Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Han
tenido que manifestarse la Academia sueca que concede el Premio Nobel para explicar que María Corina Machado no puede
dejarle un cachito a Donald Trump, que no se pueden realquilar o cualquier otra
modalidad con el mismo fin. Esto significa que a Donald Trump solo le queda la
opción de ocupar el terreno bajo los pies de María Corina Machado y
secuestrarla con Premio y todo. No se desestima la opción de ocupar Suecia,
claro está.
¡Qué
gran injusticia!, piensan los trumpistas con el propio Trump al frente. Después
de todo, ¿qué ha hecho la Machado para que se lo den? ¡Ella —la poco creíble, la que no tiene la confianza nacional y menos internacional—
se lleva un Nobel porque no querían dárselo a Trump, que contaba con el
generoso apoyo de Benjamín Netanyahu, que lo pedía para el presidente
norteamericano! Pese a todo, Trump, con alma generosa, decidió secuestrar a
Nicolás Maduro para llevar a Venezuela por el buen camino, es decir, el camino
norteamericano.
¿Qué
más tiene que hacer Trump para que le concedan el Nobel de la Paz? ¿Cuántos
países debe enderezar para
conseguirlo? Ahora, nos dicen en los medios, Trump se ofrece para liberar Irán,
hecho que será malinterpretado por muchos. ¡Cuánta incomprensión!
Empiezas
compartiendo el Nobel y terminas compartiendo el país... o países. ¡Ahora todos
quieren ser invadidos por los Estados Unidos! Es un "¡Bienvenido, Mr.
Marshall!" ajustado a las necesidades de cada país. Es hora de presumir de
que te han secuestrado al presidente, de que Trump te llame para decirte con
cuánto se quedan o qué les tienes que comprar.
En
Google se muestran las preguntas que algunos se hacen: "¿Quién es el padre
de los hijos de María Corina Machado?", "¿Cómo se consigue un Nobel
de la Paz?" o "¿Pueden dos personas ganar el Premio Nobel de la Paz?".
Desde la CNN lanzan un titular con más preguntas, impensable hace apenas unos
días: "Farewell, forever wars, hello empire? The Week that changed the
world" Parece que le van cogiendo el tranquillo para eso de los efectos de
lo que ocurre. Con este presente, ¿qué nos queda como futuro?
Vayamos
a lo esencial: ¿se puede compartir el Premio Nobel de la Paz? Más exactamente:
una vez que te lo han concedido, aunque no se entiendan bien los motivos,
¿puedes hacer con él lo que quieras,
como si empeñaras un Oscar que te han dado?
Los académicos del Nobel han sido claros: el Premio es personal e intransferible. Pero, ¿le importa eso a alguien que ha decidido que el destino del mundo es "personal" (suyo) y "transferible" (se queda con lo que le parace bien)?
Groenlandia,
dicen los groenlandeses, es "personal" (de ellos) e "intransferible".
Han dicho todos que no quieren ser "norteamericanos", lo cual supone
un error de percepción. ¿Quién les ha dicho que serán "norteamericanos"?
Serán, todo lo más, "transferidos" al imperio. Tampoco lo venezolanos
dejarán de serlo y volverse norteamericanos. Ya se están dando cuenta.

En realidad, el Nobel de la Paz ya es de Donald Trump. Lo que es de los venezolanos es ya de Trump, que es quien decide sobre sus destinos. Se queda con el Nobel como se queda con todo aquello que le interesa. No necesita que se lo "concedan"; lo toma como el petróleo o lo que se tercie. Trump invade y confisca. El primer acto de lo que Trump hace es la demostración de fuerza; el segundo, la confiscación del país, sus ciudadanos y todo lo que haya dentro, todo lo que tengan, incluido el Nobel de María Corina Machado.
El
mundo se ha vuelto muy egoísta y no reconoce los esfuerzos de Trump para
liberarlo de preocupaciones tontas. Él elige cargar sobre sus hombros la
responsabilidad mundial y no pide, como otros, que le aparten el cáliz.
¿Qué decir de María Corina Machado? Lo ha dicho casi todo ella con su generosidad al desear compartir su premio con quien les invade. ¡Eso sí es paz!
¿Qué cuesta darle un Nobel de la Paz, aunque sea un cachito?




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