotar la bomba. Algunos ven lo obvio: el matiz sexista.
El atentado terrorista contra los coptos tendrá consecuencias. Ya las ha tenido. Ahora queda por ver quiénes serán los principales afectados por las medidas que, generalmente, no son los terroristas sino los ciudadanos. Así lo muestran los hechos.



* "Interior Minister holds on to post amid calls for his dismissal" Daily News Egypt 12/12/2016 http://www.dailynewsegypt.com/2016/12/12/interior-minister-holds-post-amid-calls-dismissal/
** "From the flood of fury and tears: What happened at St. Peter and St. Paul Church?" Mada Masr 11/12/2016
*** "Egypt’s parliament gives 30-day deadline to government to join ‘legislative revolution’ against terrorism" Ahram Online  13/12/2016http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/252008/Egypt/Politics-/Egypt%E2%80%99s-parliament-gives-day-deadline-to-governmen.aspx

**** "Pokemon Go investigated as threat to Egypt's security" Middle East Eye 14/07/2016 http://www.middleeasteye.net/news/pokemon-go-threat-egypts-national-security-509023336




martes, 13 de diciembre de 2016

Una mentira es una mentira es una mentira...

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La campaña presidencial norteamericana sigue teniendo sus reacciones. Una esencial está siendo la de la prensa. La cuestión de la denominada "posverdad", que en término reales supone para algunos vivir instalados en una duda guiada, más que por el método, por la Ley del Embudo, que en este caso significa afirmar sin prueba alguna lo que más perjudique al adversario mientras que se exigen cinco notarios para todo aquello que nos afecte.
El enfado de los medios va creciendo conforme se van dando cuenta del papel que han ido jugando en manos de mentirosos profesionales, maestros de la difamación, fabricantes de bulos y caraduras capaces de sostener las mayores patrañas sin un pestañeo. Los periodistas que mantienen el sentido crítico están empezando a entender el papel que han jugado en esta gigantesca mentira que ha sido la estrategia de Trump y sus manipuladores en una campaña en la que han recurrido a todo sabedores del cada vez más paradójico comportamiento de la gente, que prefiere creer lo que refuerza sus ideas a someterlas a revisión crítica y verse en el espejo.
The New York Times, firmado por Jim Rutenberg, publica un interesante artículo titulado "In Trump Era, Uncompromising TV News Should Be the Norm, Not the Exception"*. Hasta el momento hemos aceptado que eran los periodistas quienes guiaban la entrevista mediante sus preguntas. El periodista era el miembro de los medios y el entrevistado quien respondía a lo que se le preguntaba. ¿Pero qué ocurre cuando son los entrevistados los que son expertos en control de los medios (y de los periodistas), cuando están entrenados en la comunicación para conseguir que los profesionales y los propios medios queden desbordados ante las estrategias seguidas? El manejo que Trump ha hecho de los medios mostró pronto que quien los "controlaba" era él y no al contrario. Su capacidad para usarlos sin que los periodistas pudieran responder y acabaran aceptando sus respuestas, invirtiendo el control, está haciendo cuestionarse el papel de los medios. Escribe Rutenberg —de la sección mediática, no de la política— en el artículo:

Too often television news, especially on cable, serves as a megaphone for politicians who use it to forward lies and propaganda while so effortlessly ignoring questions they’re supposedly there to answer.*

Quizá a algunos les parezca ingenua la postura de los medios. ¿Creían ser ellos los que tenían el control? Hace mucho tiempo que todas las instituciones poseen sus propios directores de comunicación. No se trata de un encuentro naif entre un profesional que pregunta en nombre de sus lectores, oyentes o espectadores. Se trata de un combate entre dos profesionales de la comunicación —Trump es un experto entrenado durante años ante las cámaras— frente a frente en una lucha en la que el periodista trata de no ser utilizado por el entrevistado.


Siempre ha habido políticos mediáticos que han tratado de hacer esto, pero hasta el momento eran los medios los que aplicaban su "agenda". Hoy todos pueden tener sus medios y sus redes de medios a través de las redes sociales, blogs, YouTubers, etc. Es un ejército de creadores de noticias que dejarían en pañales a las grandes potencias durante la Guerra Fría. Son maquinarias colosales de difamación, de expansión sin pudor —desde la cita del que cita al que cita, etc.— en la que cualquier rumor infundado se convierte en una férrea "pseudoverdad" en cuestión de segundos, en lo que se tarda en un retuiteo. Los millones de seguidores de Trump están conectados a él como —señalaría MacLuhan— extensiones de su cerebro maligno y narcisista. ¿Para qué ruedas de prensa, para que notas y explicaciones? Basta un tuit y el tsunami se produce.
El artículo de Jim Rutenberg constata la necesidad de que la mentalidad del profesional varíe y deje de ser manipulado a través de la contribución involuntaria en la expansión de noticias y sobre todo que tenga la capacidad de reacción para evitar que el político mentiroso se escurra de entre los dedos mediante tácticas esquivas en las respuestas. No lo sueltes hasta que conteste a lo que le has preguntado, nos viene a decir. Señala los casos en que algunos de estos mentirosos se han escapado por debilidad entrevistadora  y algunos ejemplos de cómo han acorralado al que falta a la verdad.
El articulista señala, como ejemplo de esto último, lo ocurrido en la entrevista producida en la CNN con el próximo vicepresidente, Mike Pence. El entrevistador Jake Trapper se dirigió directamente a Pence con una cuestión muy clara:

That was when the CNN anchor Jake Tapper began asking Vice President-elect Mike Pence about connections between the Trump transition team and Michael G. Flynn, the son of the incoming national security adviser, Lt. Gen. Michael T. Flynn.
The younger Mr. Flynn had recently used Twitter to legitimize the false story that the Clintons and their allies were running a child sex trafficking ring out of the Comet Ping Pong pizza parlor in Washington. He did so hours after a man stormed the place with an AR-15 assault rifle in search of the nonexistent sex ring. (A week later I still have to ask, did I really just write that sentence?)*


La última frase del articulista representa el hastío ante tener que seguir diciendo que una mentira es una mentira es una mentira... Lo que sale de un tuit necesita años, décadas, pues sigue emergiendo como cita, da igual que sea mentira. Cualquier afirmación puede —como ha hecho Trump en su campaña— convertirse en "insinuación" o puede resolverse diciendo que era un "chiste" o que "estaba siendo irónico", acusando al que critica de no tener sentido del humor o de captar una ironía. ¿Cuántas veces ha hecho esto Trump?
Pero esta vez el señor Pence no se pudo escapar tan fácilmente ante una cuestión tan directa:

And so it went eight times, as Mr. Tapper repeated the question and Mr. Pence accused him of pursuing “a distraction” and tried to change the subject. “I want to move on to other issues,” Mr. Tapper told him, “but I’m afraid I just didn’t get an answer.”
Mr. Tapper called it an example of how he had been trying to “draw basic lines about truth and decency and trying to get answers to questions.”*

"Verdad y decencia" contra las insinuaciones más infames por parte de Trump y sus seguidores. Las primeras víctimas fueron los propios políticos conservadores que se le enfrentaron en las primarias. También lo fueron los periodistas que osaron presionarle o preguntarle cosas que no le gustaban. En muchos casos se escapaba, pero en otros —como ocurrió con la periodista de Fox News Megyn Kelly— la agresividad, la ridiculización dentro y fuera de los platós televisivos era su respuesta.


Pero además de los principios debe haber una estrategia. Esta consiste en evitar por todos los medios que el mentiroso se escape. La ignorancia de la pregunta que se va perdiendo en las respuestas es una táctica habitual. Por eso, señala el articulista, Tapper, el entrevistador de la CNN siguió preguntando, ¡hasta ocho veces! sobre lo que no se le respondía. Las excusas de Pene para no contestar son las habituales: atacar al medio declarándolo "hostil" e "interesado". Equivale a crearle un "marcador" de tal manera que los seguidores lo bloqueen y acosen. Con este marcado del medio, se inician las campañas de descrédito. Queda etiquetado como un "medio liberal" o "anti patriótico" o "partidista" ante los ojos de los seguidores, que en cambio se ven reforzados directamente por el sistema de los tuits.
Quizá una parte de los medios se haya dado cuenta de hasta qué punto han sido manipulados o anulados como fruto de las estrategias de la mentira y las falsas noticias. Esto preocupa de manera intensa a los periodistas con conciencia profesional. Se trata ahora de comprender los mecanismos y tener la capacidad de resistencia para no dejarse amilanar por los entrevistados hasta obtener las repuestas a las preguntas formuladas. Esta cuestión no es única de Trump y los suyos. Recuerdo una rueda de prensa en una legislatura española anterior en la que los periodistas en La Moncloa, tras un consejo de ministros, se iban relevando en la misma pregunta, que la persona que debía responder escamoteaba a unos y a otros. La respuesta de los periodistas era repetir la misma pregunta ante aquel experto en fugas.


No es casual que sean las televisiones las mayores víctimas de este tipo de maniobras. El directo favorece al entrevistado que puede utilizarlo para difundir en unos segundos cualquier teoría por absurda que parezca. El entrevistador queda desbordado ante la incapacidad de responder al tema que se ha introducido. Cuando hayan reaccionado, el entrevistado puede introducir  otro giro y así sucesivamente. Por eso lo importante es que no se escape hasta responder a lo que se le ha preguntado directamente:

As such, it was an object lesson in what doing it right looks like. At the same time, it was all very basic, what reporters are supposed to do: Ask questions of people in power and insist on answers.
But it bounced around the internet as a shining example of stand-up journalism, because, unfortunately, such moments now seem so rare — especially in a year marked by Matt Lauer’s soft interview of Mr. Trump at NBC’s “Commander in Chief” forum in September, and CNN’s own lapses with hires like the Trump aide Corey Lewandowski.
If only such moments could stop being so special and start being normal.
Television news is going to have to do its part should Mr. Trump and his administration try to make policy based on false assertions, the same way he used them on the campaign trail. (And, yes, television will have to be just as vigilant should Mr. Trump’s opponents use falsehoods to fight him, too.)
The same holds for all of the news media, of course. But live television can be a safe harbor for falsehood and deflection.
It’s easy for me to criticize as a columnist who has time to analyze and fact-check before writing. On television, in real time, even the best-prepared interviewers may have neither the time nor the facts to catch a lie and call it out. Even when they do, their attempts to call foul can turn into stalemates if the interviewee insists on continuing to forward something that’s false or unsubstantiated, which seems to be the latest craze (see Reince Priebus, millions of illegal votes, “Face the Nation”).
But, as Mr. Tapper told me, in this “year in which basic facts and basic decency are at risk, persistence is important at the end of the day.”*

Pero la necesaria reflexión de los medios y los profesionales, sus demandas de honestidad y la exigencia de fidelidad a los hechos, no puede dejar de lado la idea más amplia de lo que ocurre socialmente, de las consecuencias sociales de la mentira y el bulo, de la insinuación como formas de comunicación.
Vivimos en una sociedad hiperconectada. Los medios tradicionales ven reducida su acción ante la explosión de los micromedios digitales, de los sitios de noticias creados para la contrainformación o directamente la difamación. Es el periodismo profesional el que se ve afectado y con él la sociedad misma que deja de tener acceso a información con garantías —esa honestidad y ceñirse a los hechos de la que hablan—  y pasa a depender la opinión de profesionales de la manipulación, es decir, el reverso de la profesión periodísticas. La información pasa a ser también la conversión de la guerra a otros medios, un escenario de lucha y conflictos en el que vale todo con tal de conseguir el objetivo final, el poder, la destrucción del otro.


Se tarda unos segundos en contar una mentira; se tardan años en desmontarla, con el riesgo de que vuelva a salir a flote en cualquier momento. La sociedad norteamericana —el mundo entero, en realidad— va a tener la ocasión de ver lo que ha elegido desde el poder, no ya desde la oposición. El manejo que Trump sigue haciendo de Twitter, lanzando a los seguidores contra aquellos que le critican tendrá consecuencias en algún momento.
El llamado "Pizzagate" se saldó con un loco entrando en la pizzería armado con un rifle y disparando.
 
Earlier this month, that fake story led to the firing of real bullets, when a gunman showed up at Comet Ping Pong, saying he had come to “self-investigate” the claims, and fired shots inside, terrifying the entire neighborhood. No one was injured, and the police arrested Edgar M. Welch of Salisbury, N.C., who remains in jail. The episode drew new attention to the Twitter habits of Lt. Gen. Michael T. Flynn, Mr. Trump’s pick for national security adviser, who has used social media to spread fake news stories.**


Los vecinos de la zona, en la que el vicepresidente electo había alquilado un apartamento, le han invitado a que acuda a la pizzería a comprobar la falsedad de las noticias que han estado esparciendo. Cuenta The New York Times que todavía no han tenido respuesta.

“Now, your neighbors are hurting,” the coalition, calling itself NOPE — Neighbors Organizing for Power and Equality — wrote in the letter. “Parents and grandparents are left struggling to explain to our traumatized children why a man would fire a gun in a family gathering place in the heart of the community.”**

La noticia falsa produce desgraciadas noticias reales, tiene consecuencias en la vida de la gente. Podría haber causado muertes. Las mentiras actúan sobre el mundo y pueden llevar a alguien a la Casa Blanca.


* Jim Rutenberg "In Trump Era, Uncompromising TV News Should Be the Norm, Not the Exception" The New York Times 11/12/2016 http://www.nytimes.com/2016/12/11/business/media/rutenberg-donald-trump-tv-news-propaganda.html

* "Mike Pence Is Invited to Dine at Pizzeria at Center of Fake News Barrage" The New York Times 13/12/2016 http://www.nytimes.com/2016/12/13/us/pizzagate-comet-ping-pong-pizza-mike-pence.html

lunes, 12 de diciembre de 2016

Muerte de una luchadora (2)

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras Egipto sigue conmovido por el atentado de ayer en la catedral de los coptos, con sus veinticinco muertos y cuarenta heridos, se cuela entre las noticias, casi desapercibida una novedad importante en el caso de la muerte de la joven luchadora Reem Magdy, del que dábamos cuenta el otro día aquí.
Lo que inicialmente había sido un accidente con atropello, pasó a ser después una pelea en el interior del coche, del que la joven habría salido despedida. Las noticias que llegan ahora ensombrecen más todavía un caso que se presenta en toda su brutalidad. Egypt Independent señalaba la remisión del padre a juicio:

Ismailia appeals prosecution referred on Friday the father of the Egyptian wrestler Reem Magdy, known as Magdy Kaboria, to Ismailia Criminal Court, over beating his daughter to death.
The prosecution accused the suspect of beating her to death.
Investigations and forensic medicine reports showed that violent beating had caused bruises and internal bleeding in several parts of Reem Magdy's body, leading to her death.
The report denied that the death could be blamed on a car accident, as the father had first claimed in the police report.
In November, the police was notified by Kaboria that his daughter had been killed in a car accident.
However, investigations showed that no accidents had occurred in the area where he claimed it had.*


Desaparece cualquier posibilidad de achacar a la mala suerte, a la salida precipitada del coche, la muerte de la joven. La disputa pasa a ser una paliza hasta matarla. El padre de Reem había sido campeón de lucha en diversas competiciones africanas y mediterráneas. Simplemente la golpeó hasta matarla.
La publicación Albawaba, en su sección de deportes, daba una escueta explicación del caso: "According to the testimony of the mother, Kaboria beat Reem for neglecting her practice and wasting her time on Facebook."** Se queda uno sin palabras ante tal sencillez de explicación. ¿Qué se puede decir ante esa lógica absurda y perversa?
Reem Magdy era una verdadera campeona a sus 16 años. Había ganado en todo lo que había participado y se la consideraba una luchadora extraordinaria, un orgullo para Egipto. La brutalidad de su muerte, a manos de su padre, destrozada por dentro a causa de los golpes recibidos, solo puede indignar y conmover.
Las imágenes del vídeo, colgado orgullosamente por el padre, en el que se ve a Reem haciendo ejercicios abdominales con poco más de un año adquieren un sentido trágico de su vida, encaminada desde el principio por su padre. Oficialmente, Reem empezó a entrenar con su padre a los cuatro años. La versión oficial, al menos una de ellas, decía que su padre no quería que se dedicara a la lucha, pero que finalmente accedió a los deseos de su hija ¡con cuatro años! No es eso lo que las imágenes muestran, sino el control total de la vida de una persona desde el momento de su nacimiento. En el momento en que se produjo la discrepancia, Reem sufrió las iras de su padre. Perdía el tiempo en las redes sociales, dicen. Se ve la distancia entre ambos y, sobre todo, la incapacidad para comprende que su hija tenía 16 años, excepcionales, pero 16, una adolescente. Había ganado todo menos el derecho a perder un poco de su tiempo.
Hace falta una enorme violencia para matar a una luchadora de resultas de las lesiones internas. Lo que revela la autopsia es que se desangró interiormente. Y hace falta también una frialdad asombrosa para fingir el atropello de una hija a la que has matado a golpes. Hace falta mucha frialdad para participar en un funeral con el pueblo, la familia y hasta las autoridades locales presentes, como cuenta la prensa.
Quizá el padre se dio cuenta que estaba perdiendo el control sobre ella y que con 16 años y un brillante futuro por delante no le iba a ser fácil mantenerlo. Kaboria Magdy era un luchador profesional; es difícil pensar que no tuviera conciencia de los golpes que daba a su hija.
Un caso es siempre un caso. Pero este muestra a la hija como una forma de propiedad sometida a la brutalidad explosiva del padre. Y en eso no es único, sino una forma retrógrada y criminal de ver el mundo.
Todo lo que ella había conseguido y daba en cada campeonato, le pareció poco. No es difícil, desde fuera, hacerse un esquema del comportamiento del padre, persona controladora al máximo, incapaz de afrontar un desafío a su autoridad, un síntoma de leve desobediencia. Queda la duda de cómo percibe él lo ocurrido y si considera "natural" su brutal respuesta, si estaban dentro de las competencias paternas.
Hay muchas formas de violencia y Egipto, desgraciadamente, las está experimentando todas. Produce mucha tristeza un caso como este.



* "Father of killed Egyptian wrestler referred to trial Egypt Independent 10/12/2016 http://www.egyptindependent.com//news/father-killed-egyptian-wrestler-referred-trial

** "Egyptian wrestling medalist's father detained over beating her to death" Albawaba 23/11/2016 http://www.albawaba.com/sport/egyptian-wrestling-medalists-father-detained-over-beating-her-death-907896

domingo, 11 de diciembre de 2016

Atentado en la catedral copta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace poco más de una hora se ha producido un atentado en la catedral copta de El Cairo. Las primeras informaciones hablan de más de 20 muertos y de decenas de heridos. El atentado en la catedral se produce después de que el viernes pasado se produjeran dos atentados en Guiza contra la Policía, dejando uno de ellos seis muertos. En Turquía, igualmente, esta misma semana se han producido atentados.
El atentado, cometido durante la celebración de la misa dominical, abre unas nuevas perspectivas en la identificación de los objetivos. A los policías, militares y jueces se añaden ahora los coptos, lo que establece otro nivel.
En estos últimos años, los ataques contra los coptos se han intensificado, es especial en la zona de Minya. La llegada de los islamistas al poder supuso una serie de ataques contra ellos, con quemas de iglesias. Cuando echaron a Morsi, los islamistas les acusaban de haber apoyado su caída y siguieron atacándolos. Cualquier incidente era bueno para atacarlos, quemar sus casas o quedarse con sus tierras.
Al gobierno no le ha interesado que estos sucesos se movieran judicialmente. Ha tratado de que los coptos aceptaran soluciones negociadas de "reconciliación" que servían para que tuvieran que aceptar lo ocurrido sin escandalizar demasiado. Hasta que llegó un límite porque atacar a los coptos tenía una impunidad penosa para ellos y vergonzosa para el conjunto. Llegó un momento en el que las autoridades coptas se negaron a aceptar las negociaciones locales de los consejos y pidieron la intervención de los tribunales, algo que el gobierno no desea pues es más escandaloso.
La comunidad copta tiene sus redes influyentes en el exterior y se encargan de denunciar fuera los ataques a los cristianos, lo que hace bastante daño a la imagen que el gobierno quiere dar. Pero lo que hace es precisamente lo más contraproducente, tratar de dar la imagen de que no ocurre nada. Los mismos coptos se ven entre la espada y la pared. Saben que si denuncian pueden tener peores consecuencias, dada la ineficacia de la Policía y de los jueces en estos casos. Las explosiones de ira religiosa contra ellos pueden ser de cientos de personas arrasando iglesias o casas.


A  principios de septiembre, The New York Times titulaba "Egypt’s Christians Say They Are at a ‘Breaking Point’"*. Tras señalar los incidentes frecuentes que se habían producido durante el verano, el artículo contaba el intento del gobierno de calmar la ira de los coptos mediante la intervención de Alí Gomaa, prominente imam. Pero esta vez los coptos no estaban dispuestos a seguir prestándose a una inútil foto de tranquilidad inexistente:

The violence created tensions both inside and outside the Coptic Church. In public, Pope Tawadros II took what, to many of his followers, looked like a timid approach. In Minya, Bishop Makarios decided to speak out. And Imam Gomaa, the government official, accused him of overreacting. The violent attacks were just minor disputes that happened to take place between Muslims and Christians, he said.
“No one has been killed,” Imam Gomaa said. “No one has even been wounded. There’s no conflict. The problem is really with the journalists writing about it.”*


Creo que no se puede percibir de forma más clara la estrategia del silencio llevada con este (y otros) problemas. Los problemas se producen porque se habla de ellos. Esta vez son, según la primera estimación, veinte los muertos y más de treinta los heridos.
Los ataques a los coptos son aceptables para una parte de la sociedad, que sigue viviendo de las teorías conspiratorias que se les meten a través de los sermones incontrolados. Según ellos, los coptos conspiran para volver a hacerse con el control de Egipto, entre otras muchas ideas que buscan poner en contra de ellos a la población. El número de otoño de 2015 del Middle East Policy  Journal, se incluía un ensayo titulado  "Egypt's Conspiracy Discourse: Liberals, Copts and Islamists" en el que se daba cuenta de las conspiraciones atribuidas a los coptos: ser agentes occidentales, tener armas en las iglesias, intentar dividir Egipto creando una zona cristiana, retener a mujeres musulmanas, estar contra la revolución de 2011 por apoyar a Shafiq frente a Morsi en la carrera presidencial, etc.
El informe se hace eco, por ejemplo, de los ataques al centro quirúrgico benéfico creado, para musulmanes y cristianos sin distinción, por Sir Magdi Yacoub, un médico copto,  eminencia mundial en el terreno de la cirugía y el primer egipcio en recibir de la reina de Inglaterra la Orden del Mérito. El informe señala:

Prominent Coptic figures were also targeted. In 2012, during the Muslim Brotherhood regime, some extremist Aswan physicians decided to mount an attack against renowned Coptic surgeon Sir Magdi Yacoub, who had opened a pro-bono heart-surgery center in Aswan. The physicians warned people not to go to the center because it was using pigs in creating heart valves. This was construed as a deliberate attempt by Yacoub to place forbidden pig parts into Muslims. Such claims caused a furor and extensive media debates, forcing the center to defend its practices.
More recently, pro-Sisi newspapers posted an interview with an economist who claimed that Yacoub was a spy or a mole. He said that Yacoub's center was a cover for UK-Israeli collaboration to divide Egypt into north and south. He even stated that the music for the commercials about the center was deliberately taken from the movie Schindler's List, which portrays Jews being saved during World War II. Such claims were similar to Islamist claims made about the Copts.**



La paranoia contra los coptos parece formar parte del ambiente. Los presidentes se han asegurado el apoyo de los coptos, el 10% de la población, precisamente por esa indefensión en la que se encuentran a menudo. En estas pasadas navidades, el presidente al-Sisi ha sido el primero en asistir a una misa de celebración, un detalle de agradecer, pero solo un gesto de relaciones públicas dada la inoperancia del sistema para protegerlos.

El silencio que pedía Alí Gomaa responsabilizando a los medios de comunicación por airear los ataques contra los coptos es una forma de entender la política y los hechos. La revolución de 2011 mostró la unidad de musulmanes y cristianos, que se velaban unos a otros en Tahrir, pero para incendiar una iglesia o asaltar viviendas bastan unos pocos.
El miedo a intervenir de forma clara es siempre el mismo: ser acusados de conspiración con los cristianos en contra de los musulmanes. En eso radica el intento de mantener alejados de los tribunales a los coptos. Cualquiera que intente hacer justicia,, se enfrentará a las difamaciones y acusaciones que son creídas por un pueblo alimentado por los intereses islamistas durante décadas, interesados en mantener vivo el fuego del odio.
Mayoritariamente los egipcios consideran a los coptos como parte del país. Pero hay zonas controladas por los islamistas o simplemente por sus simpatizantes para los que la forma de captar voluntades es esparcir todas esas teorías de la conspiración, de las que Oriente Medio —y Egipto en especial— es una potente fábrica. Se trata de envenenar la convivencia, hacerla imposible.
Pero la solución a esto no es ocultar ni responsabilizar a los medios de difundir los incidentes. En esto se demuestra, una vez más, lo erróneo de la política informativa del gobierno egipcio. Mientras no se pierda el miedo a castigar a los culpables por la erosión de la popularidad, los incidentes se seguirán produciendo y solo variará la intensidad y frecuencia de los mismos en función del grado de impunidad que observen los infractores. Una vez más: la idea de ciudadanía egipcia es la que debe unir a todos, como sostiene una gran mayoría. Diferenciar y estigmatizar por religiones es solo sembrar la simiente del odio.
Los intentos, por ejemplo, de borrar de los documentos de identidad siempre se ven frenados por todo tipo de reticencias. Ha habido campañas civiles que han tapado ese campo como protestar por la discriminación entre unos y otros. En la vida cotidiana, los coptos están marcados porque así ha evolucionado la sociedad y la política. El retroceso en las libertades y en las decisiones sobre esto no son más que el retroceso de la propia sociedad egipcia en su conjunto hacia posturas cada vez más conservadoras durante décadas.


En junio pasado, todo esto salía en las discusiones con motivos de un proyecto para remover de los carnets de identidad la etiqueta religiosa. Al-Monitor daba cuenta de los debates, a favor muy pocos y en contra muchos con razonamientos de todo tipo, incluidos cómo entrar en los lugares de peregrinación en Arabia Saudí. Entre las voces recogidas, había un testimonio de interés para comprender la evolución de la animadversión contra los coptos:

Ahmed Karimeh, a professor of comparative jurisprudence at Al-Azhar University in Cairo, told Al-Monitor, “In the past [Egypt’s modern history], Copts held leadership posts in Egypt, such as prime ministers Boutros Ghali in 1908 and Youssef Wahbi in 1919, while Wissa Wassef was speaker in 1928, Makram Ebeid was finance minister in 1942 and Youssef Boutros Ghali held the same position in 2004.”
Noteworthy is that there are no texts in the Egyptian Constitution that prevent Copts from holding the position of president.
Karimeh added, “Today, there is nothing in Islam that precludes a Copt from becoming president, which was not the case during the Islamic caliphate, when the caliph — in addition to his political functions — also held a missionary role, led prayers and gave the Friday sermon. The situation in Egypt is different today as [most] modern democratic civil regimes rely on voting for the most competent people, irrespective of whether they were Muslim or not.”
Karimeh added, “[However,] current intolerance against Copts assuming leadership posts emerged during Anwar Sadat’s reign [1970-1981], when he played the religion card and allowed Islamic political movements to enter the political arena.”
Sadat had used the Islamic movements to create balance with the leftist movements, which were a thorn in his side during his rule. Before him, Gamal Abdel Nasser had clamped down on Islamic forces, namely the Muslim Brotherhood.
“Also, Salafists strongly re-emerged during Hosni Mubarak’s term in office [1981-2011]. We currently fear additional Salafi incursions into the existing political system, aided by political support from Gulf countries — especially Saudi Arabia — which backs Salafists who espouse Wahhabi ideals in Egypt,” Karimeh said.***


El "piadoso Sadat" y sus juegos de poder acabaron con el equilibrio egipcio. Lo que había sido arrinconado, empezó a jugar a la reislamización, como ocurrió con otros países. A Sadat, su miopía le costó la vida, muerto por los islamistas, ametrallado durante un desfile militar. No se puede jugar con fuego.
Ahora son ya veinticinco los muertos. La catedral copta se ha convertido, hoy domingo, en una siniestra celebración del odio. Un vez más, mi pésame a los egipcios. A todos.




* "Egypt’s Christians Say They Are at a ‘Breaking Point’" The New York Times 5/09/2016 http://www.nytimes.com/2016/09/05/world/middleeast/egypt-middleeast-copts-christians.html?_r=0
** Sherifa Zuhur and Marlyn Tadros "Egypt's Conspiracy Discourse: Liberals, Copts and Islamists" Fall 2015, Volume XXII, Number 3 Middle East Policy Council http://mepc.org/journal/middle-east-policy-archives/egypts-conspiracy-discourse-liberals-copts-and-islamists?print

*** Rami Galal "Will Egypt stop listing religion on official IDs?" Al-Monitor 14/06/2016http://www.al-monitor.com/pulse/originals/2016/06/egypt-citizenship-draft-religion-discrimination.html#ixzz4SWsYcHiS



sábado, 10 de diciembre de 2016

El cambio climático ya tiene nombre

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Prácticamente la totalidad de los medios mundiales abren sus ediciones con la noticias del informe de la CIA sobre la intervención de Rusia en la campaña electoral norteamericana en favor de Donald Trump.
En la infame campaña electoral que ha tenido lugar, en la que se ha recurrido a todo por parte de Trump, es el cierre, por ahora.
En un mundo tan abierto como el nuestro, tan interconectado, es fácil la intervención sobre la opinión no solo en los Estados Unidos, sino en cualquier parte del mundo. Las grandes potencias lo han hecho siempre. Lo que no está tan claro es si se han hecho entre ellas lo que le hacían a los más pequeños. Y sobre todo: nunca se había hecho de forma tan descarada y con un candidato reclamándolo en plena campaña. Lo insólito no es la intervención; lo insólito —una vez más— es la actitud de Donald Trump al respecto.
Las simpatías de Trump por Putin las consideró todo el mundo como una extravagancia, cosa que le ha dado buen resultado en muchas ocasiones. El descaro de Trump ha sido su mejor camuflaje o, si se prefiere, la ausencia de camuflaje ha sido su mejor camuflaje. Cuando todo el mundo pensaba que estaba sobreactuando, Trump estaba siendo sincero.
De todos los posibles efectos de su llegada al poder, hay uno que preocupa especialmente en todo el mundo. Cuando negaba el cambio climático, todos tenían la esperanza de que se tratara de una pose electoral para ganar votos diciéndole a la gente lo que quería escuchar. La respuesta la tenemos en el reciente nombramiento de un "negacionista" del cambio climático para dirigir la agencia gubernamental que se ocupa de ello. Parece que este va a ser uno de sus puntos más complicados por la gran cantidad de implicaciones que tiene, tanto en el interior como en el exterior.


The New York Times recoge lo que está ocurriendo en la administración antes de la llegada de Trump:

WASHINGTON — President-elect Donald J. Trump’s transition team has circulated an unusual 74-point questionnaire at the Department of Energy that requests the names of all employees and contractors who have attended climate change policy conferences, as well as emails and documents associated with the conferences.
In question after question, the document peppers Energy Department managers with pointed queries about climate science research, clean energy programs and the employees who work for those programs. More broadly, the questionnaire hints at a significant shift of emphasis at the agency toward nuclear power, and a push to commercialize the research of the Energy Department’s laboratories, long considered the crown jewels of federal science.
Energy Department employees, who shared the questionnaire with The New York Times and spoke on the condition of anonymity because they were not authorized to discuss the matter publicly, described the questionnaire as worrying. Mr. Trump has just tapped Scott Pruitt, the attorney general of Oklahoma and a climate change denialist, to head the Environmental Protection Agency, and the president-elect has made it clear he intends to roll back eight years of regulatory efforts by President Obama that aimed to control planet-warming emissions.
The questionnaire “suggests the Trump administration plans a witch hunt for civil servants who’ve simply been doing their jobs,” Robert Weissman, president of the watchdog group Public Citizen, said in a statement. “Democrats and Republicans alike should unite to condemn any action that intimidates, threatens or retaliates against civil servants for lawfully doing their jobs.”*


Una caza de brujas a los que han sostenido el cambio climático parece realmente un regreso a la Edad Media en todos los sentidos. La preocupación de los funcionarios parece fundada a la vista del extraño cuestionario.
Por su parte, The Washington Post lo deja claro con el titular de su editorial actual: "A man who rejects settled science on climate change should not lead the EPA". Pues es precisamente lo que ha hecho. Con este y otros casos, Trump realiza dos objetivos: el primero es cumplir con su palabra y, el segundo, descentralizar los ataques a su persona creando "réplicas" con los que llamar la atención. Trump se está rodeando de un equipo "duro", como ya se ha señalado con la presencia de algunos militares y de sus trayectorias.

La prensa se centra en estos momentos en los nombramientos, pero pronto les faltará espacio en cuanto que empiecen a realizar sus trabajos de demolición del "edificio Obama". Serán tantos frente abiertos simultáneamente: salud, defensa, educación, economía, el cambio climático... que los periódicos tendrán que hacer suplementos para analizar las consecuencias de las acciones presidenciales y de sus acólitos.
¿Qué pretende hacer Trump y los grupos que le apoyan? Evidentemente desmontar lo creado durante las presidencias anteriores, no solo la de Obama, en diferentes frentes. El cambio climático es uno de ellos. En él, Trump se juega su palabra, pero el mundo entero se juega su futuro. Si hay un terreno en el que no puede permitirse considerar su política como "norteamericana" es en este terreno. Cuanto antes lo entiendan los dirigentes mundiales, mejor. El mundo se tiene que plantear cómo actuar ante las decisiones de Trump que nos afecten a todos y me imagino que los gobiernos están tratando de establecer estrategias ante un personaje de sus características.
La llamada a que se unan demócratas y republicanos para hacerle frente es un primer llamamiento que se puede reproducir en muchos otros campos en cuanto que empiecen a ser conscientes de los que están haciendo o pueden hacer. Los grupos radicales que han apoyado a Trump y le sirven de infraestructura en los Estados Unidos nunca han tenido una ocasión como esta de hacerse con el control del país y, sobre todo, destruir lo que consideran que choca con su concepto retrógrado de "América". Un titular de The Washington Post, "Donald Trump is actually a fascist" (Michael Kinsley), llama la atención y muestra que va a ser una larga legislatura en la que los grupos que le han apoyado, más allá del partido republicano, intentarán desarrollar todo tipo de estrategias para mantenerse en el poder más de esos cuatro años  iniciales. Los temores que el otro día planteaba The New York Times sobre las iniciativas para dificultar el registro de votantes por parte de los republicanos irían en ese sentido.


Creo que nunca se ha vivido en los Estados Unidos una situación como esta. No creo que haya habido un personaje como Trump en la presidencia. Que fuera el "candidato ruso" debería ser un indicador que Putin no espera de él que haga una "América grande" sino, por el contrario, que la debilite entre tensiones internas y conflictos exteriores por los nuevos planteamientos, las retiradas de los compromisos. Lo que Trump destroce ahora, si no tiene consecuencias aún mayores, se tardarán años en reconstruir, como pude ocurrir en la cuestión del cambio climático.
Una personalidad norteamericana del mundo del espectáculo decía el otro día en una entrevista que se despertaba cada día con la esperanza de que todo hubiera sido un mal sueño, una pesadilla que desaparecería con la luz del día, Esa esperanza de muchos se desvanece conforme la realidad nos va cercando con sus nubarrones amenazando tormenta.

Tenía razón el editorial de Scientific American de septiembre pasado. Era preocupante escuchar a un candidato hablar con tanta frivolidad sobre asuntos que tenían que ver con la Ciencia. Entre ellos estaba el cambio climático, un invento de China, según Trump, para evitar el desarrollo de USA.
Hasta el momento se ha hablado de los efectos del "ser humano" sobre el clima. Ahora se podrá precisar más y ponerle nombre y apellidos al deterioro que viene.  
Nunca la ignorancia llegó tan alto. Y lo pagaremos todos.




* "Climate Change Conversations Are Targeted in Questionnaire to Energy Department" The New York Times 9/12/2016 http://www.nytimes.com/2016/12/09/us/politics/climate-change-energy-department-donald-trump-transition.html