lunes, 27 de abril de 2026

El autor del atentado

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Un atentado es cosa de dos, del que ataca y del atacado. Los motivos que les unen suelen ser unidireccionales, es decir, está el personaje notorio —Trump en este caso— y el que busca notoriedad —el atacante— con el atentado para sus causas y él mismo. Pero es esencial comprender qué lleva al atacante contra el atacado.

El atacante necesita legitimar su acción convirtiéndola en heroica. A sus ojos está realizando una acción que el mundo necesita. Ha visto con claridad lo que ocurre y ha trazado un plan que le acarreará la "gloria", aunque tarden décadas en reconocérselo. Ha encontrado finalmente el sentido de su vida en el atentado.


La línea del atacante que se nos muestra por las autoridades es clara: se manifiesta como anti cristiano. Esto le viene especialmente bien a Trump, que lleva una temporada de auto beatificación. Es como una confirmación de lo que el trata de representar a los ojos de sus seguidores. Se convierte en más "cristiano" si son los "anti cristianos" los que tratan de acabar con él.

En 20minutos se recogen algunas de las circunstancias del autor del intento de atentado: 

Asimismo, Allen habría publicado mensajes en redes sociales contra el presidente de EEUU y de carácter anticristianos, una idea en la que también ha abundado el propio Trump al referirse este domingo al atacante. "Cuando lees su manifiesto, es evidente que odia a los cristianos. Los odia profundamente, y creo que su hermana o su hermano se quejaron al respecto. Incluso presentaron una denuncia ante las autoridades. Así que era un tipo con muchos problemas", ha expresado en una entrevista en Fox News.*

De esta forma, Trump gestiona el odio anticristiano y se reviste de "cristianismo". La cuestión es que el "cristianismo" de Trump es cuestionado desde, por ejemplo, sus ataques contra el Papá o su representaciones de sí mismo como Jesucristo.  En su momento más bajo precisamente por su lucha contra los símbolos cristianos y sus representantes, lo que le ha llevado a perder apoyos de amigos como Giorgia Meloni en Italia y a ser criticado internamente, la baza de presentarse como el principal foco cristiano y por ello sufrir un atentado es una fuerte tentación para Trump.

En el texto se nos dice que "Allen justifica sus acciones describiéndose como un ciudadano que no está dispuesto a permitir que un "pedófilo, violador y traidor" —en posible referencia al presidente Trump" y alega que lo que hacen sus "representantes se refleja en mí", mostrando su "rabia" contra la administración actual. Lo de "posible referencia" no deja mucho lugar a dudas y dista mucho de la imagen que al presidente le gusta mostrar.

Pero hay también otras líneas del manifiesto que apuntan en diferente dirección. Son las que escribe cuando está ya en el hotel donde prepara el atentado: 

[...] el autor del tiroteo también se ha referido a la falta de seguridad dentro del hotel donde tenía lugar la cena de corresponsales. "Esperaba cámaras de seguridad en cada esquina, habitaciones de hotel con micrófonos ocultos, agentes armados cada 3 metros, detectores de metales por todos lados. Lo que recibí (¡quién sabe, tal vez me están gastando una broma!) es nada. Ni una maldita seguridad. Ni en el transporte. Ni en el hotel. Ni en el evento", valoró.

Además, describió como "de locos" la supuesta incompetencia del Servicio Secreto, afirmando que pudo introducir múltiples armas en el hotel sin ser detectado. "Cualquier agente iraní podría haber traído una ametralladora pesada y nadie se habría dado cuenta", escribió el atacante. "Lo primero que noté al entrar al hotel fue la arrogancia… La seguridad del evento está toda afuera, centrada en los manifestantes y los recién llegados, porque aparentemente nadie pensó en qué pasaría si alguien se registra el día anterior", agregó.

Es innegable que Allen burló todas las medidas de seguridad del evento. Pero el hecho de que manifieste su indignación por la falta de medidas y no su alegría. Esto nos describe una motivación diferente a la que se está barajando, es decir, presentarlo como un fanático anticristiano y no la del "ciudadano crítico", llevado al límite de su indignación, una especie de enfermizo perfeccionista. Su idea de ir alcanzando objetivos de su atentado por orden de responsabilidad y liberando a los que no lo son (como los agentes del servicio secreto, por ejemplo) responde a ese enfermedad de lo meticuloso que parece sufrir.

El fiscal general Todd Blanche ha recalcado este domingo que el sospechoso parecía tener como objetivo a miembros de la administración Trump, pero que la investigación sobre su móvil aún era preliminar. El presidente estadounidense, en cambio, ha sido más directo sobre las motivaciones de Cole Allen: "Tenía mucho odio en su corazón desde hace bastante tiempo... Era algo religioso, era fuertemente anticristiano".* 

Sea como sea, parece que la manipulación propagandística del intento de atentado para mayor gloria de Trump se puede quedar en poco. La idea de arreglar los problemas del mundo, como ha señalado la familia de Allen, parece ir en un sentido diferente a lo que les gusta al victimismo propagandístico de la Casa Blanca. 

Veremos en qué termina esto. 

* "El atacante envió un manifiesto a su familia antes del tiroteo en la cena de corresponsales de Trump: "Odia a los cristianos"" 20minutos 26/04/2026 https://www.20minutos.es/internacional/atacante-manifiesto-familia-tiroteo-trump-cena-corresponsales-casa-blanca_6962976_0.html

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