jueves, 25 de julio de 2019

La violencia familiar

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Estuvimos tentados ayer de incluir un nuevo caso de violencia sobre las mujeres al tratar lo ocurrido con Amira, la joven que víctima de un engaño fue apartada para su violación y cómo la joven de 15 apuñaló a su agresor. Sin embargo, preferimos hacerlo por separado por darse un componente esencial en el nuevo caso, la participación de la familia.
Recordarán los lectores de nuestro texto de ayer como se cerraba con las voces "piadosas" que justificaban lo ocurrido porque la joven había elegido "la senda del diablo" al ir con un amigo al zoo de Giza, donde se fraguó todo el engaño. El argumento contra ella es el mismo que se aplica contra otras muchas jóvenes en diferentes casos: la familia es el espacio de protección natural, el lugar del que las jóvenes no deben apartarse hasta que se casan.
En días anteriores criticábamos el planteamiento de achacar el elevadísimo número de divorcios en Egipto a la "falta de formación", lo que debía ser compensado con cursos obligatorios para poder graduarse en la universidad. Más allá de la futilidad de la medida, señalamos que eso dejaba fuera lo que ocurre en el mundo mayoritario, el rural, que va por otras vías muy diferentes y en donde se produce el fenómeno del matrimonio infantil, ya que en muchas familias, las hijas son usadas como moneda a través del matrimonio acordado, que tiende a ser por debajo de la edad para evitar las negativas.
Ese es un factor importante ya que deja a las mujeres sin capacidad de autonomía para poder superar el fenómeno del divorcio, controlado totalmente por los varones. La mujer joven a la que han casado por debajo de la edad, pese a que la ley lo prohíba, queda sometida a la voluntad del varón ya que es completamente dependiente al carecer de estudios u otra forma de ganarse la vida. Los premios oficiales a las madres ejemplares que sacan adelante a sus familias con enormes sacrificios suelen ir a manos de viudas, pero raramente a las divorciadas, que siguen estigmatizadas en la sociedad egipcia. Y no hay ninguna voluntad de que eso cambie. La mujer divorciada además del estigma sufre el acoso allí por donde vaya, ya que dan por supuesto su "facilidad" y necesidad de dependencia de los varones.
El caso que nos trae Egyptian Streets tiene una serie de agravantes importantes. Con el titular "Father Arrested for Allegedly Forcing 13-Year-Old Daughter Into Marriage", el diario nos da cuenta de los detalles:

A father in Al-Sharqiya governorate was accused of forcing his 13-year-old daughter Fatima into marriage and was arrested by police officers on Tuesday.
According to investigations conducted by the Attorney General’s office, the father had forced his daughter into marriage twice with a customary contract, before divorcing the first one and forcing her into a second customary marriage that resulted in her pregnancy.
The accused father was arrested and taken to the public prosecution along with the two men that the 13-year-old girl had married.
A source at Al-Sharqiya security department stated that during his interrogation, the father had said that he “wanted to protect his daughter and that the marriage was announced publicly, and would have become official until she turns 18-years-old.”*


La firma de un acuerdo previo hasta llegar a la edad necesaria para la celebración del matrimonio es una práctica que sirve para "dejar atado el negocio". De esa forma, el negocio —pues de eso se trata— se hace en la edad temprana sin que la niña tenga opción de elegir. Llegado el momento, vendrán a buscarla. Pero este caso tiene una serie de agravantes, como es un primer divorcio y un segundo matrimonio con embarazo, lo que hace sospechar que se ha ido mucho más lejos de lo habitual y que estamos ante otro tipo de práctica.
Una de las varias causas por las que los egipcios no tienen muy buenas consideraciones de los saudís es el fenómeno de los llamados "matrimonios de verano" (Summer Marriage) o "matrimonio turístico" (Turism Marriage), mediante el cual una persona rica paga la dote la familia para devolver tres o cuatro meses después, a veces antes, a la hija. Por supuesto, todo esto se disfraza de "piedad" y del contento de los padres por haber "colocado" a su hija en una "buena familia". Cuando la hija es devuelta, la familia, por supuesto, se queda con el dinero. Tendrá que pedir menos la próxima vez.
Esta práctica se ha denunciado en los campamentos de refugiados, los llegados principalmente de Siria, pero también de otros lugares, en donde los "piadosos" se acercan a "negociar" los matrimonios con las hijas asegurando a la familia que las sacarán de los campamentos, lugares en los que está en peligro constante por el acoso.


Uno de los peores episodios de la política egipcia reciente fue la actuación del entonces Ministro de Justicia y anteriormente Presidente del Club de Jueces (su sindicato), Ahmed El Zend, en 2015, cuando en vez de solucionar este problema vergonzoso lo que hizo fue exigir por ley una "fianza" que debía ser dejada en un banco nacional para el caso de que la hija fuera "devuelta" pasado un tiempo. Si la hija era devuelta a la familia, esta se quedaba con la fianza depositada. Se aplicaba a los matrimonios en los que la diferencia de edad entre ambos cónyuges fuera de 25 años.  Las dudas sobre la medida fueron muchas, dentro y fuera. El Zend era un furibundo anti Hermandad, pero eso no significaba nada en este caso.


En 2013, la publicación Now publicaba un artículo titulado "'Tourism marriage' under the Muslim Brotherhood". En él se señalaba cómo se dispararon las cifras en el periodo de la Hermandad:

CAIRO – The stench of dire poverty rises above the Hawamidiyya villages along the Nile, some 30 kilometers south of Cairo. It is not strange to see fancy cars, most of which have license plates bearing the words ‘customs’ or ‘tourism,’ parked along the lively corners of derelict streets. There is nothing at all to indicate that these cars belong to the inhabitants of Hawamidiyya; this phenomenon is linked to ‘tourism marriage’ brokers.
Rich Gulf nationals go to Hawamidiyya, especially during the summer, to contract marriages for a definite period of time in return for a meager amount of money, some of which goes to the broker. The rest goes to the family of a young woman, often a virgin under 18 years of age, so that a rich man about the same age as her father can have sex with her while on vacation in Egypt.
During the years before the 2011 revolution, women’s and human rights organizations in Egypt followed several courses of action in their struggle to end such practices, including awareness-raising marches in areas where ‘tourism marriage’ is popular, in order to disseminate the dangers it entails. Rights groups have also advocated the promulgation of a law that criminalizes marriages if either one of the spouses is under 18 years of age. However, these efforts regressed after the revolution and such practices came back with a vengeance, against a backdrop of economic crisis and weak local authorities. Illegal practices, like changing the young woman’s age through falsified medical evidence attesting that she is over 18 years of age has also become widespread.
The growing phenomenon of ‘tourism marriage’ in Egypt’s governorates and towns was profiled in the US Department of State report on human trafficking last year, which estimated the number of such marriages to be in the hundreds. According to the report, “minor girls are entering into temporary marriages with Arab Gulf tourists during the summer in return for money” with “underage girls being taken into sexual slavery and forced to work as servants.”**



El artículo usaba el término "prostitución latente". Es lo que es, con el escándalo de que se practica en las familias con el desprecio más absoluto hacia las mujeres. Por eso, la exigencia de cursillos sobre el divorcio a los universitarios para graduarse es de una enorme hipocresía social.
La detención del padre que ha casado ya dos veces a su hija de trece años se produce, con casi total seguridad, debido al embarazo de la niña, que ha dejado al descubierto el negocio. Lo que debía esperarse hasta los 18 para consumarse, según la ley, ya se había producido.
La práctica de estos matrimonios previos a la edad conllevan una celebración con la firma del acuerdo y la familia se hace cargo de la hija hasta que quede a cargo del marido legalmente. Recordamos el caso, tratado aquí, de dos niños casados por decisión de las familias, a las que les apetecía "emparentar". Los niños no eran conscientes más que de la celebración que se les daba. Después deberían esperar a que llegara su edad. Como decían sus padres, "quién iba a decidir mejor que ellos" por el futuro de su hijos.


Por eso, cuando ayer se criticaba a la joven Amira por haber quedado con un amigo para ver el zoo de Guiza y se hacía en nombre de la "virtud" y la "familia" todo sonaba como un ejercicio de tartufismo.
Las palabras del padre diciendo que "protegía a su hija" son reveladoras de esa enorme hipocresía que se disfraza de virtud y contra la que apenas se lucha. La legislación sobre el matrimonio a los 18 es papel mojado, como lo es la ilegalidad de la ablación, la mutilación genital femenina, práctica habitual en Egipto y que se llegó a pedir en el parlamento que aceptaran como una forma de defender al hombre egipcio, que se definía como débil por parte del diputado. La mujer debía aceptar de buen grado su mutilación. Egipto es uno de los países del mundo con mayor índice de ablación, costumbre precoránica, que se ha retocado para convertirla en piadosa y deber de todo buen egipcio que ama a sus hijas. Todo siempre por amor.
El artículo de Egyptian Streets se cierra con los datos existentes:

According to Egyptian law, the specified age for marriage is 18 years old, as stated in Article 116 of the Child Act No. 126 of 2008.
Punishment for violation of that law includes imprisonment for a period of not less than two years and a fine of not less than 10 thousand pounds and not more than 50 thousand pounds.
In the same context, the director of the General Protection Unit for Children in the province of Al-Sharqiya, said that the unit had received 170 reports during the first half of 2019 on family violence, rape, and sheltering homeless children, and 30 of these reports constituted early child marriages.
The director pointed out that the unit deals with reports of early marriage by sending a delegation from the unit to the families and persuading them to stop the marriage, and in cases of failure, the case is reported to the Public Prosecution.
A report by UNICEF and National Council for Childhood and Motherhood (NCCM) in 2018 revealed that one out of 20 girls aged 15 to 17 and one out of 10 girls aged 15 to 19 have been married once, and that females in rural areas are three times more vulnerable to child marriage than girls living in urban areas.*

La niña del caso tenía 13 años e iba por su segundo matrimonio. De no estar embarazada, probablemente el caso no habría salido a la luz.
Las cifras, en cualquier caso, son muy elocuentes. Por eso la retórica fácil sobre la mujer que se escucha con frecuencia, en donde todos son galantes defensores de la "mujer egipcia" choca con la evidencia del maltrato y la violencia constantes, ya sea por la ablación los matrimonios por debajo de la edad, los matrimonios turísticos, las cifras de acoso sexual, etc.
Lo primero que hicieron los islamistas al llegar al poder en Egipto fue rebajar la edad del matrimonio y abrir una línea blanda de crédito para los segundos matrimonios. Es significativo.
El régimen egipcio ha prohibido por ley las encuestas que no hayan sido supervisadas por los organismos oficiales. Temen que se pregunte, pero sobre todo que se conteste. La propaganda es preferible a esta oscura realidad que sale a la luz de vez en cuando para escándalo virtuoso de muchos. Todos conocen esta realidad, como la ablación, pero nadie realmente trata de evitarlo de forma eficaz. Tanto el matrimonio infantil como la prostitución encubierta y tráfico de personas de los matrimonios estacionales están ahí. Una foto que no gusta.

2009

* "Father Arrested for Allegedly Forcing 13-Year-Old Daughter Into Marriage" Egyptian Streets 23/07/2019  https://egyptianstreets.com/2019/07/23/father-arrested-for-allegedly-forcing-13-year-old-daughter-into-marriage/
** "'Tourism marriage' under the Muslim Brotherhood" Now 28/04/2013 http://now.mmedia.me/lb/en/reportsfeatures/tourism-marriage-under-the-muslim-brotherhood

miércoles, 24 de julio de 2019

Amira o de qué lado está el diablo

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Egipto se sigue conmocionando a golpe de escándalo. La diferente evolución de una sociedad polarizada entre un tradicionalismo adocenado, patriarcal, y parte de una juventud que quiere distanciarse de un mundo que ya no percibe como suyo entran en conflicto constante. Lo hemos podido apreciar en el escándalo que rodeó a la Copa de África y cómo se tambaleaban los valores para "dar una segunda oportunidad" a un acosador con múltiples reincidencias solo porque se anteponían el fútbol a la dignidad de las mujeres a las que el jugador en cuestión había acosado con el argumento de que "a él nadie le decía que no". Las disputas en las redes sociales muestran la polarización de Egipto en estas cuestiones. Los que acusaban a las mujeres de querer "aprovecharse" del nombre del jugador para hacerse famosas tuvieron que tragarse sus palabras cuando esta (y otras) aportaron pruebas. Pero Egipto, por vía de sus autoridades (incluidas las religiosas) ya había tomado la decisión de hacer la vista gorda. El fracaso de la selección, eliminada en la siguiente ronda, les ha parecido a algunos un castigo de justicia poética, no queriendo que los colores nacionales fueran representados por "acosadores".


En estos días se cuestiona de nuevo la forma en que se expresa el comportamiento de una sociedad con unos índices de acoso sexual auténticamente escandalosos y, sobre todo, con una enorme hipocresía a la hora de juzgar el comportamiento de las mujeres, siempre consideradas "sospechosas" en una especie de conspiración para hacer perder el control a los hombres, pobres víctimas.
El nuevo caso es del de Amira, una joven de 15 años a la que le crean una trampa para atraerla y violarla. El caso lo recoge la prensa egipcia y la de Oriente Medio. El Middle East Monitor (MEMO) lo contaba hace dos días de esta forma:

On Monday last week Amira was at Giza Zoo with her boyfriend when he took her phone. She tried to call him with another mobile and when someone else answered – the microbus driver – he said that he had found her phone and asked her to go to Al-Ayat.
When she arrived she found the microbus driver, her boyfriend and another man and together with other commuters they got into the van. When the boyfriend, his friend and the other commuters got out the microbus driver offered to take Amira home and then attempted to rape her at knifepoint.
Amira took the knife and stabbed him 14 times, her lawyer Dina ElMokadem told Daily News Egypt, in self-defence. Investigations show that the microbus driver was a friend of her boyfriend.*


Los hecho pueden ocurrir en muchos sitios, pero lo esencial es lo que ocurre después, qué hace una sociedad con esto. Las actitudes son las que marcan el nivel de compromiso institucional y social, que no siempre coinciden.
La reacción ante lo ocurrido fue detener a Amira e internarla, pese a ser una menor, en un centro de adultos mientras se investigaba el asunto. Qince puñaladas les parecían muchas; dos o tres, pase. Quince no les parecía defensa propia. ¡Tan joven!
La información del Middle East Monitor establece algunas conductas sociales e institucionales sobre el acoso sexual y la violencia de género:

A government hotline advertised by the Egyptian National Council of Women ignored 95 per cent of calls made by women, according to an experiment conducted by Egyptian Streets.
Authorities have come under criticism for their inaction on sexual harassment, seen most recently with the Egyptian footballer Amr Warda who was briefly axed from the national team during the Africa Cup of Nations after sending a string of lewd text messages to women. After pressure from his teammates, Warda was reinstated onto the team.
Authorities punish women when they do speak out. In May last year activist Amal Fathy was sentenced to two years in prison after posting a video on Facebook in which she spoke out against sexual harassment, whilst in July last year a Lebanese woman was sentenced to eight years in prison for complaining that she was sexually harassed in the country.
Earlier this month Egyptian journalist Abeer Al-Safti was sexually harassed in prison.*

Probablemente sea el caso de Amr Warda el que haya dejado más al descubierto la superficialidad de las cuestiones de género y la profundidad del sistema patriarcal, que se camufla hipócritamente tras el "perdón" que oculta el interés por el fútbol. El caso del trato a la joven Amira y las acusaciones contra la joven no son nuevas.
Podemos regresar a los días del 25 de enero de 2011, cuando se produjo el levantamiento en Egipto contra el régimen de Hosni Mubarak. Lo primero que hicieron los hoy enaltecidos militares fue intentar sacar a las mujeres de las calles mediante los tristemente célebres "exámenes de virginidad". Las mujeres eran sospechosas por el hecho de estar en la calle en las protestas. La hipocresía absoluta de los posteriores "salvadores de la patria" se manifestó en someter a las mujeres jóvenes a examen para, decía, "garantizar" a sus familias que la joven se encontraba en "perfecto estado" o, en caso contrario" deberían habérselo pensado mejor al dejarlas estar en las manifestaciones contra el régimen. ¡Una gran batalla!


No quedó la cosa ahí y las manifestaciones que duraron por desconfiar (con buen sentido) de los planes del Ejército, se resolvían con violaciones colectivas de las mujeres, que eran secuestradas en plena plaza por grupos que ejercían esta forma de terrorismo sexual. Las imágenes de los enfrentamientos entre los grupos de violadores y los piquetes de autodefensa que se organizaron circularon rápidamente por las redes sociales. Era la única forma de que quedar evidencia de lo que estaba ocurriendo. Posteriormente, las cuatro diputadas islamistas del partido de Morsi, las únicas cuatro mujeres, justificaban los ataques a las mujeres diciendo que las decentes estaban en sus casas y no manifestándose en las calles junto a desconocidos. El recurso al acoso y a la violación siempre ha estado presente en la vida política callejera; es algo más que una costumbre social. Es una forma de manifestar la violencia contra las mujeres.

3/07/2013

Los conflictos constantes muestra la división social, que tiende a reflejar la generacional, aunque no de forma absoluta. Egipto es un país múltiple, como ocurre con otros países árabe musulmanes, en los que el temor a perder el control y el poder ha frenado los deseos de cambio, como se ha podido apreciar en estos años. El temor a perder el resorte religioso para el control social ha llevado a este nuevo tradicionalismo que la sociedad tolera pues devuelve el poder a las instituciones y figuras patriarcales. Es principalmente sobre las mujeres que se produce este control y desconfianza.
Egyptian Streets recoge también el caso y se conecta con lo ocurrido durante la Copa de África:

Many on social media came in full support for Amira, with the hashtag “#فتاة_العياط” trending, and calling for her release.
However, at the same time, some criticized her actions of going out with young people and accepting to ride a microbus with them without the knowledge of her family.
These conflicting reactions were demonstrated recently during the African Cup of Nations in Egypt, with the case of Egyptian football player Amr Warda, who was accused of harassing a woman and was dismissed from the team to be quickly returned to play with his team.
At the time, there was widespread sympathy from different groups of Egyptian men and women, with even Mohamed Salah tweeting for people to give him ‘a second chance’. There were also others who found several justifications for him, and insulted some of the girls who exposed him.**


Las voces tradicionalistas están bien conjuntadas y actúan como una forma de sanción y de sanción social. Son las mismas voces que acusan a las acosadas de buscar notoriedad disculpando al acosador o que consideran que es el vestido, la hora o el lugar lo que justifica lo ocurrido.
Recordemos el caso del abogado que consideró como un "deber patriótico" violar a las mujeres que llevaban pantalones vaqueros rasgados. Lo hizo ante una gran audiencia televisiva. La controversia fue grande, pero lo terrible es que ese abogado es la voz frecuente que lleva décadas lanzando demandas contra las mujeres, llevándolas a los tribunales (incluida Nawal el-Sadawi). Este pasado año, por ejemplo, se propuso ante el parlamento la posibilidad de realizar exámenes de virginidad para el ingreso en la universidad. Lo hizo otro tradicional polemista que calienta al país con este tipo de propuestas. Aunque no salga adelante, tienen su efecto social. Crean un clima contra las mujeres, que son vistas siempre como elementos trasgresores, peligrosos para la sociedad.


En estos momentos, el artículo de MEMO tiene cinco comentarios entre dos personas que reflejan las mentalidades en liza. El que ha iniciado el foro (un tal Yasser), ha escrito: "she decided to follow the path of the devil from the moment she decided to have a boyfriend !! and as usual the dirty media is making a story out of it and are using misleading title". Creo que no hay muchas dudas sobre la forma en que se trata el asunto. Este tipo de comentario aflora por algo, reflejando esa mentalidad contra las mujeres y exigiendo el control absoluto sobre ellas y, es lo peor, justificando la violencia. "El camino del diablo" es una expresión suficientemente clara. Ella ha elegido tener un amigo; ella se lo ha buscado. El amigo es parte del engaño que la lleva hasta la trampa de la violación. Todo ha sido una maniobra de seducción para llevar al escenario de la violación, a la que ella se resiste. La presencia del amigo del amigo en el zoo, la pérdida del teléfono, la llamada para recuperarlo y finalmente el violador. Todo un plan.
Egyptian Streets reproduce una viñeta de mi admirada Doaa Eladl sobre el tema. También lo hace MEMO. Una pequeña sostiene el cuchillo ensangrentado. Está sobre la cabeza de un inmenso lobo. Eladl mantiene en la oscuridad a los personajes que la están juzgando. Ella solo acierta a disculparse, " lo he matado". Lo relevante son esas figuras en negro, furiosas unas, asombrada otras. Por una vez, el lobo ha caído. ¿Es un mal ejemplo?
¿De qué lado está el diablo?




* "Egypt: 15-year-old girl detained for stabbing her rapist" Middle East Monitor (MEMO) 22/07/2019  https://www.middleeastmonitor.com/20190722-egypt-15-year-old-girl-detained-for-stabbing-her-rapist/
** "The Story of Amira, 15-Year-Old Girl Detained For Killing Her Rapist" Egyptian Streets 20/07/2019 https://egyptianstreets.com/2019/07/20/the-story-of-amira-15-year-old-girl-detained-for-killing-her-rapist/



martes, 23 de julio de 2019

Control Total

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El régimen egipcio sigue apretando las tuercas sociales para evitar dejar cabos sueltos. En especial hay dos campos que han sido objeto de vigilancia constante y de la emisión de leyes duras que luego son usadas dentro de márgenes de interpretación que las convierten prácticamente en carta blanca para deshacerse de los molestos en cualquier plano.
Los dos campos a los que nos referimos son los medios de comunicación, con un diseño a tres bandas que hace imposible la existencia de opiniones al margen  de las oficiales, de la que tratamos en diversas ocasiones por cierres, bloqueos o censuras, y el otro es el de  las ONG cuyas leyes de regulación han sido contestadas desde 2017 como una forma de aislar a las organizaciones de Derechos interior y exteriormente. Es fácilmente comprensible el papel que ambas instituciones, medios y organizaciones civiles, juegan en un país como Egipto, con un estado absorbente y partidista y poseedor de cadenas de medios estatales y de otros que le son comprados por afines al régimen para mayor gloria de la propaganda.


El estatal Ahram Online nos informa de las condiciones aprobadas para los medios del Estatuto de la Prensa, cuyas condiciones, como puede comprobarse dificultan más la labor de informar:

Prime Minister Moustafa Madbouly issued on Monday the statute of the National Press Authority.
Under the eight-article statute, the authority is entitled to run all national press institutions and take measures to develop their exploited and unexploited assets.
The authority is also authorized to take whatever decisions to guarantee the independence of national press institutions and their commitment to professional and administrative standards.
The statute also requires from the authority to create a mechanism to follow up the economic and administrative performance of national press institutions.
The authority is also entitled to place regulations governing the appointment of board chairmen of these press institutions and some members of the institutions' general assemblies.
The general assembly of any national press institution includes appointed and elected members.
The authority is also responsible for setting allowances taken by heads and members of the general assemblies and creating a mechanism to settle conflicts that might emerge between national press institutions.
According to the eighth article of the statute, any national press institution will conduct necessary studies for issuing a new newspaper then refer these studies to the authority that will take whatever it deems appropriate.
If approved, the request to issue a new newspaper will be referred to the Supreme Council for Media Regulation to issue necessary license.*


Como puede verse, el Estatuto permite el control de todo: financiación, nombramientos, temáticas y creación en los medios. Es el control absoluto desde unos parámetros particulares que ha llevado, por ejemplo, a negar los "estándares profesionales" a medios como la BBC o The New York Times, con los que habitualmente mantiene contencioso intentando que rectifique sus informaciones. En otras ocasiones, el régimen se excede más allá y ha encarcelado personas por conceder entrevistas a medios como Al-Jazeera o reproducir algún artículo exterior que no haya gustado al régimen.
Desde una perspectiva simple, el régimen entiende que todo lo que dice es "verdad", mientras que lo que otros digan en sentido contrario es "mentira", "conspiración", "entreguismo" a los enemigos declarados y, por todo ello, falta de profesionalidad. En este sentido, el régimen aparenta siempre una virtud inalcanzable para el resto de la humanidad, y un cierto compromiso moral de enseñar la verdad pese a servir de poco.
Por otro lado, la ley de las ONG de 2017 tenía un carácter claramente vigilante y restrictivo, dejando en manos de los Servicios de Seguridad el control de las organizaciones. Se partía de un recelo general ante ellas, cortando las posibilidades de financiación desde el exterior, que pasaba a ser motivo de delito de traición. La idea es que recibir dinero de fuera era para emplearlo contra el estado, como una forma de subversión.


Esta ley es una de las que más críticas exteriores han traído al régimen, ya que afectaba a la recepción de fondos para realizar las actividades. Si al estado no le gustaban, pasabas a ser automáticamente un saboteador o espía financiado desde el exterior, dentro de la imagen creada institucionalmente de "el mundo contra Egipto".
Las críticas a la nueva ley son amplias y de distinto grado en función de quien emita el juicio. En Mada Masr hacen un amplio repaso de críticas realizadas desde distintos foros y personalidades. Recogen finalmente un listado de problemas planteados:

The joint statement by 10 Egyptian rights organizations, including the Cairo Institute for Human Rights Studies, the Egyptian Front for Human Rights, the Arab Network for Human Rights Information, the Community for Justice, the Freedom Initiative, the Al-Nadeem Center, ِthe Adalah the Center for Rights and Freedoms, the Association for Freedom of Thought and Expression, and the Egyptian Center for Economic and Social Rights, objected to numerous provisions in the new bill, including:
—The circumvention of the Constitution, which provides for the establishment of associations by notification. The statement says the notification process “warped…into a de facto licensing regime” by making the registration process conditional on approval by authorities.
—Placing numerous restrictions on NGOs, including being able to revoke licenses for “overly vague” reasons, such as infringing on national security, morals, the public peace, or the public order.
—Granting the administrative body the right to examine the bank accounts of registered associations and entities that engage in civil society work without providing evidence of any crime.
—Retaining the 2017 law’s prohibition on cooperating with foreign organizations, requiring a prior permit from the relevant minister.
—Requiring prior permission before establishing offices abroad.

—Granting authorities the right to object to the decisions of NGOs and to disqualify candidates for their executive boards without a stated cause or a judicial order.**


Pese a que han sido cambiadas las penas de cárcel por enorme multas, el carácter de desconfianza se sigue manteniendo ante las ONG. No puede ser de otro modo, pues estas ejercen en muchos casos una labor que deja en evidencia a la propaganda.
Como se critica, impedir que las ONG tengan sus actividades con normalidad es característico de la desconfianza social que el régimen mantiene. Por su propia concepción, el estado egipcio recela de todo aquello que no quede bajo su control y autoridad. Es un estado paternalista, lo que implica mantener a la ciudadanía dependiente. La dependencia es el mecanismo por el que se asegura el control de la población. Cada vez que hay algún problema (son muchos), las instituciones —en especial, la presidencia— aparecen como la mano que alimenta, que resuelve.


Cuando se produce una mejora en la sociedad civil o esta consigue sus propios objetivos, el estado recela y pasa automáticamente a ejercer el control sobre la actividad.
A diferencia de los medios de comunicación, cuyo conflicto es claro, se recela de cualquier tipo de asociación que surja de la sociedad. Recordamos aquí un caso de hace un par de años en el que una pequeña población decidió construir el edificio de la escuela ante la enorme tardanza oficial, que no daba señales. Fue detenida la construcción; no necesitaban más que una pequeña estancia para poder dar las clases. Pero el estado no puede permitir la iniciativa social.
Uno de los artículos de Ahram Online habla de "ley liberal" de la ONG. No parece haber convencido a muchos de su liberalidad. No hay nada que haya avanzado en el régimen hacia el liberalismo. Más bien al contrario. Ha hecho "liberal" al régimen de Hosni Mubarak, como muchos señalan.
Tanto los medios, reflejando opiniones plurales, como las fuerzas de la sociedad civil son indicadores del estado en que se encuentra un país. Las presiones internacionales son grandes y los cambios mínimos, muchos de ellos para peor en cuanto al control de la sociedad.
La vía elegida —la que pronto se mostró como más eficaz para el control y supervivencia por parte del régimen— tiene muchos límites e impide un desarrollo real. Es una enorme pérdida de energía y, sobre todo, un conflicto permanente que desgasta la imagen de Egipto y su futuro.


* "Egypt's PM issues National Press Authority statute" Ahram Online 22/07/2019 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/338397/Egypt/Politics-/Egypts-PM-issues-National-Press-Authority-statute.aspx
** Rana Mamdouh "New NGO law criticized as mere cosmetic change" Mada Masr 17/07/2019 https://madamasr.com/en/2019/07/17/feature/politics/new-ngo-law-criticized-as-mere-cosmetic-change/



lunes, 22 de julio de 2019

Insoportable parchís

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cada vez es más perceptible el sesgo que la política española está tomando. Cada vez más los ciudadanos tenemos la sensación de que solo somos un medio para llegar a una mesa a discutir del futuro de sus señorías, de los excelentísimos señores y señoras que se ocupan de aparentar discutir sobre nosotros. ¿Pero importamos realmente? He puesto en cursiva el "realmente" para mostrar mi escepticismo sobre el hecho en sí. Por mucho que lo digan, es difícil que les creamos.
Nada hay más deprimente que escuchar los interminables telediarios, desayunos, post informativos en los que, durante muchas horas al día, toda una serie de profesionales de la información hacen abstracción de cualquier cosa que pase en el mundo para dedicarse a una noble tarea: intentar adivinar las intenciones de nuestros políticos, interpretar sus más nimias palabras o sus más complacientes silencios. Horas y horas, días y días.
España, nuestro país (hay que recordarlo), salió de una dictadura larga y aburrida; salió además de la ser un país aislado y vuelto hacia sí mismo, asumiendo una vocación europeísta que se encuentra entre las más intensas de una Europa tensa. Salimos con un acuerdo general que dio lugar a una constitución (hay que recordarlo también) en la que todos cabíamos, salvo las reservas mentales de algunos. Nos enfrentamos a momentos delicados como el terrorismo de ETA, una verdadera lacra, y un intento de golpe de estado que tuvo el rechazo generalizado. Hay que recordarlo todo porque nuestra tradicional mezcla de optimismo y pesimismo, nos vuelve ciclotímicos y aquejados de olvidos clamorosos y recuerdos intensos como si fueran de ayer por parte de personas que nos los han vivido, pero les da igual.


Ahora tenemos en pleno una nueva generación, la de los que rondan los 40 años, es decir, los que nacieron con la democracia encima de la mesa. Están en todos los partidos. Ya no hay excusa. La política está prácticamente en sus manos. Son los más listos, los más guapos y los mejores políticos, según la versión oficial. Todos han estudiado mucho, nos dicen, aunque hay demasiado currículum chapucero, sacado en el tiempo libre que les dejaba el partido, al que habían llegado jovencitos. La gran mayoría solo ha hecho lo que está a la vista: plató, rueda de prensa, foto, discutir. No dan para mucho más.
En su artículo titulado La insoportable levedad del ajedrez, Xosé Hermida se despacha a gusto con todos ellos:

Estas nuevas vicisitudes a las que se enfrenta la democracia española suelen interpretarse como resultado de la fragmentación de los partidos. Más allá de eso, asoma también una forma novedosa de acción política en la que parece que sentarse a una mesa, sacar documentos y discutir programas se ha convertido en una antigualla. Lo que más se escucha en estos días son palabras como ajedrez y relato, dos de los mantras de los asesores de comunicación. La política entendida como un descarnado juego de fuerzas cuyo único fin es construir un discurso de éxito para consumo de la audiencia.
La batalla ya no se juega en largas reuniones de gente armada de planes y estadísticas. El ajedrez político del siglo XXI se dirime en las redes y en los platós de televisión. Un caso ejemplar lo ofrecen las versiones dadas por los protagonistas de una de las últimas conversaciones telefónicas entre Sánchez e Iglesias. De creer a ambos —y ninguno ha desmentido la versión del otro— ni Iglesias le habría dicho a Sánchez que se disponía a convocar una consulta entre sus bases ni Sánchez le habría comentado a Iglesias que preparaba una oferta para incluir en el Gobierno ministros de Podemos “con perfil técnico”.



Se puede expresar de diferentes formas, pero creo que se ajusta bastante al perfil de los políticos que tenemos delante. No son únicos; no tenemos el privilegio de la chapuza política, solo una versión a la española, la que nos toca.
Obsesionados con la imagen, su único capital, son incapaces de entender que su obligación es hacer que el país funcione y se acerque a la armonía del entendimiento. Por el contrario, como viven de la división y la trifulca, necesitan crear nuevo problemas con los que enganchar a la sociedad para que les siga como los ratones al flautista
Hemos creado escenarios, por lo que necesitamos actores. Los guiones se los escriben los asesores de comunicación, los que están con la toalla y el agua en el rincón jaleando cada intervención. Esto solo funciona con lo que la lingüista Deborah Tannen llamó La Cultura de la Polémica (1999) hace veinte años. Todo pasa por los medios, es decir, todo tiene espectadores. No se actúa para el que se tiene enfrente, sino para el que está al otro lado de las pantallas por las que circula la vida política, la deportiva, la artística... todo. Los efectos en estos campos han sido la degradación de los valores, la comercialización, el partidismo, la llamada a la violencia. El activo principal es el rapto emocional del otro.
Esto actúa como filtro y el moderado es desplazado por el histriónico, por el que tiende a polarizar a la sociedad. No llegamos a los extremos de Trump porque nuestro sistema político es diferente. Aquí hemos optado por hacer parcelas más pequeñas. Todavía hace unos días salía algún genio de la política diciendo que en España todavía espacio para algunos otros agentes político diferentes. Es la misma estrategia de colocación de los productos en los supermercados.


No sé cuál será el resultado del debate de investidura que ha comenzado hace unas horas. No está en mis manos y por ello mi pensamiento solo va en contra del conjunto, del sistema que hemos creado para acceder al poder. El espectáculo ha sido bochornoso y aburrido hasta la desesperación. Las discusiones sobre consejerías y ministerios deberían hacerles sonrojar de vergüenza si tuvieran capacidad para ello.
Vuelvo al principio: son hijos de la democracia que tanto costó. No se trata de una cuestión de canas sino de responsabilidad ante la sociedad española en su conjunto. La obligación del poder político en una sociedad democrática es siempre organizar la convivencia, no forzar hasta el límite las polaridades. Y es, sin embargo, esto lo que se ha ido haciendo.


Cada vez son más las sociedades en las que vemos que se implanta la violencia en las calles como forma habitual de "practicar" la política. No es el mejor camino. Solo lleva, como ha ocurrido, a la aparición de los extremismos desgarradores.
Mucho me temo que el articulista ha pecado de demasiado optimista al hablar de "ajedrez" como juego político. Es demasiado juego, intelectualidad, para unos políticos que se pierden ellos mismos el respeto y a la ciudadanía. Es más bien un insoportable parchís a golpe de encuesta.



* Xosé Hermida "La insoportable levedad del ajedrez" El País 22/07/2019 https://elpais.com/politica/2019/07/21/actualidad/1563737023_374109.html

domingo, 21 de julio de 2019

Trump como mesías

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Los tres cánticos —"¡construye el muro!, "¡enciérrala!" y "¡mándala a su casa!"— coreados en el mitin de Donald Trump sigue haciendo estragos en la mentalidad norteamericana. Lo que era un ejercicio propagandístico de reafirmación de los ataques de Trump contra las cuatro congresistas demócratas se está volviendo contra el presidente al mostrar el espectáculo dantesco y grotesco de unos Estados Unidos convertidos en una auto caricatura, insuperable por los artistas y cómicos que intentan dan cuenta de lo que es el reinado de Trump. El espectáculo ha sacudido las conciencias de mucha gente. Como una salsa que se estuviera concentrando al calor del fuego, lo que Trump ofrece es cada vez peor, tanto por la propia imagen como por la huida de los que temen verse arrastrados por ella y condenados a una estigmatización arrastrados por un líder que no tiene nada que perder y que puede aliarse con el diablo mismo o llevar al mundo al borde de un conflicto por sus propios cálculos.
La CNN publicó ayer un artículo de la especialista en el peculiar cristianismo norteamericano, Diana Butler Bass, autora de 10 obras sobre la materia. El artículo comienza con la confesión del impacto de las imágenes que señalamos anteriormente: «Shock is not the right word when I heard the crowd at a Trump rally chanting "send her back." There has been so much shock recently that it is hard to know what to call it anymore.»*
El artículo lleva el título "The God of Love had a really bad week" y hace referencia a los dos diferentes dioses en los que se divide hoy el cristianismo norteamericano, el "dios del Amor" y un dios muy diferente: blanco, patriarcal, autoritario y excluyente. La autora señala: «I do not feel shock. I feel grief. I do not recognize this Christianity, even if the faces in the crowd were familiar.»* Butler Bass recuerda algo que dice haber explicado ya en otros artículos: el distanciamiento de su propio hermano tras los incidentes de Charlottesville, los que incluyeron una marcha supremacista blanca y acabaron con la muerte de una joven que se manifestaba en contra. Aquel episodio dejó en evidencia a Donald Trump que uso la "equidistancia" para evitar condenar el incidente. Nada de extrañar en un presidente al que apoyan expresamente el Klan, los grupos supremacistas blancos y los ultranacionalistas.


En varios artículos hemos mencionado la importancia que tiene dentro de la mentalidad norteamericana el considerarse como una nueva "tierra prometida". La mezcla de nacionalismo y cristianismo de corte evangelista hace ver que esa América fue prometida a los blancos por un Dios blanco, ese dios que ha olvidado el "amor" y la igualdad a manos de sus viejos y nuevos seguidores. La "promesa" se ve amenazada por la "ocupación" por parte de personas a las que se les niega la acogida, incumpliendo el sueño fundacional, el de la libertad a los que son perseguidos en sus lugares. No es otro el "sueño americano" original y su promesa de un espacio de libertad e igualdad.
El componente religioso es esencial en la cultura norteamericana a lo largo de su historia y ha formado parte de esa división que Diana Butler Bass ve ahora presente entre su hermano y ella. Son dos mundos irreconciliables: "Same Bible, Two Gods".
La situación se ha vuelto conflictiva llevando a una importante división social (o familiar, como vemos). La idea de esas dos interpretaciones de la misma Biblia es la que representa la división política. Igualdad frente a discriminación; acogimiento frente a deportación, son ideas que ya percibía George Lakoff cuando describía la mentalidad asistencial demócrata frente al vigilantismo republicano. Esta vez  han sido las comunidades cristianas las que han creado la base para Trump en una maniobra perfectamente gestada en el tiempo, bien calculada, que no ha tenido miedo de jugar con el elemento religioso.
Señala la autora en su artículo:

Not all Christians support Donald Trump. The president remains wildly unpopular among Christians who are persons of color. A majority of white Christians continue to approve of him. Of white Christians, according to Pew, evangelical support for Trump hovers around 70%; white mainline Christians are split with 48% approval; and around 44% of white Roman Catholics support him.
These numbers demonstrate the strength of white Christian base, but they also suggest something else: America's white churches are roiled by political division. Although pro-Trump evangelicals are a solid majority, the divides in other white Christian groups are fairly even. Many white Christians are struggling with fractured families and frayed friendships. White clergy friends have reported to me that angry congregants have intimidated them after preaching a political sermon with threats to rescind donations or to have them fired. A recurring feature of progressive Christian Twitter has become white people bemoaning the fact that their relatives and friends have turned away from Jesus' command to love one's neighbor.
White Christianity right now is a dumpster of discord; internecine warfare has not been this bad since the 1920s when controversy ripped American churches apart on whether human beings evolved from monkeys.
In the last three years, Donald Trump has replaced Charles Darwin as troublemaker-in-chief in many white American churches. Scholars have offered sound theories as to the cause of this sharp divide, especially around issues of race and gender. There are excellent books on how white supremacy shaped American Christianity; and equally solid work regarding misogyny in churches, particularly around abortion politics. The media publishes stories about Christian Democrats pushing back against Trump with liberal renderings of faith and politics.*


Hay suficientes elementos preocupantes en esos tres párrafos en los que la descripción de la situación, desde las estadísticas hasta los efectos sobre las comunidades, para comprender que el futuro es complejo.
Quizá algunos recuerden una de las primeras afirmaciones de Trump tras su llegada a la Casa Blanca hablando de "él, Dios y el pueblo" como una trinidad que dejaba fuera a todos los que no "creyeran" en él, que automáticamente dejaban de ser parte del "pueblo". Es un planteamiento profundamente anti igualitario y, por ello, peligroso, ya que como estamos viendo puede decidir quién es norteamericano y quién no, como acabamos de ver en el caso de las cuatro congresistas, "acusadas" de no ser "americanas", por lo que deben volver a sus "agujeros de mierda", a "sus horribles lugares".
La observación de los efectos de la transformación política de las iglesias cristianas es certera ya que van a ser quienes refuercen en la base la presión para que Trump se mantenga al frente del país.
La fuerza de la religión se vuelve negacionista. Ese dios patriarcal y blanco niega la igualdad racial, la igualdad de género, la ciencia; es aislacionista y beligerante, iracundo y armamentista.


No es descabellada la comparación que propone Butler Bass sobre la división con el momento, en los años 20, del llamado "el juicio del mono", la negación del evolucionismo darwinista. La fractura es la misma y se resuelve negando todo aquello que debilita lo confianza religiosa y convirtiendo a los otros en representantes del pecado. 

Cuando se nos dice que las comunidades presionan sobre los pastores amenazando con cortarles el suministro económico de las donaciones o en despedirles cuando predican la igualdad o el principio del amor, vemos que la forma en que se ha orientado el movimiento pro Trump es desde la base, aprovechando la fuerza de las comunidades y mediante un sistema de células vigilantes en la base. Esto va más allá del partido republicano, que ya se vio desbordado por Trump en las primarias.
La elección como objeto de ataques de la congresista demócrata Ilhan Omar, musulmana, nacida en Somalia, le sirve para canalizar todo ese odio que se acumula en la base. Es lo que intentó en su momento contra Obama, al negar su nacionalidad norteamericana y señalando que era musulmán. No es vedad, pero es lo que los suyos quieren oír. Se trata de eso, de lo que queremos escuchar. ¿Recuerdan Elmer Gantry?
No deja de ser irónico que el "nuevo mesías" de la ultraderecha nacionalista, supremacista y religiosa, armamentista sea un mujeriego, amoral y manipulador. Se necesitaba un histriónico, narcisista y mentiroso, sin principios, solo con ambiciones y un implacable afán de poder. Por ahora da lo que le piden.  Son malos tiempos, dice Diana Butler Bass, para el "Dios del amor". Y tiene razón.


* Diana Butler Bass "The God of Love had a really bad week" CNN 20/07/2019 https://edition.cnn.com/2019/07/20/opinions/god-of-love-had-a-really-bad-week-bass/index.html