martes, 24 de diciembre de 2019

El cierre del Museo de la Prensa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario El País, a través de su corresponsal en Washington, Antonia Laborde, nos trae un titular triste: "Llega la hora del cierre para el museo de la prensa de Washington". Bajo el titular, una visitante disfrazada de Papá Noel hace fotos con su teléfono móvil a una larga fila de primeras páginas en las que la noticia del día es "Trump Impeached", a veces reducido a un simple pero impactante "Impeached".
Lo primero que señala la encargada de relaciones públicas es que no debe tomarse como "algo simbólico", que es simplemente una empresa que se lanzó a volar en 2008 y a la que le llegó la crisis económica y no ha sido posible rentabilizarla. Bueno, esa es la labor de una Relaciones Públicas, convencernos de que murió feliz en la cama. Pero temo que va a ser difícil evitarlo.
En el texto se señala:

Un letrero azul avisa desde la fachada del Newseum, el museo de la prensa de Washington: “We are on deadline”. La frase juega con la jerga periodística, el temido deadline que implica la hora del cierre en periódicos y revistas. En este caso, esa hora es el 31 de diciembre, cuando la institución cerrará sus puertas. En una paradoja irresistiblemente trumpiana, este templo consagrado al Dios de las noticias cerrará el mismo año en el que la capital estadounidense ha dado la bienvenida al espectacular museo del espionaje.*



La cuestión no es cuando cierras, evidentemente, sino si vuelves a salir, algo que hace el sol todos los días con completa naturalidad, pero requiere de un esfuerzo grande por parte de los periódicos. ¿Son ya un anacronismo? ¿Están en ese "deadline" con el que juegan en el museo?
No es fácil ser optimista con la prensa. Hay que separar la "prensa" de la información como contenido que la usa, entre otros, para ser difundida. Hubo un tiempo en que no había nada entre la gente y lo que ella no sabía, que solía ser todo lo que había más allá de su propia casa. La carta de algún familiar, si sabían leer y escribir, les decía algo que no solían comprobar, que existía un mundo más allá de sus sentidos. A eso a lo que dio forma y sentido la "prensa". Real o inventado, la gente se acostumbro a moverse mentalmente por esos espacios que le eran descritos. Y así siguió mucho tiempo.
La "realidad" exterior era lo que contaban los periódicos. Fragmentaron o construyeron la realidad a golpe de palabras y algunas imágenes, grabados y posteriormente fotografía, invento que permitía comprobar que lo que se contaba era al menos visible.


Hablamos de un mundo en el que la movilidad era mínima. La urbanización contribuyó al crecimiento de la prensa; juntó a su público, por lo que hizo que este surgiera, demandando más y más noticias sobre el mundo.
La democracia está ligada a la prensa porque lo está al conjunto de la vida política a través de la idea de opinión pública y la necesidad de estar bien informados para decidir. La prensa está ligada a las dictaduras porque los dictadores también necesitan público. Por eso la vida de la prensa siempre ha estado marcada por la visión que tengan de sí mismos los profesionales y los editores, según el lado en el que estén. La independencia de la prensa y de los profesionales es consustancial al papel que debe jugar.
Pero todo eso se transforma irónicamente cuando se produce la explosión de los medios de información. La aparición de múltiples medios después de la prensa la transformó mediante un fenómeno sistémico de readaptación a los huecos que iban creándose.


Hoy parece que el ciclo de los medios está provisionalmente cerrado (puede aparecer en cualquier momento otro que cambie el panorama mediático), dejando a la prensa como obsoleta en cuanto a velocidad, capacidad de cambio y límites, tres parámetros esenciales para informar.
Pero creo que son otros los factores realmente. Nuestro sentido del tiempo y el espacio ha cambiado (McLuhan ya lo advirtió). También nuestro sentido de lo que es estar informado y de lo que nos importa en el mundo. La persecución del entretenimiento como factor esencial ha hundido la propia materia, la información, produciendo millones de trivialidades por segundo para atraer nuestra atención y alejarla de la realidad.
En realidad vivimos sin sentido del tiempo, en un agotamientos decadente que necesita del estímulo constante para sentirse vivo, prisioneros de modas, deseosos de ser el centro narcisista del mundo para compensar nuestra real inferioridad en el mundo de las pantallas, el de la nueva era en que nos encontramos.


La prensa está vinculada más con el mundo reflexivo de la palabra escrita, que fija la realidad a través del texto verbal. Hoy esta misma realidad se encuentra en duda, cuestionada o, peor, fabricada para nuestro gusto o espanto. También la falsificación, la pseudo realidad, ha sido nociva para las noticias. Ver ya no es creer, sino la antesala al engaño.
La mayor parte de los jóvenes que acuden a las facultades de comunicación o similares por todo el mundo quieren ser otra cosa distinta a lo que querían en los 70, la época en que un periódico podía tumbar a un presidente mientras que en la que vivimos un presidente consigue cada día tumbar a casi todos los medios declarándolos "enemigos del pueblo". Hoy se teme más al tuit destructivo que al botón rojo que aterrorizó a varias generaciones.
El cierre del Museo de la Prensa, con el frente lleno de primeras páginas de la prensa del país con la noticia del "impeachment" de Trump no es una buena noticia, ni desde luego un bueno momento. Con lo dado que es Trump a ponerse medallas, pronto dirá que el museo ha cerrado gracias a él.


Se puede hablar desde muchas perspectivas de la crisis de la prensa. El pensar demasiado en la economía nos hace confundir efectos y causas, aunque lo único que se mira es la cuenta de resultados. Es el traductor universal de lo que funciona o no. Pero sea por la causa que sea, lo cierto es que esto tiene importantes consecuencias sociales, morales, políticas.
Las formas auto información no buscan el equilibrio o la ecuanimidad sino conseguir sus propios objetivos, ocultos o a la luz. La información se ha convertido por un lado en una simplificación extrema y por otro en una compleja lucha por conseguir la atención necesaria para causar efecto.
El progresivo uso de elementos no racionales, sino emocionales, distorsiona el papel especular sobre la realidad y fabrica los esperpentos que interesan en cada momento. En esto ayudan las investigaciones sobre las emociones o la cognición. No se trata de informar como de llevar a la gente hacia un punto al que interesa llevarle. Los crecientes informes sobre la manipulación de la ciudadanía hacen dudar de qué papel juega esta. ¿Debe estar ahí para ser intoxicada, manipulada? ¿Es esa su función?
En la guerra de la información, las posibilidades de unos medios independientes son cada vez más complicadas. La pérdida de la identidad es el pago por intentar sobrevivir en el caos cacofónico de los medios.
La crisis de la prensa coincide con la explosión de la Comunicación, con la construcción final de la Sociedad de la Información, con el mundo convertido en un circuito de contacto instantáneo global. No es coincidencia. Lo que sobrevive es lo distinto, aquello cuyas funciones no son asumidas. En este caso, la Prensa ha sido desmembrada.
No sabemos el futuro, pero se perciben sombras de lo que se acerca a través de este revuelto presente. El museo cierra, pero los medios se transforman y lo que empezó sirviendo para algo acaba sirviendo a amos muy diferentes.
Que cierre un medio es grave, pero que cierre el museo de la Prensa es algo revelador también de que algo ocurre. Podremos pensar que es mala gestión, pero seguro que haya algo más. Es la paradoja de estos tiempos saturados de noticias que no nos dejan ver el bosque.


* Antonia Laborde "Llega la hora del cierre para el museo de la prensa de Washington" El País 24/12/2019 https://elpais.com/cultura/2019/12/23/actualidad/1577121461_849492.html

lunes, 23 de diciembre de 2019

Jamal Khashoggi o el 5 x 1 ineficaz

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
La condena a muerte de cinco personas y de otras a cárcel en Arabia Saudí por el secuestro, tortura y asesinato de Jamal Khashoggi no soluciona el problema principal: la forma en que la monarquía saudí "define" y "soluciona" sus problemas. A la sombra de los Estados Unidos, el Reino parece que puede hacer todo lo que le perezca bien o aunque le parezca mal hacerlo. Todo el mundo sabe que está mal secuestrar a una persona en un consulado, torturarlo, asesinarlo y cortarlo en trocitos sin que se vuelva a saber de él. Creo, sí, que todo el mundo sabe que no está bien.
La autoría no tiene dudas más que para los saudíes que ahora pretenderán ir por el mundo diciendo que han hecho justicia, aunque nadie sepa qué es lo que han hecho más que enterrar a Khashoggi por segunda vez. Primero el cuerpo, luego la memoria. Pero es más difícil enterrar a la segunda que al primero. Les seguirá trayendo disgustos.


En The Washington Post, el periódico para el que escribía Khashoggi, la noticia queda a falta de que los comentaristas expresen las opiniones y críticas, pero ya apuntan a la farsa judicial:

The verdicts came after a trial in Riyadh’s criminal court that lasted nearly a year and was largely shrouded in secrecy, with court sessions closed to the general public. Human rights groups warned that the lack of transparency made the proceedings unfair, and increased the likelihood that senior officials could escape justice.
Diplomats from the United States, Turkey and several other countries were allowed to attend but told not to reveal details of the trial. Members of Khashoggi’s family also attended, according to Shalaan al-Shalaan, a spokesman for the Saudi public prosecutor.
In addition to the five people who received the death penalty, three more people were sentenced to jail terms totaling 24 years, according to Shalaan, who did not name any of the convicted defendants.
The CIA concluded last year that the crown prince had ordered Khashoggi’ s assassination, contradicting Saudi Arabia’s insistence that Mohammed had no knowledge of the plot. However, Saudi authorities had said they were investigating the roles played by two senior aides to the crown prince in organizing and dispatching the team of agents who killed Khashoggi.*



Con las evidencias claras de que Khashoggi fue engañado, torturado y desmembrado por los miembros del consulado en Turquía y por agentes de la Seguridad del estado, cuya llegada y salida está perfectamente sincronizada con el crimen, las únicas dudas por resolver son las de la implicación directa del príncipe coronado, la pieza de caza mayor, del que nadie duda que fue quien diera la orden de la ejecución, pero que estos cinco condenados a muerte van a salvar, al menos en apariencia. Serán oficialmente los "culpables", los cinco que tomaron la decisión de eliminar al molesto periodista bien emparentado. Al fin y al cabo, en Arabia Saudí tomo queda en su amplia familia.
Pero queda, por otro lado, lo segundo más importante: ¿ha pasado algo? Esta es la gran pregunta que se han de hacer los dirigentes y responsables de los diferentes países occidentales cuando se tengan que cruzar con el príncipe coronado, Mohamed Bin Salman.


La capacidad de los saudíes para mirar a otro lado está marcada por su propia historia. Pero para el mundo exterior la cuestión es distinta. Como siempre, los países deben elegir entre sus principios y sus intereses. Desde el punto de vista de los primeros, Arabia Saudí estará gobernada por una persona cuyo concepto de la política incluye el secuestro, tortura y asesinato de los opositores. La verdad es que ser opositor en Arabia Saudí es bastante sencillo porque apenas tienes libertades y si eres mujer, menos.
Para prepararle el trono del Reino, las arcas saudíes invierten millonarias cifras en convertir al príncipe Bin Salman en una especie de Che Guevara, por lo que todas las campañas en las que se trataba de reflejar la modernización se han ido al traste con lo ocurrido a Jamal Khashoggi.


No sabemos muy bien qué es lo que falló o si, por el contrario, todo funcionó como siempre. Quizá los saudíes calcularon mal el enfrentamiento con un periodista "adoptado" por la prensa norteamericana en pleno enfrentamiento de Donald Trump con los medios.
La "credulidad" de Trump ha sido más que engorrosa incluso para los republicanos (hoy tan cerrando filas). Una y otra vez el presidente decía cuando era preguntado por la prensa sobre el asesinato que el príncipe le había dicho que no tenía nada que ver con el asunto. Una y otra vez lo repitió... hasta que la CIA tuvo que salir a decir que era imposible que el príncipe no supiera nada del caso y lo consideraban el último responsable sobre el crimen. ¡Qué triste que hasta tus servicios secretos te dejen en evidencia! Pero el raro color de Trump no proviene del sonrojo precisamente.


Otra credulidad en cuestión ha sido la egipcia, que ha ido diciendo que cree firmemente todas y cada una de las contradictorias versiones que el Reino ha ido dando. Pero, ¿qué no hace por un amigo al que tanto debes? Después de regalarle dos islas (Tiran y Sanafir) y de hacerlas desaparecer de los libros de Geografía en las escuelas, esto parece una fruslería. Pese a ello, no deja de ser inquietante dado las prácticas similares que el gobierno egipcio mantiene con los que no le gustan. Por mucho menos desapareció Giulio Regeni para regresar ya cadáver torturado.
Más allá de la guerra interna norteamericana, el asesinato de Jamal Khashoggi afecta a la creciente corriente de asesinatos de periodistas. El miedo a Khashoggi era por su potencial mediático y a su empeño de crear nuevos focos de información lejos del control de los poderosos gobiernos de Oriente Medio. Los que han creado sus propias cadenas para influir en Occidente y mejorar de imagen no aceptan que existan medios críticos contra ellos. Eso está medianamente claro y este crimen es la constatación de lo que ocurre a las voces disidentes. Khashoggi llegó más lejos que otros que no pueden elevar la voz, silenciados en sus territorios o en el extranjero cuando intentan contar lo que ocurre o el futuro que desean. Jamal Khashoggi era un "mal" que había que cortar de raíz. Y así lo hicieron. El fallo fue hacerlo en Turquía, un país enfrentado a los saudíes y a sus aliados. No midieron bien el grado de vigilancia a que estaba sometido el consulado saudí.


La noticia de las cinco condenas a muerte de los saudíes en todos los medios mundiales no resuelve nada. Lo que hace es confirmar la autoridad suprema de la familia real sobre el destino de unos y otros. Da la impresión de ser algún tipo de oferta de grandes almacenes, un "5x1" como si eso fuera a llevarles clientela.
El destino de Arabia Saudí esta sellado por sus compras de armamento a los Estados Unidos, sus fuertes inversiones en los países que les interesa mantener de su lado, etc. El problema es que eso es cada vez más comprometido y difícil de sostener ante la opinión pública, cada día más levantisca en todas partes.
Hacen valer su dinero. Hasta que se acabe el petróleo o dejemos de necesitarlo. Entonces no será tan fácil mantenerse como ahora. El "5 x 1" no ha resultado rentable, solo otra muestra de poder y desvergüenza.



* "Saudi Arabia says five sentenced to death in killing of Jamal Khashoggi" The Washington Post  23/12/2019 https://www.washingtonpost.com/world/middle_east/saudi-arabia-says-five-sentenced-to-death-in-killing-of-jamal-khashoggi/2019/12/23/02fc0ea4-256a-11ea-9cc9-e19cfbc87e51_story.html


domingo, 22 de diciembre de 2019

La gente es lo primero, no la economía

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Uno de los mayores males de las sociedades modernas es el pensamiento fraccionado. Es el resultado de la especialización, con la producción de expertos, y de consiguiente pensamiento ciego hacia el resto de aquello que queda fuera del campo. Es un problema que han explicado sin mucho fruto pensadores que analizan estos efectos sobre la comprensión de nuestros problemas o, si se prefiere, nuestra propia visión.
Hoy vemos nuestra sociedad como una especie de enorme fábrica que compite con otras "fábricas países" y todos los movimientos se analizan desde la perspectiva de la llamada "competitividad" que es trasladada a las personas, con la consiguiente valoración.
Hemos "desintegrado" a la persona y la hemos convertido en simple portadora de valores de eficiencia. No hay sitio para más. La educación se enfoca desde la perspectiva de los mercados laborales, es decir, de la producción, y se ignora la idea de persona como existente. Todo queda supeditado a la eficiencia y la sociedad se divide desde esta perspectiva. Eso lo sabemos desde hace tiempo, que estamos mutilando a la persona, sus perspectivas, su plasticidad viva. Hacemos con ella lo que necesitamos, sin más. Cada vez son más las instituciones que se orientan hacia el mercado laboral, uno de los dos grandes mercados.


El diario El País dedica su editorial de hoy, titulado "Joven y precario", a la situación de los jóvenes en estos momentos tras la aparición de los datos de las diversas encuestas que se realizan en esta época del año, aquella en que se proclaman a los cuatro vientos navideños la falta de solidaridad que caracteriza la totalidad del año.
En muchas ocasiones, a lo largo de estos años y sin necesidad de encuestas o expertos, hemos utilizado un término que es el que viene a confirmar lo comentado en El País. La expresión que hemos estado utilizando estos años es la de "explotación generacional", la de una generación explotando a la siguiente hasta niveles vergonzosos de aceptación como normalidad.
Se señala en el editorial del diario:

Pero la interpretación más llamativa y contundente de la encuesta es que las peores consecuencias del ajuste radical de la economía española entre 2012 y 2015, fundamentado en el recorte de derechos sociales, depresión de las rentas salariales y precariedad laboral, han recaído sobre todo en las posibilidades de empleo y promoción social de los más jóvenes. La política económica de Rajoy, claramente procíclica y atenta tan solo a sostener mediante despidos y recortes salariales a las empresas insostenibles, ha erosionado la capacidad de integración económica de los profesionales recién incorporados al mercado de trabajo. Esta percepción debería explicarse con claridad cada vez que el Partido Popular se apresura a ponerse la medalla de “superar la crisis” de 2008.
El daño causado por los ajustes de rentas y derechos laborales es tan profundo que buena parte de los estratos de asalariados y profesionales de menos edad no han podido incorporarse a la recuperación macroeconómica certificada por las estadísticas globales. Las dificultades de socialización, emancipación y ascenso se recrudecen por la pésima coordinación del Estado, las autonomías y los municipios en la regulación del mercado de la vivienda. Con salarios bajos y contratos precarios, los profesionales jóvenes no pueden acceder a la compra de la vivienda y tropiezan con un mercado de alquiler cuyos precios crecen sin cesar favorecidos por políticas neoliberales en los Ayuntamientos gobernados por el centroderecha. Por razones conocidas, el Gobierno de Sánchez no ha podido articular una política de aumento de las viviendas sociales para alquiler y aplicar fórmulas de indiciación para moderar los precios; pero también resultan difíciles de entender sus vacilaciones y falta de iniciativa sobre vivienda pública.



No nos dejemos engañar por la jerga economicista del texto. Esto significa llanamente que la recuperación económica ha ido a unos bolsillos, aumentando la brecha social, mientras se explotaba y se sigue explotando a los jóvenes con condiciones de trabajo que han pasado a ser "aceptables" socialmente bajo la amenaza de "mejor poco que nada".
La encuestas realizadas, el mero preguntar sobre la natalidad o sobre la vivienda, es casi un insulto de una parte de la sociedad que ha usado a los jóvenes como carne de cañón durante la "crisis", que algunos llaman —con mucha razón— "oportunidades". Efectivamente, ha habido muchos "oportunistas" y los sigue habiendo.
No es solo la baja calidad de los empleos, poca cosa para lo que estudian (por cierto, la enseñanza es también un negocio al que muchos se apuntan con la "formación" como perspectiva de mejora), según se nos dice. Es que lo que había sido pensado para una situación extrema se ha convertido en desvergonzada norma. Cuando escuchas y ves la situación real de muchos jóvenes, da auténtica vergüenza social. 
Podría ser una crisis, pero lo que vemos ahora es simple explotación directa. La brecha salarial se ha ido ampliando. Los niveles superiores ganan más porque parte de su trabajo consiste en ser canallas con los inferiores aumentando el rendimiento hasta niveles de infamia en muchos casos. Se trata de aumentar el beneficio a cualquier coste, no importan los métodos ni lo que cueste. Solo importa el beneficio, no las personas.


Esto tiene un efecto demoledor sobre el conjunto de la sociedad, que no es solo el trabajo. La extensión del egoísmo es un hecho que se palpa en la calle. ¿Cómo evitarlo si el ejemplo es solo la explotación? La gente valora más las familias y amistades porque es el espacio de seguridad, de no agresión, a diferencia del entorno laboral.
El diario El País aprovecha para criticar las políticas de Mariano Rajoy, pero esto viene de lejos. Se ha perdido esencialmente el sentido solidario. Curiosamente, el pueblo español es de lo que manifiesta más solidaridad para muchas causas, por lo que podemos ver que es el entorno laboral el que saca lo peor de muchos.
El aumento del nacionalismo es otra manifestación de lo mismo. Las autonomías ricas quieren escapar del "parasitismo" de las más pobres, según les han dicho interesadamente. Ellos tienen sus propias bolsas de explotación importando su inmigración selectivamente.
En una sociedad en la que nadie se preocupa de nadie es fácil vender sectarismo. Los populismos redirigen la situación contra los inmigrantes haciendo creer que les roban sus puestos de trabajo, que les roban los recursos sanitarios, los educativos... Es fácil enganchar al odio contra el extranjero. No es más que una forma de rabia que algunos saben sabiamente redirigir para sus fines.


El modelo económico se basa en el crecimiento del consumo en sectores vinculados con el ocio, el turismo, la gastronomía, etc. que son sectores que tienden a la precariedad y a la estacionalidad. Pero las malas prácticas se han ido asentando en todos los campos. Se ha creado un infame sistema de explotación con los peores modelos. Da igual que los negocios vayan bien. No se piensa en mejorar la situación de los trabajadores jóvenes, sino en aumentar los márgenes de beneficio del negocio. Las empresas que saben valorar a sus trabajadores, darles estabilidad y confianza en sus puestos de trabajo son pocas. Es más sencillo contratar mal y despedir fácil.
Mientras expliquemos la vida en términos económicos solo habrá este modelo. Se ha olvidado que una sociedad que no busca el bien general, una mayor y mejor corrección de las desigualdades se acaba volviendo egoísta, como nos ocurre en estos momentos.
Los gritos de alarma no vienen por la situación actual, que sería lo solidario, sino por la preocupación por la situación futura. ¿Pero cómo preocuparse por el futuro sin hacerlo en el presente, sin tomar medidas?
Más allá de las medidas de unos o de otros, estamos siendo víctimas de la disputa constante por el poder sin centrarse en los problemas reales de los ciudadanos, centrando el crecimiento destructivo de la desigualdad, el deterioro de la forma de vida, que es lo que todos deberían luchar por mejorar. Esa es su función y no solo el "mandar".
Necesitamos de políticos que resuelvan problemas sociales y no a aquellos que conciben la política como una profesión bien pagada. Necesitamos de gente que vea a la gente como personas, no como números en los que les van las reelecciones. Es fácil camuflar los números, no tanto la realidad. Y la realidad está ahí para el que la quiera ver.
Tenemos que dejar de hablar de la "economía", una construcción teórica, un concepto, y empezar a hablar de las personas, de sus vidas precarias, de cómo son tratadas y de cómo miramos para otro lado. Es lo real. Las cifras sobre el "crecimiento" no dicen mucho de la realidad viva, de la de las personas. 


Un titular de hoy del mismo diario señala "El frenazo de la población lastra la economía española". Es un claro ejemplo verbal de lo que no se debe hacer, ya que es la "economía" (la situación económica) la que impide a la gente tener hijos, casas, etc. ¿De qué sirve ese "crecimiento" si no se traduce en mejoras de la vida de las personas? ¿Se le pide a la gente que tenga hijos bajo un puente para poder seguir explotando a las generaciones venideras? No, no hay "maldición" como dice otro titular. Hay acciones específicas que buscan el enriquecimiento sin que hay mecanismos de corrección. 
Empobrecemos y les pedimos después que consuman; les empobrecemos y les exigimos que tengan hijos, que compren vivienda. Ya se les está responsabilizando directamente del sistema de pensiones, con lo que pronto serán los ancianos y los jóvenes los responsables de todo los desastres desde esta perspectiva, los unos por no cotizar ni tener hijos, los otros por no morirse pronto.
Hay que empezar a "valorar" a las empresas por su "calidad" laboral y también moral. No basta con marcar "caritas" en una pantalla para ver a quién es al siguiente al que se echa a la calle. deberíamos empezar a fijarnos en estos detalles, saber quién explota, las tasas de precariedad empresarial para tomar las medidas que únicamente se entienden.
Son las personas a las que hay que atender, olvidarse de este tipo de planteamientos economicistas y poner al servicio de la sociedad las mejores mentes y el mayor conocimiento. El resto es inútil y engañoso.  Sin una perspectiva moral y solidaria, poco vamos a avanzar.



* Editorial "Joven y precario" El País 22/12/2019 https://elpais.com/elpais/2019/12/20/opinion/1576871540_655815.html

sábado, 21 de diciembre de 2019

Italia acusa directamente a Egipto de encubrimiento

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Mientras Egipto sigue invirtiendo en campañas institucionales de Relaciones Públicas y pregonando que es "uno de los países más seguros del mundo", silenciando a la prensa que no transmite la felicidad o el aburrimiento, considerando traidores a los que no contribuyen a decorar la burbuja con sonrisas, hay un caso que les debería hacer surgir los colores de la vergüenza: el secuestro, tortura y asesinato de Giulio Regeni, el estudiante italiano de doctorado que realizaba allí su tesis y fue detenido por el aparato de seguridad, según todos los análisis... menos los egipcios. El país ha recibido condenas de medio mundo por este caso tan evidente de una forma constante de trabajar. La diferencia es que Regeni es italiano y no ha sido abandonado ni por la familia ni por las instituciones italianas y europeas.
Cualquier intento de lavado de imagen del régimen choca con el caso de Giulio Regeni. Los egipcios han olvidad su propia vergüenza en el caso de la poeta y activista socialista, Shaimaa El-Sabbagh, muerta en plena calle por la espalda a manos de un oficial de policía. La "mártir de las flores", como se la conocía, solo cometió el delito de llevar un ramo a Tahrir, en memoria de los caídos por un Egipto muy distinto al que ahora tienen y con el que muchos se encuentran satisfechos. Los intentos de cargar sobre sus compañeros la muerte chocaron con las evidencias fotográficas de su asesinato, así que le condenaron y poco después lo sacaron a la calle. Matar impunemente es la forma en que el régimen se garantiza la obediencia y siembra el miedo ante aquellos que pueden desaparecer o morir sin que sirva de nada protestar o ir a la justicia.
Shaimaa El-Sabbagh y Giulio Regeni son víctimas de un calendario que pone nerviosas a las autoridades, la cercanía del aniversario de la Revolución de 2011. Nunca saben lo que va a ocurrir. El año pasado el presidente ya advirtió de que habría sangre ante cualquier intento de repetir protestas. No tuvo reparo en decirlo. A buen entendedor...


El caso Regeni regresa a la prensa egipcia, prácticamente silenciada, condenada a la trivialidad y al halago, a través de un resumen realizado por Egyptian Streets. Lo hace a través de las menciones a la BBC, que se hace eco a su vez de las denuncias italianas. El régimen trata de vender que ha sido superado el caso y que solo hay buenas relaciones con Italia, pero es una enorme falsedad. Los italianos no olvidan. Ni pueden ni quieren hacerlo. La estrategia egipcia tradicional de hacerse los sordos o los tontos, de marear y aburrir, no les sirve de mucho.
Leemos en el resumen de la BBC de las maniobras de ocultación egipcias:

"Fake stories were fabricated to throw off the investigation" almost as soon as Regeni's body was found, Mr Colaiocco told the hearing.
The first was that a postmortem examination - carried out in Egypt - showed that the student had been killed in a car accident. This has been contradicted by the postmortem carried out in Italy.
Another was that, because Regeni was naked when his body was found, there was a sexual motive behind his death.
Then in March that year, Mr Colaiocco said, a "witness" claimed on television that he saw Regeni arguing with a foreigner near the Italian consulate the evening before his death.
This claim was later debunked by telephone records showing the supposed witness was nowhere near the consulate at the time, and that Regeni was at home watching a film online when the fight was supposed to have taken place.
Finally, officials said Regeni was killed by a five-strong criminal gang - and that all of them were then killed in a shootout. This claim was later branded "implausible".*


Es la impunidad tradicional lo que impide el refinamiento de torturas y métodos a la Seguridad egipcia. El no tener que buscar soluciones porque les vale cualquier cosa hace que no tengan mucha experiencia en la coherencia. Desde el principio fabricaron —como bien se señala por la fiscalía italiana y es reproducido por la BBC— casos absurdos, los que les sirven a efectos internos y que nadie les cuestiona. Todos ellos nos siguen sorprendiendo por su simpleza, por su falta de imaginación, ya que se repiten una y otra vez.
El de la desnudez trabaja sobre el descrédito social de la homosexualidad. En Egipto funciona si no aceptas la versión sobre la muerte que se da inicialmente. Aquí —además del de Regeni— recogimos otro caso de muerto en comisaría en el que se amenazó a la familia con presentarlo como una muerte por acosar sexualmente a alguien. De esta forma la familia se ve enfrentada además del dolor a la "vergüenza social" de verse presentados con un hijo homosexual. En un país homófobo no es difícil aceptarlo.
Todas la variantes expresadas anteriormente han ido complicando la historia al ser tan contradictorias.
Egyptian Streets recoge también el informe de la fiscalía a través de la BBC en lo referido a la "red" de vigilancia tejida alrededor del estudiante que realizaba su tesis sobre los sindicatos después de la Revolución de 2011:

“A web was spun by Egypt’s national security service from the October preceding his death, a web in which the apparatus used the people closest to Giulio in Cairo,” Colaiocco said during the hearing.
He alleges that those closest to him, namely his roommate, a street vendors’ unionist, and a friend who assisted him with translation work, informed on him to the secret service, according to Italian News Agency ANSA.
Colaiocco, together with prosecutor Michele Prestipino, has spearheaded the murder investigation in conjunction with Egyptian authorities.
Colaiocco said that Egypt’s reported findings were later disproved during the course of his investigation. “Fake stories were fabricated to throw off the investigation,” he claimed.**



La esperanza de que el caso se agote, el negarlo todo hasta el aburrimiento, no hace sino hundir más al gobierno y al régimen egipcio, cuya credibilidad es nula por sus propias iniciativas y silencios. Es difícil cometer tantos errores en cadena. La única política egipcia es la de tratar de mantener el control de su propia población, dividida entre el Ejército y la Hermandad desde hace décadas, dos formas de autoritarismo cuya mayor preocupación es evitar que en Egipto pueda haber una sociedad civil democrática con poder suficiente como para rechazar esas formas.
La excusa del terrorismo —que sí existe— sirve para hacer desaparecer cualquier iniciativa crítica. Los que critican, como ha ocurrido con Mada Masr, la publicación independiente recientemente "visitada" por fuerzas de seguridad, son tachados de estar al servicio de la Hermandad Musulmana, lo que significa incluirlos en el terrorismo.
La guerra exterior a los medios que denuncia la situación —BBC, The New York Times...— se enfrentan a las campaña de desprestigio y bloqueos interiores para evitar que los egipcios accedan a ellos ante el descrédito de los medios oficiales y oficialistas.


Las acusaciones desde Italia contra Egipto son serias. Acusar a un régimen de cometer y tapar un asesinato tiene unas repercusiones más allá de las condenas institucionales anteriores. Es la evidencia de que este tipo de prácticas son habituales y el gobierno no hace nada por aclararlas. Sería más acertado decir que el gobierno procura taparlas con mentiras que harían sonrojarse a cualquier país, pero que Egipto ha asimilado ya como un modus operandis.


Aquí recordamos (y recordaremos) a Giulio Regeni y Shaimaa El-Sabbagh por una cuestión ética y solidaria. Sus únicos crímenes fueron rendir homenaje con unas flores a los que cayeron por la dignidad del pueblo egipcio (Shaimaa El-Sabbagh) e interesarse por los egipcios en su tesis doctoral, a los que podría haber ignorado y centrado en otras cuestiones más llevaderas. Pero la complejidad de Egipto repercute en sus propias circunstancias históricas y vitales.
Por más que algunos lo intenten, no serán olvidados. Y aumentará la vergüenza. Puede que algún día, seguramente muy lejano, haya un gobierno en Egipto que pida disculpas a las familias Regeni y El-Sabbagh. 



* "Giulio Regeni: Egypt tried to cover up student murder, Italy says" BBC 18/12/2019 https://www.bbc.com/news/world-europe-50835174
** "Italy Accuses Egypt of ‘Deliberately Misleading’ Giulio Regeni Murder Investigation" Egyptian Streets 18/12/2019 https://egyptianstreets.com/2019/12/18/italy-accuses-egypt-of-obstructing-regeni-murder-investigation/

viernes, 20 de diciembre de 2019

Los "ataques sónicos" o el peligro de los grillos

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
A los medios le gusta que la realidad sea novelesca, como a los novelistas les gustaba que sus novelas fueran realistas. Mientras unos se concentran en atraer el interés en cosas que pueden no tenerlo, en darles un retoque fantástico o insinuante, los que se dedican a la ficción tratar de hacernos pasar por el aro de la verosimilitud. Algunas veces se encuentran en puntos intermedios.
Uno de los aspectos más "novelescos" (puede que también "noveleros") de las historias en los medios en estos años haya sido lo que podríamos llamar "el caso de los diplomáticos ensordecidos". Lo recordarán: funcionarios de la embajada de Cuba sobre los que se especulaba que estaban siendo atacados por algún tipo de arma sónica que les dejaba fuera de servicio, con síntomas como vértigos, zumbidos en los oídos, pérdidas de memoria, desconcierto, etc.

El caso perfecto para la especulación informativa consiste en efectos nítidos y en causas borrosas, ya que permite el máximo trabajo de la imaginación. A ello ayudaba, claro está, el contexto. Según pasen estas cosas en unos sitios o en otros, la credibilidad aumenta. Prejuicios, estereotipos y conflictos abiertos ayudan a "ver" con más claridad en lo oscuro. Es mucha casualidad que la cuestión empezara en Cuba en 2016, como también lo es que el siguiente caso se diera entre los diplomáticos en China.

La primera coincidió con los ataques y aislamiento de Cuba por parte de Trump, algo que caracterizó sus primeros días; la parte china coincide igualmente con un fuerte conflicto, el de los aranceles y la guerra comercial.
No dudo en absoluto que los síntomas sean ciertos, pero lo que muestra el estudio llevado por los académicos norteamericanos con víctimas con este conjunto de síntomas no permite suponer lo primer que se supuso y que se sigue suponiendo. La CNN nos cuenta al respecto


The "sonic attacks," as they have come to be called, are first known to have befallen US government personnel in Havana, Cuba, starting in late 2016. The US State Department announced last year it was looking into similar events in China, expanding a health alert there. Secretary of State Mike Pompeo described the medical details in both locations as "very similar and entirely consistent" with each other.
A study published in July also found brain variations among 40 US government personnel affected by the events in Cuba, when compared to 48 healthy adults. The variations included some measures of volume and relationships among different brain regions. However, the authors of the earlier study noted that the clinical importance of the findings was uncertain, and they didn't have earlier MRIs of the patients to compare with what their brains looked like before the incidents. Moreover, these patterns didn't fit a clear picture of a specific disorder, according to the authors.
"It certainly does not resemble the imaging presentation of traumatic brain injury or concussion, although they present with clinical symptoms which are concussion-like," Ragini Verma, one of that study's authors and a professor of radiology and neurosurgery at the University of Pennsylvania's Perelman School of Medicine, previously told CNN of the Cuba patients.
"It says something happened, and we need to look further, and that's about it," Verma said.
In previous accounts, Cuba patients described hearing "intensely loud" sounds coming from a specific direction, which they described as "buzzing," "grinding metal," "piercing squeals" and "humming." Experts said the noise itself is unlikely to have caused the symptoms.
"We actually don't think it was the audible sound that was the problem," Dr. Douglas Smith, director of the University of Pennsylvania's Center for Brain Injury and Repair, previously told CNN. "We think the audible sound was a consequence of the exposure."*



Podemos observar en el último párrafo que se invierte la relación causa efecto. Ya no se piensa que el sonido que escuchan sea lo que provoque los síntomas, sino que el sonido que se escucha es un efecto más producido por algo que no se sabe qué es o si realmente es algo a lo que se pueda llamar "algo". Se plantea entonces que seguir hablando de "ataques sónicos" es bastante incorrecto, por no decir falso. Sin embargo, la imagen de la pistola o dispositivo que ensordece, paraliza y derriba está presente en el imaginario popular desde los primeros años de la guerra fría a través de las ficciones, del cómic a las películas. ¿Por qué renunciar a él? ¿Que supervillano o extraterrestre de pro no ha tenido su pistola de rayos acompañada de sonidos agudos que hacen retorcerse a sus víctimas? Hay rayos paralizantes, ensordecedores, incineradores... todo un malvado repertorio.
El problema es que no se ha mostrado ni demostrado nada consistente y, sin embargo, sigue usándose el térmico "ataque sónico" que fue acuñado en su momento. Esto no solo es un vicio informativo. Es mucho más, es el mantenimiento de un estereotipo negativo, una acusación implícita que va en el término "ataque", que presupone un agresor. El término forma parte de la campaña subliminal constante de asociaciones negativas con determinados países a los que se va identificando como agresores pese a que no lo sean. Comprar un simple teléfono chino, por ejemplo, es como tener infiltrado en casa al presidente Xi, desde la óptica norteamericana. Las televisiones, los ordenadores, etc. todo está bajo el control de China que hace peligrar nuestra seguridad.


El titulo de la CNN en su pantalla "Study: Cuba 'Sonic Attacks' changed People's Brain", al que le debemos añadir la cara de espanto y estupefacción de la presentadora mientras le dan cuenta de lo que le dicen es un ejemplo de mala lectura (no sé si de intención). El estudio dice que se han detectado alteraciones en el cerebro de las 40 personas estudiadas. Eso no significa que haya habido un "ataque sónico". El propio texto dice otra cosa. Pero imagínese que está usted viendo las noticias y le dicen que hay personas a las que les han "cambiado el cerebro" mediante un tipo de ataque. Da igual que no sepa usted qué tipo de cambio ni que es ese ataque indemostrado. Se encuentra ya en medio de una película como Goldfinger o quizá Austin Powers. Lo que hace el estudio es describir los trastornos detectados. Nada más. es la imaginación del espectador (y la cara de la presentadora) la que pone el resro. eso sí, en un contexto de acusaciones contra los países.
Hace unos días, la prensa norteamericana se ha hecho eco de la desclasificación de los "papeles de Afganistán". El grito unánime ha sido el de la vergüenza por la manipulación, por las mentiras difundidas a los medios desde el gobierno sobre el desarrollo de la guerra. Los papeles de Afganistán sacados a la luz por The Washington Post** nos vuelven  a minar la confianza en la información.


A principios de enero de este año, The New York Times volvía a dejar en evidencia la cuestión de los "ataques sónicos". Lo hacía con el siguiente titular "The Sounds That Haunted U.S. Diplomats in Cuba? Lovelorn Crickets, Scientists Say"*** y se señalaba lo siguiente:

In November 2016, American diplomats in Cuba complained of persistent, high-pitched sounds followed by a range of symptoms, including headaches, nausea and hearing loss.
Exams of nearly two dozen of them eventually revealed signs of concussions or other brain injuries, and speculation about the cause turned to weapons that blast sound or microwaves. Amid an international uproar, a recording of the sinister droning was widely circulated in the news media.
On Friday, two scientists presented evidence that those sounds were not so mysterious after all. They were made by crickets, the researchers concluded.
That’s not to say that the diplomats weren’t attacked, the scientists added — only that the recording is not of a sonic weapon, as had been suggested.
Alexander Stubbs of the University of California, Berkeley, and Fernando Montealegre-Z of the University of Lincoln in England studied a recording of the sounds made by diplomats and published by The Associated Press.
“There’s plenty of debate in the medical community over what, if any, physical damage there is to these individuals,” said Mr. Stubbs in a phone interview. “All I can say fairly definitively is that the A.P.-released recording is of a cricket, and we think we know what species it is.”***



Los científicos trabajan con lo que hay. Y lo que hay hace creer que (a) el sonido es un síntoma más, no la causa; y (b) las grabaciones son de grillos, hasta ahora no afiliados a ninguna superpotencia. Eso es lo que han dicho los científicos norteamericanos con "lo que hay". ¿Hay otras posibilidades? Las que quieran, pero no hay más evidencias de nada.
Pero, ¿por qué cargarse la bonita historia de los diplomáticos apuntados y disparados con las "armas sónicas"? No hay que hacerlo, claro. El cierre de la información de la CNN nos muestra la preocupación por sus efectos sobre los diplomáticos y sus familias:

New Hampshire Senator Jeanne Shaheen said in a statement Thursday that Lenzi's findings underscore the importance of her efforts to include a provision in the latest congressional spending bill ensuring government workers injured in places like Cuba and China have access to long-term health care.
"These injuries, and subsequent treatment by the U.S. Government, have been a living nightmare for these dedicated public servants and their families," Shaheen said. "Our diplomats, personnel and their families in China and Cuba experienced mystifying injuries while serving our country, and they must be assured that our government will stand by them as they continue on their path toward recovery."*


Es saludable preocuparse por los padecimientos de los servidores públicos en sus funciones, pero se debería tratar de no alentar indirectamente más lo que no se ha conseguido demostrar en este tiempo, que haya existido algún tipo de "ataque". Tendrán que buscar el origen de lo que le ocurre a los ocupantes de la embajadas norteamericanas de Cuba y, según dice Pompeo, China. Pero, por mucho que insistan y etiqueten, hay lo que hay.
La credibilidad es un factor importante y en la época de las "fake news" y las insinuaciones todavía más. Cuando los aparatos de los estados, grupos organizados, paraestatales, activistas, etc. se dedican a la intoxicación  como forma de actuar en una guerra sucia cuya víctima, como se suele decir, es siempre la "verdad", hay que tener cuidado con las palabras.

Hasta ahora tenemos el canto de un grillo como prueba más sólida, según los propios analistas del país afectado. A lo mejor va siendo hora de investigar en otra dirección sobre qué ha podido producir esos síntomas que tampoco acaban de ser definitivos en su consistencia. Antes de que hubiera prueba alguna o investigación ya se señaló en una dirección y se dio por descontado que era una agresión, un ataque. Hoy puede haber otras posibilidades de investigación que se deberían explorar si realmente tienen interés en saberlo o se conforman con el rumor y la insinuación. Se ha encontrado muchas pruebas de muchas cosas en este mundo tan complicado, pero esta sigue en el vacío.
Hay muchas maneras de informar. The New York Times, por ejemplo, habló de "misterio médico", lo que nos lleva a un terreno muy diferente. Hay algo que provoca esos síntomas sobre la salud de las personas. La idea de "ataque" es muy seria y lleva a consideraciones e interpretaciones de la gente que no son fáciles de controlar y que apuntan a la xenofobia en el mejor de los casos. Son mucho ejemplos en este sentido los que tenemos diariamente. Lo malo es que se está extendiendo esta moda de acusar sin fundamentos a los países.  Es una forma de enrarecer las negociaciones, crear corrientes negativas que dificulten las relaciones entre países y acuerdos, como por ejemplo, en la lucha por el 5G o la iniciativa de la Franja y la Ruta. ¿Como se va uno a relacionar con países que tienen armas secretas que cambian el cerebro de la gente? En un mundo mediático, estas cosas funcionan de maravilla. 
Indudablemente algo ha pasado con los diplomáticos estadounidenses, al menos en Cuba, lo de China está mucho menos claro. Eso no significa que les hayan atacado, sino que presentan algún tipo de alteración que los propios científicos no acaban de comprender en qué consiste. La describen, pero no tienen explicación. eso sí, no creen en un "ataque sónico", sea eso lo que sea. 
Tienen todo por delante, como ellos mismos dicen. Mientras no se vaya más allá, eso es lo que hay. Esperaremos a que lleguen a algún resultado más allá de la identificación del grillo grabado.
  

* Michael Nedelman  "New details on diplomat's mysterious brain injury linked to 'sonic attacks'" CNN 19/9/2019 https://edition.cnn.com/2019/12/19/health/sonic-attack-brain-study/index.html
** Craig Whitloch  "AT WAR WITH THE TRUTH" The Washington Post 9/12/2019 https://www.washingtonpost.com/graphics/2019/investigations/afghanistan-papers/afghanistan-war-confidential-documents/https://www.washingtonpost.com/graphics/2019/investigations/afghanistan-papers/afghanistan-war-confidential-documents/
*** Carl Zimmer "The Sounds That Haunted U.S. Diplomats in Cuba? Lovelorn Crickets, Scientists Say" The New York Times 4/01/2019 https://www.nytimes.com/2019/01/04/science/sonic-attack-cuba-crickets.html