miércoles, 5 de noviembre de 2014

El temido informe sobre los derechos humanos en Egipto o por qué protestar cuando se puede aplaudir

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Leí con sorpresa hace unos días unas declaraciones del presidente egipcio Abdel Fattah al-Sisi en las que señalaba literalmente que la controvertida Ley anti-protestas "derived from western laws"*, según recogía el diario Ahram Online. Dicha ley está en el foco de las protestas que ella misma ha producido. Si protestas contra la ley anti-protestas, te la aplican. Los que han ido a protestar contra los compañeros detenidos, los han detenido en aplicación de esa ley. Por eso me sorprende la osadía presidencial al anunciar los orígenes de la ley.
Me recuerda mucho el razonamiento peculiar del ex presidente iraní Mahmud Ahmadineyad, que cuando le preguntaban por la represión en Irán decía que en todos los países pasaba lo mismo, que si protestabas la policía intervenía y que en Occidente se hacía lo mismo. Los periodistas que realizan entrevista a estos personajes tienen que tener cuidado de que no les cambie la cara mientras escuchan estas cosas. En la prensa egipcia que es también partidaria de estas formas de "normalidad" algunos comparan sucesos como los desórdenes por la muerte de un ciudadano en los Estados Unidos con lo que ocurre en su país, señalando la contundencia con la que actúa la policía. Pero ninguno de esos desórdenes acaba con centenares de condenas a muerte o cientos de muertos. No son sucesos comparables de lo que son excepciones a lo que se quiere reivindicar como una especie de normalidad.

La Ley anti protestas egipcia no deriva de ninguna ley occidental, por más que lo diga el "ilustrado"  presidente al-Sisi, sino de su propia tradición gubernamental de represión de la disidencia y de colocar la etiqueta justificadora a lo que no tiene nada que ver. Si criticas, por ejemplo, te acusan de "atacar los cimientos del estado egipcio" o "traición al pueblo" y te condenan por ello. El razonamiento posterior es que todos los estados del mundo se defienden de los agresores, conspiradores, etc. 
Es una cuestión nominalista que se ha extendido con una hipocresía muy peculiar y característica del sistema general, no solo de un gobierno específico. Buscas el nombre adecuado, simplemente. La forma de estrangular a las ONG es acusarlas de recibir "financiación exterior". Dicho así, todas quedan convertidas en "agentes extranjeros", en traidores vendidos, como se decía en España de forma irónica, "al oro de Moscú". De esta forma, las que son  buenas reciben subvenciones del Estado y las que quieren ser independientes no pueden recibir ayudas de otras organizaciones internacionales porque serán acusadas de recibir dinero para socavarlo. El mundo es muy simple así: los que están contigo son patriotas; los que te critican, traidores. En la misma reunión en la que el presidente explicaba el origen occidental de la ley antiprotestas, se felicitaba por la iniciativa de los periódicos egipcios de coincidir plenamente con las directrices del gobierno. Quizá esto también tenga algún origen "occidental".


Que se diga que la Ley más contestada y que más injusticias y sufrimiento está trayendo a las personas que tratan de denunciar el autoritarismo reinante deriva de las leyes occidentales es realmente una tomadura de pelo a los egipcios, especialmente a los que están en la cárcel por su aplicación al reclamar los derechos civiles esenciales y denunciar sus restricciones. Pero lo importante es tener respuesta para todo y una buena maquinaria propagandística que celebre cada una de tus palabras como las propias de un líder mundial. Los mismos que vendieron que los representantes de las Naciones Unidas se habían "enamorado" del presidente al-Sisi durante su intervención ante la Asamblea de la ONU, lo que —como recordarán los lectores del blog— le costó una disculpa oficial de Al Ahram a The New York Times por haber manipulado las palabras de su corresponsal en Egipto. Lo que era un artículo crítico, se convirtió en laudatorio en una burda manipulación que hizo avergonzarse al propio medio egipcio y la discusión con la agencia de noticias oficial MENA. 
El siguiente paso ha sido, como sabemos, la renuncia de algunos periódicos a tratar críticamente cualquier aspecto de la política gubernamental, militar o judicial, en un acto insólito en la historia del Periodismo de cualquier país civilizado. Se vuelve de nuevo a una situación tradicional: los egipcios tendrán que recurrir a los "conspiradores" medios extranjeros ante el oficialismo de los propios. Todo vuelve a la normalidad.
Pero Egipto se enfrenta en los próximos días al examen de los derechos humanos ante la ONU. Es la Universal Periodic Review (UPR) que hace sentarse en el banquillo a los países para ver la evolución de los derechos humanos, si avanzan o retroceden. El diario Mada Masr dedica un artículo a la preocupación previsible, gubernamental y civil, por lo que se van a encontrar cuando se oiga su caso:

Every four years, UN member states are given the opportunity to outline the actions they have taken to protect human rights and to fulfill their human rights obligations. Rights groups in the respective countries are allowed to submit reports and recommendations to be discussed during the session, along with a report authored by the UN Office of the High Commissioner for Human Rights.
After this session, the UN presents its recommendations. Should the states accept them, they commit to ensuring their implementation throughout the four years until its next UPR. 
Egypt participated in a 2010 UPR session that resulted in 165 recommendations. The state accepted 119, rejected 21 and responded to the rest. So far, 125 countries have expressed interest in directing questions or recommendations at Egypt, compared to only 51 countries four years ago.
However, despite assertions that Egypt is well-equipped for the review, local media coverage also reflects a state of apprehension.
Hesham Badr, assistant foreign minister for international institutions and organizations, said that he expects “interventions based on false and politicized information, which will be rectified and responded to.”**


Las observaciones y recomendaciones no son una campaña contra "Egipto", Por el contrario, son una manera de mostrar lo que Egipto pueda padecer respecto al horizonte de los derechos humanos. Peor una y otra vez las excusas son las mismas: conspiraciones, envidias, boicoteos, etc. El victimismo egipcio saldrá reforzado en una sesión en la que previsiblemente se le sacarán los colores. Allí el argumento de que las leyes represiva y amordazadoras "están inspiradas en las leyes occidentales", no servirán más que para provocar una carcajada general.
Los egipcios sensatos sabrán que las recomendaciones y observaciones se hacen para defender sus derechos, que son los violados. Pero creo que van quedando pocos y prefieren callarse por temor a que les den raciones extra de "occidentalidad".
Señala Mada Masr:

“All consecutive governments since 2010 have violated rights such as the right to peaceful assembly, the right to form associations, freedom of opinion and expression, not to mention the sexual assaults on protesters. Meanwhile, they never achieved notable progress in improving conditions for the underprivileged and health, education and housing services,” their statement declared.
The NGOs’ report cited the repressive policies of the security forces, which have led to “blatant violations” that contributed to the killing of thousands of people. The statement also castigated the past four consecutive governments for failing to successfully halt terrorist acts against civilians and military personnel in Sinai and other parts of the country.
Other major red flags include the absence of fair trials, and the lack of accountability for those responsible for subjecting Egyptians to a wide range of rights violations over the past three years. The NGOs also decried the increasing number of civilians being tried in military courts.
Serious violations of the right to peaceful assembly were a main focus of the second report — both through pieces of legislation like the contentious Protest Law, or violent state-sponsored crackdowns that led to the deaths of more than 2,000 people over the past three years. In addition, female protesters were especially subjected to a host of human rights violations, a problem that reached its pinnacle in recurrent incidents of mass rapes that security forces failed to prevent, while the survivors of such crimes have received neither justice nor compensation.**


El examen que se va a realizar a la política de derechos humanos, en efecto, valorará el periodo post Mubarak, ya que el informe anterior se realizó en 2010, con él en el poder todavía. La revolución del 25 de enero abre un periodo confuso de continuas violaciones de los derechos humanos por todos los gobiernos, fueran militares o civiles. No se libra ni el salido de las urnas de los Hermanos Musulmanes, con el derrocado posteriormente, Mohamed Morsi. Con Morsi algunos policías aspiraron a dejarse barba, pero finalmente esta profunda reforma no se llevó a cabo por denegación expresa de sus superiores. Todo siguió igual.
El aumento internacional de la preocupación por la situación de los derechos humanos es mal comprendido por todos los gobiernos egipcios, que se han amparado siempre en los "asunto internos". Fue la Unión Europea la que le mostró a Morsi su preocupación por la falta de diálogo para la realización de la constitución que después los propios egipcios cambiaron, le criticó por recortar los derechos de las mujeres y le acusó de no defender adecuadamente a las minorías religiosas. Morsi dijo a todos que se callaran. Pero afortunadamente no lo hicieron. Tampoco lo harán ahora en las Naciones Unidas.


La tradicional ceguera egipcia no debe ser causa para que no se manifieste el incumplimiento de los derechos humanos. Si alguien quiere considerar "liberales" las leyes que mandan al que protesta a la cárcel, juzga por la vía militar lo que debe ser civil, reprime y examina a las personas por su condición sexual, equipara ateos con terroristas o censura libros y películas, que lo haga. Pero que sepan que el pacto periodístico egipcio con el oficialismo no funciona fuera; si quieren contarle a los egipcios que es una conspiración envidiosa, que lo hagan.
El periódico Daily News Egypt también se hace eco de las voces que advierte de la situación de los derechos humanos y de lo que le ocurre a los que tratan de defenderlos desde las asociaciones:

HRW [Human Rights Watchers] said on Tuesday that one human rights worker discovered a note left on his car, which read: “You will die today.” A complaint was made to the police, “who took no action”, and the Egyptian intelligence services contacted the anonymous rights worker saying they would like to speak with him upon his return from a trip abroad, reported HRW. 
The possibility of criminal prosecution has compelled “a number of high-profile Egyptian human rights defenders to leave the country”, said HRW, adding that sources had informed them that arrest warrants have been prepared for some of those who have left.
The international rights group also called on UN member states to ask Egypt “to revoke a law that effectively bans peaceful protests and to release thousands of people detained solely for political expression”. The controversial Protest Law has seen prominent activists sentenced and fined for participating in demonstrations against the use of military trials for civilians and against the issuance of the law itself.
“Washington, London, Paris, and other capitals have failed to confront Egypt’s dramatic reversal of human rights,” said Philippe Dam, acting Geneva office director at Human Rights Watch. “They should make clear that silencing independent groups will hurt Egypt’s relations with its allies.”***


No sé si Egipto reconocerá alguna vez la deuda que tiene con las muchas personas comprometidas con los derechos humanos y cuyo único objetivo es hacer un país más habitable, justo y democrático. Puede que esas personas que son insultadas, amenazadas, consideradas traidores, conspiradores, etc., reciban algún día el reconocimiento que merecen. Hoy no es eso lo que tienen. Pero son luchadores por un futuro que se resisten a entregar. Es también su Egipto, les digan lo que les digan. Son laicos y liberales, activistas que no quieren ni militares ni religiosos al frente del país. Pero no es un sueño fácil de cumplir.
Muchos de los activistas que participaron en la Revolución del 25 de enero se encuentran tras las rejas, mientras que aquellos que trataron de evitarla se han apropiado de ella. Ese es el triste destino, paradójico, de una revolución de la que todos se han querido apropiar, pero cuyos objetivos nadie ha querido cumplir.
La evaluación de los derechos humanos en Egipto se espera con expectación hoy.



* "El-Sisi praises Egyptian media's 'understanding', defends protest law" Ahram Online 1/11/2014 http://english.ahram.org.eg/NewsContent/1/64/114492/Egypt/Politics-/ElSisi-praises-Egyptian-medias-understanding,-defe.aspx
** "Egypt uneasy ahead of UN review of human rights record" Mada Masr 3/11/2014 http://www.madamasr.com/sections/politics/egypt-uneasy-ahead-un-review-human-rights-record

*** "HRW urges UN to condemn Egypt’s human rights record" Daily News Egypt 4/11/2014 http://www.dailynewsegypt.com/2014/11/04/hrw-urges-un-condemn-egypts-human-rights-record/







martes, 4 de noviembre de 2014

Cuando Putin juega a ser Salomón

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Hace unos días el diario El País, en un buen artículo de Pilar Bonet, se preguntaba si podía considerarse Ucrania ya como un "conflicto congelado". Se señalaba en el diario la larga nómina de lugares en los que Rusia ha planteado esa estrategia para conseguir sus propósitos:

[...] las autoproclamadas Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk (RPL y RPD) presentan semejanzas —pero también diferencias sustanciales— con los territorios problemáticos legados por la URSS en 1991: Osetia del Sur, Abjazia, el Alto Karabaj y el Transdniéster, unas realidades que hasta hoy no han encontrado un encaje armónico en el mapa postsoviético reconocido por la ONU.
Dejando aparte Crimea, por sus peculiaridades, y el Alto Karabaj, por su carácter de contencioso entre Armenia y Azerbaiyán, el denominador común de Abjazia, Osetia del Sur y el Transdniéster es el haber sobrevivido 23 años gracias al apoyo económico y militar de Moscú. En los tres casos, Rusia ha sido parte y árbitro a la vez, en proporciones que variaron según la época.*


La realización de la elecciones en el este "prorruso", es decir, la zona que Rusia maneja es una demostración de cómo el Kremlin quiere imponer una política de hechos consumados. Lo mismo que en Crimea pero con otros medios, Rusia parece empeñada en demostrar algo al mundo. Lo único que demuestra es un estatus de potencia tramposa  y abusiva, cínica e ignorante del derecho internacional, del que se ríe a costa del dolor ajeno.
Es insultante para Ucrania y la comunidad internacional que Rusia pretenda simular una especie de neutralidad salomónica dando por buenas las elecciones en Ucrania y las del los separatistas del este del país. Es además un insulto a la inteligencia de todos y al sufrimiento que este conflicto, alentado por Rusia, está causando.
Las declaraciones del presidente Poroshenko señalando que las elecciones en el este son una violación del Protocolo de Minsk dejan claro que Ucrania no está dispuesta a transigir en una política cuyo único objetivo es consolidar un estado de secesión de su territorio nacional mediante este tipo de argucias.

Rusia ha conseguido que todos acepten la farsa de que lo que se produce en Ucrania es una guerra civil y no una guerra entre dos estados, el ucraniano y el ruso. Se ha hecho para evitar asignarle el estatuto de "guerra", lo que haría saltar protocolos distintos y tomar medidas muy diferentes a las sanciones actuales. Nadie quiere reconocer una guerra entre Rusia y un país cuyo pecado es querer pertenecer a Europa después de haber sido un títere de la poderosa Rusia, el país más grande del mundo y que se ha ido quedando con lo que le ha apetecido, media Europa, Mongolia o Crimea si le ha apetecido. El ultranacionalismo compensa sus deficiencias fagocitando aquello con lo que se roza, diseminando rusos por los países para después intervenir en ellos en su nombre. Es la "doctrina de la lengua", de tradición germánico romántica, la misma que alentó a Hitler para la Gran Alemania: un pueblo, una lengua, un estado. Nadie pensó entonces que bastaba con tener "prorrusos" para que Rusia te recibiera con los brazos abiertos y te defendiera con uñas y dientes bajo el cinismo de los deseos de paz. Rusia te invade y después pretende que le des las gracias cuando se queda con el territorio.
La realización de elecciones en el este de Ucrania no es más que una pantomima que le sirve para adoptar una especie de pose salomónica, de equidad kafkiana. Las elecciones del este deberían haber sido las mismas del resto del país, pero los prorrusos, al hacer las suyas buscan una equiparación imposible entre dos situaciones que nada tienen que ver. Pero le serán útiles a Rusia, que dirá tener un interlocutor "legítimo" en los que se han confirmado como "líderes" a través del proceso electoral y que no son más que eficientes agentes rusos en la mayoría de los casos. Desde esa posición podrán, incluso, reclamar el apoyo de Rusia si es necesario y Rusia, generosa con los necesitados, les dará gratuitamente lo que les haga falta para mantenerse en pie. Le saldrá gratis, además. El sobreprecio que le aplique a Ucrania, le servirá para financiar el mantenimiento de los secesionistas. Lo comido por lo servido.


Ayer en uno de los debates de Euronews, todos los participantes —que normalmente suelen discrepar— se reafirmaban en que las sanciones a Rusia deben continuar. Rusia no engaña a nadie. Ni tan siquiera lo pretende. Su juego es tan cínico como esos vuelos militares sobre espacio europeo llegando hasta Portugal que se han producido la semana pasada sin notificación a las autoridades respectivas o la detección de submarinos espías en Suecia que han tenido a su Armada en jaque rastreando para localizarlo. Todo forma parte del juego de la prepotencia que Rusia practica para que los demás la vean como un rival que juega al ratón y al gato con Europa.
La admiración de los nacionalistas separatistas y euroescépticos por Vladimir Putin es una de esas cartas que juega por debajo de la mesa. El dinero ruso va a muchas inversiones en muchos lugares. Rusia tiene diversificada su cartera y parte de su guerra es jugar a la desunión de Europa, como ya intentó con la "guerra del gas", que como la de las Galaxias, solo va por su primera entrega de la Trilogía. habrá nuevos intentos, del tipo más diverso, para fragmentar y debilitar la opinión pública europea. No solo los euroescépticos británicos los ultras de Marine Le Pen admiran a Putin; los negocios rusos están muy ramificados y saben usarlos.


En su momento dijimos que la pretensión rusa era que Europa pagara la factura engordada del gas en Ucrania bajo la amenaza de dejarla congelarse en el invierno y es lo que está haciendo. Así se dará la paradoja de que será la financiación europea la que llegue a los prorrusos y mantenga su intento de secesión. Esa factura acabará, piensa Putin, dividiendo a Europa, que si deja de pagarla verá cómo crece la desconfianza hacia la Unión en Ucrania al pensar que se la deja abandonada a su suerte. Es importante que Europa de mantenga firme y unida. En Europa se discute; en Rusia, no. Eso siempre implica un riesgo de desacuerdo, pero creo que Rusia ha levantado todas las alarmas y se ha llegado al convencimiento general que es mal socio y pero vecino, que no es de fiar. Lo sensato es buscar otras alternativas al tejido de dependencias que se han creado con Rusia. Nadie quiere arriesgarse a tener relaciones con un sistema que usa los negocios para chantajearte, de las frutas a las calefacciones cuando llega el frío.
La Rusia de Putin no tiene escrúpulos. Lo demuestra constantemente, aunque le guste presumir de perdonavidas. Es vengativo y no soporta que Ucrania se librara de su títere, el infame Yanukovich, el garante de que el país le servía para sus fines personales y nacionales. Putin ha creado un nacionalismo que exige demostraciones de poder para tapar sus vergüenzas internas. Todo ello lleva a esta actitud de desafío constante con la que hace exhibición y es jaleado por sus partidarios, deseosos de recobrar el lustre de la Unión Soviética. En el interior, otros luchan infructuosamente por intentar librarse de Putin, dueño del Estado a través de una política de colocación de personas afines. Ni los rezos de las Pussy Riot para que la Virgen librara a la santa Rusia de Putin funcionaron; Putin está bien relacionado.



* "El este de Ucrania, a punto de entrar en la nómina de conflictos congelados" El País 1/11/2014 http://internacional.elpais.com/internacional/2014/11/01/actualidad/1414878692_850217.html


lunes, 3 de noviembre de 2014

Domingo oscuro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Parece que este domingo los dos principales periódicos del país han decido dar su zapatazo sobre la mesa de la opinión pública y decir que hasta aquí hemos llegado. Los diarios El País y El Mundo, y otros diarios, como el ABC, no escatiman los reproches por lo que se ha dado en llamar el "Octubre Negro" de la vida política española. Por su parte, La Vanguardia, considerándose ya prensa extranjera, trata de los conflictos con el "gobierno de España", ese país con el que limita al oeste y al sur.
En El Mundo, su director, Casimiro García-Abadillo, escribe su artículo semanal, titulado "Hartazgo: los ciudadanos dicen ¡basta! a la vieja política". La imagen de una gigantesca rata mordisqueando una diminuta España roja, de vergüenza suponemos, ilustra su texto:

El Gobierno sigue pensando que las aguas volverán a su cauce, cuando los casos de corrupción desaparezcan de las primeras páginas de los periódicos. Moncloa se aferra a la «coherencia del voto» de los españoles en los últimos 35 años. «Incluso en las europeas, en las que se vota con la idea de que los que salgan no nos van a gobernar, el PP y el PSOE siguieron siendo, con mucho, las dos primeras fuerzas», argumentan en los aledaños del presidente.
Se quiere restar importancia a la encuesta del CIS esperada para el lunes. Se da por hecho que Podemos será primera o segunda fuerza política, pero se rebaja el dramatismo: «Hay tiempo de reaccionar», aseguran.*


Lo que ocurre es que la vieja política es la política actual. El gobierno del Partido Popular está desbordado en dos frentes, el de la corrupción, que le desgasta y el de desafío nacionalista, que avanza en su fecha como en una película de suspense del que ya intuimos algunos de los posibles finales y ninguno es bueno. Si la política española está para el arrastre, la catalana está aún peor, con sus dosis de corrupción igualmente, y poseída por una especie de desenfreno del que muchos ciudadanos catalanes no saben cómo bajarse. Cuando se desborden los cauces institucionales por los que ahora se discurre todavía, lo que queda es más complicado. Los kamikazes del secesionismo se han lanzado en picado.
La incapacidad de pensar políticamente es un hecho en este gobierno que se ha creído realmente que la reactivación económica es un bálsamo que todo lo cura y una bendición que todo lo perdona. Pero hace mucho tiempo que no es eso, no es eso. El deterioro al que se ha sometido a las instituciones, sin entrar en las personas, sin nadie que merezca un mínimo de respeto político o intelectual, una referencia, un punto de apoyo, algo..., es brutal. Y es el nihilismo el que se apodera en esta especie de Halloween, mascarada fantasmal y constante de la política española.
El País, por su parte, lanza a la arena un editorial con un título dramático, "Seísmo político". Su preocupación —así dicen haberlo constatado a través de los sondeos— es el ascenso de Podemos. Entre lo que unos suben y otros bajan, nos encontramos con aquel viejo problema escolar de los trenes en direcciones opuestas, con la diferencia de que van ambos por la misma vía. Tras señalar que los sondeos son los sondeos y que implican lo que implica, el editorialista señala:

Nada menos que 9 de cada 10 personas creen que la situación política es mala o muy mala, y eso es un dato clave para comprender la razón de que parte de la población compre el discurso de Podemos como la opción catalizadora de la ira. En todo caso, este éxito traduce el fracaso de las organizaciones principales del sistema político y delata el peligro latente de ruptura. Los graves defectos demostrados por el paso del tiempo se deberían haber corregido con altura de miras, reformas políticas de envergadura y un combate abierto contra la corrupción. Por eso es incomprensible que el PP, con mayoría absoluta en las Cortes, se haya dedicado a ningunear al Parlamento y a confiar la resolución de la mayor parte de los problemas políticos al simple paso del tiempo. Su agarrotamiento es tal que incluso se niega a debatir sobre la corrupción en un pleno monográfico del Congreso, a sabiendas de que el asunto preocupa muy seriamente a la opinión pública y que la responsabilidad de los dirigentes sobre las fechorías o los abusos de sus militantes no puede despacharse con un yo no sabía.
Todo esto no justifica dejar a la sociedad en manos de Pablo Iglesias y de Podemos, es decir, de un grupo de diagnóstico catastrofista y voluntad descalificadora, que niega ser de izquierdas ni de derechas para ocultar lo que en realidad es: simple y vulgar populismo como el que, con otras apariencias ideológicas, aparece en diversas partes de Europa.**


Todos parecen coincidir en la responsabilidad de un gobierno que tiene la obligación de tomar medidas y hacer gestos, algo que hasta el momento no ha hecho, no ha hecho ver o no ha sabido comunicar.
Aquí todos viven de esperanzas, menos la ciudadanía que vive de sobresaltos. En este estado de cosas, la actitud de ya se calmarán las aguas es realmente desastrosa para todos los que miran el panorama desde el puente, con ganas de tirarse desde lo alto.
La selección natural negativa ha desmantelado las posibilidades de renovación y los posibles sucesores que permitan quemar a los ninots políticos que la sociedad reclama como catarsis, ya están quemados antes de ser proclamados.
Realmente es tan bajo el perfil de los políticos que es difícil creer que alguno puede tomar las riendas con un mínimo de credibilidad.


La amenaza de Podemos es realmente insólita y una muestra de la baja competitividad de nuestra política con unos protagonistas de cartón piedra. Es difícil que en España surjan uno líderes que no salgan del mismo molde que los que tenemos ahora. Los que se han abierto paso incurren en los mismos defectos que aquellos a los que tratan de renovar.
El espectáculo patético de los políticos pidiendo perdón a los ciudadanos se ha convertido en parte de esta comedia trágica que estamos padeciendo en sesión ininterrumpida, sin posibilidad de levantarse a comer o ir al baño. España no se puede permitir un Podemos, pero tampoco puede aguantar tantos despropósitos acumulados por parte de sus políticos. El País señala esta imposibilidad que nos situaría en un escenario realmente insólito:

El sondeo muestra que los votantes potenciales de otros partidos, por críticos que sean hacia estos, tampoco creen en Podemos como la única opción en que se puede confiar. Una cosa es criticar y otra muy distinta ofrecer soluciones solventes y realistas a una sociedad necesitada de buena gestión. Hasta el momento, las únicas recetas que hemos escuchado en boca de los líderes de Podemos son viejas, fracasadas o delirantes.**

Pero lo preocupante es tanto que se conviertan en una alternativa a algo como el fracaso de la política de los partidos que supone, en última instancia un fracaso histórico colectivo necesitado de catarsis y reflexión crítica y medidas drásticas en manos de quienes todavía las tienen limpias, aunque sean pocos. Lo que ha salido es mucho, pero nadie sabe lo que puede quedar por salir.

La política a cara de perro que llevamos tiempo practicando es responsable en gran medida de la incapacidad de encontrar soluciones al imposibilitar pactos con los que se hubiera podido hacer cirugía dentro de los partidos en beneficio del sistema democrático en su conjunto. Pero ¿quién piensa en el sistema, quién piensa en el conjunto de la ciudadanía? Me temo que nadie. Padecemos los efectos del sectarismo del que nos han alimentado y hemos disfrutado hasta que nos tocaba a nosotros. ¿Quién encuentra ahora un par de "justos" creíbles? Dice Joaquín Almunia desde la primera página de El País digital que "el 99'9 de los políticos nunca ha tenido tarjetas opacas"***. Es cierto, pero ese argumento a los primeros que no les ha importado ha sido a los políticos para descalificar a los demás. Nosotros seguimos lo que ellos empezaron. Y ahora no hay quien lo pare.
La profesionalización de la política ha sido nefasta. En vez de incorporar a lo mejor de la sociedad a la causa común de la democracia, lo que se ha hecho es funcionar como sectas captando los acólitos más obedientes, los aprendices de la rapiña. Los que caen ahora lo hacen desde bastante alto, mientras los militantes, esos a los que se les pide pegar carteles, aplaudir en los mítines y vitorear a los líderes, se escabullen avergonzados. El 99'9% del que habla Joaquín Almunia ha sido ciego, tonto o cómplice, a elegir. Probablemente haya más ciegos que tontos y unos cuantos cómplices, pero si no pasan la aspiradora en casa, llegarán los demás con el sacudidor a limpiar el polvo.


El final del artículo de El Mundo recomienda algunas medidas. Me temo que algunas ya es tarde para aplicarlas; para llegar al futuro hay que superar el presente y la corrupción es como un chicle que no se acaba de despegar del zapato. Por su parte, el editorial de El País cierra con una advertencia de lo que puede ocurrir:

La opinión pública aparece hoy más dividida que en el último decenio. De la alta concentración de votos en torno a dos partidos estatales —más algunos nacionalistas— se ha pasado a una fragmentación de opciones. El futuro no está escrito, pero hay que prepararse para un posible escenario de Gobiernos de más de un partido, también al frente del Estado. Y una de las condiciones necesarias es evitar crispaciones gratuitas y no polarizar a la sociedad en opciones irreconciliables. Para reparar los efectos de un terremoto no basta con la táctica de jugar a Casandras anunciadoras de desgracias; al contrario, se requieren muchos esfuerzos constructivos.**

Creo que hay más sensatez en esta petición de cordura y sosiego que en el Apocalipsis de muchos. Lo hemos dicho muchas veces: las guerras en la democracia tienen el límite de la destrucción del propio sistema. Si los partidos no se apoyan en la defensa del sistema, el sistema se vendrá abajo arrastrándoles a ellos y a todos los que se pongan por delante. Si los mecanismos democráticos fallan, te crecen los enanos populistas. No hacen falta que los demás consigan muchos votos. También se ganan o pierden elecciones cuando nuestros votantes se quedan en casa hartos y escandalizados. España, que fue ejemplo en las pasadas europeas de no dejarse arrastrar por los antieuropeístas, corre ahora riesgos mayores. Puede que a los que se atacan ahora les toque compartir cama en un próximo viaje.


"Hartazgo", "hedor", "seísmo", "tsunami", "sin-ver-güen-zas" (la palabra de moda según Miguel Ángel Mellado en El Mundo)... La ciudadanía está harta, es cierto. Y lo está porque no se han solucionado los problemas básicos y se han creado otros nuevos por parte de los que deberían no crearlos. Ante este hartazgo desaparecen muchas otras cosas positivas que seguro que tenemos. 
No es un descubrimiento nuevo: la política española, como las faenas taurinas, se basa en el principio de cabrear al toro. Pero ahora lo está también al respetable. El ruedo está lleno de almohadillas.

* Casimiro García-Abadillo "Hartazgo: los ciudadanos dicen ¡basta! a la vieja política" El Mundo 2/11/2014 http://www.elmundo.es/opinion/2014/11/01/54552e34268e3e7a4d8b4583.html
** Editorial "Seísmo político" El País 2/11/2014 http://elpais.com/elpais/2014/11/01/opinion/1414871207_412263.html

*** “El euro no fue lo que nos metió en la crisis, pero nos sacará de ella” El País 2/11/2014 http://economia.elpais.com/economia/2014/11/02/actualidad/1414950857_143380.html





domingo, 2 de noviembre de 2014

Cultura, Ciencia e Industria, los tres pilares

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Son tres los grandes puntales que un país moderno, dotado de instituciones y una sociedad formada, debe mantener y fomentar: el Cultura, la Ciencia y la Industria. Son los tres pilares que permiten —con sus diversas posibilidades— el dinamismo social, la mejora individual y colectiva y el mantenimiento de proyectos que permitan mejorar la propia estima. No es que otros no sean importantes, sino que esos tres son los motores que después pueden tirar del resto con más fuerza. En estos momentos, la necesidad de que España aborde los tres pilares de una forma organizada y productiva es dramática.
La pérdida de ilusiones y realidades es notoria y forma parte del sentimiento de descomposición que padecemos muchos ante la realidad cotidiana. Indudablemente en algún momento nos hemos desviado del camino y nos resulta complicado encontrar un camino para volver a la carretera que perdimos.
Arte, Ciencia e Industria son tres voces que llevan tiempo clamando por volver a la carretera abandonada. En el Arte englobo la capacidad de creación en todas sus facetas, más allá de la explotación turística del patrimonio; en la Ciencia, el apoyo a la investigación que permita aportar algo al mundo, dar salida a los que se forman en la búsqueda de nuevos conocimientos; la Industria, finalmente, supone la capacidad de traducir la creatividad —arte y ciencia— en proyectos mediante los que producimos objetos y creamos los puestos necesarios para hacerlos. Todo está unido: creatividad, conocimiento y capacidad productiva.

En los últimos tiempos se acumulan discursos de queja por el abandono dramático de estos tres frentes, artístico, científico e industrial. La gota que ha colmado el vaso en el arte es la renuncia de Jordi Savall al Premio Nacional de Música 2014, con una carta explicativa que no deja lugar a muchas lecturas alternativas:

Vivimos en una grave crisis política, económica y cultural, a consecuencia de la cual una cuarta parte de los españoles está en situación de gran precariedad y más de la mitad de nuestros jóvenes no tiene ni tendrá posibilidad alguna de conseguir un trabajo que les asegure una vida mínimamente digna. La Cultura, el Arte, y especialmente la Música, son la base de la educación que nos permite realizarnos personalmente y, al mismo tiempo, estar presentes como entidad cultural, en un mundo cada vez más globalizado. Estoy profundamente convencido que el arte es útil a la sociedad, contribuyendo a la educación de los jóvenes, y a elevar y a fortalecer la dimensión humana y espiritual del ser humano. ¿Cuántos españoles han podido alguna vez en sus vidas, escuchar en vivo las sublimes músicas de Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o Tomás Luis de Victoria? Quizás algunos miles de privilegiados que han podido asistir a algún concierto de los poquísimos festivales que programan este tipo de música. Pero la inmensa mayoría, nunca podrá beneficiarse de la fabulosa energía espiritual que transmiten la divina belleza de estas músicas. ¿Podríamos imaginar un Museo del Prado en el cual todo el patrimonio antiguo no fuera accesible? Pues esto es lo que sucede con la música, ya que la música viva solo existe cuando un cantante la canta o un músico la toca, los músicos son los verdaderos museos vivientes del arte musical. Es gracias a ellos que podemos escuchar las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio, los Villancicos y Motetes de los siglos de Oro, los Tonos Humanos y Divinos del Barroco… Por ello es indispensable dar a los músicos un mínimo de apoyo institucional estable, ya que sin ellos nuestro patrimonio musical continuaría durmiendo el triste sueño del olvido y de la ignorancia. 
La ignorancia y la amnesia son el fin de toda civilización, ya que sin educación no hay arte y sin memoria no hay justicia. No podemos permitir que la ignorancia y la falta de conciencia del valor de la cultura de los responsables de las más altas instancias del gobierno de España, erosionen impunemente el arduo trabajo de tantos músicos, actores, bailarines, cineastas, escritores y artistas plásticos que detentan el verdadero estandarte de la Cultura y que no merecen sin duda alguna el trato que padecen, pues son los verdaderos protagonistas de la identidad cultural de este país.*


La carta evidencia algo palpable en las instituciones educativas y de difusión de la cultura: la perversión de los fines y la carencia de los medios. Habitualmente —y esto es un gran error— se pone el énfasis en las carencias, pero quizá sea más importante hacerlo en los fines. El empobrecimiento cultural —el embrutecimiento— es palpable en la orientación de la educación y en el propio diseño educativo, tanto de los que lo reciben como de los que imparten. La cultura y la educación se ha convertido en  máquinas ciegas, se han mecanizado y burocratizado, perdiendo de vista su función social y personal. Esto no es nuevo ni de un gobierno, sino una tendencia resultante de la falta de miras, de la atomización que se ha ido produciendo a lo largo de los años en nuestro país. En los últimos años se han agravado los problemas y las consecuencias. Se ha conseguido convertir el sistema educativo en una fábrica sin aliento y a los docentes en personas más preocupadas por la supervivencia dentro del sistema que por lo que debería ser la verdadera preocupación, la formación correcta del alumnado.
Las luchas políticas en el campo de la educación son especialmente graves y no se ha dejado de luchar en un sistema que usa cualquier posibilidad de conflicto para escenificar el desacuerdo. Los resultados educativos de España están sobre la mesa y no es necesario insistir de nuevo en ellos. Basta decir que no se ha arreglado ninguno de los problemas porque el sistema mismo es incapaz de corregirlos, ya que es él quien los produce.


La educación es el motor de la cultura, tanto en su producción como en su recepción. La queja de Savall forma parte de un círculo vicioso en el que la mala educación demanda mala "cultura", "productos culturales" que dan forma al mal gusto y lo chabacano, que huyen de cualquier experiencia estética que tenga un mínimo de complejidad o necesite de referencias. El sistema educativo no educa en la percepción estética, ni en la música ni en ningún otro arte. Se ha limitado a hacer listas de "competencias" que deben ser completadas de forma mecánica. La educación estética falla estrepitosamente y es donde mejor se ve el fracaso del método. Si el objetivo de estudiar música, literatura, pintura no fuera más que mantener las plantillas, nuestros jóvenes llegarían con otra formación y tendrían otros gustos y exigencias artísticas. Sin embargo, no es ese el caso, como es obvio y palpable. El profesorado consciente se desespera, al otro le da igual.
En el Arte, como en tantas otras cosas, ha primado el negocio y el negocio tiende siempre a lo más fácil. Podemos buscar explicaciones y responsables. Habrá muchas y para todos los gustos, pero la más evidente la tenemos delante: la clase dirigente que se ha ido seleccionando con el paso de los años carece absolutamente de la sensibilidad necesaria para administrar cultura y educación. La educación la han visto como una tecnocracia y la Cultura y el Arte como un negocio promocional. El panorama hoy es desalentador, con artistas olvidados y memos elevados a la gloria vendedora mediante campañas de aplausos. Lo verdaderamente creativo no aflora porque existen filtros que lo impiden, centrando la atención en lo vendible y ocultando el resto.


La Ciencia tiene su propia queja. Con toda razón, aunque con motivos diferentes. Las quejas de los científicos españoles son claras y constantes. La falta de fondos y, sobre todo, la carencia de una política organizada que haga de la Ciencia un factor de progreso. El desaprovechamiento del potencial humano, que debe emigrar, es un verdadero crimen generacional. Formamos científicos a duras penas y estos deben marcharse a trabajar allí donde se les reconoce y valora.
Como ha ocurrido con la Cultura, la Ciencia se ha politizado a su manera. La Ciencia requiere de una organización, de una estructuración para que funcione. La soledad del artista ya no es posible en el trabajo científico. Se desaprovechan muchos recursos y se invierte menos de lo que se debería. No solo es importante mantener nuestro parque científico por sí mismo, sino conectarlo con la tercera pata, la de la industrialización.
En su blog de Economía en el diario Expansión, , Enrique Quemada saludaba el cambio de tendencia a primeros de año: "España lleva cuatro décadas en progresiva desindustrialización: en 1972 la industria representaba el 39% sobre el PIB, en 1980 el 25,3% y en 2013 tan solo el 14%."**. Un aumento del 2% en la inversión en bienes de equipo junto al crecimiento de las exportaciones, señala Quemada, parecen apuntar hacia ese cambio esperado. Pero asusta ver cómo en cuarenta años España torció su camino de potencia industrial seducida por los cantos de sirena que encontraron el beneficio en otras partes. Con ello nos condenaban a todos.


El discurso del Rey Felipe VI ante la Asociación para el Progreso de la Dirección ha puesto por fin el énfasis institucional en la necesidad de la reindustrialización de España. A lo largo de estos años, hemos insistido aquí en la importancia capital de dejar de apoyar los motores que nos debilitan en conjunto aunque algunos se enriquezcan y apostar por la industria, variando los modelos de inversión y apoyando a los sectores que requieran más y mejor formación.

El fracaso de la educación de la educación es el de la motivación. Pero esta motivación no es de las escuelas, sino de la sociedad misma que debe ofrecer oportunidades suficientes y de mayor calidad. Son muchos los países que forman científicos e ingenieros, pero son muchos menos los que aprovechan su potencial para la creación de puestos de trabajo adecuados. La inversión en Ciencia se debe corresponder con una conexión con una industria en expansión, que estimule a su vez la demanda de puestos de trabajo cualificados.
Las sociedades tienen este carácter sistémico en el que todo está interconectado, todo está sujeto a retroalimentaciones. La queja de los artistas españoles se corresponde con la de científicos e industriales. En estos años se eligió un camino que nos ha ido configurando y deformando. No es casual que el camino del éxito fácil y a corto plazo, el de los pelotazos inmobiliarios, el de los contratos tramposos con las administraciones, haya traído la corrupción al sistema. Es lo normal.
La retórica hueca a la que estamos sometidos constantemente esconde una falta de fines de altura, de un modelo de país y de ciudadanos. La mediocridad se ha instalado en todos nuestros rincones de decisión y los resultados están acordes.
El hartazgo que esto ha producido lleva al rechazo ciudadano y al rechazo de los premios con los que las instituciones tratan de convertir en actos propagandísticos lo que no es más que una política de mínimos.


Me parece muy bien que existan Premios Nacionales de las Artes que, como en el caso de Jordi Savall, son muy merecidos. Pero me parecería todavía mejor que existiera una política cultural real, capaz de hacer que los millones de escolares españoles pudieran disfrutar, aprender a valorar la música que Savall mima e interpreta primorosamente. Sin esto, los premios son solo parafernalia, actos de cara a la galería, ocasión de lucimiento.


No necesitamos "marca", necesitamos mirarnos en un espejo y encontrar una imagen aceptable de nosotros mismos. Nuestro problema ya no es solo cómo nos vean los demás, sino cómo nos vemos nosotros mismos. Ahí está el centro de la desafección, de la apatía o el principio de la senda de aquellos que eligen seguir los malos ejemplos. Debemos aceptar que no todo el mundo necesita un país mejor, sino un país con más oportunidades para seguir haciendo lo que les ha dado tan buenos resultados.
Artistas, científicos e industriales coinciden en la necesidad de reorientar sus sectores, de darles una finalidad, integrarlos en nuestro tejido social y con ello la posibilidad de transformar el país. Sin Arte, sin Ciencia y sin Industria se es solo un país comparsa, un apeadero de otros. Lo que el motor de la construcción nos ha traído ya lo hemos visto. El centrarse en el turismo tiene un límite, pues también supone una degradación de fines, como ya están padeciendo en muchas zonas. España no puede quedarse en potencia "turística", "gastronómica" o "deportiva" porque debe aspirar a mucho más que a recibir turistas, darles de comer y entretenerles. Hemos visto el efecto de todo esto en una generación. Si no hemos aprendido, nos merecemos que los mejores emigren y no regresen. Escuchaba esta misma mañana decir al ministro García Margallo los españoles tenemos pero imagen de nosotros mismos que los de fuera. Triste consuelo que nos obliga a tomarle la palabra y partir lejos a vivir de recuerdos y añoranzas. Nosotros no tenemos "marca España" delante, sino que estamos marcados por ella. El que fuera gustemos no significa que nos gustemos a nosotros mismos.
A nuestros artistas, científicos, etc. so solo hay que premiarlos, hay que promoverlos antes, vivir su arte o conocimientos. Solo los públicos cultos celebran y acogen a los grandes artistas. Es absurdo que la gran mayoría del país descubra quién es Jordi Savall gracias a la concesión del premio que ahora rechaza.




* "Texto íntegro de la carta de Jordi Savall al ministro de Cultura" Diario de Sevilla 30/10/2014 http://www.diariodesevilla.es/article/mapademusicas/1889882/texto/integro/la/carta/jordi/savall/ministro/cultura.html
** Enrique Quemada "Empieza la reindustrialización de España" Blog 'Fusiones y adquisiciones'  Expansión 4/02/2014http://www.expansion.com/blogs/quemada/2014/02/04/empieza-la-reindustrializacion-de-espana.html






sábado, 1 de noviembre de 2014

La varita y la batuta

Joaquín Mª Aguirre (UCM)
El diario Egypt Independent nos trae la preocupación del líder salafista por las declaraciones del Papa Francisco, que le parecen poco menos que irresponsables. Esta vez se aparcan las diferencias de los salafistas con los cristianos en beneficio de las raíces abrahámica comunes. Así nos lo cuentan:

Yasser al-Borhamy, vice president of the Salafi Daawa, blasted statements Pope Frances made on Tuesday, accepting scientific theories of evolution and the Big Bang.
“It destroys the Catholic religion and denies the Koran, the Torah and the Gospel,” said Borhamy on Thursday.
In statements to the Salafi Fattah site, Borhamy said that the three Abrahamic religions, despite their differences, confirm that God created man directly.
He added that Darwin’s theory is not scientific because switching from one form of creature to another was never proven, and creatures all have different genes.
The theories of evolution and the Big Bang are real and God is not “a magician with a magic wand,” Pope Francis said, speaking at the Pontifical Academy of Sciences.*


Sabíamos de las preocupaciones de algunos sectores conservadores por las manifestaciones del Papa Francisco sobre diversos temas, pero la entrada de los radicales del salafismo en esta cuestión puede sorprender a muchos.
El que Yasser al-Borhamy señale que la "teoría de Darwin no es científica" no deja de ser una broma, pero que él se toma muy en serio. A este discípulo aventajado de Karl Popper le ha entrado la fiebre de la falsación. Una vez desaparecidos los Hermanos Musulmanes en exilios, cárceles y cementerios, los salafistas quieren ser el referente "religioso" en Egipto y salen con frecuencia a los medios a mostrar sus conocimientos enciclopédicos.
The Cairo Post recogía este verano las declaraciones del fundador del Partido Nour y líder de la "Llamada Salafí", la organización religiosa tras el brazo político en Egipto:

Watching World Cup matches is haram (religiously forbidden,) if it distracts people from religious duties, Yasser Borhamy, deputy head of the Salafi Call said Saturday.
Watching World Cup games is “a disaster that infuriates me,” Borhamy said in a video posted on the Ana Salafi website Saturday.
Borhamy has a reputation as a firebrand, and earlier this year issued a fatwa forbidding Muslims to offer greetings of congratulations to Christians on Easter. The Ministry of Endowments filed a complaint against him Saturday after he violated a ruling by former president Adly Mansour restricting preaching to those accredited by Al-Azhar by giving a sermon at Al-Omrania Mosque.
“There are some intellectuals that absolutely forbid it [watching matches,]” Borhamy said Saturday, adding that football games cause distraction to people and waste time, wondering, “where do people get this time?”**


No sé si lo argumentos para descalificar a Darwin son los mismos que los que se usan para descalificar el "fútbol". No me queda claro —será culpa mía— si es el "fútbol" en si lo que condenan los "intelectuales" (tampoco sabemos quiénes son) o solo ver los partidos de la Copa del Mundo. Al-Borhamy explicó después —siempre hay que matizar— que ver el fútbol en sí no es malo. Si lo es en cambio: “if someone left the praying [to watch soccer games,] the intolerance when people say that they would die for it [the team] and when some people take off their clothes to express their joy.”* Es como decir que es malo tomar horchata si matas al camarero que te la trae o te impide pagar tus impuestos. Al final, al-Borhamy siempre tiene razón.
La prohibición de felicitar las navidades o cualquier otra fiesta religiosa a los cristianos, que viven puerta con puerta en Egipto, parece un poco contradictoria con su preocupación porque el Papa Francisco hunda el catolicismo. Ahora pretende hacer piña con las demás religiones abrahámicas. Y es que mi Génesis, que no me lo toquen, parece decir al-Borhamy.


El empeño de los fundamentalistas de todos los colores y lugares en seguir diciendo que "lo de Darwin" y "el Big Bang" —es decir, cómo se desarrolló el mundo y cómo evolucionó la vida— no son más que teorías, evidencian su uso torticero del concepto de "teoría". A los negadores de la Ciencia en sí, de su métodos y fundamentos, les gusta hablar desde el pensamiento dogmático.
Lo peligroso no es que lo nieguen. Lo peligroso es que necesitan de la ignorancia para poder tener un público al que movilizar con estas cosas. Lo peor es que muchas de estas tácticas provienen de los fundamentalistas norteamericanos quienes, en virtud de malinterpretar las libertades pervirtiéndolas, han puesto su acento en el negacionismo evolutivo. De ahí vienen algunas curiosas alianzas políticas, entre grupos distantes pero próximos en su dogmatismo, que ven el verdadero rival en el conocimiento científico. Han reivindicado el derecho a ser ignorantes y convencer a los demás de que es bueno serlo. Por supuesto, los primeros beneficiados son los predicadores de la ignorancia, que se convierten en héroes de la fe a los que seguir embelesados camino del paraíso a medida.


Ya Kant planteaba que las cadenas de la ignorancia se las pone el ser humano negándose a pensar por sí mismo, convertido en infante eterno. Pero esa negativa infancia de la ignorancia implica el triunfo manipulador de los maestros, como al-Borhamy, que hacen su agosto pescando en el cubo de los tontos. Lo malo es que estos tontos son contagiosos y más listos que los contagiados.
El avance de la ignorancia no es un tema menor. Gracias a aquello que debería extender el conocimiento, se extiende también la estupidez. Aprender cosas que nos adulen —como ser santos, mártires y demás— es más gratificante que intentar comprender la evolución o cómo se organiza la materia hasta aparecer la vida.
El retroceso en Egipto —del que ya dimos cuenta— de la alfabetización tiene unos beneficiados, estos vendedores de ignorancia. Cada persona que no sabe leer es un condenado a que otro le explique las cosas. A su manera y con su interés, por supuesto. Las labores asistenciales de estos ignorantes no implican sacar de la ignorancia a los demás, sino convencerlos de que intentar saber cómo funciona el mundo es un acto de soberbia que atenta contra una divinidad de la que ellos se dicen portavoces autorizados. Cuando ganaron los Hermanos Musulmanes las elecciones egipcias junto con los salafistas, eran estos últimos lo que se harían cargo de las "reformas" de las educación.


En realidad, el mundo se divide en dos tipos: los que quieren saber y los que consideran que ya está todo dicho. La revolución de la que todo depende es la educativa, pero una educación que fomente la capacidad, como Kant reclamaba, de ser persona y no ladrillo en un muro.
Los disparos contra Malala y los ataques a las colegios; la prohibición de que las niñas fueran a las escuelas más allá de los 12 años en el Afganistán de los talibanes; la condena violenta de los Boko Haram a la educación "occidental", etc., son partes de un mismo fenómeno: la extensión radical de la ignorancia. Es el cierre de la capacidad de aprender más allá de la repetición de lo dado. No se pide más: sumisión, obediencia.  Y hay que obedecer a señores como Yasser al-Borhamy y dejar de creer en Darwin, el Big Bang, el Mundial de Fútbol y la buena educación más allá de la propia confesión religiosa.


Decía el Papa Francisco, ante la Academia de las Ciencias, que Dios no es un mago con una varita mágica. Eso ha irritado a líder salafista, que no entra en los designios de Dios. En realidad lo que le importa a Yasser al-Berhamy es que el mundo sea como una orquesta y tener él la batuta en su mano, el orden perfecto. Y a ensayar todos la sinfonía de la estupidez. 
El grosor de la batuta va aumentando en función de la resistencia de los músicos a dejarse dirigir. De la batuta se pasa a la tranca.



* "Salafi leader Borhamy attacks Pope Frances for recognizing Darwin’s theory" Egypt Independent 30/10/2014 http://www.egyptindependent.com/news/salafi-leader-borhamy-attacks-pope-frances-recognizing-darwin-s-theory

** "World Cup ‘haram’ says Salafi leader" The Cairo Post 16/07/2014 http://thecairopost.com/news/115087/editors-choice/world-cup-haram-says-salafi-leader