Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Y nos
faltaba Marruecos. Por si tuviéramos poco con los incendios, la llamada
"crisis migratoria" hace que la crisis se desplace hacia la frontera
de Ceuta, con la entrada masiva que sigue todavía.
Muy mal
debe estar Marruecos para que se produzca este intenso y enloquecido impulso de
salir de allí. Las relaciones con Marruecos son de encaje de bolillos y
requieren de sesudos analistas para lo que tiene, sin embargo, una claridad sencilla:
casi 60.000 no son una cifra cualquiera y menos en personas que saltan una frontera. Mujeres,
niños, impelidos, ancianos... todo esos sale de golpe, por tierra y por mar,
corriendo y a nado. Son ya diecinueve muertos ahogados lo que se van
acumulando.
Si se
trata de un juego, este es mortal. Y
si lo provoca Marruecos, tiene muy poco aprecio por su pueblo.
En
RTVE.es nos recuerdan algunos datos en esta línea interpretativa de la poca
casualidad asociando la invasión con la visita de Pedro Sánchez a la
competidora Argelia:
"No sé si puede considerarse un factor determinante, pero sí existe una coincidencia temporal muy clara", declara Amirah Fernández sobre una posible relación entre lo sucedido en Ceuta y esta reciente proximidad con el país vecino a Marruecos. "La rivalidad entre ambos países existe prácticamente desde sus independencias. Ha habido etapas de cooperación e intentos de integración regional, pero la fase actual es una de las peores de las últimas décadas. Por lo tanto, es razonable pensar que en Rabat no haya sentado bien esta visita de Sánchez".
Para Marruecos, afirma el experto, la situación entre España y los países magrebíes suele interpretarse como un juego de "suma cero": "Si España mejora sus relaciones con Argelia, consideran que eso perjudica a Marruecos; y, del mismo modo, si mejora sus relaciones con Marruecos, entienden que perjudica a Argelia".
Ferrero explica que Rabat mantiene una posición de poder sobre Madrid, pero que esto es "consecuencia de una política de securitización y externalización de la gestión migratoria": "No es tanto que Marruecos haya buscado deliberadamente esa posición, sino que ha sabido jugar muy bien sus cartas dentro de un contexto en el que los gobiernos europeos, incluido el español, han delegado el control de los flujos migratorios en terceros países".*
Dicho
de otra manera: España no actúa como debe y acaba pagando las consecuencias de
una rivalidad entre países vecinos. Si quieres gas argelino, te llegan 20.000
asaltantes de la frontera mientras las autoridades marroquíes miran para otro lado o, incluso, se sospecha
que difundieron consignas alentando a través de las redes sociales.
Lo que
no acabo de entender es cómo Pedro Sánchez quiere seguir en el gobierno, pues
lleva un mandato que la caridad cristina prohíbe desear a tu peor enemigo o
rival. ¡Vaya legislatura! No quiero tentar a la suerte imaginando algo peor.
Las
imágenes ofrecidas desde la frontera, desde los malecones y playas son
realmente penosas, terribles y son muestras de desesperación. ¿Qué se les
promete, qué situación viven como para que se lancen de esta forma al mar, a
las puertas de entrada españolas y europeas? ¿Son conscientes de que van a regresar la mayor parte
de ellos, de que la aventura tiene su fin programado y que son conejillos de
indias para probar los límites de Europa?
El
salto se produce cuando tenemos a nuestro ejército y demás fuerzas repartidos por
todos los incendios del país, de norte a sur y de este a oeste. La nueva
situación obliga a decidir y a repartir los esfuerzos y recursos. También a dar
la cara.
Marruecos,
no es precisamente una democracia ejemplar;
es más bien un heredero de las monarquías absolutas en las que la vida del
pueblo no era un factor considerable. Los muertos en el mar saltando las vallas
no son más que una liberación de cargas. Hay otras consideraciones y si tiene
que haber unos cuantos muertos para eso está la propaganda, para sumárselos a
España responsabilizándola.
Parte
del juego es ese. Marcar el camino de España si no se quiere enfrentar a este
tipo de situaciones, por un lado, y vigilar las relaciones españolas con sus
rivales de la zona. Marruecos ha jugado, además, unas bazas con los Estados
Unidos de Donald Trump, que le sirven para actuar bajo la custodia
norteamericana. Se saben protegidos y Trump no ve con mucha simpatía a España ("¡horrible!") y sí con simpatías a las dictaduras que no le dan problemas.
No, no hay que olvidarse de los vecinos molestos, Parece que no estamos en ello y no aprendemos. Calor, incendios y entradas masivas, un buen cóctel de verano. ¿"Complejo", dijeron?
* Álex
Mateos "La entrada masiva e ilegal de miles de personas en Ceuta, ¿crisis
migratoria o coerción política?" RTVE.es 31/07/2026
https://www.rtve.es/noticias/20260731/entrada-masiva-ceuta-crisis-migratoria-coercion-politica/17174616.shtml































