viernes, 9 de enero de 2026

La resistencia interna

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Ya hay algunas primeras reacciones institucionales interiores a lo que está haciendo Trump en y con Venezuela, un intento de frenado a lo que promete ser un camino de despropósitos y conflictos anexos.

El miedo a Trump, miedo a que te coloque en su punto de mira, a que te señale con el dedo, es grande. Los discrepantes o críticos temen ser los siguientes en un mundo en el que la fuerza y el miedo van de la mano. Algunos comediantes lo han hecho, como la nacionalización francesa de George Clooney y las puyas directas del monologuista Jimmy Kimmel a sus acciones exteriores en Venezuela y hacia su justificación de la muerte de una mujer desarmada a manos de la Policía del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos), un caso que sacude a los Estados Unidos).

Ahora el Senado norteamericano acaba de aprobar una medida que puede ser un punto de partida para frenar a Trump. En RTVE.es nos dan cuenta de lo ocurrido:

El Senado de Estados Unidos ha aprobado una primera resolución que impediría al presidente Donald Trump, de completarse todo el proceso, que tiene aún otra votación, llevar a cabo nuevas acciones militares contra Venezuela sin la autorización del Congreso.

La votación de este jueves sobre el procedimiento se ha saldado con 52 votos a favor y 47 en contra. De hecho, cinco senadores del Partido Republicano han roto filas con Trump y se han sumado a los demócratas en conjunto para respaldar esta iniciativa impulsada por el demócrata Tim Kaine.* 

Esta ruptura de la unidad en el bando republicano es una herida para Trump, que ya no puede vender al país el respaldo absoluto a sus actos, un aspecto que siempre ha proclamado.

¿Temen los republicanos verse arrastrados por Trump, que este llegue a hacer algo sobre lo que no se pueda hacer la vista gorda y les cueste millones de votos? ¿Puede que, sencillamente, se les está cayendo la venda de los ojos ante la que puede organizar mundialmente, ante el rechazo progresivo de las políticas norteamericanas?

A las enemistades exteriores, que tienen un coste importante, se empiezan a sumar los rechazos interiores, los intentos de poner freno a lo que parece no tener límite en la cabeza de Trump.

Lo ocurrido en el Senado es un torpedo en plena línea de flotación de Trump. El hecho de que haya sido decisivo el voto de los discrepantes en el Senado puede ser una señal de que hay resistencia entre los republicanos y un estímulo para nuevos rechazos de sus políticas.

La reacción no se ha hecho esperar. El presidente Donald Trump ha atacado muy duramente a sus compañeros republicanos en el Senado que este jueves han votado a favor de esta resolución que le prohibiría tomar más acciones militares contra Venezuela sin autorización del Congreso.

"Los republicanos deberían avergonzarse de los senadores que acaban de votar con los demócratas para intentar quitarnos nuestros poderes para luchar y defender a los Estados Unidos de América. Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young nunca deberían ser elegidos nuevamente para un cargo", ha escrito Trump en una publicación en su red social. *

Aquí vemos la verdadera cara de Trump en el interior, que se hizo con el control del Partido Republicano y lo desmontó poniendo a sus hombres en los puestos clave. Los señala con nombres y apellidos y pide que no se les vote más.

¿Puede ser el inicio de un movimiento de resistencia republicano? No es fácil establecerlo. Trump ya se ha deshecho anteriormente de republicanos, pero era un Trump al alza. La cuestión ahora es si ha llegado a su punto crítico, un punto a partir del cual solo puede retroceder.

Entiendo que esos rechazos y acusaciones contra miembros republicanos que han votado en su contra debería ser un movimiento creciente. En cuanto perciban en el partido cómo actúa Trump dentro y fuera, debería iniciarse un movimiento de resistencia con más fuerza. Lo que ocurra en la próxima votación que será la que decidirá finalmente su aprobación es decisivo. Si la pierde la alianza de demócratas y los tránsfugas republicanos, Trump ganaría un tiempo y le sacaría provecho confirmando que el partido no respalda a los traidores. Pero si se produce otra fuga de votos hacia la propuesta demócrata y Trump se ve limitado en sus decisiones de intervenciones, su política se verá tocada y solo le quedarán los vetos y la búsqueda de esa tercera pieza, la de los dos tercios.

Cualquier resolución que debilite su imagen mesiánica le forzará a tomar decisiones cada vez más controvertidas que ahora debería justificar. Si no lo hace, los norteamericanos tendrán una imagen más nítida de quién es Donald Trump y lo poco que le importa la democracia fuera y dentro de los Estados Unidos.

Trump carece de sentido democrático. El poder es el poder y su característica principal es que el poderoso no se doblega ante el débil. La democracia, para Trump, es un ejemplo de sustitución del poder por el número de débiles. Es una molestia tener que contar, convencer, adular a los débiles en un sistema democrático. Trump es el dictador nato que se ve sometido a la tiranía democrática del número, un fastidio.

Que haya republicanos que le plantan cara a Trump es una buena noticia, Es uno de esos signos que reclamábamos para que la resistencia democrática se empezara a organizar y a dar señales de vida.

Hacen mal las sumisas, ya sean Delcy Rodríguez o la generosa Premio Nobel de la Paz María Corina Machado, en dar a Trump su aquiescencia directa o indirecta. Hacen mal porque en un momento u otro quedarán en evidencia cuando sean los propios norteamericanos los que le pongan freno a Trump ante los excesos acumulados.

Que sea la constatación primera de los horrores interiores consentidos, como el asesinato de la mujer desarmada de Minneapolis. Hoy Estados Unidos puede ver un claro vídeo en el que se ve cómo asesinan impunemente a la joven. La justificación de Trump no la ve nadie más que él. Son estos crímenes los que marcan la historia de los Estados Unidos, establecen sus reacciones a una tendencia innata a la violencia. Son estos asesinatos los que marcan las respuestas y establecen las líneas rojas del poder.

Ya hay movimientos ciudadanos, algunos encabezados por figuras de las música para recoger fondos para la joven madre muerta por los disparos de los agentes en Minneapolis. Son formas de resistencia que irán a más. Hay que ponerle rostros al dolor causado. Ya no son los lejanos de Venezuela. So rostros cercanos, historias comunes cortadas de raíz por la violencia producida por las medidas trumpistas.

Otro tiroteo policial se ha producido en las últimas horas. ¿Serán estos casos los que debiliten a Trump, los que erosionen su credibilidad y muestren su auténtico rostro y la necesidad de la violencia para imponer su orden? Estados Unidos es hoy un estado represivo, con las calles y fronteras repletas de policías y militares de gatillo fácil y eso sí lo pueden percibir los ciudadanos bajo riesgo.

Jimmy Kimmel muestra una camiseta con una inscripción: "Donald J. Trump is gonna Kill You". Es un mensaje claro y directo.

 

* "El Senado de Estados Unidos aprueba una primera votación para impedir nuevos ataques a Venezuela sin autorización" RTVE.es/Agencias 8/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260108/senado-estados-unidos-aprueba-primera-votacion-para-impedir-nuevos-ataques-a-venezuela-sin-autorizacion/16887187.shtml


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