Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Son
muchos las áreas que se vuelven problemáticas por falta de inversión, mantenimiento,
poco personal, etc. El circular por carretera se vuelve un infierno ante
baches, agujeros, mal estado del asfalto. En la sanidad, otro ejemplo, se
eternizan las listas de espera, se multiplican los errores de diagnóstico y te
pueden operar de la pierna buena. Esto es el
pan nuestro de cada día en múltiples sectores.
Pero
seguro que en ninguno se arrepienten más nuestros líderes (¿por qué los seguimos
llamando así?) que en la Justicia, en donde se acumulan los mismos problemas
que en los señalados: falta de inversión, poco personal, saturación de casos,
listas de espera...
Cuando
a Jordi Pujol le tocaba pasar por el juzgado, ya no estaba en condiciones físicas
ni mentales como para poder enfrentarse a los trámites; ni, aunque fuese
condenado podría ingresar, en una cárcel.
Los
delincuentes ya deben hacer cálculos sobre cuándo les afecta realmente el ser condenados. Da cierta
tranquilidad.
Pero
hay un campo en el que esta tardanza judicial es demoledora. Me refiero, claro
está, al campo de la política, en la que el problema ya no es tanto la cárcel
(problema particular) como el tiempo en titulares (problema político
colectivo).
En su
artículo de opinión en 20minutos, la periodista Inmaculada Sánchez titula su
artículo "El síndrome Zapatero se apodera del PSOE" y señala
Los socialistas han pasado del
shock y la incredulidad al desánimo y el desconcierto. La investigación
judicial puede alargarse meses o años y la condena pública avanza más deprisa
que la presunción de inocencia. Los socios que sostienen al Gobierno también
dudan y sólo Moncloa parece dispuesta a continuar.*
Este
mundo a dos velocidades, con diferentes motivos y con efectos demoledores es el
que introduce la lentitud judicial. Son múltiples los reportajes previos en los
que se explica esta lentitud desde la falta de presupuestos, de personal,
además de los recursos, reenvíos, el tamaño de las causas, etc.
El llamado
"informe Zapatero" tiene ya 4.000 páginas y solo abre otras líneas de
investigación, con interrogatorios, acumulaciones de documentos, pesquisas...
Lo que supondrá una eternidad en tiempo real y una tortura infinita con el
tratamiento mediático de todas estas causas y disquisiciones sobre quién en
"Z" o "ZZZZ", por no salir del caso y solo empezar.
Si esto
ha sido un terremoto político e informativo, lo que les espera en el PSOE son
unos despertares de infarto cada día con el temor en paralelo de escándalos y
encuestas, unos suben y otras bajan.
En
estos momentos, al gobierno le gustaría que la Justicia pudiera agilizar el
trauma, recortar sufrimientos políticos. Sin embargo, lo que para unos es
camino sangriento, para otros es una bendición, pues les allana el camino,
piensan, hacia el poder por el efecto destructivo de los escándalos.
Para
los ciudadanos, todo esto solo acrecienta el descrédito institucional. La
democracia se convierte en espectáculo ruinoso, en estado decrépito y
deprimente. Cuando la política le consume el tiempo televisivo, el espacio de
titulares al deporte, ¡mala señal!
Tenemos
"caso Z" por delante, para rato. Páginas, horas infinitas de nuevos datos, pruebas,
declaraciones, etc. A unos este exceso les aparta de la política, a otros les radicaliza.
Esos son los efectos de la demostración diaria del mal funcionamiento, de la
doble realidad en que vivimos, hasta que las dos se funden en un peligroso
abrazo.
Hay un interesante y exitoso libro, Elogio de la lentitud, en contra de la velocidad moderna, uno de nuestros grandes males. Pero la Justicia y la Política son otra cosa.
*
Inmaculada Sánchez "El síndrome Zapatero se apodera del PSOE"
20minutos 27/05/2026
https://www.20minutos.es/nacional/sindrome-zapatero-se-apodera-psoe_6975162_3.html




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