domingo, 5 de enero de 2020

52 objetivos a falta de una chispa

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El principal problema de Oriente Medio es que no tiene arreglo. Puede pasar por muchas fases, unas más violentas que otras, pero no tiene arreglo en la medida en que el objetivo es el poder sobre el otro y su aniquilación. Como se ha apreciado en Siria, la guerra tiene múltiples capas. Puedes estar funcionando todas o pasar la violencia de unas a otras.
Los tiempos de paz no lo son, sino solo pausas para reforzarse, tomar posiciones, preparar el siguiente ataque. Las fronteras suelen definir espacios de los países. Mientras estés dentro de ellos, se puede mantener la calma. Sin embargo, aquí no es así. Aquí las fronteras son relativas, como de nuevo hemos visto en Siria. Pensemos en la situación de los kurdos o, con más claridad, del Estado Islámico, que decide proclamar un estado teocrático ocupando países ya existentes.

Es previsible que, pese a los movimientos internacionales más o menos activos, Irán dé una respuesta a la muerte de Qasem Soleimani. Los conflictos que comenzaron en verano con los ataques a petroleros en el Estrecho se han ido materializando en una escalada. Matan un contratista norteamericano, le siguen bombardeos con 25 muertos, se ataca la embajada y se mata a un general iraní al que muchos le concedían un enorme poder. La cadena podría remontarse más atrás, al constante juego de lo que se quiere controlado pero se va alejando de las condiciones iniciales para irse complicando en sus propios contextos, tanto la crisis propia de Irán como la norteamericana con el impeachment de Trump. Luego, las crisis se conectan con otras crisis como ramificaciones de neuronas para crear un circuito autónomo sobre el que es difícil poner el freno.
En este contexto, la afirmaciones de Trump sobre "tratar de frenar una guerra y no causarla" suenan ridículas a todos y se temen las nuevas, las de los "52 objetivos" en recuerdo de los "52 rehenes" tomados en la embajada norteamericana en Teherán hace décadas y que desencadenó la primera gran crisis.
La CNN nos trae la respuesta de Irán en noticia de hace apenas unos minutos:

The military adviser to Iran's Supreme Leader said Sunday that his country's response to the killing by the United States of one its most influential commanders will certainly be a military response "against military sites."
In an exclusive interview with CNN in Tehran, Hossein Dehghan, the military adviser to Supreme Leader Ayatollah Khamenei, said: "The response for sure will be military and against military sites."
Dehghan, a former defense minister, is the main military adviser to Ayatollah Ali Khamenei and is very close to the Supreme Leader.
"Let me tell you one thing: Our leadership has officially announced that we have never been seeking war and we will not be seeking war," Dehghan said.
"It was America that has started the war. Therefore, they should accept appropriate reactions to their actions. The only thing that can end this period of war is for the Americans to receive a blow that is equal to the blow they have inflicted. Afterward they should not seek a new cycle."*



De producirse —y no hay muchas señales de que no se produzca— supondría una guerra abierta entre los Estados Unidos e Irán, además de un revulsivo por toda la zona. Ayer mismo traíamos aquí la intensificación de la guerra en Libia con  la entrada de Turquía.
Estados Unidos tiene bases por todo Oriente Medio, incluso en zonas que podrían volverse conflictivas, como Qatar, que apoya a Turquía, dentro del enfrentamiento con Arabia Saudí, Egipto y Emiratos. El caso de Bahréin es más complejo y puede ocurrir cualquier cosa. También afectaría a Yemen, evidentemente. En el peor de los casos, el atentado contra Qasem Soleimani podría tener el efecto en cadena del atentado de Sarajevo en la I Guerra Mundial.
El conflicto directo de Estados Unidos con Irán dejaría, además, fuera de control todos los otros conflictos locales de los que son reflejos, como los de Líbano, en donde la crisis podría ser enorme.


La estupidez de los "52 objetivos", una teatralidad muy de Donald Trump, hace algo peor. Da unidad al conjunto de los actos desde el principio hasta el final. Le da sentido y un sentido de venganza dirigido al pueblo norteamericano que recuerda la afrenta de entonces y quiere "lavarla". Los iranís le darán un sentido distinto diferente pero con el mismo resultado. Su visión fatalista completará el círculo. Ahora es cuando empiezan a sonar como gritos de guerra el "¡Haz América grande otra vez!"; es ahora cuando una parte de los que votaron a Trump sacarán el belicismo de la superioridad tecnológica sin entender que esa ya no es la guerra. Lo reprimido sale a flote.


El ejemplo de lo que está haciendo Turquía es claro. En vez de calmar los conflictos, lo que hace es aprovechar lo confuso de la situación intentando tomar posiciones en un momento en el que el fuego se inicia en otra parte. Lo mismo ha hecho en Siria, sacar su tajada, ayudado por la traición de Trump a los kurdos, que habrán aprendido la lección sobre de quién se pueden fiar.
Como avisan algunos analistas, queda el Estado Islámico liberado por el territorio del que había sido expulsado. Esta vez se reagrupan y esperarán a que les toque. The New York Times señala que cuando la tensión aumenta, Trump elige las medidas más extremas. Está claro que su idea no es reducir la escalada, sino aumentarla. Meterse en una guerra con Irán, con el parlamento de Iraq pidiendo que se expulse de su territorio a los Estados Unidos, con Egipto aumentando su presencia naval en el Mediterráneo, etc. no parece lo más racional, pero la racionalidad de Trump es más que dudosa. Al final, no era solo el aislacionismo, sino algo más grave lo que tenía en mente. Alguien le habrá dicho que Estados Unidos suele salir reforzado de la guerras. Pero las guerras ya no son lo que eran. Esta vez puede padecerlo en casa, como ya nos enseñó el 2001 y podemos sufrirlo todos, como bien sabe Europa.
No se ve mucha salida. Un movimiento y saltará la chispa. El mundo se pregunta en los medios qué será lo próximo.  



* "Exclusive: Supreme Leader's military adviser says Iran's response will be 'against military sites'" CNN 5/01/2020 https://edition.cnn.com/2020/01/05/middleeast/iran-soleimani-khamenei-adviser-intl/index.html

sábado, 4 de enero de 2020

Crecen los conflictos, ahora Libia

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El atentado selectivo contra el General Qasem Soleimani está empezando a plantear dilemas perceptivos como los del vaso medio lleno o medio vacío. Para Trump es una forma de evitar una guerra; para el resto, una forma de provocarla. En los divididos Estados Unidos de la era Trump, nada es, todo parece ser. Lo malo es que en estas circunstancias, lo que discutan los norteamericanos sobre las acciones de su presidente no importarán a la decisión que se pueda tomar en Teherán, donde claramente se percibe como un atentado.
El gran error de Trump —pero es su línea de actuación constante— es pensar que lo que él hace va a ser siempre respaldado por los que están bajo el escudo norteamericano. Lo malo es que este escudo está empezando a ser lesivo para el que está debajo, le expone a peligros en los que no ha decidido y es un sobresalto constante. La pregunta que se hacían ya ayer era "¿cómo responderá Europa?". Es una pregunta esencial, la segunda tras "¿cómo responderá Irán?".


Que Irán responderá parece fuera de toda duda. No puede permanecer impasible ante una provocación de tal calibre. El deporte de los asaltos a las embajadas es peligros y con cada nuevo precedente (Teherán, Bengasi...), el peligro se acumula.
En The Washington Post podemos leer el proceso de la toma de decisiones que llevó al lanzamiento de los misiles contra Soleimani. Los presentes dicen que el presidente les sorprendió por lo decidido que estaba. Después se señala:

On Friday, hours after a U.S. drone killed Soleimani and an Iraqi militia leader at the Baghdad airport, senior State Department officials told reporters that Iran had been plotting “imminent attacks directed at killing hundreds of Americans” but declined to offer specifics. Secretary of State Mike Pompeo told CNN on Friday that Soleimani “was actively plotting in the region to take actions, the big action as he described it, that would have put dozens if not hundreds of American lives at risk. We know it was imminent.”
On Capitol Hill, officials briefed lawmakers and staff but didn’t provide any details about the alleged Iranian targets or what made them imminent, according to people who were present.
Some analysts were skeptical about the need to kill Soleimani.
“There may well have been an ongoing plot as Pompeo claims, but Soleimani was a decision-maker, not an operational asset himself,” said Jon Bateman, who served as a senior intelligence analyst on Iran at the Defense Intelligence Agency. “Killing him would be neither necessary nor sufficient to disrupt the operational progression of an imminent plot. What it might do instead is shock Iran’s decision calculus” and deter future attack plans, Bateman said.*



Lo malo del futuro cambiado es que es indemostrable. Esa "the big action" que Pompeo señala como justificación de la acción, una vez perdida la credibilidad, es difícil de sostener. La acción es lo suficientemente contundente como para ir más allá de esas afirmaciones sin más fundamento que lo dicho.
Trump necesita presentarse ante los electores norteamericanos como un gran triunfador, como el salvador de vidas, como dice Pompeo, con sus acciones y decisiones. Esa es la única justificación posible frente a lo que parece un despropósito político, el desencadenante de una escalada que hasta en Oriente Medio se está pidiendo que reduzca.
Lo que ocurre en Irán, por otro lado, está sirviendo de tapadera de donde sí se está produciendo una gran escalada, en la castigada Libia. La decisión de Turquía, aprobada desde el parlamento (algo que se le recrimina a Trump no haber hecho) abre unas nuevas perspectivas de conflicto que no se esperaban en estos momentos. 


La astucia de Erdogan le permite jugar esta baza en un momento de máxima tensión junto a su país, con la jugada de arrinconar a los kurdos en Siria. Ahora se desplaza hacía el otro lado, hacia Libia, tratando de desequilibrar el conflicto "civil" que allí se vive en favor del gobierno reconocido, de carácter islamista. Como ya dijimos ayer, todo son formas de ampliar poder y desestabilizar a los otros en un mapa destrozado por las luchas constantes.
En el estatal egipcio Ahram Online leemos:

In a joint statement on Friday, the parliaments of Egypt, Saudi Arabia, the United Arab Emirates and Bahrain said they reject any form of foreign intervention in Libya's internal affairs.
The statement, issued by the Egyptian House of Representatives, the Shura Council of the Kingdom of Saudi Arabia, the Federal National Council of the United Arab Emirates, and the National Assembly of Bahrain declared that they strongly reject the approval of the Turkish parliament on Thursday to send military troops to Libya.
"This decision represents a flagrant violation of the rules of international law, and directs an assault on the independence of Libya and integrity of its land," said the statement.
The four Arab parliaments said they fully support the statement issued the Arab parliamentary union – which is affiliated with the Arab League – which denounced the decision of the Turkish parliament.
"We renew our firm and full stance in rejecting any foreign aggression on any Arab country, and that foreign intervention only helps reinforce the capabilities of terrorists, undermines peace efforts and political solutions, complicates the situation in the Middle East, leads to instability and creates humanitarian crises," said the statement.
The parliaments urged the international community to play its role in standing up to foreign violation of the sovereignty of Arab countries and support political solutions, “for the sake of preserving the security and stability of the peoples and states of the region."**


El salto de Turquía por encima de Egipto supone dejar a estos en una pinza y, sobre todo, dejar bien cubiertos a los movimientos islamistas, de Marruecos a la propia Libia, que es lo que Erdogan quiere dejar claro sobre el mapa. Ir en ayuda del gobierno islamista libio es poner "orden" en el oeste, una vez "normalizado" el este en Siria. Con Líbano desestabilizado y con Israel en fase agresiva, el panorama no puede ser más desolador.

Por muy bonitas que sean las palabras aprobadas por los parlamentos, lo que encubren es la lucha en la zona por controlar a los islamistas de la Hermandad Musulmana y todas sus franquicias. Egipto (no solo él) quedaría en un bocadillo islamista. Dar amparo a los grupos terroristas no es política de buena vecindad. Egipto no quiere islamistas en sus fronteras.
Una vez consolidado el frente sirio por Erdogan y Putin y fijo Al-Assad en su puesto, la estrategia es recuperar lo que hay al otro lado de Egipto. Recordemos que Egipto ha estado haciendo incursiones de represalia en Libia cada vez que ha habido un atentado terrorista, bombardeando los campos de entrenamiento y los refugios de terroristas.
En este contexto incendiario, Erdogan tratará de jugar sus bazas y reivindicarse como el líder del islamismo, arrastrando a Turquía hacia un conflicto que le haga conseguir prestigio y apoyos para su propio poder, debilitado. Lo malo es que hay varios empeñados en el mismo prestigio sucio.
Se siguen acumulando conflictos y países en muy poco espacio. Tras Irán, ahora Turquía, Libia, Egipto...


* Missy Ryan, Josh Dawsey, Dan Lamothe y John Hudson  "How Trump decided to kill a top Iranian general" The Washington Post 04/01/2020 https://www.washingtonpost.com/national-security/how-trump-decided-to-kill-a-top-iranian-general/2020/01/03/77ce3cc4-2e62-11ea-bcd4-24597950008f_story.html
** "Parliaments of Egypt, UAE, Saudi Arabia and Bahrain denounce Turkish decision to send troops to Libya" Ahram Online 3/01/2020  http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/358850/Egypt/Politics-/Parliaments-of-Egypt,-UAE,-Saudi-Arabia-and-Bahrai.aspx





viernes, 3 de enero de 2020

El riesgo con Irán

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Vamos a ver cuántas vidas cuesta la eliminación norteamericana del general Qasem Soleimani y su acompañante en el aeropuerto de Bagdad, en Irak. Es, una vez más, un aumento en la escalada de violencia que comenzó a intensificarse cuando Trump denunció el tratado nuclear con Irán.
La lucha en Oriente Medio entre Arabia Saudí y sus aliados sunís  contra Irán y sus fuerzas repartidas por grupos en toda la zona, como Iraq, Líbano o Yemen está generando unos niveles de violencia que está a punto de dar un salto, si nada lo remedia. Y hay muy poco que los remedie.
No se puede decir que Trump se encontró un Oriente Medio pacífico, porque sería faltar a la verdad y liberar a la pareja Clinton-Obama de su responsabilidad en la década anterior sobre el área. También ellos tuvieron una enorme responsabilidad en la situación actual, que viene de esos años y las desestabilizaciones que no se supieron poner en marcha, al apoyar Estados Unidos a gobiernos con base islamista pensando que sería más ajustado a su política durante su mandato.


Estados Unidos consiguió perder todo el prestigio en la zona en cuanto que intentó desplazar el juego de poderes hacia grupos poco fiables. Trump no lo está haciendo mejor porque ha decidido jugar otras de sus cartas que no son válidas en esta partida. Hay que asumir que al frente de la mayor potencia mundial está una persona que no sabía qué ocurría en Oriente medio y que cuando se le preguntó dijo que ya tendría tiempo de ponerse al día más adelante. Desgraciadamente, es cierto. El mundo lo está pagando en inseguridad y lo que queda.
Trump no solo tiene una visión distorsionada de la política, sino que la tiene de la geografía y carece del sentido histórico del origen y evolución de los conflictos. Trump va de un escenario a otro como un turista sin guía, a su aire. Los expertos que podrían asesorarle le van dejando en un goteo que hace desesperarse sobre todo a los militares, que ven destruidos sus esquemas y prevenciones, y los asesores internacionales que se frustran por la falta de atención y los impulsos con los que se mueve.
Desgraciadamente, Trump sabe que todos esos gestos le crean una imagen que podrá usar después. Por eso la reacción iraní será temida en cualquier momento y escenario, ya sea orquestada o espontánea, la de aquellos que se tomen la justicia por su mano.
Estados Unidos ha hecho algo peor, meter en el caso a los iraquíes, en un ejercicio de desprecio doble, por usar su territorio y por no consultarles. Eso implica muchas cosas. Especialmente una: el aumento del rechazo norteamericano en suelo de Iraq, extensible a muchos otros terrenos.


En el terreno norteamericano, el atentado-ejecución del general iraní también causa polémica porque Trump ha querido apuntarse el tanto él solo, sin consultar a nadie. Como se dice en la información, se han seguido las instrucciones del presidente. Es una situación perfecta para él... y complicada para el mundo.
Hace dos días comentábamos aquí el problema de los frentes múltiples abiertos. Hoy nos temeos que es ya una realidad difícil de parar, ya que Irán no se va a quedar con las manos quietas ante este golpe a uno de sus hombres fuertes. Por más que haya sido en Iraq, donde actuaba en la sombra, a efectos iraníes es un golpe contra ellos. En las próximas horas podremos verlo seguramente. La decisión en estos momentos es dónde.
El diario El País recoge diversas reacciones. Interesa especialmente la de aquellos por cuya mano se ejecutará la venganza:

El líder del partido-milicia libanés Hezbolá, Hasan Nasralá, ha prometido venganza, y asegurado que completarán "el camino del comandante Soleimani". "Trabajaremos día y noche para conseguir sus objetivos", afirmó el líder en el canal de televisión libanés Al Manar, portavoz de Hizbulá. "Vengar a los asesinos de los combatientes será la responsabilidad y el trabajo de todos en la resistencia".**


Ya tienen tarea y justificación por delante. Dentro del marco de la zona, los Estados Unidos son la encarnación del "mal" y su lucha contra ellos no es simplemente estratégica. Irán lucha por la influencia, es decir, por las mentes tanto como por los territorios. No se puede entender la situación sin comprender este imposible que evita que se pueda vivir paz en un sentido u otro. Todos los países tratan de desestabilizar a sus oponentes mediante diversas tácticas y acciones. La militar es solo una opción.
No hay paz porque nadie quiere paz; quieren el dominio exterior e interior. Lo demás son brindis al sol. La influencia exterior es la que garantiza la fuerza interior. Como prueba la alianza firmada por Arabia Saudí con sus aliados de la zona, Egipto incluido: no albergues a mi enemigo y yo no albergaré al tuyo; no financies a mi enemigo y yo no financiaré al tuyo. La irritación con Qatar viene de alentar y acoger a los que se les escapan dando santuario, como es el caso de la Hermandad Musulmana.


Hay otro conflicto colateral que puede servir de canalizador de la imposibilidad de un enfrentamiento directo Irán-Estados Unidos, que es la intervención de Turquía en Libia tras Siria. Eso aumenta la tensión con Egipto y Arabia Saudí, además del conflicto señalado con Irán. 
No se puede evitar pensar en las consecuencias sobre Europa, que será forzada por Trump a dos cosas, a intervenir en misiones determinados países y a un aumento general de los presupuestos de defensa, el objetivo que Trump ha tenido en todo su mandato para vender armas y protección.
Como dijimos, demasiados frentes abiertos hacen mucho más difícil controlar la situación, máxime cuando existen gran cantidad de grupos sin control que pueden realizar un atentado con enormes e imprevisibles consecuencias.
La paz importa poco allí. Egypt Independent señala: «“Soleimani has taught us that death is the beginning of life, not the end of life,” one Iraqi militia commander said.»** Con esto queda claro de qué va el asunto y cómo puede terminar.


* "Irán amenaza con una “dura venganza” por la muerte de Soleimani" El País 3/01/2020 https://elpais.com/internacional/2020/01/03/actualidad/1578042655_534867.html
** "Soleimani, a general who became Iran icon by targeting US" Egypt Independent 3/01/2020 https://www.egyptindependent.com/soleimani-a-general-who-became-iran-icon-by-targeting-us/

jueves, 2 de enero de 2020

Negras perspectivas

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Lo decíamos no hace mucho y hoy nos lo cuenta el diario El Mundo recogiendo los resultados de una encuesta que ha realizado para ellos la empresa Sigma Dos. La muerte del centro y su vocación nos lleva a un sistema polarizado que se ha visto favorecido por la fragmentación. Los fragmentos nuevos se comen a los fragmentos viejos, lo que queda del siempre mal llamado "bipartidismo", que nunca nos cansaremos de repetir que nunca existió en España. El segundo aviso también estaba cantado: los nuevos se comen a los viejos. Da igual que se abracen o que se besen. Son besos y abrazos envenenados.
El diario El Mundo señala al inicio de su información:

Los españoles abandonan el centro. PSOE y PP pierden fuelle. La moderación es cosa del pasado, se diluye en un torbellino de incredulidad, opacidad, compromisos incumplidos, egoísmos y falta de coraje. Izquierda y derecha se extreman, los polos se distancian y el país se divide. Esta es la conclusión que se desprende de la encuesta de Sigma Dos para EL MUNDO, realizada en paralelo a las negociaciones secretas de los socialistas con los independentistas catalanes para conseguir, contraviniendo todas las promesas de Pedro Sánchez, que estos faciliten con la abstención de sus 13 escaños en el Congreso, su investidura.
Socialistas y populares caen. Ninguno de los dos partidos es lo que fue. Han perdido identidad, principios y valores y los ciudadanos lo perciben. Juntas, las dos grandes fuerzas de la democracia están cada vez más lejos de aglutinar siquiera a la mitad del electorado.



Parecería el argumento de una película de terror, con invitados que te acaban suplantando y viviendo tus vidas.
El crecimiento de estas facciones extremas solo puede surgir del miedo intenso, de los ideales perdidos por el camino, de extender la idea de fracaso. Cada parte extrema juega con su propio repertorio de miedos, es la fuerza que le hará crecer.
Por eso la alianzas solo son mascaradas para ganar más espacio y poder tener más fuerza debilitando al propio socio en el trayecto conjunto.
No hay perspectiva buena. La noticia de los movimientos para la separación de Castilla-León demuestra que la división le hubiera interesado a Zenón, un infinito divisorio que llevará hasta la unidad de la persona con vocación de Estado. ¿Por qué no seguir dividiendo? Nada favorece más al independentismo tradicional que el surgimiento de todos estos movimientos folclóricos para ser "únicos". La irracionalidad romántica de los argumentos de la "nación", como fusión de sangre y tierra, se opone a la construcción de un ideal de ciudadanía universalista basado en derechos y deberes, en justicia y solidaridad., en libertad e igualdad. Al igual que en el mercado, en el que se inspira realmente, se trata de crear un "producto nacional" diferente, que se distinga de los otros. Es ir contra la tendencia histórica. Es retroceder al tiempo de los conflictos. Uno tras otro sirven para dividir y confrontar, para reforzar diferencias y disputas. Las unas se crean con las otras. Son necesarios conflictos para sentirse diferente, agredido, vejado, robado, humillado... Es lo que se ha enseñado durante décadas en las escuelas de las zonas separatistas creado el sentido de la diferencia agraviada.


Este país está pagando el desprecio a la educación pensando que era cosa de "niños". Los niños crecen y lo hacen llenos de ideas creadas en sus mentes por quienes recogerán las semillas más adelante en las urnas y en las calles. Ya tienen la generación que necesitaban para dar el siguiente salto cualitativo.
Los partidos independentistas ha usado la necesidad de la gobernabilidad para asegurarse que nadie les tocaría el feudo, que quedaban blindadas sus competencias e impenetrable su territorio. España se constituyó como un estado autonómico para satisfacer a los independentistas, que ya tenían su trazad su estrategia de ir ganando terreno.
Su problema (realmente el nuestro) es que no solo tienen una idea de lo que ellos quieren ser, sino una idea autoritaria de lo que los demás debemos ser. Ellos tienen su propia idea de lo que debe ser España cuando ellos sean "naciones" y "estados". Lo que hoy quieren es una parte de lo que quieren ser más adelante en pos de un ideal romántico, casi rousseauniano.  Quieren dejar atrás la pobreza que ellos ven como una rémora y no como un efecto de su propio bienestar construido a fuerza de dejar vacías las demás regiones. No son solo nacionalistas, también tienen una vocación inocultable expansionista para no dejar nada más que lo que no quieren o les sobra.
Negras perspectivas de un futuro cada vez más definido en su confusión. Se hunden por sus propios errores y cegueras, incapaces de percibir los estragos de sus actos y omisiones. Siguen arrastrándonos.
A esto es a lo que hemos llegado hoy, primeros días de una nueva década que ha hecho resurgir de sus cenizas los fantasmas de la Historia.



* "La polarización dispara a Vox y Unidas Podemos a costa de PP y PSOE" El Mundo 2/01/2020 https://www.elmundo.es/espana/2020/01/02/5e0cde3dfdddffaa548b459f.html


miércoles, 1 de enero de 2020

Demasiados líos abiertos

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Dicen algunos titulares que la guerra entre Irán y Estados Unidos se está librando en Irak. El asalto a la embajada norteamericana en Bagdad así parece señalarlo. Las imágenes, peor todavía, nos llevan a crisis anteriores de las que no salió nada bueno. Ocurre en el peor momento político, con las presiones sobre Trump por el impeachment y con una presentación a la reelección, mientras que, por el lado iraní, en medio de una crisis económica y política. Están todas las condiciones negativas como para que se produzca lo peor en una situación ya de por sí delicada. Con Trump retirando tropas de Afganistán y de Siria, se produce el incidente de la embajada de los Estados Unidos en Iraq, otro país que se está abandonando y en el que va creciendo el sentimiento antinorteamericano.
La pretensión de Trump de mantener conflictos abiertos mientras retira fuerzas militares, evitando así encontrarse así con un Vietnam en el momento de las elecciones, parece demasiado ingenua.


La CNN explica a través del análisis de Stephen Collinson del doble frente abierto con Irán y Corea del Norte por Trump:

In many ways, the attack on the US embassy in Baghdad -- which followed US strikes on the militia to avenge the death of a US contractor in the country -- is an almost inevitable consequence of the Trump administration's maximum pressure policy targeting Iran.
Critics have long warned that showy decisions related to Iran and North Korea apparently made to further Trump's own political prospects and not a more sober evaluation of US foreign policy goals could eventually backfire.
Trump's decision to ditch Barack Obama's Iran nuclear deal -- with which Tehran was complying -- and to crank up sanctions has caused a debilitating economic crisis and humanitarian pain in Iran.
Washington says the nuclear deal was one of the worst agreements in history because it did not rein in Iran's missile program or curtail what the US regards as malicious activity and support for terrorism in its neighborhood. The assumption behind Trump's strategy is that Tehran's clerical regime will collapse or that the Iranians will return to the negotiating table to accept a far more punitive nuclear deal.
Despite some of the most intense anti-government demonstrations in decades, many analysts believe that there is no sign the regime is falling. In fact, there is more evidence that Trump's hardline approach is causing Iran to become more belligerent in its own region -- quite the opposite of the US goal.*


¿Ha calculado mal Trump? Probablemente, una vez que sus estrategias van siendo menos sorprendentes en el avances de su mandato. Ya no hay sorpresas en Trump, parece ser y se le ha tomado la medida. Una vez comprobada su respuesta, los enemigos ya saben hasta dónde pueden llegar.
Los ataques a Irán por enmendarle la plana a Obama y poner en un conflicto a Europa, que lo tiene a las puertas, pueden salirle mal si, como bien señala Collinson, el régimen iraní, por el contrario, se refuerza ante los ataques exteriores y aprovecha para controlar su disidencia y deshacerse de ella.
La respuesta por ahora de Irán es actuar fuera de su territorio, allí donde tiene fuerzas leales por la zona. De esta forma, no tiene más que negar su participación y dejar el conflicto en manos del gobierno iraquí y del norteamericano. La debilidad del gobierno iraquí será pareja a la del afgano, que se ven en situación complicada cuando no tienen respaldo ni beneficio de los gobiernos norteamericanos.
Algo diferente es la situación de Corea del Norte, donde también se le ha tomado la medida. Trump utilizó al régimen norcoreano para mostrar al mundo lo poderoso que era y cómo se podía acercar a ellos. Corea del Norte ya ha aprendido cómo manejar a Trump.


Ahora Trump se encuentra con que todos los conflictos abiertos le desafían abiertamente, como es el caso de la embajada en Iraq, en principio, un país controlado. Pero nadie controla ya nada.
Puede que la estrategia de Trump haya llegado a un punto en el que todos los conflictos que pretende manejar por separado estén ajustando sus agendas y que los Estados Unidos se vean en un lío. A veces puedes separar a tus amigos, como ha hecho; pero puede que seas incapaz de separar a sus enemigos.
Moraleja: nunca puedes ser tan listo como todos tus enemigos juntos. La inteligencia política consiste en saber cuántos enemigos puedes manejar a la vez. 


* Stephen Collinson "Twin foreign policy crises greet Trump as election year dawns" CNN 1/01/2020 https://edition.cnn.com/2020/01/01/politics/donald-trump-iran-north-korea-diplomacy/index.html