martes, 28 de agosto de 2012

La "app" cívica y la pobreza antiestética

Joaquín Mª Aguirre (UCM) 
La aplicación, la "app" que se dice ahora, para teléfonos inteligentes —¡qué desperdicio, oiga!— diseñada por los ferrocarriles catalanes para dar avisos sobre mendigos y músicos que polucionen vista, olfato y oído de estaciones y pasillos del servicio en cuestión —para entendernos, del torniquete para allá— ha suscitado el rechazo generalizado y la han quitado. Un recorte.
Mediante la "app" que la gente servicial se descargaba en su terminal —¡qué cursilada!—, teníamos la posibilidad de denuncia instantánea para ser cívicos de forma limpia y moderna, a mayor gloria del reglamento de viajeros y sujetos que no viajan pero que están por allí molestando.
Como la mayoría de la gente a la que se ocurren estas ideas son hijos de los manuales y cursos de gestión empresarial, es decir, ven el mundo dividido en clientes, jefes y currantes —los que tienen dinero, los que tienen poder y los que tienen que aguantarse—, que son las tres especies humanas unidas por vínculos laborales y comerciales, todos los demás pasan a ser entes prescindibles, anomalías del sistema. Y en esa categoría pasan a estar lo indigentes, que ni compran ni trabajan, dos pecados imperdonables, y los músicos ambulantes que hacen como que trabajan pero que en realidad meten ruido y la gente encima les da dinero, algo imperdonable. ¡A oír música al Palau!

La denuncia es hija del recorte, pues sustituye a la vigilancia, que pasa a ser atributo del buen ciudadano. Es más barato denunciar desde la terminal con tu "app" que tener a los de la seguridad recorriendo trenes y estaciones. Luego lo cuentas a los amigos y sacas pecho.
Esta "app" es la "contra-app" de la "app" que sacaron no hace mucho para avisarse los que se colaban en el metro en dónde estaban los de la seguridad o los inspectores que hacen rondas o se colocan a la salida para pillarte sin billete. Es la guerra de las "apps". ¡Cuándo se ha visto tanta modernidad tecnológica, tanta última generación de lo que sea, tanto 3G y ¡'hasta 4G! ¡Toma!
Nos cuentan en el diario El País:

La empresa pública creó una aplicación para móviles el pasado 26 de julio con 11 iconos para delatar conductas incívicas en el tren. Eso incluía desde entrar sin billete, a poner los pies en el asiento, no ceder los lugares reservados o incluso pedir en el tren o ser músico ambulante.[...]
Más de 53.000 personas han firmado en contra de la aplicación de FGC. El valenciano Miquel Rubio creó una plataforma en contra el pasado 6 de agosto. Desde entonces, no ha dejado de sumar adeptos, que han plasmado su firma para expresar su malestar ante este tipo de iniciativas por parte de la administración que conducen a una "sociedad orwelliana", según  Rubio.*


Todos tenemos un conocido al que se le ha ocurrido una "app", ¡cómo no! Antes la gente tenía la idea para una novela —escribirla ya era otra cosa—, y ahora son las "apps". Reconozca que lleva tiempo dándole vueltas a una. La Vanguardia nos contó a mediados de mes:

[...] el presidente de FGC, Enric Ticó, publicaba en su cuenta de twitter el pasado día 13 de agosto: “Funciona muy bien la aplicación de #FGC para avisos de incivismo. Los usuarios la usan, los medios hablan positivamente. La ideó un usuario”.**

Y es que el mundo está lleno de gente con buenas ideas. Y la "app" no tiene porqué no ser serlo, de hecho es una buena aplicación, llena de utilidad. Pero todo ha cambiado. El problema es que una parte de sus iconos clasifican el mundo y no hay consenso sobre los valores que representan. Confunden el incivismo activo y voluntarioso del que pone los pies en los asientos, pinta las paredes, insulta a los viajeros o rompe los cristales con la pobreza manifiesta.

Vídeo promocional de la app de FGC

La pobreza es incívica, si, pero no por parte de los que la padecen, sino por los que la consienten, la generan y, peor, la consideran antiestética y delictiva. Es volver al "vagos y maleantes". Los que alejan a los mendigos por el simple hecho de que dan "mala imagen" demuestran una insensibilidad grande. Y los que han creado la clasificación de esta "app" han considerado, con nula sensibilidad, que se le debe pedir al viajero del transporte público que denuncie la presencia "incívica" de la pobreza; como contrapartida, la denuncia sea valorada como "civismo".


Para algunos, la crisis es "una oportunidad". Creo que es más bien una "prueba", un ejercicio diario de comprobación de nuestra sensibilidad moral ante las dificultades sociales. Cuando salgamos de ella podremos encontrarnos fortalecidos y satisfechos de nuestro comportamiento o, por el contrario habernos envilecido en el día a día del endurecimiento con el cultivo de la insolidaridad y la indiferencia. Podremos haber desarrollado una mayor sensibilidad ante el dolor ajeno o un elitista sentido estético de la pobreza como una mala imagen que hemos de apartar de nuestra vista.
Este esteticismo de la pobreza y la desgracia al hilo de la crisis es el mayor elemento de corrupción que podamos imaginar. Bajo la máscara del "civismo" solo alimentará la indiferencia. Y la "indiferencia" es el supremo logro pedagógico de los que consideran que la sociedad es solo el escenario del egoísmo en el que cada uno tiene lo que se merece. Un escalón más abajo —solo uno— se encuentra la "hipocresía", el disfraz de buen ciudadano. 
Un sociedad mejor no es la que denuncia más, sino la que tiene menos que denunciar. Lo innovador es acabar con la pobreza, no con los mendigos. Eso es lo que hay que denunciar, la pobreza.

* "Ferrocarrils elimina la opción para denunciar a mendigos y músicos" El País 27/08/2012 http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/08/27/catalunya/1346070021_835736.html
** "El gran hermano te vigila en los FGC" La Vanguardia 15/08/2012 http://www.lavanguardia.com/vida/20120815/54337551609/app-fgc.html

La recogida de firmas contra el icono de la app



lunes, 27 de agosto de 2012

Xu Wu no está loco

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
En ocasiones, un "loco" es alguien que no está de acuerdo contigo y un "loco peligroso" alguien que pueda convencer a los de más para que también dejen de estarlo. El problema es si esto se convierte en una práctica institucional y disentir se considera una enfermedad mental y un peligro social.
En China está en marcha un proyecto de ley que trata de evitar algo que ha ocurrido oficialmente las veces que se sabe que ha ocurrido y que no ha ocurrido las veces que no se ha sabido. China Daily nos cuenta:

Forced in-house treatment for mental patients went on center stage after Xu Wu, a 43-year-old Hubei resident, claimed that he had been wrongfully rehabilitated for repeated petitioning. Xu said he had been illegally kept in a hospital from 2006 to 2011 after he had complained about making low wages when he had worked as a security guard.*

Se trata de introducir la posibilidad de otros diagnósticos y la intervención de los jueces si el paciente o sus familiares consideran que se le ha internado erróneamente o mediante un abuso de poder. La "locura" de Xu Wu fue una reivindicación de sus condiciones de trabajo. Cinco años de "condena / tratamiento" parece una forma de terapia excesiva. Xu Wu se escapó varias veces y fue vuelto a encerrar. Fue secuestrado, metido en un coche por desconocidos, policías presumiblemente, a la salida de unos estudios de televisión en los que se había presentado para sacar adelante su caso, que empezó a ser tenido en cuenta.

Los padres de Xu Wu enseñando la foto de su hijo

Radio Free Asia sintetizaba así el año pasado la historia de Xu Wu:

A fugitive Chinese petitioner has been captured and locked up again in a mental hospital after he exposed to the media his four-year ordeal in the facility, while a reporter was beaten up for trying to shed light on the case, fellow petitioners said Tuesday.
Xu Wu, an ex-worker at the Wuhan Iron and Steel (Group) Corp. (WISCO) in the central Chinese city of Wuhan, has been petitioning the authorities over unequal pay in his company.
 After a court rejected his suit against the company over the salary issue four years ago, Xu traveled to Beijing several times to seek justice.
Instead, he was confined in the mental ward of the WISCO No. 2 Hospital.
On April 19, Xu escaped from the psychiatric hospital and went to the southern city Guangzhou, where he exposed the “horrors” he experienced at the mental facility to a famous investigative TV program.
About a week later, Xu was kidnapped by at least 10 unidentified men in the compound of Nanfang TV, the television station to which he spoke about his ordeal, and was locked up again in the same hospital.**

El secuestro de Xu Wu a la salida del programa de televisión
La historia de Xu Wu ha causado bastante inquietud en la sociedad china desde que salió a la luz en 2011. La nueva ley pretende dar garantías de que este tipo de casos no se produzcan y pueda haber una intervención judicial por medio y no solo el apaño entre la empresa de seguridad en que trabajaba y una clínica mental con la que mantenía tratos comerciales. El relato de su tratamiento para vencer su resistencia, con descargas eléctricas incluidas, estremece.

Los aficionados al cine recordarán la película de Clint Eastwood, El intercambio (Changeling 2008). El personaje de Christine Collins (Angelina Jolie) es internado en una institución psiquiátrica para silenciar su discrepancia con las versiones oficiales sobre la desaparición de su hijo. Los médicos que firman su locura están al servicio de un poder corrupto. El relato se situaba en la década de los veinte. Aunque el diario Público, con motivo de la película de Eastwood,  sacó un artículo quejándose de la mala prensa del electroshock gracias al cine*** —lo cual es cierto—, la verdad es que no se trata del tratamiento en sí, sino de a quién se lo aplicas. En el caso de la película, una forma más de tortura aplicada al personaje, sin duda. No creo tampoco que sea el tratamiento correcto para las peticiones de subidas de sueldo, al menos según mis libros de psiquiatría, que no recogen la enfermedad. No sé si la CEOE ha publicado algo al respecto.
En los sesenta y setenta, una novela de Ken Kesey denunciaba el uso de la psiquiatría como forma de represión social y se convirtió en un emblema de la contracultura en la época del auge de la antipsiquiatría. La película que hizo basada en la obra, Alguien voló sobre el nido del cuco (One flew over the cuckoo's nest Milos Forman 1975) acaparó los premios de varias academias y asociaciones de críticos de ese año. Nos enseñó a considerar la locura de otra manera.

Desconozco si Xu Wu tiene algún tipo de trastorno más allá de considerar que está mal pagado, algo que le coloca dentro de la "normalidad" estadística del género humano. Llevar adelante su protesta y mantenerla tampoco puede ser considerado como un síntoma de locura, al menos en la mayor parte de los países que consideramos de convivencia civilizada y de derecho.
Seguro que se encuentra alguna forma más humana —aunque no sea tan eficaz— de mantener la moderación salarial. Nos alegramos de que el gobierno chino haya dado ese paso legal para tratar de evitar que casos como este se puedan producir.


* "Draft law protects right of mentally ill" China Daily 27/08/2012 http://www.chinadaily.com.cn/china/2012-08/27/content_15709933.htm
** "Mental Hospital Again for Petitioner" Radio Free Asia 3/05/2011 http://www.rfa.org/english/news/china/petitioner-05032011180933.html
*** "Electroshock" Público 16/01/2009 http://www.publico.es/ciencias/191697/electroshock






La crisis económica y las mafias que nos tocan

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El artículo del escritor y periodista italiano Roberto Saviano —el autor del éxito mundial de ventas Gomorra— en The New York Times comienza de una forma muy directa: "The global financial crisis has been a blessing for organized crime."* Con el título "Where the Mob Keeps Its Money", Saviano hace un rápido y contundente recorrido por las conexiones entre los bancos y las distintas organizaciones mafiosas que han florecido en el mundo global consolidándose como auténticos imperios internacionales.
Las mafias invierten sus ganancias allí donde puede ser más rentable especular que robar. Desde que especular esta bien visto, trae más cuenta y deteriora menos la imagen. La vieja hornada mafiosa ha sido sustituida por tiburones de las finanzas, expertos en blanqueo de capitales y en rentabilizarlos al máximo. La cuestión principal que se plantea es cómo los bancos han pasado de víctimas a cómplices, una pregunta sin duda molesta, pero que los acontecimientos que salen a la luz permanentemente por todo el mundo no puede seguir ocultando.
Habrá personas que desde una humilde sucursal hasta los cómodos sillones de las juntas directivas se sientan molestos porque se les incluya en este tipo de actividades colectivas, pero con cada investigación se demuestra que en el sistema financiero la mano derecha afirma no saber qué hace su mano izquierda con demasiada frecuencia. Por unas cuestiones o por otras, los bancos de medio mundo están siendo investigados por prácticas extrañas de diversa naturaleza: blanqueos, manipulación de índices, cuentas opacas, etc. El sector bancario es necesario para la vida económica, pero esto tiene que cambiar cuanto antes y tratar de evitar las fluctuaciones en ese abanico que va desde lo legal hasta lo ilegal, pasando por lo extremadamente oscuro, que parece legal, pero bordea lo ilegal, como les avisan los reguladores. El cóctel de banqueros imaginativos y mafiosos emprendedores tiene un gran tirón económico. Un motor que algunos no quieren dejar parar.


El artículo de Saviano nos advierte ya en su primer párrafo de las relaciones entre crisis económica y mafias de diverso origen y especialidad:

A series of recent scandals have exposed the connection between some of the biggest global banks and the seamy underworld of mobsters, smugglers, drug traffickers and arms dealers. American banks have profited from money laundering by Latin American drug cartels, while the European debt crisis has strengthened the grip of the loan sharks and speculators who control the vast underground economies in countries like Spain and Greece.*

El hecho de que aparezcamos citados en el párrafo inicial y junto a Grecia —que el artículo define como una de las economías más corruptas— debería ponernos sobre aviso del papel que nuestro espacio económico ha estado jugando en esa lucha por atraer "inversores" a negocios que hacen las delicias de los alcaldes y acaban convirtiéndose en las pesadillas de los vecinos.

En ocasiones, de forma muy tibia, han aflorado algunas informaciones sobre la presencia de las mafias de diversas nacionalidades en nuestro país. Con una asepsia exquisita se nos habla en los medios de la aparición de cadáveres de extranjeros con una de las causas de mortandad que no aparecen en los libros de medicina: ajuste de cuentas. Siempre me quedé con la curiosidad de saber qué "cuentas" eran las que ajustaban, pero casi nunca encontré la explicación. No sabía si eran las mismas "cuentas" o distintas "cuentas" las que hacían que algún ciudadano chino, ruso, albanés, colombiano, etc. apareciera acribillado. Uno podría pensar que están aquí de vacaciones, que los sicarios aprovechan su estancia relajada para eliminarlos, pero también podemos pensar con fundamento que, por el contrario, los negocios por los que son eliminados están realizándolos aquí. Y floreciendo.
Roberto Saviano dedica tres párrafos de su artículo a España, junto a la mención inicial que ya hemos resaltado:

Spain’s crisis, like Greece’s, was prefaced by years of mafia power and money and a lack of effectively enforced rules and regulations. At the moment, Spain is colonized by local criminal groups as well as by Italian, Russian, Colombian and Mexican organizations. Historically, Spain has been a shelter for Italian fugitives, although the situation changed with the enforcement of pan-European arrest warrants. Spanish anti-mafia laws have also improved, but the country continues to offer laundering opportunities, which only increased with the current economic crisis in Europe.
The Spanish real estate boom, which lasted from 1997 to 2007, was a godsend for criminal organizations, which invested dirty money in Iberian construction. Then, when home sales slowed and the building bubble burst, the mafia profited again — by buying up at bargain prices houses that people put on the market or that otherwise would have gone unsold.
In 2006, Spain’s central bank investigated the vast number of 500-euro bills in circulation. Criminal organizations favor these notes because they don’t take up much room; a 45-centimeter safe deposit box can fit up to 10 million euros. In 2010, British currency exchange offices stopped accepting 500-euro bills after discovering that 90 percent of transactions involving them were connected to criminal activities. Yet 500-euro bills still account for 70 percent of the value of all bank notes in Spain.*

Las conexiones entre el "ladrillo español " y las mafias a través del blanqueo de dinero se han insinuado en muchas ocasiones, pero ha resultado difícil entrar en tramas que, como es característico de la construcción, envuelven a empresas y ayuntamientos o comunidades, es decir, a políticos con capacidad de decisión o de modificar una normativa. Estos dineros llegan y se blanquean a través del sistema bancario, que actúa como mediación.
La burbuja especulativa de la construcción en nuestro país puede tener un origen más complejo que nuestro afán de gastar. Las mafias arraigan en donde se dan las condiciones —legales, económicas, morales...— para poder conseguir sus objetivos. Las perspectivas de grandes beneficios, directos o indirectos, en tiempos de crisis animan a más de uno a entrar en el juego mafioso.
El reciente caso en Casares es un ejemplo de este tipo de situaciones. En mayo, RTVE nos informaba:

La mafia rusa, con importantes ramificaciones en la Costa del Sol, era el principal "cliente" de la red de blanqueo de capitales y corrupción urbanística liderada supuestamente por el exalcalde de la localidad malagueña de Casares Juan Sánchez (IU), en prisión desde el pasado martes, y en la que ya hay nueve imputados, entre ellos el concejal de Urbanismo.
Así lo han confirmado a Efe fuentes de la investigación, que han explicado que la trama había creado un complejo entramado de más de 20 empresas que se superponían unas a otras y que eran las encargadas de blanquear el dinero procedente del crimen organizado.**

Políticos, empresarios, banqueros y mafiosos son una combinación complicada que cuando arraiga en la sociedad forman un cáncer del que no es fácil librarse. La crisis económica nos está quitando el velo de los ojos para ver que este tipo de situaciones están mucho más próximas de lo que pensamos. Hay que hablar de ellas para que sean rechazadas firmemente.


La globalización ha tenido varios efectos. Uno de ellos es permitir que los bancos tengan más facilidades para hacer perder la pista a sus operaciones oscuras. El reciente escándalo en Estados Unidos de la cadena norteamericana Wal-Mart en México, pagando sobornos, y el lavado de dinero del narcotráfico mexicano por el banco HSBC nos hacen ver que las presiones sobre las empresas y bancos aumentan para incluirlas en las actividades mafiosas o que las propias empresas comienzan a actuar así.
El espacio honesto se reduce y aumenta el delictivo que se incorpora a la vida cotidiana. Antes de que te des cuenta, te has transformado en un espacio corrupto. Las mafias acaban convirtiéndose en lobbies de la vida nacional, presionando para obtener lo que quieren, colocando a sus acólitos en los puestos necesarios, financiando a quien les interesa. Cada vez es más frecuente en las noticias escuchar o leer que entre los habituales detenidos extranjeros figuran empresarios españoles que les daban cobertura.
Es un mal síntoma porque significa que se han introducido, como los parásitos, bajo la piel y costará más sacarlos. El mafioso que, nos cuenta Saviano, venía a refugiarse a su chalecito en la Costa del Sol, ha instalado su oficina entre nosotros. Bienvenido, señor inversor.

* Roberto Saviano "Where the Mob Keeps Its Money". The New York Times 25/08/2012 http://www.nytimes.com/2012/08/26/opinion/sunday/where-the-mob-keeps-its-money.html?_r=1&hp
** "La mafia rusa, detrás de la trama de blanqueo de Casares en la que ya hay nueve imputados" RTVE http://www.rtve.es/noticias/20120517/dos-nuevos-imputados-prevaricacion-casares-malaga-elevan-lista-nueve/527711.shtml
El artículo de Roberto Daviano en TNYT



domingo, 26 de agosto de 2012

Atracción fatal o el jabalí pagará el pato

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Cada día tenemos nuevos ejemplos de que no aprendemos y seguimos esperando que vuelva la lluvia para poder cultivar nuestro reuma. Aquí los que emprenden, la emprenden siempre con lo mismo; nuevas variantes del mismo canibalismo.
España está saturada de turismo. El turismo tiene un tope y, sobre todo, nos obliga a competir con quien no debemos. En vez de competir con Alemania o Francia por la producción, nos lleva a competir con el Norte de África. Hay que saber en qué liga se compite. El turismo es una dedicación que, si no se equilibra con otros sectores, crea un modelo del que no es fácil escapar. Algunos se enriquecen, sí; muchos pueden vivir de él, sí. Pero el resultado a la larga es una dependencia que distorsiona la sociedad y que hace que te pases el día montando celebraciones para que vengan a ocupar tus plazas hoteleras, a comerse tu pescaíto y a echar la pota en tus playas. Acabas poniendo velitas en tu ermita rural favorita para que los capos del juego en Las Vegas te pasen una franquicia por esta piel de toro en lifting constante.


Si el turismo no se equilibra con otros sectores es negativo para la sociedad misma. Mandamos directamente a nuestros jóvenes a estudiar turismo y hostelería. Nuestros personajes influyentes en las listas anuales de las revistas son cocineros, y cuando te hablan de España no lo hacen de tus científicos, sino de tus futbolistas, que es otra forma de espectáculo para vender camisetas y posters. Patéticas, aunque sean bien intencionadas, las declaraciones del ministro José Manuel Soria recomendando que hagamos turismo en casa y no nos vayamos a "lugares recónditos" de vacaciones. ¿Pero no se da cuenta el ministro Soria de que el lugar recóndito somos nosotros para los demás? ¿Que lo que le pedimos a alemanes, ingleses, franceses, rusos, japoneses, chinos y jeques es que vengan a este "recóndito país" a un tiro de piedra —unos de escopeta, otros de cañón— de sus hogares a, como dice el tópico, disfrutar de nuestro sol y hospitalidad, de nuestra gastronomía, de nuestros caldos, de nuestras fiestas y todos lo satisfaga partes de su cuerpo e incluso algunas de su espíritu, si no hay otro remedio y avisan por adelantado? ¿Es que hay que volver a explicar lo de Lloret y similares?

El diario El Mundo nos trae hoy otra nueva variante de este país para seguir lanzándose de cabeza contra el fondo de la poza en la mayor sequía. Esta vez se trata de recuperar —¡qué bonito queda!—  la "tradición cinegética secular"*, el lanceo de los jabalíes en tierras de Castilla La Mancha. A las playas, chiringuitos, campos de golf, cotos de caza, etc. hay que sumar ahora nuevas fincas dedicadas a esta variedad.

"Tiene tirón", admite Enrique del Águila, que habla de que a su club le han llegado peticiones para participar en cacerías a caballo en Castilla-La Mancha de ingleses, americanos y alemanes. El lancero opina que la economía es lo que más en cuenta ha tenido la administración para legalizar esta práctica. "Aquí la caza es una fuente económica muy importante, sino la más importante y ello lo saben. En Castilla-La Mancha sería muy difícil ver turismo y nosotros traemos turismo cinegético".*


¿No hay alternativa al turismo? ¿No hay nada? ¿Solo "el tirón"? Una vez más —el propio medio lo hace— se establece el hecho sobre la "economía", mal empleado el término ya que se refieren aquí a la rentabilidad, que no es lo mismo. La discusión "económica" es la que afecta al modelo, a su desarrollo y a sus consecuencias sistémicas. Pero eso, las consecuencias, en un país que ha destrozado muchas de sus costas sin piedad pensando en el "beneficio", no tiene demasiada importancia. Dar de comer y cepillar caballos, sacar punta a las lanzas, etc., son oficios tan buenos como otros con cinco millones de parados. Además, el turismo cinegético deja buenas propinas. Esta iniciativa, sí, es respetuosa con nuestro pasado de ir dando lanzazos por ahí, ejemplo de modernidad, de confluencia de lo viejo y lo más viejo. Será rentable para algunos.
Por supuesto se establece un conflicto entre ecologistas y promotores del turismo de lanza (¿piensan en un Benidorm masivo o en un Puerto Banús selecto manchegos dedicados a lancear jabalíes?). Discusión inútil, porque los promotores tienen siempre la respuesta de que son ellos los que protegen a los animales, como se protege a los toros lidiándolos o poniéndoles fuegos en los cuernos. El nombre de los organizadores de esta faena medieval no dejan lugar a dudas:

La Asociación de Propietarios Rurales para la Gestión Cinegética y la Conservación del Medio Ambiente (APROCA) ha sido la que ha llevado las negociaciones con la administración, contando con la ayuda del Club Internacional de Lanceo, de nacimiento español.*


La "Conservación del medio ambiente" siempre por delante; el "internacional" para vencer resistencias, que ya habrán tenido sus contactos con los circuitos de la caza mayor. ¿Habrá algo más exótico que venir a España a cazar jabalíes con lanza? Nuestros emprendedores funcionan. Estamos modificando las leyes para permitir lo que antes no permitíamos y eso afecta a la caza, que se modifica para permitir lo que antes estaba prohibido, o la reglamentación sobre salud en lugares públicos que exigen para ponernos aquí los casinos de Las Vegas. Es puro bananerismo. Cada vez que una ley se modifica por este tipo de motivos, sufre la ley y lo sufrimos todos como precedente. Las leyes dejan de estar para cumplirlas; las leyes están para cambiarlas. Mal mensaje.

En 2011 se planteó en Cataluña la caza con arco, que fue desestimada
Este país, que se escandalizó cuando el rey se hizo una foto ante un elefante muerto, quiere seguir viviendo de sus propios animales muertos; a los toros habrá que añadir ahora los jabalíes. Habrá que decirle al rey que no vaya a matar animales a "lugares recónditos" —es poco solidario con nuestras fincas manchegas—  y que ya puede hacerlo aquí. Los toros vuelven a la televisión nacional y lo hacen por lo mismo, para recalentar un sector enfriado, como forma de estímulo y volver a llenar plazas y bares de alrededor comentando la faena.
Una vez más, nos mostramos herederos de nuestros estereotipos, condenados a seguir manteniéndolos no porque creamos en ellos, sino porque producen dinero, atraen gente  —como diría el ministro Soria— desde lugares recónditos, pero que traen sus bolsillos llenos para vaciarlos aquí. Jabalí por la mañana, golf por la tarde y "fiesta" por la noche. ¿Qué más podemos pedir? No pueden vivir sin nosotros: al menos en vacaciones.
Así no hay futuro, solo un presente de cartón piedra. Atracción fatal.

* "Lancear jabalíes, práctica 'de caballeros' o 'crueldad de otros tiempos'" El Mundo 26/08/2012 http://www.elmundo.es/elmundo/2012/08/25/espana/1345897720.html



sábado, 25 de agosto de 2012

La sombra de la serpiente

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El juicio por los crueles crímenes de Oslo y la isla de Utoya ha conseguido un final extraño que hace que crujan nuestros presupuestos basados en la lógica y en la experiencia. El caso es único desde el principio y lo ha sido en sus conclusiones. No recuerdo un caso en el que el acusado se ofreciera a no recurrir en el caso de ser considerado culpable y caerle la máxima pena y, por el contrario, amenazara con hacerlo si era declarado enfermo; no recuerdo ninguna situación en la que el asesino pidiera disculpas por no haber cometido más asesinatos de los que realizó. No recuerdo ningún caso en el que tanta acumulación de locura fuera tan coherente. Breivik, como señaló, se lavó su propio cerebro. Es una organización fanática de un solo miembro. ¿Cómplices? ¿Para qué? Breivik es otra cosa.
¿Es posible que hayan ganado todos? ¿Es posible que la sociedad esté satisfecha con el condena y el acusado con el veredicto, sin que exista arrepentimiento? Hay acusados en los que se despierta la conciencia y se arrepienten de sus crímenes no apelando sus condenas o buscando la pena máxima como castigo. No es este el caso de Breivik. Nos cuenta el diario El Mundo: "Nada más conocerse el veredicto, sonrió y bebió un sorbo de agua."* Pudo ya respirar tranquilo.


La atención que le hemos dedicado a este caso desde el principio es porque es un aviso del retorno de la maldad. Su insistencia en no ser considerado un enfermo mental frente a su profunda satisfacción por los crímenes cometidos, nos abren unas perspectivas que no pueden ser desestimadas como simples manifestaciones patológicas. La enfermedad nos afecta estadísticamente, como un número de casos posibles. Como maldad, en cambio, afecta a los fundamentos mismos de la sociedad.
Que Anders Breivik deseara ser condenado no deberíamos afrontarlo como una nueva forma de locura, sino como una nueva forma de racionalidad ante la que hay que precaverse.
Breivik es un "resistente" en una guerra que no por ser imaginaria es inexistente. Es falso que dos no pelean si uno no quiere. Breivik estaba en guerra con su sociedad aunque su sociedad no lo estuviera con él. Lo demostró de forma sangrienta.


Breivik no es un "enfermo"; es un síntoma de una enfermedad social, que es algo muy diferente. Y eso es para lo que ha servido el juicio, para mostrarnos la diferencia. No se trataba tanto de ser "justos", sino de cómo abordar esta situación hasta cierto punto inédita. Los jueces han juzgado y condenado sus acciones y es ahora a la sociedad a la que le corresponde juzgar sus ideas y programa y tomar las medidas adecuadas.
No es problema de Noruega; es un problema de cualquier parte del mundo en el que vuelva a germinar esta semilla de la maldad. En 1977, el director sueco Ingmar Bergman realizó una película sobre el germen del nazismo en los años veinte. Utilizó para su título un verso de Bruto en el Julio César shakesperiano:

And therefore think him as a serpent's egg,
Which, hatch'd, would as his kind grow mischievous,
And kill him in the shell
(Acto IIº, escena Iª)


Del huevo de la serpiente solo puede salir la serpiente, el mal, y aquel que lo encuentre debe destruirlo antes de que de él brote el peligro. Dejarlo germinar dentro de su cáscara es enfrentarse a un mal mayor en el futuro. Breivik es un síntoma extremo, pero va en el mismo huevo que otros síntomas de la enfermedad que se está incubando y que hacemos mal en ignorar. El aumento de la xenofobia, de los discursos racistas y sus coartadas pseudocientíficas, el instrumentalismo de las personas, su cuantificación y reducción unidimensional, la intransigencia política y el fanatismo creciente, etc., son  síntomas de una deriva social, de un vacío profundo que se rellena con los ídolos que encuentra.
Estamos produciendo personas sin anticuerpos del fanatismo y eso es peligroso. Declarar culpable a Breivik no sirve de nada si no se toman las medidas para evitar que se reproduzcan esas situaciones y no solo desde la seguridad pública. La educación debe ser más activa en el rumbo de la convivencia.


La redadas antinazis en Alemania hace unos días son medidas policiales después de la inoperancia demostrada ante la serie de asesinatos perpetrados por el grupo racista durante diez años con la más absoluta impunidad. Hay grupos ultranacionalistas por toda Europa. Es en los moderados y civilizados países nórdicos donde se ha producido la manifestación más grave. Es preocupante lo que ocurre en Grecia, como es preocupante el crecimiento por toda Europa de los discursos políticos xenófobos. Los partidos políticos se preocupan de los grupos extremistas, sí, pero lo hacen extremando sus propios discursos. La excusa es que así les roban votos a los más radicales; esto es cinismo electoralista. Basta un solo hombre para llevar a cabo una masacre como la de Utoya, pero hace falta la indiferencia de miles de personas para que se produzca. Cuando algo así ocurre es porque ha podido ocurrir. Breivik no es fruto del azar. Aunque actuara solo, no está solo.



La condena a Anders Breivik era importante. Ahora hay que curar la ceguera social. Cuando elevamos el huevo para verlo al trasluz, podemos percibir la sombra de la serpiente en movimiento.

* "Breivik, condenado a 21 años de prisión por la muerte de 77 personas" El Mundo 24/08/2012 http://www.elmundo.es/elmundo/2012/08/24/internacional/1345764460.html




Página de la vida de Anna Frank en cómic