Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese a
todo, sigue habiendo negacionistas del cambio climático. El PP se ha metido en
un buen lío al establecer alianzas de gobierno con los negacionistas de Vox y
se lo están haciendo pagar.
Los
juegos de palabras no sirven para cubrir esa forma de demagogia de la ultraderecha
que se basa en negaciones, del cambio climático a la igualdad de género, y en
afirmaciones, del creacionismo al nacionalismo diferencial.
La
tontería de Rajoy ya se la están haciendo pagar. Las "explicaciones"
oficiales (a falta de algo mejor) sobre el columnismo sin importancia y un
tanto sarcástico fueron patéticas y reflejaban más que la idea en sí la incapacidad
de criticar sus propios errores, los de exdirigentes con poco seso y decididos
a llamar la atención mediática.
Con Vox
formando parte de los gobiernos autonómicos, el PP se ve obligado a asumir
parte de sus postulados y tratar de hacer juegos de palabras con los que
intentar desmarcarse de su propio socio. ¡Dura tarea! Si a ello se suman los
propios ex dirigentes, como es el caso de Mariano Rajoy, el lío ya está
montado.
Ahora
tocan los juegos de palabras con los incendios, la cara activa y dolorosa, del
cambio climático, una idea que pone nerviosos a muchos que temen que se
resientan los negocios turísticos e inmobiliarios. Entre danas e incendios, las
inversiones en un sector que depende del clima que hace aquí y del clima que
hace allí, se tambalean.
Para la
extrema derecha el "cambio climático" es un invento de los
ecologistas. Para los que han muerto en los incendios, para los que han visto
quemadas casas y tierras, arrasados los montes que les rodean, es en cambio una
dura realidad que no remite sino que crece en daño cada nueva temporada. Si el
año pasado fue malo, este lleva camino de ser peor.
Lo que
pasa un año apenas sirve para tomar medidas, temerosos de enfrentarse a las
fuerzas económicas tras el turismo y la idea idílica de la España climática,
llena de reclamos como la "costa del sol" y otros términos que tratan
de ignorar que ese sol es ya abrasador, que causa muertes, incendios, etc.
Las
muertes de extranjeros nos penalizan hacia el exterior que no entienden esa
extraña coincidencia. Todos esos jubilados que vivían en una España tranquila,
empiezan a recelar.
Ante
estos desastres innegables, los acuerdos de las administraciones se vuelven una
necesidad imperiosa. Pero más allá de las palabras están las medidas que llamen
a las cosas por su nombre y sean eficaces. Con eufemismos y negaciones no se
salvan tierras ni vidas.
Tras el
desastre, se impone mostrar una imagen de unión y presunta eficacia. En RTVE.es
leemos:
Durante una comparecencia conjunta, sin preguntas, de
ambos presidentes, Sánchez ha propuesto un gran acuerdo de país frente la
emergencia climática, cuyas consecuencias son devastadoras: "El
cambio climático mata", ha insistido el presidente del Gobierno.
"Lo estamos viendo en toda Europa, en toda
España", ha dicho Sánchez, que ha insistido en que "tenemos que estar
todas las administraciones a la altura del desafío que tenemos por
delante" y "concienciarnos de que el clima está cambiando".
"Los efectos de la emergencia climática se están agravando",
ha dicho, por lo que "tenemos que ser conscientes de que todos tenemos que
poner de nuestra parte".
Por delante, han coincidido ambos presidentes, un
verano que será "complejo" en lo que a incendios se refiere, por lo
que el líder del Ejecutivo "tendremos que estar alertas para responder con
la máxima celeridad". Una de las claves, ha dicho Sánchez, será la
prevención y que todo el mundo, desde las instituciones hasta la sociedad
civil, "sepa cómo reaccionar ante estas emergencias".*
¿Cuántos muertos, hectáreas quemadas, etc. han sido necesarios para que empecemos a llamar a las cosas por su nombre? La siguiente pregunta es: ¿cuántas inversiones, ajustes de competencias, reparto de responsabilidades, etc. serán necesarias para que los riesgos y destrozos se reduzcan?
No se han creado sistemas de avisos y se nos cuenta de alcaldes que han ido puerta por puerta avisando a los vecinos; no se ha previsto el número de extranjeros residentes en las zonas, lo que resulta claro por las muertes producidas. Creo que es el miedo a "asustar" a los residentes con demasiadas alertas lo que hace que esto no funciones. Sin embargo, solo es la prevención la que puede evitarlo.
Tenemos una causas externas, el aumento de la temperatura, pero también humanas, como es la falta de cuidado de los montes y de los valles. Los lugares turísticos idílicos se vuelven trampas mortales.
Entre el negacionismo y la dejadez, la falta de cuidado, la falta de personal suficiente y de medios, etc. nos adentramos en eso que las autoridades califican como "verano complejo" para evitar llamarlo de otra forma más clara. Son muchos los sabios y expertos que nos ha dicho que el primer paso para solucionar un problema es reconocerlo como tal, identificarlo.
La petición de un "pacto nacional" es casi cómica con lo que nos enfrentamos cada día. Los negacionistas que se declaren como tales y los que quieran contar con sus apoyos, que lo digan. Hace falta claridad, contundencia y eficacia. No hay "fatalidad" en los incendios y muertes; son el resultado de la conjunción de intereses que impiden tomar las medidas necesarias, de las limpiezas del campo a los cortafuegos.
Dejen a Vox y a los que les apoyan al margen. Los partidos con responsabilidad y responsabilidades son los que deben de dejar de jugar con las palabras y ponerse en marcha ante lo innegable, que no es precisamente "complejo".
* Noemí San Juan "Sánchez y Moreno agradecen la labor de las instituciones en el fuego de Los Gallardos: "La emergencia climática mata"" RTVE.es 13/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260713/sanchez-visita-zonas-afectadas-por-incendio-gallardos-almeria/17153685.shtml





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