Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cada vez
escuchamos o leemos las palabras "terroristas" y
"terrorismo" en las noticias. Sin embargo, como una forma de
valoración cada vez más distante de lo que pudiera ser su sentido real. No hay
que resaltar mucho que siempre ha sido un controvertido, pero ahora se ha
convertido en una etiqueta y ha entrado a formar parte de las estrategias
políticas y comunicativas.
Las
noticias de hoy recogen las palabras oficiales del régimen iraní: los que
protestan son "terroristas" y son ya cerca de 4.000 los muertos por
la represión. El uso de la palabra "terrorista" actúa como un
justificante de la represión brutal de un régimen claramente dictatorial
llevado desde el "fundamentalismo", que por definición no admite
alternativa. Todo lo que no es oficial es terrorismo.
Con el
titular de hace unos días "Los iraníes en España viven con angustia la
"matanza" de manifestantes: "Jamenei ordena disparar a gente que
tiene las manos vacías""* se nos daba una imagen muy distinta de
aquellos a los que el régimen llama "terroristas". La gente ha sido
llevada al límite y la respuesta de las autoridades es la represión y la
descalificación. Matan a los que protestan y después manipulan su imagen.
Este
uso del calificativo de terrorismo es esencialmente para consumo interno, una
forma rudimentaria de intentar mantener la resistencia en el poder. Las
protestas, nos dicen los iraníes residentes en su exilio español, son
esencialmente por condiciones económicas, por el empobrecimiento y en menor
medida por la situación política de control. Pero los iraníes han dejado de
distinguir una cosa y otra: el régimen de los ayatolas empobrece, el régimen de
los ayatolas mata. Se puede sobrevivir en malas condiciones políticas, pero no
se puede sobrevivir sin nada que llevarse a la boca.
El presidente de la Asociación
Iraní Pro Derechos Humanos en España se llama Hamid Hosseini. Llegó a Madrid
hace 40 años escapando de la represión, "de un régimen que detenía
los activistas de izquierdas y a todos los que no estaban de acuerdo con la
República Islámica de Irán". También en su opinión el detonante de las
protestas que arrancaron a finales de diciembre es la maltrecha situación
económica. "El poder adquisitivo de la población, especialmente de las
clases media y baja, se ha reducido un 75%, la moneda ha perdido mucho valor y
la alimentación básica, huevos o carne, se ha encarecido y es hoy tres o cuatro
veces más cara que hace unos días. Hasta la gasolina cuesta el
doble". *
Es a
esta población a la que se llama "terroristas" y se les reprime
brutalmente con disparos, detenciones y torturas. Las autoridades saben que
cuando caigan será difícil que el régimen sobreviva; ha tenido el tiempo
suficiente para que todos entiendan lo que ha dado de sí el fundamentalismo y
el gobierno teocrático.
Pero el
término "terrorista" no se aplica solo en este tipo de dictaduras. La
práctica del etiquetado está llegando a países de los que se esperaría un poco
más de calidad en el etiquetado.
Los Estados
Unidos de Donald Trump llevan tiempo justificando el tratamiento de personas y
estados como "terroristas". Trump ha buscado equiparar el
"terrorismo" a otras actividades delictivas pero que implica un uso
político en cadena.
En febrero de 2025 el Brennan Center, con el titular "El peligroso alcance del plan de Trump para designar a los carteles como organizaciones terroristas", señalaba:
Una de las órdenes ejecutivas que
el presidente Donald Trump emitió
el 20 de enero, su primer día de mandato, exige al secretario
de estado identificar “algunos carteles transnacionales (los Carteles) y otras
organizaciones” que deberían ser designadas como organizaciones terroristas
extranjeras (FTO, por sus siglas en inglés) o terroristas globales
especialmente designados (SDGT, por sus siglas en inglés).
Una designación FTO
requiere comprobar que una
organización es (a) extranjera, (b) participa en terrorismo, actividad
terrorista o apoyo material al terrorismo, o tiene la habilidad y la intención
de hacerlo y (c) amenaza a la seguridad de los ciudadanos estadounidenses o la
seguridad nacional de Estados Unidos. Una designación SDGT es
similar, y las listas FTO y SDGT coinciden bastante.
Aunque el término “carteles” evoca en el imaginario popular a
los narcotraficantes, la orden ejecutiva es imprecisa en cuanto a quiénes serán
precisamente los afectados. Describe a “los carteles” como quienes “inundaron a
los Estados Unidos con narcóticos mortales, criminales violentos y pandillas
viciosas” y que contralan “casi todo el tráfico ilegal a través de la frontera
sur con los Estados Unidos”.
Informes sugieren que mientras algunos carteles todavía tienen un control significativo del narcotráfico, otros se han diversificado para incluir o hasta enfocarse casi exclusivamente en el tráfico ilícito de migrantes. Las recomendaciones del secretario, las cuales tienen plazo de entrega el lunes 3 febrero no se han divulgado públicamente. Aún está por verse si las actividades de los carteles identificados realmente cumplen con las amplias definiciones legales de actividad terrorista y terrorismo.**
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| Brennan Center |
La
estrategia trumpista pasa por actuar en la dos direccione pudiendo empezar por
el final creando un ambiente xenófobo: el origen del mal es que eres
"extranjero", como tal vienes a USA a delinquir y eso te convierte en
"terrorista". Es obvio que ser "extranjero" es una cuestión
primaria, lo que convierte a todo extranjero en agresor de los Estados Unidos,
un peligro potencial ante el que más vale prevenirse.
Las
campañas contra los inmigrantes en USA se están saldando con una fuerte
represión. Se hace contra personas que son tratadas como "terroristas",
un mal que hay que expulsar y que algunos fanáticos realizan por la vía rápida.
Los inmigrantes son "posibles terroristas"; los que les defiendan, por su
parte, acaban definidos como "peligrosos izquierdistas",
"comunistas" y, como regla general, como "anti americanos".
Las muertes en redadas se suceden partiendo del principio de que el que huye es "culpable" de todo tipo de peligros contra los Estados Unidos. El caso de Renée Good, la mujer muerta por los disparos del agente de ICE, ha conmocionado al país. Ha habido que esperar a que fuese una norteamericana para que la gente se lance masivamente a la calle.
Pero ser norteamericana no la ha librado de ser etiquetada como "terrorista doméstica" desde el bando trumpista. El peligro de ser considerada "terrorista" in situ y ser ejecutada como acto de "defensa" ha mostrado que no hace falta nacer fuera de las fronteras del paraíso para ser considerado peligroso. No es el único caso en que Trump considera "terroristas" a los que le llevan la contraria.
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| El País 18/09/2025 |
Evidentemente las situaciones de los Estados Unidos e Irán son muy distintas, pero tengamos cuidado con cómo llamamos a las personas, a cómo las definimos y valoramos. Las democracias están cada vez más tensas y el autoritarismo es cuestión de grado, a la vez que cunden los malos ejemplos.
Deberíamos tener claro qué es un terrorista, qué es el terrorismo. Pero algunos viven o sobreviven con la confusión. Se usa demasiado la etiqueta como justificante de acciones por parte del poder que están más cerca del verdadero terrorismo.

Brennan Center en español 16/01/2026
* Amaya
Larrañeta "Los iraníes en España
viven con angustia la "matanza" de manifestantes: "Jamenei
ordena disparar a gente que tiene las manos vacías"" 20minutos
13/01/2026
https://www.20minutos.es/internacional/los-iranies-espana-viven-con-angustia-matanza-manifestantes-jamenei-ordena-disparar-gente-que-tiene-las-manos-vacias_6919999_0.html
**
Rachel Levinson-Waldman "El peligroso alcance del plan de Trump para
designar a los carteles como organizaciones terroristas" Brennan Center en
español 6/02/2025
https://www.brennancenter.org/es/our-work/analysis-opinion/plan-trump-designar-carteles-como-organizaciones-terroristas-narcotrafico





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