miércoles, 28 de enero de 2026

El sueño europeo según Mark Rutte

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

El caos desatado desde la presidencia de los Estados Unidos tiene consecuencia de menor o mayor calado, pero consecuencias. Cuáles puedan ser estas no es algo fácil de dilucidar, pero que sí que es necesario establecer que los cambios introducidos causan efectos que, deseados o no, están ahí.

Uno de los más obvios es la necesidad de reconsiderar la situación de la defensa europea. También habrá que reconsiderar la propia Unión y sus objetivos, la estabilidad o el juego peligroso de sus miembros.

Llevamos años con los intentos de diversas fuerzas opuestas en la misma dirección: el debilitamiento de Europa en diversos campos, del económico al militar. Nos acaban de dar la noticia en la televisión sobre el posible triunfo de Nigel Farage en el caso de que se produjeran elecciones en Reino Unido. Se ha resaltado además la proximidad del autor del Brexit a Donald Trump y sus políticas, algo que no es nuevo, desde luego. Por algo Trump decía por esas fechas "¡Llamadme Mr. Brexit!", como solemos recordar a menudo.

Pero es ahora, con el tema de Groenlandia sobre la mesa, cuando la Unión Europea se transforma en un ente "extraño", como es la OTAN. La extrañeza no proviene de Europa misma, sino de los cambios producidos por los que han ocurrido en los Estados Unidos. De repente, tenemos sobre la mesa que nuestra seguridad es un problema o, para ser precisos, está en manos de quien no debe a la vista de sus cambios de actitud:

Una Europa débil es el resultado de unos Estados Unidos que han creado una dependencia defensiva y no está muy interesado en que esto cambie, por mucho que se diga. La agresividad de la Rusia de Putin le sirve, además, de problema perfecto. Cuando quieren conseguir vencer la resistencia europea, le sobra con dejar que Putin avance un poco. Es una sintonía entre las dos potencias que, por vías distintas, ejercen presión sobre Europa.

En 20minutos nos dan cuenta de la respuesta dada por nuestro ministro Albares sobre las declaraciones de Mark Rutte, la cabeza oficial de la OTAN, una pieza claramente colocada por Trump.

España no está de acuerdo con Mark Rutte y considera que una "Europa fuerte" es un elemento clave en la seguridad atlántica. Así lo ha expresado este martes el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, en un acto en Bruselas por el 40 aniversario de la adhesión de España en la UE, en la sede de la Representación de España ante las instituciones comunitarias. "No veo la oposición entre la seguridad europea, desarrollar una auténtica soberanía europea de seguridad, que la disuasión que protege a nuestros ciudadanos esté en nuestras propias manos y la seguridad euroatlántica. No es nada antinómico. Una Europa fuerte redundará también en una seguridad euroatlántica fuerte", ha dicho en respuesta al secretario general de la OTAN.

Este lunes Rutte había asegurado que si los europeos creen que pueden hacerse cargo de su seguridad sin Estados Unidos "pueden seguir soñando", sostuvo. El ministro de Exteriores, en cambio, ha defendido no solo una mayor integración en defensa por parte de la UE, sino también avances hacia un ejército europeo en el futuro. "Es la hora de la soberanía europea", dijo, para que la Unión "sea una potencia más" a la altura de China o de Estados Unidos, apuntó. *


La increíble soberbia y desprecio hacia una Europa a la que pertenece Mark Rutte solo es igualada por Trump y la declaraciones despectiva de los que aspiran a sucederle, como JD Vance, el vicepresidente.

El "enemigo" de Estados Unidos" no es ya la extinta Unión Soviética o la actual Rusia de Vladimir Putin. Ya no se trata tanto de una cuestión militar sino de controlar el mercado de las armas, básicamente norteamericano, de ahí la insistencia en ese aumento del gasto de defensa, que no es solo dinero, sino dependencia. Por otro lado, el enemigo en la captación de recursos es China, de la que trata de alejar a los posibles socios y acuerdos sobre materias esenciales. El trabajo político y comercial de China hace que Estados Unidos no controle la totalidad de la producción. De ahí la política sancionadora de los aranceles a los que negocien con China.

La función de Mark Rutte en la OTAN es avanzar en el juego de la dependencia militar europea de los Estados Unidos. Con Rusia presionando desde una esquina, la dependencia de Estados Unidos se basa en nuestra propia debilidad.

Nuestro ministro Albares ha mencionado todos los demonios: un ejército europeo, fabricación de armamento en la Unión Europea, es decir, reducir la dependencia de los Estados Unidos. Durante décadas, la "alianza" era una "alianza". Cuanto antes nos demos cuenta de que ahora es otra cosa, que esto ha cambiado, antes podremos poner soluciones a un problema real que se manifiesta en los continuos y maquiavélicos juegos desde la Casa Blanca para demostrar a Europa que no es nada sin USA.

Rutte es un peón de Trump, le hace el juego. Europa debe ser garante de su propia defensa y pasar de "alianza atlántica" a alianza europea.

No debemos pensar que esto es solo cuestión de decidirlo. Cada vez que se menciona esto, se reciben amenazas, aranceles, crece el peligro en ciertos puntos calientes, etc. Todo va en el mismo sentido que el "resurgir político" de Farage en Reino Unido, una pieza ambigua, con el corazón más cerca de las políticas norteamericanas que de las europeas, en continuo cambio de orientación.

Trump ha sembrado Europa de sicarios nacionalistas que buscan en debilitamiento de la Unión a través de una suicida política de exaltación de nacionalismo, algo que no hace más que debilitarnos. Pronto tendrá que sacar a la luz las viejas polémicas que nos llevaron a guerras, disputas por territorios, competencias, etc. Entonces llegará la "Pax americana" y, una vez más, nos dirán qué debemos, hacer, consumir o producir.

No hay garantías de que este nuevo orden cambie sin Trump. En cualquier caso, estamos advertidos y con un horizonte claro. Rutte invoca la guerra y la debilidad europea, pero todo esto forma parte de un juego diabólico, de una estrategia para mantenernos en el lugar adecuado, controlados y dependientes.

No, Europa no está "soñando", como señala Rutte. Está empezando a ver con claridad e intenta salir del sueño. 

* Emilio Ordiz (Bruselas) "Albares confronta con Rutte, asegura que es "la hora de la soberanía europea" y defiende la creación de ejército común" 20minutos 27/01/2026 https://www.20minutos.es/internacional/albares-confronta-con-rutte-asegura-que-es-hora-soberania-europea-defiende-creacion-ejercito-comun_6926577_0.html

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