miércoles, 22 de febrero de 2023

El discurso

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)


Lo que podía esperarse del discurso de Vladimir Putin ante las dos cámaras rusas no eran novedades, sino la condensación de las estrategias retóricas acumuladas en estos últimos años, los que llevaron a la anexión de Crimea y a la actual guerra de Ucrania. Es ahí donde radica el interés, en ver hasta que altura se eleva la muralla discursiva que Putin ha elevado para proteger a Rusia de las verdades inaceptables.

La guerra en Ucrania es también la guerra en Rusia, pero por otras vías. Lo que es agresión respecto a Ucrania se debe filtrar por los tamices de la propaganda del Kremlin para hacerla digerible por parte del pueblo ruso. Rusia, como hemos comentado en ocasiones tiene una percepción del mundo y de sí misma que hace que interprete todo en términos propios. La cuestión de la guerra no es cuánto va a durar sino cuánto van a resistir las mentiras sembradas y hasta qué punto el pueblo de Rusia va a permanecer en ellas como realidad.

La guerra en Ucrania —la "operación especial" para los rusos de Putin— es un caso que se debe estudiar con detenimiento pues es la combinación de una serie de factores que pueden presentarse de nuevo en otros puntos del planeta. En algunos ya se están aplicando las enseñanzas rusas sobre la creación de esa realidad discursiva y mediática.

Tendemos a pensar en las guerras como una cuestión de choque, armamentística, etc. pero las guerras modernas suceden en dos terrenos, en el campo de batalla y en el universo discursivo mediático en el que todo es signo, enunciado, frase, relato. Son pequeñas piezas que construyen un muro perceptivo, crean una ceguera que impide el paso de los hechos y sume a la gente en un universo alucinado percibido con alto grado de realismo. La realidad de ese universo depende del grado de aceptación que nos merezca el enunciador, es decir, la autoridad que aceptamos como fuente de información de lo real.

La mayor parte de nuestras experiencias del mundo son hoy informativas. Están mediadas por distintos tipos de discursos a los que accedemos. De todo lo que sé, solo una pequeña parte procede de mi experiencia; la inmensa mayoría de mis conocimientos proceden de terceros, cuya autoridad me garantiza su credibilidad. No vivimos todos en el mismo mundo, incluso estando sobre el mismo suelo. Las decenas de miles de rusos que salieron corriendo de Rusia no ven el mundo como lo ven los que aceptan el discurso de Putin. Desde fuera de Rusia, somos incompatibles con una narrativa que percibimos como claramente mentirosa, destinada a mantener en la fantasía a millones de personas.

Comprendemos el papel crítico de los medios cuando nos damos cuenta de los efectos que tiene su control oficialista, el hecho de que no puedan alterar o criticar, solo difundir, el discurso oficial. Por eso es triste ver el papel que adoptan los ciudadanos de estados libres con su desinterés y la aceptación de la trivialidad. La libertad de información es cada día más relevante y necesaria y está cada vez más amenazada en muchos lugares, mientras que otros no se valora su función orientadora y de equilibrios como se debe.

La pregunta que surge inmediatamente es si Vladimir Putin ha creado esa fantasía realmente, si se la cree, o si, por el contrario, es una creación destinada a mantenerse en el poder y seguir acumulándolo. El gran poder que hoy tiene una sociedad mediática reside precisamente en su manipulación, en su capacidad de convencer de esa realidad "alternativa", la creada a golpe de bit, a golpe de discursos, de imágenes, de mensajes repetidos hasta convertirse en esas "verdades de uso" aceptadas, manejadas sin prevención, "naturalizadas". Es, como estudiaron los analistas y teóricos de los textos, la construcción de un artefacto que parezca ser natural, lo que sucede por su propia lógica, ocultando su valor manipulador para arrastrarnos convencidos hasta aquellos estados en los que somos otros, los miembros de una comunidad de aceptación.

En RTVE.es nos hablan del discurso de ayer en estos términos:

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, ha acusado a Occidente de iniciar la guerra de Ucrania para acabar con Rusia y ha advertido que su país "es invencible en el campo de batalla". 

Putin ha ofrecido este martes su primer discurso del estado de la Federación tras el comienzo de la guerra, hace casi un año. No ha reconocido ningún error ni ha admitido ningún fallo en la "operación militar especial", ni tampoco ha hecho ningún anuncio novedoso, salvo que Rusia congela su participación en el tratado Nuevo START de control de armas nucleares estratégicas. *


La única novedad, resaltan todos los medios, es la suspensión del acuerdo nuclear. Todo lo demás, las dos horas de discurso, es una forma redundante, carente de nueva información. La relación entre información y redundancia es un elemento clave en esta construcción discursiva. Pronto, los discursos, las noticias, etc. dejan de ser novedosos y se limitan a su función de aceptación del mensaje dado, la descripción de un universo de comportamiento imaginario. En ese universo fantástico, Rusia ha sido "agredida" por un ente llamado "Occidente", su archivillano, un mundo sin valores y en los que se han destruido la familia, la que compone una mujer un hombre y unos hijos que aman la patria, la madre de todos. Esa patria tiene un destino, redimir a la humanidad de sus pecados, restaurar el orden existencial e internacional, librar a las naciones. Ucrania no ha sido invadida; las tropas están eliminando a los nazis, gais, etc. que la dirigen, los que están el poder para cumplir las perversas ideas de un occidente perverso.

Ante todo esto, Rusia tiene el derecho a defenderse. Lo que hace por generosidad, por compromiso con los rusos repartidos por tierras que antes fueron suyas y que ahora "claman" por regresar a la Madre Rusia, de la que nunca debieron alejarse, pero fueron engañadas, tentadas por esos perversos valores consumistas, hedonistas, etc.

Ante estos discursos, repetidos una y otra vez, una gran mayoría de los rusos reaccionan asintiendo, mueve la cabeza para mostrar su sintonía, el reconocimiento de la verdad de esas afirmaciones. ¿Quién puede dudar de ellas? El Patriarca Kirill I se encarga de reforzar y de dar sus bendiciones a la cruzada y asegura a los que caen en las batallas que tienen asegurada su entrada en el cielo. Todos los agujeros de esos discursos son tapados con más palabras, con bendiciones, con carteles callejeros, con noticias... La irrupción de la periodista de la TV rusa llevando un cartel diciendo "¡Os mienten, todo es mentira!" es un momento en el que se concreta en una pantalla el conflicto entre dos versiones del mundo, un instante simbólico.

La solemnidad, el boato, los soldados de opereta, el paseíllo habitual de Putin, toda la escenografía, etc. configuran un espacio simbólico que contribuye a revestir las mentiras que se acumulan. Cuanto mayor sea la mentira, más deben aumentar todos esos signos de verdad, signos de autoridad, que respalden lo dicho. Cuanto mayor deba ser la mentira, más se cerrará ese universo imaginario en el que se crea esa imagen desde el poder. Aumentará la represión. Las voces discrepantes serán detenidas, condenadas como traidores a la patria. Todo el que discrepe será convertido ante la opinión pública en "enemigo del pueblo", en agentes del enemigo, en renegados. "Son ellos los que empezaron la guerra. Nosotros hemos usado la fuerza parar detener esa guerra"*, citan en la noticia de RTVE.es

¿Cómo se puede quebrar esta imagen, hacer ver su fantasía controladora? Esa es la otra pregunta a la que debemos intentar encontrar respuesta. Pero nada es más difícil que sacar los mitos de dentro del ser humano, de dentro de una comunidad que se siente vinculada por esos mitos.

* Miguel Charte "Putin acusa a Occidente de "empezar la guerra" y advierte de que la llevará hasta el final: "Rusia es invencible"" RTVE.es 21/03/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230221/guerra-ucrania-rusia-aniversario-discurso-vladimir-putin/2426627.shtml

martes, 21 de febrero de 2023

Lo gratis sale caro

Joaquín Mª Aguirre (UCM)

La forma de zanjar las crisis dice mucho sobre las crisis mismas. La chapuza de los datos erróneos dados a los fabricantes cuyo resultado eran trenes que no cabrían por los túneles tenía que estar a la altura. La solución es cortar las cabezas de dos responsables más y trenes gratis hasta 2026, fecha en que llegarán los trenes con las medidas ajustadas a la realidad de los túneles. Así, la chapuza se controla mediática y políticamente. ¿Trenes gratis durante tres años? Los usuarios dejan de protestar y la deuda sigue subiendo. Pero por algún lado tendrán que ingresar, a menos que nos concedan el premio Nobel de Economía por encontrar la empresa que se alimenta del aire, que por muy limpio que esté, no produce las calorías económicas suficiente. Lo gratis lo pagamos todos, aunque lo disfruten unos pocos.

La chapuza se va instalando cada vez más como una realidad tangible, próxima, cotidiana. Se centra en elementos muy variables, desde los jurídicos, con leyes cuya aplicación consigue lo contrario de lo que pretendía, a estos trenes que no caben. Pero a las chapuzas se le suman las negligencias, una variable peligrosa que, como en el campo de la sanidad, causa muertes. Es raro el día en que no tenemos noticias de chapuzas y negligencias en algún sector, que salga a la luz algún desastre.

¿De dónde sale todo esto? Un primer factor es indudable: mucha gente no está donde debería estar o, lo que es lo mismo, está donde no debe. Los malos nombramientos son una peste contemporánea que hace que coloquemos a personas en lugares para los que no están capacitados. Pero el hambre de cargos es un mal difícil de controlar, sobre todo porque constituye una cadena de confianza, una forma de colocar personas próximas que viven a la espera de un cargo. Esa proximidad es la que se da en los partidos políticos en muchas personas que esperan su momento, el del cargo remunerado en un sector del que muchas veces desconocen casi todo. 

La otra causa es también indudable: los recortes de personal, que acumula errores por agotamiento, simultaneidad de tareas, etc. Esto se ve igualmente en todos los sectores, donde se producen chapuzas por la falta de la atención necesaria causada por prisas, como estamos viendo en los errores de diagnósticos médicos, cada vez más frecuentes. ¿Son peores los profesionales? Probablemente no, pero las condiciones en las que trabajan o los recursos de que disponen no facilitan sus tareas. Si tienes, por ejemplo, menos tiempo para reconocer, menos fondos para gastos y todo se hace igual en cada proceso, los resultados no dejan de empeorar.


Hemos tenido accidentes trágicos por la negligencia, por ejemplo, en la revisión de las medidas de seguridad de atracciones de feria. La cantidad simbólica de revisores deja en el aire la idea de "seguridad". Todo se deja al azar, a las probabilidades bajas de que ocurra algo. Pero la crisis modifica los factores: al reducir los ingresos y aumentar los gastos, esto repercute en las revisiones de seguridad, tanto por parte de los inspectores como por parte de los propietarios. Y los problemas aumentan.

¿Es la gratuidad de los trenes una solución a las chapuzas? No. Es una "solución" a su coste político, para salvar las protestas y el ridículo. Pero la falta de ingresos puede significar un aumento de las probabilidades de que se produzcan problemas de diverso orden. La falta de ingresos tendrá que repercutir en algún grado sobre lo que hay hoy y el deterioro se irá produciendo porque forma parte del ciclo de vida de los materiales. Lo que no se renueva, se vuelve contra ti.


Los políticos han medio salvado la cara. Han escenificado su indignación frente a sus electores y han cortado cabezas para mostrar que no son tolerantes con las negligencias, aunque los responsables no sean ellos. Pero da igual. Es más barato cortar unas cuantas cabezas que te recorten unos cientos de miles de votos que se pueden llevar por delante a miles de cargos surgidos en los despachos del poder.

La cultura de la chapuza avanza porque la eficacia tiene un elevado coste de mantenimiento. Que las cosas funcionen, que el candidato ideal esté en su puesto, etc. tiene un coste en muchos planos. Por lo pronto, una persona responsable exige las medidas necesarias para que su servicio o sector funcione como debe. Pero la cultura de la chapuza adora a los jefes y maltrata a los subalternos, a los que azuza con la vara. De esta forma, empieza a cundir el desánimo y un pensamiento que no se siente vinculado al estado general. Las advertencias desaparecen una vez que han sido desatendidas.

Esperemos que la chapuza de los trenes que no caben no sea superada por problemas derivados de la gratuidad del servicio.

lunes, 20 de febrero de 2023

El nuevo telón de acero

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En Antena 3 se recogen en un breve artículo el resumen realizado por Manuel Muñiz, decano de la Escuela de Ciencias Políticas del IE University, sobre la Conferencia de Seguridad en Múnich. Me quedo del resumen con la frase «La percepción es que está emergiendo realmente un gran telón de acero, un bloque Occidental y con países de terceras geografías y luego Rusia en el otro extremo.»

Creo que refleja eso que hemos tratado aquí en varias ocasiones: la irresolución de esta guerra en sí y su enquistamiento en una situación de este tipo. Un "telón de acero" plantea el problema de qué queda a cada lado, por un lado, pero también la situación de Ucrania y una división de su territorio.

El diseño global de nuestro planeta surge como superación de la etapa de bloques anterior, especialmente en Europa tras la caída del muro de Berlín y de la Unión Soviética. Sin embargo, ninguna de las dos cosas salió de un "deseo" ruso, sino de una imposibilidad. ¿Vive la Rusia de Putin con nostalgia su etapa de superpotencia en un mundo dividido, con deseos de llegar hasta Alemania o —¿por qué no?— más lejos?

La pregunta por las fronteras y su derecho a controlar la vida de los que queden dentro es la que realmente debería preocuparnos en esta situación bélica producida por un deseo incontrolado de territorio.

La propia falta de justificación —más allá de las estupideces propagandísticas— es preocupante en dos sentidos. El primero es la conquista en dos tiempo de territorios; primero Crimea y ahora no sabemos hasta dónde llegará ni con cuánto territorio se quiere quedar, quizá tampoco lo sepan ellos. El segundo se refiere al estatus de esos territorios con los que busca quedarse, ¿cómo será la vida en ellos? La historia rusa ha sido despoblar y repoblar; desplazar o eliminar —así ocurrió en 1945 con su actual bastión de Kaliningrado, la que fuera la prusiana Königsberg— y después rellenarla con población traída de fuera, garantizándose así la tranquilidad de la ocupación.

La creación de un nuevo telón de acero justificaría el destrozo que Rusia está haciendo en Ucrania, especialmente en las zonas de civiles, con la destrucción de infraestructuras que imposibilitaran permanecer hasta que ellos decidieran selectivamente repoblar con personas "fieles". Los secuestros de niños, como comentamos hace unos días, formaría parte de esa situación de futuro rusificado que Putin habría diseñado para Ucrania.

¿Pero qué ha llevado a Rusia a buscar esta solución conflictiva a sus aspiraciones como "potencia ocupante"? La creación de un nuevo telón de acero no es solo un elemento defensivo —la mejor barrera defensiva es la paz con tus vecinos—, sino también una forma de cárcel para la población.

Aquí ya comentamos que Ucrania era la principal puerta de salidas de Rusia a través de las migraciones. La pregunta es: ¿escapaban o repoblaban? Es decir, si los rusos que abandonaban Rusia formaban parte de un plan de rusificación de las zonas ucranianas limítrofes o si, por el contrario, esas salidas eran alejamiento, abandono de una Rusia imposible, pobre en posibilidades. La función del telón sería doble, defender y contener. La estrategia histórica rusa ha sido rodearse de estados controlados desde Moscú, ahora y antes a través de gobiernos títeres, de dictadores amigos de Moscú. A estos dictadores, Moscú les garantiza la permanencia y, como hizo con varios países en la etapa soviética, enviando sus tanques cada vez que hay alguna revuelta en su contra. Así ocurrió con Hungría, Checoslovaquia, Polonia..., allí donde trataban de sacudirse el yugo soviético. La etapa rusa de la Federación ha mostrado el mismo patrón.

La vuelta a un telón de acero es una perspectiva peligrosa. Significa una nueva tensión constante en el este y la necesidad de fortalecer fronteras para evitar que siga fagocitando países o territorios.

En estos días se ha denunciado en Moldavia un intento de golpe de estado bajo la influencia de Moscú:

Maia Sandu, la presidenta de Moldavia ha asegurado este lunes en una rueda de prensa conjunta con el presidente del Parlamento, Igor Grosu, y el candidato a primer ministro, Dorin Recean, que Rusia planea dar un golpe de estado en el país fronterizo con el objetivo de derrocar el poder legítimo.

Sandu ha acusado a Moscú de desarrollar este ataque violento con ayuda de ciudadanos de Bielorrusia, Serbia y Montenegro que llevarían a cabo acciones de violencia disfrazadas en forma de protestas.

Después de revisar una advertencia de parte de Ucrania, la presidenta moldava ha dicho que "el plan contempla acciones que incluirían subversivos con entrenamiento militar, vestidos de civil, que montarían acciones violentas, ataques a algunas instituciones del Estado y la toma de rehenes".**

La estrategia desestabilizadora no solo se basa en los intentos de golpe de estado, como se denuncia en Moldavia. Durante años se ha acusado al Kremlin de apoyar a partidos nacionalistas y separatistas, ultraderechistas por toda Europa. Visitantes —aquí lo hemos tratado durante años— distinguidos como la ultraderechista francesa Marine Le Pen o el separatista del Brexit, Nigel Farage (también los tenemos en España) han sido asiduos de Putin y han recibidos fondos para debilitar Europa y sus políticas de unidad. Es seguro que si algunos de estos mencionados hubieran estado en el poder, el apoyo a Ucrania no habría sido el mismo. Algunos políticos, como el alemán Schroeder, quedaron al descubierto con los escándalos de las financiaciones o su admisión en empresas controladas por Rusia.

Todo esto acaba con la guerra en Ucrania, mediante la cual Putin deja las tácticas en la sombra y se lanza a la acción directa. Ha sembrado media Europa de "prorrusos", de grupos a los que ha financiado y de los que ahora espera apoyo y obediencia. Sus acciones pueden ser las de sutiles "pacifistas" que traten de evitar el envío de material para la defensa o los que plantean reservas al boicot del gas ruso.

Por el otro lado, siguen falleciendo opositores o simples discrepantes. Es rara la semana que no fallece alguien por extraños motivos. La salud de los opositores siempre es frágil.

Asusta pensar cómo es la vida de estos territorios que quedan del lado ruso. Durante décadas ya lo vivieron sufriendo la política de bloques y la creación de un telón, cuyo muro dejó muchos muertos entre los que intentaban huir. A día de hoy, cientos de miles de rusos han salido antes de que Putin levante el muro que les deje dentro. 


* Manuel Muñiz "Manuel Muñiz, decano del IE, sobre la guerra en Ucrania: "Está emergiendo realmente un gran telón de acero"" Antena 3 19/02/2023  https://www.antena3.com/noticias/mundo/manuel-muniz-decano-guerra-ucrania-esta-emergiendo-realmente-gran-telon-acero_2023021963f22a2cf152210001dbb8f3.html 

** "La presidenta de Moldavia acusa a Putin de dar un golpe de Estado con formación militar en el país" Antena 3 13/02/2023 https://www.antena3.com/noticias/mundo/presidenta-moldavia-acusa-putin-planear-golpe-estado-ella-infiltrando-personal-militar_2023021363ea6158b670df000149c9f5.html

domingo, 19 de febrero de 2023

Política y religión rusas

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

En diversas ocasiones, durante la guerra en Ucrania, hemos mencionado aquí el papel religioso que se le quiere dar y el importante papel que juega la iglesia ortodoxa, capitaneada por el patriarca Kirill, compañero solidario de Vladimir Putin. Contamos en su momento cómo los ucranianos se habían distanciado de la matriz rusa y se había desplazado hacia la vieja Constantinopla para dejar de ser una "provincia" religiosa rusa y poder distanciarse de su influencia.

El día 3 de febrero se recogió en la sección de artículos extranjeros traducidos de RTVE.es un de SWI (Suiza) con el titular "La guerra en Ucrania siembra la discordia en el seno de la iglesia ortodoxa", firmado por Giannis Mavris, en el que se expresa este carácter agresivo del patriarca Kirill y de la Iglesia rusa. En el artículo, se señala en su comienzo:

Cuanto más dura la guerra, más estridente es el tono utilizado en el Kremlin: en un principio se trataba de la "desnazificación" y la "desmilitarización" de Ucrania, pero ahora se emplea un vocabulario cada vez más abiertamente genocida contra los ucranianos.

La narrativa utilizada por la iglesia rusa también se está volviendo más apocalíptica: el satanismo se ha apoderado de Ucrania. Los soldados rusos que mueren en la guerra pueden esperar la remisión de sus pecados. La guerra de agresión de Rusia adquiere así un matiz teológico que, sin embargo, ha suscitado grandes críticas en el seno de la Ortodoxia y una escisión aparentemente insalvable.*


Cada guerra tiene su "retórica", eso es indudable, pero ¿de qué siglo es la retórica bélica rusa? Hemos insistido en este aspecto porque la retórica usada marca las posibilidades de recuperar una paz y llegar a unos acuerdos. ¿Pero cómo se llega a un acuerdo con "el diablo"; cómo se justifica un alto el fuego? Solo queda la destrucción del enemigo, aunque sea para salvaguardar en el Paraíso a los caídos en la cruzada.

Cuando hay algo negociable sobre la mesa, es posible llegar a acuerdo. Pero cuando es el apocalipsis lo que está sobre la mesa, la salvación eterna... ¿Qué es lo que hay que hacer? La única salida es la destrucción de Ucrania, convertirla en un espacio vacío, libre de pecado, repoblarlo con las "buenas gentes rusas".

Las cruzadas rusas antes de la guerra iban en el mismo sentido flamígero y salvador: contra gais y lesbianas (esa fue la primera justificación de la Iglesia de Kirill), contra feministas, contra liberales y ateos. Rusia, en estos momentos, es la versión eslava del Estado Islámico, el mismo radicalismo religioso y la misma voluntad de dinamitar el mundo que se opone a la doctrina radical.

La retórica rusa plantea que es "Occidente" —el perverso Occidente— el que ha "seducido" a Ucrania permitiendo que se instalaran allí todos esos males que antes se han enumerado. Recordemos las cruzadas rusas contra la homosexualidad previas a la guerra, las persecuciones a los grupos como Pussy Riot, etc. todo ello forma parte de esa negación de lo moderno en favor del retroceso en todos los campo, menos el militar, que se expande para asegurar el control interior y la aniquilación exterior del otro.

El uso de la religión en estos conflictos, evidentemente, no es nuevo. Lo que han avanzado son las técnicas de control social gracias a las tecnologías que permiten una acción doble, la vigilancia férrea, por un lado, y por otro la intensificación de la propaganda.

Nuestro universo mediático tiene esa doble condición: vigilancia y expansión. Cada paso dado en la expansión de la información ha tenido su contrapartida. Cada uno de ellos ha generado sus propios mecanismos de vigilancia y censura. La libertad de expresión nos lleva a la crítica y esta no se acepta por las instituciones de carácter totalitario, como ocurre con el estado y la iglesia rusa.

El texto SWI contiene una entrevista con Stefan Kube, que "es teólogo y director del Instituto del Foro Ecuménico para la Fe, la Religión y la Sociedad en Oriente y Occidente, que publica, entre otras cosas, la revista especializada Religión y Sociedad en Oriente y Occidente, que Kube dirige como redactor jefe"*.

En la entrevista se abordan estas cuestiones, pero también se aportan algunos datos de interés sobre las relaciones entre Iglesia y Estado y, personalizando, entre el patriarca Kirill y el presidente Putin: 

Esa estrecha cooperación se inició en los últimos años, en diversos ámbitos políticos en los que Iglesia y Estado persiguen los mismos objetivos; por ejemplo, en el reiterado endurecimiento de las leyes contra la llamada propaganda homosexual.

La proximidad de la Iglesia al Estado es habitual en los países ortodoxos. ¿Hasta qué punto Rusia puede ser un caso especial?

En efecto, la relación es diferente de la que existe, por ejemplo, en Europa Occidental. En la Ortodoxia sigue existiendo la idea de la llamada "sinfonía", es decir, la armonía entre el Estado y la Iglesia. Esto se remonta al Imperio Bizantino.

Sin embargo, este fue siempre un concepto ideal y nunca se ha hecho realidad de este modo en ningún país ortodoxo. Según la Constitución, Rusia es un país laico donde la Iglesia y el Estado están separados. Sin embargo, desde que Putin y Cirilo I están en el poder, la cooperación se ha hecho más sólida. No obstante, está claro que el Estado tiene más poder y que no son dos socios igual de fuertes.

¿Hasta qué punto es importante en esto la persona de Cirilo I? Durante mucho tiempo se ha rumoreado que cooperó con los servicios secretos rusos en una fase temprana.

Hay indicios de que trabajó con el servicio secreto soviético KGB, en el que también militó Putin. Por el momento no es posible saberlo con exactitud, porque los archivos del KGB volvieron a cerrarse en la década de 1990 -por cierto, también bajo la presión de los dirigentes eclesiásticos de la época, porque había graves controversias en el seno de la Iglesia Ortodoxa rusa.* 


El hecho de que el Estado y la Iglesia puedan estar manejados por dos participantes en los métodos del servicio secreto ruso es algo más que una cuestión de interés histórico. Mostraría una sintonía en la forma de concebir las relaciones sociales e internacionales, una forma de percibir el mundo y el sentido de la acción.

La influencia religiosa no es privativa de Rusia. Hemos señalado el concepto integral del Estado Islámico, donde todo debe estar bajo el manto de la obediencia al Corán. Todo lo demás debe ser eliminado. El papel de las religiones es cada vez más controlador e intransigente en ciertos países que las utilizan para poder usar el poder de control y la autoridad clerical en su beneficio. Este beneficio es mutuo, ya que se respaldan unos a otros. 

Aquí hemos tratado en muchas ocasiones el papel de la Universidad de Al-Azhar en el control de la sociedad egipcia y en el hecho de que los sermones de las mezquitas salgan del Ministerio de Dotaciones Religiosas para garantizar que el mensaje es solo uno y en una dirección controlada. Al radicalismo de los islamistas se le opone la institución religiosa oficial con su distribución burocrática. Con una población fuertemente religiosa, se trata de controlar los mensajes y evitar que lleguen desde fuera. Se trata de una alianza en la que ambos se benefician. Volver al pueblo más religioso es hacerlo más controlado, más sumiso a las directrices que unos y otros se cruzan para hacerlas más eficaces. Identidad y obediencia son los objetivos que buscan.

El problema más grave en el caso ruso es que el dogmatismo se repliega sobre sí mismo y es imprevisible. Para justificar una "paz" en Ucrania, Iglesia y Estado tendrán que elaborar un discurso conjunto. Es difícil que ese discurso convenza a los que se ha adoctrinado en los beneficios de la destrucción. Por eso es tan complicada la guerra de Ucrania. 

Bajo la retórica de la propaganda "liberadora" se esconden motivos inconfesados; más allá del puro colonialismo destructor y repoblador, hay una estrategia centenaria en la historia rusa. Se trata de dejar desierta Ucrania y asentar allí futuros "pro rusos", "rusófonos" y todo tipo de personas convencidas que se les ha guiado a través del desierto hacia la tierra prometida gracias a la clarividencia de sus dirigentes. 

* Giannis Mavris "La guerra en Ucrania siembra la discordia en el seno de la iglesia ortodoxa" RTVE.ews / SWI 3/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/ original: https://www.swissinfo.ch/spa/economia/por-qu%C3%A9-rusia-piensa-que-hay-fuerzas-sat%C3%A1nicas-en-ucrania/48232306?view=canonical

sábado, 18 de febrero de 2023

Garamendi, Ruiz Escudero o lo que falta y lo que sobra

 Joaquín Mª Aguirre (UCM)

Los medios se hacen eco de lo que falta en España según el señor Garamendi, recién elegido presidente de los empresarios españoles. Las intervenciones del señor Garamendi suelen oscilar entre la queja (falta gente) y la prudencia (no es el momento). En las declaraciones realizadas durante la entrega de un premio empresarial, seguro que muy merecido, el presidente de la patronal ha echado cuentas y nos ha dado generosamente su opinión sobre el estado de este país. En RTVE.es no recogen sus palabras:

Durante su intervención en la entrega del Premio Navarra Empresarial 2023 a Yolanda Falcón, Garamendi ha explicado que en materia de ciberseguridad, "en estos momentos faltan 25.000 personas en España" y unas 100.000 en las ingenierías, aunque también "falta gente en construcción y hostelería". 

Según ha señalado, en todos los análisis realizados por las patronales "se ve que a futuro tenemos un problema de personal, incluso también los empresarios nos tenemos formar".


Parece mentira que alguien tan versado en el funcionamiento del mercado no caiga en que lo que falta debe ser alentado con algo más que palabras, algo que en un sencilla categoría se podría denominar "sueldos decentes". Entiendo que "decencia" puede ser un concepto trasnochado, que lo teóricos de capitalismo liberal señalan que es confuso, ambiguo y, en todo caso, un límite a la imaginación creativa del emprendedor, que luego no te puedes quejar de que la gente no quiera incorporarse a puestos de trabajo marcados por el abuso de horas de dedicación y el recorte de eso que se llama salario.

Hace años comentamos aquí el premio dado a un empresario suizo en cuya factoría se fabricaban las famosas navajas "suizas", esas que te permiten sacar un corcho o cortarte el embutido del bocadillo porque llevaban de todo. Con motivo de los atentados en los aviones, estas navajas dejaron de  venderse en aeropuertos y estaciones, su principal punto de venta. Al empresario, los asesores empresariales de turno, le aconsejaron que se llevara a China la fábrica reduciendo costes. Lo malo, pensaba el empresario, es que haciendo eso hundía al pueblo en el que vivían desde hacía varias generaciones gracias a la fábrica. En vez de tomar la solución fácil, la deslocalización, el empresario apostó por otras fórmulas que tenían en cuenta la diversificación de productos y así mantener los puestos de trabajo.

Las noticias de nuestros sabios liberales las vemos todos los días en los medios. Tenemos las noticias de despidos masivos en las grandes compañías, de recortes por todas partes y de luchas por mantener los sueldos bajos. Nuestros consejero de Sanidad madrileño, otro liberal de la "salud para el que se la paga", propone que sea la enfermería la que se encargue de la atención. En RTVE.es recogen sus palabras:

Las declaraciones sobre la atención primaria del consejero de Sanidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, en un acto con militantes del PP han desatado las críticas de la oposición y los profesionales sanitarios. En la charla, el consejero planteó pasar a un modelo más basado en la enfermería y la telemedicina, unas palabras que ha querido matizar este viernes. "No estamos hablando de cambio de modelo. Estamos potenciando las categorías profesionales en la situación que estamos viviendo", ha remarcado el consejero en declaraciones a los medios

Durante el encuentro con militantes del Partido Popular en el distrito de Salamanca, Escudero señaló que el modelo tenía "que evolucionar": "Cada vez la enfermería va teniendo un papel más importante (...) En Reino Unido el modelo de atención primaria es un modelo puro de enfermería".**


Luego dicen que las manifestaciones contra la situación de la sanidad madrileña son "políticas". Se le olvida decir al señor Ruiz Escudero que las enfermeras españolas emigraban a Reino Unido por los bajos sueldos que reciben aquí. Olvida también decir que las enfermeras y enfermeros españoles salieron de allí echando pestes. ¡Es curioso el descaro con el que se manipula todo por parte de estos sectores recortistas y siempre a la baja socialmente!

El señor Garamendi y el señor Ruiz Escudero son apóstoles del control del gasto público que siempre ven excesivo, a la vez que proclaman las necesidades de bajar sueldos (nunca es buen momento para subirlos). Ya hemos hablado aquí de eso que llaman "telemedicina" que no es otra cosa que la creación del "Dr. Pantalla", por decirlo así. Si creen que estas formas de abaratamiento, recortes, etc. van a mejorar el servicio que ellos mismos deterioran es que se creen sus propias fantasías. Y cuando se denuncia o se quejan, entonces es "política".

El Sr. Garamendi no termina sus frases, por ejemplo, no es que falten "camareros", sino que "faltan camareros dispuestos a cobrar ínfimos sueldos, realizar jornadas fuera de los horarios legales establecidos y ser despedidos cuando les llega el momento de sus vacaciones"; sí, faltan camareros, ingenieros, albañiles, etc. que se plieguen a esos recortes y rebajas que solo afectan a los sueldos de los de abajo, pero que no lo hacen con los de los patronos y demás privilegiados que ven subirse sus buenos sueldos cada año gracias a sus buenos oficios bajando el sueldo de los demás. Son los héroes de la inversión que a los que luego habría que revisar sus cuentas para saber dónde invierten muchos de ellos. 

Estos empresarios y mentes preclaras de la economía solo tiene una regla sacada del "Economía para tontos": "una economía va bien cuando  ellos pagan poco y ganan mucho". Ese es el síntoma claro de que todo marcha. Los resultados, por ejemplo, los hemos visto con claridad en el escándalo de las residencias de mayores: se cobra por tenerlos allí y si enferman se les mete en una ambulancia y la sanidad pública se hace cargo; mala alimentación en los hospitales (queja diaria) y residencias, personal barato o mal pagado, etc. Es el modelo Garamendi-Ruiz Escudero.

La falta de armonía social es fruto de esta cultura del recorte y de los beneficios paralelos solo para algunos. Los escándalos de los beneficios de los bancos son suficientemente nítidos como para entender que esto no tiene freno, pero sí mucha palabrería y amenaza con crear más paro si se les tocan sus beneficios.

¡Cuántas veces me acuerdo de aquel empresario suizo! ¡Hay tan pocos así!  

 

* "Hallan muerto a un periodista en el centro de México, primer caso de un informador asesinado en el país en 2023" RTVE.es 17/02/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230217/hallan-muerto-centro-mexico-periodista-abisai-perez/2425508.shtml

** "Polémica por las palabras de Escudero en las que plantea un modelo de atención primaria basado en la enfermería" RTVE.es 17/02/2023

** "Garamendi alerta de la falta de personal en todos los sectores profesionales y apuesta por la formación" RTVE.es 17/2023 https://www.rtve.es/noticias/20230217/modelo-atencion-primaria-madrid-enfermeria/2425657.shtmlhttps://www.rtve.es/noticias/20230217/garamendi-alerta-falta-personal-todos-sectores-profesionales-apuesta-formacion/2425659.shtml