martes, 16 de junio de 2026

La guerra retórica

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La guerra y la paz son también campos de batalla retóricos en los que cada uno de los contendientes trata de imponer una perspectiva propia. No solo se gana o pierde una guerra; también se gana o pierde la paz. El acuerdo final entre Estados Unidos e Irán se trata de presentar como una victoria propia por cada uno de los bandos, lo que supone un retorcimiento de los hechos y de lo alcanzado en el pacto.

Se confirma lo que hemos estado señalando en días previos.  Desde Bruselas, Emilio Ordiz escribe en 20minutos:

En general, los expertos consultados muestran la 'cara b' del acuerdo:  Trump sale de una guerra "impopular", Irán espera alivio económico e Israel es "el gran derrotado". Es más, el propio líder supremo iraní, Mojatba Jamenei, apuntó que ellos son "los vencedores indestructibles" tras el acuerdo.

Daniel Bashandeh, politólogo iraní, explica a 20minutos que Irán, a través de sus nuevos negociadores, va a usar el pacto para "justificarse internamente y consolidar un nuevo equilibrio de poder". Al mismo tiempo, asume que la contrapartida que exige Teherán en el marco del acuerdo es bastante clara. "A la espera de una respuesta oficial sobre el memorándum, según lo comunicado por Irán la prioridad es el alivio económico frente a la cuestión nuclear. Necesitan vender resultados", sostiene el analista.*


En realidad, el gran favorecido ha sido el régimen iraní. No solo ha "resistido", sino que ha dado una dimensión heroica a sus pérdidas de dirigentes y, lo peor de todo, ha podido hacer una terrible limpieza de opositores considerándolos "traidores". La guerra le ha servido para eliminar resistencias y que por un tiempo simbolizara la resistencia a Washington y sus intereses.

Trump se metió en una guerra que disfrazaba de paz y cuyo fin era asegurado cada dos o tres días. Ha tardado mucho en darse cuenta de dónde se había metido y de los efectos políticos y económicos de sus decisiones. Ha perdido la credibilidad interior al igual que la exterior, donde todos sus aliados han quedad convencidos que no pueden depender de los Estados Unidos —con Trump o sin Trump— para su defensa. Y las inversiones en este campo no se harán en las empresas norteamericanas, las beneficiarias de las guerras. Los destrozos causados en la economía mundial han servido para mostrar los males que hay que evitar y las posibles líneas de creación de un futuro más estable y menos dependiente. Trump ha mostrado la peor cara norteamericana y, especialmente, no ha ganado por mucho que lo diga cada día.

Pero es del lado de Israel donde se han sembrado las peores consecuencias. La estrategia de Netanyahu ha pasado de aplaudir a Trump a intentar desmarcase de los acuerdos. En el texto se señala: 

Y es que el Gobierno israelí ya se ha pronunciado en este sentido. El acuerdo no va con ellos. "El acuerdo de Trump no nos obliga. Israel no está subordinado a Estados Unidos y somos un país independiente y soberano. Nuestra obligación es hacia los ciudadanos de Israel, los soldados de las FDI y el pueblo judío, y nuestra obligación histórica hacia los judíos perseguidos y asesinados en miles de años de diáspora, es brindar seguridad a los judíos en la Tierra de Israel", escribió en redes sociales su ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir. * 

En este breve comentario de su ministro, Israel nos muestra una síntesis de argumentos históricos, que es la mejor demostración de su fracaso y la necesidad de justificación interna.

Decir que lo firmado por Trump "no va con ellos" y que Israel es "independiente y soberano" no deja de ser una broma pues precisamente Netanyahu no se habría lanzado sin contar con el respaldo y el apoyo logísticos, militar, etc. de los Estados Unidos. Como hemos señalado en diversas ocasiones, la guerra con Irán era una tapadera para la guerra en Gaza y Líbano, lugares de interés directo para el gobierno de Netanyahu. La idea del objetivo del "Gran Israel" es lo que ha estado presente en las acciones israelíes, el objetivo real. No era tanto la defensa como la expansión. Por esos tratan ahora de desligarse del pacto alcanzado.

¿Pueden hacerlo? ¿Puede Trump ir más allá de los gritos e insultos por teléfono a Netanyahu? Es lo que está por ver. En esto influirán los grupos de presión judíos en Estados Unidos, que tendrán que sopesar los apoyos y presiones. Trump tiene una cosa clara por mucho que se muestre como el artífice de la paz: esta ha tenido un coste. Más allá de la retórica de la paz, lo cierto es que la victoria no llegó y se ha demostrado cuando más insistencia se ponía en ello que los Estados Unidos no consiguen siempre lo que quieren. El coste económico para los Estados Unidos ha sido muy grande y no menor el de la reputación, un arma para emplear en otros casos que ha quedado tocada.

Si Netanyahu, un teórico aliado, se muestra en rebeldía y sigue boicoteando a las políticas de la Casa Blanca trumpista, habrá que esperar reacciones. Unas serán públicas, pues Trump debe mostrar que es el jefe, pero otras pueden ser mucho más sutiles, como es el suministro de información o armamento. Puede que a Trump deje de interesarle que Netanyahu siga al frente de Israel si pretende, como parece, ir por libre. Puede que tampoco le resulte grato a esos grupos de influencia, que pueden, ante los malos resultados, elegir fórmulas más eficaces.

El tiempo nos dirá si el enfado de Netanyahu es de cara a la galería o si realmente pretende seguir una guerra para la que las excusas dichas parecen poco convincentes. Netanyahu necesita excusas para seguir sus acciones y hará todo lo posible para tenerlas.

Dicen en The New York Times en español que crece el descontento con el pacto, que deja sin resolver las "amenazas" contra Israel. Nunca se resolverán esas amenazas porque es el propio Israel quien amenaza la seguridad de los demás. El camino de la guerra nunca resolverá nada mientras Israel considere que esos territorios en los que otros viven son un "regalo divino" en exclusiva. La inseguridad de Israel depende de él mismo. Su idea de paz es el exterminio de los demás. Mientras viva uno se sentirá "amenazado". A la paz y seguridad solo se llega por acuerdo. Y eso no lo aceptan.

 


* Emilio Ordiz "La 'cara b' del pacto: Trump sale de una guerra "impopular", Irán espera alivio económico... e Israel podría "boicotearlo"" 20minutos 16/06/2026 https://www.20minutos.es/internacional/cara-b-pacto-trump-sale-una-guerra-impopular-iran-espera-alivio-economico-israel-podria-boicotearlo_6983260_0.html

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