Joaquín Mª Aguirre (UCM)
Pese a
las advertencias de la Comisión, María Corina Machado ha hecho entrega de la
medalla del Premio Nobel de la Paz al presidente Donald Trump. Con este hecho, Machado
ha entrado en una auto humillante carrera, demostrando que puede no ser la
persona más adecuada para estar al frente de Venezuela, aunque no sea por lo que
resalta Trump.
En su
estrategia, el presidente norteamericano ha logrado algo que parecía imposible,
que Venezuela pudiera dividirse más de lo que ya lo estaba.
La sorpresa
de elogiar y mantener al chavismo con los hermanos Rodríguez tras secuestrar a
su líder, Nicolás Maduro, no viene en ningún libro, al menos en los que
tradicionalmente se manejan en política. Muestra un grado de retorcimiento tal,
que merecería un buen guion con los tres personajes enfrentados.
Lo que
sí parece claro es que la situación en Venezuela ha cambiado poco, mientras que
el revuelo exterior alcanza grados muy elevados. ¿Qué han ganado los
venezolanos? Con el descabezamiento todo sigue igual, pero más complicado. Ahora
los venezolanos tiene una líder tutelada y una opositora sumisa, ¡paradojas
notables!
Machado
ha ido a mostrar su sumisión al presidente norteamericano en un claro gesto
demostrativo de quién se ha hecho con el poder en Venezuela. Nos dicen en
RTVE.es lo siguiente de la visita:
La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ha aseverado este jueves, tras ser recibida en Washington por Donald Trump, que cuenta con él "para la libertad de Venezuela". El presidente estadounidense aún no se ha pronunciado públicamente, pero su portavoz, Karoline Leavitt, ha dicho que el republicano mantiene que su invitada es "una voz notable y valiente" pero sin "apoyos suficientes" en Venezuela, mientras que la presidenta encargada del país, Delcy Rodríguez, está cumpliendo con "todas las exigencias".*
¿De quién debe tener los "apoyos" Machado? En teoría del pueblo venezolano; en la práctica de Donald Trump. El presidente que los norteamericanos se han dado insiste mucho en eso de "los apoyos", aunque no explica bien qué suponen.
En textos anteriores hemos comentado que Machado habría tenido que hacer lo contrario, reivindicar su "legalidad" e "idoneidad", en cambio va a ofrecerle el Premio Nobel al narcisista. En vez de decir, "yo soy la Paz" ha preferido el "nosotros somos la Paz", compartirlo. Lo que ha hecho en realidad con la visita y el reconocimiento que supone darle el Nobel es hundir más a Venezuela haciendo bueno lo que Trump dice: que ella no tiene apoyos o que dejará de tenerlos. De esta forma maquiavélica, Trump mantiene en el poder a aquellos que ya viven en el miedo tras lo ocurrido a Maduro y que les podría ocurrir a ellos en el momento en el que hagan lo que le guste al presidente.
El que haya diseñado esta estrategia (en la CIA, nos dicen) ha leído muchas novelas rusas y mucho Maquiavelo. Es una mezcla de complejidad mezquina y pragmatismo desvergonzado que no es fácil de alcanzar.
De un solo golpe nos muestra las miserias del régimen, un entramado de intereses tejido durante décadas, y las de la oposición, que prefieren aceptar la "tutela" de Estados Unidos con tal de llegar a regir al país.
La democracia, si es que eso es la aspiración de alguno, es un conjunto de prácticas, pero sobre todo de valores que si se saltan dejan todo lo demás en juegos de poder. Hablar mucho de libertad, de democracia, etc. tiene poco valor si no se tiene claro el principio de soberanía e independencia. Los caminos de Delcy Rodríguez y de María Corina Machado llevan a la Roma regida por el César Trump. Son formas distintas de la misma dependencia, la que asume que en última instancia es Trump quien decide por encima del pueblo venezolano.
Quizá estamos viviendo por todo el mundo una epidemia de palabrería sobre la democracia que oculta su carencia o su sumisión a otros principios que se basan en la fuerza, en el mercado o en una mezcla de los dos.
Cada vez que se escarba en las motivaciones norteamericanas, tras la palabrería, surgen los intereses de diverso pelaje de lo que hay detrás del poder político que es solo la interfaz.
Las palabras quedan ya solo para encandilar al pueblo norteamericano, que suponemos cree ingenuamente que Estados Unidos está interesado en la liberación de los pueblos, la democracia, etc.
La separación entre "acción" y "comunicación", entre lo que se hace y lo que se dice y argumenta es cada vez mayor. En nuestro mundo sin memoria a largo plazo es fácil implantar deseos y verdades a través de las que se nos manipula y dirige.
Este curso intensivo de maquiavelismo que estamos recibiendo a través de Venezuela, México, Cuba, Canadá, Groenlandia, Palestina, Irán... escenarios en los que se nos enseña cada día "lo necesario" para defenderse de "graves amenazas", donde se incita a los pueblos a que los masacren para así poder salvarlos después, donde se secuestran dictadores pero se mantienen sus dictaduras, donde se necesitan "urgentemente" pueblos y espacios libres por una buena causa, etc. no es fácil de asimilar.
* Rodrigo García Melero "Corina Machado ofrece a Trump el Nobel de la paz y asegura que cuenta con él "para la libertad de Venezuela"" 15/01/2026 https://www.rtve.es/noticias/20260115/trump-recibe-por-primera-vez-a-maria-corina-machado-para-compartir-almuerzo-privado-casa-blanca/16896154.shtml




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