lunes, 26 de octubre de 2015

Lector K

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Afortunadamente el texto tirando a rarito que El País publica sobre Kafka tiene claro el titular: "Mucho hablar de Kafka, pero muy pocos lo leen". El resto, en síntesis, viene a decir —algunos lectores confiesan no haber entendido nada— que cada uno ha hecho sus lecturas de Kafka arrimando el ascua a su sardina. Pero, ¿dónde está lo extraño?
Lo propio de los textos es la apropiación, como nos ha enseñado la Estética de la Recepción, derivada de la Hermenéutica. Leer es apropiarse, que es hacer propio el texto. Por ello, el lector reconstruye una y otra vez en su lectura aquello que el texto puede querer decir. Luego existe el debate por la apropiación social del sentido, es decir, los que luchan por hacerte ver el texto de una determinada manera, la canónica o la rebelde, según toque. Del manual a la reseña, se acumulan las interpretaciones alrededor de aquellos textos relevantes. Cada cierto tiempo, nos mostramos insatisfechos y se introducen nuevas lecturas o interpretaciones. Lo importante es que el texto hable a su tiempo, no diga algo. ¿Qué tiene de extraño, entonces, que Sartre viera una cosa, Camus otra y usted otra más? Pues nada, desde luego. Dicen los testigos que Franz Kafka se explotaba de la risa cuando hacía la lectura de ciertos pasajes de El Proceso a sus amigos. Él también tenía su lectura.
Tampoco tiene nada de particular —más bien al contrario— lo que manifiestan los participantes en el foro: la sorpresa de la relectura. Pese a lo que dice el titular de que muchos hablan y pocos leen a Kafka, algunos lo releen y dicen haber descubierto cosas nuevas cada vez. Nada extraño o esotérico. Igual que no se baña uno dos veces en el mismo río, no se lee dos veces el mismo libro. No porque el libro cambie en sí, sino porque cambiamos nosotros o nos cambia el río de la vida. Es el lector quien actualiza los textos, los saca del papel y los pone en acción a través de la lectura. La evidencia de que cambiamos está en la relectura.
La apabullante modernidad quijotesca es haber dado espacio al lector como personaje y al personaje como lector. Hay personajes que actúan y otros que leen, forma especial de acción doble, interior y exterior. El texto actúa en nuestro interior, como actúan en el interior del lenguaje, produciéndose —como si fuera un eclipse— la alineación de los lectores, reales e imaginario, y la vida, el Gran Texto.

La metáfora del Libro de la Vida, del Gran Rollo —como decía Santiago el Fatalista, la criatura literaria de Diderot— tiende a hacernos creer en que todo está escrito. Sin embargo, nuestra experiencia es la contraria: todo está por leer. Cuando releemos, incluso, nos encontramos con que no lo habíamos leído todo. ¿Es inagotable la lectura? Sí, desde luego.
Por eso la concepción del ser humano como lector tiene un gran valor metafórico. Del libro fatalista al lector inconcluso; del sentido oculto al sentido construido mediante la interpretación.
Como sistema interpretativo que somos, usamos nuestros códigos culturales, que se van enriqueciendo con nuestras experiencias personales convirtiéndonos a lo largo de la vida en lectores especializados en ciertos campos en los que nos centramos. Nos modificamos en cada lectura en un sentido real: varía la cantidad de información disponible para la construcción de nuestro siguiente proceso interpretativo. Es aprender de la experiencia, de la experiencia lectora como de cualquier otra.
Como en todo, existen lectores más perspicaces que otros. No solo lo son porque dispongan de más información en un sentido cuantitativo, sino porque son más finos en sus lecturas. Interpretar es una cualidad general que se va configurando en cada nuevo proceso. La cantidad de competencias necesarias para comprender un texto son tantas y tan complejas que hace que un texto sea siempre un reto, un desafío para la conciencia de quien se enfrenta a él. Las palabras son solo la superficie del texto. Las necesitamos para entrar en el espacio imaginativo que se nos pide que representemos, que atendamos tanto a lo que las palabras en su materialidad provocan en nosotros —un ritmo, un sonidos combinados....— como a lo que puedan evocar en los personal y en lo cultural como ecos.


Las máquinas que realizan procesos de lectura realizan sus trabajos en estrictos códigos unívocos. Nosotros, por el contrario, estamos abiertos al error, al malentendido, a todos los procesos que aquellos que están vivos ponen en marcha ante lo que nos desafía.
Se quejaban en el texto de cómo cada uno se ha ido apropiando de Kafka y haciéndolo suyo como si existiera un "Kafka verdadero", único, que es el que el crítico de turno posee. No muchos autores logran eso. En realidad aquellos que provocan lecturas múltiples son por ello los más ricos, los inagotables. El problema son aquellos que no solo no se leen sino que además han sido reducidos a una lectura canónica contra la que nadie parece tener interés en luchar.
No sé si existen autores indispensables. Solo sé que hay muchos autores buenos, tantos que podríamos pasar la vida leyendo y disfrutando, enriqueciéndonos en el diálogo con sus textos, haciéndolos nuestros. De algunos de ellos se habla; de otros, ni eso.


No sé si se habla de Kafka o de lo kafkiano, que son dos cosas distintas. Hace mucho que no veo a la gente con La Metamorfosis, El castillo, América, El proceso o la Carta al padre. Los libros electrónicos no tienen portada visible y eso hace que no sepamos qué lee cada uno a simple vista. Ayer estaba leyendo en el andén mientras esperaba el tren de regreso y un señor, tocado con una gorra roja, me dijo al pasar: "¡Ese es un buen libro!". Con los libros electrónicos o las tablets no te dice nadie estas cosas.
Me hace ilusión cuando veo a gente leyendo buenos libros. Igual que me deprime verlos con obras muy malas, de puro consumo, que no valen el tiempo que se tarda en leerles. De esas obras de moda se habla demasiado. Pero se olvidarán pronto.
Hay un Franz Kafka, afortunadamente diverso, que crea lectores K también diversos. No tiene nada de raro. Como lectores nos parecemos a sus personaje, en búsqueda constante de sentido y sin acabar de encontrarlo.

domingo, 25 de octubre de 2015

Sobre el otro Marte y su desierto despolitizado

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hacia un par de días señalábamos, al cerrar el anterior texto sobre los resultados de las elecciones en Egipto, la aparición de un texto en Ahram Online, el diario de titularidad estatal, de un artículo de Hani Shukrallah, prominente periodista —editor jefe de Al-Ahram Weekly y de Ahram Online, defensor de los derechos humanos y demandante de reformas durante la época de Mubarak, y político socialista—, que llevaba por título "Egypt: Revolution, repentance and rest".
El artículo se puede considerar una especie de epitafio sobre la política egipcia y coincide con la misma línea que aquí hemos seguido en nuestros análisis: la "hoja de ruta" no ha llevado a la democracia sino a la despolitización, desmantelando la revolución y sus aspiraciones. Escribe Hani Shukrallah que los que han estado ausentes en las urnas no han sido solo los votantes, sino especialmente la "política". El periodista insiste en lo ridículo de las afirmaciones dadas por las formaciones políticas y especialmente desde los medios.
Todas esas extrañas maniobras que hemos ido señalando en estos últimos meses que algunos medios y periodistas han estado realizando llegan a su culminación en las excusas de lo que entendían que era su tarea: maquillar con los porcentajes los resultados de unas elecciones que no interesaban a nadie como respuesta al propio proceso en el que estaban inmersas. Es difícil llevar a la gente a las urnas cuando estás despolitizando el país, sumiéndolo en el sueño de la política mediante un proceso de "narcosis" mediático.
Como era previsible, la culpa la tiene el pueblo. En este sentido titulamos hace unos días "la gente no tiene la culpa" en el sentido que se les ha convertido en agentes pasivos, ya sea mediante los ataques al parlamentarismo, a los partidos o los excesos de alabanzas a la presidencia como garante del sueño de los egipcios. Otros simplemente han despreciado el proceso viciado desde su origen.

In the Egyptian media there’s wailing and gnashing of teeth. ‎The “well connected” media “stars” that have overwhelmingly ‎dominated the oligarch and/or state-run media over the past ‎couple of years, no less than the troops of estimable nobody ‎guests, are torn between haranguing Egyptian citizens over ‎their lack of civic responsibility and offering the most bizarre ‎explanations for the low attendance.
‎(One woman guest, a presidential advisor commenting on the ‎abstention of young people from the vote, blamed their mothers, ‎another, a relatively unknown “film star” accused abstainers of ‎treason, several prominent talk-show presenters suggested it ‎was voters’ love for and trust in President Abdel-Fattah El-Sissi ‎that kept them away from the polls, after all, ‘who needs a ‎parliament when you have Sissi’. Others blamed the heat, one ‎TV anchor protested that Egyptians were too busy surfing ‎internet porn to go to the polls.)‎
Meanwhile, the young abstainers had a field day on the only ‎media available to them. One posted on Facebook that he’s ‎decided, after all, to head to the polling station: “I’m depressed ‎and need to be alone,” he snickered. Another urged the ‎winners to invite their voters to lunch upon the declaration of ‎the results. ‎
Yet the most glaringly and conspicuously absent from these ‎presumably post-revolution elections were not so much the ‎voters but politics. From start to finish, one would be hard ‎pressed to uncover even a smidgen of politics in the midst of ‎the hubbub. This, at least, the established media in all its ‎frenzy had to acknowledge, blaming it as always on “the failure ‎of political parties” in the country – a standard refrain ‎borrowed from Mubarak times. ‎*


Hani Shukrallah responsabiliza al régimen de Hosni Mubarak como el responsable de llevar al pueblo egipcio hasta el desierto más lamentable de la Historia: el del aburrimiento, un desierto sin oasis.
Mubarak no era el tonto que muchos quisieron ver a través del desahogo de los múltiples chistes. Nadie se mantiene nadie en el poder treinta años sin tener la capacidad de contener las iras desesperadas de un pueblo que ve cómo se derrumba poco a poco todo sin que nada se corrija o levante. A los presidentes egipcios les ha bastado con tener al Ejército detrás. Mubarak tenía, además, una Policía sin escrúpulos a su servicio, encargada de controlar cada esquina, con capacidad de hacer suyo —literalmente— un barrio o una manzana.
Entre las noticias más deprimentes y vergonzosas de estos días está la suspensión por parte de las autoridades de la Universidad de Alejandría de una conferencia-seminario, la que tenía planeada el ex asesor científico presidencial Essam Heggy, un reputado científico de la NASA. El caso viene de lejos y lo hemos comentado aquí en su momento. Así nos lo cuentan en Ahram Online:

Essam Heggy, ex-Egypt presidential scientific advisor who was slammed last year for questioning an alleged medical breakthrough, said late Friday that Alexandria University canceled a seminar he was supposed to give on planet Mars.
The NASA employee said the cancelation was due to national security concerns.
"Dear students, your passion for my lecture exceeded expectations, but Alexandria University has decided to cancel it for security concerns just one day before it was set to take place and while I was on my way to Alexandria," Heggy wrote on his Facebook page.
"All my regards and appreciation for the university heads and their relentless quest to maintain national security by preventing a lecture on the discovery of Mars," Heggy added sarcastically.
However, Alexandria University officials denied that the lecture was cancelled for security reasons.
"We rejected the lecture only due to the shortage of time, making us unable to receive Heggy," Ashraf Zahran, head of Alexandria University, told Aswat Masriya on Saturday.
"Some students filed a request to hold Heggy's lecture at the faculty of engineering campus, but the faculty's dean told them it would be hard to host him due to the time shortage, since the faculty first needs to implement some regulations before holding a lecture, such as checking the CV of the guest and the topic discussed, and then file the request to the university's dean to approve it," he said.
"The students decided to hold the lecture at the faculty of nursing instead and they reserved a hall there, but we also rejected the request as it violated the regulations process," Zahran said.
Heggy was the scientific advisor for Adly Mansour, Egypt's interim president following the ouster of Islamist president Mohamed Morsi in 2013. He left the post, along with Mansour’s staff of advisors, when President Abdel-Fattah El-Sisi took office in June 2014.
Heggy publicly stated in February 2014 that the "claims by the Egyptian army that it has found a cure for Hepatitis C and HIV are a scientific scandal for Egypt," after physician and Major-General Ibrahim Abdel-Atti announced he had invented a device which treats HIV and Hepatitis C with 100 percent effectiveness.
He said that the devices are unconvincing and appear to have no clear scientific basis.**


Y desde luego no lo tenían; ni la más mínima base. El caso de Heggy es uno de los grandes escándalos egipcios por lo que tiene de revelador de la farsa en la que se vive y se quiere hacer vivir. Como científico egipcio de prestigio, aceptó, tras el derrocamiento de Mohamed Morsi en 2013, regresar al país para ponerse a su servicio con sus conocimientos. Entonces todo "iba a cambiar".

Heggy hizo público el escándalo del "invento milagroso" que los militares egipcios decían haber encontrado contra la hepatitis C y el SIDA y un aparato para su aplicación. Por entonces, como ahora, se trataba de vender la imagen de un Ejército capaz de vencer a todo ser vivo, islamista o virus. Pero la decencia profesional y su recto sentido de lo que significa ser egipcio, le obligó a decir lo que pensaba frente a las vergonzosas declaraciones y vídeos promocionales con los que los médicos militares, con los generales en primera fila, presentaban al país.
La vergüenza se extiende ahora a la Universidad de Alejandría, que debería tener un compromiso como institución con el conocimiento y que, sin embargo, le ha cerrado las puertas ante la desesperación de los pobres alumnos, que han perdido la ocasión de tener un encuentro. Quizá el hecho de que la conferencia versara sobre Marte les haya parecido excesivamente provocador para los jóvenes.


Es en estos acontecimientos, en apariencia minúsculos, donde se revela el sentido de la Historia. Los rectores acaban siendo algo más parecido a funcionarios de prisiones que a personas que puedan mantener un prestigio más allá de la autoridad que los estatutos les conceden. Prohibiendo la conferencia de un científico han demostrado que no hay margen de futuro, que esos jóvenes deberán seguir esperando otra oportunidad de cambiar un país que década tras década está condenado al sueño. Haggy, como sus frustrados estudiantes deseosos de oírle, pensaron que la revolución haría cambiar algo. Pero no ha sido así. Ahram Online cierra su noticia sobre la prohibición de la conferencia con la misma coletilla con la que se cierran las noticias sobre todos aquellos que tratan de llevar un poco de cordura y dignidad al país:

Heggy was heavily criticised for his comments by local pro-regime media outlets. The alleged devices were never made available for public use in hospitals as Abdel-Atti had promised.**

De nuevo la lapidación mediática. Los mamporreros propagandistas del régimen levantan sus voces en los programas televisivos dedicados a la difamación y la calumnia. El que cae en desgracia, puede preparase. Decir lo que se piensa e ir contra la corriente tiene un final igual para todos: traidores a la patria, una patria en la que a nadie le interesa demasiado salir de las brutales cifras de analfabetismo que estos días han ido saliendo a la luz, incluso entre la población escolarizada. Pero ¿de qué sirven los científicos; el Ejército es la solución. Y se sigue así sin salida.
El final del texto de Hani Shukrallah es muy claro:

The de-politisation of Egypt has been possibly the Mubarak ‎regime’s single notable achievement. The ‘desertification’ of ‎Egyptian political space under Mubarak is now a well-‎established phrase in the country’s political dictionary. The ‎Egyptian Revolution, almost magically, recreated the political ‎realm – on the street, but was never able to translate this street ‎power into institutional power, the latter having beem held ‎and manipulated via a back-room, conflict-ridden deal ‎between the military and the Muslim Brotherhood.*


Ni el Ejército, ni los Jueces, ni la Policía, ni las Universidades, ni los medios han cambiado. Las instituciones que debían ser saneadas tras la revolución son las que han llevado el peso del cambio, por lo que no se ha producido ninguno. Solo la astucia del pescador que suelta algo el carrete para que el pez, mordido el anzuelo, se canse y pueda ser llevado mansamente hasta la red.
Pero la gente está empezando a ponerse nerviosa. Empiezan a querer ver a los egipcios que no les decepcionan y tienen realmente algo que decir. Apenas se han puesto en juego unos escaños en las elecciones egipcias y ya parece que fueron hace mil años. Nadie espera nada de ellas porque nadie espera ya nada del parlamento. Ni de la política, como decía, Hani Shukrallah, la gran ausente de las urnas.
Despolitización / desertización. Las arenas egipcias ya se parecen a las de Marte. Quizá por eso prefirieron no correr riesgos.



* "Egypt: Revolution, repentance and rest" Ahram-Online 21/10/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContentP/4/161463/Opinion/Egypt-Revolution,-repentance-and-rest.aspx
* "Alexandria Uni cancels lecture by Egypt's ex-presidential scientific advisor Heggy" Ahram Online 24/10/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/161728/Egypt/Politics-/Alexandria-Uni-cancels-lecture-by-Egypts-expreside.aspx




sábado, 24 de octubre de 2015

Parecidos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Quizá les haya pasado o quizás no. Puede que se hayan pasado la vida escuchando eso "¿sabes a quién te pareces?" o "me recuerdas a alguien, pero...". Cuando los parecidos son muy claros, uno se acostumbra y hasta creo que hay gente que le saca dinero a eso de parecerse a otros haciendo gracias de plató en plató o ahora colgándolo en YouTube. Hay gente incluso que ya no sueña con un empleo sino con un parecido, algo que les resuelve la vida mientras el famoso siga en candelero. ¡A falta de pan...!
En mi caso, sorprendentemente, mi parecido era más como un test de Rorschach. Durante diferentes etapas de mi vida me han ido confundiendo con distintas personas, lo que hace que no te aburras y te despierte cierta curiosidad. Después, al ampliar mis contactos con gente de otras culturas, también les recuerdas a alguien, a algún actor o personaje del que nunca has oído hablar pero con el que empiezas a sentir cierta camaradería.
Con el tiempo cambias menos y tus parecidos se van reduciendo. La última vez que me lo dijeron, estaba en urgencias con la nariz medio partida y una enorme gasa, y aun así se me acercó una señora a decirme aquello de "¿Sabe usted que se parece a...?". Pues sí, si lo sabía. O él se parece a mí, que es la cuestión primordial. Es decir: "¿Por qué nos parecemos a los famosos y no se parecen ellos a nosotros?". La cuestión es peliaguda porque si yo tengo tres minutos más en el mundo que aquel con el que la naturaleza me ha emparentado, sin comerlo ni beberlo, los derechos son míos. Es él quien se me parece. Pero nunca se lo dirán.


Aquí surge un conflicto entre Naturaleza y Cultura, porque nos parecemos por los genes pero nos distinguimos por la notoriedad, convirtiéndome a mí en un eterno segundón, en una mera réplica de un señor que ha podido hacer cualquier tontería mediante la cual se ha ganado el reconocimiento público y callejero.
Probablemente, la Naturaleza tenga un número posible de combinaciones para nuestras caras. El "aire de familia" siempre ha sido una garantía de legitimidad cuando no existía eso del ADN para confirmar paternidades. De ahí la preocupación en cuanto sales al mundo de ver a quién te pareces más o si no te pareces a nadie. Ha queda como una especie de satisfacción protocolaria en la que los visitantes del recién nacido de cada una de las ramas debaten sobre si ha sacado la nariz de su abuela Federica o es clavado al tío Antonio, aquel que hizo la mili en Melilla.

Con nuestra conversión en sociedad mediática, los parecidos —que antes habrían resultado un poco ofensivos— se amplían al aumentar el número de caras disponibles para comparar. La fotografía, el cine, la televisión, etc. nos guardan tal como éramos y ponen a trabajar nuestro módulo cerebral que se ocupa de estas cosas, de los parecidos. Los medios, tan preocupados por las imágenes, extienden esta manía comparativa a las personas y las más populares son copiadas, llegando incluso por algunos desequilibrados a presentarse ante el cirujano plástico con la foto de las personas a la que quieren parecerse.
Ya no se tiene la cara que a uno le ha tocado en la lotería de los genes, sino que algunos se la cambian a mitad de la existencia. El cine nos acostumbró a que los gánsteres se hicieran la cirugía estética a punta de pistola para evitar ser reconocidos. Es decir, quería dejar de parecerse a sí mismos.
También el cine nos avisó de las ventajas y peligros de parecerse demasiado a las personas. En algunos casos era toda una aventura, como en las distintas versiones El prisionero de Zenda, basadas en la novela de Anthony Hope. En otras, podía ser un drama, como en alguna película de Hitchcock, en la que todo el mundo te señalaba con el dedo como culpable de algún crimen. LKuego no es él, claro, sino uno que se le parece.


La cultura de la imagen ha hecho que seamos para unas cosas despilfarradores y para otras muy tacaños. Eso es lo que nos muestra el caso recogido por la CNN y otros medios sobre lo ocurrido al futbolista alemán Bastian Schweinsteiger, jugador del Manchester United. Nos lo cuentan así:

German footballer and Manchester United midfielder Bastian Schweinsteiger is considering legal action against a Hong Kong toy manufacturer that has made Nazi dolls that look just like him.
The dolls are produced by Dragon in Dream (DiD) a toy manufacturing company that specializes in producing "realistic, lifelike" action figurines, according to its website.
DiD's website was quickly disabled following the revelations, but the original site featured a doll labeled as "WWII German Army Supply Duty -- Bastian" that came complete with a uniform adorned with a swastika-bearing eagle.
The website appeared to be working later Friday.*


Es sabido que pintores y escultores de la antigüedad recurrían a las caras que tenían cerca para ponérsela a sus figurantes en los cuadros. Cuando pintaban un Moisés o un apóstol, buscaban entre los próximos a aquellos que les parecían más adecuados para cubrir el tipo que tenían que representar. Cuando hacían un retrato, lógicamente se basaban en un autor, pero si no era alguien concreto, solían tirar de amigos y vecindario para ponerles cara a los personajes de los cuadros o las esculturas. ¿Para qué perder tiempo pensando caras cuando tenías tantas por allí? A veces, incluso, esas caras se ponían como venganza contra alguien que te hubiera hecho alguna perrería, que te debiera dinero, etc.
La verdad es que el soldado alemán es clavadito a Bastian Schweinsteiger. Pero ¿qué problema supone esto? Podría ser su abuelo, mientras estaba en el ejército alemán de la época o de un hermano gemelo no reconocido y abandonado en el pórtico de una iglesia gótica en una ciudad alemana. La pregunta es ¿tengo yo derecho a mi cara en exclusiva? Por ejemplo: ¿podría demandar a alguien que naciera seis meses después que yo por parecerse a mí?
Desde el momento en que muchos viven de su imagen, de ceder a otros su uso mediante compensaciones, se genera ese peligro de la tentación de los parecidos. La CNN nos cuenta cómo se lo han tomado unos y otros:

Schweinsteiger's management company advised lawyers in Germany this week to begin legal proceedings, according to German newspaper Bild, with one media lawyer calling the doll a "clear violation of Schweinsteiger's personality rights."
DiD's phone went unanswered on Friday and it could not be contacted for comment by email, but the company previously told the newspaper that it was a "complete coincidence" that the figurine looked like the footballer.
"We thought all Germans look like that," DiD said. "Bastian is also a very common name in Germany."*

Debo reconocer que me encanta la respuesta de la compañía de Hong Kong. Durante siglos de contactos, los occidentales hemos afirmado que "todos los chinos son iguales", no en el sentido democrático o socialista del término, sino que no veíamos diferencias a simple vista. Mi trato diario con mis queridos alumnos chinos me ha demostrado que es solo falta de costumbre o de ajuste fino de nuestro módulo de reconocimiento. Por eso creo que la respuesta, además de tratar de evitar la demanda legal, tiene —aunque fuera involuntario— un cierto aire de ironía y de revancha intercultural. Esa extensión de la cara y el nombre del jugador hasta la normalidad alemana es la que practicamos habitualmente con los demás. Todos los alemanes se parecen, han venido a decir. Y muchos se llaman Bastian como en otros sitios se llaman "Pepé".
Como el mundo es un pañuelo hemerográfico, podemos recordar que esto no solo se hace con los alemanes desde Hong Kong, sino que se lo hizo el FBI a nuestro Gaspar Llamazares cuando le dio sus rasgos a algo peor que un soldadito sonriente para jugar un rato sobre un campo de batalla ficticio. El FBI usó a Llamazares para hacer el retrato robot de Bin Laden, que ya es jugártela, sobre todo si viajas mucho por el mundo. Corres el riesgo de que tengan que estar rescatando permanentemente desde las embajadas explicando quién eres y que no ha sido la genética esta vez, sino los dibujantes del FBI que, sin pedir los derechos de imagen por la vía reglamentaria, le han puesto tu cara al terrorista más buscado de todos los tiempos. ¡Que no se queje Bastian Schweinsteiger!


Termina la CNN diciendo que una exploración del catálogo en la red de la web de la compañía, revela sorprendentes parecidos de sus soldados en miniatura con "Daniel Craig, Matt Damon, Robert De Niro and Johnny Depp, among others"*. Ayer pude ver la película protagonizada por este último y debo decir, que Johnny Depp no se parece nada a Johnny Depp, sino que se parece a alguien que me suena mucho pero no consigo recordar.

Nos piden que imitemos a los más famosos bebiendo lo que beben, comiendo lo que comen y vistiendo lo que visten; nos piden que hagamos lo mismo que ellos y cuando lo hacemos se mosquean. No sé si todos los que compran las figuritas lo hacen porque se parecen a Schweinsteiger, De Niro o si ni siquiera se dan cuenta de la similitud. Incluso habrá gente que no las compre porque nos son del Manchester United sino seguidores del City. A lo mejor son los deportistas, artistas, actores, etc. favoritos del que hace las figuras y es un homenaje emocionado. ¿Quién sabe?
Entiendo que al jugador a lo mejor no le haya hecho gracia "parecerse" a un soldado alemán de la II Guerra Mundial. A lo mejor es lo que le ha molestado, más que el hecho de que sea su cara.
La verdad es que es muy difícil hacer una cara que no sea de alguien o que se le parezca. Podemos combinar rasgos para que no se parezcan a unos solo, al modo del escritor que toma rasgos de distintas personas para construir un personaje. Pero ¿por qué no puede haber un soldado alemán que se parezca a Bastian Schweinsteiger o uno británico a Daniel Craig? ¿Y por qué no puede llamarse Bastian, es que es suyo también el nombre o se lo pusieron sus padres por La historia interminable y les demandará Michael Ende? Yo empezaría a buscar fotos de soldados de la época hasta encontrar uno que se pareciera a la figurita para quedarme más tranquilo, sobre todo en lo legal.


Lo cierto es que las figuras están bien hechas y tienen su arte. Peor es cuando dicen que inauguran tu figura en el museo de cera y te encuentras que no se parece absolutamente nada. 
Hoy se parecen a unos; mañana seguirán iguales y los retratados dejarán de parecerse a ellas. Es ley de vida, aunque las de la cultura vayan por otro lado.


* "Footballer Bastian Schweinsteiger considers suing over Nazi doll" 23/10/2015 CNN http://edition.cnn.com/2015/10/23/world/schweinsteiger-nazi-doll-legal/index.html




viernes, 23 de octubre de 2015

La lealtad mal entendida o los peligros imaginarios

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Se suceden los análisis de los resultados de las elecciones egipcias en su primera fase. Me imagino que los ministros estarán ya más tranquilos porque lo que ellos aseguraban que era una conspiración de la prensa internacional para dejar en mal lugar al país es lo mismo que le están diciendo los comentaristas internos, que no tenía porqué distanciarse mucho ante la evidencia de una tan baja participación y unos resultados tan evidentes.
Con información de Reuters, Egypt Independent señala:

All but four of the 226 individual seats up for grabs in round one will be contested in run-offs between leading candidates to take place on October 26-27 after none of those running clinched more than 50 percent of the vote.
Three of those four seats were won by former members of Mubarak's ruling party, the National Democratic Party (NDP), which was disbanded in the wake of the 2011 Tahrir Square revolt that inspired hopes of sweeping democratic and economic reform.
The fourth seat was won by a Sisi supporter.
"For the Love of Egypt", a coalition of parties led by former intelligence officer and military general Sameh Seif Elyazal, won all 60 list-based seats contested in round one and is expected to secure the remaining 60 seats in the next voting round on November 22-23.
Seif Elyazal told Reuters before the election he hoped to form a bloc with like-minded independents elected on individual tickets to lead the new chamber and would eventually seek to curb the wide-ranging powers granted it by a new constitution passed by referendum in early 2014.*


Creo que un resumen sencillo de lo que ocurre y ocurrirá en las próximas fechas. Lo único que el gobierno o más bien el presidente no ha podido conseguir es que la gente vaya a votar, algo que parece vinculado con las elecciones.
Curiosamente la forma egipcia de entender la democracia es: a) que haya un golpe de estado; b) que el presidente sea un militar; c) que la coalición ganadora esté liderada por otro militar; y d) que el parlamento reduzca sus propios poderes (que en cualquier otro sistema se llama "equilibrio") por temor a molestar al presidente. Podríamos añadir que con los resultados hasta el momento, el hecho de que de los cuatro ganadores en primera ronda, tres formaran parte del aparato del régimen anterior, contra el que se hizo una "revolución" que se sigue invocando como origen espiritual de este régimen, sería una razón más.  Finalmente y siguiendo con la tradición, la lista "presidencial" se lo llevará todo, vote quien vote.
Fin de la hoja de ruta.


Lo que me sigue sorprendiendo en su descaro es que la finalidad que se le da al parlamento es única: salvar al presidente de los peligros que podrían emanar de él. No sé qué extraño concepto tienen de lo que es un Parlamento y de para qué sirve, realmente. Ante la falta de motivación política, de parálisis absoluta en lo ideológico, las elecciones se han intentado presentar como una forma de evitar males futuros, desmanes imaginarios, en un parlamento al que se juzga y condena por una especie de efecto "Minority Report".
Lo más sorprende de todo esto que este retorno al pasado se presente como una esperanza de futuro. Hay que recordar que la constitución actual, que define el parlamente y sus funciones y poderes, se hizo para enmendar la constitución islamista. Que la preocupación de la clase política (es una forma de hablar) sea quitarle obstáculos a la presidencia manifiesta que hay algo que falla en la concepción del Estado, de las instituciones y, sobre todo, en el sentido democrático que podría corregir los dos anteriores.


Por más que le quieran llamar "camino a la democracia", toda la trayectoria seguida desde la revolución y después del golpe de estado (el "no-coup") no ha sido más que la perversión de la democracia misma. Es la creación de falsas democracias lo que subvierte la confianza una y otra vez. Y esas democracias las crean los falsos demócratas que no creen en sus sociedades. Podemos buscar muchas explicaciones a este fenómeno, pero las hay muy sencillas: durante décadas a unos les ha ido muy bien con las dictaduras. Han hecho sus negocios; tienen poder e influencia. Realmente, la capacidad de hacer lo que quieren dentro de un estado que se desmorona. La desigualdad extrema le permite asegurarse estar en el lado que puede disfrutar de lo que tiene. Nos le interesa que nadie les quite esos privilegios que han mantenido durante años, familias enteras, hijos de privilegiados, que limpian sus conciencias con un poco de caridad visible para pasar por virtuosos.
Tampoco le interesa que haya una democracia a los islamistas, que desconfían de ella profundamente porque supone una perversión teórica, una herejía: que el poder y la voluntad del pueblo significan algo. No hay más voluntad que la de Dios y esa ya está escrita. Hace mucho que saben que sus verdaderos enemigos son las "libertades", concepto extraño a su pensamiento, como bien han analizado los teóricos e historiadores del pensamiento islámico. Ellos, los islamistas, no están aquí para traer libertades, sino para hacer que se cumpla la ley de Dios. Como bien decían en las etapas anteriores, para qué queremos constitución, si tenemos el Corán. A estos, como a los otros, les sobra el parlamento y les vale con el control de los escolares, que garanticen que las medidas no vayan contra la ley divina.


A los que les importa la democracia y la voluntad popular y el progreso y las libertades individuales y los derechos humanos, a esos parias, despreciados por militaristas e islamistas, a esos, los deprecian profundamente y los temen. Los estigmatizan porque les cuestionan la autoridad del sable o del libro que unos y otro levantan contra ellos y contra el futuro.
Los partidarios de al-Sisi, los que salen en esa lista de "Por amor a Egipto", se han empezado a llamar "lealistas", término querido por las monarquías en peligro, lo cual no deja de ser significativo. "Egypt loyalists" era el término que el titular de Egypt Independent usaba para referirse a ellos. Esa lealtad no deja de ser peculiar porque, como decimos, se basa en sacrificar el parlamentarismo en beneficio del presidencialismo, reduciendo de nuevo la política a la voluntad de la persona más allá de las instituciones. Pero eso no importa mucho si esa persona tiene al Ejército detrás y les garantiza que nada se va a mover y que todo vuelve a ser como antes, que es lo que está ocurriendo. Esta vez no lo dice la prensa extranjera, sino la misma prensa egipcia de donde aparecen y desaparecen voces críticas por temporadas.


Daily News Egypt hace un repaso de los comentarios realizados en los medios respecto a lo ocurrido en las elecciones. Estas son algunas de ellas:

Al-Hadidi criticised those who blame media for the “failure” of the elections. “Do not put the responsibility on us,” she said. “It is the role of the state and political parties to increase awareness those running for elections. They have to know by now that the political environment in Egypt does not go well.”
Amr Adeeb, presenter of Cairo Today daily show, said on Monday that there is “a contradiction in the attitude of the Egyptian youth”.
Adeeb pointed out more than 40,000 young men went to Mokhtar El-Tetsh Stadium in Zamalek on Sunday to attend the first training of Al-Ahly football team to be held under the new Portuguese coach, Jose Peseiro.
Compared to that, many youths were absent from Egypt’s parliamentary elections in the different polling stations across 14 governorates while the elderly were the majority of the voters.
“The training was on Sunday, which was also the first day of the first phase of the parliamentary elections,” Adeeb said. “This is the Egyptian youth’s way of telling all political coalitions that they have failed to attract them like football. They want to tell them that their favourite football team reflects their interests more than any political programme”.
Ibrahim Issa, anchor of a daily television show on Cairo and the People channel, also linked the elections’ low turnout to the failure of the government and the political parties.
“The Egyptian people are depressed,” Issa said on Monday. “I am talking here about the ordinary people. One year ago, they had high expectations, when President Abdel Fattah Al-Sisi started his presidential post. However, they did not see any promises realised in reality. They feel the parliament will add to this failure and will not solve anything”.
Issa said the 2015 parliamentary elections are the most “embarrassing” in Egyptian history.
El-Hadidi, Adeeb, Issa, and other prominent media anchors supported Al-Sisi since the 30 June demonstrations in 2013 that ousted former President Mohamed Morsi.**


La "lealtad" no es nada personal; es lealtad al que salvaguarda los intereses propios, una apuesta por la continuidad. La preocupación por lo ocurrido en las urnas hace que el tono de las voces se eleve y algunos comiencen a enfadarse. Unos lo hacen porque se responsabiliza a los medios y se defienden diciendo, con razón, que son los políticos los que deben atraer con sus mensajes a los electores. Sin embargo, los medios —muchos de ellos— ha contribuido a la sisimanía, que habrá derivado a muchos electores hacia la creencia en que el parlamento sobra y que con un líder "fuerte" es suficiente para sacar adelante Egipto o, como muchos piensan ya, poder seguir adelante simplemente en mediana paz por aquello de sobrevalorar la "seguridad" por encima de todo, volviéndose poco exigentes con el resto, que es casi todo.


Si el otro día un comentarista acusaba a los egipcios de estar pendientes del porno y no haber ido a votar, esta vez le toca al fútbol por atracción fatal. No creo que esperen muchas respuestas de la juventud. El presidente se dirigió a ellos expresamente para que recuperaran la "ilusión", algo difícil de conseguir si te la quitan con la otra mano. Echarle la culpa a ellos es demasiado fácil; también demasiado hipócrita. O se les ofrece algo más, una democracia más creíble y unos políticos que realmente tengan y quieran dar algo por el país, algo más que hacer lo que les pida el presidente o habrá poca respuesta joven. Al menos no por estas vías.


La apelación a la "depresión" popular está más justificada. No creo que sea la fatiga, como decía un ministro el otro día, por haber tenido muchas elecciones. No son las únicas voces, pero es significativo que se las considere críticas cuando antes se las consideraba partidarias de la presidencia. El sistema creado no permite pasar mucho más de ahí en la crítica porque no hay otra alternativa, que es de lo que se trataba. Pero si no hay alternativa alguna a lo que no funciona y se mantiene porque lo que hay más allá es el caos, la guerra civil, el apocalipsis islamista, las conjuras internacionales, etc., solo queda entonces esa depresión de la que será difícil salir. Será una larga siesta depresiva similar (o peor) a los treinta años de Mubarak porque se habrá eliminado la ilusión que hubo en 2011 y cuya energía se perdió.

Es la consecuencia de vivir del miedo, de la estrategia de estar siempre diciendo que se está rodeado de enemigos para conseguir que nada se abra. Esa estrategia lleva a la paranoia política, a vivir dentro de una burbuja de aire viciado.
La prensa es crítica ahora. Cuando el futuro parlamento muestre que su acto más grandioso, la forma de mantener esa lealtad, es autoinmolarse políticamente, quizá algunos despierten. Entonces recordarán que esa constitución que van a recortar para que el presidente se sienta más tranquilo ante no se sabe muy bien qué peligros, también la votaron ellos. Recordarán que recortando la constitución y las atribuciones del Parlamento también están recortando las suyas.
Siempre es triste ver a los pueblos renunciando gozosamente a ser más libres y responsables. Esta vez, al menos, ese parlamento leal no ha despertado ese entusiasmo que querían crear llevando a la gente a las urnas con la ilusión de cargarse su propia constitución y parlamento ante peligros imaginarios.
Con este texto ya terminado, veo en Ahram Online un artículo de Hani Shukrallah con el título "Egypt: Revolution, repentance and rest‎", al que sigue: "Parliamentary elections announce the death of politics in Egypt. Death, after all, is a most restful state." Ya lo comentaremos.
No es la prensa extranjera.



* "Egypt loyalists take the lead in parliament elections" Egypt Independent 22/10/2015 http://www.egyptindependent.com//news/egypt-loyalists-take-lead-parliament-elections

** "Low turnout marks ‘failed’ political environment: Talk show hosts" Daily News Egypt 21/10/2015 http://www.dailynewsegypt.com/2015/10/21/low-turnout-marks-failed-political-environment-talk-show-hosts/





jueves, 22 de octubre de 2015

Las elecciones egipcias o quién se burla de quién

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto sigue su particular lucha contra el mundo. Es más correcto decir que es el gobierno egipcio, pues los egipcios tienen su propia lucha con él también, aunque de un orden distinto.
El hecho cierto es el siguiente: los egipcios han votado muy poquito. Al gobierno le ha sentado bastante mal y desde fuera se ha tomado esto bastante a "broma", no por los egipcios, desde luego, sino por las pretensiones del gobierno.
En general, con razón o sin ella, no hay que irse fuera, pues los propios egipcios lo suelen hacer. Egypt Independent señala:

Turnout was so low in the first round of Egypt's parliamentary elections, that satirist Bassem Youssef derided it as an ingenious strategy to show the world Egypt had rid itself of its notorious overcrowding.*


Lo que no es impedimento para que los siguientes párrafos sean ya de preocupación por la forma en que se puede interpretar por parte del propio gobierno o el grupo de sus animadores:

Empty polling stations highlight disillusionment with Egypt's chaotic political transition but could have the surprise effect of bolstering President Abdel Fattah al-Sisi's authority by suggesting that, four years after they revolted against one-man-rule, Egyptians still look to the presidency as the main seat of power.
Voting in the first of two election rounds took place on Sunday and Monday but lack of interest from voters, even many who support the former general, could be interpreted as a green light to consolidate his own rule.
"This adds to his mandate and takes away from that of the parliament. This is part of this depoliticalisation process within which Sisi rose to power. All in all, I don't think he is a loser from what happened," said Amr Adly, non-resident scholar at the Carnegie Middle East Centre.*


Si esta es la respuesta a las urnas vacías, Egipto se encamina una vez más hacia el vacío. Sin la necesidad de que el pueblo se manifieste porque su aburrimiento o indiferencia se interpreta como adhesión y plena confianza en el líder que no quería ser presidente pero Sadat se le presentó en sueños para convencerle de ello, el futuro se esclarece y se oscurece en un solo movimiento. La política se convierte entonces en un arte de ventriloquía en el que el presidente, moviendo poco los labios, pone voz al pueblo, muñeco sobre sus rodillas. La política se convierte así en un diálogo con uno mismo en donde el pueblo sobra.
El llamamiento de al-Sisi a las urnas entra en contradicción con esto, pero ¿qué no arregla una buena propaganda? Igualmente es un revés que los jóvenes no respondieran a su llamamiento. Tampoco es problema si se explica que la juventud tiene tanta confianza en el presidente que ignora las elecciones parlamentarias.
Lo cierto es, más bien, que el propio sistema está generando esta apatía y desilusión respecto a las expectativas creadas. El hecho de que el gobierno se siga enfadando porque nadie entienda a Egipto debería hacerles reflexionar y pensar en algún momento del día que a lo mejor están en un camino equivocado.


El enfado del gobierno por no ser tomado en serio ha sido recogido por Egyptian Streets, que ha hecho una recolección de puntos de vista foráneos sobre ese "exceso de confianza" de los egipcios en su presidente y gobierno. Con el titular "Foreign Coverage Paints Gloomy Picture of Egypt’s Elections" presentan el siguiente panorama sobre la prensa internacional:

A “meaningless” election featuring a “low turnout” signalled the beginning of an Arab Winter and prompted “sarcasm and mockery,” international media outlets said of Egypt’s legislative elections, just as authorities accused them of attempting to tarnish the country’s image.
Egyptians have voted inside Egypt and abroad from Saturday to Monday, in the first of two phases which end in November.
The New York Times said there was “never much suspense” about the elections, noting that the voting system put in place by President Abdel Fattah al-Sisi “seemed designed to virtually eliminate policy debate or ideological competition.”
The Times added that “most of the candidates are local notables without known ideologies or platforms.”
Similar to the Time’s take on the elections, Bloomberg View proposed that the, “the election is structurally identical to the sorry affairs in dictatorships before the Arab Spring” explaining that “the point of the vote is simply to show that the government can engage in the charade of democracy.”
Egypt’s “meaningless” elections “set the scene perfectly” for an Arab Winter, Noah Feldman wrote.
However, the Egyptian government was quick to defend the poll and the political scene surrounding it.
Foreign Ministry Spokesman Ahmed Abu Zeid said in a statement late on Monday that Western media’s attempts to “to jump to conclusions regarding the results and significance of the elections before the end of the first day … to meet publication deadlines, indicates these reports’ inaccuracy.”
“Anyone with a basic knowledge of Egypt’s political landscape should know that this year’s parliamentary elections are subject to many complex factors,” said Abu Zeid, adding that these factors are linked to “electoral fatigue experienced by Egyptians after participating in eight polls in four years” and the “absence of the polarisation that marred” previous elections.
Abu Zeid took the foreign media coverage to task for “implying that Egypt’s political opposition is absent because the terrorist Brotherhood is not participating,” which he says demonstrates this media’s “lack of credibility.”
Indeed this was the first parliamentary race to be held in three decades with the complete absence of the Muslim Brotherhood, which was designated a “terrorist organization” only months after the military removed Islamist President Mohamed Mursi from power one year into his term following protests against his rule.
But Egyptians seemed to be refusing to play along in what Bloomberg View described as a “familiar farce.”**


El argumento de la "fatiga electoral" se presta realmente al sarcasmo, por lo que pronto el gobierno se quejará de que no solo no se entiende lo que significa que solo vote el 25% (según las cifras del gobierno), sino que empezará a hacerlo de que no se entienden sus explicaciones.
Hemos interpretado siempre la manía de la queja por no ser entendido como una forma de autoritarismo interpretativo que trata de imponer una visión unilateral del mundo. Por eso se dio el caso insólito de un ministro dando a la prensa internacional un listado sobre cómo debía llamar cada cosa según sus propios, verdaderos y únicos principios. Ahora el ridículo se extiende. No se trata de que la prensa se burle de los egipcios, se trata de que su gobierno se presta al ridículo. Sin tener en cuenta que ha tenido que cambiarse antes de las elecciones por los casos de corrupción en el Ministerio de Agricultura (y con sospechas de corrupción en otros ministerios, presentadas por la prensa egipcia), intentan aparentar una seriedad que no resiste muchos análisis ante las críticas constantes. Siguen sin entender que son las peregrinas explicaciones que dan, como ahora ocurre, las que provocan el rechazo en los que tienen que contarlo. Y eso va desde el sueño de Sadat por parte de quien dijo dar un golpe de Estado (el "no-coup") para evitar una guerra civil y después se presentó como presidente. Millones de egipcios debieron tener un sueño en el que Sadat se les presentó para decirles que no hacía falta que fueran a votar al parlamento porque el país ya estaba en buenas manos con el presidente.


El único que no tuvo ese onírico encuentro con Sadat debió ser el ministro que ha amenazado con hacer cumplir la ley y multar con una cantidad considerable de libras a los que no voten. ¡Qué injusto multar a los que confían ciegamente en el presidente y piensan que no es necesario el parlamento, que tienen demasiados poderes en la constitución que ellos mismos hicieron! El hecho de que muchos de los candidatos se mostraran partidarios de recortar sus poderes para aumentar los presidenciales es un absurdo más que nadie entiende. Pero el problema lo tiene el resto de la humanidad.
Un ejemplo de porque la gente no ha ido a votar y de lo que ocurre cuando lo hacen nos lo da el propio diario estatal Ahram Online que cuenta un caso que veremos en qué acaba por las personas involucradas en la elección:

Ahmed Mortada Mansour and Amr El-Shobaki are set to compete in a runoff for the remaining spot on the individual-system seats in the Dokki and Agouza constituency of Giza in the first phase of Egypt's parliamentary elections, which contradicts official prelimenary numbers suggesting a four-person runoff in the district.
Egypt's High Elections Committee (HEC) announced on Wednesday that Abdel-Rehim Ali has secured one of the two seats reserved for independents in the district.
The HEC had announced on Monday that Ali received 45,490 votes, followed by Mansour with 24,607, El-Shobaki with 19,638 and Sayed Gohar with 10,853 votes. The figures suggested that no one candidate won an absolute majority in the district, thus making a four-way runoff imminent.
However, tallies of ballots finalised late on Monday showed that Ali garnered more than the 50 percent necessary to make it to parliament without a runoff.
The constituency has been described as the "celebrity constituency" due to competition between four well-known public figures.
Ali is a controversial TV host known for his anti- 25-January Revolution stances. Mansour is the son of the Zamalek Club chairman and sits on the board, El-Shobaki is a renowned liberal political scientist who sat in the 2011 parliament and Gohar is a former-NDP MP who had occupied the Dokki and Agouza seat for 20 years.
The run-off will take place on 27 and 28 October.***


Aquí hay algo más que contradicciones entre las cifras oficiales y quién ha salido elegido. Con los votos contados, nadie habría salido y tendrían que ir a una segunda vuelta. Pero lo significativo es que una personalidad política, el analista Amr El-Shobaki tenga que disputar un segundo escaño mientras que el tipo que oficialmente se dice que ha ganado directamente el escaño es un personaje del antiguo régimen muy conocido y por nada bueno.
Sabemos quién es Amr el-Shobaki, pero ¿quién es el candidato proclamado diputado por la Comisión electoral aunque no coincidan los votos según las cuentas? ¿Quién es Abdel-Rehim Ali, más allá de lo dicho en el texto, un miembro del antiguo régimen, anti revolución de enero de 2011, etc.?
En agosto de 2014 se produjo un rifirrafe entre el presentador de televisión y el conocido magnate egipcio, Naguib Sawiris. Mada Masr tras contar el cierre del programa de Ali, señalaba:

Ali and his show have always sparked controversy, as he has frequently leaked private phone calls and messages from major political dissidents, mostly belonging to the ousted Muslim Brotherhood group, as well as activists backing the January 25 revolution.
In the last episode aired, Ali leaked a phone call between Sawiris and former vice president Mohamed ElBaradei, who he considers a traitor and part of a Western plot against Egypt.
Sawiris tweeted again in response, “If I am defamed by someone with little prestige, you know I am reputable.”****


Que el ganador sorprendente (primero nadie había ganado oficialmente un asiento, finalmente él sí) sea una persona que se dedica a pinchar teléfonos para atacar a las personalidades de la oposición, a difamar a las personas usando sus programas de televisión, etc., nos dice algo más sobre ese futuro parlamento que se está formando a través de este goteo electoral que es el sistema egipcio. Es un partidario más del antiguo régimen, de los de manera sucias y considerado por todos como un "informador" de los oscuros aparatos del Estado.
El final de la información citada de Mada Masr concluía:

Ali’s show drew major condemnation from anti-regime activists and rights groups, who deemed his leaks a flagrant violation of personal freedoms.
There has been speculation that Ali cooperated with state security — which has been accused of wiretapping phone calls and other communications of political dissidents — as part of a systematic smear campaign against the January 25 revolution and its symbols.
Political activists Mostafa Al-Nagar and Abdel Rahman al-Qaradawy both filed a lawsuit against Ali after he leaked a phone call between them. However, Dokki Misdemeanor Court acquitted Ali of all charges in May.****


¿Pretenden que alguien se tome en serio las elecciones, incluidos los propios egipcios? El proceso egipcio es dramático por lo que tiene de callejón sin salida, cada paso de la hoja de ruta se ha ido confirmando que traía de vuelta el autoritarismo, las cárceles de nuevo llenas y no solo de "terroristas", restricciones en los derechos humanos denunciadas por todas las instancias internacionales, etc. Solo el egotismo (idea stendhaliana que viene bien aquí) del gobierno se toma en serio a sí mismo, provocando la hilaridad de muchos. No es risa alegre ni satisfecha; es constatación penosa de la grandilocuencia y de la oportunidad perdida de haber desarrollado una revolución que aspiraba a más que esto, a más que a esta representación esperpéntica de democracia reflejada en espejos curvos y sucios. ¿Cómo tomarse en serio que compitan esos cuatro candidatos y salga elegido el informante de los gobiernos, el pinchador de teléfonos, el periodista sin escrúpulos, el usado para desprestigiar y difamar a las personas que pedían democracia?


La estrategia del gobierno, por supuesto, es decir que se burlan de "Egipto" y no de su "gobierno". Pretenden con esto, como el informador Alí, seguir viviendo de las denuncias de conspiraciones contra Egipto. Lo real es que a muchas personas del mundo, incluidos muchos egipcios, les gustaría que el país tuviera un sistema plenamente democrático, donde se pudiera debatir en paz las mejores soluciones, que votar fuera realmente un acto festivo y no penoso por los resultados. Mucha gente habrá ido a votar honestamente, se merecen algo más. No son los medios extranjeros los que le faltan al respeto a los egipcios; son sus propios políticos los que les ningunean y les usan para satisfacer su ego al sentarse en un parlamento que ellos mismos han convertido en inútil.



* "Poor election turnout in Egypt might strengthen Sisi's hand: analysis" Egypt Independent / reuters 21/10/2015 http://www.egyptindependent.com//news/poor-election-turnout-egypt-might-strengthen-sisi-s-hand-analysis
** "Foreign Coverage Paints Gloomy Picture of Egypt’s Elections" Egyptian Streets / Aswat Masriya 20/10/2015 http://egyptianstreets.com/2015/10/20/foreign-coverage-paints-gloomy-picture-of-egypts-elections/
*** "Runoff between 2 not 4 in Agouza and Dokki's 'celebrity constituency'" Ahram Online 21/10/2015 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/5/161460/Egypt/Egypt-Elections-/Runoff-between--not--in-Agouza-and-Dokkis-celebrit.aspx

**** "Talk show suspended after spat between Sawiris and anchor" Mada Masr 18/8/2014 http://www.madamasr.com/news/talk-show-suspended-after-spat-between-sawiris-and-anchor