domingo, 5 de julio de 2026

Lo mejor por llegar y el dr. Trump

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Dice Donald Trump en su discurso por los 250 años de los Estados Unidos que "lo mejor está por llegar". Lo dice desde una perspectiva carente de autocrítica y llena de bombo y platillos. En realidad, lo que Trump celebra es la suerte de los Estados Unidos por tenerle a él al frente, el mayor regalo posible sobre el planeta. Eso significa que aquello que no compartan esta afirmación son algo más que personas anti Trump; son personas contra los Estados Unidos, enfermos, algo que lleva proclamando desde sus inicios en la Casa Blanca.

 Que algunos se den cuenta ahora de que Trump no celebra los 250 años de Estados Unidos sino a sí mismo; que lo haga en la base del Monte Rushmore, donde cree que se debe esculpir su rostro como el mejor presidente desde siempre, etc. es significativo de en qué ha convertido a la República durante su mandato.

Sus años no han engrandecido más que su ego, si esto fuera posible. Lo que ha hecho, por el contrario, ha sido destruir los pilares fundamentales, internos y externos, de los Estados Unidos. Ha destruido su crédito como país y como súper potencia.

El camino recorrido hasta su llegada, según su versión, es el de un abuso parasitario por parte del resto del mundo, empeñado en que no fueran todo lo poderosos que podían ser. Esta visión del mundo que le rodea y del deseo manifiesto de imperialismo norteamericano gira en torno a su sentido del "poder". Su punto principal es la pregunta "de qué sirve el poder si no se usa". Esta sencilla expresión está en el centro del pensamiento trumpista y le hace ir cada día un poco más allá, estableciendo el abuso como forma natural de actuación interior y exterior.

Y el poder es la fuerza, la herramienta disponible. No hay nada que discutir, que negociar. Quien tiene la fuerza de imponerse no necesita más. Las leyes, el diálogo, etc. no son más que formas de los débiles: el superhombre es norteamericano.

Pueden ser aranceles o bombardeos, invasiones o cualquier otra fórmula. Todo se usa para obtener lo que se desea y lo que se desea no tiene límites. Por definición, se desea lo que otros tienen. De petróleo a minerales raros, de una posición estratégica al control del mar. De todo es posible apropiarse si se tiene la fuerza necesaria. Lo vemos cada día.

Trump ha incentivado el nacionalismo extremo porque todo esto se "justifica" en un destino de orden divino que quiere Estados Unidos reine sobre el planeta. Nada es casual; todo forma parte de ese destino manifiesto y él, Trump, es la mano elegida para llevarlo adelante. Durante mucho tiempo se ha considerado infantilismo y extravagancia el comportamiento y las palabras de Trump. Hoy comprendemos que son en serio, que hay un público norteamericano que las cree, que acepta los supuestos señalados.

En el camino quedan libertades, propias y ajenas, compromisos y aliados. Todo eso son cargas y el camino debe ser ligero de equipaje, de compromisos. Estados Unidos, piensa Trump, no necesita al mundo; el mundo, en cambio, necesita su liderazgo y visión del nuevo orden mundial.

Esto se gestiona desde una política del espectáculo, ridícula e insultante, simplista para unos grupos sociales que le apoyan y ríen las gracias y ocurrencias por mucho que vayan contra las libertades.

En RTVE.es no cuentan su última gracia: 

Este jueves, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha publicado en redes sociales un vídeo generado con inteligencia artificial en el que aparece caracterizado como doctor y diagnostica de TDS (síndrome de delirio anti-Trump) a Julia Roberts, Robert de Niro y otros actores críticos con él. No es la primera vez que Trump usa la IA para burlarse de sus detractores. Te contamos este y otros usos que ha hecho el presidente estadounidense de la inteligencia artificial.

El vídeo de minuto y medio, publicado el 2 de julio en sus perfiles oficiales en Instagram, X y Truth Social, ha sido compartido cerca de 50.000 veces y ha tenido millones de reproducciones. La publicación arranca con un “doctor” Trump con bata blanca en lo que parece un hospital diciendo en inglés: “¿Usted o algún conocido ha sido diagnosticado con TDS (siglas en inglés de un inventado ‘síndrome de delirio anti-Trump’)? Los síntomas pueden ser implacables. Afortunadamente, soy el doctor Trump y tengo un tratamiento”. 

Los siguientes planos muestran a actores como Rosie O'Donnell, Whoopi Goldberg, John Leguizamo, Edward Norton, Robert De Niro o Julia Roberts en una consulta hablando de lo que les ha supuesto padecer esta enfermedad inventada: “Pensaba que era un caso perdido. [...] Pero tras seguir el tratamiento, noto la diferencia”, afirma una falsa Whoopi Goldberg. Segundos después un ficticio De Niro asegura: “No podía comer. No podía dormir. Estaba constantemente enfadado. Hacía la vida imposible a quienes me rodeaban”. El vídeo concluye con Trump diciendo: “El tratamiento es sencillo: apague las noticias falsas, rece y, si alguna vez se siente ansioso, tómese una Coca-Cola Diet como hago yo. Verá una diferencia notable en su vida”.*

 

No tiene ninguna gracias. Es una forma de estigmatizar e insultar a los que tiene en contra. Trump no es un presidente al uso; no tiene un sentido de respeto al cargo o claridad en sus límite. Es la falta de límites lo que caracteriza al hombre más poderoso de la Tierra. Eso le da derecho al insulto y se corre el peligro de que constituya una forma de señalamiento de personas en un país lleno de armas y de cada vez más gente con ganas de usarlas, como ocurrió con los alientos al asalto al Capitolio y los lobos solitarios que iban de caza a las fronteras del sur para disparar sobre los inmigrantes.

Trump ha llenado el país de campos de concentración para inmigrantes, ha separado a familias de sus hijos como forma intimidatoria y ha sembrado el miedo a ir a los estadios por temor a ser detenidos por el ICE. Los países como México o Cubas, tras Venezuela, corren el riesgo de ser invadidos violentamente cuando él lo decida.

Lo ocurrido en Irán ha abierto una puerta al futuro para unos y otros. Unos tratarán de resistir y otros de evitar esa resistencia. No se debe repetir el "error de Irán" piensan. El próximo será otra cosa.

Los actores considerados como "enfermos" son personas con derechos y su principal derecho es el de poder ser críticos con un presidente que les representa en su totalidad. Trump los convierte en enfermos y es él quien les diagnostica su enfermedad: la oposición a Trump.

El velo totalitario cubra ya parte de los Estados Unidos. Necesita los golpes internacionales para presentar a sus opositores y críticos interiores como enemigos de América, mientras que él encarna la gloria, una mañana cada día mejor.

El horror que crean los Estados Unidos de Trump solo en parte se atreve a formularse ante el temor a represalias o a que sea una pesadilla de la que despertaremos pronto. Pero no es un sueño; es una terrible realidad ante la que solo cabe la unión y el distanciamiento, la menor dependencia posible. Trump necesita de nuevo un mundo dividido del que erigirse en salvador, un mundo que tema al otro y que le aplauda, que active su ego cada día con aplausos y vítores.

Estos 250 años de los Estados Unidos ya no son una celebración de la creación de un país que acoge lo bueno del mundo, a los perseguidos por tiranías e ignorancia. Es ahora una mezcla de retrocesos, del racismo a la dictadura, de reino del miedo y de la euforia peligrosa.

No sigamos poniendo el énfasis temeroso en el uso de la IA en los insultos de Trump. Eso es lo de menos; es solo el espectáculo. Lo importante no son los usos tecnológicos, sino los objetivos de intimidación, escarnio, etc. que le sirven de fondo. Es lo que realmente importa, algo digno de la peor época soviética.

Creo que hay poco que celebrar y mucho en lo que pensar. Los Estados Unidos que Trump celebra no son más que una versión de sí mismo. Dice que "lo mejor está por llegar". No nos tranquiliza nada.


 

* Paula Mayoral Muñoz "Un doctor Trump creado con IA 'cura el síndrome anti-Trump' a críticos con él como De Niro o Julia Roberts" RTVE.es / VerificaRTVE 03/07/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260703/doctor-ia-cura-sindrome-trump-actores-criticos-robert-niro-julia-roberts/17143209.shtml

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