Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Ya
saben, si no te ven no existes ni tú ni tu idea, la que sea. Son tiempos de
espectáculo, de tratar de controlar lo que haces y cómo lo muestras. Hacer pasa a segundo término; mostrarse es más importante.
Tenemos
dos noticias que ponen en el centro del debate estas formas de hacerse ver y de
su eficacia.
La
primera de ellas nos habla de la exigencia de devolución de dinero por
programas contra violencia de género que se han invertido por pate de los
receptores de forma un tanto extraña para unos y de forma adecuada para otros.
Por ejemplo, en pintar bancos y papeleras de color morado en un parque de una localidad,
celebraciones que poco aportan contra la violencia que es de lo que se trata.
Los
ayuntamientos se defienden diciendo que pintar bancos y papeleras sí es eficaz
y que el gasto está bien hecho. Podemos discutir sobre si este tipo de medidas
son eficaces, pero siempre habrá otras necesidades que sí podrían ser cubiertas
con aplicación directa sobre las ya víctimas o las que lo serán de inmediato.
No creo
que el banco y la papelera frenen demasiado el problema, pero es visible,
espectáculo, además de un gasto que tiene sus aprovechados, sin duda. Quien
tomó la decisión de comprar pintura o cualquiera de las demás decisiones de lo
que podemos llamar "espectáculo" no lo hizo inocentemente. El
espectáculo es, por definición, "visible" y siempre podrán alegar que
ha sido "útil" frente a medidas más "discretas" y seguro
eficaces para tratar de paliar el problema.
Ya proliferean las empresas que venden su mobiliario como "contra las desigualdades" aprovechando el filón de las compras con las subvenciones. Ahorran a los ayuntamientos dedicar tiempo a otras soluciones sobre cómo gastar. Esto es sencillo, nada complejo y se ha cubierto el expediente.
Aquí, el ministerio —como ya hemos señalado— exige la devolución de la parte de las ayudas que considera mal empleadas, pese a algunas "explicaciones". En "Qué" nos explican el alcance del caso:
En concreto, entre los gastos inadecuados se
han encontrado patrones como talleres de manualidades, sesiones de
zumba o actividades festivas. Fuentes ministeriales subrayan que no se
trata de casos aislados, sino de prácticas repetidas en cientos de entidades
locales. El ministerio no ha hecho pública todavía la relación completa de los
ayuntamientos afectados.
La ministra Ana Redondo ha sido clara: se reclamará hasta el último euro que no esté debidamente justificado. Su departamento ha reforzado los equipos de auditoría, lo que ha permitido sacar a la luz irregularidades que, en años pasados, podrían haber pasado inadvertidas. El resultado es una cifra récord de reintegro que supera con creces los importes recuperados anteriormente.*
Vamos a
ver qué se consigue en este proceso, primero de redefinición de objetivo, es
decir, señalar qué es útil y qué no contra la violencia de género, y después
para la devolución del dinero. Lo primero será un apasionante debate semántico
político, lo segundo un duro proceso para rascarse el bolsillo.
Nos
parece adecuado que esto se produzca dada la gravedad del problema y la costumbre
de gastar de cualquier manera en beneficio de amigos ingeniosos.
Pero
nos llama la atención en la prensa otro debate sobre inversiones. Si antes era
el Ministerio de Igualdad el que cuestionaba la eficacia de la inversión para
limitar la violencia de género y apoyar a sus víctimas, ahora se trata de
cuestionar al propio Estado por sus inversiones. Nos referimos a otra forma de
entender el espectáculo. En VerificaRTVE enfocan el tema sobre el gasto
realizado en una campaña de celebración de los 50 años de democracia:
Nos habéis preguntado a través de nuestros servicios de WhatsApp y correo electrónico si es cierto que el Gobierno ha gastado 20 millones de euros en lanzar una línea de ropa llamada 'Dmocracia' "para luchar contra el auge de la extrema derecha". Es falso. El coste de la campaña ronda los 380.000 euros, tal y como confirman a VerificaRTVE desde el Comisionado para la 'Celebración de los 50 años de España en libertad', de la que forma parte la iniciativa, y desde la empresa de publicidad contratada para su desarrollo, BBDO.
"No puedo más con este país tronco, NO podemos llegar a fin de mes y el gobierno se gasta 20 millones de € para crear una marca de ropa para luchar contra el auge de la extrema derecha", dice un mensaje compartido en X más de 2.000 veces desde el 7 de julio por el que nos habéis consultado. La publicación adjunta el vídeo de lanzamiento de la línea de ropa. Otros perfiles en redes sociales difunden la misma grabación o fotografías de la campaña, pero cambian el coste de la línea de ropa, que cifran en 14,2 millones o 15 millones de euros.
El vídeo compartido forma parte de 'DMOCRACIA: una campaña de comunicación bajo el lenguaje de la moda', cuyo eslogan principal es: "Cuando te vistes, te posicionas". Se trata del lanzamiento de una línea de ropa que no está a la venta y que es una de las estrategias comunicativas para dar a conocer la iniciativa 'España en libertad. 50 años', lanzada por el Gobierno. En el perfil de Instagram puedes ver los vídeos e imágenes de la campaña de ropa, incluido el que comparte el mensaje y que protagoniza la creadora de contenido Marina Rivers.**
Igual que algunos cuestionan desde el Ministerio la eficacia del "zumba" o la pintura morada en los bancos y papeleras, es ahora el momento en que se preguntan sobre el coste de la campaña. Insistimos en esto último porque lo que se cuestiona realmente es el coste y menos la eficacia. La normalización del espectáculo hace que se vea como "normal" ("eficaz" es otra cosa) y que se busque llamar la atención de los medios, que pasa a ser siempre el objetivo final.
La defensa no es la "eficacia", sino lo falso del gasto que se les ha atribuido, lejos de esos 20 millones. En el fondo hay también dos luchas: la política en la que unos atacan a otros, en este caso, por el gasto atribuido y la lucha por conseguir audiencia a través de un elemento distinto, la moda o el uso sorprendente de ella al "desfilar" en espacios políticos, como el Congreso de los Diputados o el Senado.
¿Se combate así el auge de la extrema derecha? La pregunta es paralela a la de los casos de las campañas contra la violencia de género.
Lo que parece cierto es que todos, de una forma u otra, confían en el espectáculo confundiendo eficacia y visibilidad. Para lo primero se necesita inteligencia y buena programación, buen análisis de los problemas; para lo segundo, con el exotismo, la extravagancia puede valer.
Aceptamos que estamos en la Sociedad del Espectáculo y que las formas parten del encapsulado mediático, de la sorpresa, para luchar por la atención. Pero el gasto es limitado mientras que los problemas crecen. Son problemas reales, algo que no se resuelve solo con ingenio. El problema es que estamos aceptando esto como una forma de solución de... nada.
Esta es la imagen que nos llega hoy desde Reino Unido. Es del rival del extremista Nigel Farage. Sobran las palabras.
* Lorena Martín "Igualdad reclama 12 millones a ayuntamientos por mal uso de fondos contra la violencia machista" Qué 7/07/2026 https://www.que.es/2026/07/07/mal-uso-fondos-violencia-machista/
** Mª José Artuch y Carmen Hernaiz "Es falso que el Gobierno haya gastado 20 millones de euros en crear la marca de ropa 'Dmocracia'" RTVE.es VerificaRTVE 9/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260709/falso-gobierno-gastado-20-millones-marca-ropa-dmocracia/17150109.shtml





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