viernes, 9 de diciembre de 2016

Perder los hijos o más contra las mujeres

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Para no dispersar la información sobre el caso de la muerte de la joven luchadora egipcia Reem Magdy provocada por su padre, decidí dejar fuera otro ejemplo de la gravedad de lo que está ocurriendo en el parlamento egipcio en cuanto a la legislación sobre las mujeres. La muestra más clara del caos político egipcio, me refiero a la falta de fundamento y consistencia por el vacío ideológico que solo busca mantener el orden, es que no hacen más que tomarse decisiones retrógradas en un campo que siempre es bien recibido en una sociedad ultraconservadora como ha devenido la egipcia tras décadas de penetración de los islamistas: las mujeres. Con los millones de problemas y escándalos contantes, parece que solo se trata de legislar o de tratar la cuestión de las mujeres, siempre en un sentido negativo. Carentes de un sentido político real, de una visión de futuro hacia el que abrirse, los parlamentarios se dedican a la vigilancia de las mujeres desde una perspectiva u otra.
Se puede retroceder mucho en los derechos de las mujeres. El caso de Turquía estos días pasados provocó una conmoción social ante la posibilidad de los arreglos de matrimonios en las violaciones de menores para evitar cárceles. Solo la salida furiosa a las calles de mujeres  y el escándalo en las redes sociales han evitado esta nueva tropelía del gobierno islamista de Erdogan contra las mujeres en el nombre de las tradiciones y viejas fórmulas legislativas.
Egipto mismo ha estado revuelto estos días con otra noticia. El titular de Ahram Online la recoge: "Egypt MP's proposal to revoke child custody for mothers who remarry triggers backlash"*. Otro nuevo intento por parte del parlamento egipcio de legislar contra las mujeres reduciendo los derechos anteriores o complicando los existentes.
Si se casan, pierden la custodia de sus hijos. Actualmente la ley lo considera así, pero los hijos pasan a depender de la abuela materna hasta los 15 años, en que pasan al padre. Durante ese tiempo la mujer está amenazada con perder a los hijos si se casa. El hombre no tiene ese problema. El fundamento de esto es la Sharia, fuente de legislación en Egipto. Desde esta perspectiva inspiradora, se considera que la mujer debe cuidar de los hijos mientras son menores. Se da preferencia, si ella se casa, a la familia de la madre sobre la del padre hasta llegar a esos 15 años marcados.


La ley actual revela igualmente su carácter patriarcal profundo: los hijos no se pueden criar en la casa de otro hombre. La mujer deja de ser ella al casarse con otro. Mientras estaba divorciada, cumplía con los hijos; si se casa, queda anulada como madre. Los hijos son del padre. No puede ser esposa de uno y madre de los hijos de otro, al menos socialmente. Pero no hay inconveniente en cuidar de los hijos de otra madre porque la mujer y los hijos son pertenencias del padre.
La enmienda presentada ante el parlamento dice que si la mujer se casa de nuevo, los hijos volverán con el padre si este tiene quien los cuide, esposa o familiar. Señala el diario, la reacciones ante esta perspectiva:

A proposal submitted in Egypt's parliament last week has triggered a backlash on social media for suggesting that an Egyptian mother who remarries after divorce should lose custody of her children to her ex-husband if he is able to find a female relative to be their caretaker.
Parliamentarian Sohair El-Hadady suggested the amendment to the 2000 personal status law that regulates child custody in cases of divorce.
Her proposal also included extending parental visitation for the non-custodial parent: the father according to the current law. It would grant the non-custodial father responsibility for the child for two days every week instead of the current three-hour visit. It also suggests that the non-custodial parent would host the child for one month during the summer school holiday.
Under the current law, custody is given to the mother in cases of divorce until the child reaches the age of 15, at which point custody transfers to the father. If the mother remarries before this time, custody transfers to the maternal grandmother.
El-Hadady's proposal, however, suggests that if the custodial mother gets remarried, custody should go to the father if he can provide a female caretaker for the child; either his current wife or a female relative.
"[The proposed amendment] assumes that [if I marry], any other woman is better for my children than me…on the other hand my husband is not only allowed to marry but he is actually encouraged," Loula Selim, a 32-year-old mother of two girls, tells Ahram Online.*


El aumento del tiempo de las visitas paternas no ha sido mal visto, pero es la otra cuestión la que ha suscitado las iras.
Tanto la ley actual como la propuesta del diputado parten de un principio contra las mujeres. Solo tendrá a sus hijos en custodia a condición de que no se case. En la ley actual, es la abuela materna quien recibe a los hijos. La petición es que pasen al padre si la madre se casa. Como señalamos, este es un planteamiento claramente patriarcal incluso en la situación actual, con el paso de los hijos a la abuela materna. Implica esencialmente que los hijos (las hijas) no pueden vivir bajo el mismo techo de alguien que no sea su padre o familiar. El nuevo marido no lo es.
Como se puede apreciar, el núcleo del problema está ahí, en esa convivencia de los hijos en la casa de otro hombre. No se percibe como la casa de la madre, sino del marido, que no es el padre. La ley es claramente "masculina" y parte de la desigualdad, lo que no es una novedad, sino un reflejo más de las raíces.
Cairo Scene se hace también eco de esta cuestión:

Being a mother in Egypt – or worse, a divorced mother in Egypt – may have just become a whole lot harder after a revised custody tender gives the father's new wife custody rights over the child.
A new child custody law in Egypt has kicked up a storm among mothers, and all classes of women – including the President of The National Council for Women and parliament representative Maya Morsy.
According to Zahma, the new law proposes that, following a divorce, in the event that the mother decides to remarry, child custody is to be appointed to the wife of the father, provided he has remarried. Previously, women who remarry have had the custody of their child shifted to their mother, their mother in law, or a sister, while maintaining the father’s child right, as per the family law in Egypt.
Morsy has spoken out to Al Masr Al Youm against the new proposal, urging all female parliament representatives to support Egyptian women and Egyptian families by also rejecting the amendment.
The proposal has sparked rage due to the subliminal inference that a mother’s right to remarry following a divorce is punishable by child deprivation, and is less equal than the father’s right to remarry. Women have taken their rage to Facebook and Twitter where they have trended the hashtag قانون_الحضانة_الجديد#.**


Lo irónico del asunto es que —como suele ser aunque no se comente— las leyes favorecen al hombre porque se parte de una visión negativa del varón: los hijos (hijas) no están seguros bajo el techo de un hombre que no sea su padre. Se pueden producir abusos, por ejemplo, pueden estar mal cuidados, etc. Por eso la ley no solo es "machista" sino "patriarcal", que es algo que además diferencia en función de las relaciones familiares. Solo los hombres de la familia son buenos para las mujeres de la familia. La gran hipocresía es que mientras que se consideran "guardianes" de "sus mujeres" (esposas, hijas, hermanas...), lo que sirve para justificar su control, acusan a los demás de no protegerlas adecuadamente cuando se exponen a sus acciones de acoso. Así una mujer puede ser acosada porque sus guardianes no la vigilan como deben. Es lo que se hizo, por ejemplo, con los exámenes de virginidad realizados a la manifestantes de Tahrir, ¿dónde estaban sus guardianes mientras ellas estaban en la plaza con desconocidos? Es lo que pedían hace poco en ese mismo parlamento, la realización de "test de virginidad" para el ingreso en la Universidad. Es más de lo mismo: el control se justifica por el "peligro " existente. Y el peligro son los otros hombres, los de fuera de la familia. Desgraciadamente, ayer vimos que no es cierto: la muerte de Reem Magdy provocada por su padre. Por eso decíamos que habría que observar cuál es la interpretación que los jueces darán al caso: ¿muerta por la "buena fe" de su padre, que trataba de "disciplinarla"?

2012
En el patriarcado, la autoridad es masculina, pero distingue a los hombres de la familia de los rivales exteriores, de los que no se fía y a los que considera peligrosos para las mujeres de su grupo, a las que está obligado a proteger para proteger su propio honor, el nombre de la familia, que es el del hombre. En marzo de 2014, la International Journal of Humanities and Social Science, publicó un artículo firmado por Aayesha Rafiq con el título "Child Custody in Classical Islamic Law and Laws of Contemporary Muslim World (An Analysis)". Se señalaba una distinción clara entre quien es el "custodio" y quien es el "guardián":

In Arabic language guardianship is termed as ‘Wilayat’ and custody as ‘Hidhanat’.Custody means physical or material possession of the children, whereas its Arabic equivalent Hidhanat literally means ‘training’ or ‘upbringing of the child’. The term guardianship means the constructive possession of the child which deals with care of his or her person as well as property and its Arabic equivalent ‘Wilayat’ literally means to ‘protect’ or to defend. Legally the term guardianship is defined in the Guardians and Wards Act of Pakistan as ‘A person having the care of person of minor or of his property or of both his person and property’. The terms custody and guardianship seems to have similar connotations, but it is often argued that guardianship is a superior right. According to the principles of established Muslim jurisprudence, father is the natural guardian (Wali) of the person and property of the minor child. Whereas custody (hidhanat) is a right of the child and not of either of the parents, or any other person claiming through them. The basic consideration always is to provide to the child the most natural, most considerate and most compassionate atmosphere to grow up as a better member of the society. Islam keeps the institution of family in high esteem and tries to preserve it. Rights and duties of the spouses have been prescribed in a manner to keep an ideal balance. While it is the man’s job to earn livelihood and provide sustenance to the family, the wife’s duty is to give birth to the children, to bring them up and to groom them. She is not required to work for her family or earn a living.***

La desigualdad, pues, está en la base, ya que será siempre el padre el que tenga ese carácter de "guardián". La madre se encarga del cuidado o de la atención exclusivamente porque son pequeños y se entiende que la función del padre es otra. Entendido como derecho de los hijos, la madre está obligada a atender a los hijos cuando son menores, pasando después al padre. No hay igualdad ninguna. Desde el punto de vista de jurídico islámico es muy limitado el papel de la madre, ya que aunque ella tiene la custodia, él es el guardián. Respecto al concepto mismo de "custodia", se plantean en el artículo sus límites:

An in depth study of Islamic law reveals that there is no verse in Quran on custody of minors but the classical Muslim jurists have referred to the verse of fosterage (Ayat al Radha’at) which says that the mother should breast feed their infants for two complete years. Therefore through Iqtada al Nass it is inferred that in the years of infancy the right of upbringing and fostering the child remains with mother.
In the light of hadith literature available and the decisions of Prophet Mohammad (pbuh) on the cases brought before him on child custody, three principles have been laid down while deciding the custody of a child. Firstly, the mother possesses priority right of child custody so long as she does not remarry. Secondly in a situation where both parents profess different religions, custody of the child should go to that parent who follows the religion of Islam and lastly when the child has gone past the years of minority (7 years) he will be given an option to choose between both parents.***

A la luz de esto, se comprenden muchos de los problemas terribles que se plantean tras los divorcios de parejas de distintas confesiones. El punto de los 7 años, en Egipto son los 15. También ha habido recientes intentos parlamentarios de hacer descender la edad para que las madres tengan menos tiempo en custodia a sus hijos. Una vez más se confirma que los Hermanos Musulmanes se fueron, pero dejaron sus ideas en manos de los que se quedaron aquí. 
En 2011, poco después de la revolución se dieron movimientos de padres que pedían una ampliación de los tiempos que las custodias establecían. Se quejaban de que las 3 horas semanales establecidas eran muy poco para estar con sus hijos. La nueva ley propuesta pide también que se amplíe y —como ya dijimos— no ha suscitado rechazo. Hay que enmarcar la situación en un contexto más amplio. Ya hemos tratado en alguna ocasión la estigmatización de las mujeres divorciadas, que han ido aumentando en gran número porque ya no aceptan mucho de lo que antes aceptaban y tratan de rehacer su vida. Pero eso supone, con la propuesta perder los hijos en favor del padre y ya no de su abuela materna. Lo que se pide es que los niños salgan de la familia materna por el hecho de que ellas se casen de nuevo. La forma de no perderles es seguir divorciadas hasta que cumplan los 15 años su hijos.

2011
Lo que se debate en realidad es si la sociedad egipcia está dispuesta a modernizarse o si quiere seguir bajo los esquemas patriarcales que llevan siglos y se están intensificando cada día ante el vacío ideológico que supone decretar enemigos a todas las personas que tratan de introducir unas ideas más acordes con los tiempos. Esta enmienda ahora es una clara reacción a los movimientos realizados recientemente para poder dar vida a las mujeres divorciadas en Egipto, un tema que ha estado en los medios últimamente tratando de sacar a la luz un problema real: la condena de las mujeres a quedar relegadas a cuidadoras de los hijos mientras los hombres no tienen limitaciones. Esta es la reacción del parlamento.
Nadie está defendiendo públicamente un discurso moderno en Egipto. Han quedado en evidencia las carencias ideológicas del régimen actual, que solo busca inversión y control policial, profundamente conservador. La modernización ha quedado en la sociedad civil a la que se está desarticulando, desmembrado literalmente, para evitar que tenga fuerza y ocurra otra Primavera, un grito de renovación. 
Toda la enorme creatividad de Egipto permanece enterrada por la rutina y el regreso de lo más ajado de las décadas anteriores o de aquellos que buscan protagonismo proponiéndose como virtuosos y jugando a un peligroso populismo tradicionalista, a imitación del que surge en otros lugares. El tradicionalismo vuelve a ser el eje después de haber acallado las voces pidiendo modernidad que se levantaron por todo el país. Entre islamistas y militares, Egipto entierra sus buenas ideas o las realiza lejos de la vista conservadora de unos y otros, con discreción. Las reacciones se producen en casos como estos, que afectan directamente a las personas en sus vidas.
Las reacciones sociales contra las enmiendas son importantes porque muestran que mucha gente es capaz todavía de moverse, que aguantan muchas cosas, pero que con algo que afecta a millones de mujeres egipcias no están dispuestos a pasarlo por alto. 

De todos los enemigos que el régimen egipcio se puede crear, no le interesa provocar la indignación de las mujeres. La medida está destinada a evitar que las mujeres puedan rehacer su vida, más en un contexto en el que muchas de ellas han sido llevadas al matrimonio muy jóvenes y con relativa capacidad de elección, que se enfrentan a penurias económicas porque los tribunales no actúan como deben en los casos de las pensiones de los hijos, etc. 
Se les pide ahora que abandonen la esperanza de una nueva vida en el matrimonio si quieren mantener a sus hijos. En custodia de las abuelas, pueden tener esperanzas de verlos, pero si pasan a casa de su ex marido, las posibilidades se ven reducidas a la nada prácticamente. El problema es que en esta mentalidad el concepto "rehacer su vida", aplicado a la mujer, no se contempla. Sencillamente, no preocupa desde una perspectiva patriarcal y la mentalidad tradicionalista. Qué ocurra con la mujer tras un divorcio no es problema del sistema, sino algo que se trata de ocultar. La preocupación, una vez más, no es ella, sino los hijos del marido, la descendencia, que ella meramente cuida hasta que llega el momento, los 15 años.
En vez de buscar una igualdad moderna, el régimen egipcio —pese a los llamamientos continuos de su presidente para la reforma religiosa— parece querer retroceder a posturas más fundamentalistas. El régimen está desbordado, en mitad de una crisis colosal, dando palos de ciego en la economía y simplemente palos donde tiene ocasión, pero todavía encuentra fuerzas y ganas para legislar contra las mujeres. No arreglan nada y sin embargo le crean nuevos problemas. Ya le sobran.



* "Egypt MP's proposal to revoke child custody for mothers who remarry triggers backlash" Ahram Online 7/12/2016http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/251494/Egypt/Politics-/Egypt-MPs-proposal-to-revoke-child-custody-for-mot.aspx
** "EGYPTIAN MOTHERS RAGE OVER PROPOSED CHILD CUSTODY AMENDMENTS" Cairo Scene 7/12/2016 http://www.cairoscene.com/Buzz/Egyptian-Mothers-Rage-Over-Proposed-Child-Custody-Amendments
*** Aayesha Rafiq "Child Custody in Classical Islamic Law and Laws of Contemporary Muslim World (An Analysis)" International Journal of Humanities and Social Science Vol. 4 No. 5; March 2014 http://www.ijhssnet.com/journals/Vol_4_No_5_March_2014/29.pdf

Doaa Eladl:
(1) los gatos se casan (2) las mariposas se casan  (3) Papá se ha casado (4) ¿Por qué no te casas tú como ellos, Mamá?






jueves, 8 de diciembre de 2016

Muerte de una luchadora

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El 19 de noviembre pasado, Egipto conocía la pérdida de una de sus jóvenes promesas en la lucha, la medallista de 16 años, Reem Magdy. Había fallecido en un accidente de automóvil en Ismailía, donde vivía y entrenaba con su padre, antiguo campeón de la misma especialidad. La joven había sido medalla de bronce en los campeonatos del mundo y cinco veces consecutivas había sido campeona de Egipto, medalla de oro en los campeonatos africanos. La noticia la daban otras publicaciones, como la deportiva KingFut, que recogían el accidente de tráfico.
La joven deportista, de forma brillante, se había abierto camino en un deporte duro enfrentándose, como señalaba tras su muerte una periodista, a las tradiciones conservadoras del Alto Egipto, de donde procedía. Pese a tener solo 16 años, Reem Magdy había ganado ya muchas batallas dentro y fuera del tapede de lucha. Todos lamentaban su muerte.
El diario estatal Ahram Online daba más detalles sobre el accidente:

Reem Magdy, who won a bronze medal in the Cadet Wrestling World Championships held in Georgia in September, has been hit by a car while crossing the Cairo-Ismailia road, 11 kilometers from the Suez Canal city of Ismailia, state agency MENA reported on Saturday.
Magdy, the 16-year-old daughter of an Egyptian wrestler, also won a golden medal in the Africa championship for junior wrestlers in July, MENA said. A funeral was held for Magdy later in the day.
Traffic accidents are common in Egypt, where roads are often poorly maintained and traffic regulations seldom enforced. The World Health Organisation says they account for nearly 12,000 deaths annually.*


Sorprende algo la forma didáctica de terminar la noticia. Más que "didáctica", parece incluso "fatalista", diluyendo esa muerte entre otras 12.000 que dice que se producen en Egipto según los datos oficiales. Una muerte más... Las carreteras no están cuidadas, nos dicen, y las normas de tráfico no se cumplen.
El día 23, el mismo diario, Ahram Online, daba una versión bastante diferente sin cambiar la foto:

A young Egyptian female wrestler died after jumping out of a moving car last week near Ismailia after being chided by her father, Egypt's interior ministry said on Wednesday.
Although reports had initially suggested that 16-year-old Reem Magdy was hit by a car while crossing the Cairo-Ismailia Road, her father later acknowledged that he had mistreated her, according to the ministry.
"On the day of the incident, the victim's father rebuked and beat her in front of her colleagues after a training session," the statement read.
“On her way home with her mother and sister, the father continued to scold her so the victim opened the car door and threw herself out, resulting in her death.”
"The victim's mother and sister acknowledged what the investigations have concluded, contradicting the claims of her father that her death was the result of a road accident. The father also eventually confessed to what he did."**


Ya no son los frecuentes accidentes de tráfico sino los también frecuentes casos de violencia familiar en la que la joven Reem ha encontrado la muerte. En la página de Facebook del padre alguien ha colgado un vídeo de homenaje, con música e imágenes de la vida de la hija muerta. Otro vídeo antiguo en la página nos muestra a la niña guidada por su padre, con no más de un año, haciendo abdominales apoyada sobre dos ladrillos. El padre la creó, el padre la destruyó, parece ser la enseñanza que se desprende de esta historia. De no ser por la denuncia de la madre, Reem seguiría enterrada ocultando su historia.


Traigo el caso ahora ante la publicación en Ahram Online de un detallado artículo sobre la cuestión de la violencia familiar en Egipto, firmado por Mariam Mecky, con el titular "Behind closed doors: Plight of women against domestic violence". El artículo comienza con unas frases que nos sitúan en medio del problema:

“One night my father beat me up, dragged me [across the floor] with people watching and no one did anything,” said Samia.
“My father has always been an abuser. When he was around, he would to beat me, insult me, constantly humiliate me and even [sexually abuse] me since I was a kid,” said Samia, who is in her twenties.**


La historia de la joven Samia no es una excepción. La primera parte del artículo refiere su historia, en la que resalta sobre todo la indiferencia general, ese "no one did anything" que se repite en muchas historias de las mujeres maltratadas en el ámbito familiar, esposas, hijas o hermanas. Esa mirada indiferente es la que representa la visión desde las reglas sociales y es la principal causante del problema, ya que evita que el hecho salga a la luz, que el agresor sea enjuiciado y que la víctima sea ayudada. Es el muro de silencio el que encubre desde la creencia en que la violencia forma parte del derecho del hombre sobre la mujer o de los padres sobre los hijos. Eso es el patriarcado en su nivel básico: la justificación de la violencia de la única autoridad posible, la del padre o esposo que representa la mano de Dios.
La violencia se acaba normalizando pues recibe el silencio, pero también la aprobación. Se antepone el honor de las familias, su buen nombre, a las personas. Ese buen nombre, además, es responsabilidad del varón, ya que la mujer pierde su condición familiar al entrar en la del marido.
La autora señala los terribles efectos de esa normalización de la violencia en las familias:

Gender-based domestic violence has long been normalised for many in Egypt, though recently the issue has come under the spotlight amid calls on social media for a law criminalising such violence.
Lamya Lotfey, who works at the New Woman Foundation, said “I came across a case in Sharqiya governorate where a husband suspected his wife was cheating on him just because he heard her say on the phone that she would not go out that day, so he locked in their home and beat her to death.”
“Suspicion is treated as a cause for violence even if it might lead to murder. Honour killings are common [in Egypt], they are not rare as some claim,” said Lotfey, who has worked closely with survivors of gender-based domestic violence.
Lotfey says the problem is that society treats it as normal, blaming the woman, and if a woman decides to take legal action, a social stigma is attached to her. If she has children, they will also be stigmatised.
“People would say to her children, your mother imprisoned your father,” she said, adding that “if she has a daughter, any potential groom or his family would say she will put her husband in jail as her mother did.”
Lotfey asserts that the most prevalent and often unrecognised form of domestic violence is psychological violence, such as imprisoning women or girls at home, refusing to grant a woman a divorce or threatening to prevent a mother from seeing her kids if she leaves.***


La densa estructura social hace que cualquier tipo de incidencia tenga trascendencia en esa estigmatización. La mujer es responsable de "alterar" al varón y de destruir un orden familiar que gira alrededor del padre o esposo. El caso de Reem es el de la hija que es controlada desde su niñez por un padre convertido en otra variante de autoridad, el "entrenador". Todas las formas de autoridad se fusionan en su mano. Los golpes que recibía Reem y que la hicieron saltar del coche eran manifestaciones de esa autoridad violenta. Dicen los diarios que su padre comenzó a entrenarla a los cuatro años. Por lo que hemos visto en el vídeo, la mano paterna ya había decidido su futuro pocos meses después de su nacimiento, cuando la niña se dedicaba a algo tan anómalo en esa edad como hacer abdominales. Reem nunca fue dueña de su vida y los efectos de manifestar lo contrario y discutir con su padre se han visto pronto. Su padre, un hombre piadoso según se desprende de sus constantes invocaciones, era su dueño desde que pisó el mundo y cuando ella, con 16 años, discrepó, él lo resolvió de la manera que pensaba que tenía derecho a hacerlo, golpeándola. Lo hizo delante de todos porque no estaba haciendo más que lo que era su deber.


En el artículo de Ahram Online se recogen, bajo el epígrafe "Domestic violence not a crime", las formas con las que se juega legalmente para evitar entrar en un aspecto que no gusta tratar. Como en tantos otros casos, la sociedad egipcia prefiere el silencio a enfrentarse a los problemas reales. La consecuencia es estar considerado, según los indicadores internacionales, uno de los perores lugares para ser "mujer". Tanto el silencio como la inoperancia y, en muchas ocasiones, falta de voluntad de las autoridades para enfrentarse a violencia doméstica y de género. Recordemos que desde el parlamento egipcio algunos han pedio a las mujeres que "acepten" de buen grado las mutilaciones sexuales, la ablación, o se ha dicho que se realicen exámenes de virginidad a las estudiantes para ingresar en la Universidad como forma de evitar el matrimonio urfi, modalidad que se hace sin registro oficial y sin que la familia lo sepa, como vía de resistencia a los matrimonios acordados.
Mariam Mecky relata los aspectos legales que permiten esta violencia ante las interpretaciones "tradicionalistas" de las leyes:

Article 11 of the Egyptian constitution stipulates that “the state shall be committed to protecting women against all forms of violence and shall guarantee that women are empowered to reconcile their family responsibilities with their work commitments.”
However, domestic violence against women specifically is not criminalised under Egyptian law, though assaults leading to severe injury can be treated as a felony.
Articles 60 and 17 of the penal code, however, are commonly used to allow abusers to get away with their crimes, as both Nashaat and Lotfey explain.
Article 60 stipulates that “the provisions of the penal code shall not apply to any deed committed in good faith, pursuant to a right determined by virtue of Sharia Law.”
So if a man hits his daughter or his wife within “good faith” of disciplining her, he can be exonerated in accordance with this text.
Article 7 states that in felony counts, if the conditions of the crime for which public prosecution is initiated permit a show of clemency on the part of the judge, the penalty may be reduced.
Lotfey highlights that the Court of Cassation, Egypt's highest criminal court, ruled in 1965 that a husband has the right to “discipline” his wife in a way that does not cause permanent physical damage.
Lotfey also says that interpretations of some religious texts allegedly allowing husbands to physically discipline women are problematic.
Although Egyptian law does not strictly follow Sharia, the constitution states that the "principles" of Sharia Law are the main source of legislation.***

El padre de Reem Magdy puede librarse de una mayor condena con alegar que estaba actuando de buena fe y que la violencia que ejerció contra su hija hasta que esta "saltó" del coche era un acto de buena fe, una táctica de entrenador para entrenar con firmeza a su hija en un deporte duro. Habrá que ver cómo se plantea judicialmente el asunto, pero por todos los motivos señalados es posible que se libre.

El sistema jurídico egipcio tiene esos "agujeros interpretativos" por los que los jueces o abogados pueden interpretar la realidad a conveniencia según sean los casos. Se puede aplicar la máxima dureza a un novelista porque un lector dice haber sentido palpitaciones mientras leía unas páginas y condenarlo a dos años de cárcel por ir contra la moral o se puede aplicar la máxima benevolencia a un padre que mata a su hija al golpearla "por su  bien".
Son muchos los grupos y personas que tratan de cambiar estas situaciones. Pero es difícil cambiar nada en una sociedad que se basa en la mirada de unos a otros para comprobar quién es más piadoso. Detrás de las puertas cerradas, como titula Mariam Mecky su artículo, ocurren muchas cosas que la sociedad sabe pero prefiere ignorar. Las personas que tratan de ayudar a las víctimas, de presionar a las autoridades saben que tienen un camino muy duro por delante. Necesitan mucha confianza y apoyo. Pero actuar en la sociedad egipcia puede tener un precio caro.
Especialmente en aquellos casos relacionados con las mujeres, los tradicionalistas ven una amenaza a su control. Por ello desprestigian a las personas que se ocupan de los derechos de las mujeres. Es muy egipcio que se legisle hacia el exterior, pero no se cumpla. La evidencia mayor la tenemos, por ejemplo, en la cuestión de las ablaciones, legalmente prohibidas desde 2009, pero practicadas cada día por miles. Solo si ha causado la muerte de la niña el asunto se hace visible. Solo ha habido un caso con condena en todos estos años y el padre y el médico llegaron finalmente a un acuerdo de indemnización que les liberaba a ambos. Una vez más, se trata de no ver la realidad que se tiene por delante.


En muchos países se produce la violencia contra las mujeres. Lo que es determinante es su voluntad de afrontar el problema, legislando y haciendo cumplir las leyes, estableciendo forma de ayuda, permitiendo la acción social, etc. No siempre ocurre así en Egipto por lo señalado anteriormente. Los grupos de activistas sociales tratan de ayudar y una parte de su ayuda es sacar a la luz los casos, denunciarlos y exigir que se cumplan las leyes. Este activismo se paga muchas veces con altos precios, incluso la cárcel. Cuando empiezan a ser demasiado incómodos, siempre hay formas de frenarlos, como el caso de la financiación "exterior" de las ONG, que las convierte en terroristas  sospechosas de "recibir  fondos de potencias extranjeras para sembrar el caos en Egipto". Son varios casos de activistas detenidas, ONG clausuradas y sus fondos congelados. De ahí la polémica sobre la nueva ley de ONG (la comentamos el otro día) y los terribles efectos de retroceso que puede tener en la sociedad egipcia dejar sin capacidad económica a los grupos que tratan de paliar la situación de las mujeres. Es una lucha dura, como decimos, pero esencial para la transformación de Egipto y la posibilidad de hacerlo una sociedad habitable en el futuro que hoy se les niega a muchos, ante lo que deciden partir.
Reem Magdy ya no podrá hacerlo, ni dar más días de felicidad deportiva a su país. Su padre cortó su vida arrojándola del coche. Dice que no lo denunció por no afectar al buen nombre de la familia.

Adel Mahmoud, Reem’s uncle, confirmed that his brother did not disclose the details of his daughter’s fall out of the car for fear of tarnishing his image before the public. He didn’t want to be jailed and he was worried about the family’s future.***


Loables preocupaciones, pero un poco tarde. La periodista que citábamos al inicio y que señalaba el carácter único y luchador de Reem, deseaba que pronto se encontrara a quien la había atropellado. Ya saben quién es. Esperemos que se mantengan los mismos deseos de justicia al saber que ha sido su padre. Ahpra hay por delante una prueba de fuego para la sociedad y la justicia egipcias.
Egipto necesita muchas Reem, luchadoras, pero no es fácil. Los mayores desafíos suelen estar en casa.

* "Egyptian young female wrestler Killed in road accident" Ahram Online 19/12/ 2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/6/56/250337/Sports/Omni-Sports/Egyptian-young-female-wrestler-and-world-champion-.aspx
** "Egyptian teen wrestler jumped out of car, died after physical abuse from father: Interior ministry"
*** "Behind closed doors: Plight of women against domestic violence" Ahram Online 6/12/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/250820/Egypt/Politics-/-Behind-closed-doors-Plight-of-women-against-domes.aspx
**** "Murdered by father: Truth behind death of Egyptian wrestling champ" Al Arabiya 23/12/2016 http://english.alarabiya.net/en/sports/2016/11/23/Murdered-by-her-father-The-truth-behind-death-of-Egyptian-wrestling-champion.html


miércoles, 7 de diciembre de 2016

El nuevo traje del emperador Trump

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Se avecinan tiempos complicados. La presidencia de Donald Trump, antes de comenzar, ya está creando quebraderos de cabeza a más de uno y, especialmente, en las cuestiones internacionales está empezando a sembrar alarmas. El hecho de que haya que enterarse de sus políticas e ideas a través de sus tuits ya nos deja una primera sensación extraña.
El protocolo mínimo, que exige no ignorar que en la Casa Blanca hay todavía un inquilino, está siendo ignorado. Pero más allá de los protocolos hay cosas más importantes que siembran las alarmas en esta especie de ensayo general que está realizando con sus tres escenarios: las visitas a la Torre Trump, las llamadas telefónicas y los tuits que lanza. Con esas tres armas teatrales, Trump ya crea problemas.
Las visitas sirven para especular quiénes estarán en los puestos claves de su administración. Es un continuo ir y venir, un trasiego de ilusiones y vanidades. Con ellas, Trump juega a mostrar a los que le niegan que siempre habrá ambiciosos que besen por donde pisa.
Con las llamadas, como ha ocurrido con la realizada a la presidenta de Taiwán, está advirtiendo que es capaz de cambiar todo lo que ha costado décadas construir. Así satisface de nuevo el ego. Pese a no estar en la presidencia, ya ha mantenido encuentros y llamadas con líderes mundiales para que no cojan por sorpresa los cambios. Recibió a Nigel Farage para humillar a la primera ministra británica y, especialmente, a Europa, con la que le esperan relaciones tensas y ambiguas.


Finalmente los tuits le dan un toque populista frente al glamur de la Torre y lo personal de las llamadas telefónicas. Los tuits son la forma de mantener el contacto con los millones de seguidores y calentar los canales que ha tejido de redes dispuestas a lanzarse como carroñeros sobre quien el jefe apunte el dedo de su verborrea. Ha sido un tuit con el que ha respondido a las peticiones de recuento de los votos en algunos estados. Fue un tuit bomba: la afirmación de que millones de votantes demócratas lo habrían hecho ilegalmente. Sin pruebas, sin datos... solo un tuit, como un niño acosador en la escuela para dirigir las iras de los compañeros hacia otro alumno, en este caso, Hillary Clinton.
Dijimos hace días que el tema del voto popular, el hecho de que Hillary Clinton obtuviera 2.300.000 votos más que él, le descolocaba. Los analistas tienden a decir que el voto popular no es "importante" y que el importante es el del colegio electoral, que es quien decide quién es el presidente. Ha habido casos como el de Trump, personas elegidas con menos votos que su rival. Pero no eran Trump.


Desde el principio dio signos de que para él era importante ganarlo. ¿Cómo no va a serlo para un populista que dice de sí mismo que es el "pueblo" frente al "sistema"? Esos más de dos millones de votos son una pesadilla para él porque le dejan en evidencia y rompen su argumentación y, en especial, su ego y le cierran su discurso favorito, que queda inutilizado: que él es el pueblo.
No es fácil ver un editorial de un periódico como The New York Times en el que se llame directamente y sin juegos atenuadores "mentiroso" al presidente de los Estados Unidos. No desde Nixon, no desde Bill Clinton. El titular del periódico es "Why Does Donald Trump Lie About Voter Fraud?" y además de llamarle "mentiroso" —algo que han hecho muchos durante la campaña infame— tratan de explicarlo:

The long-running Republican war against the right to vote has now gone national at the instigation of President-elect Donald Trump, who has promoted the lie that millions of illegal votes were cast in the presidential election.
There is not a scintilla of evidence for this claim, and Mr. Trump’s own lawyers have admitted as much, stating in a court filing opposing a recount in Michigan that “all available evidence suggests that the 2016 general election was not tainted by fraud or mistake.”
Yet one after the next, leading Republicans are spreading this slander of American democracy, smoothing the way to restrict voting rights across the country.
On Sunday, Vice President-elect Mike Pence told ABC’s George Stephanopoulos that it was Mr. Trump’s “right to express his opinion as president-elect.” When pushed to admit that the illegal-voting claim was not true, Mr. Pence shifted the burden of proof away from Mr. Trump, even though Mr. Trump has accused millions of Americans of committing a crime. “Look,” Mr. Pence said, “I don’t know that that’s a false statement, George, and neither do you.”
Paul Ryan, speaker of the House, told CBS’s “60 Minutes,” “I have no knowledge of such things,” before defending Mr. Trump’s claims as “giving voice to a lot of people who have felt that they were voiceless.” (As recently as October, Mr. Ryan’s spokeswoman noted that “our democracy relies on confidence in election results” and that Mr. Ryan was “fully confident the states will carry out this election with integrity.”)*


Recordemos que antes de que se produjera la elección, Donald Trump —con todas las encuestas en contra— seguía diciendo que no reconocería los resultados a menos que él ganara. No daba garantías a nadie sobre su aceptación de los resultados. Bien, ganó. Eso debería haberle tapado la bica, pero es difícil hacerlo cuando se tiene una boca del tamaño de Donald Trump. Hasta ese momento, Trump era "el candidato" y sus asesores de campaña solo tenían eso que les había funcionado, es decir, la insinuación, las mentiras, las afirmaciones sin pruebas, etc.
Pero, ¿piensa Donald Trump "el presidente" seguir comportándose como Trump "el candidato"? Es posible que no disponga de las habilidades sociales suficientes como para entender lo que son las maneras a las que un cargo como el que va a ocupar le obligan. Quizá piense que él no está obligado por nada. ¿Habrá alguien que se atreva en su entorne a decirle que en algún momento debe asumir que es el "presidente"? Es más fácil decirle al emperador que va desnudo que decirle a Trump que se debe quitar el disfraz grotesco. ¿Pero es un disfraz o no hay más? WYSIWYG, decían los informáticos.

La tesis de The New York Times es que estas insinuaciones van en la misma dirección que los intentos de los republicanos para limitar el voto, para el que en Estados Unidos hay que registrarse. Tenemos imágenes documentales de las dificultades que se les ponían en muchas localidades republicanas a los afroamericanos para que entraran a registrarse. Los matones les esperaban en la puerta para disuadirles. ¿Esperan algo así los republicanos? ¿Habrá que hacer otra vez marchas por los derechos civiles? Sabemos que Estados Unidos ha retrocedido, pero lo que no sabemos es hasta dónde lo ha hecho. ¿Hasta los 50, hasta 1861?
El diario El País nos cuenta que la cantante Madonna** ha decidido plantar cara al presidente y poner sus imágenes en los conciertos, fotos con narices de Pinocho y demás lindeces, reproduciendo sus frases más afortunadas. No será la única que lo haga. La de Trump va a ser la presidencia más complicada de la historia de los Estados Unidos, una verdadera guerra de opiniones y expresiones, una fractura del país por la mitad. No le va a ser fácil revocar derechos o imponer ciertas medidas que ha anunciado.
En el panorama internacional también le están advirtiendo que hay compromisos que Estados Unidos está obligado a respetar. Por eso el respaldo del voto popular le es esencial y lo ataca señalando que ha habido un fraude de millones, que él ha ganado por una aplastante mayoría. No haberlo hecho le pone nervioso, le descoloca. Siembra las dudas sobre su omnipotencia, especialmente ante el espejo de su ego.
El editorial de The New York Times concluye diciendo:

Undermining the integrity of the electoral process and making it harder to vote is threatening to all Americans, regardless of party. The cynical Republicans now in power figure that all they have to do is fool the public long enough to win the next election. It’s outrageous, but it’s hard to see why they would stop when lying has gotten them this far.*

Todas sus maniobras van a ser vistas con lupa. Ya están surgiendo líderes que se opondrán a cualquiera de estas maniobras. Servirá a los demócratas para volver a las políticas que les renueven. El trabajo va a ser diario y duro. 



* Editorial "Why Does Donald Trump Lie About Voter Fraud?" The New York Times 5/12/2016 http://www.nytimes.com/2016/12/05/opinion/why-does-donald-trump-lie-about-voter-fraud.html
** "Madonna toma la iniciativa de los artistas contra Trump" El País 6/12/2016  http://elpais.com/elpais/2016/12/05/viva_la_diva/1480970218_712153.html


martes, 6 de diciembre de 2016

Una mano, tres leyes

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Son tres las leyes egipcias con las que se pretenden controlar al país. Son la ley antiprotestas, la ley que regula a las ONG y la ley de Medios.  Con la primera se controla la calle, con la segunda que no llegue la financiación a grupos molestos al gobierno, y la tercera controla la expresión del descontento o las críticas. Casi toda la producción de leyes ha creado problemas, pero estas tres tienen una función clara de articular los tres frentes garantizando el poder del gobierno sobre calles, acciones y expresiones. Las tres leyes en su conjunto suponen una forma de control sobre la discrepancia y representan la peculiar forma que el gobierno tiene de entender la democracia.
La primera, la llamada "ley anti-protestas", lleva tiempo en marcha; inauguró el régimen del 30 de junio y ha regido la vida de todos los egipcios desde entonces con interpretaciones muchas veces brutales. Bajo su imperio hay miles de egipcios encarcelados y su aplicación cotidiana. La desproporción en el uso de la fuerza ha hecho que una manifestación pacífica, si no le han sido concedidos los permisos correspondientes por la autoridad conforme está expresado por la ley, se pueda convertir en una violenta batalla, con muertos inclusive. Los detenidos son innumerables y la detención garantizada con la aplicación de esta ley que deja en manos de la Policía la resolución final. Es una ley que sirve, además de para prohibir lo que no interesa, aplicar con contundencia en las calles la violencia.
La ley ha sido denunciada en muchos de sus artículos desde el principio por encontrarse en contradicción por los principios expresados por la Constitución. Mada Masr informa de que ahora los jueces del Tribunal Constitucional acaban de declarar inconstitucional su artículo décimo pero ha dejado intacto el resto de la ley, sin atender los artículos que se pedían fueran derogados:

The court based its decision to nullify Article 10 on the idea that “the Constitution was careful to impose sufficient restrictions on the legislative and executive authorities to protect public rights and liberties, principal of which is the right to assembly and peaceful protest, so that neither would invade that space protected by rights and freedom and prevent these rights from being exercised in an effective manner.”
The court further ruled that notification is the only acceptable method by which petitioners can be required to secure the right to demonstrate, striking down other requirements, such as official permission or license.
However, the court rejected the challenges to Article 8, which provides further clarity as to what constitutes notification. Article 8 stipulates that individuals or groups planning to organize a demonstration, a public assembly or a precession must notify the police station in the neighborhood where the protest is to be held, either in person or through an individual authorized to act as a notary. This notification must include a wide range of details regarding the planned demonstration, including its date, time and duration, in addition to slogans that will be used, the reason for assembly and the names, addresses, employment and means of contact for all the petitioners.
In its decision to uphold Article 8, the court wrote, “This article regulates the procedures for notification in a way that is judged best to achieve the interest of the group wishing to organize the protest.”
The court also upheld Article 7, which criminalizes a number of protest acts regardless of whether the demonstration has been approved. These include obstructing or advocating for the obstruction of production, disabling public utilities, disrupting the public interests, causing citizens harm or exposing them to danger, preventing others from exercising their rights or from working, impeding the course of justice, occupying roads, blocking traffic and damaging public or private property.
Anyone who commits one of the acts listed under Article 7 would face a mandatory minimum prison term of two years that can extend to a maximum of five years, in addition to a fine of LE50,000-100,000, per Article 17, which the Supreme Constitutional Court also upheld.*


El margen de interpretación que se deja en las leyes tiende a ser amplio, de tal manera que según interese puede ser entendido de una forma u otra. Por ejemplo, que se coree un eslogan que no haya sido inscrito, puede acabar mal, siendo motivo para disolverla o para detener a sus organizadores con consecuencias posteriores. Una protesta sobre algo que el "guión" no contemple puede ser igualmente usada como excusa para disolver según interese en cada momento. Por eso, la derogación del artículo 10º no es más que una pequeña concesión que no afecta prácticamente en nada a la ley y a sus aplicaciones.
En los tiempos actuales y en los que se avecinan, las protestas pueden aumentar si no mejora la situación económica del país. Creo que se temen más las protestas por la situación de la vida que por motivos políticos. El peligro es el uso que los Hermanos Musulmanes puedan hacer de estas protestas llamando a la gente y después apuntándose la convocatoria. La prueba de fuego, desde luego, será el próximo 25 de enero, aniversario de la denostada revolución que se produjo en 2011, con la Primavera Árabe. Conmemoraciones pacíficas anteriores se saldaron con muertes como la de Shaimaa al-Sabbagh, fruto de los disparos a bocajarro de un oficial de Policía. La impunidad con la que se realizan estas acciones hace que no haya muchas esperanzas de que la situación mejore.


En aplicación de esta ley anti-manifestación se ha detenido, por ejemplo, a un adolescente que llevaba una camiseta con la inscripción "Por un país sin torturas". El caso es célebre y muestra la forma arbitraria de aplicar la ley. Mubarak gobernó durante 30 años el país con una "ley de excepción"; al-Sisi tiene también la suya, como Morsi disfrutó de la propia. Parece que los gobernantes egipcios, lleguen por la vía que lleguen, heredan el desprecio por las calles y lo que pueda ocurrir en ellas.
La segunda ley controvertida está destinada a impedir que aquellas ONG que sirven de plataforma para el activismo político o social reciban financiación desde el exterior. El argumento que se expone es que se trata de evitar que los terroristas islamistas (Hermanos Musulmanes y demás) puedan recibir fondos desde otros países. Sin embargo, quienes lo están padeciendo son todos aquellos que están realizando labores de apoyo para la defensa de los derechos de la mujer, defensores de los derechos humanos, asociaciones anti-tortura, etc.

La existencia de una administración inoperante ha llevado a que existan miles de ONG en Egipto que intentan cubrir las deficiencias del sistema en casi todos los terrenos: educativos, sanitarios, defensa de derechos, etc. En un país en el que los partidos eran durante muchos años una mera falacia, las ONG proliferaron para tratar de sobrevivir ante la desidia. Hay ONG para ofrecer servicios sociales básicos, información, asesoría, etc., algo que el estado no realiza por falta de sensibilidad, fondos o interés. Muchas de esas ONG son extensiones o colaboran con las de otros países, recibiendo fondos para poder realizar su labor. La manera que el gobierno tiene de controlarlas cuando le interesa es congelar sus cuentas alegando que es dinero que puede financiar el terrorismo o que procede de potencias extranjeras y pueden atentar contra la seguridad nacional. En muchas ocasiones, son las encargadas de intentar concienciar de problemas cotidianos que el gobierno no quiere que se aireen, como es el caso de los llamados "niños de la calle", estimados en millones en Egipto y que el gobierno se niega a reconocer pese a los informes de UNICEF y agencias internacionales de protección a la infancia; lo mismo ocurre con las que atienden a las mujeres y tratan de concienciar a la sociedad sobre temas como la edad de los matrimonios o la mutilación genital, por ejemplo.
En la época de Hosni Mubarak, los Hermanos Musulmanes eran una ONG; así se inscribieron. Era la forma en que realizaban sus actividades de proselitismo a través del ejercicio de la sanidad o de la caridad allí donde el gobierno no podía o quería actuar. Es la base del recelo contra las ONG a las que se considera como desestabilizadoras del sistema, por más que el propio sistema sea más bien poco estable por sus deficiencias.
Las quejas nacionales e internacionales contra la ley y su proceso parlamentario han sido constantes desde que se empezó a debatir. La prensa ha estado estos meses con titulares sobre esta cuestión ante las expectativas negativas de las propias ONG. Daily News señalaba la apelación directa al presidente ante lo que el parlamento está haciendo con la ley:

Twenty-two NGOs, four political parties and 19 public figures advocating freedoms called on President Abdel Fattah Al-Sisi to hinder the issuance of the new NGO Law by using his constitutional authority, which allows him to reject parliamentary laws within 30 days.
In a letter published Saturday by the Cairo Institute for Human Rights (CIHRS), opponents to the law argued that the law in its current form includes flagrant violations to Egypt’s international commitments regarding the organisation of civil society work.
“The president has constitutional powers enabling him to not pass the law, of which he surely has a copy,” commented CIHRS director Mohamed Zarea. He explained that the letter addressed the president as one of the “major axes of decision-making in the country”, in Monday statements to Daily News Egypt.
“The law was passed without proper dialogue,” read the letter. “It destroys the infrastructure of Egypt’s civil society, a pillar of any modern state, which contributes to socio-economic development, currently in crisis. Not only are state policies unable to face crises, but also incorrect decisions have been made in a way that negatively impacts citizens, who are already in a struggle to survive.”
On 29 November, the parliament passed an NGO Law that raised controversy among different political and social groups, including civil society organisations currently involved in political disputes with the regime over human rights.
The latter organisations, reporting on topics such as freedom of expression, torture, enforced disappearances among other political and civil rights, are believed to have been the target of restrictions imposed in the new law, especially concerning foreign funding, against the backdrop of an infamous crackdown on foreign-funded NGOs since 2011.
The “NGOs’ foreign funding case” has put civil society workers on trial and enforced restrictions such as assets freeze and travel bans.**


Lo que sorprende es la ingenuidad —o la desesperación— de pensar que la presidencia va a seguir una línea diferente a la emprendida por el parlamento. La política, por más que se discuta en el parlamento, está llevada desde la presidencia. La política de tratar de preservar la imagen del presidente Sisi no es más que una estrategia para evitar la erosión que se ha ido produciendo por la crisis general. El deterioro en picado del país tras la flotación de la libra y sus consecuencias han sido un auténtico golpe para su imagen. Por eso los estrategas tratan de cubrirle mediante la publicación de noticias en la que se le presenta como aquel que compensa las decisiones de otros. Titulares como "Sisi orders imports of 146 unavailable medications subsidized by national company", del Egypt Independent, de 17/11/2016, sirven para mantener la imagen del presidente como un repartidor de buenas acciones frente al caótico mundo que les rodea. La presidencia egipcia se entiende así como una especie de "santo patrón" del país; hacia él se dirigen las oraciones de todos cuando truena.


La tercera ley es la que trata de evitar que se deteriore demasiado la imagen mediante la crítica. Recordemos que en estos momentos, el gobierno (y el parlamento) están en abierta confrontación con el Sindicato de los Periodistas, tras la detención y encarcelamiento de tres miembros de su cúpula directiva. La acusación es ofrecer "refugio" a otros dos periodistas perseguidos por otro delito "informativo", informar sobre el caso de las islas regaladas a Arabia Saudí, Tiran y Sanafir, que creó un gran escándalo y protestas en todo Egipto. Los periodistas fueron pronto acusados de extender "noticias falsas" o de intentar desestabilizar al gobierno.
Ahram Online, periódico estatal, señala hoy mismo:

Board members of Egypt's Higher Press Council and the Journalists Syndicate decided Sunday to boycott the Egyptian parliament's first hearing session on two new media laws.
The session, organised by parliament's culture, media and antiquities committee, was only attended by MPs and representatives from some state-owned or national press organisations, such as Ali Hassan, chief editor of the government-owned Middle East News Agency (MENA), and Abdel Mohsen Salama, deputy chief editor of Al-Ahram newspaper.
Head of the committee Osama Heikal said invitations were directed to all board members of the Higher Press Council and the press syndicate.***

El boicot ha sido prácticamente total, con las importantes salvedades de la Agencia MENA y de Al-Ahram, ambas estatales y con una marcada línea gubernamental, lo que refleja el conflictivo estado de las relaciones entre el gobierno y la prensa. Motivos hay, desde luego.
La peculiar estrategia de al-Sisi no suele funcionar. Su pretensión de controlar la realidad de las calles y la representación de la misma en los medios no ha funcionado. Solo ha servido para tener conflictos en ambos extremos Egipto es el segundo país, después de China, con más periodistas detenidos e incidentes involucrados con la libertad de información.

Los medios preocupan al gobierno desde dos perspectivas, la primera es lógicamente la opinión pública egipcia. Pero creo que es la segunda la que le afecta más: la imagen exterior de Egipto y la de la propia presidencia. Es esta la que puede hacer que se debiliten los apoyos y sobre todo las anheladas inversiones y el turismo. Las relaciones  bilaterales de Egipto con otros países dependen en gran medida del reflejo que la prensa de distintos países ofrece del país.  Hasta el momento, el régimen se ha ido deshaciendo de los corresponsales molestos —como ocurrió con el del diario español El País, que fue advertido indirectamente y posteriormente lo explicó en un artículo publicado por Mada Masr—, pero no logra controlar el flujo de informaciones negativas, del que son en gran medida responsables las propias ONG que suministran los datos de base con los que luego son elaborados los artículos.
De esta forma, las tres leyes tienen una profunda unidad en su objetivo. Están destinadas a controlar las tres formas que los egipcios tienen de ser discordantes: la calle (protestas), las ONG (denuncias de la ineficacia, el abandono, etc.) y la prensa (la difusión de la información sobre la realidad o las críticas). A través de ellas, el gobierno trata de evitar perder el control, especialmente de la percepción.
Pero es la realidad la que manda. Los conflictos no se terminan por silenciarlos, sino por una forma eficaz de enfrentarse a ellos. Sin embargo, "eficacia" es una palabra que lleva décadas sin tener sentido en Egipto. Cuando alguien ha pretendido ser realmente "eficaz" se ha convertido en un problema para los que viven de y por la ineficacia. Y generalmente se ha tenido que ir o han dado con sus huesos en alguna ineficaz prisión, como le ocurrió al auditor Hisham Geneina cuando denunció el coste de la corrupción para las arcas del país.


* "Down 1 article, the protest law survives" Mada Masr 4/1272016 http://www.madamasr.com/en/2016/12/04/feature/politics/down-1-article-the-protest-law-survives/
** "Civil society workers ask Al-Sisi to reject parliament’s NGO Law" Daily News Egypt 5/12/ http://www.dailynewsegypt.com/2016/12/05/civil-society-workers-ask-al-sisi-reject-parliaments-ngo-law/

*** "Egypt's Higher Press Council boycotts discussion of new media laws in parliament" Ahram Online 4/12/2016 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/251339/Egypt/Politics-/Egypts-Higher-Press-Council-boycotts-discussion-of.aspx




lunes, 5 de diciembre de 2016

Trumbo, una lección que no hay que olvidar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando se ve una película como "Trumbo" (Jay Roach 2015) no puedes dejar de pensar en la realidad que estamos viviendo estos días. Esa ha sido al menos mi experiencia esta noche en que he tenido ocasión de verla. No he podido dejar, desde el principio hasta el final, de hacerlo. 
El discurso final de Dalton Trumbo cuando recibe el premio de los compañeros no es de alegría; pesa más el daño que todos se han hecho en una lucha absurda, destructiva. La gran derrotada ha sido la sociedad norteamericana en su conjunto, que ha pisoteado los valores que dice defender.
Hace unos días traíamos aquí las declaraciones de un diputado egipcio, recogidas por la prensa local, en las que afirmaba que si la constitución iba contra la decencia, la constitución estaba equivocada. Es su afirmación ya está contenida la trampa: su visión personal es a la que llama "decencia", la única honesta y piadosa. Unos pocos se apropian de la interpretación, pasando su visión a ser la única válida.
La paranoia de la pureza ideológica es de las peores que pueden atacar una sociedad. La divide y destroza; las mayores vilezas son hechas en nombre de grandes palabras. Pero las palabras no pueden esconder la mezquindad existente tras las acciones.
Desde que comenzó la batalla presidencial en los Estados Unidos, muchos se dieron cuenta que era más que una campaña. Era la confirmación de una fractura social, una fractura profunda centrada en la propia identidad. En "Trumbo" se ve esa lucha también: unos son "norteamericanos", los otros son "traidores". La lucha va más allá de los políticos y se instala entre los vecinos de una misma comunidad, en los lugares de trabajo, entre los compañeros. Es la máxima división, la que hace añicos la armonía social, destroza las familias, etc.


Los argumentos son siempre los mismos: alguien viene a destruir la perfección inmaculada en la que se vive, a destruir los sagrados valores tradicionales. Eso vale lo mismo para Oriente Medio que para el Reino Unido del Brexit; lo mismo para la caza de brujas de la época del macartismo que de la era Trump en la que la gente exhibe las misma virtudes exclusiva, las de la América blanca, la verdadera.
Los enemigos son los "comunistas" de "Trumbo" y sus espías norteamericanos en Hollywood durante la Guerra Fría; lo son los demócratas, los laicos o las feministas en Oriente Medio. Todos representan un peligro para la sociedad que ha realizado un retrato de sí misma del que no quiere desmarcarse. Somos así. Lo diferente es malo.
La publicación de espectáculos NME dice de Trumbo: "it’s still a terrific story, of an entire country swept up in such mass hysteria for so many years and Hollywood, mad at the best of times, descending into complete lunacy."* No le falta razón. Y las peores historias asustan más cuando pueden repetirse.


En estos días se teoriza mucho sobre lo que representa Donald Trump y se habla demasiado de conceptos como "supremacía blanca", "nacionalismo", etc. Se hace también por toda Europa en nombre de principios religiosos y nacionales. Muchos empiezan a invocar los designios divinos o las raíces míticas de sus naciones para justificar sus acciones o imponerlas a los demás. No reconocen las libertades de las personas o, como se dice en la película, se creen con el derecho de controlar cómo piensan o sienten.
La película tiene buenos momentos reflexivos, pero ajustados a la historia. Me gusta la  sencilla conversación con su hija, una niña todavía que apenas entiende lo que ocurre, cuando esta le pregunta si ella también es comunista. No sé si fue real o es un añadido ficticio, pero tiene la sencillez de las cosas reales. Contribuye a esa realidad el buen trabajo, elogiado por todos, del actor Bryan Cranston. Le da humanidad al personaje y su punto de ironía.


Al crítico de The New York Times le pareció demasiado obvia por momentos, como dudando de la inteligencia del espectador. Creo que no se trata de dudar de la inteligencia, sino más bien de su memoria. "Trumbo" es sobre todo una lección para que no olvidemos. Disculpemos que sea algo didáctica. Puede que los tiempos de las sutilezas hayan pasado y sea necesario dibujar con trazos más gruesos para que queden las cosas claras. Lo ocurrido con Trump y sus allegados muestra que no hay tanta distancia entre el boceto con lo esencial y la realidad bruta.
Creo que es el tiempo para una película como esta, como ha señalado el propio Cranston en las entrevistas. Quizá sea cierto lo que se dice en ella de que las películas son la más poderosa máquina de propaganda jamás creada; todavía no se habían inventado las redes sociales. Espero que no sea demasiado tarde y no estemos escribiendo hoy, de nuevo, un remake del macartismo.




* Trumbo - Film Review NME  21/01/2016 http://www.nme.com/reviews/movie/reviews-film-16374#rOQ6CDBzxG62a5mz.99