jueves, 9 de julio de 2026

La "horrible" España

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La pregunta vuelve a ser la misma, pero se bifurca: a) ¿cuánto van a aguantar los norteamericanos a Donald Trump y su pseudo gloria? y b) ¿cuánto vamos a aguantar los europeos y socios de la OTAN esta forma imperialista y totalitaria de manejar el mundo y de tratarnos?

La primera es clave porque son muchos millones los que le respaldaron. ¿Siguen haciéndolo; seguirán dejan que les desmantelen el sistema basado en las libertades, hasta dónde están dispuestos a retroceder ante una supuesta grandeza que les aleja de todos bajo el criterio de la fuerza?

La segunda nos afecta directamente. Trump toma decisiones como si hubiera sido elegido "presidente mundial". Podía retirar a Estados Unidos de muchos foros y alianzas. Eso es comprensible, al menos tiene su lógica. Pero las decisiones que toma afectan directamente a otros, como es empezar una guerra y exigir que le secunden o anexionarse un país porque le apetece. Hace mucho que Trump se ha cargado las leyes internacionales, es más, las considera como formas de control del poder estadounidense.

Sus decisiones ya no son sobre Estados Unidos, sino que van mucho más allá y hay que empezar a cuestionarse su papel y nuestras relaciones. En Estados Unidos podrá hacer lo que los estadounidense le dejen, pero en Europa son los europeos quienes deciden. Y habrá que empezar a mandarles señales firmes, contundentes para dejarle claro lo que ha destruido.

Trump parte de un error interpretativo. El papel de los Estados Unidos no es algo exclusivamente suyo, sino que es el fruto de muchas otras circunstancias en las que han tenido que ver el resto de Occidente. Trump monta guerras para vender armas y protección en la mejor tradición gansteril que el propio cine norteamericano nos ha mostrado. Trump invade países para hacerse con sus recursos y colocar títeres al mando, como ha hecho con Venezuela.

Las amenazas a España son una pieza importante de la "ejemplaridad" que necesita para mostrar su "fuerza" y lo que te pueda ocurrir si te resistes o criticas. Lo hace, lógicamente con la pieza más débil de la Unión Europa, que somos nosotros, el país más alejado de Rusia y de Irán. Somos el experimento con gaseosa de su fuerza en Europa, el país con el gobierno más débil.

Hace mal Núñez Feijoo en echar más leña al fuego, no le vaya a pasar como a Meloni, que ha pasado de ser amiga a integrar el club de los horribles. Incluso Vox ha comprendido lo contraproducente del apoyo a Trump.

En este contexto, Trump amenaza a la "terrible" España como un ejemplo de lo que te puede ocurrir si vas por el mal camino. Ha aprovechado la cumbre de la OTAN para alabar a un dictador (Erdogan), para aplaudir a un pelota (Rutte) y maldecir a España: 

Trump no ha dado una orden escrita sobre España ni su Administración ha hecho ningún anuncio oficial, sino que, como es habitual, lo ha dejado caer en unas declaraciones a los medios.

Durante su reunión con Rutte, Trump ha reiterado sus críticas a la OTAN por el gasto militar, la postura de los aliados sobre Irán y por Groenlandia. "No estoy contento con la OTAN por lo que han hecho con Groenlandia, y porque no nos quisieron ayudar con el número uno patrocinador del terrorismo, que es Irán", ha comenzado Trump.

"No necesitábamos ayuda pero les estaba probando, quería saber si estarían ahí, y la respuesta es que no (...) Hablé con Alemania, Francia, Reino Unido, Italia... No hablé con España, España es una causa perdida. No quiero hacer más negocios comerciales con España nunca más, me gustaría cortarlo. España es un aliado horrible en la OTAN. No participan, no pagan, no quiero tener nada que ver con España", ha continuado Trump sin interrupción.

En ese momento se ha dirigido a Scott Bessent, secretario del Tesoro, que forma parte de la delegación de EE.UU. en Ankara y que estaba presente en la sala. "Corta todo el comercio mundial con España, incluyendo las visitas, no queremos tener nada que ver", le ha pedido.

"Los veremos volver corriendo, volverán corriendo - ha continuado el republicano. - Han tratado de manera horrible a este hombre [en referencia a Rutte] y es un gran hombre. Pero España, no está de acuerdo en nada, y no deberíais aguantarlo. Deberíais respaldarlo automáticamente porque estáis protegiendo sus zonas, así que ahí están. Y probablemente piensan que tienen que protegernos a nosotros, pero no es así".* 

El disparate es tremendo y de libro (del mal gobernante). Las divisiones europeas le benefician. No tiene sentido que Pedro Sánchez siga diciendo que todo va de maravilla cuando no es así. No sé hasta dónde puede llegar Trump, pero seguro que hasta donde le dejen.

La política internacional de Sánchez es un intento de sobrevivir a la política nacional, acosado por todas partes, familia, partido y empresas. Sacando pecho fuera no va a conseguir mucho, pero ya que lo hace, que lo haga bien. Corremos el riesgo de convertirlo en el "apestado" europeo, aquel con el que nadie quiere salir en la foto. Ya lo vemos en una esquinita.

La política de Trump se ha vuelto cada vez más agresiva, más unilateral y voluble. El entreguismo que busca es cada vez mayor y surge en todos los ámbitos, de la guerra a la retirada de la tarjeta roja por parte de la FIFA. Trump está en todo y contra todos los que le discuten cualquier cosa. Él lo sabe todo de todo, incluido el fútbol. Algo que, según el diario El Mundo, Sánchez habría aprovechado para cambiar de tema.

Estamos pagando las formas adulatorias a las que es tan sensible, como buen narcisista enfermo de sí mismo. Le gustaría ser Papa, Rey, emperador galáctico, todo lo que haga que le miren y obedezcan, incluido presidente de Venezuela, como insinuó antes del terremoto.

Muchos temen lo que ya señalamos aquí: que no quiera abandonar la Casa Blanca, algo impensable, pero que el asalto armado al Capitolio demostró que era posible. Hoy hay menos defensas que entonces para evitarlo. Se ha encargado de cerrar el paso a todo posible control que pudieran ejercer contra él.

Las últimas noticias nos dicen que Trump ha mitigado el tono y que ahora nos ve como un país "redimido". No sé cuánto nos durará la redención, pero la amenaza de fondo sigue. Trump tiene que ejemplificar para que se lo piensen dos veces antes de llevarle la contraria.

El "orden" trumpista es imposible de llevar entre aliados. No queda margen más que para la obediencia de una persona a la que se le ha conferido un inmenso poder y cree que debe usarse de forma personal y arbitraria. Esto ya lo vio Orwell en su momento. Cuanto más absurdo el poder, mayor miedo causa. Dejas de ser razonable y empiezas a preguntarte cómo se habrá levantado hoy de la cama.

 

* "Trump amenaza con cortar todo el comercio con España por su papel en la OTAN: "No quiero ningún negocio con ellos"" RTVE.es / Agencias 8/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260708/trump-ordena-cortar-todo-comercio-con-espana-por-su-papel-otan-no-quiero-ningun-negocio-con-ellos/17148048.shtml

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