Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cuando
uno es inocente es el primer interesado en que se le juzgue y queda clara la
inocencia. Cuando empezamos con tecnicismo para salir del embrollo, malo. La
prensa empieza a contarnos los intentos
de las defensa de algunos para evitar
los juicios, algo que no es precisamente lo que se debería hacer. No solo
no se demuestra la inocencia, sino que se trata de evitar los juicios.
Desde el punto de vista obligado de que se trata de un político, el interés en ser juzgado debería ser mucho más intenso. Este es el caso de José Luis Rodríguez Zapatero, de cuyo caso la prensa nos dice:
La defensa del expresidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, ha pedido la nulidad de todas las actuaciones en
el caso sobre las presuntas irregularidades con la utilización del rescate a la
aerolínea Plus Ultra que investiga el juez de la Audiencia Nacional José
Luis Calama.
En el incidente de nulidad general, al que ha
tenido acceso RTVE, el abogado considera que se han vulnerado el derecho al juez
ordinario predeterminado por la ley, a un proceso "con todas las garantías"
a la tutela judicial efectiva sin indefensión y a la presunción de inocencia.
Además, la defensa de Zapatero apunta a
"maniobras dirigidas a conducir el proceso hacia los órganos judiciales de
mayor conveniencia, soslayando al juez ordinario legalmente competente".
El letrado argumenta que se ha incorporado al
procedimiento una prueba "ilícitamente" analizada vulnerando el
derecho a la intimidad en este caso, y que el procedimiento "parte de
unos análisis de conversaciones privadas no autorizados", como el teléfono
móvil del presidente de Plus Ultra, Rodolfo Reyes.*
Como político con un peso histórico y una responsabilidad hacia sus compañeros de partido, del PSOE, Rodríguez Zapatero debería ser el primer interesado en que se celebren los juicios para dejar claro lo que repite cada día, que es inocente. Intentando evitar el juicio con cuestiones como las alegadas, lo que parece justamente es lo contrario.
Los juicios a los políticos son siempre políticos en un sentido: se juegan más que el resto. La inocencia debe ser clara y no debe dar la impresión de que evitan los juicios. Eso no solo es contraproducente, sino que afecta directamente a la ciudadanía, a una opinión pública que debe tener claras las cosas. No debe quedar sospechas de salir del embrollo con cualquier tipo de "trucos" legales porque eso se interpreta políticamente como "presunción de culpabilidad".
Todos somos iguales ante la ley, pero no somos iguales ante la opinión pública. Eso de lo que se quejan algunos políticos, de un juicio paralelo, es una realidad insoslayable. Hay cosas que pueden no ser delito, pero que tienen muy difícil aceptación social. La sociedad también juzga, tanto positiva como negativamente. Pensar otra cosa no es más que ingenuidad. Lo es sobre todo cuando son los propios políticos los que mueven a la opinión pública para que juzgue en las urnas, que es el gran tribunal.
Se nos ha olvidado lo de la mujer del César, que afecta también a hijas, parejas sentimentales, etc. Pretender que no nos afecta lo que hace una esposa, unas hijas o la pareja de turno no solo es absurdo, sino que suele ser interpretado como una forma sospechosa de culpabilidad o al menos de connivencia.
Entiendo lo que quiere hacer la defensa de Rodríguez Zapatero, salvarlo de la cárcel. Pero haciéndolo de esta manera, mediante un error de procedimiento, no lo salva de la otra cárcel, la de la opinión, la de la Historia. Cuando se llega a ciertas alturas en el poder, los jueces son solo una parte de la cuestión, una línea separada y necesaria.
Los políticos viven de la opinión pública y es lógico que sea esta la que opine y sentencie a su manera. No con la cárcel, sino con sus múltiples formas, que van del chiste al olvido, del sujeto en cuestión a los que le han apoyado y defendido para defenderse ellos mismos.
No debemos confundir la opinión pública con las campañas mediáticas para influir sobre ella. Es una lucha por su control y la desinformación se ha igualado con la información. Por eso es tan necesario un periodismo honesto e independiente. Acabamos teniendo una opinión, más o menos influida, pero hay otras muchas formas
Unos han elegido el camino de agravio usando a Aldama. Pero Aldama no prometió un país mejor ni más justo a nadie. No tiene promesas incumplidas, principios pisoteados. Ha delinquido. sí. Es culpable por lo que ha hecho; otros, además, por lo que han dicho, por lo que han prometido en cada mitin, en cada campaña, en cada acto público desde ministerios y presidencias.
Eso es lo que está en las mentes de la opinión pública, lo difícil de defender, aunque no contabilice en los tribunales.
* "La defensa de Zapatero pide la nulidad del caso al considerar vulnerado su derecho a un proceso "con todas las garantías"" RTVE.es 25/06/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260625/defensa-zapatero-nulidad-vulnerada-presuncion-inocencia-tutela-judicial-efectiva/17131126.shtml




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