jueves, 5 de diciembre de 2019

Educación sin sentido

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dedica el diario El País a los malos resultados ("retrocesos") recogidos en el reciente Informe PISA. Lo hace con el titular "Retroceso educativo". Está bien que se lleven los problemas de la educación en España a los titulares mediáticos. La pena es que se contagie de fondo mediático que la sitúa junto a terremotos, inundaciones, etc. Es decir, de la "educación" hay que ocuparse siempre y no cuando ocurre algún desastre.
En su editorial, el diario habla de "preocupante diagnóstico", "radiografía", "peores resultados", "debajo de la media", "urgencia", etc. Los términos de alarma, preocupación y demás dan el tono al escrito refrendando el titular.
Tras darnos los detalles de las puntuaciones, el editorial realiza una definición del problema:

Dado que por resultados académicos España se sitúa en la media de los 79 países examinados cuando por renta figura entre los mejor situados, lo esperable es que mejore posiciones. Todos los países afrontan factores relacionados con la dificultad de la educación para adaptarse a los profundos cambios tecnológicos en curso, y la prueba de ello es que solo siete países mejoran de forma significativa. Pero el hecho de que España haya retrocedido en estas dos materias —los resultados de la prueba de lengua no se han publicado al detectarse anomalías que se están investigando— obliga a buscar con urgencia las posibles causas para incidir sobre ellas, pues de lo contrario podríamos estar ante un punto de inflexión a peor que no nos podemos permitir.*



En el análisis del problema, se establece una hipótesis, que está por comprobar, como causa de los malos resultados, los "profundos cambios tecnológicos", para a continuación señalar que si todos los países se enfrentan al cambio, habrá otras "posibles causas".
A continuación se nos habla de las diferencias grandes entre comunidades autónomas ("no es de ningún modo aceptable que un niño de Ceuta vaya tres cursos por detrás de un gallego en ciencias y tres cursos por detrás de un navarro en matemáticas"), concluyendo que la "igualdad de oportunidades no está garantizada en España". Finalmente, tras comentar el descenso de Madrid, critique que los responsables de la Comunidad ("Resulta lamentable que la reacción de sus responsables educativos haya sido disparar contra la prueba PISA que en tan mal lugar los deja.").
En el campo social, no es fácil saber dónde están los bueyes y dónde está el carro, es decir, los efectos y sus causas y, lo más complicado, las interacciones que se producen entre ellos.
¿Es posible pedir una cierta uniformidad educativa, aunque sea en los resultados, cuando todo lo que se hace es crear diferencias entre las comunidades? ¿A quién le puede extrañar esto? Puede que las diferencias entre comunidades españolas sean mayores que con algunos otros países europeos. Es poco probable que producir desigualdades se traduzca en una armonía utópica en un país que se desgarra cada día más, en el que cada uno tira para su lado. Lo extraño sería que mostráramos una armonía educativa en el estado en que nos encontramos y hacia el que nos dirigimos.


Pero esto no es más que la parte superficial de los resultados. Los resultados ofrecen lo que miden, lo que el sistema entiende que es relevante.
Lo preocupante es que se considere que los resultados dan cuenta (más allá de las diferencias relativas) de lo que es más preocupante, la carencia de finalidad. Parece que la finalidad de la Educación es ser medida por el Informe Pisa y, desde la perspectiva de los responsables políticos, quedar en buen lugar en una clasificación que no entienden y que desde dentro de un modelo "gerencial" de la gestión extienden como responsabilidad hacia abajo sin dotar de recursos o de un modelo. En suma, te piden que las cosas salgan bien sin evitar las que hacen que salgan mal. No importan las personas, sino los titulares tras los resultados.
Algunos han traducido a situaciones personales lo que los resultados significan. En ABC titulan "El alumnado pobre repite cuatro veces más en España que los estudiantes con recursos". La traducción a realidad de los números se la han dado desde la ONG "Save the Children", que tienen que lidiar con situaciones como esa en su día a día.
La ONG habla claro cuando habla de las desigualdades económicas y cómo se reflejan en la educación real:

[...] Se trata de «la segunda brecha más alta de toda la OCDE», según Save The Children, que ha denunciado este dato.
En un comunicado al que ha tenido acceso EP, la organización ha señalado que la Comunidad de Madrid es el segundo territorio de entre los países de la OCDE, solo por detrás de Chile, «donde más se concentra al alumnado desfavorecido en las mismas escuelas».**


El dato es verdaderamente escalofriante, ya que nos situamos en el nivel de uno de los países modelado según un brutal neoliberalismo que ha salido a la calle para protestar precisamente por la situación de la educación, en espacial las universidades, donde acumulan todas las desigualdades, tomadas como "virtudes" del modelo norteamericano en el que se inspiraron. La función de la educación en ellos es, precisamente, establecer las desigualdades con una estructura de separación muy marcada basada en el dinero. Que el alumnado "desfavorecido" esté en las mismas escuelas es un dato social más claro que lo que pueda ser su consecuencia, un nivel más bajo de conocimientos. El sistema educativo es una traducción del modelo social, de aquello a lo que se aspira.
Son muchos los problemas de este tipo que se pueden deducir de los resultados más allá de si se sabe más o menos matemáticas o ciencias y de qué haya podido pasar con los resultados en las letras (retenidos por irregularidades).
Nos olvidamos que la función de la educación no es que los políticos hagan carreritas con los resultados o se pongan medallas. Los enfoques laborales tampoco son los que deberían primar, pues es pasar el problema de la educación al de desempleo, siempre preocupante, pero no el definitivo. La educación debería tratar de modelos de personas, de su maduración y de cómo desarrollar cualidades humanas. En lugar de ello se miden aspectos que pasan a tener una importancia absoluta sin que se sepa muy bien porqué por parte de quien lo recibe.
También en ABC se publica otro artículo de interés, el firmado por Francisco Marcellán, presidente de la Real Academia de Matemáticas,  con el titular "Análisis de PISA: La enseñanza de las matemáticas exige un cambio de modelo y una carrera docente atractiva". Más allá de este enunciado, se entra en una crítica del modelo:

Para explicar los resultados del Informe PISA, primero debemos tener en cuenta que esta prueba analiza las competencias matemáticas en un país, como el nuestro, con un currículo muy enfocado a los contenidos frente a las competencias, en el que los recursos de los que disponen los profesores se encuentran, por tanto, muy orientados a unos contenidos excesivos que, también hay que decirlo, obligan a los docentes a galopar en una carrera que impide cualquier posibilidad de profundizar en ellos. PISA mide la explicación de fenómenos, el diseño de experimentos o la identificación de pruebas y, si estos criterios no se reflejan en un sistema educativo que participa en ese juego, la competición no es de éxito seguro.
Por otra parte, los libros de texto reflejan un modelo en el que los estudiantes aprenden recetas y tareas rutinarias, convirtiéndose en cuasi-autómatas sin capacidad de análisis ni reflexión. Funcionan teniendo en cuenta la repetición compulsiva de fórmulas y operaciones que olvidarán en unas semanas frente a una aplicación sistemática del razonamiento y la argumentación. La creatividad, cuando aparece, incluso se penaliza. Y así, ¿cómo podemos aspirar a que los jóvenes sean verdaderamente conscientes de los procesos en los que se basa un sólido conocimiento matemático? ¿Cómo queremos que resuelvan problemas complejos que no se limitan a la utilización de un catálogo de fórmulas aprendidas? ¿Cómo conseguimos que conecten ideas dentro de las matemáticas y con otras disciplinas científicas y tecnológicas así como del ámbito de las ciencias sociales y las humanidades? ¿Cómo superar un aprendizaje que supere los compartimentos estancos y tenga un recorrido coherente?***



Creo que junto a otros problemas, lo descrito por Marcellán se ajusta en buena parte a lo que ocurre en la realidad educativa. La finalidad de la enseñanza no es realmente aprender, sino alcanzar unas cifras que la justifique o, si se prefiere, al sistema que la sostiene. Es un elemento circular que hemos padecido estas décadas últimas y que muestran la falta de rumbo social. Como sociedad nos limitamos a cubrir el expediente. Hacemos lo que hacemos pero no sabemos por qué ni para qué. Lo hemos mecanizado.
Eso se refleja dramáticamente en la forma de trabajo que se desarrolla en los alumnos, como bien expresa Marcellán. Es un sistema repetitivo en el que estudiar implica la superación del obstáculo, no la formación de la persona, su capacidad de autonomía (pensar por sí mismo), ser capaz de tomar decisiones basadas en su conocimiento... ¡madurar! Es como un nadador que olvidara el sentido de lo que hace y fuera de un borde a otro de la piscina indefinidamente.
Es interesante la circularidad que se establece con los libros de texto. Buscan lo mismo, ya que se han ajustado a la superación de los controles que establecen lo que es necesario para la superación y no incitan a ir más allá. A todo esto le sumamos la simpleza a que obliga la pérdida de riqueza del lenguaje, otro factor que conocen muy bien los editores de libros de texto.
Estas mismas cuestiones les he debatido con mis propios alumnos, a los que enfrento desde hace años a la contradicción de estudiar y no saber. Estudiar, desde su perspectiva, no es saber sino aprobar. Para ello cada uno acaba estableciendo sus propias técnicas prácticas de supervivencia en un sistema al que no le preocupa realmente, algo que detectan pronto. Las presiones sobre el profesorado, al que se responsabiliza, no son más que formas hipócritas, que acaban siendo negativas para el propio alumnado, ya que deja de ser el objetivo de formación y se le contempla como un "producto" que será evaluado.
No se mide tampoco el grado de desmotivación, de depresión ambiental, de desinterés causados por un entorno sociocultural cada vez degradado, trivial y zafio. ¿De verdad se piensa que la "educación" es algo que solo se produce en la "escuela" o en las "universidades"? ¿Se cree realmente que el entorno en el que vivimos, bombardeados por la tontería, la agresividad, el espectáculo grosero, etc. no tienen influencia en las personas? ¿Se cree de verdad que la explotación laboral, la precariedad, etc. de los jóvenes (y no tanto) no incide en la motivación o en modelo? ¿Puede que nuestra sociedad haya alcanzado el grado de fragmentación suficiente como para no sentirse responsable de los efectos de llenar los medios, por ejemplo, de ciertos programas que no son precisamente "alimento" para el espíritu? ¿No somos de verdad conscientes de lo que nos rodea?
Podemos buscar todo tipo de excusas, echar la culpa a quien queramos, pero no hay más cera educativa que la que arde. Lo que se enseña es lo que se recoge y la tierra en la que cae es la que recibe el abono que la echamos.
Tengo desgraciadamente pocas esperanzas en que el sistema mejore (que sería mejorar a los estudiantes y no solo las cifras de los resultados). Es difícil porque las bases que se han sentado sobre el sistema educativo han calado hondo en una sociedad cada vez más desquiciada como la nuestra. Hemos mecanizado la educación, lo peor que se podría hacer porque es donde se debe reflejar el futuro de lo que deseamos ser. Un simple deslizarse en el tiempo no es bastante. Hay que saber dónde vamos, lo que nos lleva a otras preguntas esenciales, como quién somos y qué queremos ser. Hoy por hoy no hay respuestas Y eso se refleja en el sistema educativo.


* Editorial "Retroceso educativo" El País 4/12/2019 https://elpais.com/elpais/2019/12/03/opinion/1575397278_350259.html
** "El alumnado pobre repite cuatro veces más en España que los estudiantes con recursos" ABC 5/12/2019 https://www.abc.es/sociedad/abci-alumnado-pobre-repite-cuatro-veces-mas-espana-estudiantes-recursos-201912050143_noticia.html
*** "Análisis de PISA: La enseñanza de las matemáticas exige un cambio de modelo y una carrera docente atractiva" ABC 5/12/2019 https://www.abc.es/sociedad/abci-analisis-pisa-ensenanza-matematicas-exige-cambio-modelo-y-carrera-docente-atractiva-201912050142_noticia.html

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